Pandora Hearts no es mío, Es de Jun Mochizuki. Esto no tiene fines de lucro (no gano, ni ganare dinero con esto, es meramente algo de Fan para Fans). Mary Ann, Esmeralda y White Rabbit (y la trama de la historia) son de mi propiedad, si los quieres usar, avisa.

Advertencia: T solo por muerte de personajes, También hay Spoiler (en este capítulo palabras fuertes de parte de una menor de edad).


Capitulo trece: Hielo color de miedo.


No tener miedo a sufrir no significa que seas fuerte

Elliot Nightray


Un mes y dos días:

—¡ANNGEL!

El grito de Alice, desgarrado e histérico hizo reaccionar el cuerpo de Ann, una corriente que viajo por su columna descanso solo un segundo en su pecho y se escapo irrefrenable en forma de grito:

—¡ESMERALDA!—era un llamado fatídico, era la opción con la cual se perdería mucho pero si no se consideraba se perdería aun mas, con el murmullo de la tormenta azotándole la cara, copos de nieve que danzaban frente a su ojos acariciando sus mejillas heladas. Esmeralda batió su larga capa y solo abrazo a Alice, Mary Ann dejo escapar un sollozo ahogado y la morena de ojos lila cayo inconsciente en los brazos de la encapuchada Baskerville. La adrenalina que minutos corría por su torrente sanguíneo dejo su cuerpo y Ann sintió desfallecerse, lagrimas heladas bajaron por sus mejillas y aunque había caído de rodillas en la nieve se sentó y sollozo aun más fuerte—No entiendo—susurro con voz quebrada, todo su cerebro era un revoltijo de pensamientos y acusaciones—no entiendo—repitió, su voz era apenas un murmullo que no competía con la brumosa vos de la ventisca.

Una por una, las sombras de las almas en pena, aquella que Emily les había confesado su origen, fueron desapareciendo con cierto enfado en sus ojos traslucidos, sollozo de nuevo. Emily, ¿Qué tenía que ver ella en esto? Dejo caer sus hombros en un gesto casi abrumador.

La voz lisa de la chica-cadena encapuchada volvió a vencer la ventisca con su sedoso pronunciar, como cuando le había advertido a Ann un "Úsame" impuestos a gritos dentro de su propia cabeza y dicho a el último minuto.

—No deberías quedarte aquí—Le dijo, irguiéndose sobre unos pies casi invisibles sepultados en nieve, Alice aun descansaba en sus brazos, ajena a todo lo que estaba sucediendo. Ann imito a la Baskerville, poniéndose de pie casi con los ojos verdes ausentes, por primera vez el frio que se suponía debía azotar su cuerpo se sentía ajeno y casi inepsistente. Se pregunto si Alice había desmayado por el exceso de presión en la que fue sometida o la misma Esmeralda le había dormido.

¿Sabría que ella fue la que llamo a Esmeralda?

O…

¿Si quiera recordar que había gritado ese nombre minutos antes que ella desmayara?

Se sintió mareada, una sensación de pesadez se adueño de sus extremidades y el resto de una lágrima fría roso su barbilla hasta caer a la nieve.

Sus ojos, esta vez con una determinación y dureza que Esmeralda no reconoció en la mirada de Ann.

—Cuídala—Esmeralda asintió ante la orden, dio la vuelta dándole frente a la mansión desgarbada y vieja, dándole frente a la tormenta, con el ceño fruncido Ann corrió en dirección hasta la puertas abiertas que pidió a Esmeralda abrir, corrió por el pasillo y sus pies helados se deslizaron por el suelo pulido mientras subía escaleras y abría pasadizos, sabía qué hacer, por alguna razón. De una manera casi fantasmal esa mansión le era familiar, la conocía como conocía su rostro, de repente y en un segundo cada rincón, cada pasillo, pasadizo e intrincada escalera eran de su conocimiento.

En la mansión a las afueras de Lebereu, Leo sonreía, el relicario en su pecho brillaba, en busca de su dueña se removía por sí solo y las memorias dentro de ellas hacían que brillara aun más. Leo estaba en el sofá, con un pie extendido y el otro recogido, solo una camisa blanca y pantalones negros. Miraba hacia la ventana con un deje de sonrisa, los copos de nieve seguían su rumbo por el balcón abierto, tranquilos.

—Con que empiezas a luchar, mi querida Ann.

Vincent entro a los aposentos de su amo con una sonrisa y una muda alegría, Leo no necesitaba más, su propio ser se lo confirmaba.

La penúltima piedra escondía entre las andrajosas ruinas del conde Earley había sido destruida.

Mary Ann solo cruzo un cuadro y luego lo volvió a poner en su lugar. No sabía que buscaba, pero tarde o temprano lo encontraría, sus pensamientos era un lio y en ese preciso momento no recordaba ni su nombre.

Una figura un poco más alta que ella le tomo de la muñeca cuando se disponía a correr a la dirección contraria, la jalo y dio de lleno contra su rostro.

— ¡Oz! ¡Oz! ¡Oz!—chillo, reconociendo el rostro perfilado de el Bezarius y acurrucándose en su pecho, por alguna razón se sentía aliviada de que estuviese vivo y la repentina sorpresa de esperar que alguna persona estuviese muerta le llego como un nudo en la garganta mientras seguía llamando al que consideraba su hermano mayor, con la garganta seca y los ojos dilatados por un histérico llanto que le asalto de improvisto.

Gilbert estaba tras ellos con el cabello revuelto y con claros signos de que estaba recién despierto, sostenía su pistola a lo alto, y apenas llevaba sus pantalones, no llevaba camisa y el pecho blanco mostraba la marca que Oz alguna vez le hizo. Estaba descalzo, tras de él, Sharon mantenía un ceño fruncido mientras era envuelta entre los brazos de Break, el cual sostenía su espada y cuidaba sus espaldas, mientras tanto Alice olisqueaba el aire con su nariz apuntando a la dirección en la que Ann se había dirigido.

—Tranquila—el rubio la tomo de los codos y la miro a los ojos, Ann estaba desesperada. Y él solo le trasmitió tranquilidad, sus ojos estaban dilatados y respiraba desigual. Cuando su respiración al fin se volvió normal. Oz empezó a hablar mientras pasaba uno de sus brazos por sobre sus hombros, nadie se había dado cuenta aun que llevaba la misma ropa que cuando se había reunido en el salón a hablar—Alice nos despertó, a detectado el olor de una cadena ilegal aquí en la mansión, probablemente la que buscamos.

—Por allí—señalo Alice, casi como una niña apuntando un juguete que quería, saltaba con los pies en punta y su dedo índice señalaba acusadoramente un pasillo que dirigía a unas escaleras mal trechas, casi indetectables.

—Ese lugar dirige a las habitaciones de los sirvientes—Gilbert bajo su arma, apoyo su espalda en la pared. Achico los ojos, aun tenía algo de sueño y los ojos le picaban.

—Solo vi hombres en el servicio, solo una dama de compañía para Lady Emily y Lady Evelyne —Sharon se acurruco contra el pecho de Break, llevaba una manta que le colgaba de los hombros, su aliento salió como humillo de su boca, parecía demasiado asustada, nadie sabía que en realidad estaba más que concentrada, intentando poner a esques en todas la sombras de sus acompañantes a la vez, prefería proteger a todos que solo resguardar al máximo a uno solo.

—Va a por ellos—susurro Break, era obvio. Tan simple como se le vino la idea formo en su cabeza una hipótesis—si el objetivo de el contratista ilegal son hombres ¿Qué mejor lugar para atacar que en una mansión donde casi el 99% del servicio es masculino?

—Huele a sangre—Alice los volvió a interrumpir con el semblante sereno y la voz tranquila, casi como un murmullo—escucho gritos—la morena dio dos pasos hacia adelante, esta vez sí frunció el seño y volvió a respirar con lentitud, las arcadas se hicieron presentes ya que llevo una de sus manos a la boca y otra a su estomago, parecía asqueada.

Oz no tuvo tiempo a reaccionar cuando Mary Ann se soltó de su insistente agarre, la chica de cabello ondulado corrió hacia las escaleras que antes había señalado Alice sin reparar en los llamados de Oz o los de Gilbert.

Bajo las gastadas escaleras sin siquiera darse cuenta, fue tan rápido que paso por alto que más de una vez tuvo que pasar por pasajes totalmente oscuros, húmedos y llenos de moho, que también sus pies pálidos habían corrido tan rápido que se había tropezado, golpeado y resbalado, clavándose astillas en los pies.

Sus acciones estaban dominadas por "algo" diferente, que le gritaba que avanzara, que luchara.

Ese "algo" mantenía a Alyss preocupada.

La chica de cabello blanco caminaba de un lado a otro en las entrañas del abismo, estaba intranquila, los sentía, sentía las mismísimas fuerzas que le acurrucaron cuando apenas era un feto en el abismo junto con su hermana, el mismísimo núcleo de el Abyss que prestó su vientre* para la gestación que no pudo completar en el de su propia madre, El núcleo se movía dentro de ella como si de un animalillo intranquilo se tratase y quería salir, todo ese poder que se le habían prestado quería salir hacia su verdadero amo, pero Alice sabía que no sería así, porque ella era un recipiente que el mismísima Revis, su padre, creo (por así decirlo) para sostener todo ese poder, dividirlo, cortarlo en miles de pedazos y controlarlo en diferentes formas, un simple experimento. Cheshire la miraba con ojo tranquilo, como siempre. Cheshire era así, calmado y aun inconsciente de lo que significaba tener otro sentimiento que el apego a su ama. La cadena lamio una de sus descomunales patas, y en aquel lugar que había tomado forma de una habitación con el simple deseo de Alyss se desfiguro por un momento, síntomas de la presión en la que su ama se estaba sometida.

—No puede…no puede…—sus susurros eran frenéticos y constantes, los suficientemente bajo como para no ser escuchados pero aun así la fina oreja del que antes fue un gato lo captaba—no puede hacerlo…si ella despierta lo hará White Rabbit y si W-Rabbit despierta—tembló con la simple idea ¡No! ¡No! ¡No! Eso no pasaría, primero ese caballero de cabello blanco cumpliría su deseo

—Cheshire—la cadena se reincorporo, moviendo una de sus orejas en señal de atención. La voz de la gemela de Alice era suave casi tranquila— ¿Tú puedes cumplir mi deseo?

—No—la cadena siempre respondía lo mismo, y la Alice blanca sabía que así seria porque su amado gatito la quería demasiado como para cumplir ese deseo que le pidió a Break Xerxes.

El matarla.

Para que todo volviera a la normalidad, para que la luz del Abismo que se había encerrado en su cuerpo, saliera una vez más. Para que al fin el núcleo volviera a vivir en su propio entorno y no encerado y disipado en más de un cuerpo en los que permanecería durmiendo hasta que todos fuesen destruidos.

Suspiro

"Mary Ann no recuerdes"

Con ese último pensamiento, sonrió y se dio la vuelta hacia Cheshire

—Bueno, será mejor que arregle las cosas yo misma, espero que Alice me deje pasar.

La morena al fin descendió el último escalón, nunca espero encontrarse lo que veía pero ya estaba allí. Frente a frente con un pasillo con muy poca iluminación, las puertas de las que se suponían las habitaciones de los criados abiertas….la sangre en el piso, sus propios pies hundidos en la charca roja y viscosa. Había un cuerpo muy próximo a ella, o lo que parecía los restos de uno, sus viseras se esparcían y parecía tener la cabeza envuelta en hielo compacto. Después de ese, había decenas de cadáveres, todos hombres, todos muertos, con expresiones de dolor, con labios rotos, cabezas hecha trizas y mucha sangre, mucha sangre. Mary Ann estaba allí, sin moverse con la nariz inundada con el olor repúgnate de la sangre, con el rojo vivo impregnado en las pupilas y una sensación de extravió en la mente, sentía un nudo en el estomago y la garganta demasiado seca para ser saludable. No podía analizar lo que veía, o en realidad no quería, se negaba rotundamente porque un solo nombre deambulaba en su cabeza.

"Emily"

Simplemente ella.

Camino despacio entre cadáveres y sangre, las habitaciones estaba igual o peor que el pasillo, las paredes marcadas con manos llenas de sangre, ella no quería ver hacia abajo, porque si lo hiciera encontraría que había pequeñas pisadas de color rojo por todas la habitaciones y por cada pasillo, reconocería las manitos infantiles que habían tocado la paredes llenas de sangre como si tanteara el terreno donde estaba jugando, los muebles estaban volcados y los jarrones rotos, todo estaba hecho trizas, como los cuerpos de los que alguna vez lo habitaron.

Oz y los demás no tardaron en llegar, Alice no se inmuto mas hizo una mueca de asco, Sharon fue la que resistió las lágrimas contra todo pronóstico, apretaba las manos en puños y parecía lo suficientemente enfadada como para gritar, con el rostro rojo y unas lagrimas traviesas escurriendo por sus mejillas. Break solo hizo un gesto con la mano, avistando a Mary Ann. Gilbert parecía lo suficientemente familiarizado con la sangre y los cadáveres como para mantenerse tranquilo. Oz reacciono al igual que Mary Ann, casi impotente ante la escena y inexpresivo ante la sangre.

A pesar de todo Ann solo se había manchado los pies y las puntas de la batola blanca. Estaba empapada de pies a cabeza gracias a la nieve derretida, algo que Oz había notado al abrazarla.

Gilbert hizo un gesto a Break para que recorrieran el perímetro, Break asintió con el ceño fruncido y se apresuro a revisar las cinco primeras habitaciones, Oz reviso algunas con un poco de cautela y Sharon se apresuro a acercase a Alice y a Ann para también envolverlas con la manta, allí abajo hacia un frio incluso peor que afuera. Gilbert salió desde el punto más lejano de los pasillos.

—¡Todos muertos!—había gritado, Sharon noto como Ann hipaba con los ojos cerrados y abrazándose así misma bajo la manta.

—¡aquí también!—había confirmado Break, otro hipido.

—¡Hay alguien aquí!—El grito de Oz los alerto a todos, Gilbert se adelanto para entrar primero y Break mantuvo a las chicas tras de él, bajo la protección de su espada. Cuando entraron al lugar grande fue su sorpresa encontrar todo bien arreglado, todo estaba intacto y aun con las cortinas puestas. Lo único que desentonaba era la cama desarreglada y el bulto a un lado de ella casi como escondiéndose, unos grandes ojos castaños empapados en lagrimas se asomaban tras las sabanas blancas, era una mujer.

Oz se acerco con cautela, le tendió una mano y la Tatiana, la dama de compañía de Evelyne y Emily dio un respigo y se echo mas contra la pared, alejándose de Oz, empezó a llorar nuevamente. La mujer susurraba por lo bajo mientras negaba con la cabeza cubierta por un edredón.

Estaba por todas partes…por todas partes—Sharon se adelanto a Oz, dejando la manta en los hombros de Alice y Ann que se mantenía aun detrás de Break.

—¿Qué susurra?—murmuro a Oz a la oreja. Alice refunfuño algo más atrás.

—No lo sé—Oz se inclina y le dice:—no te haremos daño.

Ella parece responder al gesto, pero vacila, un segundo después está enterrada en los brazos de Oz sollozando y gritando algo que no entendía entre su histeria. Alice volvía a refunfuñar, solo que más alto y esta vez se escucho, "mujeriego" dijo entre dientes.

Gilbert comento que alguien debía ir al pueblo a llamar a los soldados de pandora que se quedaban en una posada, si el contratista ilegal había hecho eso, la masacre estaba recién hecha y no podía estar lejos, también deberían mandar una carta a Pandora y una al rey. Sharon se ofreció, por su facilidad de viajar con Esques. Luego se dijo que se llevara a Tatiana con ella y las demás chicas. En ese momento, Ann pareció despertar de su trance y correr afuera, no respondió ante el llamado de Oz ni de Alice, de nueva cuenta se perdió entre los laberinticos pasadizos y las maltratadas escaleras, oía como algunos gritos se oían cada que se acercaba mas "¡Muérete! ¡Eso es lo que quiero para ti!" y los seguía siempre un golpe o un grito de dolor "¡Eres basura viejo sin corazón!" se dejo guiar por los gritos y en su mente una voz le grito que se apresurara porque podría llegar tarde.

Parecía que el olor de el moho y sangre se le había quedado grabado a fuego en la nariz y cuando menos lo espero ya estaba en el salón principal de la mansión, aquel donde habitualmente se harían fiestas de la alta alcurnia. Respiro pesadamente cuando entre la tormentosa nieve que se reflejaba en los ventanales y la ausencia de velas, diviso a Emily, empapada en sangre y con el cabello rubio hecho una maraña sobre su rostro, salpicaduras de carmesí le adornaban la cara y el pelo, y sus ojos rojos se mantenía puestos en otra figura… mas haya tirado en el piso, con varias cortaduras profundas y agonizante. Golte's La'Deur respiraba con dificultad, su rostro ya estaba desfigurado y pareció divisar con sus ojos muertos y suplicantes a Ann, porque soltó un quejido y alzo su mano hacia ella. Emily se dio la vuelta, y con ella dos figuras de hielo que parecía flotar entre una bruma negra, sus ojos no estaban y una sonrisa petrificada parecía emerger en lo que parecían su labios.

Ann dio un paso atrás cuando los ojos rojos chocaron contra los suyos, sintió un sobrecogimiento, y como el corazón se le hundía en pánico.

—Tweedledum… y...—Susurro, tanteando a su paso la pared con la que había chocado—Tweedledee.

—Si así es—Emily respondió como si lo que fuera echo fuera una pregunta, tenía una lánguida sonrisa en el rostro que parecía macabra, aunque Ann noto el brillo devastado de el corazón de la pequeña que se vislumbraba por sus ojos—Son mis cadenas, y sí, yo le hice eso—con un dedo apunto a su padre, como si apuntara a la cosa más repugnante que hubiera visto. Dio dos pasos hacia Mary Ann y esta no se movió de su sitio, más bien, titubeo, en busca de la voz que le faltaba.

—¿P-po-porque?

Emily abrió los ojos de par en par y su cadena se rio con voces estruendosas, Ann sabía que Oz y los demás la habían seguido, así que tenía que apresurarse.

—¡¿PORQUE?!—estallo Emily, la niñita tenía los ojos llenos de furia y un frenesí que hizo que Ann sollozara de nuevo—¡LAS VENGO! ¡LAS VENGO A TODAS Y A CADA UNA!—Chillaba como ninguna otra y pataleo con enfado, de nuevo las figuras negras de los fantasmas de mujeres asesinadas desde años anteriores se pasearon por el salón, murmurando un poco como si fueran expectantes de una obra sobreactuada. Simplemente al ver la cantidad exorbitantes de sombras Mary Ann palideció—¡A MI MADRE! QUE SE QUEDO EN ESTE MALDITO PUEBLO, VINO A EL FUE POR AMOR! ¡¿CON QUE LE PAGA ESTE VIEJO PERRO?! ¡LA MUERTE! ¡AUN CUANDO ELLA INTENTO MANTENERNOS A SALVO DE ESTO!

Al fin los ojos de Emily soltaron las lágrimas que nunca quiso soltar. Su respiración se normalizo y Ann intento acercarse con cautela.

—Pero claro…—Emily volvió a hablar con un tono de voz pasivo—tu no lo entiendes…—el avance de Ann paro cuando volvió a alzar el rostro hacia ella—porque fuiste criada con amor ¡Porque no has sufrido lo que yo! ¡NO LO ENTIENDES!

Ann negó con la cabeza, casi con una súplica en ese gesto, se sentía golpeada por una verdad cruda y enfermiza, porque en ese momento más que en ningún otro sabía que no era lo que Jack decía.

—Te entiendo—dijo suavemente, estaba rodeando el lugar apegada a las paredes para llegar hasta el Vizconde, las sombras fantasmales empezaron a parpadear, como si fueran a desvanecerse en cualquier momento—Entiendo lo que es sentirse sola Emily…lo entiendo, si te soy sincera—más cerca y los fantasmas sollozaban, una a una caían al piso desvaneciéndose entre su propia sombra—me he sentido así más de una vez—más cerca—porque hay cosas que no entendiendo, hay memorias incompletas—ya casi. Ya no había más sombras a su alrededor, y eso de algún modo la alivio—y dudas muchas dudas, jamás me he sentido tranquila y estos últimos días han sido los más duros—había llegado, apoyo la cabeza de Golte's en su regazo y busco un signo de vida en su rostro destrozado —A veces, sueño que estoy en lugar tranquilo y no tengo preocupaciones…pero no es así, hay que luchar por lo que se ama…y esta..Emily esta no es la forma de hacerlo.

A ese paso Emily estaba dándoles la espalda, o dándosela, si no es que Golte's ya estaba muerto. Se mordió los labios y miro hacia el rostro cortado del Vizconde. No debía llorar, no de nuevo, tenía que convencer a Emily de parar esa locura y al fin acabar.

—¿Hermana?—Ann alzo el rostro, sorprendida, un nudo se le hizo en el estomago cuando vio la figurita de Evelyne aparecer tras una puerta secundaria. Llevaba aun su bata rosa y un gatito se acurrucaba en sus brazos, era el que Ann había visto esa misma tarde, tenía el cabello pelirrojo alborotado y sus ojos estaban aun adormilados—Estas jugando con tus muñecos de nieve…si padre te encuentra…te castigara.

La pelirroja dio dos pasos hacia su hermana, Mary Ann negó con su cabeza frenéticamente en una muda alarma, sus ojos verdes intentaron darle una idea de lo peligroso de la situación pero Evelyne solo frunció su pequeño ceño y miro con ojos inquisitivos a su hermana mientras dejaba al gatito en el suelo y este se desperezaba y se iba corriendo.

Emily se encontraba callada, sus cadenas solo se mantenía elevadas unos cuantos metro sobre su cabeza, eran enormes y una de ellas había volteado hacia Mary Ann, mirándola atentamente, las dos parecían murmurar un sonido gutural, glacial y levemente entendible. No movían sus labios.

Evelyne por favor—susurro, la aludida pudo leer sus labios y pareció más preocupada, la pesadez del sueño al fin la dejaba.

—Hermana—llamo la pequeña, esta vez con un tono preocupado, sus ojos brillaban con temor sin apartar la vista de Ann y de su padre— ¿qué le ha pasado a padre?

—después de todo esto, ¿te atreves a llamarle padre?…

Mary Ann oyó la voz titubeante de Emily, parecía que la garganta estaba quebrada y sonaba indefensa, lo que le extraño a la Collet. Era que su voz salió de su cadena y no de ella.

Ann lo vio venir, fue casi en cámara lenta, Emily grita, las cadenas de el sello ilegal se mueve a su alrededor, enredándose y anclándose mas a su lado en un momento una oleada de hielo puro lanza a Evelyne contra la pared, esta gimotea y cae contra el piso inconsciente.

—¡EVELYNEEEE!

Emily respira con dificultad, parecía demasiado agitada y apretaba las manos en puño. Ann le recuerda a su madre, le recuerda cuando apenas era ella una pequeña niña que fue arrancada de los brazos de su madre solo para verla gritar a por ella, a por su hermana que apenas era una bebé como los hombre la arrastraban lejos de ellas, como gritaba y llamaba a sus hijas, Helena solo las quiso llevar fuera de aquel pueblo que no era tocado por la ley…y murió en su intento, murió frente a sus hijas, frente al pueblo, a manos de su esposo que empuñaba una hacha.

Le enfermaba.

—¡CALLATE!

Esta vez, las ventanas salieron despedidas con su grito, se partieron y llegaron hasta Mary Ann fragmentado en miles de trozos filosos, Ann se cubrió y su preocupación creció en cuanto a Evelyne que se encontraba tirada al otro lado del salón de baile indefensa y mal herida.

Emily se volteo levemente hacia ella, soltó una risotada que Tweedledum y Tweedledee acompañaron con sus gélidos alientos y luego, como si se tratase de algo cualquiera, camino con sus pies descalzos sintiendo como le pinchaban los vidrios rotos en la palma de los pies. Cuando estuvo a un paso de Ann y el cuerpo agonizante de su papá, Emily jalo de él por la manga de la camisa, Ann no hizo nada, estaba demasiado asustada para hacerlo.

—Pensaba que tú me entenderías Ann—La pequeña rubia se giro hacia ella nuevamente (cuando se había apartado unos metros de ella arrastrado a su padre hasta el centro de el salón), sus ojos brillaban con una locura que nunca había visto "O tal vez si" le cito una voz en su mente. A ese paso la Collet estaba acurrucada en el piso y cubriendo su cabeza con sus manos, solo podía ver a través de uno de sus ojos que se había salvado de ser tapado entre los mechones de pelo y los brazos temblorosos. La pequeña rubia se dejo caer de rodillas encima de su padre, tenía una mano extendida donde parecía formarse una especie de pedazo de hielo filoso y una de sus manitas jalaba de las solapas de la camisa, haciendo que el hombre alzara su rostro. Golte's hizo vibrar un quejido de dolor en su garganta—…Que sabrías lo que sufrí…—continuo, alzo entre sus manos el hielo afianzando su agarre—Esto lo hago por mi Madre, por mi hermana…Por las que antes sufrieron y…por mí.

Una lagrima enfilo sus rostro con suavidad y tal como ella cayo, el filo helado se estampo en el pecho de el Vizconde si ningún remedio.

Un silencio sepulcral anido el salón, era un silencio fastidioso que pitaba en los oídos, solo Ann se escuchaba hipando, con la frente pegada al piso, los brazos sobre la cabeza y las piernas debajo de su propio cuerpo.

Ann supo reconocer gracias a ese silencio, la respiración agitada de Emily, y los pasos que resonaban por los pasillos. La imagen de Gilbert, Oz, Sharon, Break y Alice se le vino a la cabeza a la chica de cabello negro y se reincorporo con rapidez y una alarma pitando en su interior.

Gracias a todo dios al que Mary Ann pidió, Emily no había escuchado los pasos de sus compañeros aproximándose, la chiquilla aun seguía allí, parada frente al cadáver de Golte's mirándolo sin ninguna expresión en su rostro.

Ann solo se sostuvo la herida que un pedazo de cristal le había hecho en un costado del torso, el camisón ya se volvía rojo alrededor de ella y sintió un pinchazo poco agradable cuando se irguió por completo, se dio cuenta que apenas podía caminar.

—Emily—llamo aun con las lágrimas rodando por su mejilla, la niña no respondió, se mantuvo quieta e imperturbable. Parecía más bien pasmada, en su lugar sin poder moverse. Los pasos al fin se oían resonantes en el pasillo próximo al salón y la desesperación apreso a Ann enseguida que escucho a Gilbert gritar un "¡Por aquí!", intento caminar más rápido, pero las astillas que se le habían clavado en los pies cuando bajaba la mal trechas escaleras le pagaban factura—¡EMILY!—la niña no reaccionaba a su llamado, mas ladeo la cabeza hacia la puerta principal, Mary Ann chillo y le hablo entre sollozos—Emily ¡No! No revivirás a tu madre así, ella no quería esto, estoy más que segura que deseaba que ustedes fueran felices…¡pero no así!—La chica de once años solo afianzo el agarre de la daga de hielo y espero a que las figuras de Oz, Gilbert , Sharon, Break y Alice aparecieran por el umbral para arremeter contra ellos, Ann solo se dejo caer de rodillas, vencida por el dolor aun con la mirada en alto y la mejillas empapadas.

Así fue, Ann grito, Oz que fue el primero en ingresar abrió los ojos como platos cuando una de las cadenas gemelas intento abalanzarse hacia el, algo fallo. Tal vez el sentir que Oz estaba en peligro, pero Ann tenía los ojos bien abiertos frente a la escena que presenciaba. Estaba Oz: atónito, tirado en el piso y con la respiración entrecortada, estaba Gilbert: a su lado, intentando conectar los hechos, así mismo Break ocultaba a Alice bajo su silueta, al parecer Sharon si se había marchado con ayuda de Esques hacia el pueblo llevándose a la mujer con ella.

Había una guadaña gigante atravesando el cuerpo solido de Tweedledee , Emily solo pudo mirar con algo de sobrecogimiento como un conejo blanco de grandes proporciones sujetaba una guadaña, muchos habrían dicho que era B-Rabbit en su forma mas monstruosa, pero no. Había diferencias y era el pelaje blanco, la chaqueta que usaba era completamente blanca (con detalles azules) y parecía despedir un brillo trémulo, la oz que usaba era de doble filo y parecía defender a Oz. El conejo gigante sacudió la oz y con ella la cadena de hielo cayó en el piso ante las miradas sorprendidas de más de la mayoría, maltratando el suelo pulido, Ann vio como Emily temblaba y caía, vio como su camisón empezaba a tomar un tono rojizo. Pudo notar esa herida horrorosamente profunda que se formaba en el estomago de la La'Deur, gracias a que esta había apretado su mano en ella y rebelado lo profundo de ella mientras la viscosa sangre empapaba mas su camisón. Había oído de parte de Break que una cadena ilegal y su contratista se compenetraban mas con el tiempo, y si uno de ellos sufría algún daño el otro también lo haría depende de el tiempo pasado en su compañía, pero lo que allí mas asusto a Mary Ann, lo que la hizo reaccionar como lo hizo, poniéndose de pie de un salta anteponiéndole al dolor, fue Esmeralda.

Detrás de imponente figura de lo que Ann supuso era la forma más poderosa de la cadena "White Rabbit" y frente a Oz dándole la espalda, estaba ella. Esmeralda con ese porte casi místico y con una mano extendida hacia adelante, haciendo notar que ella era la que había invocado a la cadena "O a ella misma" se dijo Mary Ann, porque el sello de la cadena se formaba bajo sus pies cubiertos por la siempre roja capa de los Baskerville y como esas cadenas gigantescas que acarreaba toda cadena, casi como unida a ellas, se arremolinaban a su alrededor casi con sobreprotección.

Ann titubeo un poco y luego vio como Tweedledum retrocedía desde donde estaba su ama, con un miedo impregnado en las cuencas vacías que tenia por ojos y en su eterna sonrisa petrificada. Emily seguía en el piso, retorciéndose ante el dolor.

Por eso, cuando Esmeralda ordeno con gesto mudo hacia la personificación de sus propios poderes que arremetiera contra la cadena restante, la Collet grito y se interpuso entre Emily y la gigantesca cadena blanca, Oz intento ponerse en pie y llegar hasta Ann, pero Gil, previniendo tomo de los hombros a Oz y lo atrajo hacia así mientras intentaba con todas sus fuerzas llamar a Raven, Break estaba tras de ellos, debatiéndose entre entrar o permanecer bajo el umbral de la gran puerta de madera, mientras tanto…Alice se había vuelto una muda muchacha de ojos tranquilos color lila que observaba atentamente todo, esperando el momento justo para intervenir.

—¿Qué haces?—articulo Esmeralda, sus ojos rojo brillante, aquello que era lo único que se dejaba ver tras la sombra de su capucha.

—¡Le protejo, si matas a su cadena también mataras a Emily!

Esmeralda relajo su porte, y con ello sus poderes personificados en aquel conejo blanco se desvanecieron en un leve humillo blanco.

—eres muy contradictoria, en especial siendo tu quien me llamaste.

—¿llamarte?

—fuiste tú la que me invoco—y así, con los brazos cuchados, y ese deje de fastidio en la voz, Mary Ann se sintió avergonzada por haberla llamado sin siquiera darse, cuenta. Casi podía jurar que el fastidio de la chica-cadena era tal, que podía imaginar una de sus cejas alzada acompañando ese cruce de brazos.

—Pero igual, esta niña será tragada por el abismo, igualmente moriría como alimento, y es mejor que muera en seguida, sufrirá menos así, lo único que está haciendo es alargar su agonía—dio un paso hacia adelante, Ann negó, Oz intento zafarse sin éxito y cuando menos lo esperaba la propia Emily sujetaba la bata de dormir de Ann. La niña pareció querer decir algo…

Pero en su lugar, la mano blanca le extendió un collar que antes llevaba colgando en su cuello, así fue, tan rápido que el collar cayó en sus manos la oz de White Rabbit atravesó a Tweedledum y Emily cayó en los brazos de Ann…muerta.

Su cadena le siguió el paso esfumándose como hielo seco.

Por alguna razón, no se permitió llorar, es mas…no sintió el deseo de hacerlo.

Esmeralda tal como llego se esfumo y lo único que quedo fue la ventisca que pasaba por las ventanas rotas y los pedazos de vidrio en el piso, así como el cadáver de Golte's y de Emily, Evelyne fue rápidamente atendida por Break y Oz y Gilbert se aproximaron hacia Mary Ann con la intención de apartarla de el cuerpo de Emily a la cual se le veía tan reacia a dejar atrás.

Break tomo en brazos a Evelyne y dio a avisar que desde las ventanas rotas se veía un carruaje aproximarse, seguramente sería Sharon con ayuda.

Oz logro apartar a Ann de la ya muerta Emily, la aludida hipo y se aferro esta vez al pecho de Oz.

Alice dio un paso al frente al fin, aun con sus semblante tranquilo y serio, Gilbert frunció el seño desde donde se encontraban Ann y Oz, ya que la chica Baskerville se había mantenido cerca de la puerta. El fue el que lo noto primero, lentamente reconoció que ese brillo en la mirada no era el de Alice, que esos movimientos agraciados la coneja estúpida nunca los tendría esos movimientos, por ello frunció el seño y cubrió a Oz y a Ann con su figura, gracias a sus movimientos, los demás se dieron cuenta de lo mismo que el.

—Tú no eres Alice—murmuro Oz.

La chica de ojos lilas soltó una risita.

—Astuto como siempre Oz—Rio—Soy Alyss ¿Es así como me llaman? ¿No?

Break se puso en guardia aun con la pequeña figurita durmiente de Evelyne en brazos con la otra empuñaba su sable, Gilbert desfundo otra pistola de su cinturón y apunto con ambas armas a la conciencia de el Abismo en el cuerpo de Alyss.

—No me harán daño, estoy en el cuerpo de mi hermana—sonrió y miro hacia Oz—B-Rabbit no permitirá que me hagan daño, ¿no es así?

Oz se apresuro a corregir.

—Black Rabbit es Alice.

Alyss soltó una carcajada seca, riéndose en su cara, el gesto parecía tan fuera de lugar en el rostro de su gemela que Oz farfullo.

—No—dijo aun riendo, y luego apunto hacia Oz, que mantenía entre sus brazos a Ann, la chica templaba y no se atrevía a desencajar el rostro del pecho de su "hermano"—Tu eres Black rabbit, renacido en un cuerpo humano en la casa de los Bezarius, mi hermana solo llevo tus poderes hasta que te encontrara, y ahora que lo hizo, te los está devolviendo…después de ello mi hermana desaparecerá…vendrá conmigo al abismo.

—¡MIENTES!—grito Oz, su voz rasgo el aire y sus pupilas se rasgaron al tiempo que el rojo suplantaba al verde.

Alyss resoplo.

—Tu voz y tu cuerpo se contradicen mutuamente—Oz rechino los dientes, no sabía si su enojo venia porque Alyss había dicho que Alice desaparecería de su lado o que en realidad el era B-Rabbit, es tono tan burlón en que lo dijo—¿no lo recuerdas?

Oz trago saliva y vio como frente a sus ojos aparecían esas imágenes olvidadas.

Una chica de ojos rojos, aquella que le atormentaba en sus sueños.

Luego a Alice, abrazándole, como un conejo de felpa, el, un conejo de felpa

Oz, nunca me dejaras.

Y luego…eso…

Esos ojos traslucidos y una sonrisa que se suponía no estaban allí.

Pura luz, en un mundo lleno de ella.

Cuando el abismo era solo luz y orden

Oz, te daré un cuerpo

El núcleo, el que le prestó algo de su luz para darle vida.

Oz trastrabillo hacia atrás, aun con Mary Ann aun en brazos. Alyss suspiro con pesar, relajando los hombros y con una expresión de pena en el rostro prestado.

—¿Ves lo que se siente Oz B-Rabbit?, ¿Acaso no estabas mejor cuando pensabas que eras Oz Bezarius…? Aprovecha esta oportunidad de una vida normal que te ha dado el núcleo, cuyo poder está encerrado en mi cuerpo por mero capricho de mi padre con la ayuda de mi madre Lacie— apretó las manos, Oz al fin salía de duda y la respuesta a su pregunta era aun rotundo si, Lacie si era madre de Alice y Alyss—aprovecha ahora que estas a tiempo, se que no recuerdas del todo…por ello le he quitado sus memorias—señalo a Ann, que a ese paso, parecía adormecida en los brazos de Oz, el chico recordó la herida que sangraba en su costado y que le estaba manchando la ropa también a él, tenía que estar perdiendo mucha sangre—solo piensa en ella Oz, soledad y miedo acompañan su pasado y yo quiero hacer lo mejor posible para que nadie le haga recordar…por favor, deja esto ni tú, ni ella ni Alice ganaran algo si recuerdan —Alyss parecía debilitarse, como si estar allí, en ese plano ocupando el cuerpo de su hermana le estuviera dando trabajo esta vez y con esfuerzo, giro su rostro a Break, que hace tiempo ya había bajado el arma y la guardia.— caballero.—hablo, su voz era débil, como si se estuviese consumiendo.—aun le espero…necesito que…usted cumpla su pro-mesa…pron…to.

—¿Cual promesa?—Gilbert a ese paso, estaba sudando a pesar de el frio extremo que entraba por las ventanas aun estado con el torso descubierto.

—El matarla…

—Con ello tal vez libere a Mary de su condena, y a Alice y a Oz también

Su voz ya no venía de Alice, venia de otra parte.

Alice mantenía los ojos cerrados y en un momento los abrió, con ese brillo vivaz tan de Alice y la confusión a flor de piel.

—Creo…—Gilbert se giro hacia su amo, con el rostro ensombrecido—…que hay algunas cosas que se han estado guardando ¿no?

Oz, paso saliva, esto no sería bueno, ni para él, ni para Break que ya estaba en plan de escape.


::::::::::::::::::::


Un mes y tres días:

Las cosas ocurrieron así, Alice fue puesta al tanto de todo porque al parecer desde que habían empezado a perseguir a Ann hasta el salón de baile Alyss se la ingenio para suplantarla, llego el día, y miles de pueblerinos curiosos se arremolinaron alrededor de la mansión y los escasos agentes de pandora hicieron lo suyo, mostrando placas y anunciando ser de la organización más poderosa de todo el país de Dodgson**, Sharon misma se dio la tarea de dar un gran discurso aun en camisón sobre que el machismo de ese tonto pueblo había causado esa gran masacre, veinte hombres muertos (incluido el Vizconde) y una niña, y dijo con esa mirada que aunque dulce te daba escalofríos que ella misma hablaría con el rey para asegurarse de que cambiaran ese "Reinado del terror" en aquel lugar, que desde ese día y porque ella decía gracias al ser una de las duquesas de los cuatro ducados (abuso de poder político) las mujeres tendrían derechos, no saben el placer de la rubia la ver como el rostro de el alcalde se volvía tan blanco como un papel, que, por cierto, se encontraba entre el jaleo de personas exigiendo que le dejaran pasar.

El pobre casi desmaya al saber que la dinastía de alcaldes que llevaban desde hace mucho se rompería tan de repente.

El único medico de el pueblo trato a Evelyne y a Mary Ann, por todo el rato Evelyne ya despierta se mantuvo abrazada a la cintura de la que creía su "único pariente vivo" y Mary Ann nunca rechazo el contacto, en realidad trato de darle el collar que Emily le había dado pero Evelyne no lo acepto argumentado que ella ese era un collar que se le pasaba a las mujeres Collet de generación en generación, y que Ann era una autentica Collet mas ella era solo la hija de una.

"si supiera"

Había pensado para ella misma.

Porque si, Oz les había contado después de que Alice recuperara su cuerpo, Oz lo confeso todo, confeso sobre lo que sabía ( o más bien "descubrió " el mismo) sobre Alice, lo que había pasado aquella noche en la que creyeron Oz solo se desmayo, que Alyss había arrebatado las memorias de Mary Ann, hablo de cada cosa, de los recuerdos de Jack, de sus pesadillas, de todo. Y luego, Ann, alentada por la declaración de Oz, confeso todo. Sobre Esmeralda, que en esos momentos le había dicho que la necesitaba para despertar, que la protegía a ella como si fuera su ama solo por esa necesidad y que le había confesado que aquellos recuerdos de los que tanto alardeaba no eran reales.

Todos llegaron a una conclusión

Jack les mentía

Enserio Oz tuvo un ataque nervioso cuando al fin asimilo que el, era una cadena

Y que no solo eso si no que poco a poco Alice le estaba regresando sus supuestos poderes.

Pero Oz no podía negarlo, no cuando vio algo de sus recuerdos, que aunque no podía saber de que eran o que significaban dejaban todo en claro.

"Soy una maldita cadena"

Susurraba, repitiéndose como si fuera un tic nervioso.

Luego fue el turno de Break que confesó haberle prometido a Alyss matarla y que fue por ello que el pudo salir nuevamente de el abismo. Sharon casi les da un buen golpe con el harisen por haberse callado tanto y Gilbert se sintió mal por ocultar su relación con Charlotte de ellos.

Alice se puso a gritas cuando supo que lo que la llamaba no era un humano si un alma resentida y para ponerle la cereza al pastel, que la quería matar.

Sharon envió desde Carroll's mismo la carta para la familia real, pidiendo que enviaran la justicia a el pequeño pueblo. Ese mismo día, con heridas, dudas y un humor más negro que las nubes grises del pueblo que dejaron atrás, llegaron en la noche.

Ann bajo de primera, siendo atendida rápidamente por una sirvienta que la llevo a uno de los doctores de Pandora, tuvieron que hacer parada allí, se quedaría a dormir en los dormitorios que se les asignaba desde que entraban a la agencia.

La chica estaba pálida y se había puesto un vestido ligero color cobalto por debajo de las rodillas, unas ojeras le quitaban la gracia a su rostro y fue guiada inmediatamente hacia el hospital de Pandora.

Oz salió después de ella, la gran edificación del centro de Pandora estaba alumbrada por faroles, ya era de noche y las nubes grises cubrían el cielo, aun estaban en invierno, pasarían solo dos semanas para que se acabara y la nieve se derritiera, viniendo la tan ansiada primavera, los tacos de sus zapatos chocaron contra la nieve, y su capa revoloteo juguetona con el viento. En sus rostros se notaba esa tristeza y melancolía digna de una película de drama.

Sharon se dirigió a su oficina convencida de que podría solicitar una audiencia con el rey y Break la siguió como fiel sirviente (aunque los demás sospecharon que era para algo mas) ya que habían dado mudamente a reconocer su relación a través de gestos y mimos propio de una pareja en todo el viaje, bajo el silencio de los casquetes de los caballos chocando contra el camino. Por otra parte, la rubia se había encontrado con Ruffus Barma y su madre que (igualmente) acababan de llegar de un viaje de visitas, su madre solo le sonrió y le dio unas palmaditas en la cabeza, al parecer Ruffus estaba apurado, nadie sabía que ese apuro se debía a que tenía que encontrarse con el jefe de los Baskerville.

Oz acompaño a Mary Ann.

—Gracias—Oz levanto la mirada y la miro interrogante, después de que el doctor le hubiese curado mejor las heridas y le hubiese recetado un medicamento para el dolor.

—¿por qué?—Ann lo miro fijamente, en sus ojos brillaba esa ternura y aprecio que sentía hacia el que el Bezarius se sintió sobrecogido.

—Porque guardaste para ti el que Alyss haya robado mis recuerdos, aunque no recuerde ese dia…yo—el chico vio la mueca, esa mueca que uno hacia cuando estaba a punto de llorar, la chica gimoteo y luego se echo a llorar en el pecho de su hermano, bajo la luz cegante que le ofrecían las velas en aquel candelabro gigante colgando de el techo, la habitación era bastante impersonal, pero elegante y hermosa. Cuando Ann salto de su posición acostada en la cama a sentarse y abrazarlo Oz casi salta de impresión por el súbito gesto de afecto— ¡enserio creí que era normal! ¡Que lo que paso en Sabrie había sido lo que dijo Jack! ¡¿Qué soy Oz?! ¡Compañía soy?!

Y Oz sintió peor, porque en verdad no tenía respuesta a esa pregunta.

—No lose—reconoció.


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Gilbert chisto inclinándose en su silla de aquel despacho privado de Pandora, se sentía destrozado y se veía destrozado, y ahora más que nada, debía hacer todo un reporte de lo que había pasado en Carroll's.

Grande fue su sorpresa ver como llegaba una carta sin remitente.

—Quien me la dio dijo que era urgente—dijo el chico, seguramente un agente reclutado que apenas estaba en práctica como alguna vez lo fue el. Gilbert lo despidió y con un cigarrillo en la boca (por eso de el estrés) abrió la carta, agradeció al mismísimo abismo que estaba sentado porque si no se huera caído de boca.

"Querido Gilbert

Soy Charlotte te he buscado pero me han dicho que estas ausentes

Supuse que estas en una de esas misiones de…Pandora"

Gilbert noto la forma en que escribió "Pandora" desigual y con la pluma fuente amenazando con traspasar el papel.

Suspiro, Lotti no podía dejar su resentimiento por pandora ni cuando escribía una carta.

"Asi que espero me respondas cuando regrese, sé que me reprenderás por buscarte aquí

Pero es de verdad muy urgente, necesito tu presencia en la posada en la que nos vimos por primera vez

Respóndeme al nombre de "Charlotte Fonteu, el posadero sabrá que es para mí, y cuando valla me la entregara, voy todos los días así que no importa cuando la envíes

El caso es, Gilbert, que estoy embarazada

Espero tu carta"

A penas termino de leer, el cigarrillo se le cayó de la boca y allí en su despacho privado de pandora, ese tan bien decorado solo pudo gritar al techo decorado y pintado por los mejores arquitectos que si no había algo más que le tuvieran que decir….

….el pobre no tenía idea.

La puerta cerrada que Ann intento abrir, nunca se abrió, la mansión La'Deur se dejo de usar dejándolas como simples ruinas a merced de el tiempo.

Evelyne vivio junto con Tatiana (Su antigua Dama de compañía) en Carroll's, que se convirtió en un pueblo regido por leyes justas.

El caso de los asesinatos en la mansión La'Deur se clasifico como "accidente" para no espantar a los pueblerinos.

Era casi ironcio que se necesito tanta muerte para conseguir Paz.


Nota:

Primero: si, si estoy viva.

¡ya se! ¡ya se! Las que ya han leído el manga están: O-O "¡¿pero qué coño?!" ¡Al fin aparece W-Rabbit!...bueno, en forma de cadena…

O algo por el estilo, lo dije lo re-dije y lo volvió a decir, las cosas serian adaptadas al manga pero levemente diferente. Oz aquí no será el cuerpo de jack que se reinicia de regreso y vuelve a comenzar, tengo una buena explicación…pero para los siguientes capítulos.

Sobre…Alyss, hagamos de cuenta que si puede venir a "este mundo" solo que le cuesta un poquito mucho más que cuando estaba en la torre de los Baskerville. Al fin llegamos al Climax y nos fuimos de nuevo a Lebereu, nuestra adorada Lebereu donde una cadena ilegal aparece por dia xDDD

Si no se han dado cuenta, he subido un one-shot de Pandora Hearts que se llama "A segunda Vista" es un A.U y la pareja es de Oz y Alice, fue un regalo al cumpleaños de Shadechu Nightray

Bueno…

Como siempre, se les agradece haber leeido (aunque no hallan comentado)

Porque sé que están ahí,

De todos los países…

Creo que hay alguien de ¿Germania..?

Solo falta Brazil y esta toda América, TODA América…

Desde Canadá hasta el ultimo país de latino América.

Y hasta hay de europa…

¡Bueno gracias por leer!

(Si me dejan un Review seré aun más Feliz, ¡Hasta se pueden hacer anónimos si es que teda pena!)

Jajajajaja, bueno en serio, muchas gracias por leer se les quiere aunque no muestren signos de vida más que el de las estadísticas…


Respuesta a Shadechu Nightray:

Como siempre, gracias por leer.

Bueno la verdad es que ya empiezo a darle forma a mi antojo ¡ya sabes! Las locuras de esta Shinigami, Pues el gatito, recordé que habías mencionado algo como eso y para no llevar la conversación a mas profundidad el gato apareció… y además el clásico de Gil gritando por todos lados se me había pasado en este Fanfic asi que… ¡Gatito a la orden!

El Oz XAlice la verdad es que es una ternura, al principio lo odiaba y no me caia bien Alice, es el tipo de personas cuyo cinismo y altanería choca contra mi aura demasiado sensible, que m tomo todo a pecho xDDD pero le fui tomando cariño ya que se hablando un poco a medida que avanza el manga y lo que no tanto me gustaba de ella era que exige mucho de Oz, lo trata como un sirviente y le grita y demás.

Pues ya sabes cómo terminaron las cosas aquí, el suspenso no fue tan grande, al fin llegamos a Lebereu de nuevo ¡Al fin!

Y si mi querida "Sombra" xDDD, debes prestar más atención a los detalles ;) Mi musa se alimenta de eso, detalles.

Y este es el final trágico, la verdad es que llore un poquito… T-T y pues ahí tienes la razón del porque Charlotte no ha dicho ni un comino, ¿Qué sabia ella de Gil? Nadaaaa. Pero ahora que Gilbert sabe…JAJAJAJA es que empieza lo bueno…

La Chain de Echo, ¡Ja! Esto tiene historia, aunque ya te la conté pero tiene algo más de profundidad!

Nos vemos querida! Besos!


Aclaraciones, curiosidades, etc, etc, etc:

La chica de cabello blanco caminaba de un lado a otro en las entrañas del abismo, estaba intranquila, los sentía, sentía las mismísimas fuerzas que le acurrucaron cuando apenas era un feto en el abismo junto con su hermana, el mismísimo núcleo de el Abyss que prestó su vientre*: En el manga, Alice y Alyss completaron su gestación dentro de el nucleo de el abismo, por razones que se explicaran más adelante (ya que también modificare un poco esta información) esta es la razón por la que Alyss tiene los poderes del Abismo, en si ella no es el nucleo, simplemente tiene una parte de los poderes de el Abyss, mas bien, la mayoría de estos, es por eso que cuando nació ella hizo que todo se descontrolara, hizo que el abyss, que antes era un mundo de luz, se volviera oscuro y tenebroso.

País de Dodgson**: Shade y yo no encargamos de ponerles nombres a los países de "Pandora Hearts" Dodgson será el país de Oz y lo demás y Selrahc el país natal de Ruffus Barma y su gente. Los nombre fueron sacados de el nombre original del escritor de "Alicia en el País de las maravillas" Dodgson es uno de sus apellidos y Selrahc uno de sus nombre al revés.


Muchísimas gracias por leer

visiten mi Blog, en mi perfil esta la dirección

he subido algunos dibujos a el sobre el Fic.

(Espero que comentes, por favor)

Y nos leemos la próxima.