Pandora Hearts no es mío, Es de Jun Mochizuki. Esto no tiene fines de lucro (no gano, ni ganare dinero con esto, es meramente algo de Fan para Fans). Mary Ann, Esmeralda y White Rabbit (y la trama de la historia) son de mi propiedad, si los quieres usar, avisa.
Advertencia: T solo por muerte de personajes, También hay Spoiler
Capitulo catorce: Perdiendo a la realidad.
Mes y cuatro días:
—Entonces, al fin usted tuvo tiempo de verme—Leo sonrió, y el duque Barma, con sus usual seriedad, bufo.
—Tenía unos asuntos familiares que atender—el pelirrojo se hecho la bufanda al hombro y agito su abanico, se le veía fastidiado habían pasado dos días desde que había visitado a Alexia y no había recibido noticias de ella, ni una carta, ni una llamada por más caras y extrañas que fuesen en esa época, suspiro, se sentó en un sillón color turquesa como Leo le había indicado y lo primero que surgió de los labios de el menor fue:
—¿Cuando haremos el ataque a Pandora?—lo dijo casi casual, recargado en un diván color blanco y mirando al techo como si no tuviese nada que hacer, los ojos negros y de motas doradas solo revolotearon alrededor del tallado de el techo color celeste y negro y volvió a mirarlo a él, ese dia Leo usaba pantaloncillos color negro y una camisa holgada (agradeciendo que el frio no afectara a los Baskervilles) porque Vincent se había negado a lavar todos los días el mismo traje y tener que llamar a Mimi (*) para que con su cadena secara los ropajes, Leo se sentía incomodo y justamente en ese preciso momento estaba descalzo y con la capa roja tirada a sus pies, el muchacho bufo aun viéndolo fijamente—¿o es que pretende atrasar la invasión hasta que cumpla mis cien años dictados?
El pelirrojo volvió a mover su abanico y Vincent que estaba sentado un poco más atrás de Leo le sonrió con un sonrisa cuya amabilidad escondía una extraña maldad. El rubio también se había dado sus libertades y el cabello se lo había dejado suelto, un traje sencillo cubría su cuerpo y las botas de tacón para hombres resonaban cada que daba un toqueteo con el piso de madera recubierto por la fina alfombra casi como si fuese un tic nerviosos y no la cuenta de minutos que Ruffus tenía para que hablara o terminara bajo la fauces de Jabberwocky.
—No—dijo con sinceridad y algo de pesar—pero debe entender que una "emboscada" a la organización gubernamental más grande de Dodsogd no se puede hacer de la noche a la mañana—sentencio, su gabardina (esa tan peculiar traída de su país natal Selrahc) se ondeo en un sonido sordo cuando se levanto de el sillón y se resolvió que tener una charla tan informal como para hablarle desde el balcón era posible, se dirigió allí, silencioso.
—Pues si sigue posponiendo esto terminaremos nunca lográndolo—gruño Leo, molesto—necesito a B-Rabbit y Oz es B-Rabbit, si no hago esa emboscada no conseguiré a Oz… ni mucho menos a Ann—susurro, por lo bajo entre refunfuños.
Ruffus solo se quedo callado, después de un momento giro de nuevo hacia ellos.
—Tengo la información que me has pedido, ha sido difícil… Gilbert Nightray esconde muy bien sus archivos—Vincent rio ante la mención de su hermano, sabia lo meticuloso y desconfiado que podía ser su hermano.
Leo asintió, esperando que hablara: —¿Y?—le ínsito el moreno con aires desesperados, se había sentado en el diván de un solo movimiento y lo miraba con ojos ansiosos, Ruffus rio porque sabía que se sentían esas ansias por saber sobre el tema, en su tiempo el también lo había sentido.
—En efecto la chica que salió de el Abyss hace un mes y cuatro días se llama Mary Ann, según el reporte que se entrego al rey, Mary Ann Collet, hija de los últimos Baroneses Collet, ella fue entregada en compromiso de matrimonio a Glen Baskerville como pago de deudas, según el reporte—A Leo, aun sentado y con el cabello alborotado, le subieron los colores al rostro ¿Ann? ¿Su prometida? ¡Por Alyss que no recordaba eso! ¡Recordaba a Ann, recordaba su risa y como cada instante de su vida estuvo colmada de ella! ¡Pero no eso! Bajo el rostro y sus mejillas se volvieron carmesí, luego fueron sus orejas y Vincent temió que le diera un derrame o algo por el estilo, pero Leo solo estaba callado y inmóvil.
—Parece que la noticia lo pone más que feliz—Rio el rubio con picardía, aunque el, en verdad, no recordaba a la tal "Ann" le dio la culpa a su juventud porque cuando estuvo en la mansión Baskerville era apenas un niño.
—¡VINCENT!—Grito, con ello se arrodillo en el divan y lanzo un cojín negro que estaba en el mismo hacia la cara de el susodicho, a juzgar de cómo el cojín impacto con su cara y de cómo este le había dejado un tono rojo por todo el rostro se podía deducir que el cojín no era blando. El rubio gruño con fastidio incapaz de hacer otra cosa que fruncir el ceño.
Ruffus tocio, para que le prestaran atención, siguió su monologo.
—Verán… el problema, es que he revisado los papeles sobre la familia Collet y no he encontrado a ninguna Mary Ann Collet, resulta que la familia ya estaba extinta 3 años A.T.S (**) por lo tanto, al parecer nuestro querido duque Nightray esconde algo…
Detrás de la puerta, con las orejas pegadas a la madera color cobalto, dos muchachitas se hacían espacio para mirar a través del picaporte.
—¿Quien es " Ann"?—Murmuro, Lily sus ojos azules chispearon con curiosidad. Ese día Lotti le había obligado ponerse un vestido antes de desaparecer a saber donde, ya se había rendido que cuanto saber el motivo de sus escapadas, había pasado unos cuantos días sin escaparse y hoy era la segunda vez después de tres días que iba al pueblo de nuevo.
—No lo sé—aseguro Noyse, mientras intentaba acomodar con algo de incomodidad su vestido rosa y corto de rayas blancas. Le llegaba hasta las rodillas y algunos volados relucían en el, se veía como un caramelito de menta y todo gracias a Mimi.
—Oigan, ¿qué hace hay?—¡Valla!, hablando de el rey de roma, Noyse se dio la vuelta lo más rápido que pudo, carraspeo con una sonrisa nerviosa, su cabello habia crecido hasta sus hombros los últimos días, gracias a que Echo ya no le molestaba cortárselo, jalo a Lily de una manga mientras esta le hacía cara a la morena de ojos marrones que las miraba con severidad, esa era Mimi, tenía una cadena de aire, se llamaba "Smaid"(***) y extrañamente era la única cadena que podía estar siempre con su contratista, era una bola gris y redonda, que volaba alrededor de Mimi con una risa juguetona y un tamaño minúsculo, del tamaño de una mano en puño, sus ojos eran color gris y su boca redondeada siempre emitía una risita adorable.
La pequeña cadena se restregó a los zapatos de Lily, ronroneando.
—¿Y bien?—Mimi se cruzo de brazos y las dos muchachas solo murmuraron algo entre si, Mimi era de un color de piel oscuro y un cabello negro azabache corto como el de un hombre, aun así era muy femenina aunque algo voluptuosa, se había convertido en una Baskerville apenas a los 23 así que su apariencia no había variado aunque ya tuviese más de 70 años cuando sucedió lo de Sabrie.
—Bueno…solo queríamos….
—Espiar—dijo una voz a sus espaldas, a Lily se puso la piel de gallina y Smaid salió volando de sus brazos, literalmente. Cuando Noyse se dio la vuelta encontró el rostro envuelto en una molestia enigmática, Leo. Al parecer había escuchado sus murmullos y ahora las veía desde la puerta abierta mientras una de sus perfiladas cejas se alzaba con una peligrosa advertencia en los ojos negros con toques dorados.
"Nos va a matar"
Aseguraron las pequeñas, retrocediendo por inercia.
—¿Con que espiando?—murmuro la mujer, sus ojos color caoba taladraron sus cuellos con insistencia y su voz se oía mas lúgubre que de costumbre—Ustedes dos le harán compañía a los criados de la cocina hoy ¿No cree joven amo?
—preferimos la muerte—Argumento Noyse, resoplando bajito.
—Si eso quieren—Vincent se asomo tras Leo con una amplia sonrisa y esas tijeras que lo seguían hasta el fin del mundo, en la manos. Las dos muchachas de ojos azules le habían hecho un desastre uno de sus trajes preferidos cuando Lily saco a Bansdenast para jugar y Noyse intento jugar con Doll, los hilos de su cadena terminaron por derribar un muro y Bandernast destrozo en pedazos un chaleco de Vincent hace tres días atrás, por lo tanto matarlas estaba en su lista desde hacía un mes.
Lily negó con rapidez y Noyse, con sus ojos entrecerrados y las pestañas albinas haciéndole de estelas, parpadeo diciendo "Mejor le dejo esto a Echo, a ella le dolerá menos" y al siguiente segundo, los ojos tenían un brillo distinto y una mirada perdida que intento adaptarse a los que en esos momentos pasaba, además, que la mueca que hizo al ver el vestido que llevaba puesto fue suficiente para demostrar que era Echo la que estaba alli.
—Cobarde—comento Lily enfadada, aunque se dirigía al cuerpo de Echo, sabía que Noyse estaba escuchando en algún lugar.
—Aun no entiendo como Zwei se las arreglo para criar a esa pesadilla de niña—Mimi suspiro con resignación, los demás asintieron, Leo teniendo un vago recuerdo de la mujer madre de Noyse y Echo, Vincent la recordaba en plenitud, aunque algo borroso ya que era apenas un niño. Lily bufo, pues Zwei la había reprendido unas cuantas veces y Echo, Echo solo suspiro resignada porque ella apenas era una bebé cuando Zwei murió en la Tragedia de Sabrie (solamente habia visto una que otra foto de una mujer de cabellos rubios y ojos azules) legándole su cadena a (la entonces) pequeña Echo.
Para muchos fue una sorpresa ver como Noyse y Echo estaban en un solo cuerpo, pensaron que era un caso parecido al de Alice y Alyss, pero se equivocaron, Poco Baskervilles sabían lo que era Alyss, entre ellos, Mimi era una de las que lo sabían, ella personalmente había sido gran amiga de Revis y este…con algo de malicia, le había contando sus planes. Planes que involucraban a una niña llamada Lacie, y en mandarla a la oscuridad del abismo, aquel lugar donde en ese entonces era la única parte del abismo que estaba inundado por oscuridad tan diferente al (en ese entonces) luminoso Abyss, y muerte, Lacie fue enviada cuando se supo embarazada, cuando Oswald se convirtió en Glen y en ese momento, algo surgió mal, se suponía que nacería al niño gestado en el vientre de el abismo, un contenedor que encerraría a el Núcleo dentro de sí, y que volvería a el mundo real, para ser utilizado, para mantener una conexión mas intima que los simples poderes de "Glen" pero no quedaron que, simplemente, tal vez, solo tal vez, eran gemelas y que una de ella sería el contenedor, que ellas se conectarían entre si, entre cuerpos. Mimi lo sabía, Lotti , Doung y Leo, que con sus escasos recuerdos había recordado la ultima charla de Oswald y Revis, en la que los dos hablaban de ello, posteriormente Revis desaparecería y gracias a Jack Oswald sabría que el hombre ya había muerto.
El silencio que se creó en la estancia, no fue cómodo ni un poco acogedor, era más bien uno silbante y pesado, Mimi suspiro, jalo de una oreja a Lily para llevarla a las cocinas (lamentablemente Echo no tenia las culpas de su hermana)
—¡Me haces daño!
—Y espero que así sea por el resto de el día—sentencio, aun Leo no sabía que tenía que hacer para que Lily le tuviera respeto pero un día lo haría…y lo haría en todo su esplendor.
:::::::::::::::::::::::::
—¡Ann!
Sharon cruzo una esquina de Nightray House, no conseguía a Ann desde hace unas horas y se estaba preocupando.
—¡Ann!
—¡Estoy aquí!—La voz provino de una ventana abierta y Sharon se asomo por ella, Ann estaba en el jardín junto con Alice usando un vestido corto gracias a que la nieve se había disipado hace solo el día anterior, Alice a su lado saltaba los charcos que la nieve había dejado. Mary Ann aun tenia vendajes en torno a los brazos y el rostro, pero el resto de la heridas se había sanado, Reim, que reposaba a unos cuantos metros de Alice y Ann, le saludo con una sonrisa calmada y vistiendo un traje casual de pantalones negros y camisa azul.
Sharon suspiro con alivio, ha Ann la noticia que les había caído como agua fría, las mentiras de Jack, lo que en realidad era Alice y Oz. Pero aun más, que después de haberse sentido segura de sus supuestos recuerdos, ella en realidad no sabía quién era. Sharon estaba consciente de que Ann solo buscaba sentirse segura de si misma, segura de lo que sentía y quitarse la incertidumbre de saber cuáles son sus recuerdos. Y ahora, con Esmeralda presionando para que recordara, Ann había retraído su propia mente solo para hacer como si las cosas no habían pasado, pasar por alto cada mención y sonreír en vez de responder preguntas.
Sharon llevaba ese vestido rosa pálido que tan bien le sentaba (según Break) lego al jardín con una criada pisándole los talones, estaban en el jardín donde por primera vez Ann había sido presentada a ellos, Reim estaba descalzo y sostenía una charla con Ann, la chiquilla reía, se sonrojaba de alegría y le veía con una calidez y cariño en los ojos semejante al de hermanos.
Alice, que se mantenía sucia de lodo, con un vestido blanco de encaje que antes había sido pulcro y limpio, echada en el piso y tomando entre sus brazos un pequeño conejo que había dejado de invernar por la ahora primavera. La morena volteo hacia el camino de rosas de donde provenía Sharon, vio como la rubia que llevaba el cabello suelto paraba a la criada y le pedía darle un sobre que escondió entre los pliegues de su vestido, la criada se retiro.
La expresión de la Rainswoth al avanzar hacia Alice fue seria y neutral.
—Es un vestido nuevo—Le había reprendido con los ojos achicados en una mueca peligrosa. Alice, altanera y respondona, le había sacado la lengua mientras con gesto inocente apretaba mas al pobre y asustadizo conejo entre sus brazos.
—Es mi problema—articulo concienzuda y arrastrándose por el pasto húmedo, casi provocando a la Duquesa.
Sharon suspiro con fastidio y siguió su camino hacia el pie del árbol, aquel que había visto risas y fiestas de té realizarse, y que ahora sostenía en su raíces a Ann que se mantenía risueña sonriéndole a Reim por algún comentario divertido que hubiera dicho, por que por alguna razón, Reim era chistoso y muy extrovertido cuando se encontraba con Ann. Los dos eran como dos hermanos que no se podían separar.
Ann volteo hacia ella con una sonrisa radiante y los ojos iluminados por la diversión, Reim, que estaba apoyado al troco del árbol y con los pies descalzos anclados al pasto la miro con esa misma expresión. Sharon se sintió mal por un momento, porque sería la que le quitaría esa sonrisa a la péquela Ex-baronesa.
—Ann—llamo, el tono escéptico con que llamo la atención de la supuesta Collet, casi fue la alarma para saber que algo iba mal, la rubia duquesa (ante los ojos chocolate de Reim y los verdes de Ann) extendió a su amiga un sobre blanco, una carta.—esto llego hoy para ti.
—¿De quién es?—Articulo la azabache, intrigada, su correspondencia era nula, ya que ninguna ceremonia de mayoría de edad se le había echo y no había registro de ellas, por lo tanto no había asistido/invitado a ninguna fiesta, recibido cartas de esas mujeres nobles que les encantaba socializar e invitar a tardes de té. Nunca había recibido una carta, jamás.
Sharon se mordió el labio inferior, con gracias, porque lo que no se hace con gracia no es digno de una Rainswoth. En su rostro de muñeca se veía la preocupación y en sus ojos el brillo de ese "no se que" tan maternal que tenia al hablarse de Ann o Alice.
—Solo léela—le entrego la carta en la manos, Ann frunció el seño y todo atisbo de sonrisa despareció, el tono de voz de Sharon era seco y casi una orden. Cuando tubo la carta en sus manos (y se dio cuenta que no tenia remitente y que estaba previamente abierta, señal de que la habían leído) Sharon se aparto, de brazos cruzados, los ojos llorosos y una expresión de culpa y enfado mezclándose en su rostro, mientras le daba la espalda a unos cuantos metros alejados de Reim y ella, al parecer, el moreno parecía intrigado así que fue a hablar con Sharon, dejando en una extraña privacidad para leer la carta.
Tomo el papel que sobresalía del corte de cuchillo y los desdoblo. Y casi solloza porque en la carta se dirigía a ella con el apellido que creyó alguna vez le perteneció y que el collar que estaba colgando de su cuello era de alguien que creyó su familiar
" Mary Ann Collet
Querida prima:
Soy Evelyne, han pasado algunos días no sé cuantos, te extraño, Tatiana cuida muy bien de mi, ahora vivimos en una cabaña pequeña pero muy acogedora, te envió una foto de mi y Tatiana con el vestido que ha confeccionado para mí, es nuevo el usar vestidos tan reconfortantes y cómodos para mi, algo que va con mi edad, padre siempre me hacia usar vestidos apretados con corsé y largos. Todo en el pueblo ha cambiado, ahora las mujeres somos respetadas, muchos funcionarios de esta tal pandora han venido a poner orden:
Pero no te escribo por ello…Tatiana me ha dejado escribirte y Pandora entregara la carta, no tiene remitente exactamente por ello.
¿Cómo estás? ¿Estás bien? La heridas que tenías eran muy profundas ¿Te ha afectado tanto como a mí la muerte de padre y Emily? Perdona si son preguntas que no tienen sentido o muy fuertes para ti, pero quiero saber si me acompañas en mi dolor.
Aunque lamento, y aunque suene inhumano, más la muerte de mi hermana que de mi padre, tanto así, que he decidido quitarme su apellido, ya no es el mío
Usare el de mi madre desde ahora.
Perdona también si te he recordado momentos desagradables, pero sin padre vigilando mi escritura y la palabras que uso como hacía antes del accidente me hace sentir más libre de expresarme.
Eres el único familiar que me queda, y por ello te tengo un gran aprecio, resulta que hemos sido citadas a recoger nuestras pertenecías mientras los funcionarios revisaban la mansión, me he llevado mis libros y mis pertenencias. Lo demás lo he dejado hemos puesto en venta la mansión y dudo que alguien la compre, después de tanta muerte que hubo en ella.
Quiero hacerte saber, que había una puerta cerrada en esta mansión, a la cual yo y Emily siempre tuvimos curiosidad, ni siquiera padre sabía lo que había adentro pues no tenía la llave, tuvieron que tumbar la puerta para revisarla (se podría decir que la puerta nunca fue abierta) y, al revisarla, han visto que no era tocada alrededor de un siglo, era una habitación, perteneciente a un tal Oswald Baskerville, seguramente era de cuando los Baskerville eran propietarios de la mansión. Lo extraño es que ha escrito sobre ti, en un diario privado, sin fecha , lo he tomado antes que alguien lo viera, lo demás, son objetos sin relevancia son pocas páginas y la tinta esta borrosa, también hay unas cuantas fotos, de ti.
Espero respuesta de esta carta.
Con amor, Evelyne D. Collet
P.D: envíales mis saludos a los grandes duques"
Ann apretó contra su pecho la carta, y, luego observo el contenido del sobre, había una foto y un libro de color rojo, pequeño y añejo.
Retiro la foto con el corazón en la mano, y al ponerla a la luz observo una sonriente Evelyne, con el cabello rojo en dos coletas bajas, un vestido ligero color azul, unas botas para el frio y una bufanda, estaba dándole la espalada a un pared de madera, una mesa y una ventana que dejaba caer la nieve que aun no se habia derretido en Carroll's Evelyne sonreía con sus ojos oscuros brillando con algo que Ann, en su corto tiempo conociéndola, nunca vio Libertad.
Que pululaba por sus mejillas rojas y se reflejaba en la sonrisa triunfante, a su lado Tatiana reía con los ojos marrones alegres, sentada al pie de la ventana "¿Quién tomaría la foto?" Se pregunto.
No se atrevió a abrir el diario, pero si observarlo desde su posición dentro del sobre, parecía algo normal, y a pesar que tenia contenido sobre sí misma, tenía miedo de encontrar algo que no quisiera recordar, se estremeció por un momento, y la posibilidad de jamás abrirlo para no descubrir los secretos que Alyss les había advertido salieran a la luz.
—¿La leíste verdad?—la quijada bien apretada y los ojos furicos, fue lo primero que Ann pregunto al aire, al aire y a Sharon que le dio la cara enseguida y con los ojos endurecidos pero húmedos articulo un "si"—¿Por qué?—pregunto, poniendo la carta en el sobre junto con la foto.
—Estaba preocupada— dijo, cortante, se cruzo de brazos como si fuera una madre amedrantado a su hija y Ann se encogió en su lugar sintiéndose igual, pero en el papel de la hija, recordó que Sharon tenía en realidad 23 años y que ahora se comportaba como tal—un subordinado de Pandora me la entrego esta mañana, me sentí extrañada, me dijeron que era de Lady Emily y quise leerla antes de que su contenido te hiciera daño, no le encontré gran daño, y si preguntas. No, no he leído el diario, pero te aconsejo hables de él, apenas termines de leerlo.
—¡No tenias derecho a leerla!—Bramo, por alguna razón, por primera vez, Ann sentía que habían violado su privacidad. Sharon había leído la carta de Evelyne, la única persona que le ataba a una familia, a un apellido y a un "Soy yo y ella parte de esto" que tenia, e, incluso. Pensó en privarla de su contenido.
—¡NO ME HABLES ASI JOVENCITA!—Sharon dejo su porte tranquilo y severo, separo los labios solo para gritar y destilar una autoridad hiriente en la mirada.
—¡¡TE ODIO!—chillo, acto seguido se fue corriendo, con la mejillas rojas de el enojo y Sharon se quedo paralizada intentado saber porque esa frase tal trivial le dolió tanto, Alice no se encontraba, porque se habia marchado hacia la mansión destilando barro apenas se le había entregado la carta a Ann.
Lo que Reim (que se mantuvo al margen siempre) pensó fue…
"parecen madre e hija"
—¿No crees que te has sido muy dura con ella?—Sharon parpadeo, la chica tenia la respiración agitada, estaba turbada, como piedra. Negó ante la pregunta de Reim, ella no había sido dura, no lo había sido. Se aferro a esa palabra y se abrazo asi misma.
—no lo fui—finalmente hablo, con la voz quebrada y la mirada perdida en la dirección en la que Ann se había ido, Reim se acerco hacia ella y poso una mano en el hombro en señal de apoyo, Sharon lo miro con sus ojos violeta brillando cual diamante, a punto de derramar lagrimas, su semblante era frágil y desbastado, hacerle eso a Mary Ann también le dolía, el lo sabía. Lo sabía porque había crecido junto a Sharon y sus dolores eran casi los suyos, ellos era prácticamente hermanos. La rubia suspiro, evitando las lagrimas y con su voz cargada de miedo hablo de nuevo, asegurándole a Reim que era tan fuerte como su madre y abuela.—Ella tiene que crecer Reim, esta aferrada a un mundo que no es, se aferra a lo que ya sabe es mentira, tiene que enfrentar el mundo. Ser paciente, ha sufrido mucho y visto demasiado y si no acepta lo que ha visto, terminara haciéndose mas daño de el necesario. Una persona tiene que aceptar sus miedos y enfrentarlos, no enfrascarse y aparentar que nada ha pasado, lo he aprendido con los años. Ella es fuerte y lo yo misma se lo he dicho, pero negarse a todo lo que está pasando es algo que no puedo permitir—Sentencio, Reim suspiro y asintió, con pesar, Sharon siguió hablando.—Por mucho que me duela, tengo que hacerlo. Hubiese visto su expresión en Carroll's estaba inexpresiva, no hablaba ni reaccionaba, estaba allí quieta sin querer ver lo que había pasado, estaba negando cada una de las cabezas cortadas y el piso empapado, Reim…estaba perdida.
:::::::::::::::::::::
—Así…que, seremos padres—era estúpido resaltar lo obvio, pero Gilbert estaba nervioso y Lotti estaba dando vueltas por todo la habitación que alquilo en esa posada de cuarta. Era la primera vez que se veían después de saber de la noticia pues Gilbert había enviado una carta y el posadero se la había hecho llegar a Lotti, luego ella lo cito a ese lugar en los barrios bajos de Lebereu, y…¡eles aquí!.
Charlotte solo asintió con el semblante desfigurado por la preocupación.
—Entiendo si simplemente no lo quieres admitir y quieres dejar el niño a mi cuidado, será mas fácil para mí decir que simplemente me embarace y…
—¿¡pero qué rayos dices ¡?—Lotti no supo cómo, pero en un solo parpadeo Gilbert ya estaba a su lado con una mano firmemente arraigada a uno de sus finos brazos y haciendo que le diera la cara. Los ojos dorados parecían, dolidos, aterrados y simplemente oscurecidos por el miedo de perder algo que amaba, de perderla a ella. Charlotte nunca había sentido ese sentimiento hacia su persona desde que era una niña, cuando su madre y padre solo le sonreían y le prometían que todo estaría bien, que ningún pueblerino con aires de profeta que le dijera que ella (por el simple hecho de tener ojos rojos) traería infortunio. Se mantuvo ocultando sus ojos después que ellos murieron, trabajando como mesera en los barrios bajos y …luego, un hombre de cabello blanco de nombre Revis le dijo que ella era especial "perteneces a nuestra familia"
…lo recordaba…lo recordaba demasiado bien…
—Pequeña, alguien como tú no pertenece a este mundo—La charola cayó al piso derramando la sopa barata de aquella taberna de mala fama y el tabernero la miro mal, ya que él era el dueño del lugar. Charlotte, a sus 20 años, apenas si salía de esa taberna, Jorjie (el dueño) le daba comida y un techo a cambio de trabajo y ella se lo agradecía profundamente.
Revis había dicho que se llamaba el hombre que le tendía una mano y le sonreía casi con paternidad…
Revis… el líder de su familia.
—¿Que quiere decir?—murmuro, luego elevando la manos que abandonaron el delantal de tela que alguna vez fue blanca, se toco los ojos ¿era eso? ¿Acaso aquel hombre era uno de esos locos puritanos que decían que ella traería tragedia? ¿Aquellos causantes de la muerte de sus padres? Y, ante eso, una alarma se alzo, algo en Charlotte Fonteu se volvió arisco y furioso, esos hermosos ojos rojos decididos y casi ofendiendo con la sola mirada mientras fruncía el ceño—¡Si lo dice por mis ojos usted puede venir por donde vino!—Bramo enojada, Jorjie entendió entonces su aprehensión hacia aquel hombre de mirada apacible y ropas pulcras que iba escoltado de un mujer de cabello oscuro y ese extraño hombre de expresión robusta—¡YO NO ME LANZARE A UNA HOQUERA SOLO PORQUE USTED QUIERE!
Estaba a punto de golpearlo en el rostro con sus manos sucias, estuvo a punto de escupirle en el pulcro rostro o incluso rasguñar la piel limpia que contrastaba con la suya sucia y mugrosa.
Pero apenas le toco, apenas rozo uno de sus dedos de uñas color negro con su piel.
Lo vio…
Vio luces, vio magia, vio esa motas doradas dibujándose por el aquel lugar oscuro…
Iluminando cada rincón…
El mismísimo abyss abriéndose ante sus ojos…
…ella…
Una niña de el infortunio… solo ella, ver solo los que de su "clase" podían ver además de Glen…
Revis le sonrió, con calma, sabiendo lo que ella había visto porque el también lo veía. Charlotte parecía una niña, una niña que había encontrado al fin a su madre perdida.
—¿Cómo te llamas pequeña?—una figura menudita, aunque más alta hizo que Charlotte reaccionara, era una mujer de capa roja que no había tomado en cuenta, sus ojos eran azules y su cabello rubio. La extraña le toco el rostro con los ojos azules brillando como zafiros, y Charlotte se dio cuenta del embarazo avanzado en el que se hallaba—Mi nombre es Zwei, ¿Cómo te llamas hija del abismo?
Charlotte cerró los ojos con fuerza, ella no debía recordar.
No debía recordar a Zwei, es sonrisa dulce y al bebé en su vientre, no debía reconocer a Revis que se había ido tan de repente, tampoco a Fang, aquel hombre callado y tan bueno con la espada.
Ellos estaban muertos.
Y no había nada, nada. Que pudiera hacer. Siempre lo perdía todo, perdió a sus padres, a Revis aquel hombre que la rescato de aquel infierno llamado "vida", A Zwei aquella mujer que la trato como su hija, a Fang aquel que era como su hermano. ¿Por qué ahora debía ser diferente? Con los ojos picándole en lágrimas, apretó más la mano cálida que Gilbert había colado hacia su rostro. ¿Qué le aseguraba que sus ojos rojos no apartarían de su lado al bebé que llevaba en el vientre y al hombre que amaba? ¿Qué?
—Lotti—le llamo, suave. Gilbert la abrazaba, tanteando el vientre plano, dándole fuerzas—escúchame, jamás, repito, jamás te voy a dejar sola, nada me apartara de ti.
"¿Y si mis ojos te apartan de mi?"
Quiso decir, pero su voz estaba hundida en llanto ¡Ja! Tontas hormonas.
—¡Mi vida te pertenece a ti y no dejare que un regalo como este se haga pasar por tragedia! Este bebé no será la causa de que no separemos, ya veraz.
¿Y seguía llorando?
En este momento lo mínimo que debía hacer era besar a Gilbert hasta desfallecer.
Pero Charlotte no podía, se sentía vulnerable y a la vez tan cálida entre los brazos de Gilbert, allí, parados entre tanta oscuridad, no quería que eso terminara…aun asi…
—Te tengo que…decirte…algo—murmuro, tenía la voz quebrada y la nariz la tenía roja.
La primera vez que te vi, Gilbert…
Gilbert le dio incentivo de que siguiera, la abrazo muy fuerte y la guio hacia la cama, para tumbarse juntos y abrazarse, Gilbert le acariciaba los cabellos rosados a su mujer. Y esa tranquilidad sana y apacible enternecía cada fibra de Charlotte, no quería que acabara, jamás…
…Apenas si eras un niño…
—Gilbert.—llamo, iba a decir algo que cambiaría su relación algo que la marcaria para siempre, cuando el le miro a los ojos, la decisión de Lotti empezó a flaquear como si de una rama se tratase y se apretó mas a el temiendo que se apartara después de que dijera lo que iba a decir—Que…yo…tu.—Su voz era un susurro, y en una arranque de valentía, Lotti tomo la mano que reposaba en sus cabellos sueltos la poso en su mejilla y se sentó junto a Gilbert, que impresionado, veía el desespero en la mirada de la Baskerville— que yo te conocía antes de….de… de esto, antes de que la piedra antepenúltima fuera destruida…tu…tu eres…un Baskerville ¡Tu Gilbert! …eres el sirviente de Glen Baskerville, de Oswald Baskerville…tu, eras un niño apenas te conocí…
Y, por alguna razón…tus ojos puros llamaron mi atención…niño de ojos dorados.
Que sucia verdad que ahora venía a soltar…
Y cuando Lotti vio como esos ojos dorados después de la confusión daban paso al terror, allí aun recostado en la cama, sabia…que lo perdería, por eso se aferro a su mano que ahora era un peso ligero en su mejilla, y recordó, recordó la primera vez que le vio, con las mejillas rojas, los ojos inocentes y la carita infantil…Gilbert…su Gil:
—Usted señorita, es tan linda como una rosa…o es eso lo que ha dicho el señor Jack.
Había dicho, cuando apenas era un niño, cuando apenas le conoció, allí entre los rosales y su nueva capa roja.
::::::::::::::::::::
Oz, sencilla, y simplemente no quería salir de su habitación, Gilbert había estado aporreando la puerta por demasiado tiempo, hasta que se había dado por vencido, Oz lo había visto machar a través de la cerradura de la puerta. Alice había intentado entrar por una ventana, pero no era Break así que no le funciono(y hablando de Break él nunca hizo el intento), la noticia de que…el, simplemente él, era B-Rabbit fue tan grande que se había encerrado cual ermitaño después de haber visto a Ann llorar, porque eso lo más horrible que podía presenciar, ver a esa persona que tanto se parecía a él, que tanto quería, llorando, sufriendo, siendo un reflejo de lo que él sentía, esa desolación en la mirada y las lagrimas como cascadas, insolentes que se asomaban por sus ojos, esos ojos tan puros.
Se sentía identificado con aquella imagen, no sabía si era porque Ann era ridículamente idéntica a él, o porque simplemente el también había llegado a sentirse así, a la deriva, solitario y sin rumbo.
Suspiro, dándose la vuelta en la amplia cama de doseles dorados, se encontraba asqueado de sus simples pensamientos moribundos y hasta sin sueño aunque había pasado dos días en vela.
El era B-rabbit aunque no recordara más que las escenas borrosas que Alyss le había echo ver, comprendía a la chica. El no quería que Ann sintiera lo que él, si era cierto que Ann no era lo que creían, descubrir su pasado solo la dañaría.
—eres un desconsiderado…
La voz que provino de lo más profundo de su ser le asusto, pero sabía que era…Jack.
Estaba sentado en a su lado, es mas el mismísimo Jack le estaba acariciando el cabello, con esa expresión apacible sentado a su lado y el tumbado en la cama. Oz no se alarmo durante esos dos días había estado haciendo eso, y no quedaba más que actuar con naturalidad, nada hacia alarmándose si a Jack mas nadie le veía y ni siquiera le sentían, es más, ya ni siquiera tomaba el cuerpo de Oz prestado.
—…y uno muy estúpido…
Oz solo abrió los ojos con pereza y le miro interrogante, sin entender, vestía apenas una camisa blanca y pantaloncillos verdes.
—Oh, ya veo, aun no recuerdas—jack soltó una leve risilla y un mechón de sus largos cabellos se derramo por una esquina de su mejilla cuando se inclino hacia Oz—Tu, Oz B-Rabbit eres un desconsiderado porque fui yo el que te saco de las profundidades de el Abyss cuando ya no había opción, y no tu apreciado Núcleo de el abismo—el susurro fue suave, como una daga hundiéndose en la carne y Oz la sintió exactamente así.
Y con esa sonrisa tranquila, Jack se fue, siempre se iba, dejándolo en duda y corroyéndolo de angustia.
—¡TONTO! ¡JACK!
::::::::::::::::::::::::::::
—Has sido un poco dura.
Sharon, que apenas entraba a su habitación cerró la puerta enojada y paso al lado de Break, que sostenía una sonrisa ladina.
—¡La princesita está enojada!— rió la chillona voz de la muñeca Emily, estaba apoyada emsima de una almohada, cerca de donde Sharon se sentó. La chica pateo la muñeca y se recostó en donde había estado. Si, definitivamente estaba enojada.
—Todos lo repiten "fuiste dura" ¡Solo quería que viera…! Viera que lo que se está negando a ver no es ¡Es absurdo que le sigamos siguiendo la corriente cuando aparenta que nada ha pasado! ¡Ella no es una Collet y sigue llamándose así misma así! Ella…ella tiene que entender—Sharon bajaba y subía la voz mientras hablaba, Break lo observaba sentado en uno de los muebles que tanto le habían gustado el año pasado a Sharon y que había comprado por simple capricho. Oyó como Emily se quejaba desde el suelo y soltó una leve risa mientras Sharon aun seguía con su parloteo, con ayuda del bastón, tanteo el piso con esa sonrisa socarrona que tanto le caracteriza se volteo y camino despacio hacia ella sin emitir ruido. Sigiloso, pobre Sharon que una se encontraba con el seño fruncido y la mirada perdida mientras gesticulaba escusas baratas—Vamos no puede quedarse allí mientras todo avanza ¡Oz acepto que es B-Rabbit! Bueno si, no ha salido de su cuarto por dos días…pero…yo ¡Hmp!
Fue rápido, Break fue casi como un rayo para sus ojos, Sharon había sido callada por su labios y ahora le besaba, fue tierno, comprensivo uno de esos besos que decían "Estoy aquí, y no te dejare" Sharon le correspondió, sintió sus mejillas arder, por más que repitieran eso jamás podría acostumbrarse a la tibieza de las manos de Break en su cintura. Se acostó por completo en el colcho y Break llevo la palma de su mano derecha para apoyarse, el aire se volvía caliente y en menos de lo que imaginaron Break llevaba una de su manos por debajo de su vestido, el beso se profundizo y los pulmones reclamaron aire.
Allí fue.
Break se separo abruptamente con un gemido ronco.
Dejo caer todo su peso en Sharon y empezó a toser, la muchacha se removió incomoda, luego, sin embargo se quedo quieta, tono como el pecho de su amante se contraía en espasmo y temblaba. Con su mano libre tanteo el rostro de Break, llego a su barbilla y noto el líquido viscoso que se impregno en sus dedos. Break estaba tosiendo sangre, Sharon se alarmo, la persona que amaba estaba allí ahogándose en su propia sangre.
—Break…¿ya llega no es cierto?—pregunto, su voz estaba quebrada, una lagrima cruzo su mejilla y Break dejo de toser acurrucando a su rostro en la nuca de Sharon, con una sonrisa melancólica y esa sensación de estarlo perdiendo todo—ha llegado la cuenta regresiva ¿no es cierto?...pronto…tu…morirás.
Muerte, que palabra más vacía.
Perdida, que rodea a cada uno de ellos, y no los deja ir.
:::::::::::::::::::::::
Ann entro a su habitación y lo primero que hizo fue tirarse a la cama y llorar, el sobre aun seguía en sus manos y lo apretaba contra su pecho mientras las lágrimas le nublaban la vista, lloraba en silencio, casi imperceptible, después de un buen rato. Suspiro tomo entre sus manos el sobre mientras se sentaba en la colcha y saco el diario, apenas lo abrió…una foto salió del hasta caer en su piernas cruzadas, ella la tomo, estaba vieja y amarillenta en un color en blanco negro.
La de la foto era ella.
Llevaba un vestido corto, de color azul el cabello negro suelto y una expresión de confusión plasmada en su rostro que daba mucho a pensar, los ojos que deberían ser verdes chispeaban y una capa roja colgaba de uno de su hombros, con el brazo contrario a ese, sostenía el otro extremo dejándola caer por su espalada, la foto había sido tomada en una ángulo donde ella había mirado hacia la cámara con su cuerpo dando la espalda. Por alguna razón, se veía más bonita, mas…completa…
Giro el reverso de la foto, la primera de varias que vería y lo que estaba impregnada en tinta negra y borrosa, fue lo que le dejo sin respiración y una leve sección de nudo en el estomago.
Mary Ann Baskerville, visitando la mansión de Lebereu.
Se escribía al reverso.
Nota (muy larga) de la desaparecida autora:
¡Oooh! Si, gente que no le apetece comentar pero esta allí, si estoy viva pero con unas ganas de matar a mis profesores de física matemática y administración por darme tanta lata. Tan grande que…me descargare en el próximo capi haciendo sufrir a Oc's parecidos a ellos, no crean que estoy seca de inspiración, al contrario.
Ya he planeado, los siguientes capítulos, el final y hasta la próxima temporada y la próxima de la próxima, es mas estoy intentado hacer una serie de Kuroshitsuji, pero Ciel y Sebastian son tan complicados que…bueno, son muy burlones, malos, sádicos de vez en cuando, adorables, caballerosos y encantadores (las últimas tres solo cuando les conviene) y muchas cosas más, por ello es complicado, además como sabrán mis fic van a la mano de una Oc femenina, siempre así que es un poco difícil y complicado.
Sobre el capi, quise grabar algo así como "la calma antes de la tormenta" de esta historia, y además la extraña normalidad y familiaridad que puede haber entre las personas de el Clan Baskerville (al parecer no lo logre, porque varias lagrimas y mucho drama fue lo que me salió aquí), solo quiero que se pongan en los zapatos de los personajes, ¿Qué harías tu si no recordaras nada de ti? ¿Si tu hubiesen engañado y tu inocentemente te fiaste de esa persona porque no tenias a nada más que aferrarte? ¿Y que, luego, descubiertas que todo este tiempo te han mentido, que eras algo que en trae destrucción y desgracia, o que mas bien no eres nadie porque simplemente esta a la deriva sin saber más de ti que tu propio nombre? La verdad es que estado un poco sensible y es porque "la que viene cada mes" me está haciendo estragos de sentimentalismo, ya no puedo ver una película sin llorar (y mira que era una de acción) ¡¿Quién llora cuando hay una explosión y el héroe sale disparado sin un solo rasguño?! ¡Pues yo! Pensando en los "según" ratitas, ratoncitos que estaban en el lugar abandonado que exploto de repente ¡imagínenselas! Estaban allí, tan normales, corriendo de una lado a otro y de repente ¡PLUM! Es taaan triste… T-T (¿Ven que estoy grave?) Ok, bueno, me estoy desviando del tema. Sé que esta capi es corto, pero…es que tengo perecita, tal vez actualiza más rápido para la próxima. Y para los que creyeron que habría "algo mas" en la escena de Sharon y Break, pues no, ya les dije que no haría Lenmon o como sea que se escriba, no estoy apta para eso aun.
Si les gusto
Comenten, denle me gusta (espera, no estamos en Facebook e-e ) y si no tienes cuenta ¡Existen los anónimos! Si te da pereza, si quiera dale clic a "seguir historia"
Muuuuuchas gracias por leer, si te gusto házmelo saber, si no. Pues envía los tomates vía correspondencia, necesito para las ensaladas y si quieres descargarte de lo mal, complicada, sin sentido que esta la historia, no seas tan duro/a conmigo.
Hace ya unos meses una francesa me pidió permiso para traducir el fic a su favor, al parecer cambio de opinión o se equivoco de escritora porque no me respondió y tampoco ha subido la traducción, solo queda esperar, mas y mas pero sinceramente he perdido las esperanzas.
Aclaraciones, anotaciones, frases etc,etc:
Mimi*: Me ha dado por crear un Oc innecesaria, verán cada Oc que ustedes ven, tiene una función primordial en el fic, en cambio Mimi salió de la nada primero su nombre y ni siquiera habia pensado en ella, fue un arranque de locura. De esos que te dan de repente, como verán, Mimi será la madre que les falto (parcialmente) a Lily y Noyse (también a Echo)
A.T.S**: Antes de la tragedia de Sabrie, es una abreviatura, verán es que ya me canse de decir "Sabrie" cada tres por dos asi que lo abrevie, además de que en el manga es una fecha importante, en el universo de pandora creo que marca algo de gran magnitud por lo tanto es algo equivalente a nuestro a.c. (Antes de cristo)
Smaid***: Va ha ser una cadena especial, tal como Esques, Dodo, Sombrerero loco y los demás, para el tiempo de su contratista, es una cadena de viento, que hace desde vientos suaves y agradables hasta vientos que pueden cortar carne.
Gracias por leer
¡Hasta la próxima!
Este capítulo no fue revisado debidamente, si encuentran un error o una incoherencia ¡Infórmenme!
(Venezuela, 01/02/2013)
