Pandora Hearts no es mío, Es de Jun Mochizuki. Esto no tiene fines de lucro (no gano, ni ganare dinero con esto, es meramente algo de Fan para Fans). Mary Ann, Esmeralda y White Rabbit (y la trama de la historia) son de mi propiedad, si los quieres usar, avisa.


Advertencia: T solo por muerte de personajes, También hay Spoiler (en este capítulo, leguaje… grosero)


Capitulo dieciséis: Elefante escondido.


"Increible...tú eres justo igual que yo, tu sola existencia hizo sufrir a alguien importante para ti... "

—Leo Baskerville.


Mes y cuatro días:

Los zapatos resonaban como pequeños toques en la madera, todos los sirvientes de Nightray House vieron con extrañeza como la menor de las Rainswoths corría junto con Reim, los dos parecían hojas que llevaban el viento y sus rostros profesaban una angustia que llego a preocupar a muchos. Sharon, en su trayecto, después de haber chocado con una mucama y haberle pedido unas efusivas disculpas, paro abruptamente y pregunto a Reim:

—Dijiste ¿Humo negro?(*1)—su voz sonó con un leve jadeo por haber corrió más de lo necesario, Reim asintió parando un poco mas delante de ella gracias a que no le había dado tiempo de parar, tenía las mejillas rojas y la respiración irregular, se desajusto un poco la corbata y de repente el chaleco marrón era un estorbo que le dificultaba respirar.

Sharon resoplo, abrió los ojos rosa como platos y si de por si estaba preocupada ahora estaba desesperada, el corazón le dio un vuelco dentro del pecho…

—Esmeralda—susurro, se mordió el labio y como un golpe de gracia la presencia de Esques que habia ocultado en todos sus amigos le avisaba que Gilbert estaba llegando.

No le dio explicación a Reim aun cuando este pregunto quién era Esmeralda, Sharon se mantuvo callada y tubo que caminar hasta el salón principal para recibir a Gilbert, el moreno apenas estaba entrando.

Estaba escurriendo agua hasta por los lugares que nunca llego a creer el agua tocaría, la ropa desgastada que llevaba cuando salía estaba empapada y su cabello pegado a la nuca, sus ojeras se veían incluso desde las escaleras y Sharon noto ese deje perturbado en su mirada seria, parecía venir echo una furia, y claro, Sharon no lo decía por su entrecejo fruncido y sus ojos echando chispas amarillas.

—¡Ann desapareció!—dijo enseguida, Oz que pasaba por allí y al salía de su encierro por un vaso de agua solo pudo escuchar y dejar caer el vaso a la alfombra roja.

—¡¿Qué?!—articulo, al mismo tiempo que Gilbert.

Sharon no supo a donde girar su mirada, al muchacho de mirada absolutamente angustiada o el hombre cuyo límite de sorpresas se habían agotado ese día. Cuando Reim se dirigió a Oz para calmarlo, lentamente hablarle y posar una de sus manos en su hombro para luego hacerlo sentar y calmarse en un sillón, fue que Sharon eligió por terminar de bajar las escaleras aun con el cabello rubio desordenado y restos de lágrimas que había soltado solo por recordar el futuro de Break.

—Fue Esmeralda, estoy segura—dijo esta vez calmada y en voz alta, para que todos escucharan, Reim volteo hacia la posición en el salón de Sharon, porque de verdad, sentía que no sabía "mucho" que se dijera, de lo que estaban hablando. Oz exclamo un "no puede ser" mientras hundía su rostro en sus manos y Gilbert se quedaba como piedra en su lugar.

—p-pero como ella…

—Necesita de Ann y es una Baskerville— Sharon corto a Gilbert, apretando los delicados puños y arrugando los labios en un gesto amargo—alejarla de nosotros es lo mejor para ella, además Reim la ha visto desaparecer y la forma en que lo hizo fue propio de una cadena, Ann no es una cadena, Esmeralda si.

Oz negó aun en silencio, mientras Sharon se paseaba por el salón con aire decidido, algo que le recordó a Reim a Shelly Rainswoth, Sharon era como su hermana y lamentablemente sabía lo que estaba pensando.

—Yo he visto a Esmeralda pero….—murmuro, Oz no tuvo más que decir—¿ha donde la llevaría?—se pregunto, levantándose con algo de pesadez para ser un muchacho de quince años.

—Con Esques tal vez….—Reim aunque no sabía de que se hablaba intento ofrecer una solución.

—no—negó Sharon, con un dedo en su barbilla, perforando con la mirada el cuadro familiar de los Nightray pegado unos cuantos metros en una pared—tal vez no lo sepan, pero he implantado a Esques en las sombras de todos, con una pequeña porción de él en cada sombra solo puedo saber si me encuentro cerca, no puedo saber donde esta si está lejos.

—¿Desde aquí?—pregunto Oz, aferrando sus pálidas manos al barandal de la escalera de tallado vitoriano—¿la sientes?

Sharon negó, camino un poco y su vestido revoloteo con ella, sus ojos adquirieron un brillo cristalino y suspiro buscando fuerzas.

—Solo capto algo—susurro, volvió a dar una vuelta más, cerró los ojos con fuerzas y después de un minuto dijo:—Esta en Lebereu, no lo sé, un poco más allá, no la capto bien, podría ser un rastro considerando que Gilbert antes estuvo allí, solo noto…cierta interfería…

—No debe estar sola…

—¿Y si la llevo con los Baskervilles?—Oz paro abruptamente al oir la pregunta de Gilbert, termino de descender las escaleras y miro con la boca abierta a Gilbert, ¿y si era verdad? ¿Y si su "hermanita" de verdad estaba ahora con los Baskervilles? ¿En peligro? ¡¿Con esa loca de Lotti interrogándola?!

Cuando Oz se puso pálido, Sharon y Reim solo pudieron envíale una mirada de "Bien hecho genio" a Gilbert, que no entendía por que su amo parecía un fantasma en plena aparición. A veces el Nightray podía ser muy inocente, si se lo proponía.

—Oh vamos, Oz enserio crees que Esmeralda le hara daño, le necesita.—Break salió de debajo de la mesa ratona junto a Oz y el rubio no pudo mas que gritar con las manos en el pecho.

Alice llego con un pedazo de carne en las manos, caminando por allí lo mas tranquila considerando que hace unos días le habia dicho que su madre era Lacie.

—¡Break!—Sharon fue de prisa a su encuentro con una cara que, muy bien pudo hacer que Ruffus Barma se espantara del miedo—¡Deberías estar en la cama!

—Lo tratas como si tuviera una enfermedad, sabes muy bien que no tiene solución tonta niñita.

—Emily querida, tranquila, no es necesario recordarle que moriré en unos meses o semanas—Break, palmeo su propio hombro, donde estaba Emily, su único ojo brillo rojo carmín y se acerco mas a su pareja solo para atraerla por la cadera y decir:.—Pero regresaría a la cama si cierta princesa me acompañara…

La piel blanca de la Rainswoth se volvió rojo carmín y hubiese aceptado si tan solo todo el salón no los hubiese escuchado.

—B-bre-¡Break!

Las puertas se abrieron con demasiada rapidez y un sonido que choco en los tímpanos, martillos y yunque de las personas en aquel salón, el agua entro gracias una brisa inoportuna y Oscar Bezarius entro con ella como alma que lleva el diablo al salón, gritando el nombre de Oz.

—¿Tío?—cuando Oscar al fin diviso a su sobrino, no atino más que abrazarlo, aliviado porque estuviese bien, y después de una interrogatorio que no respondió de parte de su sobrino mientras aun lo tenía entre sus brazos, lo separo lentamente y dijo:

—Es Zai, el, el, volvió, es cierto es un Baskerville y el…—dudo, esto sería difícil de decir—me a hablado sobre todo, se ha llevado a Ada, pretenden atacar Pandora, y….Leo, Leo no fue secuestrado, es el la reencarnación de el mismísimo Glen Baskerville

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.

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Silencio


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Las gotas gruesas cayeron en su rostro cuando Leo la soltó, lo miro fijamente y con su mirada pregunta, tantas cosas, tantos sentimientos, dudas y solo ellos dos.

—Eres exactamente como te recuerdo—menciono Leo, acariciándole una mejilla tersa, Ann inclino su rostro hacia el contacto sintiéndolo tibio, una lagrima mas resbalo por su mejilla—no podía ser de otra forma—sonrió, le ofreció la mano que aun no estaba ocupada y Ann la tomo sin dudar, la hizo levantarse de el césped y la rodeo con su capa empapada, Ann parpadeo, aspirando el aroma de el cuello de Leo. Sonrió con nostalgia.

Detrás de ellos, Lotti, sin capa y empapada hasta los tobillos los miraba sin ninguna expresión en el rostro.

—¿Es ella?—pregunto, aunque estuviesen a unos cuantos metros y aun con el sonido de la lluvia por encima de sus voces Leo la oyo, volteo con Ann aun abrazada a el, cubriéndola completamente por la capa y sus brazos, sus largos cabellos negros era lo único que Lotti podía apreciar.

—asi es.—afirmo el chico de ojos multicolor, movió un poco su brazo haciendo que lentamente los tímidos ojos verdes de Ann miraran a la pelirosa, que le sonrió con algo parecido a la melancolía, esa muchachita allí, tan frágil y tímida era tan diferente a los recuerdos que tenia de ella.

—ha de suponer que no me recuerdas—Ann asintió muda, aun entre los pliegues de la capa y el pecho de Leo. Lotti le sonrió esta vez con diversión aun donde estaba—bueno, debemos irnos, hay mucho de qué hablar, pequeña traviesa, has estado perdida por mucho tiempo.

Por alguna razón Ann rio al libre albedrio, una risa clara y trasparente casi como afianzando que había sido una simple travesura "ausentarse tanto"

Se sentía libre…

Se sentía en casa


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Ruffus refunfuño, junto a Sheryl, que se encontraba calmada en su silla de ruedas. Estaba en Pandora.

—Entonces…Alexia se escapo con el doctor Roth, se han casado.

Ruffus volvió a refunfuñar.

—creo que Shelly me menciono algo de ello.

Eso si el pelirrojo no se lo esperaba—¡¿Que?!

—¡oh! Es cierto, Shelly me dijo que no te dijera pero ha de suponer que ahora no importa.

—¿Cuando...?

—Durante el último viaje, Joanna se lo dijo a Shelly—La mujer rio, miro a su acompañante y le sonrió, las arrugas en su rostro parecieron marcarse más—es tan ingeniosa como tú, es tu hija después de todo.

Ruffus solo asintió, hace tanto tiempo….que Sheryl y el no hablaban asi era como ignorar el elefante en la habitación que solo mencionaban con señas y indirectas muy intrincadas. Shelly era su hija, la de ambos, de los dos.

Y aunque nunca hablaran de ello, era lo único que los unían, ahora que el envejecimiento de Sheryl les impedía estar juntos, muchos habrían pensado (más bien los pocos que conocían que el era el verdadero Duque de los Barmas) que se hacía pasar por un sirviente de Sheryl solo por aquello de el secretismo y la información. Pero en realidad el sabían que era solo para estar con ella, para siempre. Hasta el día que los dos decidieran partir.

Aun recordaba su primera cita, como después de haber insistido unos cuantos días (meses, pero era lo suficiente orgulloso como para aceptarlo) la tan codiciada Rainswoth, con sus ojos azul cielo centelleantes y el cabello tan rubio como un girasol dijo "solo por esta vez" puntualizando que sería la primera y la última cita que tendrían, la noticia hizo cuchichear a todas las damas de la alta sociedad, Ruffus Barma (cuando aun no hacía pasar a aquella ilusión por su persona) siempre había sido un hueso duro de roer y de verdad no era mucha sorpresa que una Rainswoth (las damas más hermosas de la sociedad de Dogdson) fuera la que conquistara su corazón. A aquella cita le siguieron muchas mas a escondidas, en aquella cita Ruffus le regalo a Sheryl dos aretes de oro, que ella convirtió en llave de la puerta Rainwoth y que jamás se quitaba. Meses después, una pequeña Shelly vino al mundo y gracias a la maldición de aquella gitana celosa le habia lanzado a la hija menor de el ultimo Rainswoth mayor, aquella que dictaba "Ni un varón mas saldrá de tu estirpe y cada descendiente, de las hija de tu hija, sufrirán por amor, y aquel que la ame sufrirá en silencio el secretismo de un amor, prohibido, siempre prohibido"

Ruffus era un duque, Sheryl también era una duquesa, los dos tenías un ducado por los que responder y no podían aliarse, era casi un tabú que dos líderes de ducados se unieran en matrimonio. Sheryl tendría que haber renunciado a su titulo para si quiera poder tener una relación estable con el pelirrojo extranjero y permitir que una de los 4 ducados desapareciera así por así, era algo que el rey no permitiría.

—incluso mi propia hija me traiciona…—murmuro con burla, después de haberse recompuesto de aquellos recuerdos que vinieron en avalancha recordado el pasado y lo trágico de el presente, trago grueso con incomodidad, y su abanico se balanceo en sus manos, como queriendo escapar del agarre desilusionante de su finos dedos.

Sheryl dio la vuelta en su silla, le sonrio con ternura, y en un rápido uso de su cadena, las arrugas se suavizaron y el rostro terso borro todo rastro de mancha de vejes, sus ojos azules volvieron a tener esa chispa y, de repente, Sheryl era nuevamente joven y se paraba de la silla solo para tomar su rostro y plantarle un delicado beso con sus finos labios.

—Es trampa usar a Owl para recuperar tu juventud…—menciono, aunque sus actos lo contradijeron porque hundió su cabeza en el cuello de la (ahora) joven que le sonreía y paso sus brazos por la cadera delicada. Detrás de Sheryl, el búho que era la quinta cadena de el antiguo Glen se formaba imperiosa y con los grandes ojos amarillos viéndolos fijamente.

—Entre los muchos usos de esta cadena—le dijo, con suavidad—esta es la que mas añoras.

—Tienes tanta razón—y era un milagro aquel momento porque Ruffus jamás daba la razón, mucho menos a una mujer.


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Ann toco la teclas blancas de el piano de cola sintió un extraño placer recorrer su cuerpo, satisfacción aglomerada con añoranza, como cuando se retoma un habito que te hacia erizar los cabellos de la nuca de pura felicidad.

Si, amaba ese lugar.

Leo la había dejado allí apenas habían llegado a esa mansión a las afueras de Lebereu, sus ojos verdes repasaron la antesala a la habitación de Leo, llevaba aun puesta la pesada capa empapada y el vestido que destilaba barro, estaba sucia. Pero aun asi se sentía feliz, al final fue a parar sentada en el banco al frente del piano de cola, tanteando torpemente las teclas.

Sonrió, de repente las teclas parecían tener sentido y sus dedos viajaron ligeros por la superficie, una estrofa de una canción salió del piano, melancólica y suave. Qué tristeza emanaba esa canción, acompañada por el sonido de la gotas de lluvia golpear los ventanales. Paro en seguida la canción y miro extrañada sus manos.

Ella nunca había sido capaz de tocar el piano, aun cuando Sharon intento bajo todos los medios posibles hacerla tocar, pero los único que conseguían de ella era que terminara haciendo sonidos, tales, que incluso Oz llegaba a enfadarse con ella.

Miro fijamente el piano, había algo allí…

Se bajo la capucha y dejo el cabello medio mojado descubierto, los mechones se perdían por su rostro y hacían intrincados caminos entre sí. Estaba hecha toda un lio… había un espejo al final de la habitación, camino hasta el sacándose las botas de tacón, tocando la suave superficie de la vieja y bien cuidada alfombra, se miro en el espejo.

El antes hermoso vestido corto estaba lleno de lodo césped y… ¿Aquello negro que era? No lo sabía, pero por su olor prefería no saberlo nunca. Se miro completa, y…aunque incluso tuviese lodo en la mejilla, aunque sus cabellos estuviesen rebeldes como nunca y aunque tuviese agua hasta en los calzones y enaguas….solo puso sonreír con alegría y con la emoción de una niña pequeña al apuntarse a sí misma.

En sus ojos había una luz…

…una vida que nunca había visto en sí misma.

Dio una vuelta frente al susodicho objeto que reflejaba su figura, los brazos al aire, los pies enredándose entre si y sus ojos puestos en la habitación, que parecía brillar ¿o era su imaginación?

Un traspiés y cayó al piso riéndose como nunca, se apoyo el alfombra suspirando al mismo tiempo y volvió a soltar una risilla.

Su paz se fue a Júpiter cuando las puertas se abrieron estruendosamente, un mancho rojo y amarillo paso cerca de ella y luego volvió de nuevo hacia ella cayó en sima y una capa roja le cayo en la cara.

A continuación lo único que había era humedad, una capa roja y dos manos que buscaba su rostro, una lucha entre alguien que no conocía y ella.

Al final Ann logro sentarse y disipar la capa, una niñita de ojos azules le miraba con los ojos agudos, el ceño muy fruncido y el cabello amarillo, había un extraño tatuaje en su rostro y Ann solo ladeo la cabeza con curiosidad.

La chiquilla estaba sentada en su regazo. Sus ojos poco a poco fueron suavizando y las manos en su mejillas que un principio parecían dos ganchos de ropa impregnados en ellas, fueron disminuyendo en fuerza, hasta que solo fue un tacto suave, como si quisiera saber que eso…que veía allí, era real.

Lily pensó sentir muchas cosas cuando ella regresara, como, Miedo, angustia, furia, enojo, fastidio, odio, preocupación, inquietud, mucha desesperación y un sentimiento que tuviese que ver con desprecio. Pero no, ahora que le veía cara a cara solo frotaba felicidad, no pensó ni un momento que Lotti moriría si encontraban (darse cuenta que ella no sabe que ya saben que es Gilbert) al heredero de Leo.

Pensó en que al fin había llegado, que de verdad la había extrañado, que…después de todo, la seguía queriendo tanto, tanto, que ahora estaba llorando de felicidad.

—P-pensé qu-que …T-tu…—Lily sollozo se tiro a los brazos de Ann y esta aun, sin saber quién era ella solo le abrazo— ¡Waaaaaa! ¡Llegaste! ¡Llegaste!

Lily se acurruco entre los brazos de la mayor, murmuro un "Nunca te vuelvas a ir, nunca" bajito y acompañado de un hipido. Luego aquella chica de cabello rosa llego con ropa nueva. Lotti suspiro…

—Lily déjala respirar—le dijo, dejando la ropa en un mueble con una calma extraña en ella, Lily parpadeo agitando sus pestañas empapadas por el llanto y la miro aun hipando.

—pe-pero…

—Lily, tienes que irte...—Charlotte volteo hacia ella, con una mirada condescendiente, una ceja alzada y las manos en las caderas.

—Está bien—Interrumpió Ann, la cargo entre sus brazos y Lily la miro perpleja. Ann, (con un poco de dificultad) le cargo en brazos y le sonrió con delicadeza—Puedes quedarte no le veo ningún problema…

Lily rio divertida aun con las lagrimas balanceándose en sus pestañas, dejo que Ann le pusiera de pie y se sentó callada y sonriente en el sillón mas próximo.

—Perdónala—el cabello rosa de Lotti se movió con ella mientras hablaba bajito, lo tenía empapado y ya se había cambiado de ropa, si ponerse una bata ligera de color rojo era cambiarse—es un poco contradictoria, ni pensar que tiene más años de lo que aparenta.

—¿Cómo?—Los ojos verdes de Ann miraron fijamente a Lotti y luego a Lily que la miraba idiotizada, las pesadas pestañas negras le contoneaban alrededor de los ojos y Charlotte suspiro como si estuviese recordando algo.

—Es cierto…—dice, bajito mientras arregla la ropa—…tu aun no recuerdas mucho

—Nada en realidad—confirma poniéndose de pie, le sonríe con amabilidad y Lotti le pasa su ropa.

—Es lo único que encontré de tu talla, son viejas pero están aun usables—aclara, al ver como Ann veía meticulosa el short gris y la camisa blanca con bordado y encaje azul. Ann no se queja, al contrario sonríe cuando apoya la ropa sobre si para ver cómo le queda.

Lotti le ayuda a vestirse, quitarse el vestido empapado y dejar al descubierto la piel blanca, sonreír al espejo cuando toda la ropa esta puesta en sí misma. Aun esta descalza pero el frio placentero que despedía el piso cuando afuera llovía le encantaba a Ann.

Charlotte suspiro viéndola fijamente, Ann volto hacia ella. Mary Ann tenía un pequeño presentimiento sobre ella…como si…la conociera de antes…

Las puertas se abrieron de improviso y Charlotte dio un respigón, Vincent (aun echo un mar de agua) les miro inexpresivo con cierta seriedad en el rostro, frio y calculador.

—Retírense—ordeno, Lily y Lotti se reverenciaron ante Ann y luego, silenciosas, se fueron. Leo entro después de su partida y a Ann se le iluminaron los ojos de solo verlo. Vincent se retiro con una reverencia, miro por última vez a Ann y se pregunto cómo era que las cosas habían terminado así.

Después de un minuto sin decir una sola palabra, Leo que permanecía de pie frente a ella le sonrió mientras se acercaba, le acaricio una mejilla y Ann no se negó.

—Tanto tiempo…—murmuro el muchacho, Ann estaba convencida de que había un mundo nuevo tras los ojos de Leo, era como ver un abismo llenos de luces relucientes, Ann solo respondió suspirando y bajando tímidamente la mirada verde con cierto brillo de alegría en sus ojos.—y al fin estas aquí…

La separo bruscamente.

—Mírame...—le ordeno, Ann obedeció extrañada por la repentina dureza en su voz. Cuando levanto la mirada noto como Leo estaba serio, con el entrecejo completamente fruncido y los labios haciendo una fina línea, parecía estar analizándola. Con lentitud se separo de ella y para el desconcierto de Ann llevo sus manos hasta su propio cuello y se quito el relicario dorado de él, era el que había visto aquella vez en el carnaval...

Leo se lo extendió y ella dudosa no lo acepto.

"Tómalo"

Le decía una voz en su cabeza

—¿Qu-que?

—Tómalo.

Ann dudo, frunció el ceño y un sobrecogimiento que no sintió antes se adueño de ella, tenía miedo…miedo de lo que pasaría de aquí en adelante, miedo de sí misma y, a segundos, de Leo.

El titular de "Glen" bufo, le tomo por los hombros sin aviso previo y le coloco el relicario, tan rápido que Ann solo estuvo consciente de que colgaba de su cuello fue cuando sintió su roce contra su pecho. Era ligero y cayó en el pecho de Ann como una pluma, sintió lentamente como un escalofrió le recorrió desde la punta de los pies hasta las mejillas, como una sensación inexplicable se instalo allí, donde estaba el relicario…

Hubo un cambio

Sus recuerdos, al fin…

Su entorno se volvió negro, infinito e intocable, Ann sintió el poder recorrerle, los recuerdos golpearle la conciencia y un pesado sentimiento alojándose en su garganta.

Esmeralda

Mary Ann

White rabbit

No importa que nombre usara, ella era la misma, siempre fue ella misma…

Leo sonrió al ver como el abismo se extendía ante ellos, Ann tenía los ojos cerrados, su respiración era regular y tranquila, Leo solo le abrazaba con delicadeza y apoyaba su barbilla en su hombro, compartiendo un momento de intimidad casi religiosa.

—Esmeralda—llamo susurrando en su oído, Ann suspiro con lentitud con su reparación haciendo eco en el infinito de el abismo, y abrió sus ojos de golpe, mirando hacia Leo. Sus ojos ya no eran verdes, si no, más bien de un rojo carmín, le sonrió, confiada.

—Oswald— Al fin, al fin podía recordar, al fin…podía mirarlo sabiendo quien era, porque le quería. Sonrió mas amplio soltando una risa de puro éxtasis y acaricio su mejillas, suspirando contra su el traje que cubría su pecho.

—Estas aquí…recuerdas…

Si Esmeralda no fuese Ann y al viceversa, hubiese dicho que Leo había sollozado mientras enterraba su cara en su cuello, pero se dijo que solo fue su voz distorsionada por la tela.

—si—rio, había una madures en los ojos de Ann, algo diferente, su verdadero ser y sentir, las cadenas a su alrededor aparecieron de repente y sin previo aviso, volteo completamente hacia Leo, viéndose cara a cara, sus ojos seguían rojos y resaltaban con los de Leo, el poder de W-Rabbit se trasformo a través de ella en un conejo gigante con oz, como lo había echo Esmeralda (ella misma) en Carroll's.

Esmeralda tomo a Leo de la cara y le sonrió con sinceridad, una sonrisa echa promesa y recuerdos, al fin lo recordaba todo y eso le aliviaba.

Leo solo le beso, lentamente…tan…diferente


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Un estornudo y Roth volteo hacia la muchacha pelirroja, Alexia no se mostraba muy bien y de verdad estaba cada vez más convencido que nunca debieron escapar. Suspiro y se quito la capa para ponerla en los frágiles hombros, estaban en una estación de tren. Hacia un clima frio, impropio para la extraña pulmonía de Alexia.

La muchacha le agradeció con una sonrisa, curvando sus mejillas llenas de pecas marrones que contrastaban contra su piel pálida. Los ojos de Roth solo la miraron con pesar…

Sabía que a Alexia le quedaba poco de vida, y ella también lo sabia…

Era por ello que ella misma había decidido escapar, Roth Tilcrest se preguntaba muchas cosas en aquellos momentos, cuando la realidad le alcanzaba y jugaba a la tortura con él. Se preguntaba porque un alma libre como Alexia había nacido con tal frágil cuerpo, porque estaban en esas circundarías y además, porque simplemente no podía sacarse de la cabeza el remordimiento que sentía. Le abrazo hundiéndola a su pecho, hacia un día que habían escapado y seguro la noticia ya le había llegado a Ruffus.

—¿Qué crees que piense?—pregunto, y gracias a que los pliegues de la ropa de Roth no se robo el sonido de sus voz logro llegar hasta los oídos de el doctor(O tal vez fue que estaba muy cerca, Roth nunca lo sabría).

El pelinegro no entendió la pregunta asi que solo la miro interrogante, ella bajo la mirada y luego exhalo con fuerza.

—Ruffus...—se explico, con cierta pesadez en la voz—¿Que crees que piense mi hermano…sobre…esto?

Los ojos azules de Roth chisparon comprendiendo, Luego solo respondió con sarcasmo y una muy notable molestia:—más que lo que piensa me preocupo por lo que ha de querer hacerme en este momento—Alexia alzo una ceja, sin comprender, alejándose levemente pero solo suficiente para verle al rostro y alzar la mirada sin topase con su imponente barbilla—debe de querer degollarme y freírme en aceite con acido y pirañas.

Alexia rio, ligera, aunque conservaba un reproche en los ojos marrones, aun así no dejo de reírse ni un ápice. Hasta que la tos le impidió seguir, su pecho convulsionaba con rapidez y, de repente, se le impedía respirar, Roth la sentó en un Banco cercano, la estación era larga y amplia y había muchas personas aun tratándose de una parada con pocos transeúntes.

Tilcrest se arrodillo a los pies de la muchacha buscando con ahincó en uno de los bolsos la medicina, cuando la encontró solo puso aflojar la cantimplora con agua de su cinturón y pasárselo a Alexia, que con sus dedos temblorosos tomo las pastillas blancas y la trago de un solo tirón.

Paso un rato para que el temblor pasara y una familia que parecía a puntos de tenderles una mano se relajo en sus asientos, aunque siguieron viéndoles de reojo.

Roth escucho como el tren paraba, un pitido cuando freno, los pasajeros salieron y a los pocos minutos ( los cuales estuvo solo observando a la joven Barma) ya hacían la primera llamada para el abordaje hacia su destino.

—¿Puedes caminar?—Pregunto el doctor, Alexia asintió aclarándose la garganta mientras las grandes manos de Roth le hacía levantar, todos las valijas y bolsos los llevaba él y Alexia se sintió más por un momento, pero una agudo dolor en su pecho le hizo pensar en cuento le quedaba de vida y, eso, definitivamente opacaba al tema anterior

Fue la sorpresa de Roth ver como el padre (y jefe) de la familia que antes les veía con fijeza le ofreció ayuda con Alexia y no solo él, si no que dos de los mayores de sus hijos se ofrecieron a llevar algunos bolsos. La mujer les sonrió, llevaba un bebé en brazos y una niña pequeña pegada a su falda…después de abordar, entre sonrisas que no tenía algunos dientes de parte de los niños, presentaciones cordiales de la madre y el osco hablar de el padre, descubrirían con placer su destino era el mismo y que eran personas muy fáciles de tratar.


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Fue una sorpresa para Ada despertar con un dolor de cabeza y completamente a oscuras. Estaba en una superficie blanda, obviamente una cama. Sintió pánico por un momento, y, luego. Sintió enojo, porque recordó como si fuera una epifanía todo el recuerdo anterior ese mismo día, en su apartamento.

Bufo con molestia, palpo el colcho y comprobó que un suave hilillo de luz mortecina entraba por las cortinas de la habitación, prueba de que afuera seguía lloviendo, eso y que cualquiera escucharía los truenos. No supo cuanto paso sentada mirando hacia la oscuridad, pudieron ser un par de horas o solo cinco minutos, ella no lo sabría. Lo que supo es que alguien abrió la puerta dejando entra al fin la luz de las velas, era Vincent.

Ada solo necesito tres segundos para adaptarse a la habitación y encontrar que había un libro en una mesa próxima a la cama, se lo lanzo al rubio sin miramientos ni contrapujos. Lazar cualquier cosa que estuviera a su alcance y gritar las pocas maldiciones que se sabía fue lo único que hizo, Vincent solo se limito a esquivar los objetos que podrían dañarle.

—¡MALDITO SEAS! ¡NIGHTRAY DE TU JODIDA MADRE¡ ¡QUE MIL RAYOS TE CAIGAN ENCIMA RATA DE ALCANTARILLA! ¡ME LO DIJERON! ¡ME LO DIJERON MUCHAS VECES! ¡QUE ERAS UN SUCIO PERRO DE-!(*2)—y para el que preguntara, si, estaba enojada. Vincent nunca había visto esa faceta de Ada, siempre la vio tierna, frágil e inocente, más nunca una mujer veros. Soltó una risita al oír un improperio que no le quedaba bien en los labios.

Ada callo sus gritos, a ese paso estaba a medio habitación, y Vincent se las había arreglado para llegar hasta las ventanas, aunque no negaba que había uno que otro rasguño en su impunito traje.

¡¿Cómo se atrevía?!, se preguntaba la muchacha, ¡Insultarla de aquella manera! ¡Usarla! ¡Engañarla! ¡¿Y aun se reía en su cara?! ¡Oh! ¡Eso si no lo soportaba!

Soltó un grito que incluso Lotti oyó al otro lado de la mansión, y Vincent se dio el lujo de seguir riendo y esta vez, mas fuerte, lo que Ada no noto fue la expresión de sufrimiento en su mirada y, como, lentamente la risa se transformaba en lagrimas.

Ada estaba a punto de tirarle el candelabro más próximo solo pudo parar de lleno, viendo con algo parecido a la sorpresa entremezclada con preocupación, como Vincent se dejaba caer de rodillo y dejaba escapar su llanto a través de los ojos bicolor, como arrugaba la nariz por los sollozos y como su ceño estaba arrugado mostrando cierto deje de arrepentimiento.

—¿Vincent?—murmuro, el candelabro se resbalo de las manos finas de la Bezarius lentamente, como vacilando el tocar el piso o no, sus ojos Esmeralda se concentraron en el rubio y dejo atrás un poco de su rabia—¿Vincent?—Murmuro esta vez mas fuerte, su tono de voz quebrándose por la preocupación, cuando el joven sollozo y planto una de sus manos en el piso solo porque ya no se podía sostener solo, Ada corrió hasta el y lo tomo entre sus brazos.

Vincent solo apoyo su cabeza en el pecho de su amada y murmuro algo que ella no entendió.

—Perdóname —volvió a decir, mientras la miraba a los ojos, aun sus ojos dorado y rojo derramo lágrimas, esta vez, silenciosas.

Maldito su amor porque apenas Ada lo vio a EL sufriendo no pudo mas abrazarlo y perdonar…

Perdonar, perdonar y perdonar

Porque el amor era así y perdonaba con la inocencia de un niño.

—Vince—Ada le rodeo con los brazos apoyándolo entre su pecho y regazo, le hablo suavemente a susurros en la oreja, y le acaricio los cabellos rubios con ternura.

No podía simplemente guardarle rencor, lo amaba y eso para ella estaba lo suficientemente por arriba de lo demás para perdonarle incluso que la dejara y traicionara.

En cambio, el, se sentía como si una piedra, forjada por sus propios errores y acciones, le callera en los hombros y le hiciera soltar aquellas lagrimas, que, ni siquiera en Sabrie dejo correr libremente.

—Ada—un dedo enguantado de el niño de el infortunio se dejo escurrir por una mejilla de la Bezarius, enjugando una lagrima que hasta ese momento Ada no se había dado cuenta que rodaba por su mejilla.

—Necesito explicaciones...—susurro contra su oído, suplicando una razón para de verdad porder perdonarlo.—te lo pido Vincent, solo dame explicaciones…

¡Oh! La bien amadas explicaciones…

Todo el mundo las quería y…

Vincent, quería tanto a Ada que no se las negaría…


Nota (Les recomiendo saltarse los dos primeros párrafos si no quieren terminar sabiendo (de nuevo) todo lo que me ha pasado en este mes):

Si, actualice tarde, pero tranquilos que aquí vienes mis explicaciones (quejas de la vida) El colegio me mantuvo al borde de un precipicio (¡QUE HOMBRE SIN ALMA FUE EL QUE SE LE OCURRIO PONERNOS SEIS EXAMENES! SEIS EXAMENES EN UN SOLO DIA ¡¿QUIÉN?!) bueno, hay un gripecita que anda por allí en mi ciudad y mi una de mis lindas amigas (que se note el sarcasmo) me estornudo en la cara, y pues me imaginaran como una tonta en cama mirando la computadora como idiota, tenia inspiración, lo que no tenia era tiempo… T- T

Segundo: se a muerto el presidente de aquí de Venezuela, y antes de que pregunten si, era (y soy) Chavista (aunque no hablo mucho de ello, en el Cole se burlan de mi) aunque aun no pueda votar (Bendita sea con a minoría de edad T-T) Me ha dado tanta tristeza que estuve como una magdalena en todos estos días, estuve llorando hasta en la ducha. Varias de mis amigas (todas) son de la oposición pero aun así me dieron condolencias y me apoyaron… ¡Las amo preciosas niñas de Il volo y One Direction!

¡¿se esperaban lo de Ann?! ¡¿A qué no?! ¡¿A qué no?!

Bueno, a lo que va realmente me ha encantado como me ha quedado (aunque este corto), le estoy empezando a ganar un aprecio a Lily que… *se echa a llorar*…ando aun sensible… he dejado una adelanto en mi Blog, si tardo mucho siempre lo hago. Aunque ahora no sirve de nada el aviso solo les digo ¡Lean el Blog!…

También he escrito otro fic, extremadamente corto y de un solo capitulo que publique allí... al fin he visto el capítulo 81 de Pandora Hearts, y sinceramente le he tomado cariño a Oscar y pensado que Oswald está más perturbado de lo que esperaba, a ese tio le duele Jack como le duele Lacie… enserio…fue traumante incluso para mi ver cómo le metía una espada en la boca (Yaaaaaaay! mas Spoiler)

Hawwww! Puedo decirles con certeza que esto pronto se pondrá muuuy …como decirlo…oscuro He estado haciendo otro fic de Pandora Hearts, Se llamaría Caja de Pandora y la verdad es que me está quedando como la novela que ve mi prima a las doce de el día los domingos… Ahora Ann esta mas que "curada" o algo asi, ahora empieza la verdadera historia *salta como niña de seis años*

Me encanta poner a todos los personajes como protagonistas, por ello lo de Sheryl, vamos ella necesita estar con Ruffus (de la buena manera pequeñas pervertidas) y que mejor que Owl para ayudar, pues allí tienen lo que le paso a Alexia, huyo con Roth. ¡Les dije que era una tontería!, pero vamos que tu hermana enferma se escape con el doctor que le cuidaba. El ultimo familiar reconocido que les quedaba. Ha? No os daría tristeza? (Ahora me pregunto porque me dan estos arranques de Valenciana? El Os, haríais y todo lo que termine con "Is" y "os" esta haciendo estragos con mi vocabulario, si un dia vengo a hablarles en Chino, avísenme porque no me entero yo sola)

Haciendo sufrir a todos aquí o-o Shade-chan tiene razón, no tengo piedad con nadie… jijiji 3


Agradecimientos:

Shadechu Nightray (por siempre comentar y estar allí cuando la necesito. Te quiero venezolana preciosa, te quiero chica )

Hellovick (Por haber favoriteado y seguido (tanto a mí como a la historia) ¡Muchisimas gracias! Mis suplicas han dado frutos e-e. Ok, eso no se oyó bien. Eres la tercera que da señales de vida así que… ¡Te envió besos una canasta de frutas con un "Bienvenida" enorme! :D)

JinxyTaiga (Por favoritear la historia y seguirla ¡Gracias! ¡Otro cartel de Bienvenida! Eres la cuarta que da señales de vida ¡Besos! En serio esto de suplicar funciona xDDD )


Aclaraciones:

Dijiste ¿Humo negro?(*1)—: ¡Habemus papam! *risa* ¡Lo siento! No lo pude resistir. Pero enserio, ¡Tenemos papa xDDDD!

¡MALDITO SEAS! ¡NIGHTRAY DE TU JODIDA MADRE¡ ¡QUE MIL RAYOS TE CAIGAN ENSIMA RATA DE ALCANTARILLA! ¡ME LO DIJERON! ¡ME LO DIJERON MUCHAS VECES! ¡QUE ERAS UN SUCIO PERRO DE-!(*2): Yo no se ustedes, pero me dio mucha risa Ada haciendo una rabieta al más puro estilo "Jane Call" (si hasta yo admito que soy inestable, pero, ciertamente, no asi xDDD Ok, bueno si.)


Terminado:

20/03/13

03:07 p.m

(si, hoy mismo, ¿Ven lo que hago por ustedes?)


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¡Gracias por leer!