ADVERTENCIA: Lenguaje fuerte, explícito y/o violento
Otoya llevaba bastante tiempo sin tener una víctima a su merced, pero valía más la pena pensar en como deshacerse de la psicóloga escolar con un asesinato elegante y preciso, pero que también fuera doloroso y lento; un verdadero escándalo. Aunque su mente estaba divagando en sus conocimientos y habilidades, no lo mostraba en su rostro. Sonó la campana marcando asi el final de las clases, desde hacia un rato se veía una tormenta acercarse. Una verdadera nube negra con hambre de destrucción
-Bien chicos, es todo por hoy. No se desvíen camino a casa y ni piensen en mojarse -decía una mujer cuya edad rondaba entre los 40 y 50
-Otoya! -los brazos de una rubia se aferraron al cuerpo de la pelipúrpura- tienes pensado hacer algo esta tarde?
-Si, esperar que algún árbol destruya mi hogar -dijo riendo Otoya- con este viento es muy probable
-Eres demasiado divertida -Rin reía por la broma de la chica- entonces, crees que...haya problema si, ya sabes, me quedo contigo...esta noche?
Los ojos de la rubia destellaban con la esperanza que la pelipúrpura le diera una respuesta positiva. Otoya la miró por un momento directo a aquellos ojos, pensó en rechazarla casi de inmediato pero su cuerpo comenzaba a pedirle placer y era uno que no podría darse por si misma
-Está bien, pero será nuestro secreto de acuerdo? -Rin casi grita de felicidad pero sólo abrazó a la chica frente a ella "apartir de hoy te enseñaré a que sabe el verdadero placer... ahh, no puedo esperar a ver como reaccionas" pensaba la pelipúrpura mientras olía el cabello de la chica y con sus dedos podía sentir el pulso de la rubia
Medeiros y Norton trataban de recopilar más información sobre los estudiantes que encajaran en el pérfil de "potencial asesino en serie" pero la gran mayoría eran estudiantes ya egresados y por lo tanto eran descartados. También buscaban estudiantes que tuvieran algún pasado tormentoso y que además no fueran muy buenos siguiendo las ordenes de las autoridades escolares
-No creés que estamos perdiendo nuestro tiempo? -preguntaba el hombre mientras dejaba una pila de papeles a un lado
-No lo creo, pero si quieres puedes dejarme y seguir ayudando a los demás -respondió Medeiros sin apartar sus ojos del historial- se aproxima una verdadera tormenta asi que decide rápido
-Esta bien, esta bien. No es para que te pongas asi -decía entre risas el castaño- es sólo que no hemos avanzado y me preocupa que ya tenga sus ojos en otra víctima
-Por eso igual quiero saber si en verdad esta aqui, bueno más bien quiero comprobar algo
-A que te refieres exactamente? -preguntó el hombre tomando un historial al azar del montón que tenía a su lado
-Esa chica Takechi, tiene actitudes que me inquietan -la mujer levantó la mirada hacia su compañero- pero al mismo tiempo... no se que pensar, sólo estoy segura que hay algo de esa chica que no sabemos y podría ayudarnos a atrapar a nuestra asesina
-Piensas que es ella?
-Si y no -contestó con pesadez Medeiros- es misteriosa, quizás es lo que me inquieta
-Lamento interrumpirlos -la psicóloga de la universidad entró con lentitud a la habitación- busque lo que me pidieron y creo que al fin podré ayudarlos como es debido
Los agentes miraban confundidos a la mujer pero al mirar detenidamente vieron que entre sus brazos habia varias fotografías, incluso una de Takechi. Por otro lado, Otoya y Rin llegaban a la casa de la primera y pareció crónometrado pues la llovizna acababa de comenzar
-Pasa -la rubia entró algo nerviosa pero con una sonrisa. Todo era tan ordenado e impresionante- que te parece?
-Es increible, no puedo creer que esté aqui!
-Nos divertiremos en grande -decía la pelipúrpura con una sonrisa de satisfacción. Por otro lado los agentes trataban de entender lo que habian leído y leían, Medeiros y la psicóloga compartían un cigarrillo
-Entonces basicamente esta chica desapareció de la noche a la mañana tres meses antes de que encontraramos los primeros cadáveres de "Jackie"? -preguntaba confudido el único hombre en el lugar
-Asi es, era cercana a Otoya antes de desaparecer. Incluso Takechi venía a preguntar sobre ella hasta que se resignó a que no planeaba volver -respondió la mujer
-Creen que Soriba es la verdadera identidad de "Jackie"? -decía no muy convencida Medeiros
-No necesariamente -Norton se levantó y se estiró para luego girarse y encarar a las dos mujeres- puede ser la verdadera identidad o probablemente... la primera víctima
Mientras tanto en casa de Otoya, el plan de la pelipúrpura habia resultado demasiado bien. Bastaron unos pocos besos para que Rin cediera ante Takechi y unas cuantas caricias para hacerla caer totalmente, después de un rato comenzó a ser un poco más ruda comenzando con morder la espalda desnuda de la chica con un poco de fuerza que era más de la necesaria
-AH!
-Perdón, te dolió? -preguntaba Otoya satisfecha por la reacción de la chica
-Un poco pero... -Rin se escondió su rostro con su cabellera larga y rubia- no me importaria si lo hicieras de nuevo
Takechi no podía sonreír más, después de todo la chica le sería útil. Varias cosas pasaron por su cabeza, en especial pensaba en que más podría dar a probar a la rubia en cuanto su móvil vibró. Eso podría ser bueno o malo. A regañadientes se levantó del sillón y fue a revisarlo, sus ojos se abrieron de par en par al leer el boletín de noticias de la universidad
"ÚLTIMAS NOTICIAS: Los agentes especiales y la psicóloga de la Universidad Makuzen tienen pistas sobre la persona que podría estar detrás de los terribles asesinatos"
"Imposible" pensó la pelipúrpura con el ceño frucido. Habia sido cuidadosa y habia burlado la inteligencia de aquella mujer. Debía comprobar si en verdad la habian descubierto "Creo que haré uso de aquellas clases sobre electricidad y computo...quizás varios de mis conocimientos"
-Rin, lo lamentó -decía Otoya con un rostro de tristeza
-Que ocurre? -preguntó preocupada la chica
-Debo ir ahora mismo a la universidad y no puedo faltar... que tal si me esperas aqui?, no creo tardar mucho
-No podría! Ire contigo y te esperaré en la cafeteria -Takechi queria amarrarla a la silla y gritarle que se quedaria pero al ver tanta inocencia en sus ojos pensó que no podría pasar nada, podría verla con un cuchillo en mano y la rubia pensaria que es un juego
-De acuerdo, alistate en lo que hago una llamada -Rin asintió y comenzó a arreglar su ropa. La pelipúrpura tenía varios móviles para un sólo uso, después de todo eran útiles para utilizar con sus víctimas. Llamó al número de Medeiros y fingió una voz entre masculina y femenina- Hablo con la agente Medeiros?
-Si... quien habla?
-Soy estudiante de la Universidad Makuzen, hay una persona sospechosa merodeando en la Facultad de Medicina desde hace un rato y me está preocupando
-En la Facultad de Medicina dices? -hubo un silencio breve- quiero que te alejes de ahí! Voy en camino acompañada por la psicóloga escolar
Enseguida se cortó la llamada y Otoya simplemente sonrió "dos aves de un tiro". Rin se acercó a Takechi y subieron al automóvil de esta con rumbo a la universidad "será una noche agitada y hay tanto que hacer". Cómo no vivía muy lejos de la universidad llegó sumamente rápido
-Rin ve a la cafeteria -decía la pelipúrpura mientras le daba unas monedas- comprame un café enlatado por favor, el resto del dinero úsalo. Aceptalo como la primera parte de mi disculpa
-No te preocupes! -dijo la rubia- gracias O-Otoya
La chica entró a la facultad de medicina y se excabulló hasta casi el sótano, llegó al lugar donde estaban todas las conexiones eléctricas. Al cabo de una hora después de la llamada, la mujer llegó acompañada de la agente Medeiros, por un extraña razón la parte designada para la Facultad de Medicina tenía apagadas las luces. Como si alguien las hubiera cortado
-Esto es demasiado extraño -dijo la profesora sosteniéndose la barbilla- las luces en toda la universidad usan un cableado seriado, es decir que si se corta un sólo cable se corta la luz en todo el edificio
-Los estudiantes saben esto? -la mujer sacaba su arma
-Unos pocos y- espere! Por qué saca su arma?!
-Quien nos haya citado... es quien cortó la luz y logró resolver la forma de que sólo sucediera aquí el apagón, en conclusión, es muy probable que nos topemos con la identidad de nuestra asesina
Repentinamente todas las luces se fueron pero las de emergencia no encendieron y tampoco sonó la alarma. Una risa muy aguda de escuchaba por todos los pasillos. Si, no había luz, pero los parlantes funcionaban a la perfección. La risa seguía sonando, era como si una ardilla se estuviera riéndose
-Deberían ver sus caras queridas damas -dijo entre risas la voz- no se que es más divertido, si sus caras o el helio que he respirado
"Como debo reaccionar ante esto?" se preguntaba en la mente Medeiros, en la Academia te enseñan todo o al menos eso creía. Nunca le enseñaron como reaccionar si algo tan extraño sucedía "De todas formas, es Jackie? Por que nos citó?" la mujer iba a informar al agente Norton pero su celular se sentía muy caliente que incluso la batería de este tenía ácido al rededor de si y era ya bastante que comenzó a irse a la superficie
-Ni lo intente, no hay nadie que las pueda ayudar ahora- decía todavía la voz aguda. A lo lejos se escuchó un cristal romperse y un grito de una estudiante
-Parece venir del aula donde están las serpientes -dijo la psicóloga y comenzó a correr en dirección a aquel lugar
-No! Espere! - Medeiros la persiguió pero en el camino se toparon con Otoya totalmente pálida y sosteniéndose la cabeza- Takechi, que sucede?
-Estaba en el aula de investigación, investigaba sobre el daño que hacen los venenos al tejido pero de un momento a otro salieron la Taipan, la cobra filipina y la mamba negra de sus jaulas. Logré meter las primeras dos pero la mamba casi me mata y ahora puede estar en cualquier lado
Esas eran malas noticias, ahora debía cuidar a dos personas de una serpiente venenosa y muy ágil además de la asesina serial que también logró engañar a la pelipurpura pues el aula también tenía luz
-Haremos esto, iré en búsqueda del responsable del corte de luz y ustedes vayan por la serpiente de acuerdo? -ambas asintieron y Medeiros se alejó
-Fuiste una estúpida - dijo Otoya a la profesora- por tu culpa casi me descubren
-Takechi, pero que dices?
-Me escuchaste -la pelipurpura le puso un trapo en la boca y nariz- respiralo todo maldita, respiralo!
La mayor cayó al suelo por el efecto de la droga, Otoya la arrastró con ayuda de una patineta hacia afuera del edificio y la encadenó a una tubería que había en el gimnasio. El efecto del somnífero no fue tan duradero, pues la profesora recuperaba la conciencia
-Ahora vuelvo por ti mi amada -decía Otoya a la oscuridad- come todo lo que quieras, puedes jugar antes de comer
La mujer aún trataba de entender las palabras de la pelipurpura hasta que entre las sombras vio una figura moviéndose hacia ella, comenzó a gritar al distingir que se trataba de la Mamba Negra que supuestamente se había perdido. Trataba de soltarse y era más que obvio que no saldría viva de esa, por qué nunca sospechó de ella? Sus amigas sabían o eran posibles víctimas? Estas preguntas jamás le serían respondidas en vida
La serpiente se levantó un metro del suelo, la mujer logró ver que tenía las mandíbulas abiertas y sólo se veía negra como un abismo además se escuchaba su agresivo silbido. Era el fin, conocía a la serpiente y sabía que moriria así que en el tiempo que le quedaba se preparó para perecer. Como si todo fuera perfectamente sincronizado el animal comenzó su ataque, metió sus colmillos repetidas veces en su carne para después enrollarse a su cuerpo. Era como si un ácido que quemaba desde adentro. No tardaría mucho en morir, pero sería un rato doloroso hasta entonces. Dentro del edificio, Medeiros buscaba a la responsable del corte de luz. Quien podría ser? muchas chicas se le vinieron a la mente pero se detuvo al recordar a alguien en específico
-Podría ser...? -la mujer aceleró hasta llegar a la oficina del rector, pues debía estar ahí ya que había hablado por los parlantes. Al entrar su corazón se detuvo, era una grabadora, una maldita grabadora y un libro de anatomía presionando el botón que hacia funcionar los parlantes
-Esperaba mucho más de usted agente Medeiros -la mayor se giró y no podía creerlo
-T-Takechi... eres...eres
-Soy? -la chica hizo una expresión confundida- me esta asustando agente
-Eh? l-lo siento, tenemos que salir de aquí
-A donde? -Otoya seguía de cerca a Medeiros
-A un lugar seguro, sabes algún lugar?
-Mmm quizás el laboratorio de simulación, el laboratorio de química -la menor se acercó a la mujer y susurró sensualmente- o probablemente el infierno
Medeiros reaccionó pero ya era tarde, Otoya la estaba amarrando por las manos y piernas. La mujer no dejaba de gritar por ayuda pero sus gritos cesaron cuando la pelipúrpura le ponía una vieja mordaza. La arrastró jalandola del cabello hasta el laboratorio de química y la amarró a uno de los banquillos
-Si tenías tanta curiosidad de como hacia las cosas, esta es tu oportunidad de saberlo con exactitud -Otoya se dirigió hasta una de las mesas y miró a Medeiros- primero los guantes, deben ser ultra delgados pues si no nunca podrás sentir la sangre que esta a más de 35 grados tocarte. Después hueles toda la esencia, miedo y adrenalina de la víctima. También debes sentir todo su cuerpo, reconocer su silueta e imaginarte lo que seria pasarle por encima algo con filo
En ese momento, Takechi fue a tomar algo de un maletin. Eran sus viejas tijeras que usaba desde que mató a Soriba aunque también saco unos separadores y un bisturí.
-Luego que tiene todas sus herramientas debe -repentinamente la pelipúrpura enterró en el muslo de su víctima las tijeras y el bisturi haciendo a la mayor dar un gritó ahogado y que lágrimas salieran-reclamar el cuerpo como tuyo. Después debes jalar hacia arriba el instrumento y hacer una herida de 10 cm...no es increíble?
Los ojos de Otoya destellaban en éxtasis, la saliva salía a mares de su boca, los fluidos de su zona secreta abundaban y su respiración era pesada. La herida de Medeiros sangraba con fluidez y el líquido rojo dejaba un camino por su pierna hasta llegar al suelo. Takechi no desaprovechó y lamió bastante sangre que se quedaba en la piel de la pierna de su víctima. La lamió desde la rodilla hasta el lugar del corte, este era a unos centímetros de su entrepierna. La pelipúrpura no evitó la tentación y llevó sus dedos hasta la hérida e introjudo tres dedos de su mano izquierda en ella, claro esta que los metió con fuerza y urgaban con violencia dentro del cuerpo de la mayor.
El dolor que sentía Medeiros era indescriptible, sus nervios tenían contacto directo con los movimientos bruscos de la chica y sentía como todo era desorganizado. El alivio a través de la muerte se estaba tardando, incluso el desmayarse por el dolor se ausentaba
-Es tan caliente, húmedo y ah! siento que... que puedo tocar tu...ah! es demasiado! -el cuerpo de Otoya era invadido por una oleada de espasmos y con fuerza alcanzó el primer orgasmo- AAAHH!
Medeiros no podía creerlo, nunca creyó que fuera cierto pero esta chica en verdad se excitaba al asesinar. Takechi sacó sus dedos y tomó los separdores que traía. Nuevamente atacó la hérida y comenzó a abrirla hasta que se le aumentaron cinco centímetros más a su longitud. No resulta extrañó que el grtió de dolor de la mayor fuera desgarrador, esto hizo que una corriente eléctrica recorriera la espalda de la pelipúrpura.
-Sientete honrada, tu no moriras como mis "vítimas" como les dices. Moriras como musa, sólo espero que sufras y les cuentes a los muertos de mi
El celular de Otoya vibró, con toda delicadeza se sacó el guante y lo revisó. Medeiros miraba con asco a la chica, que tan enferma podría estar haciendo cosas como esa mientras cometía un asesinato?
-Vaya, parece que Rin se ha encontrado con alguien más, no son adorables? -la chica le mostró la imagen que la rubia le habia mandado, era Rin y el resto de sus amigas en la cafeteria- y porque son adorables les haré algo parecido a esto sólo que un poco más delicado y con amor
Volvió a introducir las tijeras dentro de su vientre y las abrió con mucha fuerza, sintió através del metal como el intestino grueso se abria y como la sangre salía a chorros. Su mano sentía el liquido caliente, era una maravilla sentirla en su piel. No pudo evitarlo, Otoya volvió a correrse con facilidad
-Si! eso es perfecto!...ah!...no me sentía asi desde que estuve con Soriba -Medeiros, que se encontraba en la agonía del dolor se levantó para preguntar con la mirada que significaba aquello- Oh, es cierto. Ustedes no han descubierto el cuerpo de mi primera víctima
La mujer abrió los ojos tanto que parecía que en cualquier momento se saldrían. Todo encajaba, todo lo que habia pláticado con la psicóloga que ahora estaba muerta, todo lo que Otoya les decía. Ella era lo suficientemente cínica para tratar de acusarse por los asesinatos con su actitud y luego confundir a las personas de no haberlo hecho.
-Ha sido un auténtico placer estar contigo pero ya se está acabando tu tiempo -la pelipúrpura lamió la oreja de la mayor y le susurro- nos veremos en el infiermo
Takechi salió a máxima velocidad del aula. Medeiros trataba de entender con sus últimas fuerzas la razón, miró al fondo y encorntró la respuesta. Un balde de cloro puro estaba cerca de un polvo blanco, sólo alcanzó a despedirse mentamente de sus padres y de esta vida antes de que esta callera al polvo y una enorme explosión se produjera. La Facultad entera estaba destruida.
Bomberos, patrullas, ambulancias y los agentes especiales estaban en la escena. Detrás de la cinta de seguridad estaban algunos estudiantes que dormían en el campus, los alumnos que se encontraban en la cafeteria, las amigas de Otoya estaban impacientes pero Rin era la que más lo mostraba y por esa razón subía a la ambulancia en donde la pelipúrpura iría al hospital más cercano.
El agente Norton trataba desesperadamente contactar a Medeiros pero no recibía ninguna señal de ella. Un hombre gritaba como loco "las serpientes están vivas! están todas en una caja de seguridad cerca del gimnasio!" pero no le dio importancia. Trataba una y otra vez de contactar a su compañera, ya se imaginaba que pudo haber ocurrido pero lo negaria y lo seguiría haciendo hasta que lo viera con sus propios ojos...hasta que viera el cadáver de Medeiros
Oi Oi ! Lectores estoy muy feliz de estar de vuelta! Pero no sólo por eso, sino que también estoy de vacaciones y gracias a eso tengo pensado subir cada martes o miércoles (ahora si podré cumplir) Por fin un capítulo con SANGRE SANGRE SANGRE y habrá muchos más como estos. También aprovecho para decir que se viene algo grande y raro... sólo diré eso.
Eso es todo por ahora, actualizaré Taxista más tarde, mañana o a más tardar el martes. Les agradezco que apoyen este fic, que le den follow y/o fav y por supuesto que dejen review. No olviden dejar uno antes de irse!
Hasta el martes lectores!
