-AAH! OTOYA!

-SHH! si gritas muy fuerte nos atraparán y tendremos un montón de problemas -decía la chica pelipúrpura- aguanta un poco más

-Pero...no creo poder soportarlo, es muy intenso AH!

-Se que puedes Rin -Otoya introdujo un tercer dedo dentro de la intimidad de su "amiga" rubia. Actuando de forma automática, la chica mordió a la ojiazul en el hombro con bastante fuerza- hmm!... no lo hagas tan fuerte o me arrancarás toda una parte de piel

-No puedo evitarlo, sino mis gemidos serán muy fuertes

Takechi siguió estimulando a la chica hasta que se corrió por tercera vez. Todo había empezado por un arranque de hormónas por parte de la rubia y terminaron encerrandose en un aula que era más oscura de las demás ya que usualmente se usaba para proyecciones. Poco a poco las cosas habían pasado de besos y toques indecentes a un gran desquite de deseo sexual.

Después del incedente habían interrogado en más de una ocasión a la pelipúrpura varios agentes de la tercera edad. Aunque estaba segura que levantaba sospechas, la chica tenía una forma de librarse de la situación casi sin problema. Pero la más frecuente y que comenzaba a hacerle sentir inquietud era que el rector actuaba muy protectoramente con ella. Cuando era casi cosiderado un hostigamiento por parte de los agentes, el anciano intervenía y mantenía a raya a los agentes... excepto a uno. El timbre que indicaba el final de las clases

-Hoy ha sido un día grandioso -le dijo Otoya a la otra chica, pegó al máximo sus labios a su oido y luego susurró con un tono muy erótico- la próxima vez prometo que será más intenso

-O-Otoya...-la chica se sonrojó, más que nada porque le avergonzaba el hecho no poder esperar- por cierto, hoy tienes que ir otra vez con esos agentes verdad?

-Por desgracia -la pelipúrpura suspiró con pesadez, comenzaba a cansarle el estar fingiendo cada dos o tres días. Ya era momento de hacer algo con aquel agente entrometido- nos vemos Rin

La chica se quedo en el lugar borrando cualquier pista de aquel arranque de deseo hasta que tuvo una idea. Y comenzó a dirigirse a la salida de la universidad

-Le daré una sorpresa a Otoya, creo que la esperaré en casa -dijo con ilusión la chica rubia

Mientras tanto la pelipúrpura iba a en camino al edificio continuo. Ya se sabía la rutina de memoria; primero debía pasar la puerta y esperar a un oficial, después este la llevaba a u aula en donde se habían instalando los agentes. Todo había empezado desde que invadieron el hogar de Soriba, aunque gracias a ello logró que suspendieran por un tiempo a Inari Kenji. Ahora sólo faltaba la nueva agente que aún no conocía y el impertinente Sasha

-Buen día señorita Otoya -decía el joven agente- probablemente debe estarnos alucinando

-Aún no pero no tardo -dijo con un tono cansado la chica

-Sólo tardaré un po-

-Siempre dice eso, siempre me hace las mismas preguntas. Cree que así atraparan a su asesino? yo digo que no... lo siento tengo cosas más importantes que hacer que contestar lo de siempre

-Lo entiendo pero simplemente no puede negarse a contestar las preguntas

-Esta bien, que quiere? -decía fastidiada la chica

-Cuando fue la última vez que vió a Soriba?

-El 4 de junio,fuimos a mi casa. Se fue cerca de las 23hrs

-Bien, hoy te preguntaré algo diferente- el hombre se levantó y miró por la ventana- Akaoni Soriba era tu pareja sentimental?

-Pero que dice? -la chica igualmente se levantó pero más bruscamente y soltando un golpe en la mesa- cómo se atreve?

-Por tu reacción creo que es verdad, dime no tendrás nada que ver con su desaparición? -Otoya bajo la cabeza "mierda" se sentía acorralada pero se las arreglo para hacer que las lágrimas salieran por sus ojos- por qué lloras?

-Cómo que por qué? -la pelipúrpura levantó la mirada y por la reacción del agente supo que estaba funcionando- mi novia está desaparecida, hace meses que no la veo y todavía se atreve a a culparme por eso? dejen de perder el tiempo conmigo y busquen en otra parte, yo no tengo nada más que decirles

Apenas salió de la habitación una sonrisa de satisfacción apareció en su rostro "Pobre idiota" pensaba la chica. Mientras conducía pensaba si debía empezar a pedir un intercambio o reportarse como enferma unos meses, desde que esos agentes llegaron a investigar se sentía desgastada mentalmente. Por una razón recordó a su madre, nunca la vió como una madrastra, incluso se llegó a engañar a si misma diciendose que quizás fuera su auténtica madre. Llegó a su casa y sintió nostalgia, igual recordó cuando la recibía su madre pero su espalda se congeló al ver a una rubia sosteniendo las tijeras con las cuales había acabado con Medeiros y todas la fotografías de sus víctimas

-R-Rin...q-que haces aqui?

-Sabia que no era coincidencia que encajaras con algunas de las características de la asesina pero actuabas tan normal que pensé que era imposible

-Rin, dame eso no quiero que te lastimes

-Otoya, dime que conmigo no jugabas. Que no era tu víctima... por favor! -la chica hablaba con dolor en su voz, era más tristeza que miedo

-No, ya no... antes quizás si -"qué?" la pelipúrpura se sorprendidió de sus propias palabras- no te veo como una víctima

-Me estás diciendo la verdad? No me estás mintiendo como a esos malditos agentes?

-No, te juro que es verdad

-Nunca me lastimarías cierto?

-De verdad, no podría hacerte daño nunca -Otoya se mantenía cautelosa

-Déjame ayudarte! quien sabe cuanto más tarden en saber que eres tu -la rubia realmente estaba preocupada por lo que podría depararle en un futuro no muy lejano a la otra chica- haré lo que sea, tu sólo dime que debo hacer

-De verdad estás dispuesta a poner tu propia libertad o incluso más, tu propia vida por ayudarme? -preguntaba incrédula la pelipúrpura

-Por supuesto, si no me has matado hasta este momento debe ser por algo... y quiero creer que es porque de una manera u otra-

-No digas lo que piensas, porque me podrias meter esa idea en la cabeza y no creo que sea esa la razón... creo que me iré de la ciudad, sólo necesito saber donde puedo esconderme un tiempo. Si ese idiota no me estuviera pisando los talónes estaría todo bien

-Te ayudaré con eso, por favor dejame hacerlo -la ojiazul la miró a los ojos, se notaba que lo decía de en serio. Su preocupación era auténtica pero aún asi...

-Por ahora que tal si te quedas a dormir? Estoy cansada y estoy segura que tu también, vamos...Rin

La chica sonrió, tenía miedo pero quería lo suficiente a la pelipúrpura como para quedarse con ella. Confiaba ciegamente en ella, apesar de que había matado a varias de sus compañeras, apesar de que su vida igual podría estar en peligro.

Mientras la agente Marjane revisaba palabra por palabra los ya leídos por todo el equipo, expedientes. Aunque antes aseguraba que podía tratarse de Soriba, comenzaba a dudar de Otoya pero no sabía por que. Pero una de las cosas que le intrigaban era por que la protegían cada vez que querían ser un poco más bruscos en su forma de interrogar. No quería seguir perdiendo su tiempo y tomó su abrigo para dirigirse a la oficina central. No podía decir nada pues los echarían de la escuela donde investigaban y los echarían del caso. Por esa misma razón había pedido entrar al caso apenas supo de la muerte de Medeiros

-Medeiros... -la chica se detuvo en seco y fue hacia el edificio donde se encontraban sus compañeros. Estuvo alrededor de diez minutos buscándolos, hasta que finalmente los encontró. Inari se veía molesto y Sasha bebía un poco de té- qué ha pasado con las pruebas mandadas al laboratorio? los restos encontrados de la explosión

-Nos llegan hasta mañana, por qué? -preguntaba confundido Inari- eso no nos sirve ahora, eso hay que dejarselos a los oficiales locales

-No, estoy segura que no es así -la mujer tomó unas fotografías y anotaciones dejadas por Medeiros, Sasha miraba cada movimiento de la mujer mientras bebía más de su té- no les resulta extraño que justo cuando ella comenzaba a avanzar en la investigación, desapareciera?

-Por fin tu cerebro reacciona Marjane- Sasha tiró el vaso de cartón el cúal antes tenía té y tomó un plumón y comenzó a anotar- llevo días investigando a Otoya. Tomó tiempo e incluso tuve que llamar a mi gente de mi país pero ahora estoy casi seguro de que es Otoya nuestra asesina

-Habla, te escuchó -dijo la mujer

-Cierra la puerta Inari, no quiero que las paredes nos escuchen -el hombre aún confundido abedeció y se sentó a lado de Marjane

-Verán empecé revisando nuevamente los cadáveres, y logré ver que estuvimos sacando en desorden los cuerpos. Es decir, los más recientes llevaban más tiempo pero aún asi se mantenían casi intactos. Comparé esto con las denuncias escolares y hubo la conexión que esperaba. Las primeras ocho víctimas son chicas que venían de los países nórdicos, curiosamente estas chicas entraron en el solsticio de verano y desaparecieron en viernes, cada una de ellas.

El muchacho comenzó a escribir los días de la semana y a un lado escribió algo en un idioma diferente. Encerró en un circulo el días viernes y a un lado comenzó a dibujar algo parecido a una estructura de un planeta, el agente siguió hablando

-Investigué un poco sobre la madeastra de Otoya y descubrí que estaba obsecionada con el paganismo y mitología nórdica, al igual que mis padres y al igual que Soriba. Los días viernes son relacionados con "Freya" una diosa que sería algo equivalente a "Afrodita" pero también con "Ares". Si bien las dos diosas se relacionan con la belleza y seamos honestos, todas las víctimas eran hermosas chicas

-No entiendo Inari, quieres decir que si Otoya las asesinó lo relacionó con los dioses nórdicos?

-Por supuesto, además cada ocho cuerpos, su forma de matar cambia... en la cosmología nórdica hay nueve mundos, y hay un ser que vigila los nueve mundos. Si Otoya es nuestra asesina, ella sería quien vigila los nueve mundos que serían las ocho chicas y si Soriba fue su primera víctima pero también fue su pareja ella sería el noveno mundo

Tanto como Inari y Marjane estaban sin habla, las conexiones tenían sentido pero debían encontrar ahora la forma de hacer responsable a Otoya, Sasha se levantó de su lugar y trajo más papeles y fotografías de las víctimas.

-Bien, las ocho primeras víctimas son las que mejor se mantuvieron. También investigue y fueron un intentó de embalsamiento y enterradas. Las siguientes ocho chicas eran abandonadas en lugares públicos y las más recientes son puestas en plástico y en una maleta. Es como si estuviera preocupada de sus cuerpos, esto se relaciona más y más con los paganos nórdicos y las enseñanzas tradicionales de Otoya

-Si es tan evidente porque no has dicho nada imbécil! -gritó Inari pero el otro hombre le tapó la boca y lo obligo a sentarse

-Porque esto es callado por nuestros superiores, los tengo encima por eso. Saben que estoy investigándola y les molesta. Otoya al parecer tenía una mami influyente

-Pero ahora podemos hacer un perfil -decía finalmente Marjane

-Ya lo tengo, aproveché para hablar seguido con ella y así saber que tal desquiciada está -el chico sacó una libreta y se las mostró- Otoya es una sociopata, no está del todo loca pero este arranque fue causado apatir de un gran shock, todo su cerebro hizo corto circuito. Posiblemente perder a la mujer que la amo de verdad fue bastante fuerte también creo que padezca del trastorno de personalidad dependiente pues se sigue aferrando a su madre, poco después conoció a la verdadera enferma mental que es Soriba. Está chica estuvo internada en hospitales por su trastorno limite de personalidad y también era una sociopata pero más peligrosa que Otoya. Si juntamos todo esto tendría sentido

-Bien, ya tenemos todo esto asi que ahora qué? -preguntaba desesperada la mujer- que diablos esperamos?

-Debemos largarnos de aqui y hablar con Norton, donde esta por cierto? -preguntó el joven agente

-Bromeas? no ha dejado de llorar por Medeiros

-Creo que tendremos que avanzar solos o hasta que decida ponerse a trabajar -el trío asintieron y salieron del lugar para fingir no haber hablado nada "la academia no te prepara para desafiar a tus superiores" pensaba Sasha

Al día siguiente comenzaba una a caer granizo, la tormenta se había hecho peor. Una rubia se aferraba al cuerpo de Otoya, apesar de todo le resultaba excitante la idea de que la chica que les gustaba fuera una asesina que burla a la policía.

Deseaba probarle a la chica que ella sería capaz de hacer lo que fuera por ella, deseaba tanto estar junto a ella "Dios! deseo tanto quedarme con ella" la chica comenzó a pegar su cuerpo al de la pelipúrpura

-Qué sucede Rin? -preguntaba adormilada la pelipúrpura, la chica paseaba sus manos por todo el cuerpo de Otoya haciéndola despertar poco a poco

-Me quieres? -la chica comenzó a besar con suavidad la oreja de la ojiazul y al mismo tiempo a acariciar su rostro con su mano- realmente estás feliz de que esté aquí?

-Vamos, qué clase de pregunta es esa? acaso no es obvio? -Otoya se colocó encima de la rubia y presionaba sus caderas contra las de Rin al mismo tiempo que se frotaba. La rubia gimió de deseo y se aferró a la espalda de la otra chica

-Espera, espera

-No quieres hacerlo? -preguntó extrañada y sonrojada la ojiazul

-Por supuesto que si pero...sólo quiero decirte que ya no debes preocuparte más, ya se donde podrás ocultarte por un tiempo. Prepararé todo para que sigan apareciendo cuerpos incluso en tu ausencia... quiero que estés consciente de que no dejaré que te atrapen

-Rin... -Otoya debía admitirlo, aquella chica era en verdad la amaba y quizás sentía algo parecido por ella. Aunque por otro lado sentía esa obligación de estar con ella pues de esa forma no habría ningún peligro en que pudieran obtener pistas- hoy haremos algo diferente, algo muuy especial

Rin miraba confundida de la pelipúrpura, está se levantó de la cama y caminó hasta un cajón. De ahí sacó una venda y unas esposas, la rubia se sonrojó de una manera casi inhumana y entonces Otoya se acercó lenta y seductoramente. Se recostó sobre la chica y comenzó a besar de una forma bastante demandante y ruda, Rin sentía que todo le daba vueltas y pegaba casi con desesperación sus caderas contra las de la chica sobre ella

-Listo -dijo Takechi, la rubia miró sus manos y vió que estaba esposada a la cabecera- ahora sólo te vendaré los ojos para que puedas sentir todo claramente
En lugar de preocuparse, Rin se excitó aún más y se dejo tapar los ojos. La ojiazul quería disfrutar totamente a esa chica que era capaz de matar por ella, si algo le había enseñado su madre era devolver favores y esta chica se merecía un trato especial

-No te dejaré hasta que caigas exhausta -susurró Otoya antes de comenzar una sesión extrema de sexo

Lamento la demóra! Comencé a trabajar hace poco y apenas me he podido ajustar. Aunque tenga que escribir en el trabajo estaré aqui actualizando cada semana como antes. Obviamente este cap tenía que ser más relativamente largo, tenía que compensar el tiempo que estuve ausente. También tenía que meter un poco más de historia por eso decidí meter la mitoligía nórdica porque es de mis favoritas

Pronto Takechi tendrá que irse a refugiar a Myojo... ahora si comienza la cacería!

Muchas gracias por apoyar la historia chic s! gracias por dejar su review, y por dar follow. Ya no estaré aunsente. Sólo que si haré el aviso que las publicaciones serán los MIÉRCOLES Y JUEVES! ya saben, horarios de trabajo y asi jajaja en fin, nos leemos el miercoles lectores!

P.D: el jueves será una actualización doble para "Taxista"