-Entonces estaré aqui por 6 meses...

-Al parecer así es, el agente Norton trató lo más que pudo en apelar al lado bueno del juez pero sólo logró que te disminuyeran la condena a 6 meses y que quedarás suspendido por otros 6 -le decía Kenji al pelirojo, este vestía un traje de reo color gris y tenía las manos esposadas a la mesa que los separaba- oficialmente estás fuera del caso

-No puedo creerlo, casi lograba encontrar una prueba y poder arrestar a esa loca

-Lamento sólo darte malas noticias pero...

-Pero qué? -decía Sasha mirando confundido a su compañero

-Se logró conseguir la órden para registrar la casa de Takechi tal y como lo había sugerido Norton pero no había nada. Literalmente

-Que dices?! -el castaño le pasó unas fotografías dejando sin palabras al más joven, aquellas imágenes mostraban una casa sin muebles, como si nunca hubiese sido habitada

-Lo único que estaba "normal" era el invernadero fuera de la casa en el patio trasero. Una de las amigas de Otoya apareció y dijo que Takechi salió y que no regresaría pronto. Que le había encargado cuidar de su invernadero en lo que regresaba y de comprar abono para las plantas. Un sujeto va todas las semanas a ese vecindario pues todos tienen invernadero

-Prácticamente le perdimos el rastro totalmente -el chico recargó su frente en sus manos y apoyándose con sus brazos en la mesa

-Y dejando suspendido a Norton por tres meses por falsas acusaciones...

-No puedo creerlo! algo no esta nada bien, es como si alguien más estuviera actuando. Alguien que lo sepa todo y nada a la vez. Quizás son más de una persona, quizás nuestros superiores están contra nosotros!

-Sasha, cálmate -dijo Kenji acercándose al pelirojo- te volverás loco si sigues pensando así. A Fanler están a punto de despedirlo y de dejar el caso a organizaciones extranjeras, no es un idiota como para jugarse su trabajo

-Cómo quieres que me sienta?! hay una loca por ahí matando a chicas jóvenes y yo aquí encerrado y además estaré inactivo meses! -el castaño estaba por responder cuando su móvil sonó, atendió la llamada sin poder creer lo que escuchaba. Aún atónito terminó la llamada y con su rostro pálido miró a Sasha- encontraron otro cuerpo, unos niños en el parque lo vieron

-Es el colmo! -el pelirojo comenzó a golpear con furia la mesa, alarmando a los guardias quienes irrumpieron inmediatamente y usando la fuerza bruta sacaron al joven agente hasta llevarlo a su celda. Kenji se quedo unos minutos pensando en que momento la situación había terminado así, cuando se había salido de control, cuando habían perdido todo sentido de la investigación. Si sólo Medeiros estuviera ahí...

"Un momento... Medeiros..."

El castaño abrió la carpeta del caso y comenzó a revisarla. Poniendo especial atención a las fechas y cada palabra que leía. Cada una, hasta llegar al día de la explosión en la universidad donde estaba Otoya "Medeiros recibió una llamada y salió junto con esa mujer, ambas murieron, Medeiros calcinada y esa pobre doctora también". Siguió leyendo y viendo las fotografías de la escena una y otra vez "que raro que ese material de la caja donde estaban las serpientes estuviera intacto, con la explosión debió haberse destruido... el gimnasio estaba abierto pero ese cierra las 5 pm... y los cuerpos..." Fue cuando Kenji se levantó con rapidez de su lugar y comenzó a guardar todo de nuevo para luego dirigirse a su auto. "Otoya estaba haciendo unas investigaciones, cuando las instalaciones debían estar cerradas... ambos cuerpos estaban muy alejados uno del otro... y Otoya fue la víctima encontrada más cerca a la escena" El castaño encendió su auto y se dirigió a la oficina para encontrarse con Marjane que era la única con la que aún podría trabajar. "Quizás nos tome tiempo encontrar pruebas que culpen a Otoya de todos esos asesinatos pero podemos culparla por lo que pasó esa noche"

Mientras tanto, la pelipúrpura trataba no quedarse dormida durante la clase de biología. Pese a ir paseando por el enorme invernadero sentía que sus rodillas temblaban, había dormido muy poco la noche anterior pues además de acostarse tarde el olor que despedía Shiena era demasiado fuerte y tentador que la despertaba cada hora. Takechi había estado estudiando al resto de las chicas, en especial a Azuma que sería su principal contrincante y que no se despegaba de Ichinose. Pero no podía negar que la energía que había entre Haruki e Isuke le llamaba la atención, era imposible tratar de ignorarlas. Pasaba algo parecido con Hashiri brincando de un lado a otro con su falso tono de voz, le daba nauseas, casi tanto como Namatame y Kirigaya. Hanabusa y Banba eran el cero a la izquierda, no hablaban con el resto a menos que fuera muy necesario tal y como lo hacia Kaminaga. Su pensar se detuvo al sentir un ligero golpe en su brazo derecho

-Que horrible te ves hoy! -dijo Suzu acercándose a la ojiazul

-Muchas gracias -dijo desganada Otoya, aguantando las ganas de bostezar. Esto despertó el interés de la peliceleste

-Algo ocurrió anoche?

-No viste las noticias? -dijo sonriente la pelipúrpura- creí que "me seguías la pista"

-Por supuesto que lo hago y se lo que hiciste, que por cierto, esta vez de luciste -Takechi hizo una pequeña reverencia sacando una sonrisa discreta de la otra chica- pero da la impresión de que algo más pasó

-Bueno, Rin me dijo que han ido a buscarme a casa esos tontos policías pero ella se encargó de dejarla como abandonada. Me molesté pero se que lo hizo con buenas intenciones

-Hmm siento que aún así me ocultas algo...

-Esta mañana me duele la cabeza más de lo normal de acuerdo? Si no quieras que te corte en pedazos deja preguntar cosas que no voy a responderte... -Otoya miraba directo a los ojos a Suzu con una mueca que expresaba que no bromeaba- ahora aléjate Suzu

-Me alegra que al menos no me llames por mi apellido...

-Como sea -la pelipúrpura se percató que Mizorogi se había distraído y decidió separarse del grupo. Caminó hasta llegar a un pasillo abierto que estaba en el tercer piso del edificio más cercano al invernadero. Se sentó detrás de unas plantas decorativas y comenzó a mirar a los que pasaban hasta vio un grupo de tres chicas que al parecer se les había hecho fácil no entrar a clase.

Eran una chica castaña, una peliverde y una igual con el cabello púrpura pero era un tono más claro que el Otoya. Parecían hablar de ropa pues estaban en una banca con muchas revistas con modelos "inocencia y sencillez, es muy difícil encontrarlo hoy en día". La ojiazul bajo su mano hasta su cinturón, donde tenía bien escondidas sus tijeras. Podría hacerlo de manera discreta, sólo necesitaban pensar bien la estrategia. Era pan comido, justo en ese momento sonó el timbre que indicaba la hora del almuerzo. Ya estaba elavorando su plan paso a paso, y con quien empezaría.

-Regla número dos, no se puede atacar a nadie que no sea de la clase negra -escuchó la voz de Nio detrás de ella. Otoya se levantó de su escondite y sin mucho apuro la encaró

-Lo sé pero tal vez expanda mi imperio de terror hasta aquí una vez que termine este asunto

-Si es que no te atrapan primero -la rubia sonrió maliciosamente causando curiosidad en la ojiazul

-Que sabes enana?

-Al parecer lograste quitarte de encima a un par de agentes, al más viejo y al más joven. Pero Inari Kenji tiene su reputación, quizás parezca un idiota impulsivo y lo es pero es capaz de encontrar la prueba que todos buscan -la rubia se recargó de espaldas al barandal del corredor- nos causó varios problemas cuando comenzó su carrera, pero no lo desaparecimos porque quizás en un futuro puede sernos útil... como en el mentor de Azuma, solía ser un psicólogo criminalista que juraba lealtad a la ley hasta que una serie de sucesos lo hicieron de cambiar de ideología

-Al parecer esta organización es más macabra de lo que aparenta...

-Por todos los cielos, en verdad conocías a tu madre? -decía con voz burlona Nio- ella era un pilar en esta "organización" como tu le dices. Tu madre tenía las manos llenas de sangre y también muchos favores por cobrar, deberías hacer memoria y recordar bien las cosas. Quizás no era tan apegada a ti después de todo... no mates a ninguna de las chicas de acuerdo?

La rubia comenzó a alejarse a paso lento, dejando a una ojiazul completamente aturdida. Era cierto lo que le decía? realmente conocía a su madre? cómo podría asegurar que su madre la amaba? Otoya volvió su vista a aquel grupo animado de chicas, comenzaba a preguntarse como sería su vida si su madre siguiera ahí

-Eres más propensa de lo que imaginaba -escuchó la voz de Suzu acercarse a ella. Pero estaba muy confundida para ser sarcástica con ella- dime que te preocupa ahora

-Son tonterías, se que esa rubia sólo quiere provocarme

-Dudas de lo mucho que te amaba Kira? no dejaba de mencionarte cuando nos encontrábamos!

-En este punto ya no se que creer -la peliceleste miró a Otoya, realmente tenía un temple decaído. Su aroma había cambiado y también su aura, el hecho de pensar en no ser querida parecía afectarle mucho

-Cuéntame de tu vida antes de vivir con Kira

-Por qué debería hacerlo? -dijo la pelipúrpura mirando a Suzu retadoramente

-Eras huérfana, pero no había ningún papel que demostrará que Kira te adoptó -Otoya iba a responderle pero quizás era mejor decirle a esa chica lo que quería saber, sólo para que no preguntara más

-Mamá me recogió de la calle, había escapado del orfanato de donde estaba. La institutriz era muy buena conmigo al principio pero al comenzar a beber las cosas se pusieron feas. Invitaba a sus pretendientes al lugar y estos mataron a golpes a varios de mis amigos, yo jamás tuve un problema directo con esos sujetos pues hasta dentro de lo que cabía, esa mujer se preocupaba por mi. Pero era predecible que con el tiempo llegaría un demente, esa mujer murió a manos de un hombre. Que al parecer la violó y desmembró, era lo que se denomina como "depredador sexual" y bueno, se que varios de mis compañeros huérfanos terminaron igual

-Como puedes asegurar algo así? -decía la peliceleste a quien se le revolvía el estómago al pensar a un niño de no más de 7 años en una situación así

-Recuerdo como los miraba... recuerdo haber visto esa expresión en los ojos varias veces cuando estuve vagando en la calle. Verlos tocarse mientras ven a niños jugar por ahi, verlos sentir esa hambre por hacer "eso" con niños

La pelipúrpura se quedo en silencio viendo hacia el resto de la escuela. Pensando en algo que Suzu no podía decifrar. Pero algo le decía que quizás la personalidad sociópata de Otoya tenía que ver más con esos años siendo testigo de lo más bajo y repulsivo del ser humano

-En ocasiones me pregunto como es que salí libre de eso, jamás me vi en una situación así. Debo admitir que tengo mucha, mucha suerte... algo más?

-Por qué no asesinas a ese tipo de personas en lugar de chicas? -preguntó Suzu casi en automático haciendo que Otoya sonriera ligeramente, como si le hubieran contado un chiste muy tonto

-Esos seres merecen ser desaparecidos como polvo, no de la forma tan bella como lo hago

-Prácticamente haces lo mismo que esos sujetos -dijo Suzu mirando hacia otro lado

-No lo creo, al contrario, las salvo de ese destino... porque no estoy tan demente como para matar niños. No se, es complicado

Las chicas se quedaron en silencio viendo como los grupos de jóvenes entraban y salían de las aulas para el almuerzo. Como se hacían grandes filas para comprar el famoso pan de melón por los estudiantes y filas de la misma magnitud por el café por parte de los profesores. Cada una tenía su propia mente hecha un desorden, pero algo era seguro, ambas pensaban en que había personas peores que ella en el mundo. Hasta cierto punto, la entrada al infierno podría estar aun lejos.

Lectores! si, un poco "fuerte" el final pero siendo una historia de asesinas y con toques de historia policial debía llegar a este punto. Como había dicho antes, me va a dar igual un poco el orden cronológico de la historia original porque se me han ocurrido tantas cosas que necesito más tiempo y bueno como escritor debo "hacer el tiempo"

He recibido cierto mensaje diciéndome que no es muy real como lo lleve el principio de la historia, y por si algún lector fantasma piensa lo mismo la razón es bastante simple: porque es el principio y los detectives no tenían pruebas físicas que probaran la culpabilidad de Otoya, pues los asesinos seriales son muy cuidadosos ya que saben a la perfección que lo que están haciendo es un crimen

Bien, dicho esto espero les haya gustado este cap. Tardé por ciertas investigaciones que hice para este y futuros capítulos, pues para que sea un poco más real la historia en la medida de lo posible. No creo tardar mucho en actualizar debido a que me adelantaron las vacaciones así que tendré mis mañanas disponibles para escribir.

Agradezco en especial a esos lectores que me dejan su review pero que no se muy bien como responderles porque no hay opción de PM ya que me gusta hacer las respuestas más personales. Muchas gracia a mi público anglosajón (que es bastante amplio según mi traffic graph!) por su lealtad al fic y por supuesto a cada uno de los lectores por seguir la historia pese a estar en otro idioma!. Los aprecio demasiado y bueno, ya no quiero ponerme sensible jajaja no olviden dejar review, darle follow/fav para que sepan exactamente cuando actualizó y nos leemos en el siguiente cap!

Feliz semana lectores y que el clima no los mate!