El agente Sasha se encontraba sentado justo en el centro del comedor de la prisión, tenía adoloridos los brazos debido a la fuerza que habían usado los guardias con él además de que él puso cierta resistencia. Pensaba en lo que le había dicho Kenji y trataba de pensar alguna estrategia que pudiesen usar encontra de Otoya pero no se le ocurría nada. De hecho comenzaba a perder la seguridad de que fuera ella y que simplemente estuviera en lugar justo en el momento incorrecto. La sensación de que lo miraban lo hizo distraerse, si bien entre todos los hombres que lo rodeaban podría jurar que un 80% quería golpearlo y sin mencionar que al parecer varios guardias lo miraban con recelo o con reproche.

-Miren eso, el pelirojo esta otra vez escribiendo -escuchó Sasha, podía reconocer perfectamente la voz. Era Shoma que era más conocido como "Tanque", el tipo parecía vikingo así que no le sorprendia que lo apodaran así. El agente cerró su libreta y comenzó a levantarse de su lugar para alejarse de los problemas. No quería un segundo pleito en su primera semana en prisión- oye pequeña hada quien dijo que te podías ir?!

-No quiero problemas -dijo el chico girandose a mirarlo con otros neutros

-Es muy tarde para eso hada, me dijeron que hace dos días golpeaste a mi nuevo colega. Además que eres un agente inútil que asesinó a una joven chica llena de ilusiones -el hombre tomó al pelirojo de su camisa y lo acercó más a el- sabes tengo solamente una hermana menor, y me enferma pensar que haya otro idiota por ahí que le arrebatara la posibilidad de ser feliz pero lo que más me molesta es que vayas a estar aquí sólo unos meses cuando yo estaré dos años por robo y traer un arma. La vida es bastante injusta...

-Sabias que hay por ahí una chica asesinando a otras de la edad de tu hermana menor? yo intentaba descubrirla... ahora imagina los sueños de esas 16 chicas asesinadas, más las demás que no hemos encontrado -el comedor estaba en total silencio; algunos sorprendidos por la hosadia o estupidez del nuevo por hablarle así a Shoma y otros no podían creer lo que decía. Sasha apenas pudo reaccionar pero fue muy tarde, el otro hombre le había soltado un gran golpe en el ojo y luego lo arrojó lejos

-Ahora estoy realmente molesto, ni siquiera puedes hacer bien tu trabajo! -Shoma tomó por la cabeza al pelirojo y lo lanzó contra una de las mesas. Ahí otros reos comenzaron a azotar sus charolas contra la cara del chico.

El agente sintió como lo tomaban de las piernas y era jalado hasta que estuvo nuevamente en presencia de Shoma, este comenzó a patearlo en el torso y uno de sus secuases le golpeaba el rostro con ambas manos. Se escuchó la compuerta abrirse y al instante se detuvieron, los guardias comenzaron a gritar que todos volvieran a sus celdas. A excepción de dos guardias, fueron dejando el comedor. Detrás de ellos entró el agente Norton que había sido notificado de la pelea que tuvo su compañero en su segundo día, había visto todo y no le sorprendía el resultado. Se acercó con poca prisa al pelirojo que estaba inconsciente en el suelo.

-Debes aprender a mantener la boca cerrada Sasha... -el peligris pidió que se acercara el equipo de enfermería para examinarlo. El agente se mantuvo cerca para informar a Fanler

Tenía un corte en su parpado izquierdo, muy probablemente fue debido al primer golpe. Su pómulo y nariz estaban muy inflamados y ni hablar de sus labios que estaban sangrando de forma abundante y muy probablemente sus encías también. No podía ver su torso pero seguro habría golpes moderados y quizás una que otra costilla rota pero sabía perfectamente que Sasha estaría bien, le había hablado de su vida durante su etapa de la universidad y que solía participar en peleas callejeras para gastar dinero en las fiestas.

Se entero de aquello ya que una vez el más joven comparó una de sus heridas con las de una de las víctimas. Le contó que en una ocasión una de esas peleas se salió de control y varios sujetos comenzaron a apuñalar a los asistentes. Sorprendentemente nadie murió ese día pero varios quedaron mal de salud de por vida.

-Parece que tendrá que estar tres días en hospitalización -dijo el jefe de los guardias- pero le advierto que si sigue con esa actitud lo matarán. Quizás no aquí en prisión pero una vez afuera hay gente que esta esperando órdenes de personas que están aquí

-Hablaremos con él... sólo debe entender su posición, es todo

Lejos de aquel caos, Otoya esperaba su turno para reunirse con Yuri. Al parecer la castaña las mantenía vigiladas a todas las chicas de la clase negra y se había dado cuenta que tanto como la pelipúrpura como Suzu se había alejado del grupo lo cuál no estaba permitido

-Parece que ya estás familiarizada con este tipo de cosas -decía Nio mientras miraba a la ojiazul- te metes mucho en problemas?

-No realmente pero después de tantos interrogatorios creo que esto es algo más tranquilo -Otoya escuchó una ligera risa por parte de la rubia- ahora que?

-Nada, sólo que no tienes ni la menor idea de cuanto sufrirás con el castigo que te dará Yuri-san. No debes olvidar que ella sabe tus debilidades y que practicamente te está dando asilo

-Hmm... -la pelipúrpura se quedó pensativa por unos segundos, quizás debía ser más cuidadosa. No era tonta, en esos días que llevaba en la academia habían sido suficiente para darse cuenta del poder que tenían y podrían llegar a ponerla en peligro

-Tardó más de lo que esperaba -decía Suzu mientras abría la puerta y salía de la oficina de Yuri

-Qué tan duro será tu castigo? -preguntó Nio mientras sonreía de lado a lado

-No será nada, debo acompañar a Otoya en el suyo y evitar que asesine a alguien

-Eso indica que será muy duro el tuyo Takechi-san -la ojiazul pasó de largo a ambas y entró a la oficina de Yuri. Extrañamente la castaña estaba de pie junto a su escritorio y leía un escrito, miró rapidamente a Otoya y le entregó el papel

-Debo irme pronto Otoya-san, tu castigo será ir a este lugar. Es un pequeño evento de nuestra universidad, así que estoy segura que lo disfrutarás bastante

Sin más la mujer salió de la habitación dejando sola a la pelipúrpura. Leyó lo que decía aquel papel, parecía un petición para Yuri. Decía que si podían asistir alguna de las chicas del nueva y "misteriosa" clase especial, pues habían oido que estaba la estrella de la universidad del centro de la ciudad.

-Debes estar preocupada sabes? -dijo Suzu cuando la vio salir

-Por qué lo dices?

-Ese evento es una bienvenida a los estudiantes que regresan del extranjero o son de otro país...Otoya?

-Estás bromeando verdad? -dijo la ojiazul mientras sentía un sudor frío recorrer su espalda- esto es una tortura y no castigo!

-Y que lo digas...- Suzu comenzó a caminar a la salida pero al ver que la pelipúrpura no se movía se giró- si leíste bien debes saber que el evento es hoy, así que debemos darnos prisa. Vamos a ir directo ya que es con el uniforme escolar, al parecer incluso los de universidad deben tener uno para estos casos

A regañadientes Otoya siguió a la peliceleste que se dirigía al lugar, al parecer Yuri si le había dicho exactamente lo que haría. Llegaron a un edificio que era mucho más corto que el resto pero era mucho más amplio

-Este lugar son puras salas para eventos, los estudiantes y maestros solamente pueden disponer de estos lugares para fechas importantes.

-Tengo un mal presentimiento...

-Y no te equivocas, Yuri no te lo dijo pero el evento empezó hace una hora y aviso que estarías aquí. Esa hoja de papel que tienes es falsa -Suzu miró como la expresión de Otoya cambiaba a una de nerviosismo- no me digas que tienes pánico escénico

-No, pero me resulta aterrador las demás cosas que puedan estar ocultándome

-Bueno, hay compañeros tuyos aquí también -la peliceleste escuchó un gruñido de la pelipúrpura. Debía admitir que igual disfrutaba la tortura para Otoya pero por haberlo mostrado frente Yuri es que también terminó en aquel problema.

Finalmente llegaron al evento, la ojiazul reconoció a varios de sus compañeros y supo que estaba más que acorralada. Pudo escuchar una ligera risa de Suzu, pero debía admitir que la iba a necesitar pues al parecer sabía como calmarla en cierta forma. Entraron la sala y apenas lo hicieron escucharon unos gritos de emoción de unas chicas. Otoya las reconoció de inmediato, eran las amigas de Rin y ella misma por supuesto

-No puedo creer que realmente esté aquí! Pero no piensa abandonarnos verdad? -dijo una de ellas

-Eres increíble Otoya-san -la pelipúrpura sintió un escalofrío al escuchar como la llamaba la rubia, comenzó a arrepentirse de haber dudado de la crueldad de la castaña.

-La próxima vez será mejor que tus "episodios emocionales" sean a la hora del almuerzo. Controlate o no sólo tú tendrás problemas -le dijo por lo bajo a peliceleste. Otoya ya sabía que las cosas serían así pero comenzaba a dudar de que pudiera controlar sus ansias de clavarle algo afilado a esas chicas.

Hola lectores! que tal su Halloween? aquí muy lluvioso jajaja si, les debo una disculpa enorme por ausentarme pero la universidad y el trabajo consumen muuuucho tiempo. Por eso aproveché estos días para aplicarme a escribir!

No tengo mucho que escribir en está ocasión ya que ha sido directo y sincero jaja he visto que ha estado poco fluida la situación en el fandom, haré lo que esté en mi poder para actualizar más seguido pero mis obstaculos más grandes son mi trabajo y la uni. En fin, haré mi mayor esfuerzo!

Muuchas gracias por leer esta irregular historia (es la verdad jaja) y pese a ello seguirla apoyando! No olviden dejar review, darle follow/fav y espero leerlos pronto (lo digo de corazón)