La fallecida anciana movió los dedos de su mano derecha, haciendo que la marioneta volviese a atacar a Sakura, que se quedó inmóvil debido a la impresión. Pero antes de que la espada la atravesase, una marioneta con forma de salamandra se interpuso y la bloqueó.
_ ¿Estás bien?_ le preguntó Kankurö, de cuyas manos emanaban varios hilos de chakra.
_ Sí._ respondió Sakura._ Gracias, Kankurö.
Chiyo movió su mano izquierda y una segunda marioneta, con forma de mujer, salió de las sombras, armada con una sierra, y atacó al marionetista.
_ ¡Katon: Goukakyuu no jutsu!_ gritó Kakashi mientras realizaba sellos.
Lanzó una gran bola de fuego contra la marioneta, que, mediante un movimiento de Chiyo, extendió un brazo y formó un escudo de chakra para bloquear el ataque.
Mediante complejos movimientos, Chiyo hizo que las dos marionetas unieran sus manos. Sakura reconoció el movimiento y les advirtió a los demás:
_ Tened cuidado con los alambres.
Las dos marionetas se separaron, mostrando unos finos alambres uniendo las palmas de sus manos, y se arrojaron sobre el grupo de ninjas.
_ ¡Como si fuera a permitírtelo!_ gritó Naruto mientras sacaba un kunai y le aplicaba chakra de elemento viento.
El rubio había mejorado tanto en el control del chakra elemental viento que logró cortar los alambres con facilidad.
_ Parece que voy a tener que ponerme seria._ dijo Chiyo, que hizo desaparecer las dos marionetas y sacó un rollo.
Sintiendo algo de añoranza, Sakura se puso en guardia.
_ ¡Hiro Higi: Jikki Chikamatsu no Shū!_ gritó la anciana mientras abría el pergamino, cuyos símbolos comenzaron a brillar.
Allí estaban, diez imponentes guerreros vestidos de blanco, cada uno manejado por un hilo de chakra de Chiyo.
_ Esas son las marionetas más poderosas de la anciana ._ dijo Kankurö, que invocó a Karasu y Kuroari._ Este va a ser un duro combate.
Sakura no podía estar más de acuerdo; ella había sido testigo del gran poder de Chiyo a la hora de manipular aquellas marionetas.
La anciana realizó un movimiento y una de las marionetas abrió la boca para lanzar esferas explosivas contra Sakura, que las esquivó a tiempo de evitar la explosión.
La marioneta voló en el aire y lanzó más explosivos sobre el grupo. Sin embargo, fueron desviados por la gran ráfaga de viento que Temari generó.
_ ¡Lo siento pero debo derrotarte!_ gritó Kankurö.
Karasu abrió la boca y escupió una lluvia de agujas venenosas, que chocaron contra el cuerpo de otra de las marionetas, que Chiyo usó para protegerse del ataque.
Con un nuevo movimiento de sus dedos, Chiyo hizo que otra marioneta lanzase una esfera que se transformó en una cabeza llena de dientes. Sakura, que había reconocido ese ataque, vio horrorizada que se dirigía contra Naruto.
_ ¡Naruto, apártate! ¡Ese ataque anula el chakra de su presa!
Sin embargo, Naruto no iba a poder apartarse a tiempo de su trayectoria. Pero el Kyubi se interpuso.
_ ¡¿Kyubi?_ exclamó Naruto, visiblemente preocupado._ ¡¿Por qué lo has hecho?
_ tonto_ dijo el Kyubi con una sonrisa burlona._ ¿No creerás en serio que un sello tan débil va a retenerme?
El biju rugió mientras su cuerpo empezaba a emitir una gran cantidad de chakra rojo.
"¿Cómo lo hace?" pensó Chiyo. "No debería ser capaz de utilizar su chakra."
Su asombro fue todavía mayor cuando el sello estalló debido a la sobrecarga de energía. Hizo que la marioneta que estaba en el aire extendiese sus brazos para atrapar al biju pero Kakashi intervino.
_ ¡Chidori okami!
Una bestia echa de electricidad surgió de sus manos e hizo pedazos a la marioneta antes de que ésta pudiese hacer su movimiento.
Chiyo lanzó su marioneta más fuerte en términos físicos contra Kakashi pero Sakura la aplastó de un puñetazo.
_ Sakura, Kakashi. Apartaos._ dijo el Kyubi.
Al volverse hacia el zorro, los dos ninjas vieron una inmensa criatura hecha de chakra detrás de él. Se trataba de un gran zorro que imitaba los movimientos que realizaba el Kyubi.
_ Lo siento pero no me voy a reprimir._ dijo el Kyubi mientras gesticulaba en su dirección.
La bestia rugió y se arrojó sobre Chiyo y sus marionetas restantes. La anciana realizó unos sellos y una marioneta se apoyó en los hombros de otras dos y las tres juntaron las manos en un sello.
_ ¡Bupposo Sanbo Kyukai!
Un vórtice se formó entre las tres marionetas y empezó a absorber el chakra del ataque del zorro. Sin embargo, la energía del Kyubi era demasiado intensa y la técnica de la anciana se vio rápidamente sobrepasada, provocando que las marionetas explotaran.
_ No eres tan fuerte._ dijo el Kyubi mientras veía a la anciana siendo derribada por la onda expansiva.
_ ¡Si la comparas con alguien como tú es lógico que sea así!
Todos dirigieron la mirada hacia la zona superior de la montaña y vieron a una mujer de rasgos felinos sentada sobre una roca; del final de su espalda nacían dos colas, una blanca y otra negra.
_ ¿Quién es ella?_ le preguntó Naruto al Kyubi.
_ Ella es Nibi._ respondió el pelirrojo._ El biju de las dos colas.
Nibi se arrojó de la roca y se posó con suavidad delante de Chiyo, que se había incorporado.
_ De modo que has sido tú la que ha resucitado a la mujer._ dijo el Kyubi._ Tú siempre has sido especialista en manipular a los muertos como si fuesen tus armas.
_ Creo que te estás quedando corto de halagos, Kyubi. Yo soy capaz de mucho más.
La biju se preparó para atacarle pero varias serpientes de tinta se enroscaron alrededor de su cuerpo.
_ No sé quién eres pero está claro que eres enemiga nuestra._ dijo Sai, que había desplegado un pergamino y dibujado en él sus criaturas._ Será mejor que te rindas.
Nibi mostró una sonrisa siniestra y su cuerpo se rodeó de llamas púrpuras que hicieron desaparecer las criaturas de tinta del antiguo miembro de la Raíz.
_ ¡¿Rendirme? ¡No me hagas reír!_ gritó con rabia._ ¡Yo soy la reina del cielo y el infierno! ¡Seishi!
Apuntó a Naruto y un vórtice se abrió tras él para absorberle y atraparle en la oscuridad.
_ ¡Naruto!_ gritó el Kyubi.
_ ¿Por qué te preocupas por ese simple chico?_ le preguntó la Nibi._ Deberías estar contento de haberte librado de tu prisión.
Para sorpresa de la mujer, el Kyubi se arrojó al vórtice antes de que éste se cerrara y desapareciera por completo.
_ ¿Adónde les has enviado?_ le preguntó Kakashi a la Nibi, que mostró una sonrisa perversa.
_ Se encuentran entre los límites de este mundo y del más allá.