-Así que está aquí Otoya-sama, según el rector estabas en otro país -decía Kirin realmente confundida
-Por qué mentiría con algo así? -preguntó otra de las chicas. Otoya reaccionó y miró a Suzu como si le pidiera ayuda, esta pensó durante unos cortos segundos y habló
-B-Bueno, es que nos han llamado para venir a este evento. Deberemos volver a nuestro lugar de intercambio en un par de días
-Quien eres? -preguntó Rin ligeramente molesta
-Soy Shutou Suzu, conocí a Otoya-chan hace unos días
-"Otoya-chan"? -dijo la pelipúrpura fulminando con la mirada a su compañera- por quien me tomas?
-Por alguien más joven que yo... -la peliceleste se acercó a Otoya y le dijo por lo bajo- además no estás como para darte aires de grandeza, estamos aquí por tus desequilibrios emocionales
-Pero quien-
-Buenas noches compañeros estudiantes -se escuchó que un joven hablaba por un micrófono causando que el silencio se hiciera en la sala- quisiera darles la bienvenida a todos, se que muchos estarán por poco tiempo pero espero disfruten de este brindis y se hagan de colegas para el futuro también...
Otoya dejo de escuchar al estudiante al frente y comenzó a escabullirse para alejarse de ese grupo. Sabía que podían acosarla durante todo el rato que estaba ahí y la verdad lo que menos quería era lidiar con ellas, si, había jugado con ellas de una forma diferente a la que le hubiera gustado pero ahora no le quedaban ganas de hacerlo ni a su manera.
Sintió una presencia ir tras ella, imaginó que sería Suzu así que no se detuvo y se fue hasta un rincón ocultándose del resto. Espero que llegara la peliceleste pero no parecía llegar, quizás ahora estaba paranoica. En ese momento escuchó una voz detrás de ella
-No me has llamado, comienzo a sentirme usada sabes?
-Rin!
-Quien más? -la rubia se colocó a un lado de la ojiazul y la miró por un momento- pareces ansiosa, todo bien?
-Por supuesto, por que no habría de estarlo?
La rubia la vio duramente pero a final sonrió al ver que Otoya no mentía o al menos eso creyó. El evento duró cerca de unas tres horas y poco a poco los estudiantes se iban yendo, las amigas de Rin y ella misma acababan de despedirse cuando Suzu recibió un mensaje de Yuri que les autorizaba retirarse
-Otoya, vamonos de aquí -dijo la peliceste mostrándole el mensaje a la chica
-Finalmente! -dijo la chica comenzando a caminar pero por alguna razón se giró para ver a sus espaldas
-Con cuidado! -gritó un chico tratando de agarrar a una chica que inevitablemente iba a caer, traía una copa en su mano y desafortunadamente al caer esta se le rompió, causando un abundante sangrado- alguien llame a un médico
-Que mala suerte... -dijo Suzu viendo lo ocurrido pero tardó cerca de 3 segundos en recordar a Otoya. Se giró para verla, tenía la mirada perdida y parecía obligarse a no mirar la escena- vamos Otoya, puedes- oh rayos
La peliceleste entendió porque la ojiazul estaba tan tensa, el olor de la sangre de esa chica era muy fuerte, incluso ella no siendo una depredadora detectó el aroma. Comenzó a llevar a empujones a Otoya a la salida, pues cada vez la veía menos cuerda. Casi llegaban cuando la chica con la mano a medio curar pasó por su lado junto con los paramédicos y accidentalmente rozó con la mano de Otoya "tienes que estar bromeando..." dijo en su mente Suzu, sin poder evitarlo la pelipúrpura llevó la mano con la sangre de la chica cerca de su nariz y el sonido que emitió hizo que Suzu la sacara rápidamente y arrastrándola la llevó lo más lejos que pudo.
-Otoya escúchame, se que es una tentación enorme pero- la peliceleste paró de hablar ya que vio que Otoya traía una de sus tijeras en la mano y la apretaba con todas sus fuerzas. Su respiración era errática y su aroma delataba su agresividad- no puedo creer que traigas eso, será mejor que lo sueltes Otoya
-O si no que? -decía la ojiazul mientras levantaba la mirada, Suzu pudo ver un brillo diferente en los ojos de Otoya pues ahora le parecían más azules. También notó que comenzaba a salivar más de lo que debería, instintivamente colocó su mano en su arma que tenía escondida en el cinturón que sujetaba su falda- ahora planeas hacerte la ruda?
La pelipúrpura dio dos pasos lentos a Suzu y esta le apuntó, Otoya se congeló por 3 segundos para repentinamente salir corriendo hacia su izquierda, extrañó a la peliceleste que guardó su arma en su bolsillo descargada y después la persiguió.
Suzu corrió como nunca lo había hecho, ni siquiera notó cuando cruzaron la "muralla" de seguridad y ahora se encontraban en las calles cercanas a la academia. La peliceleste comenzaba a cansarse pero notó que Otoya estaba pasando por lo mismo, pocos metros más adelante se detuvieron en uno de los muchos parques que había a la redonda de la academia, cerca de un pequeño kiosco en el centro del lugar se encontraron
-Otoya...
-Suzu, necesito hacerlo -la pelipúrpura sacó en eso otras tijeras del cinturón y comenzó a verlas- necesito hacerlo otra vez, necesito a alguien, quien sea...
-Debes calmarte, debes aprender a dominar ese instinto que te está empujando
-Calmarme? eso quieres que haga? -la pelipúrpura se lanzó con gran velocidad sobre Suzu, esta se sorprendió por la enorme fuerza que tenía Otoya- lo he estado pensando, y creo que tu serías un gran espectáculo Suzu
-Con que eso crees? -dijo sonriendo desafiante la peliceleste- hazlo entonces, que te detiene?
-No me insítes más o ten por seguro que lo haré
-Eso le dijiste a Soriba? -Otoya pareció endurecer la mirada pero terminó por tomar aire y soltarlo lentamente. Extrañamente se rió divertida
-Crees que así fue como pasó? -Otoya dejó ir a la chica bajo ella y se sentó en la entrada del kiosco- quieres saber por qué las cosas terminaron como lo hicieron?
-Me lo dirías voluntariamente?
-Supongo que comienzas a caerme bien, tienes esa fachada inofensiva y tranquila pero seguro que igual eres salvaje -la ojiazul miró a Suzu con una sonrisa- al final del día eres una asesina
-Entonces dímelo
-Hmm, pues la respuesta es simple. Ella era una chica sádica y un poco masoquista, descubrí que igual lo era y bueno un día las cosas se salieron de control -decía Otoya guardando sus tijeras, pero Suzu sentí que no le decía la verdad "no pasó sólo eso estoy segura, no serías asi. Es imposible que sólo por eso tu..."
-Otoya-chan por un momento pensé que eras sincera conmigo
-Lo soy! -dijo ofendida la pelipúrpura- no vuelvo a decirte nada!
La peliceleste no pudo evitar reír, era como una niña pequeña haciendo berrinche y que le estuviera dando la espalda no ayudaba. Su risa se detuvo al sentir a una persona detrás de ellas, era un hombre ebrio y con un cuchillo en su mano.
-Vaya, vaya pero que hacen unas chicas tan lindas y solas por aqui. Es peligroso no lo crees Shion? -salió otro hombre de unos arboles igualmente con un cuchillo
-Si, pero ve nada más. Son colegialas -ambos hombre rieron y se acercaban a las chicas. Ambas se miraron y sonrieron ligeramente, Suzu retrocedió y Otoya se quedo detrás de ella, hasta que el kiosco no las dejo retroceder más volvieron sus miradas a los hombres. Aun así estaban lejos de ellas y ellos solamente caminaban amenazantes a ellas con claras intenciones.
Suzu iba a comenzar una escena falsa de una damisela en peligro pero sintió como las manos de la pelipúrpura la comenzar a tocar mucho. La peliceleste no pudo evitar gruñir enojada y se giró para hablarle en susurros.
-Este no es un buen momento sabes? -dijo Suzu sintiendo las manos de la ojiazul bajar lentamente a su espalda baja- ya tengo suficiente con esos dos
-No te emociones, no es por eso -le respondió, iba a quejarse nuevamente pero notó que Otoya había encontrado su segunda arma y la estaba intentando sacar- a diferencia de ti, se esconder las mías
-Ya veo -la peliceleste volvió su mirada a los tipos que estaban bajando las cremalleras de sus pantalones para finalmente sacar sus miembros masculinos al aire. Ambas chicas no pudieron evitar sentir repugnacia hacia ellos
-No se tu, pero quisiera que sufrieran un poco antes de que mueran -le susurró muy cerca del oído la pelipúrpura a Suzu, sintió cierta incomodidad pero nada más- dale en la pierna al de la derecha
-Entiendo, no vayas a fallar
-Nunca -cuando los tuvieron un poco más cerca ambas dispararon. Otoya habí disparado por el lado izquierdo de Suzu y esta usó el arma que había guardado en su bolsillo. Ambos hombres cayeron quejándose del dolor y maldiciéndolas
-Malditas, par de putas - lo pagaran caro-
El hombre no pudo terminar de hablar pues un balazo de Otoya le había dado justo entre las cejas. Suzu la miró sorprendida y luego vio como apuntó al otro, este estaba paralizado del miedo y sólo alzaba las manos.
-Escuchen, si me dejan ir no diré nada, yo sólo estaba haciendo lo que el me decía
-Ve y dile eso al diablo -dijo la ojiazul antes de matarlo. Suzu vio sorprendida a Otoya, esta parecía estar un poco molesta pero tenía el temple "relajado"
-Otoya, estas bien? -dijo la peliceleste preocupada, si bien ella misma había tenido que lidiar con un par de situaciones similares pero no le afectaban. La pelipúrpura asintió en silencio para después regresarle el arma a Suzu, comenzó a caminar pero la detuvo- estás segura?
-...-la ojiazul tomó aire y habló- supongo que al haber conocido a mamá debes saber que... bueno a ella... ya sabes... abusaron de ella
-Oh -la verdad es que Suzu había escuchado rumores pero jamás creyó que eran reales, ahora su hija adoptiva le contaba la verdad- l-lo había olvidado
-Si, además de eso... recordar que muchos de mis amigos pasaron por algo así antes de morir, bueno, supongo que simplemente yo...
-Tranquila -decía Suzu abrazándola, curiosamente Otoya no se resistió- se que es dificl haber visto todo ello y el imaginar que a tu madre igual lo padeció
-Odio a esos tipos... son tan-
-Lo sé -dijo la peliceleste acariciando suavemente el cabello de la chica. Se extrañó demasiado al sentir que la ojiazul ponía sus manos ligeramente en su cintura pero al final las quitó y soltó un gran suspiro
-Vayamos de regreso -dijo Otoya separándose de la pelicesleste- no quiero volver a meterme en un problema con Yuri
-Supongo que tienes razón -Suzu comenzó a caminar detrás de ella muy pensativa ante las diferentes reacciones que tenía Otoya ante estímulos fuertes. Era muy pasional, sin duda lo que pasó el día que Soriba murió debió ser un estimulo muy grande que causó corto circuito en la pelipúrpura, aun así, Suzu no pudo evitar sentir lastima por ella.
Otoya y Suzu pasaron a la cafetería a comer ramen instantáneo por sugerencia de la peliceleste, la ojiazul acepto con simpleza. Caminaron hasta los dormitorios y se separaron, pues Suzu tenía ganas de ir a tomar un baño antes de dormir, Otoya se dirigió a su habitación y todo parecía en silencio, decidió entrar repentinamente para ver que sucedía
-Hola Shiena-chan! -decía con energía la pelipúrpura. Vio como la castaña dio un pequeño salto al escucharla entrar tan de repente- oh, haciendo tarea? que aplicada
-No las hecho tu? -dijo la chica viendo como Otoya dejaba un cinturón con tijeras cerca del sillón- saliste?
-Si, a cumplir mi castigo por alejarme de la clase
-Así que al final era cierto, Nio-san nos dijo eso pero la verdad pocas le creyeron
-No doy la impresión de ser una chica problemática verdad? -
-Que buscas?
-Tu ropa -dijo Otoya tomándola de la cama de Shiena
-Como para que?!
-Para olerla -dijo acercando su nariz y respirando hondo
-Por qué haces eso?! -dijo la castaña sonrojánndose, pasó un rato y Otoya dejo su ropa a un lado y miró fijamente a la otra chica
-Hmm..
-Q-Qué? -dijo Shiena mientras se levantaba de su silla
-Eres virgen?
-QUÉ DICES?! -sin previo aviso Otoya tenía acorralada a la castaña contra la pared, la ojiazul sentía como el calor que emanaba Shiena se hacia más y más notable- APARTATE!
-Estás avergonzada Shiena-chan? Acaso te gustan este tipo de relaciones? o tienes curiosidad de lo que pueda pasar?
-Qué-?!
Otoya comenzó a pasar su nariz por el cuello de la otra chica, disfrutando el aroma que ya había notado. Sin notarlo rozaba sus labios contra su cálida piel, se percató que la castaña trataba de soltarse de su agarre pero no hablaba. Decidió que quizás era hora de dejar de alborotar a la chica. Al hacerlo caminó hacia su propia cama y escuchaba como Shiena trataba de recuperar el aire
-Si fuera tu no le diría al resto, pensarán que eres una loca que acosa a su compañera de cuarto 3
-QUÉ?! -la chica se sonrojó y vio que Otoya sonreía de lado a lado, sin si quiera pensarlo le lanzó sus almohadas a la ojiazul y esta las esquivo riéndose fuertemente. La castaña comenzó a caminar enojada al baño cerró con un gran portazo
-Imbécil!
-Eres tan gruñona Shiena-chan! 3 -dijo Otoya riendo, tras pasar unos minutos decidió cambiarse y meterse a la cama. Todavía riendo, sintió su móvil vibrar y vio que era un mensaje de Suzu
"No seas tan mala con ella..."
La pelipúrpura comenzó a reír más fuerte y apago su celular y la lampara que era la unica luz encendida además de la del baño donde aún estaba encerreda Shiena. La chica se acomodó en la cama y dijo antes de dormir
-Supongo que si no puedo matar a alguien al menos podré molestarla
Hola lectores! otra vez mi ausencia fue larga pero no fue un capitulo tan tranquilo como el pasado jeje un poco pesado para algunos el capitulo pero en fin, esta historia lo requiere
Si bien, ya había escrito sobre porque Soriba terminó siendo asesinada pero debo recalcar que ES LO QUE CREE OTOYA QUE REALMENTE PASÓ. Por supuesto que se revelará lo que pasó esa noche, ya he comenzado a escribirlo pero deberán esperar un tiempo, un considerable tiempo
He dejado de lado a Shiena así que pienso compensarlo en el próximo capitulo, quizás me salga un poco del orden de la historia pero no tanto pues el intento de asesinato ya no tarda en aparecer.
He alargado mucho esta nota pero creí que era importante que supieran estos datos. Les agradezco que sigan leyendo esta historia (que cada día se agregan lectores y me hace muy muy feliz!) y que me dejen en review sus opiniones ya que en serio me ayudan.
No olviden dejar un nuevo rewiew, darle follow/fav para recibir notificación de nuevo cap y nos vemos en la próxima actualización, espero me tomé menos tiempo que esta vez. Nos leemos luego!
