Naruto se encontró de pronto en medio de la oscuridad más absoluta.
_ ¿Dónde estoy?
_ En la frontera con el mundo de los muertos._ respondió el Kyubi, que apareció de repente a su lado.
_ ¿Kyubi? ¿Qué has dicho?
_ Hemos sido víctimas del seishi, una técnica que envía al enemigo directamente al mundo de los muertos.
_ ¿Quieres decir que estamos muertos?
El Kyubi sacudió la cabeza.
_ Todavía no; pero no tardaremos en estarlo.
Naruto iba a preguntarle algo más cuando sufrió un ataque de tos. El zorro se acercó a él preocupado.
_ Estoy…bien…_ susurró el joven.
Pero el Kyubi sabía que no era así. La piel de Naruto se tornó fría y pálida, como la de un cadáver.
"En el mundo de los muertos no está permitido la presencia de los vivos." pensó el Kyubi mientras sentía cómo la oscuridad absorbía el chakra de Naruto y el suyo.
Si no encontraba la forma de salir, los dos morirían y desaparecerían en la oscuridad.
_ ¡Daikamaitachi no jutsu!_ gritó Temari, sacudiendo su abanico.
El cuerpo de la Nibi quedó envuelto en llamas púrpuras que consumieron el ataque de la jönin antes de que lograra dañarla.
_ ¡Suiton: Suiryūdan no jutsu!_ gritó Kakashi mientras realizaba unos sellos.
Un gran dragón de agua se alzó de un río cercano al lugar de la batalla y se abalanzó sobre el biju, que arrojó una corriente del colorido fuego. Para sorpresa del Ninja copión, el fuego de la Nibi devoró al dragón sin problemas.
_ ¿Qué son esas llamas que pueden consumir incluso el agua?_ se preguntó Kakashi._ Su modo de acción es similar al del amaterasu.
_ ¡Katon: Jigokuhi!_ exclamó la mujer, que lanzó una gran oleada de llamas.
Kakashi activó el mangekyö sharingan y envió toda la fuerza del ataque a otra dimensión.
Mientras tanto, Sakura trataba de asestarle un puñetazo al biju, que la esquivaba con facilidad.
_ ¡Gekido kami!
El chakra de la Nibi se desató y el cielo se iluminó cuando una columna de luz cayó sobre Sakura, que se arrojó a un lado para evitar ser aplastada por la técnica de su enemiga.
_ No tenéis posibilidad contra mí._ se mofó la gata de las dos colas mientras destruía los leones que Sai le lanzó._ Yo domino los cielos y los infiernos. En comparación al poder de ambos planos espirituales, vosotros no sois nada ¡Kuchiyose no jutsu: Hikari!
Una inmensa llama blanca rodeó a la mujer y se alzó hacia el cielo. A través de los intensos destellos, sus adversarios vieron una extraña figura alada. Cuando las llamas se disiparon, revelaron a un hombre de cabellos rubios vestido con una túnica blanca; de su espalda surgían dos pares de alas de plumas blancas y doradas.
_ ¿Qué es esa cosa?_ le preguntó Sakura al biju.
_ ¿Cosa? Deberías mostrar más respeto, jovencita. Estás en presencia de un dios.
_ ¿Dios?_ preguntó Sai, que observó fijamente a aquella hermosa criatura, que mantenía los ojos cerrados.
La Nibi apuntó a los ninjas y gritó:
_ ¡Muéstrales todo el poder de tu furia, Hikari!
El dios abrió los ojos, que desprendían una intensa luz dorada, y desplegó sus alas, que alcanzaban varios metros con la luz de sus plumas, mientras extendía las manos en dirección a los enemigos de su señora.
_ ¡Acercaos a mí!_ gritó Temari mientras trazaba una línea de sangre sobre su abanico.
Sus compañeros se situaron a su lado al tiempo que la jönin invocaba a Kamatari y que el dios lanzaba una gran descarga de luz contra ellos.
En Sunagakure, Gaara vio una gran explosión de luz en la cordillera a la que habían ido sus hermanos y los ninjas de la Hoja y se preocupó. Decidió que debía ir a ayudarles y preparó un equipo de emergencia para salir lo más pronto posible.
Mientras tanto, en el camino hacia el más allá, la situación se volvía insostenible. Naruto perdió el conocimiento por culpa de la gran pérdida de chakra pero el Kyubi le sostuvo. Mientras intentaba reanimarle, sintió que aquel lugar estaba drenando su energía a pasos agigantados.
_ Aguanta, Naruto._ le dijo el zorro al Ninja a pesar de que éste no podía oírle._ Voy a sacarte de aquí de una forma o de otra.
Cargó a Naruto sobre sus hombros y buscó a su alrededor alguna pista que les indicase la forma de escapar de ese lugar. Sin embargo, sólo veía oscuridad pura e infinita. Aún así, se dijo que no se rendiría y que salvaría a Naruto incluso de la misma muerte.
En ese momento, vio un brillo en la oscuridad, un pequeño punto rojizo. El Kyubi presintió que era su salvación y extendió una mano, en la que una gran masa de chakra rojo se concentró en un pequeño espacio hasta tornarse negro.
_ ¡Bomba biju!_ gritó el zorro mientras impulsaba toda aquella energía contra aquella solitaria luz.
El ataque se hundió en la oscuridad para después estallar justo en el punto donde se encontraba la luz. Grandes grietas por las que se filtraba la luz del sol se extendieron y el olor a aire fresco llegó hasta el hocico del biju, que corrió de inmediato hacia la luz.
_ Temari, ¿os encontráis bien?_ le preguntó Kamatari.
_ Sí, gracias._ respondió su invocadora, que soltó un grito ahogado al ver las terribles heridas del hurón._ Lamento haberte invocado en una situación semejante.
Temari echó un vistazo a sus compañeros y suspiró aliviada al ver que recuperaban el conocimiento.
_ Me sorprende que hayáis sobrevivido._ comentó la Nibi._ Sin embargo, ese hurón está para el arrastre; no logrará sobrevivir a otro ataque de mi dios.
_ Eso ya lo veremos._ gruñó Kamatari, empuñando su guadaña con toda la fuerza que le quedaba.
_ Como quieras…
El dios empezó a acumular energía en sus manos, dispuesto a lanzar su poderoso ataque una vez más. Pero en ese preciso instante, el aire se quebró y una espiral de energía negra neutralizó el rayo de luz.
_ ¡La bomba biju!_ exclamó el biju de las dos colas._ ¡Es imposible!
_ Me parece que me has subestimado, Nibi.
El Kyubi, cargando a Naruto, salió de la grieta que cruzaba el aire antes de que se cerrase.
_ ¡¿Cómo has logrado escapar de la travesía al más allá, Kyubi?
_ ¿Acaso importa? Lo que importa es que he vuelto. Y, para tu desgracia, he vuelto muy cabreado.
El zorro llevó a Naruto con los demás.
_ ¿Qué le ha ocurrido?_ le preguntó Sakura al ver la palidez de Naruto._ ¿Está…?
_ No pero falto poco. Ese mundo ha devorado gran parte de su chakra.
_ ¿Y qué vamos a hacer?_ preguntó Kankurö.
_ustedes tienen que irse._ dijo el Kyubi._ tomen a Naruto y llévenlo lugar seguro para que descanse.
_ ¿Y qué harás tú?_- le preguntó Kakashi.
El Kyubi se volvió hacia la Nibi, que le miraba.
_ Yo lucharé contra ella.
_ ¿Seguro que podrás? Tú también has perdido bastante chakra.
El pelirrojo sonrió mientras una energía ardiente empezaba a rodear su cuerpo.
_ ¿Has olvidado quién soy, Kakashi Hatake?
De modo que Kamatari cogió al grupo de ninjas y se los llevó volando a la base de la montaña mientras los dos bijus llenaban el aire con sus intensos chakras.
_ ¿Preparada, Nibi?_ le preguntó el Kyubi mientras acumulaba su energía en sus manos.
El dios del biju de las dos colas volvió a acumular energía al tiempo que la mujer respondía:
_ Por supuesto, Kyubi.
Cuando llegaron al desierto, Kamatari desapareció para recuperarse. Justo en ese momento, la cadena montañosa tembló al tiempo la montaña de la que habían bajado se resquebrajaba.
_ Debe de haber una batalla terrible._ supuso Sai.
_ Es una batalla entre dos bijus._ repuso Kakashi._ Es normal que sean tan escandalosos.
_ ¿Qué vamos a hacer ahora, Kakashi sensei?_ le preguntó Sakura.
_ Pensábamos que los que robaron el pergamino secreto eran ninjas de alto nivel pero nos hemos encontrado con un biju. Esta misión podría llegar a considerarse una misión de rango S.
_ Lo mejor sería retirarnos y abandonar la búsqueda del rollo._ sugirió Kankurö.
Todos se mostraron de acuerdo y se prepararon para partir, siendo Kakashi el que se ocupada de trasladar a Naruto. Sin embargo,…
_ ¡Fuuton: Mugen Sajin Daitoppa!
Una potente bala de aire comprimido golpeó en un punto cercano, derribando al grupo con la onda expansiva.
_ No van a ir a ninguna parte.
Un hombre se acercó a ellos. Su cuerpo estaba cubierto de tatuajes azules y sus ojos eran amarillos y tenían forma de shuriken.
_ ¡Ichibi!_ exclamaron Kankurö y Temari al ver la cola que se agitaba detrás de aquel hombre.
_ ¿Otro biju?_ preguntó Sai.
_ Ese es el biju que estaba encerrado dentro de Gaara antes de que Akatsuki le atrapase._ explicó Temari._ ¿Qué hace aquí?
Otra parte de la montaña se derrumbó.
_ Kyubi…_ murmuró el Ichibi._ Ese idiota es tan brutal como siempre.
Sai dibujó rápidamente unas bestias y les dio vida mediante su chakra para atacar al Ichibi. Pero antes de que pudieran siquiera tocarle, las bestias fueron atravesadas y destruidas por lanzas de arena.
Kakashi usó el raikiri y se abalanzó sobre el Ichibi, que se convirtió en arena y se dejó atravesar por el jönin.
_ ¡Fuuton: Tatsu no Oshigoto!_ gritó Temari.
Un tornado descendió del cielo para caer sobre el Ichibi, que logró invertir la dirección con su propio estilo de viento y le devolvió el ataque a Temari.
_ ¿Estás bien?_ le preguntó su hermano mientras la ayudaba a incorporarse.
Temari asintió a pesar de los cortes que cubrían su piel.
_ Es hora de que el desierto se alimente con sus cuerpos._ dijo el Ichibi mientras una ola de arena se elevaba a su espalda para aplastar al grupo de shinobis.
La tormenta de arena del Shukaku fue detenida por un muro de arena. Al volverse, el Ichibi se encontró con su antiguo contenedor, que estaba rodeado de jönins de su aldea.
_ ¡Gaara!_ exclamaron sus hermanos.
_ ¿A quién tenemos aquí? Si es mi antiguo recipiente. He de admitir que esto me trae recuerdos.
Una ráfaga de arena se abalanzó sobre Gaara, que lo bloqueó con su propio control de arena.
_ Parece que eres lo bastante bueno para manipular la arena sin mi ayuda._ dijo el Ichibi._ Pero ahora te voy a mostrar el verdadero poder de la arena.
_ Detente, Ichibi.
El biju se detuvo al ver una proyección interponiéndose entre él y Gaara.
_ Innombrable, ¿por qué me interrumpes?
_ Creo que te dije que regresaras de inmediato._ dijo el enmascarado._ No me gusta de que me desobedezcan, así que te conviene volver ahora mismo.
Mientras decía aquello, un siniestro chakra se extendió por el lugar, haciendo temblar a los presentes. Incluso el Ichibi se sentía incómodo por aquella presencia.
_Si, entiendo no hace falta que te pongas así, Innombrable.
_ Me alegro de que te haya quedado claro, Ichibi.
La proyección desapareció y con él, la sensación asfixiante de su energía.
Ichibi miró con desprecio a Gaara y le dijo:
_ Lo siento, Kazekage, pero me temo que tendremos que dejar este enfrentamiento para otro momento.
Y desapareció en medio de un tornado de arena.
Entre los jönins había especialistas médicos, que se ocuparon de los heridos con ayuda de Sakura. Sin embargo, ninguno supo cómo ayudar a Naruto, que permanecía en aquel estado similar a la muerte.
_ ¿No puedes hacer nada por él?_ le preguntó Gaara a Sakura.
_ Nunca había visto nada semejante._ respondió Sakura.
El Kazekage miró a su equipo médico pero todos negaron con la cabeza.
En ese momento, el Kyubi apareció. Parecía estar agotado y portaba un pergamino con el símbolo de la Arena.
_ Aquí está el pergamino secreto de tu aldea._ dijo mientras le pasaba el pergamino a Gaara.
_ ¿Qué ha sido de la Nibi?_ le preguntó Kakashi.
_ Una proyección de un hombre enmascarado apareció mientras luchábamos y le ordenó que se retirara.
_ Lo mismo ha ocurrido aquí con el Ichibi.
El Kyubi se sorprendió.
_ ¿Ichibi? Ya veo. Aquel monstruo de arena…la tormenta…y la arena que había en la sala donde se encontraba el pergamino. La energía que percibí era la suya.
_ La situación es preocupante. Si tres bijus habéis sido liberados, es muy probable que los demás también anden sueltos.
_ ¿Y quién era ese de la máscara?_ preguntó Sai._ Parecía que el Ichibi le temía.
_ Lo cierto es que también conozco la energía de ese hombre._ dijo el Kyubi.
_ ¿Y de quién es?_ le preguntó Sakura.
Todos miraron al zorro con expectación.
_ Pues es de…
_ ¿Pues es de…?_ le incitaron los demás.
El Kyubi se frotó el pelo con nerviosismo.
_ Es de…
_ ¿Es de…?
_ La verdad es que no recuerdo de quién es._ dijo finalmente el Kyubi.
(Caída anime hacia atrás de los presentes).
_ ¡¿Pero cómo se puede ser tan olvidadizo?_ le gritó Sakura.
El Kyubi se disculpó con una sonrisa, que desapareció al recordar el estado de Naruto.
_ Lo importante ahora es llevarle a la villa para que pueda curarse._ dijo mientras cogía a Naruto con delicadeza.
Ya de vuelta en la aldea, el zorro llevó a Naruto a una habitación aparte de los demás.
"Espero que esto funcione." pensó mientras quitaba las mantas y depositaba a Naruto con suavidad.
Después se metió en la cama con él y le abrazó para transmitirle su chakra. La energía les rodeó a ambos mientras el zorro deslizaba sus manos por el cuerpo de su compañero, sintiendo un extraño rubor en su propio rostro. Por un momento, se imaginó a Naruto devolviéndole esas caricias.
"No pienses cosas raras." se dijo. "Concéntrate."
Siguió transmitiendo chakra por todo el cuerpo del rubio hasta que estuvo seguro de que había repartido el chakra por todo el cuerpo equitativamente y acercó su rostro al del ninja hasta que sus labios se tocaron.
El Kyubi empezó a insuflar su aliento mezclado con chakra directamente a la boca de su compañero, intentando impedir que la excitación que sentía lo distraiga.
