Hola soy Andy y me tocó hacer este capitulo
Bueno, hasta que se me hizo poner esta actualización! Primero que si había que esperar para conmemorar este día de 10 años sin Misty, y luego que este día ha estado de locos que bueno, pero al fin aquí estamos con un capitulo más de esta alocada historia, que, tal vez en este cap parezca un poco serio (de a ratos) pero recuerden siempre que esto es una comedia. En fin, no los mareo más y Disfruten!
Capitulo V. Impulsos y Decisiones
El qué, el dónde, el sentido mismo de la vida se había perdido para siempre en la mente de Ash. Todo desde que Misty llegara a buscarlo después de semanas de absoluto silencio y como una bomba soltara sobre él una revelación que literalmente cambiaría su vida: Un Hijo.
Un bebé. Ya se lo había dicho a si mismo, había materializado la palabra en su mente, lo había dicho en susurros e incluso lo gritó un par de veces y seguía siendo tan extraño para él, tan lejano, ajeno e increíblemente atemorizante. ¡No tenía idea de como ser un padre! A duras penas si sabía cuidar de si mismo y basándose en la opinión popular no era más que un inmaduro, un niño que aún tenía mucho por aprender ¿Cómo se supone que ahora él tuviera que enseñarle a alguien más a vivir? ¿Alguien que dependería totalmente de él? ¿Realmente quería eso?
Bueno, no es que tuviera opción a escoger ¿O si? El bebé ya estaba en camino y no habría forma de detenerlo, ni siquiera es que se atreviera en "deshacerse" de ello. Eso ni siquiera era una posibilidad, no para Ash y ciertamente no lo era para Misty.
La conocía a la perfección, sabía que la chica pensaba de esa manera, a pesar de que nunca tocaran el tema antes, no es que se dedicaran a hablar ese tipo de cosas cuando niños en uno de sus tantos viajes, pero estaba seguro de que Misty deseaba tenerlo o al menos esa impresión le dio cuando se lo dijo, eso era tan claro como la ardiente sensación de su enojo hacia él, que aún hormigueaba en su mejilla derecha.
No es que la culpara. Decir que no recibió la noticia con decoro, era darle demasiado crédito al muchacho que, en tan solo segundos había insultado a su mejor amiga y de cierta forma despreciado a su hijo no nacido. Ahora, cinco horas después de escuchar la noticia seguía sin saber como reaccionar.
Había salido de su casa para dar un paseo, recibir aire fresco en su cerebro y tal vez así sabría que hacer... probablemente ya le había dado la vuelta al pueblo más de una vez y seguía sin tener ni la más remota idea de que hacer.
- ¿Ash? - Una voz muy conocida lo distrajo de sus cavilaciones. Para su sorpresa se trataba de su madre quien lo miraba preocupada.
Sin querer había llegado frente a su antigua casa, que se encontraba del otro lado del departamento que más bien parecía centro de entrenamiento, donde ahora residía. Si por él fuera seguiría viviendo con su madre, pero se forzó a salir de su casa e intentar valerse de si mismo, aunque no fue ni siquiera capaz de mudarse a otra ciudad. Otra prueba más de que era un niño sin remedio: uno que necesitaba estar cerca de su mamá, quizás ahora más que nunca.
- ¿Ash, qué haces por estos rumbos? – La mujer volvió a hablarle a su hijo acercándose a él un tanto preocupada – ¿Estás bien?
- Si, si mamá – Mintió lo mejor que pudo, no quería preocuparla y más allá de eso, no sabía si debía soltarle la misma noticia que tan perturbado lo tenía – Solo estaba dando un paseo, creo que perdí un poco la noción del tiempo.
Esa parte de la explicación era verdad, había sido pleno día cuando comenzó a caminar, ahora, la luna y las estrellas adornaban el cielo nocturno, sin tener idea de que hora podía ser.
- Oh, – Delia sonrió un poco más aliviada – Bueno, ya que estás aquí ¿Por qué no te quedas un rato conmigo? Hace mucho que no pasamos tiempo tu y yo.
- Esta bien mamá – No sonaba tan mal la idea de estar con ella para quitar un poco del peso que sentía tener encima.
Ingresó a la casa siguiendo a su madre y de inmediato se sintió aliviado. Esa casa no cambiaba en lo más mínimo, todo permanecía de la misma manera a cuando era niño y la esencia de nostalgia flotando en ese recinto siempre le daba paz. Comenzó a recorrer las paredes con la mirada, con un asombro ante los retratos que colgaban de algunos cuadros en la pared, como si contemplara las obras de arte de un museo.
Su atención se enfocó en una de las más viejas imágenes, donde solo se veía la hermosa mujer que era su madre, abrazando a un pequeño chiquillo sonriente. No debía tener más de un año en esa foto. Los dos sonriendo a la cámara, él desde los brazos de Delia, ella, recargando su mejilla sobre los rebeldes cabellos negros de su pequeño retoño.
- Ojalá pudiera recordar cuando nos tomaron esa foto – Sonrió Ash en dirección a su madre, señalando el objeto en cuestión – Parece que estábamos muy felices.
- Tal vez tú lo estabas – Delia contestó divertida
- ¿Eh? – Su cara era de completa confusión, a lo que su madre solo respondió con una sonrisa y se dirigió a la cocina. Ash la siguió, recargándose en una pared cercana mientras su madre tomaba lo necesario para preparar el té. - ¿Qué quieres decir con eso?
- Seguro era divertido pasar tiempo contigo, pero cariño... debo admitir que estaba fatigada la mayor parte del tiempo
- Creo que era un poco de trabajo cuando niño ¿ah?
- ¿Un poco? Claramente no recuerdas muchos momentos de tu infancia Ash – De nuevo le dedicó una enorme sonrisa, burlándose descaradamente de él.
- De Acuerdo, mucho trabajo – Lo último lo dijo con un puchero en los labios, cruzándose de brazos para terminar de divertir a su madre que no pudo evitar soltar unas cuantas carcajadas.
- Claro, debo admitirlo, a pesar de todo lo difícil que pudiera llegar a ser, tenerte en mi vida es una de las mejores cosas que me han pasado jamás.
Tal vez nunca hasta ese momento había sentido tanto cariño y admiración hacia su madre. Ella sola fue capaz de educarlo, sin dejar a lado los cariños, la comprensión y el amor que solo una mujer de su bondadosa naturaleza le podía brindar; solo ella, sin nadie a su lado para ayudarle en tan importante tarea.
Era relativamente poco lo que sabía sobre su padre y la ausencia de esa figura que para él nunca fue necesaria. Con su madre le sobraba para todo lo que necesitaba… Tal vez para cualquier niño era lo único importante… incluso tal vez lo fuera para el suyo.
Sacudió su cabeza, tratando de ahuyentar esos pensamientos lo más lejos posible. Dio un par de sorbos al té que Delia había colocado frente a él mientras buscaba las palabras adecuadas para lo que iba preguntarle a su madre, había tantas cosas que quería… no. Necesitaba saber.
- Mamá… - No estaba muy seguro de cómo realizar su pregunta, no era algo que acostumbraran a hablar, más continuó con un tono incierto en la voz, evitando el contacto visual con su progenitora – alguna vez… ¿Deseaste que mi… padre estuviera para ayudarte? ya sabes, en todos esos momentos difíciles
Ella lo miró extrañada, ese era sin duda su tema menos favorito y no pudo evitar sentir un poco de tristeza cruzarle por los ojos, pero de inmediato cambió a una expresión de dulzura, demostrándole ese noble sentimiento a su hijo al momento que tomaba su mano entre las suyas.
- Si, muchas veces, pero no porque necesitara aligerar las cosas, sino porque… tu te estabas convirtiendo en una maravillosa persona y él se lo estaba perdiendo, siempre fue su pérdida el no querer estar contigo, porque sé que hubiera estado muy orgulloso de ti.
- Pues yo no lo estoy de él – De un momento a otro se sintió muy enojado, olvidando sus propios problemas, pensando únicamente en la traición de ese hombre que no merecía ser llamado su padre – Es mejor que nunca lo haya conocido.
- No digas eso Ash, no debes guardar ese tipo de rencor. Además, lo importante es que nos tenemos el uno al otro ¿No lo crees?
Su mirada era cariñosa y al mismo tiempo guardaba un dejo de nostalgia. Tal vez ese sentimiento residía en ella por años, años amargos con responsabilidades y trabajo, al mismo tiempo que tenía la dicha de ser su madre… sin nadie con quien compartir lo bueno, lo malo o el cúmulo de experiencias que solo podía conllevar de apoco con la presencia de su propio hijo.
Si, estaban bien ahora, pero eso no desaparecía todo el sacrificio que hizo… y ahora él, en un rato de egoísmo llegó a pensar en hacerle lo mismo a Misty, a su mejor amiga, a la chica que por años representó la mujer más importante en su vida. No podía fallarle, ni mucho menos a su madre que de seguro se sentiría muy decepcionada de él si se atreviera hacer una bajeza como esa.
- Si mamá – contestó después de un rato, dándole un rápido abrazo, para después continuar con la pequeña convivencia, alejándose lo más posible del tema que tanto dolor causaba en ambos.
De repente se sintió más liviano, calmado. No estaba seguro de lo que pasaría de ahora en más, pero si sabía cual era el papel que debiera desempeñar sin dudarlo ni por un segundo.
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Finalmente llegó la mañana y con ella muchas cosas por hacer. Para algunos eso solo representaba levantarse e ir a trabajar, para Misty, ese día en particular marcaba el inicio de una nueva etapa en su vida.
Seguro, ya tenía dos semanas sabiendo que en su vientre crecía un nuevo ser, pero no era hasta ese momento que se haría más real, cuando fuera con un doctor y le dijera con certeza aquel hecho sin posibilidad a ser cambiado.
Con un poco de flojera y con toneladas de nerviosismo se levantó de la cama, decidida a prepararse para tan importante cita.
Un baño rápido era todo lo que necesitaba. Buscó entre su guardarropa algo que usar, realmente no le importaba, al final se decidió por un par de jeans oscuros, una camiseta holgada y un ligero suéter gris. No es que necesitara el espacio extra, aún no mostraba signos del embarazo en proceso, pero de todas formas no se sentía con ganas de llevar algo más ajustado.
Sin duda su anatomía era solo una de las tantas cosas que iban a cambiar de ahora en adelante. Su ritmo de vida, sus prioridades y metas seguro se verían modificadas, aunque no se sentía tan abatida por eso. Ella era una mujer fuerte, capaz. Estaba segura que por muy difícil que le resultara, hallaría una forma de equilibrar su vida.
Suspiró un tanto triste mientras se acomodaba el cabello en una estilizada coleta. De verdad no quería que la plática del día anterior terminara de esa manera, solo deseaba contar con el apoyo de Ash.
Seguro, entendía que el futuro bebé no estaba en los planes de ninguno de los dos, pero pensó que su amigo le brindaría algo de seguridad, por lo menos una esperanza de que todo iba a salir bien, pues así siempre eran las cosas con Ash: no importaba que tan difícil resultara el reto, él siempre hallaba una solución con su optimista personalidad sacando a flote lo mejor en los demás, sobre todo en ella.
En ese momento sentía lo contrario, pérdida y desubicada, eran los sentimientos que la abarcaban casi por completo a pesar de que intentaba mantener una buena actitud, de todas formas percibía como era arrastrada por el desasosiego, eso sin mencionar la devastadora soledad que se formaba con rapidez a su alrededor.
Tal vez eso cambiaría con el tiempo, cuando les dijera a sus hermanas y amigos sobre el bebé, seguro se alegrarían de su llegada. Con facilidad se podía imaginar a las futuras tías comprando un montón de ropa y accesorios para el infante, Brock cuidándolo como si se tratara de su propia sangre y Duplica... bueno la verdad no se imaginaba como ella y el bebé iban a interactuar, pero estaba segura que su amiga lo adoraría.
Sí, todos serían felices con la llegada del nuevo ser, o casi todos. De nuevo Ash apareció en su mente y la asaltaron un montón de nuevas dudas en las que no había pensado antes ¿Qué tal si él no quería reconocer a su hijo frente a sus amigos? ¿Si negaba hasta el hecho de que hubieran pasado aquella noche juntos?
Sus ojos de terror y de ¿disgusto? hacia ella cuando le dio la noticia no la habían dejado en paz en toda la noche. Lo más frustrante resultaba que a pesar de querer haberlo borrado en su vida, en ese momento quería refugiarse en su amistad, con eso le bastaría. Al parecer era mucho pedir el tener a su viejo amigo Ash.
"Estúpido Ash" Pensó frustrada azotando la puerta de su habitación después de terminar su arreglo personal, dirigiéndose a la cocina para prepararse algo rápido antes de salir "Si tan solo él hubiera aceptado las cosas, tendría menos preocupaciones"
Caminó sobre el pulido piso de cerámica que tenía en su costosa cocina. Se sirvió un plato de su cereal favorito con un poco de leche, sentándose frente a la amplia barra desde donde tenía perfecta visión del resto de su departamento. "Por lo menos hay una cosa menos de que preocuparse" pensó un poco mas tranquila al observar la opulencia de su residencia. Sabía que tenía todos los recursos para vivir más que cómodamente con su bebé.
Después de unos cuantos bocados, dejó el plato de lado cuando sintió una ligera nausea que crecía desde su estomago. No estaba segura si era la marcha normal del embarazo o simple sugestión, pues se empezó a sentir cada día peor desde que se hiciera la prueba. Sin nada más que hacer, se calzó las largas botas marrones y colgó su bolso en el hombro. Había llegado el momento de salir de casa.
Suspiró, aunque se sentía segura de que podía enfrentarlo sin importar que estuviera sola, ella podría con cualquier capricho que el destino tuviera para ponerle en frente... O al menos eso pensó antes de dar vuelta a la perilla y ver a los ojos de quien menos esperaba en ese momento.
- ¿Qué demonios haces aquí?
De por si Ash ya estaba nervioso, la cara de furia de su amiga pelirroja solo hacía las cosas mas difíciles. Pasó saliva por sus resecos labios, hundiendo aun más sus manos en los bolsillos de su casaca roja.
- Yo eeeehh… - No estaba seguro de que decir, solo comenzó a balbucear, mala costumbre que se intensificaba conforme su amiga se acercaba a él – Tu dijiste que podía ir contigo, ya sabes a la cita con tu doctor, decidí acompañarte y por eso estoy aquí
Soltó las palabras de pronto en un intento de evitar ser agredido por Misty nuevamente. Su plan pareció surtir efecto, pues la chica se detuvo sin dejar de mirarlo con un poco de desconfianza. Optó por esperar que ella dijera algo.
- Ya te lo dije ayer Ash, yo no te pienso pedir nada…
- ¡Eso lo sé! Estoy aquí porque quiero… yo también deseo saber que todo esté bien con el bebé… si tu estás de acuerdo.
Eso era todo, Ash siempre tenía la capacidad de decir exactamente lo que necesitaba escuchar y desde que empezara toda esa locura que voltearía su vida 360 grados lo único que quería era poder contar con el apoyo de su viejo amigo, aunque claro, él no tenía que saber eso.
- Si no queda otra – Fue lo único que contestó con fingido desinterés, al momento que desviaba su mirada para que él no pudiera descubrir que mentía.
Caminó unos cuantos metros por el pasillo del edificio en dirección a los elevadores cuando notó que no era seguida por Ash, así que se volvió un par de pasos hacia él. Algo en la expresión del chico le hacía sentir un poco de nerviosismo.
- ¿Y bien? ¿Vas a venir o no? Porque si ya te estás arrepintiendo es mejor que…
- ¡No! No es eso, en verdad voy a acompañarte, es solo que… hay algo más que quiero preguntarte y no se si…
- ¿Ahora que te pasa Ash? – Ese hombre si que la exasperaba, lo conocía muy bien y si estaba así de nervioso es porque de seguro iba a decir una estupidez
- Esta bien solo promete que me contestarás con la verdad ¿De acuerdo? – La fulminante mirada azulada no le daba para nada confianza, pero si iba a estar al pendiente del bebé había algo más que necesitaba saber – ¿Cómo puedes estar tan segura de que el bebé que esperas es mío?
- ¿Qué estás insinuando? – Se sintió aún más molesta de lo que ya estaba, enrollando sus dedos para forma un par de potentes y peligrosos puños que hicieron retroceder a Ash.
- ¡No! No es lo que crees – Después de repasar sus palabras en su mente se dio cuenta de que su cuestionamiento no sonaba muy bien – Es solo porque no tenías mucho de que tu y Gary habían terminado y yo pensé que tal vez tu… siendo su novia… ya sabes… el bebé podría ser suyo.
Misty se relajó un poco. Por un lado entendía las preocupaciones de Ash, ella sabía con certeza la razón de porqué acudió sin vacilaciones declarándolo el padre, él no. Aunque por otro lado, lo que Ash acababa de insinuar le resultaba increíblemente ofensivo.
- No es que tenga que contarte sobre mi vida privada… pero para que lo sepas, Gary y yo nunca tuvimos esa clase de… intimidad – Enrojeció un poco debido a la pena que le invadía en ese momento al confesarle ese tipo de cosas que sin duda sorprendieron a Ash. Él ni siquiera estaba seguro si su mandíbula se había abierto hasta el suelo o era solo su imaginación – De hecho, no la he tenido con nadie en años, ante la clara excepción de esa noche contigo así que… ahora comprenderás porque acudí a verte.
- Oh – No sabía que decir o pensar, más el hecho que estaba totalmente convencido de que su amiga le decía la verdad, después de todo, ella nunca le mentiría en algo así, además la inquietud que emanaba la delataba.
Tampoco se podía negar que, muy dentro de él sentía cierto alivio y algo de felicidad el saber que el bebé no era de Gary o más allá de eso: Ese idiota nunca tuvo a Misty de la forma en que él lo había hecho. Tal vez era solo su gran, gran orgullo.
- ¿Algo más que quieras saber? – Preguntó irritada
- No, no. No más dudas, lo prometo – Levantó sus manos frente a él en forma de defensa, sabía lo violenta que podía ser su amiga y aún no creía que no le hubiera matado por cuestionarla.
- Bien
Cerró los ojos, aspirando aire para mantenerse serena, lo que obligó a Ash a bajar la guardia pensando que ya todo estaba bien… Debiera saber que Misty no lo perdonaría tan fácil cuando recibió otra fuerte cachetada que remarcaba la de por sí roja línea que le había quedado del día anterior, para después quedarse sin aire cuando el bolso de Misty lo golpeó fuertemente en el estómago.
Cuando se recuperó de tan brutal ataque, solo pudo ver a la chica, cuyo fulgor de ira era igual de intenso que su cabello, caminando con gracia hacia los ascensores una vez más.
- ¡Muévete, no te quedes allí como idiota! Gritó con su usual tono autoritario que por alguna razón, hizo sonreír al chico.
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El camino hacia el consultorio se efectuó sin ningún otro contratiempo y en total silencio. Ash no sabía que decir, además, sabía perfectamente lo que le podía pasar si cometía otro error como el de momentos atrás, no es que le tuviera miedo o nada, pero su mejilla si que le dolía.
Su llegada al gran edificio azul de más de 15 pisos no había sido diferente al ambiente que se mantuvo dentro del automóvil de Ash. Subieron los siete pisos que eran necesarios hasta la oficina donde se encontraba su doctora, se registraron con la recepcionista, esperaron cinco minutos antes de ser transferidos al consultorio... Todo eso sin que se dirigieran una sola palabra.
- ¿Y bien? – Por fin Ash se atrevió a hablar después de haberse paseado impacientemente dentro del cuarto donde estaban - ¿Ahora que se supone que pasa? ¿Te van a hacer pruebas? ¿Nos van a decir como va todo? ¿Siquiera va a venir la doctora esa? – El no saber nada del asunto lo estaba volviendo loco. Misty apenas si lo vio de reojo sin moverse de la mesa de exploración donde se había sentado.
- Bueno, cuando tuve a mis otros hijos todo resultó bien.
- ¿Como qué…? – Era lento e ingenuo, si, pero no tanto como para no darse cuenta de que Misty se estaba burlando de él – Tu tampoco sabes que sigue ¿verdad?
- Ni la más remota idea – Jugaba con una esquina de su suéter, enredándolo entre sus dedos con gran ansiedad – Escucha Ash, esto es tan desconocido para ti como lo es para mí y ya estoy demasiado nerviosa como para que tú estés…
- ¿Y te crees que yo no estoy nervioso?
- Bueno, por lo menos no hay una persona dentro de ti, así que no veo cual es tu preocupación
- ¡Ey! Es tan difícil para mi como lo es para ti
- ¿Oh en serio? Raro que pienses eso ahora y no ayer cuando te di la noticia.
- ¡Vamos Misty! Me tomaste de sorpresa y yo…
- Tú fuiste el estúpido que siempre has sido
- Como si fueras mejor que yo
- ¿Qué se supone que significa eso?
Antes de que se desatara una eterna discusión, la puerta se abrió dando paso a una joven enfermera que los miró con algo de timidez. Era claro que había escuchado parte de su discusión y no se quería sentir como una entrometida, solo dejó una bata de cuadros blancos y azules para que Misty se la pusiera. Les informó que la doctora pronto estaría con ellos, para después desaparecer rápidamente por donde había venido.
Misty sujetó la prenda médica que le había sido entregada, dispuesta a ponérsela cuando notó que no había donde hacerlo. Ni baño o siquiera un biombo donde pudiera desprenderse de su ropa.
- Date la vuelta – Ordenó a su acompañante que seguía mirando a todos lados
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Para que pueda cambiarme
- Pues hazlo
- ¡Para eso tienes que darte la vuelta! No puedes verme mientras…
- Claro, como si no lo hubiera hecho antes, es más, estamos aquí porque nunca te he visto desnu...
- ¡Solo date la maldita vuelta!
No le quedó otra a Ash que hacer lo que se le indicaba, mientras Misty se desprendía de la ropa de su parte superior. Ambos se sentían más incomodos con cada segundo que pasaba. "Esto no podría ser peor" pensaron los jóvenes casi al mismo tiempo y volvieron al silencio esperando por la doctora, rogando que todo eso terminara pronto.
Como si el cielo escuchara sus palabras, después de tan solo un minuto una mujer alta y de cabello castaño corto, con la característica bata blanca entró al cuarto, saludándolos sonrientemente.
- Hola Misty, cuanto tiempo sin vernos. Quien lo iba a pensar ¡Ahora vas a ser mamá! ¿Cómo se sienten los futuros padres?
- Bien
- Nunca mejor
Las jóvenes apenas si habían movido los labios para dejar salir esas palabras que claramente eran mentiras. La amable doctora solo sonrió un poco mientras se acercaba a su paciente.
- No se preocupen por nada, es normal que siendo padres primerizos estén nerviosos, pero les puedo asegurar que no tienen nada de que preocuparse.
El tono de seguridad en lo que decía sumado al rostro amable de la mujer pudo lograr que sus pacientes se relajaran un poco.
- ¿De verdad lo crees Karen?
- ¡Por supuesto Misty! Estuve revisando tu expediente y no cabe duda que estás en perfectas condiciones, tu edad es ideal para tener a tu primer bebé, créeme. Sola para estar más seguros vamos a revisar como va todo allí adentro ¿Les parece? Solo recuéstate y en un momento lo averiguaremos.
Misty acató la orden sin decir nada, la verdad es que se moría del nervio y un poco por la emoción, pues ya tenía una idea de lo que pasaría a continuación. A los pocos segundos sintió un ligero escalofrío cuando la doctora vertió un gel frío sobre su vientre para después sentir la presión de la sonda desplazarse suavemente sobre la suave superficie que era su piel.
- Muy bien. – Habló Karen mirando el monitor – Aquí puedo ver a su bebé y todo parece en orden…
- ¿Dónde está exactamente? – Ash miraba desde lejos la pantalla sin saber que era lo que había en ella, incluso Misty no podía identificar donde se encontraba el bebé, pero era demasiado orgullosa como para admitirlo.
- No se preocupen, es difícil verlo a tan pocas semanas de gestación, si pueden ver esta pequeña figurita que está aquí – señaló un punto en la pantalla, no más grande que una habichuela. Los jóvenes asintieron tímidamente – Ese es su bebé.
De pronto, todo alrededor de Misty se desvaneció. No podía dejar de ver esa pantalla que en una extraña gama de contrastes grises y negro, revelaba la figura de su futuro hijo. No era más que apenas algo pequeño dentro de su vientre, pero ya sentía desde ese momento el anhelo de conocerlo, de tenerlo entre sus brazos para demostrarle todo su amor, porque sin importar cuales hayan sido las condiciones de su concepción, ella quería a ese pequeño.
Tal vez era porque realmente ya se estaba sintiendo un poco solitaria o tal vez porque durante su infancia no contó con la presencia de sus padres; cualquiera que fuera el motivo, ya existía un fuerte sentimiento de querer estar cerca de su bebé y de darle el cariño que tanta falta le hizo a ella cuando niña: el amor de una verdadera familia.
Casi al instante sintió una punzada de miedo en su corazón. Para lograr darle eso, tendría que contar con la ayuda de Ash. No estaba segura si él quisiera estar para los momentos más importantes en la vida de ese bebé, mucho menos si lo querría siempre, pero las dudas se despejaron rápidamente cuando sintió la mano del chico apretando suavemente sus dedos.
Él tampoco despegaba la vista del monitor, y su mente estaba dividida entre lo que veía y lo que pensaba. Nunca se imaginó que siendo tan despistado pudiera entender a la perfección lo que estaba frente a sus ojos. Con facilidad pudo distinguir el pequeño "frijolito", sabiendo que era más que eso. Frente a él se encontraba quien se convertiría en parte fundamental por el resto de su vida: su hijo.
Ahora esas palabras tomaban otro significado. Al fin lo podía entender.
Él podría ser un excelente padre, quien siempre estaría para lo que su bebé necesitara, aunque, a diferencia de la noche anterior, no pensaba en su madre o en Misty, sino en él mismo, en cómo no quería, jamás, convertirse en lo que era su propio padre. Ash quería estar en cada momento, en cada paso y etapa, quería ser una parte fundamental en su vida y no solo una figura pasajera. No, él no se alejaría ni un instante de quien llamaría con orgullo y afecto como su hijo y haría lo que fuera para asegurarse de que así fuera.
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Después de algunas recomendaciones y cuidados que Misty tendría que seguir hasta su próxima visita médica, los chicos dejaron el consultorio sin dirigirse ni una palabra. Cada uno tenía un remolino de ideas, de sensaciones, de emociones que los doblegaba sin remedio.
La chica se sentía aturdida, mareada por todo lo que acababa de pasar. Apenas si encontró una pequeña banca cercana a la salida del edificio, se obligó a si misma a acercarse hacia ella y dejarse caer en el asiento, buscando tranquilizarse un poco. Ash se limitó a sentarse junto a su amiga.
Misty solo miraba el suelo, aún no creía sus propios pensamientos en el consultorio: querer una familia. De verdad se sentía segura de luchar por ello, pero no estaba segura de cómo empezar el tema con Ash, sobre todo porque no tenía idea de lo que él pensaba.
- Lo siento mucho Mist.
La voz grave del chico la obligó a olvidarse de sus preocupaciones, sobre todo al no saber a que se refería Ash.
- ¿Lo sientes?
- Ayer… lo que te dije y como reaccioné. De verdad lo siento, nunca fue mi intención herirte.
De verdad que estaba avergonzado por eso y Misty lo sabía, ella solo le sonrió ligeramente.
- Esta bien Ash, ahora estás aquí, es lo único que importa – La pregunta que debía hacer a continuación sin duda era "¿Por cuánto tiempo?" y no se atrevía a formularla.
- ¿Qué vamos a hacer ahora? – Tal vez ella era demasiado cobarde para iniciar esa conversación, al contrario de Ash que no podría estar más ansioso en toda su vida. - ¿Cómo es que va a funcionar todo este asunto entre nosotros?
- Bueno, ya te lo dije antes, yo no pienso pedirte nada. Soy capaz de hacerme cargo del bebé y tú puedes involucrarte tanto como quieras.
- ¿Por qué suena a que intentas hacer esto sola?
- Pues, porque es mi problema.
- ¿Cómo puedes decir algo como eso Mist? Tal vez sea un poco atolondrado, pero por lo menos sé que un hijo es cosa de dos
- Solo se que, no estaríamos en esta situación si no fuera por mi, yo fui quien inició todo aquella noche y…
- Yo no cedí precisamente. No trates de librarme de eso ¿Es qué acaso no quieres que esté en todo este proceso? ¿No me crees suficientemente bueno para ser un padre?
- ¡No es nada de eso Ash! Es solo que no quiero que lo hagas solo porque te sientes obligado.
- ¡Pues no es así! Yo de verdad quiero hacerlo, estar junto contigo, ayudarte en todo lo que necesites y real, realmente quiero ser parte de la vida de nuestro hijo.
Eso era más de lo que Misty necesitaba saber y lo único que temía no lograr obtener. Todo parecía marchar bien, aunque solo fueran dos amigos que accidentalmente se habían juntado para ahora formar parte de un destino en común.
- Entonces ¿Qué sugieres? ¿Quieres… mudarte a Celeste? Así estarías mas cerca, podrías verlo todos los días
- No. Tengo una idea mejor. – Se levantó de repente, plantándose frente a Misty, con su actitud segura mientras la miraba fijamente a los ojos – Creo que debiéramos casarnos
- ¡¿QUÉ?! – Se levantó de golpe ante lo que creyó era la idea más descabellada que hubiera escuchado jamás - ¡¿Qué tu quieres que cosa?!
- Casarnos – volvió a repetir como si fuera lo más natural del mundo – Así podré estar siempre contigo para lo que necesites
- ¡Estás loco! ¿Qué no sabes lo que un matrimonio significa? ¡No es algo que puedas ir pidiendo así nada más!
- ¿Por qué no? Los casados tienen hijos, nosotros vamos a tener uno ¿Por qué no habríamos de casarnos?
- ¡La gente se casa porque se ama Ash! Claramente no estamos en esa situación
- Y aun así muchos matrimonios fracasan. Vamos Misty, tienes que considerar que es una buena idea
- ¿De que manera se te hace esto una buena idea?
- Piénsalo por un momento ¿No crees que haría todo más fácil? No tendríamos que explicar la situación a nuestros amigos o a los medios y sin ningún tipo de molestias los dos podremos estar con nuestro hijo, no le haría falta su padre o su madre en ningún momento y tendríamos una oportunidad de darle una familia.
Fue entonces que se dio cuenta de lo mucho que significaba eso para Ash, era tan importante para él como para ella. También reconocía que, cuando algo realmente le interesaba a ese chico, no descansaría hasta conseguirlo ¡Pero eso era ridículo! No se podían casar únicamente porque resultara "conveniente" para ellos.
- Pues no importa que todo sería más fácil ¡No podemos hacerlo!
- ¿Por qué no?
- Ya te lo dije ¡Ni siquiera estamos enamorados! ¡Hasta tu propuesta! Yo creo que debe de ser la menos romántica que se ha hecho jamás
- ¿Podrías olvidarte de todas esas tonterías del romance? ¡Simplemente di que si de una maldita vez!
- Vaya… eso si que fue muy conmovedor, es más creo que me acabo de enamorar completamente de ti ¿Cómo me puedo contener de lanzarme a tus brazos justo ahora?
- ¡Ya déjate de eso y acepta!
- ¡Qué no!
Misty estaba peligrosamente cerca de Ash y tan solo a una provocación más de golpearlo. Al entrenador no le quedó más que retroceder, tratando de calmarse y buscar una manera de convencer a la chica. Él no pensaba deshacer su propuesta, tampoco se iba a conformar con ese "no", insistiría por cuanto fuera necesario hasta salirse con la suya.
- Escucha, yo se que tu también quieres tener una familia al igual que yo. Bueno pues de esta manera así sería… para siempre. Tal vez no es como una promesa de amor eterno como se supone que debiera de ser este tipo de cosas, pero si te prometo que siempre tendrás mi apoyo y solo se que de esta manera podré cumplirlo.
- Eso dices ahora pero…
- No Misty, creo que no entiendes que esto es lo que quiero para el resto de mi vida. Ustedes serán lo único importante para mí, yo nunca los abandonaré.
Debía admitir que esa oferta sonaba muy tentadora y que, entre más lo pensaba, más beneficios aparecían. Si Ash se casaba con ella, no tendría que preocuparse por lidiar con futuras "madrastras" Además que, si de por si ella había decidido dejar de lado las relaciones, esto también lo facilitaba.
- Digamos que acepto ¿Cuáles serían las reglas o condiciones?
- ¡Cómo tu lo dispongas! Cualquier cosa que quieras, solo dalo por hecho.
Ahora le resultaba aún más interesante. Ash prácticamente le estaba dando el control de todo, aunque de momento no se le ocurría nada, sabía que podía sacar provecho de ello
- Bien, creo que puedo vivir con eso – Una sonrisa un tanto maléfica apareció en el rostro de Misty, quien parecía más cautivada con la loca idea de Ash
- Entonces… ¿Eso es un sí?
- Supongo que podría haber cosas peores que ser tu esposa
- Entonces, tenemos un trato – la chica asintió – Perfecto ¡Nos casaremos!
- Así parece
- ¡Que bien! Volvió a celebrar su victoria por un par de segundos más, después miró a la chica, inseguro de lo que debiera hacer ¿Era correcto si la abrazaba? Optó por solo tomar su mano dándole un suave tirón, como si estuviera cerrando un trato hecho entre dos extraños sobre una trivial transacción. Misty solo sonrió.
Así se quedaron por unos minutos, mirándose fijamente, intercambiando tímidos gestos sin sabe que más hacer.
- Entonces… - Ash se pasaba la mano por el cabello, ligeramente sonrojado - ¿Qué se supone que hagamos ahora?
Andy: Chan chan chan! :P Pues si está es la idea del fic y hasta este punto se dirigía desde q la planeamos. De verdad espero que lo hayan disfrutado y por alguna razón estos caps se han vuelto más largos jaja, espero que no les moleste y ya saben que cualquier duda, comentario, sugerencia, es bienvenida :) Agradecimientos a Rie y Sirena por su ayuda :)
Mistyket: Como siempre, ¡Andy hizo un gran trabajo! Ojala lo hayan disfrutado tanto como yo… Gracias a todos por sus comentarios, estamos felices de que les guste la historia, en verdad y pues ahora si me toca ponerme a escribir a mí :P Así que espero tener pronto la continuación de la historia, mientras estoy segura que habrán disfrutado este capítulo, nos leemos en el siguiente :)
Respondiendo Reviews:
MayHimemiya: ¡Muchas gracias! Bueno, jajaja Andy dice que tu review incita a que me tarde más jajaja pero trataré de tener mis capítulos a tiempo, y yo creo que los dos tendrán que tener mucha paciencia pero si, sobretodo Ash jajajaja.
AquaticWhisper: ¡Gracias por tu review Sire! Si, aunque eso tal cual no es el inesperado pero si se podía suponer lo que iba a pasar. Al menos en este capítulo, no tuviste que ver ese nombre que inicia con Ana…bel jajaja.
DjPuMa13g: Las idea en general de las pistas del embarazo fueron de Andy jaja a mi me encanto la de los pimientos. Y nada de escenas de Anabel por ahora jajaja para que no vuelvas a pasar por ningún ataque, gracias por review… esperamos que te guste la continuación.
keri: ¡Gracias! Esperamos que te guste este capítulo.
gabbyo: Gracias por el review, y pues aquí está la continuación, espero que te agrade.
Sumi Chan: Muchas gracias sumi, jajaja a mí también me gustaron las señas del embarazo, que mira hacer comer pimientos y zanahorias a Misty fue muy divertido XD. Nada de Anabel en este cap, para que no sufras como en otro fic que no quiero decir su nombre jajajaja. Esperamos que te guste el cap :P
Nann: Gracias por seguirlo leyendo, a pesar de que la temática no sea de tu agrado. Lo único que si te puedo adelantar es que nosotras tampoco querríamos, ni podríamos dejar a un personaje como Misty ser solo una ama de casa (No que es que sea malo tampoco). Ojala nos dejes tu comentario :)
Luciernagas en la Noche: ¡Muchas gracias por tu comentario! Si, ese es uno de nuestros objetivos poder mezclar los géneros aunque predomine la comedia y hacerlo lo más real posible, ojala te guste este capitulo :)
naliaseleniti: Muchas gracias por tu confianza, esperamos hacer eso no caer en lo totalmente predecible y hacerlo lo más divertido que se pueda. Respecto a lo otro, bueno… técnicamente no era la primera vez de ninguno de los dos, así que es más posible que pase, además es fanfiction… así que todo puede pasar jajaja XD… en fin, gracias por tu comentario y pues aquí está el capitulo que esperabas. :P
Guest: Aquí está la contiiiiiiiiii jajajaja :P
Red20: ¡Me alegra que te gustará! Si, la verdad entiendo al pobre de Ash cualquiera se asustaría… aunque tendría que haber sabido que Misty lo golpearía xD… Además es cierto… Ash tuvo que cambiar los planes sobre todo con su propuesta. Sobre el cap de HIMYM… cuando planeábamos el fic, Andy me enseño esa escena que te refieres… es muy graciosa, aunque sé que Andy me odia por qué no entiendo la genialidad de esa serie ¬¬ XD
Y si, ¡hacemos buen equipo! Yo huyo y ella me persigue para que escriba… jajaja no es cierto, tratamos de ayudarnos mutuamente aunque ella haga el trabajo más pesado :P
Respecto a lo otro, Andy le encanta el specialshipping, incluso estoy segura que más que el poke... y dice que le encantaría leer tus fics pero que no sabe cuáles son, solo sabe que compartes una cuenta, pero que si pones cuáles son tus fics con mucho gusto los leería (Jajaja me siento mensajera)
Whitemiko5: ¡Como nos gusto tu comentario! Jajaja, nos gusta la sinceridad. Sé que a pesar de hacer cosas predecibles, nos gusta que en otras cosas te pudimos sorprender :P y no por ahora nada de sentimientos entre los dos, lo que lo hará más divertido. Y la reacción de Ash, bueno… creo que la entiendo pero eso no le quita el buen golpe que se merecía. Esperamos que te haya gustado este cap :P
Einsnewtrigger: Muchas gracias por tus comentarios, este fic es un trabajo entre las dos :P (aunque para ser sincera… Andy hace la mayoría jajaja) Ojala nos puedas decir que piensas de la continuación :)
Guest: Esperamos que la cosa sea más interesante, y aquí está la actualización n_n
Guest: Muchas gracias :) esperamos que te guste la historia, esta pareja se puede notar a simple vista que es nuestra favorita y si bueno el chiste es hacer un fic un poco más maduro pero divertido jajaja yo creo que de ahí lo adolecente/adulto XD. Ojala te guste el cap.
Snow225: Que bueno que te gusto, si es cierto… era muy lógico lo que iba a pasar pero tratamos de hacerlo lo más diferente posible y si te gusto entonces creo que lo logramos, muchas gracias por tus lindas palabras :) estoy segura que también te gustará este cap!
