¡Hola! ¿Cuánto tiempo, no? Por fin continuación de este fic que hacemos entre Andy y yo, siento muchísimo la demora, ¡no tienen idea cuanto! Siempre pensé que el capitulo 2 iba a ser el más complicado… vaya que me equivoqué, en fin, después de mucho les presento la continuación de nuestro fic, esperamos que les guste mucho.
VI. Primeros Detalles
- ¿Qué se supone que hagamos ahora?
Desde que hubo lanzado esa pregunta al aire, un silencio extremo rondaba el ambiente. Ninguno de los dos se atrevía a decir algo, simplemente porque no sabían que decir.
Casarse.
A pesar de haber aceptado, la idea seguía siendo tan absurda desde su punto de vista, pero las razones proporcionadas por Ash la habían orillado a aceptar. Tenía que empezar a pensar no solo por ella, sino también por su bebé que se formaba dentro de su vientre y él, siendo el padre, tenía el mismo derecho que ella por lo que aceptar esa loca idea de casarse con su amigo era una opción, aunque todavia no sabía si se trataba de la mejor.
Era difícil de asimilar lo mucho que todo estaba cambiando y el camino que estaba a punto de recorrer junto con él, justo después de haberlo querido borrar de su vida. La situación en la que estaba simplemente era una ironía de la vida, una broma del destino.
Estaba consciente que no había otra cosa más que seguir adelante.
- Supongo… que debemos decírselo a todos
Ash escuchó la voz de ella y subió la vista para mirarla; podía observar como seguía dudando del trato que habían realizado; entendía sus dudas, pero él estaba cada vez más seguro de esto, incluso se consideraba afortunado, si es que iba hacer semejante locura ¿Qué mejor que hacerlo con su mejor amiga?
- Si creo que es lo mejor – Confirmó su decisión en voz alta – Entonces… ¿Les hablamos por teléfono y les decimos?
- Justo cuando pensaba que empezabas a utilizar la cabeza…
- ¡Oye!
- No podemos hablarle a tu mamá o mis hermanas y decirles: ¿Qué creen? ¡Nos vamos a casar!
- Bueno no me refería a eso… - Le lanzó una mirada fulminante para que no siguiera hablando; esa voluble pelirroja, realmente su carácter no había mejorado en nada conforme a los años. Suspiró un poco para armarse de paciencia y finalizó - yo pensaba en que los invitáramos a una cena y ahí soltamos la noticia.
Esa idea se le hacía mucho más razonable, juntar a todas las personas importantes en su vida y ponerlos al tanto al mismo tiempo haría mucho más fácil el asunto, pero las dudas la volvían a invadir ¿Cómo reaccionarían? ¿Se darían cuenta que era un farsa? ¿Qué todo era producto de una noche loca?
- ¿No crees que sería muy sospechoso, Ash? – Lanzó el cuestionamiento sin siquiera dudarlo, si de por si no estaba muy segura de toda la situación, temía que podían ser descubiertos, es decir, los últimos años habían sido solo unos simples conocidos, la distancia y el tiempo habían afectado en su relación ¿Cómo ahora explicarían un bebé y un matrimonio?
- ¿A qué te refieres?
- ¡Pues todo! Tú y yo juntos, así de la nada…
- Bueno, podríamos decir que salíamos en secreto para que nadie nos molestara
- Pero… ellos sabrán que estamos mintiendo, estoy segura
- Tranquila Mist – le sonrió mientras tomaba de su mano, quería transmitirle seguridad antes de que ella cambiara de idea. Estaba totalmente seguro que aquello era la mejor opción y no dejaría que se arrepintiera – Haremos que sea lo más real posible, te lo prometo, nadie se dará cuenta.
Misty se quedó viendo esos ojos marrones… esos que de manera amable mostraban la seguridad que necesitaba. No pudo evitar sonreír, pero tenían que hacer todo realmente convincente si no quería situaciones incomodas que se podían presentar a toda velocidad en su vida, por lo que de pronto se le vino a la mente algo que serviría para evadir cuestionamientos.
- Entonces… tengo una idea – Dijo la joven sonriéndole al entrenador, viendo como tenía totalmente su atención a pesar de su cara de confusión.
- ¿Cuál?
- Necesito mi anillo de compromiso
- ¿Qué?
- ¡Claro! ¡Es perfecto! Así evitaremos que sospechen, si llegamos con todo montado estoy segura que no habrá muchas dudas – Sonrió complacida ante su brillante idea, al fin sabía que él le había dado el control de todo el asunto, no podía negarse tan rápido después de todo lo que le había dicho para convencerla y una bonita joya era buena idea para empezar.
- Supongo que tienes razón… - soltó un suspiro largo y tendido, meciéndose ligeramente los cabellos, aflojando los nervios que el también sentía ante toda la situación. – Si quieres puedo buscar uno y te lo entrego mañana.
- ¡No señor! No te voy a dejar elegir, seguro con tú gusto me acabas comprando una roca trueno – La chica pelirroja se cruzó de brazos, después de todo, esta situación no era cercana a lo que alguna vez soñó. Si ya no iba a tener un amor de novela, esperaba como mínimo tener el anillo que siempre quiso. – Tú y yo vamos a ir a ciudad Azulona por mi anillo ahora mismo.
- Pero…
- Nada de peros, ve por tu automóvil, hay que apresurarnos si queremos llegar antes de que el centro comercial cierre.
oOoOoOoOoOo
Un par de horas después arribaron a ciudad Azulona. Caminaban en silencio a través del centro comercial más grande y reconocido de todo Kanto. El lugar era enorme y Misty sabía que ahí encontrarían el preciado objeto que habían ido a buscar. La tercera planta del inmueble era su objetivo, ahí estaban todo tipo de tiendas, sobretodo la que ella más ansiaba ubicar: Joyería Platinum, mostraba un letrero a la entrada de la lujosatienda.
- Bienvenidos – Un joven alto, vestido elegantemente los salió a recibir a la entrada sonriendo con amabilidad – Si desean cualquier información, estoy a sus órdenes.
Ambos agradecieron al empleado de la tienda con un gesto y se adentraron al lugar. Centelleaban con fuerza los diversos tipos de artículos que habitaban la tienda: relojes, collares, aretes, perlas… todo tipo de joyería lujosa y de distinción se encontraba en los aparadores.
- Supongo que debemos escoger uno… ¿Qué te parece ese? – Ash señaló el primer anillo que salto a su vista. Seguro habría sido el que hubiera escogido si hubiera ido solo, casi de inmediato pudo ver el ceño de Misty fruncirse antes de que replicara.
- ¡Idiota! ese ni siquiera es un anillo de compromiso
- ¡Pero es un anillo! – Señaló. Al parecer nunca había entendido bien ese concepto pensaba que el compromiso lo hacían ellos, no el tonto anillo.
- ¡Argh, Ash mejor guarda silencio antes de que te golpee!
- ¡Pero no dije nada!
- Ejem… Disculpen, ¿Les puedo ayudar? – Interrumpió la voz del vendedor, algo apenado por la pequeña discusión que alcanzó a escuchar - ¿Qué tipo de colección les puedo ofrecer? ¿Relojes? ¿Collares?
Ninguno se atrevió a decir palabra, se encontraban un poco incómodos ante la situación. Misty le lanzó una mirada fulminante a su prometido mientras con su codo golpeó las costillas, haciéndolo reaccionar. Ash se quejó levemente para mirar como la pelirroja le indicaba que dijera algo.
- De hecho, venimos buscando un anillo… de compromiso – Finalmente dijo Ash un tanto apenado, incluso podía sentir un poco de calor en su rostro. Resultaba bastante incomodo, más cuando el empleado se mostraba fascinado con lo que observaba, su sonrisa ancha no era una buena señal.
- ¡Oh, así que tenemos una joven pareja! ¡Y no una pareja cualquiera! – dijo emocionado el hombre, normalmente atendía personas importantes siendo su joyería una de las más famosas de la región, pero nunca imaginó que el mismísimo Maestro pokémon fuera a pisar su tienda con una de las líderes más fuertes de Kanto. En su opinión, hacían una linda pareja.
- Respecto a eso, esperamos contar con la mayor discreción posible – Comentó la pelirroja con voz solemne, lo que menos quería es que esta situación saliera en los medios de comunicación.
- No se preocupes madame, su secreto está a salvo conmigo – dijo el joven, mientras les hacia una indicación para que lo siguieran. Se adentraron un poco más en la tienda hasta llegar a un aparador donde mostraban distintos tipos de anillos.
- Esta es una de nuestras más finas colecciones – Extendió su brazos mostrando todos los modelos que había. Los ojos de Misty se abrieron por completo para observar todas las resplandecientes joyas delante de ella. Sin duda, ese lugar era el paraíso. Cada una de las piezas eran hermosas, más esperaba encontrar una a su estilo propio, uno que fuera únicamente para ella.
Nunca en su vida pensó ver a Misty de esta forma, después de tanto tiempo de estar cerca con sus hermanas, por fin se había convertido en una hermana sensacional, brincaba de un lado a otro observando todos los modelos que el vendedor le mostraba. Argumentaba cosas sin sentido como el tamaño, lo exagerado, lo pequeño… miles de excusas que estaban colmando la paciencia de él.
Ya le había hartado, a su punto de vista cada uno de ellos era bonito,pero ella seguía viendo uno tras otro sin quedar convencida. Ya llevaban 50 minutos ahí ¡Era desesperante!
- Vamos Mist, ¡Escoge un estúpido anillo y ya!
Misty pudo sentir como la sangre hervía por sus venas ante el comentario de Ash. Miró a los ojos al joven maestro, mientras sus puños se tensaban por completo.
- Tú dijiste "Cualquier cosa que quieras, solo dalo por hecho." – Citó las mismas palabras que le había dicho unas horas antes.
- Si, pero no pensé que le dieras tanta importancia a un simple anillo
- ¡Oh, cállate Ketchum! Si no quieres que…
- Vamos es solo eso, cualquier cosa nos servirá
- Tú no entiendes nada
- Solo sé que necesitamos un anillo y estamos rodeados de muchos, así que escoge uno de una buena vez –Ash hablaba molesto mientras sentía la mirada ardiente de ella. Pensándolo bien, se dio cuenta de que no había sido buena idea lo que había dicho.
- Pues eso fue lo que tú antes dijiste, así que mejor cierra la boca – Sentenció Misty molesta mientras volteaba para encontrarse la cara asustada del pobre vendedor. De pronto recordó el lugar donde estaba y se sintió un poco apenada por el pobre joven enfrente de ella y la escena que acaba de presenciar.
- Lo siento mucho, podrá notar lo romántico que es el Sr. Ketchum – Lanzó la última mirada mientras el aludido cruzó sus brazos molesto evitando decir alguna palabra, solo soltó un soplido de fastidio, esperando que esta absurda situación ya terminara.
El joven vendedor prefirió no decir nada, no quería volver a presenciar tal discusión de nuevo. Prosiguió su deber mostrando aún más modelos para la joven pelirroja que tenía delante de él, fue cuando de pronto recordó otra colección que tenía guardada. Podría ser la que la famosa líder de gimnasio buscara.
Se disculpó un momento para traer la nueva joyería. Misty por su parte, empezaba sentirse decepcionada por no haber encontrado el modelo que quería, tal vez tenía que buscar en otra tienda… o incluso olvidar esta absurda idea, seguro era una señal de que nada bueno saldría de ese compromiso.
Pero de pronto lo vio, en las manos del vendedor el pequeño anillo que se ajustaba a todo lo que ella había deseado desde siempre: Un elegante anillo de una piedra color turquesa, rodeada de diamantes incrustados que hacía una elegante combinación.
Tomó con la delicadeza que sentía necesaría para tal clase de joyería, girándolo en todas direcciones, observándolo por completo. Era lo que quería, exactamente como un fragmento extraído de su mente materializado en su mano. Deslizó por su dedo anular el elegante anillo turquesa que encajaba de manera perfecta. Estiró un poco su mano para poder admirarlo mejor, sin duda, lucia celestialmente en su mano.
- ¡Es perfecto! – Exclamó Misty sin deja de admirar su anillo de compromiso.
- Me alegra que le guste, señorita – dijo el empleado dedicándole una sonrisa mientras guardaba el resto de la exhibición. La pelirroja ni siquiera escucho al empleado, estaba sumergida en su anillo y la grandiosa forma en la que resplandecía sobre su mano.
- Síganme por favor por aquí, les haré su nota
- Claro
El joven vendedor empezó a caminar, se adelantó unos pasos cuando sintió como ninguno de los dos lo seguía, volteó para observarlos mejor notando que seguían en el mismo lugar. Ella absorta en la hermosa piedra y él de brazos cruzados visiblemente molesto.
- Ash, ¿no vas a ir con él?
- ¿Yo? – comento ofendido, si después de todas las razón que le había dado, también incluso el vendedor del poco gusto que tenía, ahora porque el tenía que ir con él.
- ¿Por qué no vas tú, no ves que es tú anillo? ¿Por qué no pagas tú por él?
- No seas inmaduro, se supone que tú eres quien debe pagar
- Claro para eso si me consideras – dijo en tono molesto mientras se adelantaba para alcanzar al vendedor, que sin duda en lo que llevaba de experiencia nunca en su vida imagino ver una escena así entre una pareja de prometidos.
oOoOoOoOoOo
La noche había abarcado por completo el entorno, la obscuridad reinaba mientras ellos se dirigían de regreso a Celeste. A pesar de las acaloradas discusiones que habían vivido en la tienda, el ambiente entre ellos se había relajado un poco. Podrían haber cambiando en algunas cosas, pero en esencia eran los mismo chicos que les gustaba pelear por cualquier tontería, que terminaban furiosos y en minutos se habían olvidado por completo de la situación. Así eran ellos y parecía que eso se mantenía inalterable.
Ash conducía con cuidado a través de la avenida, repasando en su mente el peculiar día que había tenido. No tan solo había aceptado y confirmado que aquel ser que se formaba dentro de la pelirroja era suyo, sino que también ella ahora era su prometida aquel anillo marcaba ese compromiso.
No era un compromiso de amor como esas películas románticas marcaban, pero entendía su nueva responsabilidad y como era su costumbre trataría de hacer lo mejor para ellos. Incluso armarse de paciencia para soportar situaciones como la de la tienda.
- Llegamos – Pronunció cuando estaba enfrente de los condominios – Entonces ¿Cuándo les decimos a los demás?
La pelirroja se quedó pensando un poco, hubiera querido poder alargar más tiempo la situación de enfrentar a sus hermanas, amigos… a la mamá de Ash. Podrían intentar ocultarlo por más tiempo antes de que empezara a ser notorio el síntoma del embarazo, pero también sabía que por el estilo de vida de ambos esto podría salir en cualquier revista o portal de internet. No sabía cómo es que esos morbosos medios se podían enterar de todo, sin duda no quería que eso pasara.
- ¿Qué te parece mañana en la noche?
- Supongo que está bien, si quieres los reunimos en mi casa
- De acuerdo… ¿Estás seguro de esto? ¿Completamente seguro?
Ash observó como la pelirroja tomo su mano tratando de transmitirle un poco de confianza para que fuera sincero con ella. Las locuras que pasaban por su cabeza eran comunes para él, pero esta afectaría el resto de su vida, sabía que a ella le importaba que no terminara arrepintiéndose. No lo haría, lo haría por ella y por su bebé.
- Totalmente seguro – Finalizo sonriéndole y oprimiendo de vuelta un poco la blanca mano de la pelirroja. Sintió como contagiaba la sonrisa hacia Misty, pero de pronto esta desapareció.
- ¿Qué hay de Anabel? – Habló con voz tenue - ¿Ustedes no están… juntos?
Eso fue como un balde de agua fría sobre el muchacho, apenas se pudo dar cuenta lo mucho que habían cambiado sus prioridades en tan poco tiempo. No había recordado a Anabel en todo ese día, ni por un solo instante cuando antes de esta noticia había pasado días enteros tratando de salir con ella y ahora… no tenía ninguna otra opción.
- No, no te preocupes por eso, Misty. Entonces, ¿mañana a las 8?
- Ok, hasta mañana Ash.
La pelirroja dudo un poco de cómo despedirse de su prometido, prefirió evitarse un momento incomodo, así que solo bajó por completo del automóvil para dirigirse a su departamento. Ash observo cómo se alejaba de su vista, pensando en que había hecho la decisión correcta, aunque por el momento tenía que arreglar ese pequeño asunto de Anabel.
oOoOoOoOoOo
Recorrió todo el camino hasta el departamento de Anabel, tenía unos minutos abajo del edificio sin moverse ya que pensaba en la mejor forma de decirle que ya no iban a poder salir más. No se le ocurría ninguna. Maldecía el ser tan torpe con esos asuntos, pero estaba consciente que tenía que hacerlo y no podía postergarlo.
Así que decidido se dirigió al departamento del piso 7 del edificio y tocó a la puerta esperando que ella estuviera, pudo escuchar unos suaves pasos desde el interior del departamento.
- ¡Oh si eres tú! – Dijo tras abrir la puerta. La joven miró molesta al maestro frente a ella. Desde la ruda interrupción de su amiga, él no la había llamado, ni nada. ¡Si que estaba molesta!
- Se que es un poco tarde, pero necesitaba verte
- ¿Estás seguro que ninguna de tus amiguitas te llamará y decidirás ir tras de ella al instante?
Frunció el ceño molesto ante el rudo comentario de Anabel. Sabía que no había sido la más sutil de las intromisiones e incluso interrumpieron un buen momento y el último entre los dos, pero siempre le daría importancia a las cosas que tuvieran que decir sus amigos, así que no lamentaba nada.
- Era importante – mencionó en tono severo, mostrándole que no le afectaban sus reclamaciones. Ella lo observó molesta, de brazos cruzados, esperando a que continuara. – De hecho de eso te quiero hablar…
- No sé qué tengo que ver yo ahí
- Lo que pasa es… - Titubeó un poco, su mirada no lo intimidaba, pero no quería decir algo fuera de lugar – ya no podré salir contigo
Espero su reacción, pero la chica no se inmutó, tan solo su mirada se volvió más severa.
Le molestaba, le molestaba mucho… nunca pensó que Ash Ketchum fuera un chico que jugara con los sentimientos de los demás. Sabía que su relación había sido breve pero ella tenía un buen concepto de él, desde aquella vez que vio al chico, y observó como luchaba, se dedicaba y amaba sus pokémon, siempre sintió algo especial. Ahora no parecía que había rastro de aquel chico.
- ¿Anabel? – Preguntó con voz más tímida el joven morocho, tratándose de acercar a ella, sin embargo no pudo ya que se alejo de él.
- ¿Por qué? No entiendo si después de todo ¡Fuiste tú quien me invito a salir! – Acusó severamente sin intimidarse ante el maestro, quería respuestas y las quería ahora.
- Lo que pasa es que…
- ¿Eres gay?
- ¿¡QUÉ!? ¿Por qué esa es tu primera suposición?
- Bueno… nunca saliste en la prensa con nadie, tal vez me querías usar para disimular un poco
- ¡Yo no te usaría para disimular, porque no soy gay!
- ¿Entonces? – Preguntó de nuevo, agotando la poca paciencia que quedaba en ella. – Es que no entiendo
Ash dudo un poco antes de poder decirle algo, no sabía si decir la verdad era buena opción; incluso estaba considerando seriamente retractarse en la suposición que había hecho Anabel, observó como ella lo miraba impacientemente para que sacara una respuesta… suspiro antes de contestar.
- Estoy comprometido - Fue lo único que alcanzó a decir cuando sintió un golpe fuerte en su estomago. Levantó la vista para ver a la pelimorada con la mirada más dura y fría que nunca, su respiración agitada hacía ver lo molesta que estaba.
- ¡Eres un idiota! – gritó antes de querer golpear al maestro de nuevo. Para la joven era demasiado, una cosa era que el chico fuera tonto y despistado… incluso que hubiera sido gay no hubiera sido tan malo, pero que ese sujeto que tenía enfrente de ella jugara con sus sentimientos e hiciera cosas tan bajas como esas no se lo iba a permitir.
- Anabel, escucha lo que paso es… - y otra vez no pudo completar su frase por que tuvo que esquivar un jarrón que le arrojó Anabel que por muy poco logro quitarse – ¡Oye no es para tanto! ¡Escúchame!
- No tengo porque escucharte, jamás pensé que fueras ese tipo de persona Ash Ketchum pero no olvidaré esto ¡Nunca!
- Pero…
- Vete de aquí antes de que metagross te haga puré o yo misma lo haga – Sentenció amenazante sacando su pokébola. Al pobre muchacho no le quedó de otra más que dirigirse a la puerta principal y salir por ella… pero por mucho que quería marcharse de ahí, no quería dejar eso a la mitad, quería disculparse.
- Solo quiero que sepas que yo no quise…
- Cállate, esto no se quedará así Ash Ketchum – escucho su voz y pronto se arrepintió de intentar razonar con ella cuando sintió sobre su cara la pokebola que había sacado antes, un fuerte dolor se producía sobre su ceja, podía sentir la punzante sensación. Le hubiera reclamado por ser tan violenta, pero cuando escucho la pokébola abrirse revelando al poderoso pokémon, sabía que era hora de huir de ahí.
oOoOoOoOoOo
Estar nerviosa, era algo tan diminutivo a lo que en ese momento sentía. Conducía entre los caminos mientras el atardecer caía sobre el día dando inicio a la noche. Le había informado a sus hermanas, a Duplica estar ahí y trató de no dar muchos detalles, solo enfatizó que era realmente importante que fueran a la casa de Ash.
Giró hacia la derecha para por fin llegar a la casa de Ash, donde su prometido vivía. Esa noche absolutamente todo tenía que salir perfecto, de ello dependía que toda la escena que habían montado juntos Ash y ella fuera creíble, así nadie sospecharía la farsa que se estaban armando entorno a un futuro matrimonio, no quería dar explicaciones a nadie.
Tocó la puerta del hogar de Ash esperando pacientemente a que fuera atendida. Observaba su reloj tratando de encontrar distracción mientras seguía esperando, estaba a punto de insistir cuando ésta se abrió.
- ¿Qué te pasó? – fue lo primero que tuvo que preguntar cuando vio la hinchazón sobre su ceja izquierda. Aunque no era de gran tamaño, no podía pasar desapercido… El día anterior no tenía rastros, pero podía tener una idea de lo que le había pasado.
- No fue nada, me golpeé por accidente contra el borde de la mesa – Mintió a la fuerza, su orgullo aún quería permanecer intacto y que su ex lo atacara con una pokébola era una situación que lastimaba bastante su ego.
- Si, seguro… la mesa – No creyó ni por un instante la mentira, pero no quería insistir en un tema tan personal para él, aunque no pudo evitar que de su boca saliera otro pequeño comentario – Nunca pensé que Anabel fuera tan violenta.
- No molestes – Bufó un poco molesto.
La dejó atrás dirigiéndose a la mesa donde estaba todo listo para recibir a sus amigos ordeno un gran banquete para la cena, todo se veía absolutamente delicioso.
Iba a lanzar otro comentario cuando vio al pequeño amigo amarillo del maestro pokémon llegarle por sorpresa, le sonrió de vuelta mientras ella empezaba hacerle cariños a unos de sus pokémon favoritos.
- Hace mucho que no te veía, pikachu – Le comentó al roedor eléctrico quien asentía enérgicamente mientras se dejaba consentir un poco. Ash sonrío un poco ante la escena delante de él, sabía que su amigo extrañaba mucho a todos, en especial a la pelirroja por lo que era bueno ver la sonrisa de los dos.
- Bueno… entonces… ¿Le avisaste a los demás? – Preguntó la pelirroja retomando el tema que les concernía a los dos. Faltaba poco tiempo para que empezaran a llegar los invitados y quería alistar los últimos detalles para la noche.
- Si, le dije a Brock, May y a mi mamá que vinieran - respondió el joven maestro, mientras ordenaba un poco la mesa, tratando de no dejar un detalle pasar sobre su vista.
- Ok, yo también les avise a Duplica y a mis hermanas – le informó al entrenador que ponía total atención – Entonces… ¿Cómo les diremos?
- No tengo ni idea – Confesó un poco apenado, pasando su mano por la nuca. Esperaba una reacción de la pelirroja pero ella tan solo soltó un poco de aire por su boca para sonreírle de vuelta – Yo tampoco
- Supongo que en el momento sabremos que decir
- De acuerdo, entonces… ¿Estás listo?
- Claro Mist, siempre estoy listo
- Eso es lo que tú crees…
- ¡Ey! – no pudo decir nada más cuando escucho el llamado a su puerta. Ya alguien había llegado… sintió un poco de nervio recorrer su ser, sin duda no estaba listo aunque nunca le daría la razón a la pelirroja. Caminó dejándola solo por unos pasos detrás para abrir la puerta.
- ¡Hola Ash! – Escuchó la voz de Duplica quien venía acompañada de su novio Angelo. La pelirroja soltó una sonrisa nerviosa cuando visualizó a su amiga delante de ella, tenía semanas de no verla, no desde aquella vez que se dio cuenta de su situación.
Duplica volteó y miró más adentro del departamento para ver a Misty un par de metros atrás, no se movía mucho, con claridad deducía que la pelirroja tenía la cabeza por otros lados.
- Hola Misty, hasta que te dignas en ver a tus amigos – Comentó Duplica un poco en broma, aunque si estaba molesta con la pelirroja por su extraña falta de contacto entre ellas.
- ¡Que tonterías dices, Duplica! He tenido mucho trabajo, por eso no había podido salir contigo – Fue la primera excusa se le vino a la mente, pero viendo la mirada de Duplica sabía que no estaba convencida con su respuesta. Por fortuna para Misty, justo antes de que su amiga la cuestionara nuevamente volvió a sonar la puerta indicando que habían llegado más personas.
Conforme todos llegaron a la casa de Ash, cada vez más extraño se les hacia la situación, las hermanas de Misty, sus amigos y la señora Ketchum, todos juntos parecía muy extraño más en una fecha tan común como lo que era esa noche ordinaria, además que el comportamiento de los muchachos era por demás rara.
Se alejaban de pronto, parecían discutir e incluso percibieron algunos pequeños golpes de la pelirroja hacia él… tal vez lo último no era tan extraño, pero sin duda llamaba mucho la atención de sus invitados.
- ¿A qué se debe toda la ocasión, Ash? – Preguntó Tracey un poco extrañado, Daisy había mandado a investigar ya que las hermanas sensacionales también estaban sospechando algo detrás de esto.
- ¡Nada! – dijo con nerviosismo, aún no era el momento para decirlo… no se había armado de valor, así que trató de disimular un poco sonriéndole a su amigo – ¿Qué apoco es tan extraño juntarnos todos solo por el placer de hacerlo?
Tracey prefirió no decir nada, mejor se reunió con su Daisy que lo estaba esperando en la sala principal. Ash soltó un largo suspiro, sabía que no se había ido convencido, pero por el momento era lo mejor que podía hacer.
Transcurrió un poco más la noche para que todos se reunieran a la mesa donde los esperaba la cena que tenían preparada. Se veían complacidos con la simple vista que generaba el pequeño banquete que había para ellos, olvidaron por un momento la situación y empezaron a comer animadamente los platillos.
Había buen ambiente, comenzaban a pensar que después de todo tal vez si era solo por el simple hecho de juntarse ya que todos se la estaban pasando muy bien. Fue cuando Ash se dio cuenta que podía ser el momento perfecto para poder darles las pequeñas noticias que guardaban.
Se acercó a Misty cautelosamente, golpeándola con el pie discretamente para llamar su atención.
- ¿Tú crees que ahora sea un buen momento? – Le susurró inclinándose hacia la pelirroja, delante de él veía como todos disfrutaban de la cena que había mandado a hacer. Su madre hablando animadamente a lado de Brock, mientras Duplica y su novio se notaba que disfrutaban de la cena, Tracey como siempre a lado de Daisy… Lily y Violet platicando seguramente de sus planes, cada uno de ellos parecía estar inmerso en su mundo.
- Creo que sí, ya estamos todos juntos
- Entonces hay que hacerlo
- ¡Espera!
- ¿Qué?
- Deja me pongo mi anillo – Dijo para sacar de su bolso el pequeño estuche donde estaba guardado el famoso anillo turquesa que tanto le había fascinado.
- ¿Otra vez con eso? Póntelo y hagamos esto de una vez – Le susurró un poco más fuerte a la pelirroja, quien lo pisó por debajo de la mesa para que ya no dijera ningún comentario.
- ¡Ouch! – Se quejó audiblemente, no pudiendo evitar soltar el pequeño quejido.
Lo bueno es que todo mundo estaba distraído, o eso era lo que ellos pensaban.
- ¿Qué tanto traen entre manos ustedes dos? – Escucharon la voz de la Sra. Ketchum a pesar de que les sonreía amablemente, habían actuado raro toda la noche… fácilmente se les podía notar un poco de nerviosismo en sus semblantes, conocía a su hijo y sabía que tenía algo importante que decir.
Fue entonces cuando Ash tomo un poco de valor para pararse y así atraer las miradas de todos.
- Bueno de hecho hay algo que necesitamos decirles – Tomó un poco aire antes de continuar y miró a su alrededor… podía sentir las miradas expectantes de todos, incluso la mirada de Misty quien permanecía a su lado que sin levantarse de su lugar.
- Dame tu mano… - Susurró hacia ella, acercándosele para poder jalarla hacia sí.
- Pero…
- Anda, es mejor de una vez
- Argh… está bien – Tomó su mano y la entrelazó con la de él, para así levantarse junto con él controlando su agitado ritmo cardiaco que aumentaba cada segundo por lo que estaban a punto de hacer.
Con ese simple contacto llamaron mucho la atención de los demás, los dos perturbados mirando hacia lados distintos como conteniéndose hacia la acción curiosa y bizarra a la vez.
- Lo que pasa es que nosotros… - Inicializó Misty tomando finamente aplomo suficiente para decir lo que tanto habían planeado, enfrentando las miradas de curiosidad de sus amigos. – hemos estado saliendo juntos
Un silencio extremo se formó alrededor de la mesa, muchas bocas abiertas y ojos llenos de sorpresa eran todo lo que podían observar… si supieran que eso no era todo, lo siguiente era lo que más los iba a impactar.
- Y nos casaremos – finalizó Ash abruptamente. Pudo sentir un escalofrío recorrer su piel, tonto y nulo tacto de Ash para decir las cosas, pudo haber tomado la molestia de pensar un poco más como decir esa delicada parte de la noticia, aunque claro aún faltaba el otro pequeño detalle.
- ¡¿CASARSE?! – fue el grito que externaron ante tal sorpresa. Era tan extraño, se pudo escuchar cómo se cayeron los cubiertos de la mano de varios, las hermanas sensacionales con la boca abierta, Duplica, May y Tracey sin saber que decir; Brock casi se atragantaba con el bocado que había dado de la comida, golpeaba fuerte su pecho tratando de pasar la comida mientras pensaba ¿De que demonios se había perdido?
La mamá de Ash pensaba si en realidad esto estaba pasando, su pequeño hijo ¿Casarse?
- ¿QUE?
- ¿CÓMO?
- ¡MI ASHY ESTA CRECIENDO!
- PERO… SI TU… ¿EN SERIO?
- ¿¡COMO NO NOS HABIANDO DICHO ESTO ANTES!?
- ¡PIKA!
- ¡NO PUEDO CREERLO!
Un sinfín de reacciones y cuestionamiento eran lanzados al aire mientras que sin sentirlo se habían unido más, tal vez un poco atemorizados de la reacciones de todos. Estaban a punto de hablar, cuando de pronto Daisy fue la que habló.
- ¿Ese es tu anillo? – No le extrañó a Ash que una de las hermanas sensacionales, fuera la primera que notara a lo que su punto de vista era un pequeño detalle. Pero vio como pronto separaron a Misty de su lado para observar su mano. Duplica, May, Lily, Violet y Daisy admiraban el aro en el dedo anular.
Era hermoso, pequeño y elegante justo como los gustos de su pequeña hermana, aún no podían creerlo pero al ver tan presiosa piedra hicieron que empezaran a creer la situación.
- Es hermoso
- Entonces… ¿Es verdad? - Preguntó Duplica aún sin poderlo creer. Misty era su mejor amiga y se contaban siempre todo. Era tan extraño que no podía creer que ella no le hubiera contado algo como esto antes. Misty solo pudo asentir como respuesta ante el cuestionamiento de su amiga.
- ¡Hijo! ¿Por qué no me había dicho nada? – Preguntó su madre, la verdad estaba sorprendida ante la noticia, pero la idea no le desagradaba en lo más mínimo, amaba a su hijo y a Misty; si era lo que querían sin duda los apoyaría en todo.
- Bueno de hecho mamá… también hay otra cosa que debemos decir
- ¿Qué cosa, hijo?
Ash volteó a ver a Misty, pidiéndole consentimiento con la mirada para decir el resto de la noticias; observó como ella un poco tímida le asintió sabiendo que era hora.
- Estamos esperando un bebé…
Mistyket: ¿Qué tal? Espero que haya valido la pena la espera, estoy segura que Andy me odia por hacerla esperar tanto y sobretodo aguantar mis ataques de que no me salía nada… no sé que es más desesperante, no tener tiempo y tener inspiración… o lo que me pasaba a mí, tener tiempo y nada de inspiración… ¡escribía y borraba! ¡Era interminable! Pondré todo el esfuerzo para que no vuelva a pasar y gracias a todos por sus comentarios, nos ayudan mucho a seguir adelante con este proyecto ¡Nos vemos en la próxima!
Andy: Bueeeno, que les puedo decir más que yo esperé este capitulo tanto como ustedes, que Mistyket de seguro me ve como un ogro que solo le pide que escriba XD pero al final todo salió bien! Porque nos regaló este capitulo que a mí tanta risa me dio. So… no me queda mas que recordarles que cualquier duda, comentario, critica etc. Es bien aceptada y que nos leemos pronto
Contestando Reviews.
SirenaMisty. ¿Ya ves? te preocupabas por nada, Anabel no va a estorbar... por ahora y pues pobre XD la botaron
Suki90. Muchas gracias por tu comentario, yo a veces hago eso de imaginármelo como estilo anime, si ayuda mucho y bueno, nos agrada que te gusten las ideas locas que se nos ocurren :P
Snow225. Por ahora no parece que están enamorados... tendrás que esperar para ver lo que ocurre :)
Red20. Si jaja creo que aunque Misty lo niegue que Ash le pida matrimonio no es tan malo :P y no fue Ash precisamente el "primero", digo no es que sea como un dato importante pero si dice en algunas partes que los dos tuvieron sus experiencias por separado. Bueno yo como gran fan de HIMYM siento que a veces me inspiro mucho de esa serie que por cierto !Que bueno que ya viste todos los caps! Todos son geniales en mi opinión :P Falta ver como se "entrometerán" mas ahora que ya saben la noticia
L'Fleur Noir. Jajaja supongo que el cuestionamiento de Ash era valido? Pero si, creo que se ganó el golpe XD. Sabes que la comedia es como de lo mejor que se me da (a Mistyket también aunque diga que no ¬¬) así que de eso habrá mucho :)
DjPuma13g. Creo que todos extrañamos a Misty U_U por lo menos la mantenemos en los fics :) y Gracias por lo que dices de nosotras :)
Haley Polaris. Gracias :D
May Himemiya. Ufff que bueno que la parte del consultorio tuvo tu aprobación :P la medicina no es un tema que domine, pero se hace lo que se puede :)
ElphabaLii. ¬¬ si tardó en actualizar :P pero todos podemos acordar que fue un excelente capitulo, así que valió la pena y gracias! Definitivamente ash pasa unos malos ratos con Misty tan agresiva y falta ver que pasará con todo ese asunto de la boda
Nann. Bueno espero que te haya parecido gracioso en como le comunicaron lo de la boda, falta ver las reacciones por la otra noticia y tomaremos en cuenta el resto de tus comentarios :) Nos esmeramos en hacer una historia buena
Guest. :)
escorpión. Aquí está la continuación, espero la disfrutes
bladimir505a. Tal vez no parezca que vaya a haber romance por ahora, pero tu confía en nosotras ;) y si es cierto que por ahora piensan mas en el bebé, pero queda mucha trama, así que espero lo sigas leyendo, sabes que por lo menos te hacemos reír un poco :)
Yo lecTHOR. genial nick por cierto jaja, aquí está un nuevo cap que creo dejará un poco en suspenso las cosas
