Yieeei Me emociona presentarles este capitulo hecho por mi (Andy) a un año de la creación de esta loca aventura que ha sido complicada continuar porque a veces es presionar a Misty ket para que actualice y eso de estarla buscando por la red y q se esconda y seguro ya me odia un poquito, pero en fin! no vamos tan atrasadas a pesar de todo y para conmemorar este aniversario, les dejo este cap, que lo disfruten!
Capitulo IX. Está Usted Cordialmente Invitado…
Si había algo que tenía aquel apacible pueblo donde Ash había crecido, era la capacidad de brindar paz y tranquilidad a todos los que habitaban en esa península de Kanto. Misty no llevaba ni tres días en Paleta y ya podía asegurarlo como única verdad. Exceptuando los incidentes en la cocina y una que otra riña con Ash, los días en la casa de los Ketchum habían transcurrido plácidamente. Después de los múltiples cambios que se habían suscitado en su vida – incluido su momentánea estancia en el pueblo – para la joven era agradable no tener presión de nada. No batallas ni medios entrometidos, solo descanso y relajación…
- ¡Buenos Días! – El entrenador bajó las escaleras acompañado de Pikachu, listos para disfrutar del desayuno que esperaban encontrar, siempre era así en casa de Delia, pero en seguida se dieron cuenta que pasarían otra mañana con hambre al no encontrar nada en la cocina más que a Misty, sentada frente a la barra de la cocina, leyendo el diario – ¿No me digas? Mamá te dejó a cargo del desayuno.
- Así es
- Y no hiciste nada… De nuevo, ¿cierto?
- Pues lo intenté, pero…
- ¡Agh! Mi madre debiera entender que no se te da la cocina, olvidar esa tonta idea de enseñarte ¡Y darme de comer!
- Eres un dramático, no es que el refrigerador esté vacío, ¿Sabes?
- No debiera comer cereal con leche todas las mañanas de todas formas, ¡Me quedo con hambre!
- Tú siempre tienes hambre.
Sabía que hacerle entender lo importante de su alimentación era caso perdido, así que se limitó a servirse lo único decente que había de comer en toda la casa y sin más se acomodó a lado de la chica para disfrutar de tan escuálido desayuno, notando que Misty no tenía nada frente a ella exceptuando una pequeña taza blanca.
- Ey Mist, – Dejó su cuchara dentro de su boca mientras intentaba ver el contenido de la taza sobre el hombro de la chica - ¿Qué tomas?
- Eeeee… Nada – Contestó un poco nerviosa, tratando de alejar el objeto de porcelana de las mirada de Ash sin conseguirlo del todo.
- ¿Estás tomando café?
- Pues…
- Mist…
- ¡Es solo un poco, de acuerdo! No tienes que ponerte pesado – Intentó huir del chico que solo le daba una intensa mirada de reproche – ¡Ya deja de verme así! Demasiados cambios estoy haciendo ¿Qué no puedo tomar un poco de café de vez en cuando?
Ash no respondió nada y solo se limitó a tomar la taza de la barra con claras intensiones de deshacerse del líquido.
- Sabes que no te hace bien, mucho menos al bebé. – Su voz intentaba ser autoritaria y por alguna razón, Misty solo encontraba divertida la forma en como Ash de pronto se ponía serio, era algo que pasaba con mucha frecuencia en los pasados días, sobre todo con lo que tuviera que ver con los cuidados que ella debía seguir por el embarazo. Siendo ella la chica madura que siempre había sido, intentaba acatar todas las ordenes del médico, todas menos ese pequeño gusto matutino, aunque Ash se empeñaba en ser muy estricto al respecto.
- ¡Ah vamos Ash! – Forcejeó con el chico intentando recuperar su "desayuno" sin conseguirlo – ¡Ni siquiera es tanto!
- ¡No! Tu oíste a la doctora, dijo que…
- Que disminuyera la cantidad ¡Eso hice! Así que dame, dame, dame…
Con la pelirroja casi encima de él, logró alcanzar la pileta por donde arrojó el contenido de la taza, esperando ponerle fin a esa discusión de la cual estaba seguro tener la razón, pero Misty continuaba disgustada. Ash suspiró, creía que ella a veces abusaba de su buen corazón. Sin decir nada tomó otra taza de la repisa y comenzó a preparar la bebida, sin que Misty le prestara atención en realidad, solo continuaba en su actitud enfadada y no reparó en las acciones del joven hasta que éste extendió la nueva taza frente a ella.
- Por lo menos toma el descafeinado.
- ¡Agh! Eso no es café.
- Tómalo o déjalo, es todo lo que obtendrás hoy, señorita.
- Si no queda de otra…
Si, así eran los días que transcurrían en las vidas de Ash y Misty, de una tranquilidad muy singular y de una dicha que ni siquiera se habían dado cuenta poseer, pero no importaba porque todo eso estaba a punto de terminar.
- ¡AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
El grito que provenía de la calle retumbó por toda la casa y en los oídos de los dos entrenadores que, en seguida dejaron su tonta riña para buscar la fuente de tan estruendoso sonido, sobre todo cuando Ash reconoció que se trataba de su madre.
Salió casi corriendo para encontrar a la señora Ketchum frente a la casa sosteniendo un sobre en la mano, manteniéndose totalmente inmóvil.
- ¿Mamá? – El entrenador preguntó un tanto preocupado – ¿Mamá, estás bien?
- ¡Ay Hijo! – La señora Ketchum corrió con verdadera alegría hasta su retoño para darle un abrazo sumamente emocionada - Todo está pasando tan rápido, pero es lo que siempre soñé que sería aunque falten pocos días y yo no sé que voy a hacer ¡Creo que voy a llorar! Definitivamente voy a llorar cuando vea a mi pequeñito…
- ¡Mamá! No te entiendo nada ¿De qué estás hablando?
- ¡Y Misty! – En cuanto vio a la chica a la puerta de su casa, dejó de lado a su hijo - ¡Que mala eres por no haberme comentado nada de esto! – realizó la misma acción que con su hijo, estrujándola con fuerza – Pero no importa, ya queda muy poco tiempo para que seamos familia oficialmente ¿No es emocionante?
- Eeee…
- ¡Claro que lo es! – Sin darle mucha importancia depositó el sobre en las manos de la pelirroja y siguió su camino al interior de la casa, aun divagando con frases que solo ella entendía mezclándolas con algunas melodías alegres que canturreaba para acompañar sus actividades del día.
- ¿Qué rayos fue todo eso? – Ash se acercó a su prometida sin tener ni una pista para el comportamiento de su madre, Misty tenía la misma duda… eso fue hasta que comenzó a leer detenidamente el contenido del sobre que tan solo segundos atrás estuviera en manos de Delia.
- ¡¿Qué nosotros qué?! – De repente Misty comenzó a actuar rara también, miraba al papel, después a Ash, cosa que parecía normal hasta que lo hizo más de veinte veces seguidas, colmando la paciencia del entrenador que no entendía nada de lo que ocurría.
- ¡Misty! Ya, dime que pasa.
- Tengo que hablar con mis hermanas. – Fue lo único que dijera ingresando de nueva cuenta a la casa, no sin antes pasar la carta a manos de su prometido.
- Raras…
Ash estaba por seguir los pasos de Misty, pero su atención se fijó en el sobre que, no parecía ser uno ordinario. Era de un material diferente, más fino que cualquier carta común y tenía un lindo adorno como si fuera un moño amarrado en tono dorado. Parecía más como una invitación.
Está usted cordialmente invitado a la unión matrimonial entre Ash Ketchum y Misty Waterflower
En verdad lo era y no cualquier invitación, sino que resultaba ser la invitación de su boda, pero eso no era lo que más lo alarmaba.
Deseamos que nos acompañen en esta ocasión tan especial el próximo veinticinco de Mayo en…
- ¡¿El que día?! –Ash no era un experto en matemáticas, pero no necesitaba serlo para darse cuenta que faltaban poco más de tres semanas para la fecha en cuestión.
Sabía que su… unión – como lo decía la invitación – con Misty era un hecho, no es que esperara zafarse de aquel compromiso ni nada por el estilo, aunque debía admitir que ya no había pensado mucho en el asunto, mucho menos en una fecha que resultaba ser muy cercana, tal vez demasiado cercana. ¿Quién es que había fijado ese día? Con la actitud sorprendida de su prometida entendía que no había sido su idea, entonces…
- No, no ¡Daisy! ¿Estás loca? ¿Cuándo es que te fuiste a Celeste?
Comenzaba a darse una idea más clara quien es que había orquestado esa situación y siendo las hermanas sensacionales las responsables, lo más probable es que no hubiera escapatoria.
- Lo entiendo, pero ¡Falta muy poco!... ¡No puedo hacerme cargo de todo en tan poco tiempo!... Yo no… ¡Esta bien! Hagan lo que quieran no es que sea yo la novia ni nada ¡verdad!
Tras un largo suspiro, Ash entró de nuevo a la casa dispuesto a enterarse de la más reciente treta del trío de chicas que pronto se harían llamar sus cuñadas.
No había ni terminado de entrar a la casa cuando fue casi arrollado por la jovencita que salía a toda prisa, llevando las llaves de su automóvil en mano.
- ¡Ey Misty! – La detuvo de la muñeca sin mucha fuerza, podía ver claramente el enojo dibujado en su rostro y no quería que ese estado de furia aumentara. - ¿A dónde vas? ¿No crees que debiéramos hablar un poco de este asunto?
- En realidad, no hay nada que hablar al respecto
- ¿Qué quieres decir?
- ¡Que las locas de mis hermanas ya mandaron las invitaciones a medio mundo! No hay forma de retrasar la boda ahora
- De acuerdo, supongo que… nos casaremos en tres semanas entonces. – Ambos se quedaron un tanto avergonzados dejando que la magnitud del asunto por fin los alcanzara. Su "trato" estaba a punto de llegar hasta un punto sin retorno. Aunque ninguno de los dos lo admitiera, ese futuro que se veía ahora tan cercano, resultaba de verdad atemorizante.
- Bien, así será, pero créeme, no voy a dejar que todo lo decidan las locas de mis hermanas – Sin tener muchas ganas de estar con Ash en esos momentos, siguió con su camino hacia el auto estacionado junto a la casa.
- ¿Entonces, vas a…?
- A Celeste, a ver que tanto planean esas tres. Tal vez me quede la noche allá.
- De acuerdo, hablamos al rato o…
- Yo te llamo.
Sin más prendió el motor acelerando en seguida para llegar lo más rápido posible a su destino, dejando atrás esa casa que en tan pocos días se había vuelto su hogar y con ella, a un desconcertado Ash.
oOoOoOoOoOo
Conducía a una velocidad prudente y aun así Misty sentía que iba a atropellar a alguien; estaba realmente molesta con sus hermanas aunque no podía decir con exactitud el porqué de su enojo. Claro, que escogieran la fecha de su boda sin siquiera consultarla, podría molestar a cualquiera y el que tal vez hayan sido capaces de invitar a medio región rebasaba los limites de su paciencia, pero no se trataba solo de eso.
"No te preocupes de nada hermanita, nosotras nos haremos cargo de todos los preparativos y será una boda digna de una hermana sensacional"
Esa frase retumbaba en sus tímpanos y le causaba pánico, sobre todo porque recordaba como había sido la boda de Daisy: Extravagante, pomposa y muy costosa. Eran cosas que tal vez la mayor de sus hermanas siempre imaginó que sería dicho evento, para Misty resultaba totalmente diferente. Tenía que detenerlas o por lo menos intentarlo, quien sabe que harían esas locas de la moda si no intervenía, aunque cuando puso un pie en el gimnasio temió que fuera demasiado tarde ya.
- El banquete está listo para la degustación mañana a las doce horas y en seguida hablo con el dj.
- Muy bien Lil, ¿Cuál es el status de tu situación Vi?
- Están confirmándose las invitaciones con rapidez, probablemente hoy mismo tenga el layout del salón.
- Perfecto, recuerda mostrármelo para la autorización y chicas, vacíen sus agendas para el viernes, porque será el día para la prueba de vestidos ¡Oh! Alguien avise a May y a Duplica ¡En este instante!
Más que gimnasio parecía cuartel general con sus hermanas preparándose para una guerra. Había mucha movilización de gente desconocida para la entrenadora, un par de mesas llenas de muestrarios y planos de todo tipo, desde pasteles hasta centros de mesa, flores, mantelería. En el cetro de todo ese desorden se encontraba un gran pizarrón con las tareas asignadas a cada hermana Waterflower y orquestando todo, Daisy, su hermana mayor, tan concentrada estaba en sus tareas que ni siquiera reparó en la llegada de la futura novia.
Misty estaba realmente impactada. Era más de lo que creyó encontrar, pero igual tomó valor para confrontarlas, al fin y al cabo la que se casaba era ella y tendría que dar su autorización antes de que todas esas cosas se llevaran a cabo, ¿Cierto?
- ¡Daisy! - Llamó un poco enérgica a su hermana, tratando de imponer su autoridad. La mencionada apenas si la miró de reojo mientras seguía usando su computador.
- Ah, hola Sis, te dije que no tenías porque venir, como verás, todo está bajo control.
- ¿Qué no me molestara? Dais, como estás organizando todo esto ¡Si ni siquiera me has pedido mi opinión!
- No es necesario pequeña, - Dijo Daisy - somos tus hermanas
- Además sabemos de estas cosas, – Violet tomó la palabra
- Y haremos lo que es mejor para ti – completó Lily
- Así que relájate ¿Quieres? – Gritaron las tres chicas al unísono
Odiaba cuando hablaban por turnos, ¿Qué tenían un solo cerebro? Probablemente, con muy pocas neuronas y la capacidad de hacerla sufrir. De acuerdo, lo hacían por su bien, aunque esa no era justificación para ignorarla de la forma en que lo estaban haciendo.
- No importa que ustedes sepan mas de estas cosas, ¿No creen que debieran preguntarme antes de tomar decisiones importantes?
- ¿Como qué cosa hermanita? - Preguntó Violet, acercándose a Misty y tomando las medidas de la chica anotándolas en una libreta.
- Oh no lo sé, tal vez como ¡La fecha de mi boda!
- Ah, eso – Daisy hizo un gesto con la mano calmando a su hermana, mientras seguía enviando correos - Ya te expliqué Sis, ese es el último día de tu primer trimestre, después pudieras ponerte demasiado… rellena y no te verías bien en el vestido.
- ¡¿Que vestido?! Yo no...
- El que escogimos para ti desde que te comprometiste. Lily... - La rubia hizo una seña a su hermana, que en seguida corrió con un pliego de papel en la mano desplegándolo frente a la pelirroja - ¿No es hermoso?
- Es... – Misty fue interrumpida antes que pudiera poner un adjetivo a lo que veía
- Es un Vera Wang,
- Y creemos que el corte sirena es el adecuado para ti, no por algo tienes esa reputación, hermanita.
- Pero si quieres que te quede perfecto es mejor que lo uses antes que nuestro sobrino…
- ¡Sobrina!
- Como sea, antes que el bebé lo impida.
- Es perfecto,
- Y muy adecuado...
- ¡ES ROSADO! - gritó con toda su fuerza en el único espacio de tiempo que sus hermanas habían dejado para tomar aire, permitiéndole expresarse - ¡¿Cómo creen que un vestido de novia debe ser rosa?!
- En primer lugar, no es rosa, es lila,
- Esta muy de moda.
Misty respiró hondo antes de que perdiera los estribos y arremetiera contra alguna de ellas.
- Corríjanme si me equivoco, pero ¿No se supone que un vestido de novia es blanco?
- Ay hermanita, eso es anticuado
- Además de predecible...
- ¡Se llama tradición! ¡Un vestido de novia debe ser blanco! No hay...
- No creímos que le dieras tanta importancia a un detalle como ese, además como dijimos, ese vestido es sensacional.
- Como tu.
- ¡Como todas nosotras! – Las tres estallaron en carcajadas demasiado agudas, haciendo que toda la situación fuera difícil para Misty
- ¿Quieren dejar de hacer eso? – Habló la pelirroja un tanto fastidiada - Me están dando migraña.
- ¿Dejar...
- De...
- Hacer qué?
"Realmente tienen un solo cerebro" Pensó Misty creyendo llegar al límite de su paciencia.
- Olvídenlo. – No hizo más que dejarse caer en la silla más cercana, masajeando su sien. Todavía no podía creer que todo aquello estuviera ocurriendo. Era cierto que no habían fijado una fecha para la boda, ni mucho menos pensaron en todos los detalles del evento, pero sus hermanas prácticamente se habían adueñado de la boda, de su boda y en definitiva nada las iba a detener.
El sonido del teléfono de Violet sonó insistente, apenas si intercambió algunas palabras con su interlocutor y colgó emocionada.
- ¡Conseguí el salón Diamante! Eso quiere decir que tenemos espacio para doscientas personas más - Daisy y Lily celebraron ese logro, para Misty la frase resultó mas que atemorizante
- ¡Doscientas más! ¡Mas! ¿De cuántos invitados estamos hablando?
- En total... Mil quinientos.
- ¡¿Qué?!
- Lo sé, debimos recortar la lista lo más posible...
- ¡Yo no conozco a tanta gente!
- Pero tu novio si, prácticamente conoce a todos los entrenadores del mundo, no hizo nada fácil esa labor.
- Te va a encantar el salón Diamante, tiene una excelente vista de la costa...
- Ya tenemos todo el tema de la decoración, obviamente irá con el vestido, todo en tonos rosas y dorados…
- Muy elegante y sofisticado por supuesto.
- Saben qué, creo que necesito recostarme.
- Por eso te dijimos que no vinieras, esto es muy agotador, además que seguro con el embarazo ha de ser peor – Lily le habló un tanto preocupada, aunque la menor de las Waterflower ya se encontraba bastante molesta, solo alejó la mano que su hermana le ofrecía para levantarse – Es mejor que descanses, si quieres llamamos a Ash para que pase por ti y…
- No, si no les importa creo que me recostaré. Supongo que mi vieja habitación está disponible.
- Por supuesto, Sis, tu no te preocupes…
- Por nada. Si, Dais, ya lo dijiste como mil veces.
La relación con sus hermanas seguro había cambiado con los años, pero ellas aun parecían ignorar los cambios de humor de Misty, pues ninguna pareció notar la inminente tristeza que salía de sus palabras o lo apagado de su mirada, simplemente continuaron con sus arduas tareas de organizadoras al momento que su hermana pequeña se dirigía escaleras arriba.
De verdad sentía todas sus fuerzas drenadas de su cuerpo y casi arrastraba consigo misma hasta su habitación. Misty comenzaba a descifrar el porqué de su sentir. Para sus hermanas todo el asunto no era más que otra ocasión para lucirse ellas mismas y poner por todo lo alto el apellido Waterflower, pero para ella resultaba otro sueño que se quedaba sin cumplir.
Entró a su antigua habitación cerrando con seguro tras de sí y se dirigió a su guardarropa que aparte de un par de mantas o algunos cuantos adornos arrumbados se encontraba prácticamente vacío. Entre las pocas cosas, encontró una pequeña caja con fotos, sabía exactamente cuales contenía, las había dejado a propósito al mudarse a su propio departamento, tal vez porqué esas imágenes estaban llenas de tantos sentimientos que, tenerlas cerca solo le traería cierto dolor, justo como el que sentía al observar la primera que extrajo: una de las pocas fotos que había encontrado de sus padres, una tomada el día de su boda precisamente.
Desde niña miraba esa foto y pensaba que, algún día ella tendría la fortuna de experimentar algo como lo que sus padres reflejaban en esa vieja y desgastada fotografía. Felicidad, dicha plena y por supuesto mucho amor. Sin necesidad de grandes despliegues de lujos ni nada por el estilo. Solo se tenían el uno al otro, claramente no les hacía falta nada más.
Misty estaba consiente que no se casaba enamorada, pero deseó por lo menos realizar un poco de esa fantasía infantil y tener su boda soñada. Guardó la foto nuevamente, ya estaba bastante agotada de darle vueltas al asunto. Sin importarle que no pasaran de las tres de la tarde, sin ánimos de hacer nada más se dispuso a dormir.
oOoOoOoOoOo
- ¿Misty? ¿Misty? ¿Estás bien?
- … Si.
- Entonces ¿Podrías salir?
- … No
- Misty, te dije que yo te ayudaba a probarte el vestido.
- Déjalo Duplica, ya lo hice, es solo que…
- ¿Qué pasa?
- Es más horrible de lo que pensé
- No exageres, sal de allí para que podamos verlo.
- … Esta bien
Después de otro lapso de silencio, con sus amigas y sus hermanas esperando a que revelara lo que tanto ansiaban ver, finalmente Misty salió de un enorme probador. La total atención de todas las presentes estaba sobre ella, se sentía bastante incomoda, además de disgustada, sobre todo porque ninguna emitió ni el menor sonido. La estaban volviendo loca.
- Bueno, si me veo mal es culpa de ustedes ¡Por que yo no usaría algo como esto! – No dudó en recriminar a sus hermanas que seguían con la boca ligeramente abierta, sin quitarle la vista de encima. Eso era raro hasta para ellas.
- Misty… - finalmente fue Duplica quien se dirigió a su amiga con una sonrisa en la boca – Estás hermosa.
- ¿Ah? ¿De verdad?
Todas afirmaron lo dicho por Duplica y es que no quedaba duda de ello. El vestido era strapless se pegaba a su figura perfectamente hasta alcanzar los muslos, donde la tela comenzaba a soltarse y rodearla como si se tratase de espuma. Un simple moño negro como detalle decorándole la cintura… el vestido solo hacía resaltar la belleza natural de la pelirroja.
- ¡Es tan perfecto! – May casi chilló la frase de manera soñadora, entrecruzando sus dedos alegremente.
- ¿En verdad? – Misty preguntó aun con un tanto de duda
- ¡Por supuesto que es verdad! – Exclamaron sus hermanas - ¿Tu como te sientes?
- Bueno yo…
- ¿Es lindo?
- No, es… Apretado – comentó tratando de estirar la tela del área de su vientre sin conseguir que ésta cediera ni un centímetro – más bien asfixiante. ¿No hace calor aquí?
- Bueno… - la dueña del lugar entró en ese momento, hablando muy arrogantemente – Hay que tener una figura perfecta para un vestido como este y no tener unos kilitos de más. – Bajó sus gafas pasando sus ojos de arriba hacia abajo sobre Misty.
- ¡¿Qué dijo?! – Estaba apunto de estallar en contra de la estúpida mujer ¿Qué no se daba cuenta de su situación? Fue detenida por sus amigas, mientras sus hermanas se llevaban lejos a la impertinente señora, explicándole lo que realmente ocurría con la menor de las Waterflower.
- No le hagas caso, se ve increíble y seguro pueden arreglarlo para que quede espacio para el pequeño – Duplica intentó animar a su amiga, posando una mano sobre el vientre de la entrenadora que apenas si hacía un pequeño bulto, casi imperceptible.
- Si, seguro. – Solo eso contestó sin mucho interés.
- Solo tienes que mirarte en el espejo - May la animó a realizar esa simple acción – entonces te darás cuenta de que es verdad.
Misty apenas si dio un rápido vistazo en cada uno de los espejos que la rodeaban y mostraban de manera perfecta todos sus ángulos, demostrando que no había ni un defecto en su apariencia, sin embargo, no le dio importancia.
- Supongo que no está mal. Como sea, me voy a cambiar.
oOoOoOoOoOo
Mientras que para Misty las siguientes dos semanas habían sido casi un martirio, para Ash transcurrían tranquilamente. Claro, la impresión inicial por ver cerca la fecha de la boda fue difícil de superar, también existía la duda de saber que pasaba con su prometida y porqué ella ya no regresó a Paleta, ni siquiera por sus cosas pero fuera de ese pequeño detalle, todo le parecía bien.
En realidad no le molestaba en lo mas mínimo que las hermanas sensacionales se hicieran cargo de la boda y fuera de un par de preguntas como: ¿En verdad no se habían olvidado de incluirlo a él? o ¿A qué hora y donde se tenía que presentar ese día? no tenía ningún otro conocimiento de como transcurriría ese evento tan importante y que estaba a solo siete días de distancia.
Tal vez lo único que sentía al respecto era culpa, puesto que a él le resultaba mas cómodo de esa forma, apartado de tomar decisiones y solo dedicándose a entrenar. Fue esa misma culpabilidad la que lo impulsó a buscar posibles lugares que su futuro hijo pudiera llamar "hogar". Había encontrado casas lindas y espaciosas en las afueras de ciudad Verde, donde finalmente él y Misty habían acordado vivir. A su parecer cualquiera de esas viviendas servirían, pudo incluso haber comprado alguna, el único problema residía en que no era una decisión personal pero ¿Cómo podría Misty dar su opinión si no la había visto en días?
Tal vez si él se comunicara al gimnasio podría lograr hablar con ella... En seguida tomó el auricular del teléfono esperando por fin encontrarla.
El tono de espera se escuchó un par de veces antes de que por fin le contestaran.
- ¿Aló? - No era Misty, eso lo supo de inmediato, realmente esperaba que fuera ella quien atendiera y así evitarse... - ¿Qué no hay nadie allí? ¿Aló?
-Ah si, Lily soy Ash quisiera...
- Vaya, vaya cuñadito hasta que te reportas, comenzaba a preocuparme que te estuvieras acobardando
- ¡No! No seas exagerada Lil, escucha quisiera hablar con...
- ¡Oh! ¡Acabo de recordar! Tienes que ir al sastre mañana temprano, solo para verificar que el traje esté perfecto.
- Si, está bien, ahora podrías...
- Y aprovechando, ¿Qué crees que sea mejor para el pastel? Con eso que eres experto en comida, porque Vi insiste en chocolate, pero yo creo que el terciopelo rojo le daría un toque...
- ¿Terciopelo rojo? ¿Eso es comida?
- Es el tipo de pastel, Ay cuñis, ¡Pensé que eras un experto en comida!
-Yo solo como y ya Lily, escucha de verdad necesito hablar con...
- Por cierto el fotógrafo estará contigo el día de la boda desde las tres de la tarde, para que estés preparado y sobre tus padrinos, yo creo que Brock...
Tal vez el teléfono no fue la más brillante de las ideas; decidió no interrumpir a la joven y esperar a que ella notara su ausencia, mientras él ya estaba de camino al gimnasio. De todas formas era un tema que sería más fácil de resolver en persona.
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Era una tarde realmente tranquila en las carreteras de Kanto y en seguida el entrenador alcanzó su destino, lo único que esperaba es que no tuviera que recibir miles de órdenes por parte de las hermanas antes de que le permitieran hablar con Misty.
La idea de que eso pudiera ocurrir le provocó un poco de miedo, pero suspiró aliviado cuando vio a la pelirroja caminando fuera del gimnasio y lo mejor, es que no iba acompañada.
- ¡Mist! - En seguida apresuró sus pasos para alcanzar a la chica que al escucharlo lo buscó con la mirada - ¡Ey Mist! Hasta que nos vemos ¿No?
- Supuse que te darías cuenta que no regresaba a Paleta mucho antes, no después de... - miró su reloj - Dos semanas. Si que eres lento, Ketchum
- Chistosa - la sonrisa que se había formado al verla desapareció al instante, sobre todo cuando se dio cuenta que el comentario anterior no era una simple broma, sino un reclamo - Claro que lo noté antes, pero supuse que habías decidido ayudar con lo de la boda y mientras yo...
- ¿No hacías nada?
- ... Estuve buscando casa. Creo que encontré muy buenas opciones, por eso vine, para mostrarte, - Del bolsillo de su chaleco negro extrajo algunos folletos, entregándoselos a Misty, aunque ella si bien los recibió, enseguida apartó la vista de ellos - Creo que soy un prometido muy eficiente si me lo preguntas
- Nadie te preguntó y no lo eres, por cierto.
- Mist...
Ash observó a la pelirroja con detenimiento porque algo le resultaba extraño. Claro que era normal que dijera cosas solo para sacarlo de quicio, pero el tono de su voz resultaba mas hiriente de lo normal y eso no era todo, mantenía la mirada posada en algo inexistente y lejano, además de la clara apatía que parecía sentir por el tema cuando antes le había agradado la idea de que adquieran una casa... Ash no tenía duda alguna, Misty estaba deprimida. La conocía muy bien como para darse cuenta de ello, la única interrogante era ¿Por qué?
No perdía nada con preguntar.
- Ey Mist, ¿Pasa algo malo?
- No.
- Es que... Te noto algo rara, ¿Qué tienes?
- Nada.
¡Ah! El nada de las mujeres que solo significaba problemas, en Misty significaba problemas realmente graves. Tenía que lograr que ella le dijera lo que estaba mal, lo bueno es que conocía un truco o dos para ablandar la actitud de su amiga.
- Bueno, tal vez podamos ver lo de la casa mas tarde ¿Qué te parece si por ahora solo vamos por un helado?
- No tengo ganas, ve tú - Dijo secamente.
Eso era como una alerta roja para Ash, entendía que estaba deprimida, pero ¿No querer helado? Entonces su ánimo estaba realmente por los suelos. Pues no se rendiría hasta dar con el motivo.
- Esta bien, no habrá helado para ti, de todas formas acompáñame.
- Ash, yo no quiero...
- Vamos caminando, seguro no está lejos de aquí, anda vamos - antes de recibir una nueva negativa, el entrenador ya la llevaba a rastras del brazo hacia las calles de Celeste.
- Ash, ¡Ya Suéltame! - después de un rato de andar, Misty comenzó a impacientarse, no estaba con ganas de soportar las tonterías del joven.
- Vamos, solo camina un poco más
- Ni siquiera hay tiendas por aquí ¡Ash!
- Ya lo sé - Se detuvo de pronto, cuando estuvieron a una distancia considerable del gimnasio. No era un lugar especial ni nada, solo a mitad de una calle común, puesto que Ash sabía que Misty jamás le diría nada si sus hermanas estaban cerca - Lo voy a preguntar una vez más, ¿Qué te ocurre? - Ya te dije que nada.
- Vamos Mist, tal vez otro te lo crea, pero te conozco, sé que algo te molesta y no voy a dejar de preguntar hasta que lo sueltes, Así que dime, dime, dime, dime...
- ¡Agh! justo ahora, tú me molestas.
- Lo sé, aunque... podría ponerme peor si no me dices.
- ¿Por qué te importa tanto de todas formas?
- Porque... Eres mi amiga y me preocupo por ti, siempre ha sido así. - Esa simple declaración pareció ablandar un poco a Misty, aunque no estaba del todo convencida de contarle a Ash lo que sentía en esos momentos.
- Anda, dime, tal vez hasta pueda ayudarte.
- Lo dudo.
- Dilo de todas formas, a veces con solo hablar las cosas parecen menos malas, ¿No crees?
Ash no iba a quitar el dedo del renglón, eso le quedaba claro y tal vez, tuviera algo de razón, tal vez sentiría menos tristeza si solo pudiera contar a alguien su pesar, aunque fuera solo a él.
- Esta bien, te lo digo, pero juro que si te burlas, te mato.
- Un trato justo - No se asustó por la pequeña amenaza y solo se cruzó de brazos esperando que la pelirroja se dignara a hablar. Misty se recargó sobre la pared que se encontraba a sus espaldas, suspirando profundamente.
- Es por los preparativos de la boda, todo ha sido... Difícil desde que mis hermanas...
- ¿Te dejaron todo el trabajo? - Ash tenía sus razones para creer que las hermanas sensacionales hicieran algo así, siempre habían delegado mucha responsabilidad a Misty, no resultaría raro que lo hubieran vuelto a hacer.
- No, todo lo contrario se han encargado de todo, absolutamente todo.
- Y... ¿Eso es malo?
- En realidad no, es solo que... Ellas tienen otro concepto de lo que debe ser ésta boda, es solo parte de la vida social y que todo salga perfecto en las páginas de las revistas y yo solo quería...
- ¿Qué cosa?
- No importa ya, no es que vaya a pasar ahora.
- Pero de todas formas te está molestando... Que no puedas tener la boda que siempre soñaste, ¿Cierto?
Eso si la tomó por sorpresa y se vio obligada a levantar la mirada para encontrarse con Ash, quien sonreía ligeramente al saber que había dado con la verdad.
- ¿Desde cuando te volviste tan perspicaz? - preguntó un tanto sorprendida, Ash solo sonrió más - Y yo aquí creyendo que solo podías entender de pokemón.
- Tal vez es que conozco a este pequeño pokemón demasiado bien. - Apenas si tocó su hombro con su dedo índice juguetonamente - Siempre fuiste una romántica, aunque quieras ocultarlo. Es obvio que para ti, tener una boda de cierta forma, fuera algo importante.
- Fue una suposición afortunada - Volvió a desviar la vista, le resultaba molesto pensar que él pudiera entenderla y sin mucho esfuerzo - No es que en verdad me conozcas tan bien.
- ¿Ah si?
- Si
- ¿Eso crees?
- Por supuesto.
- Bueno, hagamos otra suposición afortunada ¿Te parece? - Ella no contestó nada - La boda soñada de Misty tendría que ser… Algo sencillo, claro está, solo las personas más cercanas y por supuesto en verano, en la playa, al atardecer...
- Ok ¡Me estás asustando! - De verdad es como si tuviera algún poder especial que le permitía leer su mente. Entonces Ash rió con ganas al ver el rostro de perplejidad de su amiga.
- Bueno, ya comencé yo a describirla, ahora tú debes de darme todos los detalles.
- Deja de hacer como si te importaran estas cosas, solo…
- No estoy pretendiendo nada, de verdad quiero saber.
- Está bien… - Volvió a suspirar, ya no había mucho caso guardarse su secreto, además que en verdad necesitaba desahogarse. – Pues ya lo dijiste, sería en la playa donde solo hubiera un camino lleno de flores muy coloridas, a igual que la pérgola y…
- ¿Qué es eso?
- Tú sabes, el arco al final de camino, donde se casan.
- Oh. ¿Y que más?
- Pues usaría un vestido sencillo, ya sabes muy fresco y sencillo, tal vez ni siquiera tendría que ser muy largo o pomposo, con algún detalle en azul turquesa, aunque sería blanco por supuesto.
- Eso es obvio.
- No para mis hermanas.
- ¿Eh?
- No preguntes, en fin, con un bouquet hecho de todo tipo de flores muy coloridas y habría tal vez un guitarrista o hasta un cuarteto, tocando mi canción favorita. – De tan solo imaginarse esas cosas ya estaba sonriendo sin darse cuenta; al contrario de Ash, él si que lo había notado – Escribiríamos nuestros propios votos para que fuera más personal. Y al final, mis pokemón harían un bello ataque de burbujas que acompañaría los aplausos y felicitaciones de todos, porque estarían de verdad felices de presenciar ese momento ¿Sabes?
- Me imagino.
- Como sea, ahora solo es un sueño tonto, porque nada va a ser de esa manera.
De nuevo se posó sobre su bello semblante ese aire de melancolía. Ash no sabía como sentirse con todo aquello. Por un lado, entendía que gran parte de que ese sueño se viera arrumbado ahora, era por su culpa. Tal vez si no estuvieran en esa peculiar situación, ni a él se le hubiera ocurrido la fabulosa idea de casarse… Y se sentía peor por no arrepentirse de ello ni por un segundo. Lo único que se le ocurría hacer, era intentar animar a su amiga.
- Mist, entiendo que las cosas no resultaron como las habías imaginado y que tus hermanas hicieron su voluntad, pero, ¿Es eso tan malo? – Misty lo miraba entre desconcertada y furiosa. Era posible que Ash en ocasiones abusaba de insensible, pero no podría creer que con todo lo que le había contado se portara así. El entrenador pareció darse cuenta de su error, así que decidió terminar de explicar lo que pensaba antes que la chica lo golpeara – Quiero decir, a veces las cosas no son como lo planeamos, no siempre tenemos lo que queremos de la vida, pero en ocasiones resultan ser mejores ¿Sabes? Por lo menos ahora sabes lo mucho que les importas a tus hermanas, puesto que ellas se han dedicado a hacer de ese un día especial para ti, claro a su manera… igual cuenta.
- Supongo que… es cierto – Se relajó un poco olvidando su furia momentánea, parecía extraño y le costaba mucho admitirlo: Ash tenía razón.
- Y es verdad, probablemente yo no soy la persona con la que tenías pensado compartir este momento importante, pero no puedo resultar tan mala elección ¿Cierto? - Esa frase fue como un balde de agua fría para Misty. Por fortuna Ash no había notado el nerviosismo en ella ni se imaginaba la magnitud de sus palabras, pues había sido él quien ocupara ese papel en sus sueños desde que lo conociera y hasta su adolescencia. El entrenador se acomodó a un lado de su amiga, ahora sin mirarla, le resultaba un poco difícil decir lo que estaba a punto de confesar – Yo… creo que no imaginaba nada de esto, aunque debo de admitir que, para mi no es nada malo.
- ¿Cómo?
- Lo sé, suena raro – Se rascó la mejilla un tanto nervioso sin voltear en dirección de la pelirroja. – Pero es verdad, con lo malo que soy para estas cosas, pude haber hecho una muy mala elección, tal vez hasta me casaba con una mujer que solo fuera una oportunista o…
- Una boba, tu eres un bobo, seguro buscabas una igual.
- Bueno, es que por lo general las hay muy atractivas, ya por lo menos es algo.
- ¿Lo ves? Bobo.
Entonces Ash se giró para observar a Misty, se sintió de verdad aliviado de notar ese gesto travieso que hacía cada vez que lo molestaba, parecía que después de todo y en contra de cualquier pronóstico, si había sido de ayuda para su amiga. Eso le daba mucha felicidad. Continuaría las bromas hasta que la tristeza se alejara de ella por completo.
- Y como dije, a ti también te pudo ir peor, pudiste terminar con Gary o cualquier otro perdedor igual.
- No lo sé, soy muy linda, la verdad es que pude conseguir alguien mejor.
- Claro que no, ya tienes al mejor.
- El mejor para presumir, Si.
Definitivamente ya estaba más animada, incluso había dejado de esconder sus ojos esmeralda que de a poco comenzaban a brillar como siempre lo hacían.
- ¿Crees que mañana podamos escoger una casa? – El chico aprovechó en usar ese pretexto para sacarla del gimnasio los siguientes días y su mente no regresara a hundirse en pensamientos tristes – Mamá ya está planeando hasta como será el cuarto del bebé en vista que ahora vivimos con ella.
- Seguro, no me ocuparé sino hasta el martes, Duplica está empeñada en hacer una despedida de soltera.
- ¿De verdad? Brock igual, ya hasta planeó un viaje a ciudad Neón con todos los chicos.
- ¿Te ibas a ir hacia la ciudad que nunca duerme sin avisarme?
- Yo no sé nada, reclama a Brock, no es que yo tenga muchos deseos de ir.
- Si, seguro la idea de ir a alguno de esos shows nocturnos solo para hombres te desagrada mucho ¿No?
- Yo solo hago lo que es tradicional, Mist. Culpa a la sociedad – Como le encantaba bromear con ella, hasta parecía que lo ensayaban. Solo resultaba que sus mentes estaban en tan buena sincronía, aunque claro, no siempre resultaba así.
- Eres un tonto, solo recuerda no pasarte de copas, ya sabemos lo que pasó en tu última borrachera.
- ¡Ha! Tienes razón, ya arruiné mi vida una vez, no quiero que eso se vuelva a repetir.
Apenas pronunció la última sílaba de aquella infame frase, se dio cuenta del grandísimo error que había cometido, pero no había forma de remediarlo, Misty lo había escuchado a la perfección y no lucía nada contenta con ello.
- Quiero decir que… - Intentó buscar una salida a su problema. Claramente no le iba a resultar tan sencillo.
- Sé perfectamente lo que quisiste decir. Arruiné tu vida, arruinamos tu vida, de hecho – mencionó con un poco de pena en la voz al momento que posaba su mano sobre su vientre – Pero no tienes por que preocuparte, todavía estás a tiempo de arreglar tu error, solo no te presentes a la boda el sábado y listo.
- No, Misty espera…
- Ya. – Se alejó disgustada de él – Has lo que quieras, llegues o no, realmente no me importa. Adiós Ash.
No le dio ni tiempo a reaccionar cuando ya estaba caminando lo más rápido posible lejos de él que, se quedó plantado en su lugar un tanto aterrado. Sentía perdido a su bebé antes de siquiera tenerlo y sobre Misty, sabía que en definitiva la perdería si no encontraba forma de arreglar esa situación.
Mistyket: ¿Qué tal? Espero que les haya gustado mucho la continuación, yo la disfrute muchísimo, como siempre Andy hizo un excelente trabajo así que no nos queda más que decir, muchas gracias por su apoyo en sus comentarios! Nos leemos en el siguiente cap.
Andy. En definitiva Ash siempre encontrará una forma de tirar todo a la basura XD pero no se preocupen que todo puede pasar y a este fic (a pesar del dolor que esto cause a mi co escritora) le faltan muchos caps. Muchas gracias por leer n_n
Respondiendo Reviews
AquaticWhisper: ¡Nos dijiste locas! Jajaja gracias Sire, es bueno que lo hayas disfrutado! :)
ElphabaLii: ¡Si recuerdo como ese día fue súper divertido! Gracias por las felicitaciones! :) Que bueno que te gusto y gracias por los ánimos nena :) Estoy segura que disfrutarás también este cap!
Escorpion: ¡Gracias! Pues aquí está más, justo como querías, espero que lo hayas disfrutado!
May Himemiya: ¿Cómo no hacerte un detallito? Si me apoyas con el pokebullying! Jajajaja, pues seguramente habrás disfrutado de más situaciones que los pusimos y los vamos a poner, apenas empieza esto para ellos jaja pobres! Ojala nos digas que te pareció el cap :)
Merylune: o_o sería raro que se besaran jaja falta mucha historia para algo así :P y pues aquí está la actualización hecha por Andy, estoy segura que también te gustará :)
Naliaseleniti: ¿Dabas la historia por muerta? ¿Por qué? :( si actualice el cumpleaños de Andy justo como se había anunciado el capitulo anterior… jaja de toda formas, que bueno que te reíste ese siempre es nuestro objetivo y que te haya gustado, seguro también te gusto este cap de Andy, fue muy bueno.
DjPuMa13g: ¡Gracias por tu review! Como ves las situaciones incomodas y vergonzosas es algo que no acabaran pronto y más con las hermanas de Misty :P Espero que disfrutes el cap y nos digas lo que piensas ;)
Guest: Red? Jaja puedo apostar el millón que no tengo que fuiste tú quien puso este review, pero en fin… la venganza! Jajaja fue genial, la verdad me divertí mucho al hacerla y lo de la casa quedará pendiente para otros capítulos… espero que disfrutes el capitulo y nos digas lo que opinas :)
Snow225: ¡Nos alegra tanto que lo disfrutes! :) y que haya sido divertido jaja al fin esa siempre es la intención, gracias por tus palabras y pues aquí está más, ojala nos digas lo que piensas de la continuación :)
Candy Black: jajaja gracias! Yo también cuando estudiaba, prefería leer antes de estudiar :P y qué bueno que continuaste tu historia, nos halaga que sirviera de inspiración porque yo me alegre mucho al leer la continuación :) y espero que te guste este capítulo!
Tibetana: ¡Ya no te vuelvas loca! Aquí está la continuación ;) jaja falta mucho por desarrollar en esta historia y aun tienen que pasar por uno que otro enredo. Lo de hablar por el face, claro tanto Andy como yo estaríamos feliz de hablar contigo, por lo que a mí me puedes buscar como Misty Ket y el face de Andy está en su perfil, ahí nos vemos :)
