Holis! Aquí Andy que como dije,tendría una actualización más antes de desaparecer jaja y tuvo que ser algo lindo para que no les dieran ganas de matarme. No sé que tanto decirles más que... diabéticos, aguas XD En fin espero que lo disfruten!
Capitulo XI. Una Promesa Es Para Siempre (Parte I)
Había sido demasiado temprano cuando se despertó y lo seguía siendo a pesar de que ya había ordenado toda su ropa hasta por colores, desayunó abundantemente y acababa de salir del baño después de una larga ducha. A pesar de todo eso no pasaban de las ocho de la mañana y se había quedado sin pretextos para usar su celular y llamar a Ash.
Se sentó al borde de la cama, con el cabello aun escurriendo, observando el aparato en su mano derecha. La pantalla negra sería llenada de múltiples funciones con solo un movimiento de su dedo, aun así no se atrevía a hacerlo, solo lo miraba intensamente, esperando que el aparato actuara por voluntad propia y como si su mente ejerciera alguna clase de poder telepático en éste, comenzó a sonar. Se sintió aún más sorprendida cuando vio el nombre y la fotografía de quien tan nerviosa la tenía. Tardó en contestar, tal vez porque la imagen risueña de Ash en su móvil le quitó por completo las ganas de decirle que la boda no se realizaría.
Tercer timbrazo. Suspiró con fuerza apretando fuertemente el teléfono en su mano.
Cuarto timbrazo. "Estás haciendo lo mejor para todos" se convenció a si misma antes de atender la llamada.
- ¡Me contestaste! – Dijo Ash con más alegría de la requerida para esa simple afirmación - Estaba seguro de que tendría que conformarme con dejarte un mensaje en el buzón.
- Lo hice por una razón
- ¿Si?
- ...Tenemos que hablar.
- No podría estar más de acuerdo - Aseguró aun conservando esa alegría en la voz y que, sin verlo, Misty sabía que de seguro expresaba eso mismo en sus ojos cafés. Si que iba a resultar difícil lo que estaba a punto de hacer.
- Escucha Ash, yo estuve pensando...
- Misty, yo también quiero tener esta charla contigo lo antes posible, pero creo que lo mejor es que sea en persona, ¿no?
Era cierto, ya de por si era bastante malo lo que iba a decir como para que aparte tuviera que hacerlo sobre el auricular. Decírselo de frente parecía lo más justo.
- E... Es cierto, tienes razón. ¿Crees que puedas venir lo más pronto posible a mi casa?
- No puedo, estoy ocupado.
- Entonces yo voy a Paleta, solo termino de arreglarme y en un par de horas estoy a...
- No, no estoy en el pueblo.
- ¿Entonces donde rayos estás? - Comenzaba a perder la paciencia.
- Ya te lo dije, ocupado.
- ¡Ash! ¿Entonces como supones que hablemos? ¡La boda es mañana y...! – Se dio cuenta que todavía estaba considerando esa posibilidad. La ceremonia no se iba a efectuar, aun le costaba asimilarlo. Y luego estaba el extraño comportamiento de Ash, tan tranquilo o ¿aliviado? ¿Tal vez es que él tenía la misma intención de deshacer el compromiso y ya había huido? No podría haberla dejado de esa manera tan cobarde ¿cierto?
- ¡Maldición! - la voz agitada del entrenador le recordó que aún estaban al teléfono - Mist, tengo que irme, pero espero hablemos pronto, ¿de acuerdo?
- ¿Y cómo haremos eso si tu no estás?
- Tengo que atender esto, te veo luego
- ¿Atender que? ¿Vernos en donde?
- Ya lo sabrás. ¡Hasta entonces!
- ¡¿Saber qué?! ¡Deja de hablar incoherencias! - Si, ya estaba desesperada y más lo estuvo cuando escuchó el tono intermitente en la línea. Él ya le había colgado.
- ¿Pero que rayos? - Exclamó enojada deshaciéndose de su celular aventándolo al rincón donde se encontraban un montón de almohadones. ¿Como se supone que iba a romper con él ahora? El tiempo corría, tenía que decírselo a todos y no podría hacerlo si a quien tenía que informárselo primero no aparecía.
Caminó de un lado a otro de su alcoba mordiéndose las uñas.
¿Qué hacer? ¿Qué hacer? Perder el tiempo no era una opción. Tal vez decírselo a sus hermanas de todas formas... No, definitivamente tenía que enterarse Ash primero. Buscaría su celular, le marcaría y soltaría la noticia, no había de otra.
- Solo... Se lo diré. Eso haré - Hablaba consigo misma para darse ánimos. Caminó al rincón donde reposaba su celular, pero ni bien dio dos pasos en esa dirección, el timbre comenzó a sonar tan fuerte y constante que fue difícil ignorar.
Parecía de esas veces que los niños del vecindario jugaban bromas, dejando pegado el dedo al botón del timbre, solo que diez veces más fuerte y diez veces más desesperante o así le pareció, tanto que se dirigió a la puerta principal de grandes zancadas dispuesta a golpear a quien quiera que estuviera haciendo que toda su casa retumbara con el molesto y constante sonido.
- ¿Cuál es tu maldito problema? – Gritó al abrir la puerta de golpe, sin esperar ser recibida por un sonriente rostro familiar.
- Hola Misty
- Brock – Se tragó el regaño que tenía preparado, en parte porque siempre lo vio como a un hermano mayor y en gran parte porque estaba bastante sorprendida. - ¿Qué haces aquí tan temprano?
- Oh, pues ya sabes como a veces abusan de mi bondad. – respondió con un tono risueño, – Así que me han utilizado para hacerla de chofer.
- ¿Chofer? - Se asomó a los lados de su puerta, buscando en el pasillo del edificio si había alguien que acompañase al criador, más específico si es que Ash venía con él - ¿De quién? – Preguntó en desconcierto al no ver a nadie más en el corredor.
- Tuyo, por supuesto.
- ¿Mío? Pero si yo no voy a salir.
- Claro que si – Sin darle oportunidad a Misty de objetar ya estaba jaloneándola de la manga del suéter – Tienes que venir conmigo, se hace tarde.
- ¿Tarde? No sé de que hablas Brock, yo no tengo porqué salir a éstas horas, además tengo cientos de pendientes por atender y…
- Nada, nada tu vienes conmigo, sino se va a hacer tarde.
- ¡¿Tarde para qué?! – Intentaba librarse del amague de su amigo sin conseguirlo. En un acto totalmente infantil se sujetó del marco de la puerta, esperando a que Brock desistiera en su tarea de arrastrarla, lo cual pasó al cabo de unos segundos.
- Escucha, - Dijo Brock, tratando de calmar a la pelirroja – Quedaste de hablar con Ash ¿cierto? – Misty asintió – Pues es a donde te voy a llevar, a donde está él.
- Esto es ridículo, ¿Por qué no simplemente viene él aquí y ya?
- Porque está ocupado… - Misty comenzaba a cansarse de ese tipo de contestaciones y le dedicó una mirada asesina al criador – Pensé que Ash te había avisado eso, yo no tengo la culpa de que no cumpla con su parte.
- Bueno, si me avisó… algo así.
- Como sea, ya perdimos mucho tiempo así que, vámonos.
No iba a ganar nada discutiendo con Brock y de todas formas tenía que hablar con Ash, así que no tenía más opción que seguir a su amigo a donde quiera que el campeón estuviera escondiéndose.
- Bien. - Su fastidio era notorio en su voz – Voy contigo, solo voy a…
- No, no hay tiempo. – Antes de que la pelirroja pudiera reaccionar. Brock ya había cerrado la puerta de su apartamento.
- ¡Brock! Necesito mi bolsa y… ¡mis zapatos!
- Ya te dije que no hay tiempo, además no necesitas nada de eso
- ¡Como no voy a necesitar zapatos!
- ¡Vamos, vamos!
- ¡Pero…!
No había caso, a empujones ya había entrado al elevador del edificio y estaba segura que Brock no le iba permitir retroceder. De todas formas no tenía llaves para ingresar a su apartamento y tomar un par de tenis o algo para golpear a Brock por obligarla a salir de esa manera.
Bueno, ya tendría oportunidad de desquitarse de él y de Ash, claro, él estaba detrás de todo… Aunque seguro no habría ya más interacción entre ellos una vez que cancelaran la boda.
oOoOoOoOoOo
- ¿Ya Brock a dónde…?
- Te lo dije, hace veinte minutos que lo sabrás cuando lleguemos y sigue siendo así
- Pero…
- Shhh déjame manejar.
- Es que ya llevamos una hora de camino ¿Qué hace Ash tan lejos?
- Tú recorriste esta región a pie ¿y ahora todo se te hace lejos?
- Entonces tenía la vitalidad ¡Y por lo menos sabía a donde iba!
- Con Ash liderando la mayor parte de los recorridos no sabíamos ni por donde andábamos.
- ¡Ya Brock! Dime donde vamos.
- Lo sabrás cuando…
- ¡Aaagh! Olvídalo.
Rendida por completo solo se cruzó de brazos dejando que su amigo condujera el vehículo, lo cual él hacia en total silencio, si acaso de ratos silbaba alguna melodía, luciendo de por más alegre. Cualquiera que fuera el motivo, no podría ser bueno para ella, estaba segura.
Miró hacia sus pies, moviendo los dedos que andaban libres en el piso del auto, por lo menos hasta ahora Brock había tenido razón en algo: no había necesitado zapatos, pues no se habían detenido en casi tres horas, lo que solo le generaba más dudas.
- Oye Brock, ¿ese señalamiento decía saliendo de ruta 9?
- No lo sé, no lo vi.
Mentía, lo sabía y seguía ignorándola cada vez que preguntaba cosas similares. Cómo ya estaba cansada de sus evasivas, cansada en general realmente, apenas si reposó su cabeza en el respaldo se quedó profundamente dormida.
Cuando despertó, dos cosas se hicieron muy obvias: que el día ya estaba realmente avanzado y que el vehículo había disminuido de velocidad.
Se asomó por la ventanilla notando una caseta morada, después de ella había un gran letrero extendido por toda la carretera que le indicaba el lugar al que habían llegado después de tantas horas de viaje.
"Bienvenidos a Ciudad Fucsia, la pasión rosa"
Despierta y con fuerzas renovadas volvió a estallar en preguntas hacia el criador ¿Por qué estaban allí? ¿Qué rayos hacía Ash tan lejos? ¿Qué hora era? Nada era respondido por Brock, él solo sonreía mientras cantaba para si, cuando la voz de Misty empezaba a ser insoportable, subía el volumen en el estero y asunto arreglado, aún quedaba otra hora de camino por recorrer, cosa que era ignorada por la chica.
De nueva cuenta se hallaba solo haciendo rabietas y pucheros, inflando las mejillas como un jiglypuff enardecido, viendo por la ventana a la gente pasar en las calles de Fucsia, que cada vez le resultaban más desconocidas hasta que dejaron de haber avenidas quedando solo una verde y larga vía que se iba acercando cada vez más a la costa.
A lo lejos comenzó a notar una decena de casas que rodeaban el litoral, no parecía que nadie viviera en tan hermosa villa, la tranquilidad del paraje era incomparable. Estaba tan perdida en ello que no notó cuando el auto se detuvo por completo.
- Listo, llegamos – Anunció el criador, logrando con ello llamar la atención de Misty.
- ¡Al fin! – Sin esperar indicaciones se bajó del automóvil para mover sus ya entumecidas extremidades, azotó la puerta del copiloto y cuando lo hizo, Brock arrancó de manera casi desesperada alejándose en su Mercedes blanco hasta perderse de vista.
- ¡Brock! – Gritó molesta ¿Qué rayos se suponía que hacía? La dejó en medio de la nada sin siquiera saber a donde dirigirse.
Todo eso parecía muy claro cuando se giró y vio salir de uno de los portones al maestro.
Al igual que Brock, lucía muy sonriente, caminando en su dirección mientras que ella se había quedado petrificada. En todo el viaje había dejado de lado el pensamiento molesto: la mala noticia y lo que eso significaría para el resto de su vida y la de su hijo, pero lo tenía muy presente ahora, aunque no tan presentes los argumentos que la llevaron a tomar esa decisión. Viendo a Ash, todo parecía no tener validez.
- Por fin llegaste, pensé que habían tenido alguna complicación
- Que estuvieras tan lejos, esa fue la complicación – señaló Misty un tanto molesta, apenas dando un par de pasos torpes sobre el camino de tierra. – ¡Si quieres hablamos en Sinnoh, no hay problema!
- Lo siento, era muy necesario que estuviera aquí – Contestó con una sonrisa. – Pero creo que no es malo tener nuestra conversación en este lugar.
Había llegado el momento. Misty movía las manos con nerviosismo sin encontrar una pose cómoda, no había nada que la detuviera ahora, solo que no sabía como empezar a hablar.
- Escucha Ash… - Antes que pudiera soltar de golpe la mala noticia Ash levantó las manos indicándole que callara
- Lo siento Mist, sé que de seguro tienes cosas importantes que decirme, pero si no te molesta, quisiera hablar yo primero
- De acuerdo – Aceptó no tan convencida de lo que pudiera salir de boca de Ash, él solo seguía sonriente.
- Antes que nada, quiero disculparme por lo que dije la última vez que nos vimos
- No es necesario que lo hagas, digo, si es así como te sientes... -
- ¡Es qué no es para nada lo que siento! - Hasta allí llegó el plan de Ash de hablar con naturalidad, reventando en palabras atropelladas que iban acompañadas de ademanes exagerados que tiraba al aire - Eso es lo peor de todo. ¡Yo solo seguía tu juego! y fue la cosa más estúpida que se me pudo ocurrir y yo solo... ¡Hablé sin pensar, no sabes cuanto lo lamento!
- ¡Está bien, está bien! - Misty levantó sus manos tratando de calmar al entrenador que en cualquier momento se podría quedar sin aliento - Acepto tu disculpa.
- Pero me crees, ¿verdad?
- ¿Que dijiste algo verdaderamente estúpido y hablaste sin pensar? Si, creo que eso es muy probable. - Sonrió, Ash lo hizo también. Se sentía más aliviada de saber que él en verdad se preocupaba por su futuro hijo, al final de cuentas era lo único que importaba, así no sería necesario enredarse en un matrimonio sin amor, Ash podría hasta vivir en Celeste, al fin y al cabo ya pensaba mudarse. Se dio cuenta que a pesar de la sincera disculpa de Ash, ella seguía firme en su decisión, además que había llegado el momento de decírselo.
- No te preocupes ya de eso, Ash, pero hay algo que…
- ¡Espera! Aun no he terminado con lo que tenía que decir, solo… - suplicó con sus manos juntas, de nuevo sonriéndole a Misty a quien no le quedó más remedio que escucharlo, pero él ya no parecía tan tranquilo como al principio, todo lo contrario, evadía mirarla directamente y jugaba con sus dedos pasándolos por los bordes de su camisa.
- Ya me disculpé y creo que ha quedado muy claro que a pesar de no haber planeado nada de esto, no considero a nuestro bebé como un error, pero hay otra cosa que necesito entiendas que es muy importante para mi y siempre lo va a ser... Tú.
No estaba bajo ningún parámetro preparada para escuchar algo como aquello y sus mejillas lo demostraron tiñéndose de carmín al instante. Lo mismo pasó con Ash que si bien había preparado todo un discurso al respecto, su lengua se negaba a cooperar, de todas formas intentó expresarse.
- No es difícil decir que eres una de las personas más importantes en mi vida. Siempre te consideré mi mejor amiga, aún cuando estuvimos apartados, siempre fue así. Recordaba cada momento que habíamos vivido, cada cosa que me habías enseñado y fueron los recuerdos de tus consejos o tus regaños cuando se me subía mucho el ego… - dijo lo último en tono muy bajo, pero Misty lo captó igual – lo que me hacía seguir adelante. Fuiste mi conciencia, mi razón y nunca terminaría de agradecerte eso, porque gracias a ti he alcanzado todos mis sueños y es por eso que yo... yo quiero asegurarme de que tú alcances los tuyos, todos sin excepción, incluso los que creías perdidos.
Sonrió de nueva cuenta al terminar su discurso, sin estar seguro si es que ella lo había captado del todo, más la mirada verdeazulada se notaba deleitada por sus palabras.
- Así que… si… eso es lo que te puedo ofrecer, para toda la vida, Mist.
- Ash, no es necesario, es decir, nosotros no deberíamos…
- Ya sé lo que piensas, que solo lo digo por decir, ¡pero no son solo palabras Misty! Por eso preparé todo esto, para que te des cuenta de que hablo muy en serio.
- ¿Ah? – se desconcertó con la elección de palabras que hizo el entrenador sin entender a que todo esto se refería - ¿Qué cosa hiciste, Ketchum?
- Luego dicen que el despistado soy yo. - metió ambas manos en los bolsillos de su pantalón, meciéndose ligeramente, en apariencia bastante contento porque todos sus esfuerzos por darle una sorpresa a la muchacha dieran resultados – ¿Por qué crees que te hice venir hasta acá?
- Pues… - Si que se le pegaba esa cualidad de su amigo, porque no tenía ni idea – No lo sé.
- Bueno, ahora lo sabrás.
Con perfecta sincronía, Brock reapareció caminando desde el mismo portón por el que había aparecido el campeón llevando una caja blanca entre manos, bastante grande, en la opinión de Misty y también notó como es que el criador se había cambiado de ropa luciendo más elegante. ¿Para qué necesitaba estar tan trajeado en ese momento?
- Toma – Extendió el paquete hacia la pelirroja que continuaba como en trance, con la decena de dudas nublando su mente. – Creo que será de tu agrado y no te preocupes, no dejé que Ash lo viera, ya sabes que es de mala suerte.
- ¿Ash no viera qué? – siguió preguntando sintiéndose en extremo nerviosa sin atreverse a mirar el interior de la caja.
- Bueno, lo que pasa es que, - El joven entrenador se acercó un paso a ella teniendo las mejillas un tanto coloradas – Ya casi es hora del atardecer, eso quiere decir, que es momento de tener tu boda soñada, Mist.
- ¡¿QUEEEEE?! – Como reflejo miró de nuevo lo que tenía entre manos, después a Brock, esperando que le explicaran más, pero ambos chicos solo sonrieron.
- Es mi forma de demostrarte que hablo en serio – Dijo Ash – haré lo que sea para hacerte feliz, por eso es que nos casaremos aquí, en la playa, al atardecer. Justo como siempre soñaste que sería.
- Incluyendo... – Agregó Brock señalando el paquete que acababa de entregar a su amiga – El vestido perfecto. Créeme tengo el mejor de los gustos.
Decir que se había quedado sin habla era poco, sentía como un nudo obstaculizaba su garganta y las lágrimas se juntaban rápidamente en sus pupilas sin saber cuanto tiempo iba a poder contenerlas. Nunca en su vida había recibido un gesto de esa magnitud y jamás hubiera imaginado que proviniera de Ash. El chico que había sido su mejor amigo para después convertirse en casi un desconocido, ahora estaba allí, frente a ella, pidiéndole que fuera su esposa y no estaba segura que él la amara, en todo su discurso nunca se le escapó esa palabra, pero sabía que podría contar con él siempre, tenerlo a su lado, formar una familia como lo habían planeado. ¿Ser dos amigos intentando hacer una vida juntos sería suficiente? Quería creer que si y sin duda quería tomar ese riesgo.
- Bueno… - Ash habló desanimado al ver como Misty no respondía o siquiera parpadeaba, tal vez toda la idea era estúpida. – Si crees que es una tontería, yo puedo llevarte a tu casa…
- No – Por fin Misty contestó, negando efusivamente. El movimiento de su cabeza le arrancó unas cuantas lágrimas que volaron en el viento – Es perfecto, Ash, vamos a casarnos ahora mismo.
- ¡Bien! – El entrenador repuso su perdido animo en un instante y comenzó a caminar de espaldas para no perder de vista a Misty todavía – Voy a cambiarme, creo que tu harás lo mismo, así que, te veo pronto Mist. – Finalmente se giró para correr hacia la mansión, aunque al hacerlo casi pierde el equilibrio y trastabilló un poco, creándole una risa demasiado infantil a Misty - ¡No te burles de tu futuro esposo! – Gritó ya en la distancia
- Bien, es hora de arreglar a la novia – Brock también parecía emocionado – Porque no puedes casarte en jeans y suéter
- Tienes razón, ¡Me prepararé!
Sin saber si era su propio entusiasmo o el que le había sido contagiado de ambos chicos, Misty se dejó guiar por el criador donde debía alistarse.
oOoOoOoOoOo
El escenario era perfecto, Ash se había asegurado de ello, incluyendo que él también encajara en esa imagen que Misty debiera ver una vez que caminara en su dirección: su pantalón y chaleco de un tono pajizo, su corbata azul brillante perfectamente acomodada, su camisa blanca, impecable doblada cuidadosamente hasta los codos… Si, había previsto todo, excepto lo nervioso que iba a estar, en especial cuando el cielo comenzaba a teñirse naranja, anunciando la proximidad de la noche sin que Misty o Brock se dignaran a aparecer.
"Todo se va a echar a perder" Pensaba nervioso, pasando su mano sobre sus cabellos, desacomodando un poco el peinado que Brock le sugirió y volviendo algunos mechones a su original rebeldía.
- ¡Listo! – Apareció su amigo, corriendo para ocupar su puesto al frente del altar – Misty está preparada.
- Ya era hora. - Soltó un suspiro de alivio al momento que hacía una seña al cuarteto de música que había elegido para esa ocasión.
Con el primer acorde, Misty supo que era momento de caminar hacia la orilla del mar, donde Ash y Brock la aguardaban. Era un pequeño sendero en forma de L, así que no sabría como sería todo hasta que diera ese giro de noventa grados que literalmente cambiaría su vida. Nunca imaginó cuan maravilloso sería lo que se iba encontrar cuando lo hizo.
Había un largo camino de pétalos multicolores, además de que había ramilletes a los costados, marcando el sitio exacto por donde debía pasar, al final, estaba una pérgola blanca adornada con delicados velos de tul azul turquesa y más flores; atrás de eso, el diáfano océano con el cielo lleno de tantas tonalidades que era difícil nombrarlas todas, pero lo que más le sorprendió fue ver allí a los costados fungiendo como testigos a la mayoría de sus pokemón y los de Ash.
Ash se había equivocado, eso no era nada como sus sueños, era aún mejor y que al final del altar fuera él quien la esperara lo hacia más increíble si es que eso era posible.
Para el entrenador no era una vista indeseable tampoco. Cuando Brock insistió en que él encontraría el tan nombrado vestido perfecto, lo tildó de loco, ni es que un montón de tela pudiera ser mejor o peor que otro montón de tela, pero desde el segundo que vio a Misty admitió que tan equivocado había estado.
Parecía estar hecho del más delicado y blanco encaje que apenas cubría parte de sus hombros y después envolvía perfecto toda su figura. No era en extremo largo, aunque si le dejaba al descubierto sus tobillos revelando sus aún pies descalzos. Un lazo del mismo azul que el de su corbata iba atado debajo de su busto completando el atuendo. Su cabello de fuego, suelto al viento adornado solo con algunas pequeñas florecitas… en definitiva lucía tan natural, tan bella… tan Misty.
Se sonrojó un poco al pensar en ello y trató de ocultarlo, hasta que la pelirroja se colocara a su lado, sonriendo como nunca la había visto sonreír. Si, estaba tomando la mejor decisión de su vida.
- Estamos todos hoy aquí reunidos en este bello escenario, para unir en matrimonio a este par de jóvenes atolondrados. – La voz de Brock rompió con la atmósfera tranquila que creaba la música y el natural son del mar, llamando la atención de ambos, pero sobre todo de Misty.
- Espera un momento, ¿Qué se supone que tú vas a llevar a cabo la ceremonia?
- Claro, no me iba a perder esta oportunidad – Contestó Brock – De todas formas lo harán oficialmente mañana, así que dame ésta satisfacción ¿No, Misty? – La mencionada miró a Ash quien solo se encogió de hombros.
- Ey, es lo único que pude conseguir con tan poco tiempo de anticipación, – Bromeó – además que también me pareció buena idea.
Misty rió un poco sin poner objeción, la verdad es que el hecho de tener a Brock desenvolviendo ese papel lo hacía aún más especial.
- Como decía, estamos aquí todos reunidos para unir las vidas de Ash y Misty que, desde muy niños se encontraron, hallando en el otro un compañero de aventuras, ahora, quiero creer que serán eso mismo para toda la vida. – Brock se sentía de verdad emocionado, porque, siempre los sintió perfectos, viéndolos sonreírse de esa manera cuando estaban a punto de casarse solo le confirmaban lo acertado que estuvo desde quince años atrás. Se aclaró la garganta al sentir que en cualquier momento se pondría a llorar como una adolecente emocionada –En realidad no hay necesidad de que yo diga nada más, así que… ¿Ash, quieres decir tus votos?
- Oh… yo… - Tal vez no había arreglado todo para que saliera a la perfección, le falló ese pequeño detalle. Su acostumbrada pose de nerviosismo no tardó en hacerse presente – Creo que lo olvidé
- ¡Ash! – Brock lo regañó, pero Misty le hizo una señal para que desistiera.
- Esta bien, no es necesario, yo… ya escuché todo lo que tenía que prometerme Ash hace rato, ¿no es cierto? – Sonrió al momento que extendió su mano hacia el joven que la tomó con cariño entre las suyas.
- Cierto.
- Pero… si no te importa, a mí sí me gustaría decir algo. – el entrenador solo asintió, esperando que ella hablara – Solo quiero decir que… todo lo que me prometiste, hacerme feliz... con esta sola tarde ya lo estás consiguiendo así que, toda una vida juntos… no me alcanzará para hacerte sentir lo mismo, pero lo intentaré.
Ambos estaban rojos como tomates cuando Misty terminó su discurso de manera tímida, sobre todo porque Brock y todos los pokemón los estaban mirando. Ash solo ejerció una pequeña caricia con su pulgar sobre el revés de la mano de Misty que aún sostenía como signo de agradecimiento.
- Bueno, una vez que se han intercambiado, los votos y dado que no pudimos tomar prestados los anillos porque Daisy casi me arranca la mano cuando quise tocarlos… - Misty de nuevo levantó la mirada hacia Ash que solo murmuró un "lo intentamos" mientras que Brock seguía hablando – Los declaro, marido y mujer. Recuerden que este lazo y esta promesa es para siempre. Ahora, Ash, amigo – dijo divertido, llamando la atención del entrenador – Puedes besar a la novia.
"Oh oh"
Ambos jóvenes dejaron de sonreír al recordar esa pequeña tradición que, tanto sus pokemón como Brock esperaban que fuera efectuada.
No era nada del otro mundo, solo besarse, ya habían tenido que hacerlo para no levantar sospechas en otra ocasión, pero por alguna razón, en ese momento parecía que si se daban un beso sería más… íntimo, más real.
- ¿Y bien? ¡Qué estás esperando! – Sin duda Brock era peor que una fangirl enfrente de su pareja favorita de todos los tiempos o es que de verdad él siempre esperó que sus dos mejores amigos terminaran de esa manera que, simplemente no podía esperar más. Para desgracia de la pareja, esa petición por parte de su amigo fue apoyada por todos sus pokemón.
Misty movió ligeramente su cabeza, indicándole a Ash que no habría problema si se acercaba a ella y terminaba con el dichoso ritual. El entrenador dio un paso en dirección a la chica y con su mano libre la atrajo más a él. Se miraron a los ojos por unos segundos antes de que Ash posara sus labios sobre los de Misty y… se perdiera por completo en la sensación que lo invadió como un fuego tal vez conocido, tal vez totalmente nuevo, pero que en seguida se hizo demasiado adictivo.
Si, ya la había besado antes, aunque nunca de esa manera tan tierna, demostrando con ese simple acto que todas las palabras dichas con anterioridad no eran más que la verdad.
Por su parte, Misty estaba totalmente entregada a la masculina fuerza que devoraba solo sus labios, pero que le pareció consumía todo su ser, inconscientemente soltó la mano de Ash y acomodó ambas palmas sobre su pecho, recargando todo su peso en él, mientras que Ash hundió sus manos en el cabello naranja, jugando con ellos con ternura entre sus dedos.
Era el beso perfecto, era tan irreal, era…
- ¡Ejem!
El exagerado tosido de Brock los regresó a la realidad y lejos de esa nube en la que estuvieron flotando.
En seguida se separaron apenados ante la mirada divertida de Brock.
- Creo que exageraron un poco allí ¿No amigos? – Los siguió molestando, encendiendo más el rostro de los recién casados. – En fin, felicidades a los dos, como su mejor amigo y temporal ministro no me queda más que desearles todas las bendiciones del mundo.
- ¡Pika!
- ¡Psy!
El resto de sus compañeros de aventuras se acercaron alegres para felicitar a su manera a sus entrenadores que eran más como su familia. Misty cargaba a marril y a Psyduck mientras el resto de sus pokemón soltaban con gentileza una serie de burbujas que flotaban a su alrededor y se iban esparciendo por toda la playa, brillando con los últimos rayos de sol… Sin duda había sido la mejor boda de todas.
oOoOoOoOoOo
¿Cómo es que no se le ocurrió contratar un fotógrafo profesional?, ahora tenía que conformarse con estar acechando el mismo a sus amigos que, ya llevaban más de una hora caminando a la orilla del océano, sus risas se escuchaban por la pequeña playa privada. Se alegraba de haber sido parte de ese momento que intentaba inmortalizar en fotografías tomadas con su móvil que, sin duda mostraría a los hijos de los entrenadores cuando pasaran tiempo con el tío Brocky, porque así de felices como los veía en esa noche, sabía que tendrían más que solo al bebé que ya estaban esperando.
Ash y Misty, ajenos a los pensamientos ligeramente cursis del criador, en verdad estaban disfrutando solo de su compañía, de esa amistad que parecía no tener comparación.
- ¡No lo puedo creer! - Gritó Misty, golpeando en el hombro al joven y rompiendo a carcajadas estruendosas - ¿Cómo pudiste hacerle eso a Tracey? Mi hermana lo va a matar.
- Solo si se entera - señaló Ash - No estarás pensando decírselo ¿o si?
- Tal vez, si es que mi cuñadito me hace enojar
- Cruel - El entrenador le dio un ligero empujón a su amiga, acompañándola en sus risas - ¿Qué hay de ti? ¿Algo interesante ocurrió en tu despedida?
- Pues... - Al principio no le vino nada a la mente, hasta que el recuerdo de su futura suegra bailando con atractivos extraños se hizo muy presente. - Eeee no lo sé... - Dijo nerviosa - Creo que todo fue bastante aburrido.
- ¡Mientes!
- Claro que no
- ¡Claro que si!
- ¿Porque piensas eso? ¿Dudas de mi acaso? - trataba de sonar herida, pero es que la imagen de Delia siendo el alma de la noche era más fuerte que sus pocas habilidades histriónicas y Ash lo notaba.
- ¡Ya dime que pasó!
- ¡Nada!
- ¡Cuéntame! Yo si te conté lo que pasó
- Por tonto
- ¡Misty!
- Bien, bien, te lo cuento luego, deja que Dawn me pase las fotos y los videos porque de otra forma no me lo vas a creer.
- Esta bien, pero no creas que se me va a olvidar, embustera.
Esa amistad tan especial que les hacía tanto bien estaba totalmente restaurada y más allá de eso, se tendrían para siempre, a partir de ese momento. Ese pensamiento llenaba de felicidad a Misty que no quitaba sus ojos de Ash. Éste lo notó al cabo de un rato, sintiéndose de por más extraño.
- ¿Pasa algo, Mist? - Preguntó un tanto nervioso
- Nada, solo pensaba... - estuvo tentada a decirle como se sentía, pero se arrepintió en el ultimo momento y meneó la cabeza en forma de negativa - nada importante, solo que mañana va a ser un día agitado ¿No crees?
- En definitiva - Ash lo meditó por unos segundos, sentía que la palabra interesante encajaba más - Eso me recuerda, renté una limosina con un chofer,
- ¿Despediste a Brock? - interrumpió la pelirroja a modo de broma
- Tuve que hacerlo o seguro me mata - contestó él - en fin, está afuera y puedes usarla en el momento que quieras para regresar a tu casa.
- Es tarde, - Misty observó al mar un rato más antes de comenzar a caminar hacia donde sabía que la esperaría su medio de transporte - Tal vez deba irme ahora.
- De acuerdo, supongo que... te veré mañana. - La observó un rato más, su mente insistía en querer grabársela de esa manera - ¿Nerviosa con la boda?
- No - replicó alegre, viendo a los ojos de Ash - Ya tuve una boda, creo que puedo manejar otra más.
Sin agregar nada se giró y el entrenador la siguió con la vista hasta que se perdió la pequeña figurilla de su ahora esposa, en la obscuridad.
- No lo sé, Mist - habló para si una vez que estuvo solo - Con esos amigos y esa familia... todo puede pasar.
Andy: Casi no se notó mi cursilería innata verdad? XD desde que empecé a idear la boda y después a escribirla sentí que iba a ser algo totalmente... rosa XD y lo fue, pero ya veremos que la "boda de verdad" no será tan melosa y bueno... ya sabrán que pasará. Solo un detallito a todos los que nos han comentado que ya quieren saber como termina esta historia, bueno pues agárrense porque esto no va ni a la mitad jaja, esto no acaba con las bodas ;) espero no les importe
Mistyket: La verdad es que Andy hizo un estupendo trabajo, tanto que yo me emocioné como fan de esta historia a pesar de que ya sabía lo que iba a pasar XD. Espero que les haya gustado tanto como a mí, y pues no me queda más que alegrarles el día ya que el otro cap no me toca a mí :) Le toca de nuevo a Andy, porque ella tiene cierta experiencia en este asunto de las bodas. Así que yeiiii vacaciones para mí, y ustedes no tendrán que sufrir la espera a que yo escriba :P so… es un Win-Win. Cualquier comentario es bien recibido :)
Respondiendo reviews:
Mislu: Bueno creo que en este capítulo tuviste un poco de poke, más solo un consejo… no te acostumbres aún le falta largo rato para acabar esta historia.
Shiori: Vaya que hizo algo ¿no? Espero te haya gustado.
escorpion: ¡Qué bueno que te gusto! Espero que en este también nos dejes tu opinión :)
Tibetana: ¿Qué te pareció lo que hizo Ash para solucionarlo? Ojala nos digas lo que pensaste de este cap ;)
DjPuMA13g: Fue muy divertida la parte de la despedida de solteros! No? Pues ahí está lo que se le ocurrió para arreglarlo, y al final ya están casados aunque los demás ni lo saben. Espero te haya gustado este cap, y no te preocupes por la espera del otro :P no me toca a mí jajaja
merylune: ¡TÚ! ¡Si tú! ¡Tú fuiste la que nos hizo dar de golpes contra la pared, porque al fin... fuiste tú quien adivino todas nuestras intenciones desde el capítulo nueve, en fin, pues si era lo que esperabas y no queda decirte de nuevo más que sigue leyendo y espero que te haya gustado :) Dinos lo que piensas de nuevo!
ElphabaLii: ¿No darte cuenta que no leíste un cap? Me sorprendería si no te conociera jajajaja :) Yo también me visualice en Dawn jajaja hubiera hecho eso es algo que no se puede dejar pasar, y espero que hayamos resuelto tus dudas y si Andy es más confiable así que no tenías que preocuparte por este cap... ni por el otro :P
netokastillo: ¡Definitivamente tenía que ser algo grande y romántico! Espero te haya gustado y nos des tu opinión.
Akela Rose: Gracias y obvio no te puede faltar Everything en tus favoritos :) y si Andy es muy buena, pero esta historia la hacemos entre las dos y aquí tienes la continuación.
manoloandri1: ¡Perdón! ¡Perdón! Pero no tienes que preocuparte, el siguiente también le toca a Andy (Gracias a Arceus) así que no tardará tanto, y ja! Esta estuvo antes de año nuevo :P Espero te haya gustado y nos dejes tu opinión :)
Alejandro M: ¡Ya no estés ansioso aquí está el próximo cap! Espero nos digas que te pareció :)
hikariiii94: La verdad es que nosotras somos de antaño, amamos pokémon pero el antiguo de nuestra época y por eso somos pokes, y siempre será nuestra intención no llevarla al extremo de la ficción respetando el carácter de los personajes. ¡Gracias por leer nuestra historia! Nos alegra mucho una nueva lectora ^^
Nardi-Chan: Jajajaj Dawn y Delia fueron las almas de la noche :P y su novio es Kenny jajaja espero que te haya gustado también este cap :)
