Me extrañaban aquí también? Ya no les pongo tanta explicación de mi ausencia, solo quiero demostrar que aquí sigo y seguiré.

Sin más les dejo esté capitulo que va dedicado a una querida amiga nuestra, Elphie y su pequeño regalo inesperado :) Te queremos y al nuevo pokeshipper también.

Capitulo XII. Una Promesa Es Para Siempre (Parte II)

- Ash, cariño es hora de despertar…

- Mmmm… En un rato más.

- ¡Ash! No puedes seguir durmiendo, es un día importante, debes alistarte, ¡hoy te casarás!

- Pero si yo ya me casé ayer – Murmuró entre sueños sin abrir los ojos, girándose para volver a quedar dormido en un instante.

- ¡Que tontería estás diciendo, levántate ya!

Hablarle de buen modo no iba a funcionar, éste era su perezoso hijo que había llegado tarde hasta cuando empezó su entrenamiento pokemón, era mejor simplemente actuar, claro con la ayuda de su fiel pokemón.

- Mimey, ya sabes que hacer.

- ¡Mr. Mime!

Con una sonrisa que parecía demostrar la extrema alegría que sentía al cumplir esa orden, Mr. Mime, giró el colchón de la cama del entrenador, que cayó al suelo y sobre él sus cobijas revueltas. La alfombra no fue suficiente como para evitar que se llevara un buen golpe ante tan brusco despertar.

- ¡Mamá! – Gritó casi como niño pequeño, al sentarse sobre el suelo, parpadeando rápidamente, sintiéndose aún adormilado – Por qué tanta insistencia en levantarme ¡a las siete de la mañana!

- En serio Ash, no puede ser que olvides que hoy es el día de tu boda y Arceus me ayude, así tenga que ser ruda contigo, no dejaré que hagas esperar a Misty ni por un minuto, jovencito.

- Yo tampoco quiero eso – Se levantó un tanto adolorido, tratando de acomodarse un poco el cabello y soltando un bostezo – Pero de todas formas no veo necesidad de que me despiertes tan temprano, la ceremonia es hasta la tarde, tengo suficiente tiempo para…

- El tiempo pasa volando en este tipo de cosas, Ash. Es mejor estar prevenidos, aun debo planchar todo, tienes que asearte por supuesto, pero primero debemos desayunar, después ya no va a haber tiempo, además la florista no ha traído el botonier ¿y si se le olvida?, además Samuel…

Su madre continuaba moviéndose de un lado a otro en su habitación, tomando algunas cosas y soltándolas después en cualquier rincón, buscando hacer todo lo que fuera necesario para ayudar a su hijo en ese importante día, aunque no lograba concluir nada. Ash dejó a un lado su pereza, permitiéndose sonreír un poco observando a su madre antes de detenerla.

- Mamá… ¡Mamá! – La tomó por los hombros y Delia todavía tardó unos segundos en mirarlo, seguía con en el pensamiento en la decena de pequeños quehaceres que se supone debía estar haciendo, por ejemplo planchar la camisa blanca que tenía fuertemente sujetada con sus manos. – Mamá, no debes estar nerviosa, ya verás que todo sale excelente.

- Lo sé, hijo – Su preocupación había desaparecido por arte de magia, dejando en su lugar solo un bello sentimiento que se manifestaba en ese brillo en sus ojos que anunciaban lagrimas deseosas de salir – Es solo que… estoy muy emocionada que este día por fin llegara. Con lo despistado que eres y tu pésima suerte en el romance…

- ¡Mamá!

- Lo que quiero decir, es que este es un día muy feliz para ti, Ash y me alegra estar aquí a tu lado para disfrutarlo.

- A mi también me hace muy feliz, mamá. - Sin previo aviso, alejó los brazos de sus hombros y la envolvió en un fuerte abrazo que estaba cargado de todo el agradecimiento que tenía para esa mujer, su madre, quien fuese su pilar más importante desde siempre. Cuando por fin la dejó ir, pudo ver esas lagrimas que tanto se habían anunciado y que no demostraban otra cosa que una dicha infinita nacida del orgullo inspirado por su hijo.

- Pero no podemos seguir perdiendo el tiempo, ¡es tardísimo! Todavía no decido que zapatos ponerme…

De nuevo, comenzó su desenfrenada carrera por toda la casa, murmurando incoherencias a su paso. La hubiera detenido de nueva cuenta sino fuera porque el sonido del timbre requiriera de su atención, ya que ni su madre, ni el pokemón mimo parecían escucharla. Sin dignarse a cambiar, bajó las escaleras para atender la puerta.

- Buenos días, Ash ¿listo para el gran día?

- ¡Brock! ¿No se supone que te vería en la iglesia?

- Con lo tarde que regresamos ayer de ciudad Lavanda, supuse que tu madre necesitaría un batallón para levantarte, así que vine a ayudar con eso y con otras cosas – para enfatizar su ultima frase, Brock le mostró una cajita de vidrio que contenía dos pequeños ramilletes, flores rosas, acompañadas de otros retoños en blanco y verde envueltas en listón dorado. – Creo que no debemos olvidar estos, por eso pasé a la florería de camino aquí.

- ¡Brock! – La señora Ketchum bajó por las escaleras tomando el adorno que debían portar en la solapa ambos jóvenes para después agradecer al criador con un afectuoso abrazo - Tu siempre tan prevenido, ojalá otros fueran como tu. – Brock rió un poco, más al ver el rostro enojado de su mejor amigo, aunque no tuvo tiempo de contradecir a su madre. – ¡Pasa! Tal vez puedas preparar el desayuno en lo que tengo todo listo.

- Seguro, señora Ketchum, estoy aquí para ayudar en lo que pueda.

Delia sonrió un poco más relajada al momento de desaparecer por las escaleras y continuar con sus labores para esa mañana, mientras que Brock se dirigió a la cocina dispuesto a preparar los alimentos. Entonaba una ligera melodía al compás del trajín en la cocina, sin realmente prestarle atención al entrenador que solo se sentó frente a la barra, de nuevo bostezando. Ash nunca cambiaría, ni siquiera porque ese día se convertiría en un hombre casado, un futuro padre de familia que parecía ignorar todo lo que esos títulos conllevaban, pero Brock pareció encontrar aquello más como una ventaja para él.

- Así que Ash, - Finalmente se acercó a la barra, dejando una taza de café en las manos del chico – Espero tengas preparada una mejor vestimenta para este día tan importante, porque la que traes ahora… - El entrenador se miró para constatar que seguí en shorts y camiseta, además que sus pies estaban libres de cualquier tipo de calzado.

- Yo no te veo en traje tampoco, así que no me critiques, es muy temprano aún

- Pero ya tengo todo listo, además, yo no soy el que se casa

- Estaré listo cuando tenga que estarlo ¡Vaya que estás igual que mi madre! Ambos están muy nerviosos con todo este asunto.

- Y tu demasiado tranquilo, es raro en realidad…. Aunque claro, la verdad es que no tienes porque preocuparte, después de todo Misty ya no se puede escapar de ti ¿Cierto Ash?

- ¿Ah?

- Si ustedes técnicamente ya están casados y vaya que fue una muy buena ceremonia la de ayer, si me permites decirlo. – El tono de burla no pasaba desapercibido para el entrenador que intentó esconder su vergüenza tras la taza de café de la que apenas si tomaba unos sorbos, evitando así hacer cualquier comentario.

De todas formas Brock notó ese nerviosismo que se estaba haciendo tan característico en él cuando se hablaba de su relación con la pelirroja y sintiéndose satisfecho de verlo así, se alejó con sartén en mano, dispuesto a poner en práctica sus habilidades como chef.

Ash pareció sentirse un poco más relajado sin la escudriñadora mirada de su amigo sobre él, aunque sus palabras siguieran haciendo estragos en sus pensamientos. Era verdad, no sentía que ese fuera el día de su boda porque en realidad ellos estaban casados ya, aunque nadie lo supiera. No sabía si eso era más extraño que el hecho de que tendrían un hijo o que ambas cosas no hubieran sido planeadas, porque no eran dos personas enamoradas casándose, teniendo una familia, eran solo dos amigos que sin desearlo habían encausado una vida juntos.

Tal vez, lo más raro de todo, era que aquello no se sentía como una locura… se sentía correcto.

- Bueno, creo que después de todo tenías razón, Ash – Esperaba otros comentarios que lo incomodaran cuando Brock le habló, pero éste solo se acercó colocando sobre la barra dos platos con huevos y tocino – Creo que si es muy temprano, todavía quedan dos o tres horas antes de que tengamos que estar de camino a la iglesia.

- Te dije que exageraban.

- Si, si, es difícil creer que por alguna vez tengas razón, lo que digo es: ¿Qué sugieres para pasar el tiempo?

- No te hagas el tonto conmigo, Brock. Sabes exactamente lo que quieres hacer…

oOoOoOoOoOo

- ¿Esto va a tardar mucho todavía?

- Me temo que si cariño.

- Que remedio.

- E… ¿eso es todo lo que vas a decir al respecto?

- ¿Que más debiera de decir Daisy?

- Oh no lo sé: "¡Acaso están locas! No me voy a quedar sentada por horas, igual y me termino pareciendo a alguna de ustedes; yo no quería esto, el vestido es estúpido ¡y éste peinado también lo es!" Algo como eso.

- No aprecio cuando me imitas, lo sabes.

Eso era todo, la mandíbula de la rubia cayó prácticamente hasta el suelo. Daisy estaba segura que de seguro en cualquier momento salía fuego del cielo, porque si la extrema tranquilidad de Misty no era un claro indicio del fin del mundo, entonces no sabía porqué otra razón era.

La habían despertado desde antes del amanecer, casi la aventaron a la ducha apurándola cada cinco minutos y desde que saliera del baño fue arrastrada hasta la alta silla en la que ya llevaba varias horas sentada, eso sin contar que no había probado ni un alimento, pero nada de toda su ajetreada mañana parecía molestar a Misty. Si acaso solo mostraba molestia con algún ocasional largo parpadeo a causa del sueño que todavía sentía, permaneciendo inmóvil rodeada de maquillistas y estilistas que se aseguraban de que el arreglo de la flamante novia fuera perfecto.

- Me estás asustando, sis, en verdad. Yo mejor buscaré algún bocadillo para todas, no queremos que alguna sufra un desmayo o algo por el estilo. – Daisy salió de la habitación de la pelirroja que más bien parecía estética profesional, allí estaban las hermanas Waterflower y la dama de honor que esperaban su turno para ser arregladas.

- Debes de reconocer que Daisy tiene razón en preocuparse por ti ¿sabes? – Al parecer, la rubia no era la única que tenía puesta su atención en ella. Al no poder mover su cabeza, Misty buscó con los ojos a su mejor amiga que no tardó en ponerse frente a ella, recargándose en el tocador, con los brazos cruzados y expresión seria.

- ¿Solo porque no tengo ganas de gritarles? De saber que les gustaba tanto, debiera hacerlo más seguido.

- Sabes que no es normal… a menos… que algo haya pasado, algo que no estés contándonos.

- No ha pasado nada, Duplica

- ¿Entonces por qué ayer no me contestabas el teléfono?

- Estuve… indispuesta.

- ¿Haciendo qué? – No es que le gustara ocultarle tantas cosas a Duplica, ya bastante tenía con mentir sobre la forma en que se había comprometido, o lo que realmente había pasado aquella noche en el hotel Palace, pero parecía que las circunstancias seguían sin ser favorables para que ella pudiera hablarle con franqueza. Contarle sobre su boda de un día antes no era una opción, sobre todo con tanta gente escuchando.

- Solo… descansando, ya sabes, para el gran día.

- ¿Y solo eso hiciste ayer?

- Ya deja de hacer tantas preguntas, Duplica, si eso hice, descansar.

La actriz imitadora no parecía muy conforme con escuchar esa respuesta, sobre todo porque Misty parecía rehuir la mirada y había algo más en su semblante que no podía terminar de reconocer ¿vergüenza? Tal vez. ¿Habría hecho algo la tarde anterior que pudiera ser un obstáculo para su boda? Posiblemente.

- Y dime, - habló casual, caminando hasta la ventana, la pelirroja siguió con la mirada los pasos de su amiga - ¿Cómo te sientes? ¿Nerviosa por la ceremonia o la fiesta?

- No realmente.

- ¿O por Ash?

- ¿Por qué debiera Ash ponerme nerviosa ahora?

- Tal vez de que no se aparezca

- Porque no habría de aparecerse si nosotros ya… ves muchas telenovelas Duplica, todo saldrá bien, así que relájate ¿Quieres?

- Pero Misty…

- Señorita, es su turno – Una de las estilistas había terminado de hacer el complicado peinado a Violet y estaba lista para hacer lo mismo con la peliverde que no tuvo más remedio que dejar de cuestionar a Misty… Por el momento. Sentía que había algo raro detrás de su desaparición de la noche anterior e incluso con la boda y no iba a dejar ese asunto a la ligera.

Por su parte, la pelirroja solo se limitó a permanecer quieta, esperando que pronto estuviera lista, que pudiera ponerse ese extraño vestido rosa, que estuvieran dirigiéndose pronto a la iglesia. Fue hasta entonces que se dio cuenta que en verdad estaba deseosa de llevar a cabo esa ceremonia y que en verdad ya no repudiaba la idea de casarse con Ash.

Miró el anillo de compromiso que ella misma había elegido. Se permitió sonreír tímidamente para si misma, recordando todas las locuras que los había llevado hasta ese momento, después, posó su mano izquierda sobre su vientre al recordar quien los haría unirse definitivamente. A diferencia de días pasados, se encontraba feliz y lista, aunque su apariencia todavía requiriera de un par de horas para estarlo, ella ya se encontraba más que dispuesta a dar ese paso.

Estaba lista para casarse definitivamente y frente a todos con Ash Ketchum.

Con ese ultimo pensamiento, imaginó por un momento a su amigo, tal vez viviendo el mismo proceso que ella, tal vez molesto por tener que usar un traje… o peinarse. Y sonrió.

oOoOoOoOoOo

- Muy lento, Brock

- Yo no soy lento, es tu estúpido control

- No debieras echarle la culpa a eso de que seas mal jugador… o espera… espera ¡Gol!

- ¡Ah vamos! ¡Eso claramente era un fuera de lugar!

- No seas mal perdedor, amigo

- Ya te dije que es el mando, ¡está dañado! Cámbiamelo y verás quien es el mejor

- No yo no voy a cambiarte nada, acepta que vas perdiendo y ¡Otro gol! ¡Que digo gol!

- ¡Oh vamos! ¿Estás bromeando?

- Ve el marcador Brock, sabes que yo soy el mejor y…

- ¡ASH! ¡BROCK!

El televisor se apagó súbitamente dejando a medias su partido del virtual juego de soccer que se disputaban los dos hombres, pero antes de que pudieran empezar a renegar de tan abrupta interrupción, la señora Ketchum ya estaba frente a ellos con ambas manos en la cintura y su rostro amable se veía más bien enojado.

- ¡ACASO ESTÁN LOCOS! ¡Debieran de estar listos ya!

- Tranquila mamá, si tan solo las… doce – Ash miró al reloj, después, rascándose la nuca trató de sonreírle a su madre – Creo que perdimos la noción del tiempo.

- ¡¿Tu crees?! Tenemos que irnos en diez minutos y más te vale que estés listo o te juro que Misty no tendrá que golpearte ¡Yo misma lo haré!

- Claro mamá, dalo por hecho. Por cierto ¡te ves muy linda!

El entrenador hablaba mientras corría aún descalzo rumbo a la ducha dispuesto a cambiarse en tiempo record, mientras que su madre, se masajeaba la cien debido a la frustración que le provocaba si hijo en ese momento.

- Es verdad señora Ketchum, se ve realmente linda, ese vestido rojo si que le va. – Brock también parecía apenado por la forma casi infantil en la que estuvieron actuando y ser atrapados así por la madre de su amigo, solo lo hacía sentirse como un verdadero niño. Sobre todo porque Delia seguía con ese mirada tan severa sobre él.

- ¿Tu que esperas? ¡También debes cambiarte en este momento, jovencito!

- ¡Si señora!

Corrió igual a como lo hubiera hecho Ash tan solo un par de minutos atrás, esperando que ese enojo que era muy raro de ver en Delia ya no explotara más.

- ¡Y más les vale estar en el coche en cinco minutos o me voy sin ustedes!

oOoOoOoOoOo

No estaba seguro que había sido más sorprendente: que haya logrado estar presentable en menos de diez minutos, que su madre en verdad estaba apunto de irse cuando salió o el hecho de llegar mucho antes que muchos de los invitados que de a poco ya llenaban la pomposa catedral, ubicada en el centro de ciudad Celeste.

- ¿Qué hora es? – Preguntaba Ash con impaciencia sin prestar atención a su padrino que se supone debía estar al lado de él.

- Tres y media.

- Y mi madre insistía que era tarde, ¡si todavía falta media hora!

- No es bueno que el novio llegue casi corriendo, ¿no lo crees? ¡Y déjate esa corbata en paz! La vas a desacomodar.

- ¡Está muy ajustada!

- Así es como debe de ir.

- ¿Por lo menos podría desabrocharme el saco? Siento que me ahogo

- Ya Ash, por lo menos una vez en tu vida intenta no ser tan… bueno tan Ash. Te ves muy bien así.

El escuálido cumplido de Brock no alcanzaba ni a describir lo bien que se veía Ash en ese traje negro que era muy bien contrastado con el chaleco de un tono champaña y la elegante corbata dorada. También había intentado domar su cabellera, aunque no había tenido tanto éxito con esa tarea, de todas maneras si lucía un poco más prolijo de lo normal.

- ¿Qué hora es?

- Las tres treinta y uno. Ash, debes de ser un poco más paciente.

- Está bien.

Los minutos transcurrían, más invitados llegaban y más ansioso se volvía Ash, estaba a punto de volver a hacer su infantil pregunta, pero notó como se levantaban murmullos entre los presentes, algunos poniéndose de pie, incluso saliendo del recinto.

- ¿Qué ocurre?

- Lo más seguro es que Misty ya esté aquí

- ¿Y? ¿Por eso tanto escándalo?

- Claro, es la novia.

- Yo soy el novio, llevo parado aquí media hora y nadie me ha volteado a ver siquiera.

- Lamento decirte esto, amigo. - Brock se puso frente a él, dándole unas palmadas en el hombro y dedicándole un gesto de falsa pena – A nadie le importa el novio. Hoy es el día de Misty, tu solo eres un accesorio.

- ¡Ey!

- Yo no hago las tradiciones, mi hermano. Así son las cosas. En fin, mejor voy a asegurarme de que en realidad sea Misty. ¿Crees poder mantenerte quieto y lejos de problemas por unos minutos?

- ¿Qué problemas? Si solo estoy aquí parado

- Tu capacidad de hacer locuras sobrepasa la lógica, como sea ahora vuelvo, no te muevas.

La conmoción dentro de la iglesia iba en aumento, algunos ya hacían comentario de la llegada de la novia y de lo hermosa que lucía.

- Brock - No pudo alcanzar la salida cuando fue bruscamente atraído por unos brazos, que lo terminaron por estampar contra un muro cercano, a lado de las antiguas puertas de caoba.

- ¡Duplica! ¿Pasa algo malo?

- Claro que pasa, tienes que ayudarme,

- Seguro, dime en que necesitas ayuda y yo…

- Tienes que ayudarme a detener ésta boda.

- ¿Qué? Espero que estés bromeando

- No es ningún chiste, Brock. Recuerdas que parecía muy sospechoso todo el asunto del bebé y el anillo, todo salió de la nada ¿Cierto?

- Es verdad, pero…

- ¡Vamos Brock! Tú también esperabas que alguno de los dos rompiera el compromiso en cualquier momento y el que no lo hayan hecho no quiere decir ¡que esté bien lo que ellos van a hacer!

- Quisieras calmarte, Duplica. No estás hablando precisamente bajo y la gente empieza a mirarnos - ¡Qué se enteren! ¡Tal vez así termine ésta locura de una buena vez!

- De acuerdo - El criador tomo a la jovencita por los hombros y la movió casi a la fuerza hasta un rincón de la iglesia, donde pudieran tener un poco de privacidad para tener esa conversación. – Me ayudaría mucho que me explicaras a que viene todo esto.

- Ya te lo dije, hay algo raro, no sé que es, pero Misty no se veía muy contenta estos últimos días y ayer desapareció. No podría asegurar donde estuvo, pero estoy segura que pudo ver a alguien más, yo creo que…

- Duplica, - La interrumpió sonriendo para total desconcierto de la peliverde – Si ese es todo el problema, despreocúpate, te puedo asegurar que todo está bien.

- Pero Brock, la ultima vez que hablamos tu estabas tan seguro como yo de que ellos no se amaban y que debía haber otro motivo detrás de su boda ¿No es así?

- Así era, Dupli, creo que estábamos muy equivocados. – agitó su cabeza aun perpleja tratando de entender exactamente lo que el criador decía.

- ¿En verdad crees que se quieran? ¿Así de la nada?

- Es probable, tu misma lo dijiste aquella vez en el hotel, lo que sentía Misty era tan obvio, tal vez eso no desapareció por completo.

- No lo sé Brock.

- La verdad no podríamos asegurar que es exactamente lo que traman esos dos, eso es cierto, pero ninguno de los dos está aquí a la fuerza. – Su aseveración era determinante y sonrió aun más a su amiga tratando de transmitirle confianza, aunque el efecto fue todo lo contrario, la chica lo señaló acusante, casi gritándole

- ¡Tu sabes qué pasó ayer!

- Ssssshhhh ahora no es el momento

- ¡Brock! Cuéntame que ocurrió o te juro que…

- Más tarde, por ahora ocupa tu lugar a lado de la novia, ella te necesita y no te preocupes de nada más, todo saldrá bien.

- Pero…

- Te ves muy bien, por cierto.

Fue lo último que le dijera a la actriz antes de correr de vuelta al altar, la música que indicaba la entrada triunfal de Misty le indicaba que debía hacerlo. Duplica no tuvo más opción que también ocupar su lugar en ese espectáculo, era su deber como dama de honor. Tenía que confiar en las palabras de Brock, porque si algo deseaba era la felicidad de su amiga. Se alisó su vestido strapless

En tono dorado, que tenía una cinta rosada rodeándole la cintura y después salió a reunirse con el resto de las damas que vestían igual. Todo lo que se había preparado, se reducía a que ese momento saliera perfecto.

La música subió cada vez más de nivel, todos los presentes se pusieron de pie y el cortejo comenzó a caminar hacia el altar. Cuando era el turno de Misty de hacer lo mismo, todos los murmullos cesaron por completo, prestando atención al punto por donde ella aparecería, sobre todo Ash, que no pudo evitar preguntarse… ¿Acaso habría algo con que esa mujer no se viera espectacular? Era cierto que la tarde anterior le había parecido hermosa con ese aspecto tan relajado y natural, ahora, era su contraparte, toda elegante, distinguida. Su belleza sin duda brillaba con cualquier estilo que decidiese usar.

Aunque eso no lo detuvo de hacer el comentario obligado sobre su apariencia, una vez que le extendió la mano para que lo acompañara a ocupar su lugar al frente de la iglesia.

- Ahora entiendo lo que decías sobre los vestidos de novia, el tuyo es rosa.

- No empieces, - fue lo único que contestó sin poder golpearlo como acostumbraba a hacerlo, ya que todas las miradas estaban sobre ellos. – No podrías comportarte por una hora, ya sabes para casarnos como la gente decente.

- Está bien, como usted ordene.

Ambos sonrieron, sin soltarse de las manos mientras la ceremonia comenzaba, haciendo oficial ante los ojos de todos esa unión.

oOoOoOoOoOo

Podría jurar que algo como eso no había pasado antes en su vida. Sus hermanas siempre hacían locuras y éstas siempre terminaban por perjudicarla aunque sus intenciones nunca fueran esas, muy diferente a lo que sucedía ahora en la recepción de su boda.

Debía admitir que todo había salido excelente y a pesar que la decoración no era su estilo la verdad es que se veía bastante hermoso.

Las flores rosas y los listones dorados seguía siendo el tema principal además de las pequeñas linternas y velas esparcidas por doquier que conforme avanzaba la tarde, llenaban con su suave luz la atmósfera.

Tal vez era que tenía que tragarse sus palabras, incluso hasta sus malos deseos hacia sus hermanas y admitir que su boda era todo un éxito, o quizás en verdad estaba feliz, tanto que no le importó siquiera tener que recibir a centenares de invitados. Ya se estaba acostumbrando a que se le acercase algún viejo conocido con un abrazo o palabras alentadoras sobre el futuro que la esperaba.

- Felicidades a la radiante novia

Escuchó las palabras tras de sí y enseguida se giró para agradecer a quién le dedicara las bellas palabras. La sonrisa se le borró enseguida cuando se encontró con otra demasiado burlona en ese rostro engreído que cada vez aborrecía más.

- ¿Qué demonios haces aquí?

- Ya lo dije, felicitarte, de verdad no creí que fueras capaz de continuar con esta tontería y que llegaras a casarte con el idiota de Ash, así que felicidades por la actuación de tu vida, querida Misty.

- Yo sólo decía que haces aquí, esto es un evento privado, no puede entrar cualquiera, tus demás comentarios estaban de sobra.

- Solo digo la verdad, insisto en que no pudiste dejarme de amar a mi tan fácil y fijarte en "ese"

- Chistoso que "ese" sea mi esposo y tú sólo un mal recuerdo, ¿no Gary?

Ese último comentario si que lo hizo callar, cambiando esa actitud soberbia por un gesto de disgusto que marcaba todo su entrecejo, pero pareció reponerse bastante rápido de ello. Cerró los ojos con satisfacción y volvió a sonreír.

- Eso es ahora, yo estoy seguro que tarde o temprano regresarás a mi. - Misty giró los ojos, cruzándose de brazos, conteniéndose de hacerlo callar a la fuerza por su desagradable comentario - Y no me detendré hasta que eso pase. – Dijo sonriendo aún más - Yo sé que lo lograré sin importar que se ponga en mi camino.

- Tarea difícil siendo que en tu camino estoy yo. - Como aquella vez en el gimnasio, la presencia de Ash imponía desde el fuerte tono de voz hasta el porte que se acentuaba con esa vestimenta formal. No lucía para nada contento con la presencia de su eterno rival a pesar de que sabía que no había nada de que preocuparse, lo único que decía el castaño eran fanfarronerías sin fundamentos. - ¿Qué pasa Gary? Creías que podías entrar a mi boda sin que yo me enterara.

- Esperaba verte también, Ashy boy, nadie se está escondiendo aquí.

- Dado que no eres bienvenido por mí y creo que mi esposa piensa igual, no sólo debieras esconderte... - Caminó los pasos que quedaban entre él y Gary, escondiendo a Misty tras de si antes de plantarse a centímetros del rostro del investigador - Deberías huir.

Una amenaza directa y bastante agresiva que sin duda causó cierto temor en Gary, aunque no lo demostrara.

- ¿Miedo de un poco de competencia, Ketchum?

- ¿Qué no te das cuenta? No hay competencia, tú ya perdiste.

- Puedo apostarte que algún día la tendré en mi ca... - No terminó de completar sus venenosas intrigas cuando se vio obligado a visitar el suelo, cortesía de un empujón dado por Ash. Gary se quedó unos segundos con la mirada puesta en el piso antes de reír cínicamente y volverse para observar el rostro sorprendido de su ex novia y la mirada asesina de su rival.

- Sabes que tengo razón, ella me quiso una vez, lo volverá hacer, lo prometo.

- Está bien - Dijo Ash, apretando los puños fingiendo tranquilidad en la voz - Si no te basta con eso, ¡yo mismo te echaré a la calle! - Se lanzó sobre el joven alzándolo por las solapas de su chaqueta, manteniéndolo en vilo unos cuantos centímetros despegado del suelo.

- Ash no caigas en sus juegos - Misty pidió un poco desesperada al notar que cada vez más invitados miraban la extraña escena del novio maltratando a un invitado.

- ¿Qué tiene de malo? Solo me deshago de la basura

- Que buen comportamiento Ash, no esperaba menos de alguien tan común como tu.

- ¡Te voy a...!

- ¡Suficiente!

Quién llamaba la atención de ambos jóvenes solo podría ser alguien que los dos escucharían, a quién respetaban sin importar nada y sin duda detuvo la inminente pelea cuando fijaron su atención en la expresión seria del profesor Oak.

- Gary, te advertí que si no te ibas a comportar no te aparecieras por aquí, hijo. No tienes derecho de arruinarle el día a nadie.

- Está bien, está bien abuelo, ya me iba. - Con un movimiento brusco se liberó de las manos de Ash que parecían adheridas permanentemente a su chaqueta, se deshizo de las arrugas de su vestimenta y sin ninguna otra clase de explicación, salió tranquilamente del salón, parecía no importarle que casi todos tenían la mirada sobre ellos, especialmente las hermanas Waterflower que ya estaban pensando en un plan de contingencia para enfocar la atención de vuelta a la boda y lejos de los chismorreos que el altercado habían provocado.

- ¡Ash! - Violet tomó al joven del brazo, mientras que Lily hacia lo mismo con sus hermanas arrastrando a ambos jóvenes hasta el centro de la pista. Estaban bastante aturdidos por el mal trago que Gary los había hecho pasar; que de repente las luces blancas del reflector estuvieran sobre ellos no ayudaba a aclarar su buen juicio. La voz de Daisy sobre el micrófono sólo hacía todo más confuso.

- Y ahora para todos ustedes, ¡recibamos a los recién casados que procederán a realizar su primer baile como esposos!

Entre los aplausos y demás ovaciones estaban como stantler bajo el reflector y Misty no supo que hacer, más que sujetar la mano del joven, posando la otra sobre su hombro cuando la música comenzó a sonar. Por un acto reflejo, Ash acomodó su brazo libre sobre la cintura de su esposa, ella, intentando hacer que se movieran al compás de la melodía, sólo logró trastabillar un poco con su propio vestido, siendo atraída más hacía el cuerpo del entrenador cuando este evitó que el mal paso acabara con la chica en el suelo.

De nuevo la torpeza de ambos los hacía víctimas de una cercanía no planeada, pero todos los invitados encontraban aquello tierno, haciendo exclamaciones de lo bien que se veían juntos.

- ¿Mist...? - susurró al oído, por fin acoplándose el contoneo de delgado cuerpo que sostenía - ¿Por que estamos bailando?

- E... Es una tradición - la pena evitaba que pudiera hablar con normalidad y a pesar de que tenía mucho de que hablar con Ash sobre lo recién acontecido, decidió solo contestar su pregunta - Los recién casados, tienen que bailar una canción que represente la forma en que se enamoraron o como son como pareja.

- Ya veo... Supongo que tus hermanas la escogieron, ¿no?

- Bueno si, ¿pero por que lo supiste?

Ash no dijo nada y sólo hizo silencio dejando que la letra de la canción fuera totalmente entendida por la pelirroja.

"Que pasa si lo arruinamos todo, que tal si amamos como lo hacen los tontos"

- Las voy a matar. - Bufó casi susurrando, siendo sólo escuchada por su compañero de baile que sólo seguía meciéndola suavemente.

"Éramos amigos, nos observo cuanto hemos cambiado, los pensamientos en mi cabeza se van reorganizando"

- Bueno, supongo que tiene algo de razón. - Dijo Ash sorprendiendo a la chica. ¿Es que acaso el sentía diferente con respecto a ella? Recordaba cuando le preguntó si la amaba y su respuesta había sido un seguro "no" - Siempre fuimos amigos, y todo eso ha ido cambiando ¿no? - Misty no pareció tan sorprendida que eso fuera lo único que el joven hubiera entendido, después de todo su mente giraba en torno a la amistad, una de sus tantas cualidades que siempre lo habían caracterizado.

- Así que, un poco diferente pero seguimos siendo amigos ¿no?

- ¿Por supuesto, por que no habríamos de serlo?

- Bueno para empezar muchos amigos no tienen hijos juntos, además sin contar la forma tan extraña que tuvimos de casarnos.

- ¿Qué dices? Si fue perfecto, seguro igual a como lo haría cualquier otra persona.

- Dudo que muchas personas tenga ocultarle a sus familiares y amigos la verdad sobre su boda.

- Bueno eso lo hacemos por una buena razón.

- ¿Ah si? ¿Cuál?

- Que nuestra familia está loca y lo mejor es mantenerlos lejos de la verdad o nos matarían.

- Excelente razón, nada egoísta, claro que no.

- No tienes que preocuparte, para ellos es real, son felices así.

- Supongo, mientras no descubran nada…

- Créeme Mist, hemos hecho todo lo necesario para que ni siquiera tengan sospechas

- Ni que lo digas

- ¿Ah? ¿A qué te refieres?

- ¿El beso? Mejor dicho los besos, ¿al final de la ceremonia? Si que fue una actuación muy convincente

- Como si no te hubiera besado antes

- De todas formas, no tienes que hacerlo costumbre, no es que tengamos ese tipo de relación – Parecía tonto dadas las circunstancias, pero era la verdad, de todas formas Ash solo sonreía, como si estuviera haciendo una travesura.

- ¿Por qué te quejas? Soy muy bueno besando.

- Si eso quieres creer – Dijo girando los ojos

- Sabes que es verdad

- Te halagas demasiado.

Siguieron hablando, bromeando. Sin darse cuenta bailaban con más soltura, incluso Ash la hacía girar un par de veces entre risas y uno que otro golpe que Misty le propiciaba por continuar con sus comentarios impertinentes o increíblemente tontos.

- Ya sé que más podríamos hacer para no levantar sospechas – El entrenador sonrió con exageración, bastante satisfecho de su genial idea – Podrías cambiar tu nombre a Misty Ketchum

- ¡¿Qué?! ¡Estás loco!

- Sería perfecto

- ¿Por qué me pondría ese nombre? En todo caso porque no te cambias tu el nombre, podrías ser Ash Waterflower. Suena bastante bien si me lo preguntas.

- Eso suena… bastante ridículo

- ¡Claro que no!

- ¡Claro que si! Es el deber de la esposa…

- Oh no salgas con eso.

Así comenzó otra de sus acostumbradas peleas que se extendió incluso cuando la canción terminó, la gente comenzó a hacerles compañía en la pista de baile sin que ninguno de los dos notara la presencia de nadie por un largo rato en el que no se separaron.

oOoOoOoOoOo

- ¡De acuerdo chicas! Ya saben que momento ha llegado – Daisy agitaba el bouquet de rosas en el aire generando una histeria inmediata en todas las mujeres que rondaban la pista de baile.

- ¿En verdad es necesario esto, hermana? Misty seguía muy de cerca de la mayor de las Waterflower, sintiéndose un poco insegura con respecto a esa tradición – No creo que las chicas quieran que yo…

- ¡Ah ni te atrevas Misty! No nos quitarás este momento – Dawn se acercó adoptando la misma actitud como cuando estaba apunto de concursar – Más vale que avientes ese ramo y más vale que sea a mi

- ¡No hagas trampa Dawn!

- Es verdad azulita, además que si alguien lo va atrapar seré yo

- Yo creo que tu público ya decidió, sis. – Daisy, le entregó las flores a la recién casada, indicándole que debía hacer y después solo tomó un lugar, a una segura distancia, con la cámara lista para grabar esa épica pelea.

- De acuerdo… - Sin estar del todo convencida, se giró para quedar de espaldas a la decena de chicas que más bien parecían zangoose salvajes, listas para atacar. – Uno, dos… ¡tres!

De un movimiento rápido soltó el ramo que voló por el aire lo que le pareció en cámara lenta porque todavía tuvo tiempo de voltear justo para ver como sus hermanas habían salido de la nada para intentar hacerse del símbolo que determinaría a la próxima en casarse.

- ¡Ah me pateaste!

- ¡No te quejes Maple! ¡Tú te pusiste en mi camino!

- Ya ríndete Duplica ¡es mío!

- ¡Jamás!

El forcejeo continuaba entre su mejor amiga y su hermana Violet, que al intentar retroceder resbaló con sus tacones, cayendo sobre la pista, mientras que Duplica saltaba de alegría, con las flores como trofeo siendo vitoreada por todos.

- Y tu que te querías perder todo esto, sis – Daisy abrazó a su hermana, sonriendo feliz de tener la prueba en video.

- ¿Crees que si arrojo otro se pongan igual de locas? – Misty continuaba pasmada a lo que acababa de ver, aunque si se veía bastante divertida.

- No lo creo. Vamos, alguien tiene que ayudar a Violet.

oOoOoOoOoOo

- ¿De que juguetería te escapaste, muñeca?

- ¡Tengo novio, no molestes!

- Como avanza la tecnología que hasta las flores caminan

- ¡Es lo más tonto que he escuchado! Déjame en paz, idiota.

- Esto es penoso, algo así lo esperaba de Brock no de ti

- No molestes, tu ya te casaste y Brock ya no tiene que hacer esto porque tiene novia ¿Y yo qué tengo?

- Si sigues así lo que tendrás es una marca roja permanente en el rostro

- ¡No! ¡Alguna tiene que caer!

- Vamos Ritchie, ¡no seas el sucesor de Brock!

- Muy gracioso Ash, ¡dejen de burlarse a mis espaldas!

oOoOoOoOoOo

La música y el baile no había parado durante horas, tampoco la decena de felicitaciones por parte de sus amigos que culminaban con una ronda de shots que todos apresuraban gustosos, por eso no entendía porqué de repente todos se encontraban quietos, al borde de la pista, con la mirada fija en un punto alejado del salón.

- Ey chicos, ¿qué suced...?

- ¡Shhhhhhh! - Tracey silenció al entrenador para después señalarle lo que tan entretenidos los tenía a todos.

- ¡No puedo creer que saques este tema en este momento!

- Yo sólo te estaba comentando que no me parece que seas tan amable con todos, sobre todo cuando ya se te han pasado las copas.

- ¿Estás tratando de insinuarme algo? Crees que soy una... ¡Una cualquiera!

- Yo no dije nada como eso, Dawn, sólo que es difícil no decir nada cuando te recargaste en ese bar tender.

- Entonces SI estás intentando insinuar algo.

- Cariño... Ponte en mi lugar que sentirías tu, si hiciera lo mismo con cada chica que se me pusiera en frente.

- ¡No te ATREVAS a coquetear con ninguna zorra!

- Entonces tu si puedes andar de zorra y yo...

- ¡¿Que dijiste?!

- No yo no... Cariño yo...

La discusión había subido de nivel y ya era bastante notoria hasta para otros invitados de mesas contiguas a los jóvenes.

- ¿No debiéramos hacer algo? - Finalmente susurró Ash al oído de Tracey que no quitaba la vista de la entretenida escena.

- Créeme Ash, cualquier cosa que hiciéramos no salvará a Kenny de ésta.

- Tiene razón - Drew sólo los miraba de reojo, mientras bebía de su vaso. - El tiene la culpa, todo lo que tenía que decir era "está bien, mi amor. Tu tienes la razón" y asunto arreglado.

- Con que eso es lo que dices para escapar de una discusión

- ¡May! E... e... ¿estabas escuchando?

- Creo que alguien más está en problemas. - Ash si que estaba tomando interés en el sufrimiento de sus amigos, los bien librados estaban a punto de echar más leña al fuego en contra de Drew cuando un estruendo volvió a llamar su atención. Una certera bofetada que dejó estragos en el rostro del coordinador.

- ¡Eso es todo! Eres un idiota, te odio y no quiero volver a saber de ti.

- ¡Dee Dee, espera!

- ¡Y no me vuelvas a decir así en tu vida!

La peliazulada salió corriendo, haciendo que un par de chicas la siguieran para asegurarse de que estuviera bien, además de enterarse de todos los detalles de la aparente ruptura. Siendo May una de ellas, Drew aprovechó para escapar y no tener que lidiar con un drama por su cuenta.

- Vaya, quien creyera que fueran a terminar así de golpe – La multitud de espectadores se iba dispersando, pero Tracey aún parecía muy interesado en el asunto.

- No creo, son peleas tontas que se hacen más grandes por el alcohol, ya después se arreglarán.

- ¿Lo crees, Brock?

- Claro, no va a ser fácil, con lo enojada que está Dawn… es como si Daisy se enterara de que tuviste los privilegios del novio en esa despedida de soltero, - Bromeó Brock con su amigo observador palmeándole la espalda - ¿Te imaginas? Estarías en peor posición que en la que está Kenny.

- Ni que lo digas, Daisy me mataría.

- O si, claro que lo hará.

Ambos jóvenes se quedaron sumamente quietos al escuchar la femenina y amenazante detrás de ellos. Tracey se giró lentamente esperando que quien estuviese detrás de él fuera otra chica y no su esposa. No tenía tanta suerte.

- Hola cariño,

- Nada de cariño, me vas a explicar ahora mismo de que estaban hablando y créeme, si no me gusta la respuesta ¡Dormirás en el sofá!

- Daisy, amor, no fue mi culpa, es que Ash…

Tanto el recién nombrado como su mejor amigo se alejaron apenas se dieron cuenta que una nueva discusión entre enamorados tomaría lugar, solo que ésta vez, Tracey no parecía estar nada alegre al respecto.

oOoOoOoOoOo

- ¡Oh Dios mío! ¡Oh Dios mío!

- ¿Sakura, que te pasa?

- Dawn y Kenny se reconciliaron

- ¿Por eso haces tanto escándalo?

- Tu también lo harías si lo hubieras descubierto como yo lo hice… no lo recomiendo… no vayan al baño.

La aterrada chica se alejó buscando alguna bebida lo suficientemente fuerte para calmar su impresión, dejando a Misty en un de carcajadas que parecía no cesar

- Bueno creo que es oficial, - Ash se acercó hasta ella visiblemente cansado, preguntándose como es que su amiga seguía de pie cuando lo único que él quería era caer rendido sobre la primera cama que encontrase – Esta boda se salió de control.

- A como son todos nuestros amigos, yo creo que resultó bastante tranquila, pero ha sido un día largo y no me importaría descansar ya, creo que debiéramos ir… - Entonces se dio cuenta que no sabía que hacer a partir de allí, en días pasados ni siquiera había hablado con Ash hasta el momento de su casamiento secreto, sumado al extenuante día que acababan de tener, no habían tenido oportunidad de afinar ciertos detalles. – ¿Por cierto, donde vamos a pasar nuestra noche de bodas?

- Me alegra que preguntes eso.

- ¡AH! – Ambos jóvenes parecían bastante sorprendidos cuando Delia apareció de repente entre ellos, aun bastante animada para la hora que ya era.

- Mamá, ¿De dónde saliste?

- Eso no importa Ash, lo que importa es lo que tengo para ustedes resolverá todas sus dudas.

- ¿De qué está hablando, señora Ketchum?

- De mi regalo para ustedes, - En su mano sostenía un sobre que iba adornado con un listón rojo que entregó en manos de su hijo, Misty inclinándose sobre él para poder ver el contenido – Como tus hermanas organizaron toda la boda, decidí obsequiarles esto.

Sin poder contener más la curiosidad, Ash abrió el sobre.

- ¡¿QUÉ?! Mamá esto es… es muy generoso, pero no tenías que hacerlo – "De verdad no tenías" Pensó Ash sintiéndose bastante incómodo y demasiado preocupado de lo que le deparaba si es que no lograba zafarse de esa.

- Si, si ya sé que ustedes ya cumplieron… su misión de ésta noche… - Ambos conociendo lo que significaba ese regalo, sumándolo a las palabras de Delia no pudieron evitar sonrojarse – Pero de todas maneras creo que debieran de tener una apropiada luna de miel. ¡Así que todo está planeado! Hoy se quedarán en el hotel Blue Diamond de Celeste y mañana partirán a su viaje de bodas, unas vacaciones a Ambrette en Kalos. Todo corre de mi cuenta.

- Mamá… - Ash intentaba rechazar la generosa oferta sin encontrar la forma de hacerlo, sobre todo cuando su madre lo miraba tan ilusionada y feliz de tener ese gesto para su único hijo. Suspiró sabiendo que no sería capaz de desairarla – Gracias.

Misty abrió los ojos grandes como platos, sabiendo lo que aceptar ese regalo significaría. Todavía debían mantenerse extrañamente cerca y sabía perfecto que no habría forma de escapar, no mientras su ahora suegra, se viera tan emocionada como lo hacía ahora.

No quedaba más que sobrellevar la situación, esperando que todo resultara bien si es que lograban completar la siguiente etapa: su noche de bodas.


Andy: Siiiii al fin lo terminé, de verdad que había trabajado día y noche para que estuviera pronto. No me queda más que agradecer a todos los que siguen leyendo, perdón por hacerlos esperar tanto y solo espero que sigan esta historia QUE TODAVÍA LE FALTA MUCHO MÁS.

Por cierto, si alguien le interesa saber que canción era el vals se llama "Fools" de Lauren Aquilina

MistyKet: ¡Bueno, por fin tiene actualización esta historia! Andy hizo un maravilloso trabajo, con toda la experiencia en bodas no podía quedar este cap en mejores manos. Sé que es extraño que Andy tarde tanto, por lo general esa soy yo pero hubo razones y lo bueno es que aquí esta y les garantizamos que esta historia tendrá un esfuerzo extra por sacar los capítulos de forma más rápida. ¡Nos vemos pronto! Ojala puedan decirnos que les pareció!

Respondiendo Reviews:

Tibetana. Bueno más que problemas creo que son "situaciones" que tendrán que saber manejar, pero eso ya se irá viendo, pronto espero que ahora si sea pronto n_n'

DjPuma13. Gracias! Aunque creo que ya no soy tan fantástica ahora que me tardé siglos con esto jeje pero es verdad, Ash puede ser lindo si le da la gana jaja y creo que se resuelve tu duda sobre la noche de bodas

Elphie. Laralalalalala Eso te pasa por burlarte de Mistyket? jaja ok no fue a propósito, pasaron muchas cosas por mi cabeza y por mi vida de Noviembre para acá, sorry. (Nota de Mistyket: Muajajajajajajajajajajajaja yo ahora no fuiiiiii! Karma! :P bueno ya.)

SirenaMisty. Solo iba a haber muchos problemas gracias a sus amigos, pero nada de qué preocuparse.

Netokastillo. Faltan muchos capítulos como trece!

Mislu. Espero te haya gustado mucho la segunda boda, gracias por seguir leyendo

Diseñadorazombie. Woaaaaaaaaaaah creo que fue el primer review q me dejaste que felicidad! Gracias por tantos buenos comentarios, me sonrojas jajaja y no te preocupes tanto de que exista el factor sufrimiento en este fic ;)

Alan. Te imaginé todo feliz leyendo este cap jajaja

Alejandro M. Miles de disculpas por hacerte esperar tanto, prometo que no se me hará costumbre

L'Fleur Noir. Esperabas más cursilería? Si yo sentía que iba a dejar mi teclado todo manchado de miel XD (si, me comporté como fangirl con mi propio cap XD ) Y me he casado varias veces? Hazme la buena que me llegue a casar la única vez que me tengo que casar :P

Joselito: Muchas gracias, espero que también te guste este cap.