Bueno, si que el tiempo se va rápido, tanto que no me doy cuenta lo mucho que me tardo con ciertas actualizaciones n_n' Espero disculpen esto e igual nos sigan acompañando en este fic que, para los que no lo sabían, apenas va a la mitad. Así que es hora de ver como empieza este matrimonio tan loco. Que lo disfruten.
Capitulo XIV. Casa de la Familia Ketchum
"Hola, te estás comunicado a casa de Misty Waterflower. Es obvio que no estoy disponible, así que deja tu mensaje y yo regresaré tu llamada lo antes posible"
- Ey Mist, solo intentaba localizarte para saber como estabas y... Si, eso... Bueno, además me preguntaba si alguna vez piensas, oh, no sé... ¡¿Mudarte?! Porque estás consciente que de eso se trataba todo esto cuando compré una enorme casa, ¿Verdad? Ese era el trato, se suponía que regresando de Ambrette viviríamos juntos, ¡pero no! ¡Te fuiste a tu departamento! ¿En serio prefieres ese pequeño y snob loft en lugar de una enorme casa con jardín? Además que está muy cerca de la autopista que conduce a tu gimnasio. Si, es la casa perfecta, ¡por eso la compré! Y tú me viste hacerlo, ¡así que no entiendo como terminaste dejándome de ésta manera!
- ¡Ash! ¿Podrías callarte de una vez? ¡Dios! ¡Cómo puedes hablar tanto! ¡Son las siete de la mañana!
- Buenos días para ti también, Mist.
- ¡Buenos días nada! ¿En serio era necesario que me molestaras tan temprano solo por un berrinche?
- Oh, ¿tu crees qué se trata de algo tan insignificante para llamarlo berrinche? ¡Trato de armar una familia aquí! Nuestra familia para ser exactos, una a la que tú accediste formar parte.
- Y así será.
- ¿Entonces como explicas que estás allá y yo aquí, solo, abandonado, en nuestra casa?
- ¡Oh, ya cálmate reina del drama! Sabes perfectamente porque estoy en mi departamento.
- ¿Por qué eres una mala esposa?
- No, porque tu eres un pésimo esposo que prometió se encargaría de amueblar e instalar todo lo necesario para que esa maravillosa casa, sea realmente habitable y ¿qué te encontré haciendo con Brock hace dos semanas?
- Ammm…
- ¿Estaban acaso pintando, limpiando o acomodando alguno de los pocos muebles que compramos?
- Pues…
- La respuesta es no, Ash. En lugar de hacer algo productivo ¡estaban jugando hockey en la estancia usando la linda chimenea como meta!
- ¡Eso fue hace dos semanas!
- Y a pesar del transcurso del tiempo, todo sigue igual, lo sé ¡porque Brock me lo dijo!
- Demonios, necesito amigos más confiables.
- Lo que necesitas es arreglar esa casa, créeme aún si no supiera nada, notaría la falta de una buena cama.
- ¿En serio es algo tan necesario? Es decir, podrías venir hoy y eventualmente yo podría…
- Esto no es negociable, Ash. Necesito que todo esté en orden, necesito un buen lugar para dormir. Me siento agotada la mayor parte del tiempo, ¿y sabes por qué me pasa eso?
- ¿Porque la Liga está plagada de adictos al trabajo y te están arrastrando con ellos?
- No. Porque estoy embarazada, ¿y sabes como ocurrió?
- Ammm… ¿Mucho alcohol y mal juicio?
- Había tomado mucho antes, Ash...
- ¿Por qué presiento que estás a punto de decir algo muy malo?
- Lo que no había pasado es que despertara a lado de un tarado y ahora vaya a tener su hijo ¿Recuerdas quién era ese tarado? Ah si, ¡TU!
- ...Y allí está.
- Y no pareces conforme con que esté incómoda o sienta muchos malestares por ello, ¡MUCHOS!
- Menos mal que tu linda personalidad no se ha visto afectada.
- Oh cállate, porque a pesar de todo eso ¿Tú quieres que viva en una casa sin muebles? Na ah, no señor. No me moveré de aquí hasta que nuestro nuevo hogar sea perfectamente habitable. ¿Entendiste?
- Pero, Mist...
- ¡Qué!
- …Es aburrido estar solo.
- Se supone que debo atender a un bebé, pero no será hoy y te seguro que no serás tú, Ash.
- Pero... Aburrimiento... Muero...
- A pesar de tu bien fundamentado argumento, mi decisión sigue siendo la misma, amuebla esa casa o...
- Ya entendí, está bien, justo eso hago en este momento, todo quedará listo pronto, así que podrías venir, digamos, ésta noche y...
- Lo haré
- ¿En serio?
- ¡Claro! En cuanto definas "pronto".
- Ammm… ¿Mañana?
- Ash…
- ¡Agh! Está bien ¡tres días! Brock sigue ayudándome así que lo puedes confirmar con él si no me crees.
- Eso haré, sobre todo porque también se ofreció a llevar mis cosas hasta allá y ¡Oh! Lo olvidaba… ¿Cómo vamos a...?
- ¿A?
- Tu sabes, arreglar todo, es decir como le dirás a Brock que...
- ¿Qué?
- Sobre tu ropa y demás… basura que tienes por pertenencias.
- ¡Oye! ¡Son artículos muy importantes de colección!
- Como quieras llamarle a tanto objeto inservible que la Liga ha sacado a la venta, el punto es ¿Cómo explicarás que todo eso debe ir en un cuarto y lo mío en otro?
- No te preocupes por eso, ya está todo arreglado.
- ¿En serio? No le habrás dicho la verdad sobre nuestra situación… ¿O si?
- ¿A ese boca floja? Claro que no.
- ¿Entonces?
- Bueno tú tomarás la habitación principal. Seguro la recuerdas: amplia, con baño propio, balcón...
- Obviamente esa era mía desde el principio.
- Abusiva. En fin, solo mi ropa invadirá la mitad del armario, pero ya estoy preparando el cuarto de "huéspedes" o eso le dije a Brock que sería. Allí dormiré yo.
- Oh, de acuerdo. Suena como a un buen plan.
- Entonces si ya está todo arreglado, deberías venir desde hoy, así podríamos...
- Te veo en tres días, Ash.
- Nos vemos entonces, Mist.
No se había salido con la suya y aún así, no resistió las ganas de sonreírle a la pantalla del celular al concluir su llamada.
Estaba realmente feliz con la forma en como iba evolucionando su relación con Misty. Claro, solía gritarle, lo torturaba, se burlaba de él, pero al mismo tiempo lo impulsaba a ser mejor... Justo como cuando eran niños, cuando entre ellos hubo una conexión especial porque sentía total libertad de ser auténtico y a pesar de que Misty llegaba a exasperarse por sus tontos comentarios o su excesiva ingenuidad, nunca trató de cambiarlo, nunca esperó algo diferente a lo que él pudiera dar naturalmente. Sin duda tenía a su mejor amiga de vuelta y que ella, quien tan bien lo conocía, fuese a darle un hijo resultaba en verdad emocionante, porque estaba seguro que a su lado, con sus consejos – o sus regaños – podría ser el mejor padre que pudiera llegar a ser.
Miró la estancia vacía y volvió a sonreír. Estaba convencido de haber encontrado el escenario perfecto a todas las aventuras que les esperaban como padres, pero sobre todo, no tenía duda de haber tomado la mejor decisión al casarse, pues solo así podría ser parte de cada instante de la vida de su hijo en lugar de ser solo una figura pasajera, donde pudiera pasar unas cuantas horas a la semana con su bebé, como seguro hubiese ocurrido si Misty y él hubieran decidido tomar caminos separados.
Sentía verdad ilusión con la idea de ser padre de tiempo completo sobre todo cuando estaba tan cerca de empezar a serlo, solo era cuestión de poner verdadero empeño en las tediosas tareas de mudanza.
- ¡Buenos días! Traje café, además de unos cuantos pastelillos para acompañar. - De esa forma Brock se anunció al entrar a la residencia, con los alimentos que había indicado balaceándose en su mano derecha. - Eso nos dará suficiente fuerza para intentar terminar todo antes de mediodía.
- Hay muchas cosas por hacer Brock y a menos que tengas allí alguna bebida mágica en lugar de café...
- Es extra fuerte. ¿Eso cuenta?
- No lo creo. Además, a pesar de mis excelentes y bien expuestos puntos...
- ¿Querrás decir tus ruegos y lloriqueos?
- Bueno eso. De todas formas Misty no accedió a mudarse hoy. Llegará en tres días, pero solo porque prometí que tendría todo listo para entonces.
- Lástima. – Brock expresó con verdadera pena. Se acercó a su amigo para entregarle uno de los vasos desechables.
- Si bueno, a veces se gana a veces se pierde - Contestó Ash después de dar un sorbo a su café quedando en sus labios el intenso sabor del líquido, pero también persistió una ligera y sincera sonrisa.
- ¿Uh?… eso es raro. – Comentó el doctor pokémon al observar el comportamiento de su amigo.
- ¿Qué es raro? – Ash preguntó sin darle realmente importancia a la trivial plática mientras se deshacía del vaso para comenzar a abrir una de las cajas y desempacar algunos de los objetos allí contenidos.
- Que estás demasiado… alegre.
- Y… Eso es… ¿malo?
- No, solo raro. Es decir, no te saliste con la tuya y te conozco, no eres un buen perdedor.
- ¡Oye!
- Sabes que es verdad, has armado verdaderos escándalos en tus derrotas, especialmente cuando involucran a Misty, sin embargo ahora estás allí, haciendo el trabajo que has evitado en días ¿sin siquiera reprochar un poco?
- Igual tengo que hacerlo, así que prefiero enfocarme en eso para tener todo listo cuanto antes. Entonces podré… - Brock no pudo contener la sorpresa que se apoderó de su rostro y de sus acciones. Casi botando su café de la impresión, corrió hasta su amigo para tomarlo por los hombros, sacudiéndolo con fuerza.
- ¡¿Quién eres y que has hecho con el verdadero Ash?! ¡Contesta impostor!
- ¡Brock! – Como pudo, alejó a su alterado amigo pues comenzaba a marearse con tanto movimiento – ¡Deja de exagerar!
- ¡Es que esto si es sorprendente! Actúas con mucha… ¡madurez!
- Tal vez solo un poco, ¿Y?
- ¡¿No te das cuenta de lo raro qué es eso en ti?!
- ¡Oh, cállate! No es nada extraño, - Se alejó para evitar que Brock notara el ligero sonrojo que se marcaba en el puente de su nariz – Solo hago lo necesario para que mi familia esté donde debe estar, además no debo hacer nada del otro mundo para conseguirlo.
- Si, te entiendo, viejo. – El criador se expresó de manera más tranquila, aunque había algo de burla en sus palabras – Es mejor hacer todo lo que diga la esposa, hacerla feliz… tal vez así recibirás una buena recompensa después, ¿cierto?
- Lo que tu digas, Brock… - Sin entender del todo las insinuaciones de su amigo, trató de ignorarlo, acomodando adornos en una de las pocas repisas instaladas en la estancia.
- Y hablando de eso, – El moreno imitó las acciones de Ash, comenzando a acomodar algunas cosas por su cuenta. - ¿Qué tal la luna de miel? – Su pregunta fue formulada con mucha picardía, misma que, una vez más, fue obviada por el despistado entrenador.
- Oh, ¡fue increíble! – Contestó ingenuamente sin saber que con eso disparó los pensamientos mas perversos de su amigo… por unos segundos, antes que describiera los detalles de esos días vividos junto a su amiga – Fuimos al acuario, luego pasamos días completos en la playa a pesar de que Misty al principio no quería ni acercarse, después fue imposible separarla del mar, pero ya sabes como es con los pokémon acuáticos, ¡no los puede resistir! Por eso cuando encontramos un grupo de Skrelp y Dragalge fue muy difícil que ella…
- ¡No me refería a eso! – Gritó exasperado y arrepintiéndose de sus palabras anteriores: Ash no era maduro, era el mismo atolondrado, despistado y denso chiquillo de siempre. – Estaba preguntándote como fue la luna de miel… - Remarcó sus palabras levantando sus cejas en forma sugestiva, observando directamente al joven entrenador que parecía procesar lo dicho por Brock.
- Oh… ¿tu te refieres a…? - Ash mantuvo un gesto de incredulidad en su rostro hasta que, trascurridos varios segundos, por fin lo entendió. – ¡Eww Brock! ¡¿Por qué te interesa saber algo como eso?!
- ¿Qué? Acaso no le puedo preguntar a mi mejor amigo que tan bueno fueron sus primeras noches de…
- ¡Ah, deja de hablar! ¡AHORA! – Suplicó tapándose los oídos.
- ¿Por qué tan reservado de pronto, Ash? Si otras veces me has hablado de tus conquistas.
- ¡Bueno ahora es diferente! ¡Además… ! – "Además, no hay nada qué contar." Usó todo su autocontrol para no decir eso o cualquier otra cosa que causara sospechas o preguntas innecesarias. – ¿No se supone que consideras a Misty como parte de tu familia? ¡No debieras hacer ese tipo de preguntas sobre tu hermana! – Gritó sonrojado logrando el mismo efecto en el criador.
- ¡Ah! ¡Gracias por traumatizarme de por vida! – Dijo alejándose, sacudiendo su cabeza como si quisiera que con ese movimiento se salieran los malos pensamientos.
- ¡Bueno tu fuiste el qué empezó todo con tus… imprudencias!
- Yo solo preguntaba porque te ves feliz y has estado así desde que volvieron de Ambrette. Me imaginé que algo muy bueno debió haber pasado allí para que estés tan… radiante.
- ¿Radiante? – Ash hizo una mueca de enfado, pues encontró rara esa palabra – Yo no estoy… así.
- Claro y el cielo no es azul.
-¿Vas a seguir diciendo tonterías o me vas ayudar a acomodar todo?
- Está bien, pero mejor termino de arreglar la cocina. El gas está instalado y haré lo mismo con el refrigerador. Tal vez hoy pueda cocinar un buen almuerzo en lugar de pedir pizza por quinto día consecutivo.
- Suena perfecto, terminaré esto y después iré a preparar todo en la habitación de Mis… quiero decir ¡la habitación principal! ¡Si, eso! – tomó un trapo y comenzó a limpiar frenéticamente las ventanas para intentar disimular su descuido, pero Brock pareció no haberlo notado en lo absoluto.
Para el criador, esas acciones disparatadas eran solo una extensión de lo que mencionó antes: Ash estaba sumamente contento con su nueva casa, con la futura llegada de su hijo, pero sobre todo, con Misty. Ella lo hacía feliz, aunque parecía que el entrenador no se atrevía a admitirlo.
"Solo podía pasar algo así con ellos dos." Pensó Brock sonriendo, mientras acomodaba platos en los gabinetes. "Son el matrimonio más raro del mundo, pero sin duda será de los mejores"
oOoOoOoOoOo
- Creo que tomaré una siesta, necesito descansar solo unos minutos...
Recordó haberle dicho eso a Pikachu antes de recostarse en la recién instalada cama en el cuarto de huéspedes y no estaba seguro cuanto tiempo había transcurrido, pero seguro habían sido mas de unos minutos. Torpemente, buscó su celular entre las almohadas para saber la hora exacta.
08:30 a.m. Eso se visualizaba en la pantalla junto a otro mensaje que lo obligó a levantarse de un brinco.
5 llamadas perdidas. Misty Cel.
"Demonios, se suponía que iba a ir por ella… ¡Ayer a las nueve de la noche!" Pensó frenético mientras se levantaba aun desorientado y corría a tumbos hasta la habitación principal para buscar ropa limpia. "¡¿Por qué Pikachu no me despertó?! ¡Misty debe de estar muy enojada! Tanto que le insistí en que se mudara para terminar plantándola, ¡seguro me matará!"
Dejó de alterar el orden de la ropa en los cajones al notar unas cuantas anomalías dentro de la recámara.
La primera y más obvia era la cama deshecha. Las cobijas estaban fuera de sitio e incluso una de las almohadas yacía en el piso… Parecía que alguien había pasado la noche allí.
Cepillo, perfumes, maquillaje. Todos esos artículos no estaban antes sobre la cómoda, o por lo menos no que él recordara. Pensó ignorar todo eso, tal vez solo estaba imaginando cosas y tomando una camiseta azul y unos jeans estuvo a punto de entrar al baño solo deteniéndose al escuchar el sonido del agua contra el azulejo precipitándose desde la regadera. No se había equivocado en sus indagaciones anteriores: todo estaba diferente porque alguien se encontraba allí.
Rápidamente vinieron a él los recuerdos del suceso en casa de su madre, ese instante donde sorprendió a su amiga pelirroja en la ducha, aunque claro, esta vez él estaba totalmente vestido, pero otra cosa era diferente ahora: ya no contaría con su mamá para salvarlo del mal carácter de su amiga, así que decidió ser precavido y tocar, llamándola desde afuera del baño.
- Misty, ¿eres tú?
- ¡Claro que soy yo! - Contestó la chica. Su voz se escuchaba como un eco. Resultaba obvio que aún continuaba bañándose - ¿O estuviste sólo tanto tiempo que ya te conseguiste otra esposa y es a ella a quien esperabas encontrar? - Ash sonrió recargándose en la puerta de brazos cruzados.
- Nada de eso, solo me sorprendiste. Se supone que yo iba a ir por ti a tu departamento y cargar con las últimas cosas de la mudanza, ¿recuerdas?
- Si, pero iba a enviar unos papeles a la liga desde el gimnasio en la tarde, así que me pareció más lógico venir acá al terminar mis pendientes. Además, Tracey se ofreció a acompañarme para traer lo que faltaba.
- ¿Y no pudiste haberme dicho eso? Casi me da un susto pensando que me matarías porque no fui por ti.
- Intenté decírtelo, pero nunca me contestaste, así que decidí sorprenderte, pero fue imposible moverte siquiera. Dormías como Snorlax.
- No es para tanto – Refunfuñó no muy feliz con la comparación.
- En serio, Ash… O bueno, por lo menos a un Snorlax lo despiertas con una flauta, a ti no te hubiera movido ni con una orquesta completa.
- Como sea, lo importante es que ya estás aquí y no tuve que hacer el gran esfuerzo de ir al otro lado de la ciudad para traerte – Dijo dramatizando, incluso haciendo los gestos al mejor estilo de una actriz teatral sin importarle que Misty no pudiera verlo, aunque resultaba obvio para ella el drama que el entrenador estaba montando y su fastidio se transmitió en su voz.
- Sin duda eres un mal esposo, pero no importa, igual preparé el desayuno. Quise hacer algo lindo por ti y...
- "Algo lindo" sería que no intentaras envenenarme porque tu comida… No te ofendas Mist, pero eso me suena más a castigo.
- No te burles de mis habilidades culinarias. ¡Algún día seré la mejor chef del mundo!
- Bueno ya sabes lo que dicen, soñar no cuesta nada.
- Estoy consciente que no será hoy, señor exigente, por eso ordené platillos de una cafetería cercana. Ya todo está preparado en la cocina por si quieres adelantarte.
- Oh, está bien... Aunque también podría esperarte...
- No, gracias. Ya me interrumpiste lo suficiente. - Hasta ese momento, Ash se dio cuenta que el agua seguía corriendo mientras él estuvo allí parloteando.
- ¡Cierto! Perdón, es mejor que baje ahora.
Despegó el cuerpo de la pared y disimuladamente olió su camiseta. Trabajó dos días seguidos sin parar arreglando su casa que en verdad le caería bien un baño, así que un momento pensó en imitar a su amiga... Idea que desechó al sentir el rugir de su estómago que marcaba las prioridades en su vida. Bajaría a comer, ya tendría tiempo de asearse después.
Tan solo se cambio la camiseta por la azul que tenía en mano y apresuró sus pasos hasta la cocina donde estaba el banquete que Misty prometió, pero se sorprendió al no encontrar allí royendo un poco del pan tostado a su querido amigo pokémon.
"Tal vez cayó rendido al igual que yo. Eso explicaría porque no intentó despertarme"
Bostezando, se acercó hasta la mesita que estaba colocada frente al gran ventanal de la cocina donde había una perfecta vista del jardín central. Se sirvió un poco de café para después dirigir la mirada hacia la estancia felicitándose a si mismo por su buen trabajo. Todo había quedado perfectamente decorado en tonos rojizos y cálidos. Ahora vivía en una amplia casa con un aire moderno pero sin dejar de ser acogedora y todo había sido gracias a él... Además de los consejos de Brock. Por un instante recordó a la pelirroja que ya había llegado a habitar esa casa, preguntándose si a ella le había gustado también.
"De no estar tan cansado hubiera estado presente para ver su reacción."
Pensó un poco triste girando su cabeza, pasando sus manos por sus bien formados bíceps notando con ese simple movimiento que tan lastimados estaban aún sus músculos, pero sin duda el esfuerzo valió la pena. El lugar se veía maravilloso, solo faltaba el veredicto final de la "señora Ketchum", pero mientras eso pasaba, no hacía ningún daño disfrutar de la comida que, con su delicioso aroma ya lo estaba incitando a devorarla.
Se sirvió de todo un poco, sin importarle mucho poner pan dulce y tocino en el mismo plato, lo importante era calmar su apetito que, lo distraía tanto que no se percató de la presencia de la pelirroja hasta cuando estuvo sentada frente a él.
- ¡Perdón por la tardanza! - Gritó con entusiasmo la chica acomodándose el cabello aún húmedo sobre su hombro derecho. Parecía de verdad avergonzada por hacer esperar a su esposo. - No encontraba ropa adecuada y tuve que conformarme con esto. – Su disgusto era evidente mientras intentaba no sentirse tan asfixiada por su tank topnegro ni que se notase su incomodidad en esos shorts de jean obscuro. Sin duda ese efecto secundario de su embarazo comenzaba a molestarla, pues toda su ropa comenzaba a sentirse pequeña y no pasaría mucho antes de que tuviera que gastar una buena cantidad de dinero en comprar todo un nuevo guardarropa…
Pero nada de eso parecía ser evidente para Ash, quien continuó llenando de mermelada su panecillo, sin hacerle mucho caso a las quejas de su amiga.
- ¿Por qué te hace falta ropa? ¿No se supone que todas tus cosas ya debieran estar aquí? Y no solo eso, sino que también especificaste como querías que fueran ordenadas, - contestó amargamente antes de comerse de un solo bocado su bollo – algo que tuve que hacer yo mismo porqué tu no quisiste ayudar en nada.
- Pude hacerlo, pero tú dijiste que te encargarías de todo y ¿adivina que? Eso es parte de "todo". Además, yo estoy aquí desde ayer y acomodé algunas cosas que faltaban por mi propia cuenta, ¡así que deja de lloriquear! - Lo regañó poniendo las manos en su cintura a lo que Ash contestó con el infantil gesto de mostrarle la lengua. El contraataque de Misty fue inmediato. Se levantó de su asiento para proporcionarle un golpe en el hombro al pasarlo de largo para buscar un plato en la alacena.
- ¡Auch! ¿No llevas ni un día aquí y ya me estás maltratando? Te acusaré por violencia familiar.
- Tú me provocas con todas las tonterías que dices, cualquier juez vería que tengo la razón. - Tenía el ceño fruncido al girarse dispuesta a seguir la discusión, pero la sonrisa que Ash le dedicaba provocó en ella las ganas de imitarlo.
- Esto es agradable, ¿no crees? - Preguntó él mientras le ofrecía un vaso de jugo en señal de paz. Misty lo tomó por inercia al regresar a su asiento frente al entrenador sin entenderlo del todo.
- Qué peleemos y te golpee… ¿es agradable?
- No me refiero exactamente a eso - Rodó los ojos sin dejar de sonreír - aunque claro, ahora puedes maltratarme sin que haya testigos o esté mi madre reprendiéndote como cuando nos quedamos en su casa.
- Ah, - Respondió Misty con una sonrisa malvada al entender a Ash. - Quieres decir que es mejor pelear como siempre a fingir que estamos locamente enamorados. ¿No es así... Gordito? – Al escuchar el sobrenombre Ash casi se ahoga. Comenzó a toser bruscamente, dándose golpes en el pecho.
- Ya no tienes que llamarme por todos esos estúpidos nombres, ¿sabes?
- Lo sé, pero es divertido ver tu cara de enojo cuando lo hago. - Se acercó a tocar la mejilla derecha del entrenador con su dedo índice, a lo que él contestó inflándolas aún más en señal de enfado.
- ¡Basta! – Ordenó obteniendo como respuesta la risa de la chica que en ese momento sintió la necesidad de fastidiarlo, pues resultaba terriblemente divertido, así que se sentó en sus rodillas sobre la silla para poder alcanzar mejor al entrenador al otro lado de la mesa.
- Awww, pobre Ashy, no le gusta ser molestado. - Dijo en un tono un tanto infantil, ésta vez, pellizcando ambas mejillas.
- ¡Misty, deja eso! - Gritó aún más pesado intentando alejar las manos de la chica como si se tratase de una horda de molestos mosquitos. Ella solo continuó riendo intentando alcanzarlo mejor, ahora usando ambas manos para despeinar el cabello azabache, aunque Ash continuaba alejándose de ella, echando todo su cuerpo hacía el respaldo de la silla obligándola a inclinarse más sobre la mesa y...
De pronto, todo el enojo que Ash había sentido, desapareció por completo cuando su vista se fijó en el más que generoso escote de la pelirroja quien no paraba de reír y no reparaba como toda la atención del entrenador se había volcado en una parte específica de su anatomía, mientras que para Ash, era muy difícil no notarlo.
A pesar de la tremenda borrachera, recordaba a la perfección aquella noche en el hotel Palace y en ninguna de sus muy vívidas memorias tenía una imagen que se asemejara a los dos grandes atributos que la chica exhibía en ese momento. Se puso de mil colores cuando se dio cuenta que Misty ya no reía sino que lo miraba preocupada porque no había contestado a sus juegos y al parecer, tampoco a ninguna de las preguntas que le había hecho en... Solo Arceus sabía cuánto tiempo. Estaba demasiado concentrado en...
- ¡Ash! ¿Qué te pasa? - Gritó al ponerse de pie y acercarse hasta él. Al instante se levantó de su silla y comenzó a retroceder como si Misty portara la plaga – Ash, ¿qué te pasa? ¿En verdad te vas a enojar por algo tan tonto? Te he molestado más en otras ocasiones y nunca te pones así. – El sonrojo de Ash se duplicó. Era verdad que su comportamiento no era normal, tampoco lo fue el tono agudo de su voz al responder.
- ¡No! Lo siento Mist, no estoy enojado es solo que me concentré en tus... ¡Quiero decir...! - Retrocedió torpemente hasta chocar contra la alacena sin saber cómo evitar la inquisidora mirada de la chica - Me... Distraje... Con otras cosas...
"¡Y qué cosas!" Se atrevió a pensar antes de abofetearse mentalmente.
- ¿Qué clase de cosas? - Preguntó Misty ya un tanto molesta por el repentino cambio de actitud de su marido, pues claro que notaba como esquivaba su mirada, además del elevado carmín que cubría el rostro del entrenador.
- Aammm yo... Me preguntaba...
"¿Cómo rayos pasó eso?". Era la duda que se repetía en la mente de Ash con respecto al cambio repentino en la apariencia de Misty. ¿Qué era diferente ahora a tres meses atrás… o a toda su vida? Porque nunca había sido una mujer de curvas pronunciadas y de repente…
"¡Ah por qué no puedo dejar de verlas! De ver a Misty ¡a Misty! no plural… ¡Dios! ¿Por qué está así?" Su mente daba vueltas hasta dar con un posible responsable. ¿Acaso se trataba de algo relacionado con el bebé? Pero, ¿qué significaba? ¿Era bueno, malo o normal? No tenía la más mínima idea y por un momento le preocupó que algo pudiera andar mal con ella o con su futuro hijo. Debía saberlo, así que, pasando saliva se atrevió a hablar.
- Yo lo que pasa es que... Yo... Me preguntaba si todo está bien... Ya sabes con el embarazo.
- ¿Ah? - Misty parpadeó varias veces. No se esperaba esa pregunta porque para ella su estado distaba mucho de ser el tema principal en su recién discusión. - Todo marcha bien, Ash. ¿Por qué la pregunta?
- Bueno... Es porque tu... Es... lo que te pasa... y yo no sé... – Misty lo observaba como si fuera un pokémon legendario. Era obvio que sus frases no tenían ningún sentido. Volvió a tomar aire en un intento de acomodar sus ideas y expresarse mejor - Es porque estás... Diferente y yo quería saber si era algo normal.
Misty continuó mirándolo sin entender a donde quería llegar Ash, hasta que éste levantó su dedo en dirección a los dos grandes problemas que veía en ella. Lo miró por unos segundos comprendiendo sus reacciones de momentos atrás. El fuerte sonrojo, sus palabras atropelladas, pero sobre todo su mirada fija… y no la estaba viendo a los ojos precisamente.
- ¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASA?! - Gritó alterada al momento de levantar su puño derecho frente a ella. Ash retrocedió francamente asustado, pero su espalda volvió a golpear contra la alacena. En definitiva, estaba atrapado.
- Ya te lo dije, solo noté que algo estaba raro y...
- ¡¿Raro?! – Avanzó un paso haciendo que todo en la cocina temblara - ¡¿Mi cuerpo te parece RARO?!
- ¡No! Creo que te ves mejor así.
- ¡¿Mejor?!
- ¡Bueno, no! ¡Mist...! – Entendió que cualquier cosa que dijera solo provocaría más la furia del Gyarados pelirrojo, así que decidió arriesgarse y ser sincero esperando por lo mejor – Solo quiero saber… porqué de repente tienes los pechos tan grandes.
Ash se quedó quieto esperando una respuesta... lo único que recibió fue un certero puñetazo – como siempre pasaba cada que abría su gran bocota – en el pómulo derecho perdiendo el equilibrio de inmediato. Sus oídos zumbaban y tenía un tanto alterada la mente, pero de igual forma pudo entender los gritos de Misty.
- ¡ERES UN PERVERTIDO ASH KETCHUM! ¡No tienes porque estar mirándome o fijándote en ese tipo de cosas! ¡Claro que es parte del embarazo, pedazo de idiota y no hay nada malo con eso!
- ¡Pero en verdad yo no sabía...!
- ¡¿Acaso creías que tener una persona creciendo dentro de mi no se iba a notar?! ¡¿Qué no iba a cambiarme en nada?!
- Si sabía que te iba a crecer el vientre, no las... - Y el sonido de la palma impactándose por segunda vez con su ya lastimada mejilla impidió que pudiera terminar su frase.
- ¡Pues ahora lo sabes y deja de mirarme! ¡DEPRAVADO!
Misty tomó una manzana de la mesa para después salir corriendo escaleras arriba hasta su habitación azotando la puerta tras ella, mientras Ash quedó en el piso prácticamente noqueado y si algo le quedaba claro es que una característica de Misty se mantenía inalterable durante su embarazo era su pésimo carácter o... ¿Acaso con el transcurso de los meses se pondría peor?
"Oh Arceus, ayúdame a sobrevivir para ver nacer a mi hijo" Pidió Ash mentalmente mientras se sentaba en el suelo de piernas cruzadas apoyando su mano derecha en su rodilla y frotando con la otra su dañada mejilla.
Vaya que había sido un mal primer día juntos... Pero parecía que estaba a punto de ponerse peor.
- Pi...
Su amigo roedor salió detrás de una pared con una mirada llena de curiosidad y duda.
- Ey amigo... - Ash llamó al pokémon aún desde el suelo esperando que éste corriera a su encuentro, sin embargo éste permaneció a cierta distancia conservando esa mirada inquisitiva. - ¿Qué pasa Pikachu? ¿Dormiste mal o…?
No pudo decir nada más pues su fiel compañero comenzó a regañarlo en su idioma tan arrebatadamente que estaba teniendo problemas para entenderlo. Si acaso podía traducir palabras sueltas como tú, Misty, enojo y ¿qué demonios está pasando? De acuerdo, eso último lo había entendido a la perfección. Aún seguía aturdido, pero no necesitaba tener alerta todos sus sentidos para entender que Pikachu había presenciado toda la escena y a diferencia de él, su pokémon entendía mejor cierto tipo de cosas, como que si él y Misty tuvieran un matrimonio normal, ella no tendría porque haberse molestado porque observara de más su cuerpo.
El entrenador suspiró mientras se levantaba aún mareado. Había evitado hablar con Pikachu sobre su especial situación hasta que fuera el momento adecuado. Obviamente éste nunca llegaría y con lo que acababa de ver, no tendría más remedio que explicarle todo en ese instante.
- Escucha, Pikachu – Se levantó torpemente y avanzó algunos pasos poniendo sus manos al frente para defenderse en caso que el roedor eléctrico se pusiera un tanto violento – Hay algo que debo contarte…
oOoOoOoOoOo
- ¡Ah como arde! – Se quejó el entrenador al acercar por segunda vez un algodón empapado en alcohol a su labio inferior – Y yo creyendo ¡que mi primer pokémon sería más comprensivo! – Alzó la voz para que el mencionado escuchara su reclamo, pero Pikachu solo volteó la cabeza enfadado, después, salió del baño hasta la habitación tratando de ignorar por completo a su entrenador. - ¡Ah vamos! – Exclamó Ash, siguiendo al roedor aún oprimiendo el algodón contra su boca - ¡Ya te expliqué porqué lo oculté de ustedes! – De nueva cuenta, el pokémon volteó la cabeza intentando ignorarlo – ¡No podía arriesgarme a que algo saliera mal! Y estoy consciente que nadie más te entiende excepto yo, pero aún así podrían notar si tú tenías una actitud rara con respecto a la boda. Sabes que si mamá o Brock supieran que todo esto es una farsa no me hubieran permitido…
Definitivamente el pokémon no tenía ganas de escucharlo y sin más, salió por la ventana corriendo por el tejado hasta llegar a lo más alto de la casa, donde Ash no pudiera alcanzarlo, pero no estaba molesto porque su mejor amigo en el mundo sintiera la necesidad de mentirle u ocultarle cosas, sino que en verdad estaba exasperado… con lo ciego que era ese muchacho.
"Si supieran que es una farsa…" Pero vaya si era tonto para no darse cuenta que sus sentimientos por Misty eran todo menos falsos. Y de su amiga pelirroja no podía esperar mucho tampoco, tanto se negó a aceptar que lo quería cuando eran niños y ahora de pronto ¿ya lo había superado? Si claro, y él ya no sentía ganas de comer todo el kétchup del mundo.
¡Malditos! ¡Malditos los dos! Y tan feliz que se había sentido cuando los vio por fin juntos, como sabía que debían estar.
Aspiró profundo suprimiendo las ganas de descargar todos sus rayos sobre Ash… porque tendría un "hermanito", esa parte era verdad, por lo tanto no podría dañar a Misty en muchos meses.
Bajó un poco para observar que hacía su entrenador, imaginaba que a lo mejor ya descansaba después de dos golpizas en una sola mañana o tal vez seguía curando sus heridas. En lugar de eso, lo encontró parado frente a la puerta.
El chico ponía su mano sobre la perilla para quitarla dos segundos después, retrocedía dos pasos, se alborotaba el cabello y volvía a repetir todo de nuevo. ¿Qué pasaba con él? Sus orejas se movieron levemente al detectar un sonido en otra de las habitaciones. Corrió por el tejado hasta llegar frente a la ventana del cuarto de Misty solo para encontrar a la chica realizando exactamente lo mismo que Ash.
¡Vaya que son tontos! ¿En verdad no se dan cuenta qué no importa cuanto disfruten discutir, no les gusta permanecer molestos? ¡Y además de eso son necios! Debían admitir lo feliz que eran desde el falso compromiso; había visto a Ash desanimado en pasados meses… no, ¡años! Desde que Misty había dejado de viajar con ellos, para ser exactos y de nuevo, después de tanto tiempo no paraba de sonreír, tenía ilusiones, sueños, ¡un hijo en camino que no se había creado de la nada! Ni hablar de Misty, que tantas relaciones fallidas de la pelirroja tenían una sola razón de ser: ella siguió esperando por Ash.
El roedor cerró los ojos, asintiendo en una forma de felicitarse a si mismo por tan buenas conclusiones, pero no le bastaba saber todo eso, él necesitaba que ellos se dieran cuenta, que ese matrimonio no fuese solo un lindo espejismo sino la innegable realidad… y él se encargaría de que eso pasara y pronto.
De momento tenía la ventaja que, en esa convivencia diaria no interferirían nuevas compañeritas, ni pretendientes molestos y bailarines, ¡No señor! Esta vez no había intrusos, así que Pikachu estaba dispuesto a ejecutar un plan que hiciera de ese par de entrenadores despistados, la pareja más feliz sobre la faz de la tierra… y debía ponerlo en marcha en ese mismo momento.
Andy Elric: Bueno, no quiero tardarme años, pero insisto, mi vida no está en mejor momento y a veces escribir se me hace muy difícil, pero espero no dejar pasar tanto tiempo entre actualizaciones. Lo que me gusta este fic es que hay mucha comedia y todas las cosas que hacen este par en este fic me hace sonreír, espero que logre ese efecto en ustedes también y aún faltan muchas locuras así que, sigan leyendo. n_n
Mistyket: Les diré la verdad, disfruté mucho este capítulo como fan (Aunque supiera lo que iba a pasar), creo que Andy hizo un excelente trabajo como siempre y espero que les guste mucho! Nos vemos en el otro cap, como ven… ya no fueron 9 meses XD
Respondiendo reviews:
Joselito: ¡Muchas gracias! Seguro este capítulo también te gustará :)
FersitaAD: Bueno… no fue rápido, pero fue mucho menos la espera que la vez pasada. También amamos la relación de Ash y Misty… y aún falta algo para que se convierta en algo más, pero espero que estés con nosotras en este fic.
MayHimemiya: ¡Esperamos que también te hayas divertido en este capítulo y no fueron 9 meses para leer jaja! ¡También te extraño May, muuucho espero que estés muy bien! :)
DjPuMa13g: Nosotras nos alegramos también mucho cuando dejas tu fiel review, no sabes el gusto que nos das. Bueno respecto al cap anterior, jaja imagínate apenas son los pequeños arranques que Misty tendrá durante su embarazo… aún falta algunos más, pobre Ash esperemos que salga viva. Muchas gracias por el apoyo, de verdad te lo agradezco y espero que te guste mucho el cap que hizo Andy :D
Tibetana: ¡Las hormonas de Misty apenas están causando estragos! No se cómo sobrevivirá Ash XD Muchas gracias por tu review!
netokastillo: jajaja si, la verdad es que va a estar divertido saber cuánto duran… en este cap, Ash ya se llevó la peor parte, tanto con Misty como con Pikachu XD
Sakura-Ofiuco: Qué bueno que te animaste a leer aunque sea uno de mis fics – yiei n_n – aunque me da un poco de penita que leas mis loqueras, debo admitir y exactamente es como el punto de este fic, que se tarden en enamorarse o por lo menos en darse cuenta porque como shippera yo digo que se aman desde siempre, solo son muy necios y tontitos para darse cuenta n_n y si, es el fic mas alegre y ligero de todos los que tengo y habrá muy poco – o casi nada – drama en él, su objetivo es hacer a todos sonreír un poco. Espero ver tu poke actualización muy pronto.
ZoeXiaoyu: ¡Muchas gracias!, pero te aseguro los caps no serán cada 20 meses XD
