''Quidditch-Vacaciones''

Las semanas pasaron hasta que llegó el día del primer partido de quidditch.

-¡Hermione levántate!-.Exclamó la pelinegra moviendo a la castaña.-¡Vamos!-.Insistió al ver que esta no se movía.-Hoy es el primer partido de quidditch, Gryffindor vs Slytherin ¡Hoy es el primer partido de Harry!-.Gritó emocionada.

La castaña se removió en la cama alzando la cabeza.

-Tori, sabes que no me gusta el quidditch-.Le espetó somnolienta.

-No me importa, vamos, ¡Levántate!-.Le quitó la sabana.-Hoy juega Harry y hay que apoyarlo-.Prácticamente ordenó.

Bufando, Hermione se levantó de su cama y con toda la pereza del mundo se metió en el baño.


-Bien, aquí es perfecto, se ve todo el campo-.Sonrió la pelinegra.

Ron, Tori, Hermione y Neville ya estaban de pie en la gradas en ese mismo orden esperando a que salieran los equipos.

-Harry estaba nervioso, ojala se calme, estoy segura que lo hará excelente-.Comentó más que todo para sí misma Tori.

A los minutos los equipos salieron al campo, los jugadores volaron excepto los capitanes que se agruparon junto a la profesora Hooch.

-¡GRYFFINDOR!

-¡SLYTHERIN!

Los gritos no se hicieron esperar, Tori alzó los brazos captando la atención de Harry, le sonrió emocionada mostrándole los pulgares arriba.

-Vamos James, sé que puedes hacerlo, confío en ti-.Susurró viéndolo fijamente.

El partido inició, la adrenalina subió en el campo, rápidamente los cazadores de los equipos fueron marcando y marcando, iban cerrados y muy parejos, pero era Gryffindor el que siempre se mantenía arriba en la puntuación, Harry ya había visto la snitch, pero por culpa del otro buscador no había podido atraparla.

-Vamos, vamos, vamos, tú eres más veloz que el otro-.Tori susurraba insistente.

-La Nimbus de Harry esta increíble, no sabía que tenía una-.Comentó Neville.

-Al día siguiente de haberle enviado a mi tío la carta donde le decíamos que Harry había quedado en el equipo le envió la Nimbus 2000-.Le sonrió.

-No me extraña, el señor James siempre ha sido así-.También le sonrió.

De pronto Harry comenzó a moverse rápidamente por el campo esquivando con facilidad a los demás jugadores, el buscador de Slytherin lo seguía de cerca pero después de unos metros el Gryffindor se lo quitó de encima con una maniobra.

-¡Sí! Tiene vía libre para coger la snitch-.Avisó Tori.

En un momento donde estaba a nada de coger la Snitch se escuchó el grito eufórico de Hermione, tanto así que Tori volteó a verla divertida.

-¡Vamos Harry!-.Gritó la castaña.

-¿No que no te gusta el quidditch?-.Le sonrió burlona, Hermione se ruborizó aún con la mirada hacia el frente.

-¡Harry Potter atrapó la snitch dorada! ¡150 puntos para Gryffindor! ¡Gryffindor gana!

Todos los alumnos gritaron emocionados, la barra de Slytherin quedó en absoluto silencio.


-¡Harry, Harry, Harry!

Eso era lo que se escuchaba en la sala común de los leones.

-¡Bien Harry! Tú primer partido y lo hiciste increíble.

Los gemelos lo felicitaron despeinándole el cabello.

-¡Cuando tío James se entere se va a emocionar muchísimo! ¡Lo hiciste increíble primo!

Victoria se le acercó abrazándolo con entusiasmo y dándole un beso en la mejilla.

-Imagínate que hasta la misma Hermione a la cual no le gusta para nada el quidditch, gritó para darte ánimos-.Lo picó su prima.

La bruja que estaba cerca de ellos se volvió a sonrojar desviando la mirada.

-¿Si verdad? Creo haber escuchado su grito, es más, ese grito fue el que me animó a último momento.

Harry miró a Hermione con una sonrisa divertida en el rostro, esta se sonrojo aún más para después fulminarlo con la mirada, todos se rieron.

-McGonagall tiene buen ojo, con Harry en el equipo no perderemos-.Aseguró Wood.

La emoción en la sala común duró hasta la noche cuando todos se fueron a dormir.


Victoria apoyaba la frente en la mesa del Gran Comedor, era sábado, ese día no tenían clases.

-¿En serio hay que esperar hasta 3er año para poder ir a Hosgmeade? Eso no es justo-.Resopló.

-Díselo a Dumbledore-.Espetó Ron.

-Créeme que si pudiera se lo diría-.Le respondió.

-¿Que tienes hoy? Estás más desanimada de lo normal, no creo que el no poder ir a Hosgmeade sea lo único que te tenga así-.Le dijo Hermione mirándola.

Victoria resopló apartando la mirada de su amiga, Harry suspiró.

-Ayer recibimos una carta, nuestros padres están de misión, en una muy importante, están fuera del país y no saben exactamente cuándo van a volver-.Le explicó Harry.

-¿Y eso que tiene que ver?-.Pregunto confundida.

-Que faltan dos semanas para las vacaciones de navidad y si ellos aún no han vuelto, tendremos que quedarnos aquí en Hogwarts-.Respondió sin ánimos.

-Ah ya entiendo.

-¿Y cuál es el problema? Yo tampoco sé dónde voy a pasar las navidades, mamá y papá no están seguros de si van a viajar a Rumania a visitar a mi hermano Charlie, no entiendo cuál es el problema, podemos pasar las navidades aquí juntos-.Sonrió.-Nos vamos a divertir, además no es como si no los fueran a ver más-.Acotó Ron.

Harry le había hecho señas a Ron de que se callara pero este lo ignoró, Hermione que se dio cuenta de las señas de Harry sintió curiosidad, sobre todo porque Victoria había volteado a ver al pelirrojo, sus ojos azules mostraban frialdad e incluso tristeza solo que esta última era opacada.

-Dime algo Ron, ¿Desde niño tus papas siempre han estado contigo?-.Este asintió.-¿Siempre han estado en tus cumpleaños, en los de tus hermanos, navidades?-.Ron volvió a asentir confundido.-Te felicito, ahora entiendo porque te da igual pasar o no las navidades en tú casa, con tus padres.

Con la misma se levantó marchándose de allí, Harry suspiró tapándose la cara con la mano, al sentir un movimiento se dio cuenta de la intención de Hermione de levantarse.

-No, déjala, cuando se pone así es mejor dejarla sola unos minutos-.Le dijo deteniéndola.

Hermione lo miró volviéndose a sentar.

-No entiendo, ¿Qué pasó? ¿Que dije?-.Inquirió aún más confundido el pelirrojo.

-Tú mismo lo dijiste, desde pequeño tus padres siempre han estado ahí contigo, en todo momento-.Repitió Harry.

-¿Y qué tiene eso de malo? Todos los padres siempre están con sus hijos-.Dijo de manera obvia.

Hermione se adelantó a Harry.

-No Ron, no siempre es así, quizás yo no lo he vivido mucho, pero se lo que es que tus padres estén ocupados con el trabajo, aunque no creo que mi situación se parezca a la de ustedes-.Dirigiéndose a Harry.-Quiero decir que son pocas las veces en las que mi mamá y mi papá están muy ocupados con el trabajo.

-¿Tus padres nunca están en casa?-.Preguntó con sorpresa Ron.

-Si lo están, tengo muchos recuerdos con ellos de niños junto a mis tíos, pero los cuatro son aurores, siempre tenían que estar saliendo de misión y cuando se iban dependiendo del rango duraban desde una semana a un mes fuera de la casa-.Resopló.

-¿En serio?-.Pregunto sin poder creerlo Ron.

-Sí, ellos tratan, hacen todo lo posible porque las misiones no choquen con nuestros cumpleaños o con las navidades, pero no es tan fácil, sobre todo los cumpleaños, podían pasarlos con nosotros, pero si los llamaban porque los necesitaban con urgencia tenían que salir y cumplir, cuando nos despedimos de ellos en King's Cross dijeron que pasaríamos las navidades en casa-.Le dijo con cierta molestia.

-Yo... No sabía, no pensé que le afectaría tanto lo que dije-.Dijo afligido Ron.

Harry negó.

-No te lo tomes personal, a los dos nos ha afectado esta situación, pero tal vez como ahora ya no estamos pequeños es diferente, yo trato de ignorarlo, en cambio a Tori le cuesta más, así como ustedes la conocen, así es ella, alegre, divertida, desde muy pequeña, pero cuando las ausencias de nuestros padres se fueron notando más o nosotros las notábamos más porque ya estábamos más grandes, ella... No es que cambió como tal, solo que... Ya no era como antes, el cambio que si tuvo es que ya no quería salir a jugar con los otros niños, solo quería quedarse en casa cada vez que mis tíos estaban ahí y cuando se iban volvía a ser como antes.

-Quería pasar todo el tiempo que podía con sus padres, aprovechar que estaban en casa-.Intuyó Hermione.

-Exacto, y cuando ellos se iban se comportaba como siempre para ocultar lo que sentía-.Siguió Harry.

-Oculta la tristeza que siente con su forma de ser-.Razonó Hermione.

-Sí, y la entiendo, lo hace para que mis abuelos o cualquier persona cercana no se ponga a preguntarle como esta, como se siente, es su mecanismo de defensa.

Ron que se había mantenido en silencio escuchando, habló.

-¿Entonces esa forma de ser ella es mentira?

-No, allá en la casa lo hace para que no la fastidien, en cambio aquí no está fingiendo, ella realmente estaba feliz de venir a Hogwarts, aquí no finge, si hay algo que le disgusta lo demuestra, no siempre está escondida detrás de esa máscara de felicidad.

-Bueno si, ya me di cuenta-.Dijo.

-Ya te dije que no es tú culpa Ron, en tal caso es de nuestros padres o del Ministerio-.Dijo con rabia.

-Harry... No puedes echarles la culpa a ellos-.Regañó Hermione.

-Sí, ya lo sé Hermione, es solo que...-.El pelinegro suspiró frustrado.- Siempre es lo mismo... Ellos saben que hay veces que no van a poder estar, entonces no hagas promesas que no podrás cumplir.

Los ojos de Harry reflejaron sentimientos de rabia, decepción e incluso tristeza.

-Y cuando eso pasaba, ¿Con quién se quedaban ustedes?-.Quiso saber la castaña.

-Depende, a veces nos dejaban en Potter Manor con nuestros abuelos o en casos extremos mi mamá nos llevaba hasta donde mi tía Petunia-.Harry arrugó la cara.-Ni a mí ni a Victoria nos gusta ir quedarnos ahí.

-¿Y entonces por que los enviaban con tus abuelos?-.Siguió la castaña.

-Había veces que mis abuelos no nos podían cuidar o ya tenían a mis primos, seríamos muchos.

Hermione asintió quedándose la mesa en silencio unos minutos, Victoria apareció otra vez dejando una carta frente a Harry.

-Es de Sirius.

Cuando Harry vio el dedo vendado de su prima sonrió divertido.

-¿Envió a mordedora?

-Cállate, estuve a punto de ahorcarla.

Se sentó a su lado.

-¿La lechuza te mordió?-.Hermione la miró incrédula.

-Sí, esa estúpida lechuza, siempre es lo mismo, Harry y yo la bautizamos así.

Victoria se llenó un vaso con jugo de calabaza.

-Ojalá y pueda venir antes de las vacaciones, así nos vamos a Potter Manor-.Le comentó bebiendo del jugo.

-Hay que responderle, ¿Dónde dejaste a mordedora?-.Le pregunto después de haber leído la carta.

-Se fue para la lechuceria, respecto a eso, tú eres el que le va a poner la carta en el pico-.Le aclaró.

-Está bien, yo se la pongo tan solo porque ya fuiste víctima de su pico-.Le dijo divertido.

-¿Quién es Sirius?-.Preguntó Ron.

-Nuestro padrino-.Respondió Victoria.

La castaña los miró extrañada.-¿De ambos?

-Sí, desde que nuestros padres salieron de Hogwarts dijeron que Sirius seria el padrino del primer Potter que naciera-.Aclaró Harry.

Victoria alzó la mano.-Esa soy yo.

-Pero al final también lo nombraron mi padrino-.Sonrió.

-Aunque pensándolo bien, ¿Dónde sería mejor pasar las navidades? ¿En Potter Manor o en nuestra casa? Si las pasamos con Sirius nada más, creo que es mejor irnos al Valle de Godric-.Razonó la chica.

-Umm... Tienes razón, igual este año ¿Los abuelos se van de viaje no?

-Sí, para Italia-.Concordó con su primo.

-Entonces hay que recordarle eso en la carta a Sirius.

-Me perdí-.Harry y Victoria vieron al Weasley.-¿Dónde viven ustedes?

-En el Valle de Godric-.Respondió Harry.

-¿Y Potter Manor?-.Preguntó confundido.

-Es la mansión de los Potter, una herencia familiar, ahí viven nuestros abuelos y Sirius-.Respondió Victoria.

-¿Tienen una mansión?-.Pregunto sorprendido y maravillado.

-Sí, básicamente la heredáremos nosotros al ser la siguiente generación Potter-.Siguió Tori.

-Increíble...-.Susurró.

Victoria se encogió de hombros.

-Prefiero mi casa, más pequeña y acogedora.

Ron bufó.-No creo que sepas lo que es vivir en una casa pequeña.

Tori no pudo refutar porque los gemelos aparecieron de golpe.

-¡Tori!-.Dijeron al unísono.-Tienes que acompañarnos, ven.

-¿Y ahora en que se metieron?-.Inquirió desconfiada.

-Oh no, no nos hemos metido en nada, pero créeme cuando te digo que te va a gustar, vamos apúrate-.La instó Fred.

Victoria se levantó marchándose rápidamente con los gemelos, Harry sonrió divertido negando con la cabeza.

-Que diría mi tía si se entera que Tori es amiga de los gemelos-.Pensó en voz alta.

-Con tal no se meta en problemas-.Dijo Hermione.

-Lo dudo, el segundo nombre de Victoria es problemas, desde pequeños siempre ha sido así y como crecí con ella siempre me arrastraba.

-Lo dices como si te obligara-.Le dijo mirándolo con desconfianza.

-Sé que no, al final siempre me unía a ella y hacíamos travesuras, pero teníamos la desventaja de la magia.

-¿Cómo así?-.Pregunto la castaña.

-Nuestros padres siempre la usaban en nuestra contra, pero todo siempre terminaba en risas-.Sonrió.


Cuando los tres jóvenes regresaban a la Sala Común, grande fue su sorpresa al encontrarse a Victoria sentada en la mesa.

-Hey-.Saludó.-Pensé que se quedarían todo el día en el comedor.

-¿Qué haces aquí? ¿Y los gemelos?-.Le preguntó Harry.

-Pues no sé, quizás en el despacho de Dumbledore o de McGonagall-.Respondió como si nada.

-Los atraparon-.Hermione negó la cabeza.

-A ellos, no a mí-.Sonrió triunfante.

-Nunca aprenderán-.Dijo a su vez Ron.

-¿Qué haces Tori?-.Le preguntó Hermione acercándose.

-Las tareas, apenas llevó dos y ya me fastidié.-Apoyó la mejilla en la mesa sobre el pergamino que tenía extendido.

Hermione la miró incrédula.

-No entiendo cómo puedes ser una estudiante tan buena.

-Lo mío no es la teoría Herm, lo mío es la práctica, la acción, para eso si soy buena, así que por ende Historia de la Magia, Herbología... Esas materias no van conmigo, te las dejo.

-Lo dices como si no supieras nada de esas materias cuando al igual que con todas las demás se te dan bien-.Le reprochó.

-Porque hice lo mismo que tú, leí todos los libros, pero igual lo mío es la práctica, por eso mi materia favorita es DCAO-.Sonrió.

-No lo dudo, tú y Harry son los mejores en esa materia, así que te voy a pedir que me ayudes con la tarea.

-No hay problema, venga-.Levantó la cabeza de la mesa con una sonrisa en el rostro.


-¡Hermione! Llévame contigo... Prometo portarme bien, pero no me dejes aquí por favor...-.Le suplicó.

-Tori, no puedo, además ¿Por qué no quieres quedarte en Hogwarts?

-He sobrevivido tres meses sin tecnología, no creo poder aguantar mucho más tiempo-.Resopló derrotada.

Hermione puso los ojos en blanco.-Ignoraré ese comentario.

Tori estaba sentada en la mesa con una taza de chocolate, la frente la tenía apoyada en la superficie de madera, de repente alzó la cabeza.

-¿Escucharon eso?-.Preguntó.

Los presentes prestaron atención.

-Yo no escuché nada-.Acotó Ron.

Tori se levantó dirigiéndose hacia la ventana, la abrió dejando que entrara una hermosa lechuza blanca como la nieve.

-¡Hedwig!-.Gritó.

Esta se posó sobre la mesa con una carta en el pico, Harry y Tori se pusieron frente a ella rápidamente.

-Ok, no sé si esto es buena o mala señal, no sé si Sirius se apiadó de nuestros dedos al no enviar a mordedora o nuestros padres volvieron, ábrela tú Harry-.Instó nerviosa la pelinegra.

Harry tomó la carta del pico de Hedwig, Tori le acarició el plumaje mientras su primo abría la carta.

-Dame una buena noticia por favor-.Le pidió.

Harry leyó rápidamente la carta formándosele una sonrisa poco a poco.

-Empieza a empacar porque mañana viajaremos en el Expreso de Hogwarts-.Le dijo feliz.

-¡Sí! ¿Quién envió la carta?-.Quiso saber.

-Mamá, llegaron ayer al Valle, Sirius también está allá.

-Mejor imposible-.Harry y Victoria se chocaron los puños.

-Pues subiré a arreglar mis cosas, adiós, nos vemos mañana-.Subió corriendo las escaleras.


-No sé ustedes, pero el trayecto de regreso se me hizo más rápido-.Comentó Victoria.

-Puede que tengas razón-.La siguió Neville.

El tren silbó deteniéndose en la estación 9-3/4 de King's Cross.

-Venga salgamos del tren-.Animó Tori.

Al salir de la locomotora los tres se emprendieron en la búsqueda de sus padres.

-¡Niños! ¡Por aquí!

Una pelirroja y una pelinegra agitaban las manos en el aire mientras se acercaban.

-¡Mamá!-.Dijeron los pelinegros al unísono.

Cada uno salió corriendo a los brazos de su madre.

-¿Cómo estas mi princesa? Oye creo que te veo más grande-.Le dijo Anastasia sonriendo.

-Bien, pensé que íbamos a tener que quedarnos en Hogwarts-.Le espetó.

-Claro que no, ¿No les dijimos que pasaríamos la navidad juntos? Pues aquí estamos, solo que la misión resultó más complicada de lo que creímos-.Le aclaró.

-¡Lily! Ven a saludarme-.Le pidió/exigió la pelirroja

La pequeña pelinegra salió corriendo hacia los brazos de su tía abrazándola.

-¿Cómo está mi pequeña princesa?-.Le preguntó con cariño

-Muy bien-.Le respondió sonriendo.

-¿Hicieron amigos?-.Anastasia les preguntó con suma curiosidad a los dos pelinegros.

-Sí, es más, déjenme presentarles a Hermione Granger, mi amiga-.Le dijo Victoria ya que Hermione se había quedado con ellos.

-Hey, nuestra amiga, yo también considero a Hermione mi amiga, aunque no sé si ella me considere su amigo.

Harry la miró con los ojos verdes brillándole con súplica.

Ella se rió.

-Tonto, claro que eres mi amigo-.Le dijo.

Harry le sonrió abiertamente, una sonrisa radiante, tanto así que la pequeña castaña se ruborizó ligeramente, las mujeres adultas fueron las únicas en darse cuenta de ese pequeño detalle.

-Ya pues, mira Herm-.La halo de la mano.-Ella es Anastasia Potter mi madre y ella es...

-Lily Potter, mi madre-.Interrumpió Harry.

-Es un placer conocerlas-.Dijo tímida.

-El placer es nuestro cariño, eres muy linda, ¿Sabes? ¿Tus padres son magos?-.Inquirió Lily.

-No, ella es como tú tía, sus padres son muggles-.Le explicó Victoria.

-¿En serio? Oye mira qué casualidad-.Le sonrió la pelirroja.

-Y no solo en eso, es la mejor bruja de nuestro curso mamá-.Siguió Harry.

Hermione se sonrojó.

-Chicos no tienen porque...

-¡Hermione!

Un grito de mujer se escuchó interrumpiendo a la pequeña castaña para después aparecer junto a los magos.

-Estas aquí, tu papá y yo tenemos rato buscándote, oh…-.Percatándose de la presencia de las mujeres.-Disculpen, es solo que estaba buscando a mi hija.

-No se preocupe, un placer, Lily Potter y ella es Anastasia Potter, somos las madres de ellos dos que son amigos de su hija-.Le explicó.

-Oh, es un placer, Jane Granger...

-¡Papá!-.Gritó Hermione.

-Hey mi pulgarcita-.Un hombre llegó hasta ellos abrazando a Hermione.

-Y él es Robert, mi esposo-.Lo presentó.

-Un placer, ¿Ustedes son brujas?-.Preguntó con curiosidad.

-Si-.Contestaron sonriendo.

-Increíble, quiero decir... Es que nuestra Hermione es una bruja pero nosotros no-.Le aclaró Robert.

-Eso tengo entendido, Hermione es como yo, mis padres tampoco son magos-.Le dijo Lily.

-Oigan, padres de Hermione, yo soy Victoria Potter, amiga de su hija, ¿Ustedes le darían permiso a Hermione para que vaya a mi casa?

-¡Victoria!-.La regaño su mamá.

-¿Qué? ¿Dije algo malo? Solo quiero que Hermione conozca mi casa-.Le dijo a su madre.

Antes de que Anastasia respondiera, Jane con una sonrisa en su rostro se le adelantó.

-No te preocupes, deja que en esta semana nos pongamos al día con Hermione y después en cualquier momento ella puede ir a visitarte, ¿Te parece?-.Le preguntó sonriendo.

Los ojos azules de la pelinegra brillaron de emoción.

-¡Sí! Gracias, oh, ya va, mamá, ¿Hermione puede visitarnos?-.Le preguntó con suplica.

La pelinegra mayor se rió divertida.

-Claro que puede princesa-.Le respondió sonriendo.

-¡Gracias! ¿Te gustaría ir a mi casa Herm?-.Le preguntó.

-Si-.Respondió está sonriendo divertida.

-¡Bien! Aunque... Tú no tienes lechuza, ¿Cómo nos vamos a comunicar?-.Inquirió confundida.

-No puedo creerlo...-.Harry abrió la boca con "sorpresa".-¿Victoria Potter olvidó que existen los teléfonos?

La pelinegra se ruborizó ligeramente mientras fulminaba a Harry con la mirada.

-Cállate, estos tres meses en Hogwarts me afectaron más de lo que creí-.Espetó.

Todos se echaron a reír.

-Entonces, ¿Ustedes tienen teléfonos?-.Cameron miró con curiosidad a las brujas.

-Sí, no se preocupen por eso, somos brujas pero cualquiera que conozca nuestra casa dirá lo contrario, tenemos toda la comodidad muggle-.Les explicó Anastasia.

-Excelente, entonces anoten nuestro número y ustedes me dan el suyo para comunicarnos.

-No hay problema.


-¿Donde esta papá y el tío James?-.Quiso saber Tori cuando se subieron a la camioneta.

-Se quedaron en la casa con Sirius-.Le explicó Lily.


Al entrar en la casa los niños vieron a sus padres junto a Sirius, salieron corriendo, James y Matthew abrieron los brazos esperando a sus hijos, los cuales ignoraron este hecho saltándole encima a Sirius.

-¡Sirius!-.Gritaron emocionados.

-¡Epale enanos! ¿Cómo están? Déjenme verlos, ¿Son ideas mías o han crecido?-.Les dijo el Black sonriendo.

Los pelinegros se echaron a reír mientras se bajaban del regazo de Sirius para que este los pudiera observar.

-Oigan, nosotros, sus padres, estamos aquí presentes-.Les dijo Matthew.

Victoria se acercó corriendo a su padre, le dijo "Hola papi" a la vez que le daba un beso en la mejilla para después irse otra vez a donde su padrino, Harry igualmente se acercó a donde su padre lo abrazó diciéndole "Hola" para volver a donde Sirius.

Los hermanos se vieron sin poder creerlo.

-Esto de que los niños siempre te prefieran a ti, no me está gustando para nada Black-.Le espetó James.

-Creo que me estoy empezando a arrepentir de haberte nombrado padrino de mi princesa-.Siguió Matthew.

Sirius se rió con ganas, le acarició la cabeza a cada niño con mucho cariño.

-Pues ya es demasiado tarde, yo no me arrepiento de haber aceptado ser el padrino de este par, me han alegrado la vida, además, ustedes son sus padres, dejen los celos-.Se estiró hacia un lado recogiendo dos paquetes del piso.-Tengan, un par de obsequios, algo sencillo.

Le entregó una bolsa negra a cada uno, la de Harry era más grande que la de Tori.

-¡Esta hermoso! ¡Gracias!

Tori se subió a las piernas del pelinegro dándole un beso en la mejilla.

-Me imaginé que te gustaría-.Le sonrió.

-¡Sí! Mamá pónmelo por favor.

Le entregó a su madre un collar de color gris con un pequeño colgante de madera color negro con forma de perro.

-Realmente esta bello Sirius, ¿Dónde lo compraste?-.Le preguntó al pelinegra.

-Conocí a un muggle que sabe tallar en madera, simplemente le dije que me gustaría un perro negro y así lo hizo-.Le explicó.

-Sirius... Me encanta, está demasiado cool, ¡Gracias!

Harry también lo abrazó con fuerza, el regalo de él era una camisa negra con la silueta de un lobo aullando a la luna.

-De nada, ahora cuéntenme, ¿Cómo les fue en Hogwarts?-.Quiso saber.

-Mejor que bien, hicimos amigos y Harry pertenece al equipo de quidditch-.Le explicó la pelinegra.

Sirius lo miró sorprendido.

-¿En serio enano? Qué bien, felicidades-.Lo felicitó.

-Sí, tienes que verlo volar, es increíble, Gryffindor no ha perdido ningún juego-.Insistió la niña.

-Si es así, entonces da por hecho que iré a la final-.Le picó el ojo.

-¿En serio?-.Preguntó emocionado.

-Es una promesa, ¿Y tú princesa? ¿Qué has hecho en Hogwarts?

-¿Además de ser la mejor bruja de nuestro curso? Bueno, la mejor a medias-.Respondió Harry.

-¿A medias? ¿Cómo es eso? ¿Acaso hay una bruja o un mago que pueda superarte?-.Preguntó no muy seguro.

Victoria se rió.

-Se llama Hermione, es nuestra amiga y sí, es bastante inteligente, al igual que yo se leyó todos los libros antes de empezar las clases.

-¿Así que tienes competencia?

-Yo no lo llamaría competencia, sabes que no me gusta resaltar, Hermione es la que en todas las clases está alzando la mano y queriendo responder a todas las preguntas, solo que cuando los profesores me preguntan a mí, siempre respondo bien.

-Típico de ti-.Aseguró sonriendo.

-Eso sí, en la única donde si estoy dispuesta a resaltar es DCAO-.Respondió altiva.

-Ahí tu contrincante soy yo-.Le aclaró Harry.

-Ah sí, Remus me escribió y me dijo eso, ustedes dos son los mejores de todas las casas en esa materia-.Recordó Sirius.

Harry y Victoria sonrieron con suficiencia.


-¡Derecha! ¡A tu derecha!-.Gritaba Victoria.

-¡No lo veo!

-¡Ahí! ¡Ahora!

Se escuchan sonidos de disparos de fondo.

-Listo-.Sonrió Harry.

-¿Están seguros que en la escuela esa donde los enviaron a estudiar no pueden jugar?

Victoria se rió.

-Créanme, les estamos diciendo la verdad, en esa escuela no hay ni una sola consola de videojuego que podamos usar.

-Pues no les creo nada, están jugando igual o hasta puede que mejor que antes de irse.

-No sean exagerados, simplemente seguimos estrategias-.Respondió Tori.

-Aja, lo que ustedes digan, ¿Dentro de una hora volvemos?

-Sí, más o menos, nosotros les enviamos un mensaje.

Lospelinegros se quitaron los audífonos al mismo tiempo, apagaron la consola y guardaron los controles.

-Oye, ya pasó una semana y media, ¿Cuánto tiempo crees que se tarden los papás de Hermione en dejarla venir?-.Tori se acostó en la cama.

-Ni idea-.Contestó Harry levantándose de la cama.

-¿Para dónde vas?-.Tori alzó la cabeza.

-A la cocina.

La Gryffindor se encogió de hombros.

-Te acompaño.

Juntos salieron del cuarto bajando las escaleras para dirigirse a la cocina, al pasar por la sala vieron a sus padres.

-¿Ya? ¿Tan rápido terminaron de jugar? No me lo creo-.Les dijo James.

-Vamos a tomar un pequeño break-.Le explicó su hijo.

-Con razón.

Entraron a la cocina.

-¿Sabes que me provoca?-.Harry vio a su prima con los ojos brillándole.

-Si me ves de esa manera, no quiero saberlo.

Este se rió.

-Es que me provoca un vaso frío de cerelac hecho por mi prima, ya que a ella le queda muy rico.

Tori no pudo contener la risa.

-Te voy a complacer solo porque yo también quiero.

-¡Yes!-.Exclamó Harry.


-¡Mmm! Demasiado bueno.

-Gracias, gracias.

El teléfono de la casa empezó a sonar.

-¡Atiendan!-.Se escuchó el grito de Anastasia desde la sala.

-Típico.

Victoria se levantó tomando el teléfono.

-Alo.

-Buenas tardes, ¿Residencia Potter?

-Sí, ¿Con quién desea hablar?

-Con la sra. Anastasia, por favor.

-Un momento-.Tapó el auricular con la mano.-¡Mamá!

A los segundos una pelinegra entra a la cocina, Victoria le entrega el teléfono para volverse a sentar.

-Buenas tardes.

-¿Por qué no preguntaste quién era?-.Le susurró Harry.

Victoria se encogió de hombros.

-¿Para qué? Seguro es un muggle...

-¡Jane!, ¿Cómo estás?-.Exclamó la pelinegra mayor.

Harry y Victoria se miraron para después cada uno ponerse a un lado de Anastasia.

-Me alegro, aquí todo está bien, los chicos han disfrutado sus vacaciones.

-Que bien, me alegro, te llamo por la visita de Hermione, no sé si Harry y Victoria estén tan ansiosos como ella.

-Créeme que sí, cuando escucharon que eras tú la que llamaba se colocaron rápidamente a mi lado.

-Hermione esta igual, entonces ¿Para cuándo sería?

-No tenemos planes para esta semana, puede ser cualquier día.

-¡Mañana!-.El par de pelinegros gritaron eufóricos.

-¿Escuchaste?

La castaña se rió.

-Sí, pero diles que mañana no se puede porque Hermione tiene una pijamada donde una amiga, puede ser el sábado ¿Qué te parece?

-Claro, la traen o nosotros la buscamos el sábado temprano y si ellos quieren los podemos llevar al cine.

-Me parece una buena idea, nosotros la podemos llevar, o eso creo, ¿Ustedes viven cerca de Londres o en el mundo mágico?

-Vivimos cerca de West Country, en el Valle de Godric, ¿Les queda lejos?

-Oh, sí, algo.

-Mmm... ¿Tienen chimenea?

-¿Chimenea?

-Sí, los magos utilizamos ese método para viajar y como me estás diciendo que les queda lejos, por eso te pregunto.

-Sí, si tenemos, pero no entiendo, ¿Cómo sería eso?

-Por eso no te preocupes, tan solo dame la dirección exacta de la ubicación de tu casa que yo me encargo.

-Oh, no hay problema, yo te la doy, pero es que tengo curiosidad de saber cómo es eso.

-Ah ok, esa forma de viajar se llama "Red Flu" se trata de conectar las chimeneas con otras y con unos polvos mágicos puedes viajar de una a otra.

-Creo que entiendo, ¿Pero cómo se hace para conectar las chimeneas?

-Eso se hace hablando en el Ministerio de Magia, por eso te pedí la dirección exacta de tu casa, con esa información ellos van a conectar tu chimenea a la Red Flu, cuando esté conectada podré viajar desde la mía hasta la tuya, pero no te preocupes, yo te llamo antes de hacer el viaje para no asustarlos.

-Entiendo, no hay problema, ya te doy la dirección.


-En dos días Hermione va a venir-.Exclamó Harry ansioso.

-Sip, estoy segura que nos vamos a divertir-.Le aseguró su prima.

-¿Por qué se van a divertir?

-Porque una amiga viene de visita.

-¿Amiga tuya o de Victoria?

-De los dos-.Espetó Harry.

-¿Tienes una amiga Harry?

-Sí.

-¿No las van a presentar verdad?

-Mmm... Quizás...

-¡Oye! Que mala Tori.

-¿Mala? Simplemente no quiero que la conozcan porque sé que la van a fastidiar y cállense que ya va a empezar la partida.


Aquí el tercer capítulo!

El segundo capítulo tuvo menos Reviews que el primero eso no gusta… (Sé que la diferencia es de uno xD pero me hubiese gustado que tuviera un poquito más)

Pero igual lo subí, ¿Por qué? Porque a pesar de eso me doy cuenta que los que me han dejado comentarios en serio les gusta la historia y están ansiosos por la continuación y no quiero ser mala y dejarlos esperar mucho ¿A que soy una buena escritora? Jajaja xD

Así que por esa razón este capítulo va dedicado específicamente a:

FloARJF: Por cierto, no habia tenido oportunidad de responderte, gracias a ti esta historia tiene título ;) me ayudaste mucho xD

AngieSCullen

Angely04

ShiroBlackwhite

Booksandlove1: Espero hayas salido bien en tu exposición del útero xD

PD: Los Reviews largos valen x2 jajajaja xD

Nos leemos de aquí al lunes

Se les quiere!