Capítulo 2

Déja vù

Serena sintió como sudaba frío mientras revisaba el celular. 8 de septiembre. ¿Acaso había soñado todo lo que creía que había pasado ayer? Mina no paraba de pitar y se puso su vestido favorito a toda prisa. Hasta que no se subió a la camioneta y se sentó del lado del copiloto fue que se dio cuenta que se había puesto el mismo que traía ayer en su "sueño".

Mina frunce los labios con su tono rojo favorito para darme un beso en la mejilla y Lita me pasa mi café favorito. Ahora sólo falta recoger a Amy y Rei.

- Se supone que ¿hoy es el gran día con Diamante? – pregunta Mina completamente indiscreta.

- ¿Disculpa?

- Serena ¡ya despierta! No olvides que hoy te haces mujer….

Nos detenemos bruscamente en el Templo Hikawa y Rei baja corriendo las escaleras con sus estiletos rojos.

- ¿De qué me perdí?

- Estábamos preguntándole a Sere si hoy será el día de inauguración para convertirse en una diosa del amor… - sonrió Mina mientras Lita se reía.

- En ese caso, toma… - Rei busca algo en su bolsa y de pronto volteo y le digo.

- ¿Me vas a dar un condón, Rei?

- Sí, ¿cómo sabes? ¿Quién le dijo? Fuiste tú ¿verdad Mina? Eres una chismosa… pero sin globo no hay amor… - le entregó el paquetito a Serena.

-¿Sabes usarlo? – preguntó Mina traviesa y Serena habló fuerte.

- ¡Sí, ya sé que va en él, muchas gracias!

Todas se quedaron calladas hasta llegar a la casa de Amy.

Amy subió y de inmediato intervino.

- Si están hablando de hombres. Taiki es mío.

- ¡Ya lo sabemos! – gritaron todas a coro.

- Y no, no hablábamos de nada… alguien no está muy efusiva con su noche de amor con Diamante…

- Bueno si fuera con mi Taiki…

- O con Seiya Kou…

Serena se puso pálida y recordó como había tenido su sueño. Pero si hasta ahora todo estaba pasando como un déja vù… no podía evitar que Diamante y Seiya se vieran ¿o si?

S&S

En la azotea del colegio Mugen, se encontraban tres siluetas.

- ¡Es viernes por favor! Hagamos algo en el antro de la mansión. Invitemos a los que nos caen bien. Ya hemos trabajado demasiado… - se quejó Yaten Kou.

- La verdad yo tengo ganas de hablar con una chica que me agrada… -dijo Taiki. - ¿Qué opinas Seiya?

Seiya se asomó peligrosamente y vio el coche de Diamante Black estacionarse al lado del suyo.

- Con una condición. No quiero que Diamante Black se presente.

- ¡Pero si su padre es casi el dueño de la escuela!

- ¡Y nosotros dueños del mundo!

Yaten y Taiki asintieron pero no oyeron cuando Seiya vio a Diamante besar a Serena en los labios: pero no de ti…

S&S

Antes de ir a la cafetería, Rei y Serena se habían volado una clase para fumar detrás del edificio. Rei era la mejor consejera del grupo, sobre todo por ser la sacerdotisa del templo Hikawa y ver el futuro en las llamas.

¿Para qué querías venir? Te noto muy rara…

- Rei… ayúdame, siento que hoy es un sueño o tal vez ayer fue un sueño o no lo sé…

- Tal vez sólo estás ansiosa porque hoy es la noche ¿no?

- ¡Es que ni siquiera sé ahora si quiero que sea hoy la noche!

- Ya veo… no estás tan enamorada de Diamante ¿verdad? ¡lo sabía!

- ¿Cómo puedes decir eso? –le rebatió Serena. – Llevamos casi un año saliendo juntos todos los fines de semana, él me respeta y no ha tratado de aprovecharse.

- ¿Y eso es amor? ¿Te ha dicho te – a – mo?

- No.

- ¿Y te vas a acostar con él sólo para que te lo diga?

Serena se quedó pensativa. Rei tenía razón.

- ¿Te gusta alguien más?

- Me vas a matar si te digo…

- De todas maneras siempre tengo una razón para matarte….

- Seiya Kou…

- ¡Eres una maldita! ¡Y lo peor es que también lo sabía¡

- No le digas a nadie lo que hablamos.

- Y tú no vayas a cometer una estupidez…

S&S

- Así que aquí están las cinco maravillosas… - dijo Diamante cuando se unió al resto de la pandilla en la cafetería.

- Unidas hasta la muerte… - dijo Rei pero de pronto Serena se dio cuenta que Diamante traía cinco rosas en su mano.

- ¿Oye, son para mí?

- No amor, son de tus rivales… pero si quieres te las doy.

- Serena no tiene rivales… - la mirada de Serena se ensombreció pero en ese momento, los Three Lights habían aparecido y repartían notas de invitación para esa noche. Diamante no se había dado cuenta que Seiya había visto lo de las rosas.

- Ok, ok, les estamos dando a algunos una invitación para esta noche en el antro de nuestra mansión. Si no tienen invitación, no pueden entrar y si la tienen la van a gozar… - Yaten se acercó a Mina y le dio la suya. - ¿Irás, verdad?

- Claro…

Serena inmediatamente, tomó a Diamante por la mano pretextando que tenía que ir al baño y le guiñó un ojo a Seiya mientras le gritaba a Rei.

- ¿Rei, podrías recoger mi invitación? Nos vemos en la noche Seiya… ¡mua¡

Seiya se enrojeció y cuando estuvieron fuera de la cafetería, Diamante sacudió a Serena.

- Hoy es nuestra noche y encima le lanzas un beso a Seiya Kou.

- Eso, cariño, es para que sepas que tú también tienes rivales. Si crees que eres al único que las mujeres persiguen, permíteme decirte que yo también tengo quién me siga. Y por lo pronto, hoy no hay noche. Nadie me viene a poner en mi cara lo que mis dizque rivales te dan. Tú haz lo que te de la gana. Y ten cuidado Diamante porque puedo empezar a cansarme de ti.

S&S

Las cinco chicas llegaron en la camioneta de Mina, todas arregladas y los guardaespaldas ni siquiera les pidieron la invitación, las llevaron directamente al salón VIP y Taiki se dirigió con Amy y Yaten con Mina. Serena, al ver que Seiya, permanecía sentado y con lentes oscuros, aprovechó para acercarse a él.

- ¡Viniste! – se quitó los lentes y la abrazó con una ternura que ella jamás había sentido.

- Sí. ¿Recibí invitación o no? – preguntó Serena.

- ¿Y vienes con tu novio? – preguntó Seiya buscando entre la gente a Diamante.

- No. Dice que tengo rivales y yo le dije que también tenía uno.

- Y no es mentira, bombón.

- ¿Bombón?

- Así te decía y te sigo diciendo en mis sueños… ¿Por qué tendrías tú una rival de amores?

- Bueno… Diamante traía con el cinco rosas y dijo que se las habían dado mis rivales…

- Hablando de rosas… abre este cuarto por favor.

Serena se extrañó pero abrió el pequeño cuarto que decía "Almacén". Cuando lo abrió, todo el rojo y el rosa del mundo la cegaron con el aroma de cientos de rosas, en la pared, en el techo, en el suelo.

- Una rosa por cada vez que he pensado en ti. Si tan sólo yo… Si tú…

Serena estaba escuchando anonadada cuando de pronto se oyó en el piso de abajo como una mesa se quebraba y un grito de dolor resonaba.

- ¡Serena! ¡He venido por ti! ¡Sólo te amo a ti! – Diamante se había cortado la mano con el cristal de la mesa y estaba sumamente borracho. ¡Seiya Kou! ¡No necesité de ninguna invitación para venir! ¡Sé que Serena está aquí! ¡Tú no puedes ser mi rival!

Serena inmediatamente pensó en la seguridad de los dos y le dijo a Seiya.

- Por favor, está borracho, sólo deja que me vaya con él.

- No… ya es hora de enfrentar lo que tenía que ser desde hace mucho tiempo.

Seiya bajó de la escalera VIP seguido por Serena.

- Aquí en la mansión no. Vamos afuera y sin guardaespaldas. Sólos tú y yo.

- ¡Me la quieres quitar pero no te lo voy a permitir! ¡Ella es mía!

Los susurros se incrementaban. Salieron a la calle prácticamente desierta y fue Diamante el que intentó soltar el primer golpe pero estaba tan borracho que cayó directo al suelo.

- No me la vas a quitar…. Serena… ¿verdad que me sigues amando?

De pronto Serena recordó el sueño o el ayer o lo que fuera. Estaban en la calle. ¡Tenía que sacarlos de la calle y meterlos a la mansión!

- Por favor, vamos a meternos, si viene la policía nos vamos a meter en un aprieto… - Serena se aferró al brazo de Seiya que miraba a Diamante en el piso. – Te lo ruego, vamos a la mansión.

- Sólo porque tú me lo pides.

Los guardaespaldas de Three Lights metieron el cuerpo desmadejado de Diamante y Serena vio el reloj. El auto había pasado a las 23:11 y ahora eran las 23: 09. Sólo tenían que aguantar dos minutos y nadie saldría herido.

- De verdad ¿ya te cansaste de mí?

- ¡Diamante por favor, ¡no es el lugar ni el momento!

- Hoy ibas a ser mi mujer…

- Tienes a muchas mujeres más ¿no?

- Tienes razón… y tú aquí tienes al gran Seiya Kou… Felicidades hermano… - Diamante se levantó del sofá y le dio una palmadita a Seiya que abrazó a Serena. Tomó uno de los cristales de la mesa en la cual había caído y se dirigió a ellos. - ¡Por su futura felicidad¡

23:11 Diamante se corta la yugular delante de todos en la mansión y Serena se zafa del brazo de Seiya gritando desesperada al ver el cuerpo caído de su todavía novio.

S&S

- ¡Serena! ¡Levántate! ¡Baja rápido que ya sabemos quién te va a tratar como reina!

Me despierto y recuerdo que Diamante se suicidó anoche a la misma hora que antier. ¿O fue ayer? Aún tengo la piel de gallina. ¡Pero no nos quedamos en la calle! ¡No debería haber muerto nadie! Pero hoy es sábado. ¿O no?

- ¡Traigo conmigo el desayuno! – grita Lita desde el asiento de atrás de la camioneta de Mina.

Reviso rápidamente mi celular. 8 de septiembre. Hoy debería ser 9. Antier fue 8. Ayer fue 8 y hoy es 8 de nuevo. Ahora sí me permito pensar lo peor. ¿Estoy muerta y condenada a vivir este mismo día por el resto de mi vida o estoy viva y viviendo un infierno del cual no sé si saldré o cómo lo haré?