Capítulo 4

Seiya Kou

- ¡Serena! ¡Levántate! ¡Baja rápido que ya sabemos quién te va a tratar como reina!

Las lágrimas comienzan a fluir por todo mi rostro. Aunque yo sepa que he vuelto a ser virgen, yo sé que ya no lo soy. Que fui una idiota por pensar que por acostarme con Diamante todo se solucionaría y no. Oigo el grito de Lita y la única que quiere gritar soy yo. Me levanto rápidamente y le pido a Mina 5 minutos.

- Sólo espérame 5 minutos… necesito ducharme y prometo que no me lavaré el pelo.

- Más te vale…

Mientras el agua cae por mi piel, me refriego para quitarme las caricias de Diamante que ahora se me hacen asquerosas. No lo amo. ¡No lo amo, nunca lo amé y no podría amarlo jamás! Cuando empiezo a vestirme sé una verdad. Tengo que terminarlo en cuanto llegue a la escuela. Seré lo más educada posible pero no puedo permitir que Diamante vuelva a tocarme o darme un beso. Que se enamore de otra… ¡pero de mí ya no!

S&S

- Se supone que ¿hoy es el gran día con Diamante? – pregunta Mina completamente indiscreta.

- Tengo que hablarles de eso…

Nos detenemos bruscamente en el Templo Hikawa y Rei baja corriendo las escaleras con sus estiletos rojos.

- ¿De qué me perdí?

- Estábamos preguntándole a Sere si hoy será el día de inauguración para convertirse en una diosa del amor… - sonrió Mina mientras Lita se reía.

- En ese caso, toma… - sin globo no hay amor. – Rei le pasó a Serena un condón. – Va en él.

- Chicas… - Serena empezó a tratar de hablar mientras tiraba el condón por la ventanilla.

- ¡Hey! ¿Qué te pasa? Si no te cuidas…

- ¡Es que no lo amo y pienso terminar con él!

Mina se frenó en seco y todas estaban encima de mí.

- ¿Es en serio? – preguntaron Lita y Mina al unísono.

- Por supuesto que lo es… - dijo Rei con una ceja arqueada. – Yo ya lo sabía.

- ¿Cómo que ya lo sabías? – Serena le tomó las manos.

- Desde que Seiya Kou ingresó al instituto con sus hermanos, no eres la misma ni Diamante tampoco. Él sabe que Seiya está detrás de ti y tú eres tan tonta de no darte cuenta que Seiya está como loco por ti. Diamante y Seiya son grandes rivales, Serena. Toda la maldita escuela lo sabe. Incluso, si Diamante no te amara, no te dejaría sólo por darle en toda la maldita madre a Seiya Kou.

- Lo que sea de cada quien Diamante es muy…

- ¿Lindo? ¡Anda Lita! ¡Confiésale a Serena que estás enamorada de Diamante desde hace mucho tiempo y nunca lo dijiste por ser demasiado buena amiga!

- ¡Rei, cállate la boca! – Lita le dio una cachetada a la pelinegra y se puso como histérica.

- De acuerdo, me la merezco pero al menos ya se sabe la verdad. Si no quieres a Diamante, termínalo para que al menos Lita pueda hacer su lucha.

Llegaron todas calladas a la casa de Amy y empezaron a hablar para que la peliazul no se enterara de nada.

- Pues es verdad pero yo prefiero más a Yaten Kou… yo por él sí sentaba cabeza. -dijo Mina

- Si están hablando de hombres. Taiki es mío.

- ¡Ya lo sabemos! – gritaron todas a coro.

- Tiene lo mejor de ambos mundos. Belleza e Inteligencia.

- Seiya Kou es el que no habla. Es tan lindo. ¿Verdad Serena? – preguntó Rei.

- La verdad es muy guapo… - susurró Serena.

S&S

Mientras todas bajaban, Mina se quedó detrás con Serena.

- ¿Serena, Seiya Kou te gusta?

- ¿Y qué si sí?

- Pues entonces, como dijo Rei… ¡ve por él y deja a Diamante! Si Lita todo este tiempo se calló que le gustaba es la mejor de las amigas y tiene derecho a intentarlo también ¿no crees?

- ¡Mina! ¡Seiya Kou no habla! ¡De los tres hermanos es el vocalista pero sólo en el escenario! Soy su fan, es cierto pero ¿qué te haría pensar que yo pudiera gustarle a Seiya Kou? Nada… Yo soy una chica como cualquiera y él es un ídolo…

- Eso es lo que tu piensas. Pero ya ves. Rei te dijo la verdad. Y en serio, todos lo sabíamos. Seiya Kou está enamorado de ti. Todos lo vemos viéndote de lejos, en la azotea de la escuela. Si un hombre me mirara como él te mira a ti… yo me hubiera derretido… pero siempre vives en tu mundo…

- Quizás el problema es que no estaba viviendo mi vida ni mi alrededor…

- Tal vez… la vida no es un cuadrado Sere… no es un día donde voy a recogerte, venimos a la escuela, te besas con tu novio, nos vamos de fiesta y regresas a dormirte.

- ¿Qué es el día para ti?

- Las travesuras que hago en clase, el sabor de mi café favorito, mis estrategias cuando estoy con ustedes, cuando vemos el atardecer juntas, mis apuestas contigo en el Crown… todos los detalles que hacen diferentes mis días… pero eso es un día para mí… tu tienes que decidir que es el día para ti.

- Tenemos que ir a clases… - sonrió Serena.

- No… tu tienes que ir a terminar a Diamante. Me cuentas todo… Al rato te veo.

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- Princesa… ¿lista para esta noche?

- Diamante… tenemos que hablar.

- ¿Sobre qué? – el platinado de pronto se puso muy serio.

- Diamante… tú y yo solo estamos juntos porque llevamos tiempo pero la verdad es que ya no puedo seguir contigo. No te amo

- ¿Qué estás diciendo?

- Eso. Que ya no te amo y que terminamos.

- ¿Pero por qué? ¿Acaso es por otro?

- ¿Y si fuera así?

- No te lo perdonaría.

- ¿Y si hubiera una buena chica, linda y hermosa que te amara a ti, me dejarías?

- ¿Qué estás tratando de decir?

- Diamante, hay una chica que te ha amado mucho y no te has dado cuenta y ella mataría por ti. Yo no soy el amor de tu vida. Terminemos lo nuestro. No somos felices juntos.

- ¿Hay otra chica que me ama?

- Sí.

Diamante de pronto sonrió y tomó de las manos a Serena.

- Está bien. Me duele que terminemos. Pero el amor no es de a fuerza ¿verdad?

- Verdad.

- De todas formas te quiero Serena.

- Yo también te aprecio Diamante.

Se abrazaron y Serena supo que el adiós de esa relación era definitivo.

S&S

En la azotea del colegio Mugen, se encontraban tres siluetas.

- ¡Es viernes por favor! Hagamos algo en el antro de la mansión. Invitemos a los que nos caen bien. Ya hemos trabajado demasiado… - se quejó Yaten Kou.

- La verdad yo tengo ganas de hablar con una chica que me agrada… -dijo Taiki. - ¿Qué opinas Seiya?

Seiya se asomó peligrosamente y vio a Diamante Black hablar con Serena Tsukino.

- Con una condición. No quiero que Diamante Black se presente.

- ¡Pero si su padre es casi el dueño de la escuela!

- ¡Y nosotros dueños del mundo!

Yaten y Taiki asintieron pero no oyeron cuando Seiya vio a Diamante besar a Serena en los labios: pero no de ti…

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- ¿Qué pasó? ¿Terminaste con Black? – preguntó Rei en la mesa de la cafetería con todas reunidas.

- Sí. Y Lita, no mencioné tu nombre, pero Diamante sabe que alguien lo ama de verdad.

- Gracias Serena. ¿Puedo…?

- Tienes mi bendición.

De pronto, los Three Lights entraron como tromba a la cafetería y empezaron a distribuir invitaciones. Seiya se extrañó de no ver a Serena con Diamante y mientras Yaten hablaba con Mina, se acercó directamente a ella.

- ¿Por qué no estás con tu novio?

- Porque ya no tengo… - Serena le sonrió a Seiya.

- ¿Desde cuando?

- Desde esta mañana.

- Entonces supongo que puedo invitarte a la fiesta que haremos esta noche en la mansión y yo seré tu guía.

- Oye, cuando hablas eres bastante extrovertido.

- Es que soy callado cuando la chica que me gusta está con otro. ¡Ven!

- Seiya la tomó de la mano y salieron corriendo de ahí.

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- ¿Y qué hacemos aquí en la azotea?

- Es mi lugar favorito de la escuela bombón.

- ¿Bombón?

- Así te nombré desde que te vi. Siempre me gustaste y ahora que no tienes novio…

- ¿Qué?

Seiya se hincó en una rodilla y elevó sus ojos a la altura de Serena.

- Siempre he estado enamorado de ti. ¿Puedo reemplazarlo? Déjame reemplazarlo…

Serena suspiró. Se hallaba de pronto sorprendida y feliz pero ¿qué pasaría esa noche? ¿La libraría?

- Esta noche. Te daré una respuesta esta noche y bajó corriendo las escaleras dejando a Seiya frustrado.

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Las cinco chicas llegaron en la camioneta de Mina y en cuanto vieron a Serena, los guardaespaldas ni siquiera les pidieron la invitación, las llevaron directamente al salón VIP y Taiki se dirigió con Amy y Yaten con Mina. Las demás al ver que Seiya, permanecía sentado y con lentes oscuros, aprovecharon para dejarlos solos a Serena y a él.

- ¡Viniste! – se quitó los lentes y la abrazó con una ternura que ella jamás había sentido.

- Sí. ¿Es cierto lo que dijiste en la azotea? – preguntó Serena.

- ¿Todavía no me crees? Para mí no hay una sola mujer en todo el colegio Mugen y en el mundo como tú. Callé porque pensé que eras feliz con Diamante pero al saber que ya no tienes novio, exploté de alegría, bombón. Te tengo un detalle… abre este cuarto por favor.

Serena se extrañó pero abrió el pequeño cuarto que decía "Almacén". Cuando lo abrió, todo el rojo y el rosa del mundo la cegaron con el aroma de cientos de rosas, en la pared, en el techo, en el suelo.

- Una rosa por cada vez que he pensado en ti.

- Seiya…

- Bombón…

Seiya la tomó entre sus brazos y acercó poco a poco su boca a la de ella, sintiendo la atracción centímetro a centímetro mientras Serena se ponía de puntitas y contenía la respiración. De pronto se le cortó y Seiya la besó, primero despacito y luego haciendo más profundo el beso que Serena sintió que iba a arder por dentro. Seiya se aventuró a morderle un poquito los labios y al final, la rozó en la comisura de los labios. Ambos suspiraron cuando terminó.

- ¿Te gustó?

- Ha sido el mejor beso de toda mi vida.

- De pronto volteó a ver el reloj de mi celular y son las 10:45 de la noche. No quiero que lleguen las 23:11. Me pongo tensa y Seiya lo nota.

- ¿Qué tienes?

- No lo comprenderías.

- Ponme a prueba…