''Vacaciones en La Madriguera''
Salió de la chimenea observando la cocina, sintió a Molly darle un abrazo y un beso en la frente cariñosamente, ella le correspondió el abrazo sin dejar de observar todo con mucha curiosidad.
Nunca le pasó por la cabeza que La Madriguera fuera así tan acogedora, se podía sentir claramente el ambiente familiar, cerró los puños con impotencia, caminó hasta poder observar con claridad un reloj que le había llamado la atención ya que este no tenía números, a su vez, tenía escritas unas palabras y al final de cada manecilla había una foto de cada integrante de la familia Weasley.
-Esta cool, ¿Verdad?-.Le preguntó a su lado.-Me gustó desde la primera vez que lo vi-.Le dijo sonriendo, Tori le sonrió de vuelta.
-Harry... No quiero dormir con Ginny...-.Le susurró sin dejar de observar el curioso reloj.
-Shh, tranquila-.Le susurró de vuelta.-Obviamente no creo que Molly acepte que durmamos juntos pero puedes pasarte en la noche, Ron siempre se queda dormido rápido, yo te espero despierto-.Harry la besó en la coronilla, en esos momentos ella necesitaba de su apoyo, siempre era lo mismo cada vez que sus padres se iban de misión.
-¡Tori!-.Fred y George aparecieron en la cocina gritando, los dos se abalanzaron contra la pelinegra abrazándola.
-Hola chicos-.Saludó.-¿Me extrañaron?-.Les preguntó riendo.
-Sabes que si-.Respondieron al mismo tiempo sonriendo.
-¡Harry!-.Exclamó al verlo.-Qué bien que ya llegaste amigo-.Le sonrió.-¡Victoria!-.Dijo con sorpresa al reparar en su presencia.-Hola, no sabía que venías-.La miró, sus ojos azules brillando de emoción.
-Yo tampoco-.Respondió.-Pero aquí estoy, ¿Cómo estas Ronald?-.Le sonrió logrando que el chico se ruborizara ligeramente.
-Bien...-.Le respondió.
-¡Hola Harry!-.Ginny sonrió mirando al pelinegro.-Que bien que ya llegaste.-La sonrisa se le borró del rostro al darse cuenta de la presencia de la pelinegra.-Hola Tori.
-Hola Ginny-.Respondió por educación.
-Bueno ya que todos se saludaron-.Interrumpió Molly.-Ron sube con Harry a tu habitación para que deje su baúl, Fred, George, ayuden con su equipaje a Tori y súbanlo a la habitación de Ginny-.Ordenó para horror de Ginny.
-Oye mamá, ¿Tori no puede dormir en nuestra habitación?-.Preguntó George.
-¡Es verdad!-.Exclamó Fred.-Hay espacio para que ella pueda quedarse ahí-.Apoyó a su hermano.
Tori sonrió cuando escuchó lo que dijeron los gemelos pero no se emocionó porque sabía que Molly no aceptaría tal cosa, menos cuando vio la cara de horror que compuso.
-¡¿Están locos?!-.Espetó alarmada.-¡Victoria no puede dormir en la misma habitación que ustedes!-.Les aclaró.-¡Además de ser mujer es una niña!-.Recordó.
-¿Y quién ha dicho lo contrario?-.Preguntó con seriedad.-Nosotros la respetamos por eso mismo-.Le dijo Fred.
-La respuesta seguirá siendo no-.Sentenció.-Ella tiene que dormir en la habitación de Ginny, las dos son mujeres, así que dejen de decir tonterías y ayúdenla a subir el equipaje-.Ordenó.
-Ya Arthur viene en camino chicos, ¿Les falta mucho?
Molly apuró a sus hijos y a Harry para que terminaran de poner la mesa.
-Harry querido, ¿Dónde está Victoria?-.Preguntó al no verla.
Harry alzó la mirada buscándola, al no encontrarla sonrió comprensivo.
-Voy a buscarla-.Le avisó.
-Apúrate para que coman caliente-.Instó Molly.
Harry salió de la cocina rumbo a las escaleras, la encontró sentada en la cornisa de la ventana que daba a las colinas que rodeaban La Madriguera, la pelinegra observaba todo respirando profundamente y con melancolía.
-Ron es un idiota, ¿Sabes?-.Comenzó a hablar al sentirlo.-Tiene una familia amorosa, unida, la casa es espectacular, se siente una atmósfera familiar, sus padres siempre están con él-.Riócon ironía.-Y con todo y eso, se queja e incluso es capaz de envidiarnos tan solo porque nosotros somos "ricos" y él no-.Bufó.-¿Le cuesta mucho apreciar la familia que tiene?-.Resopló con molestia.
-No sé qué decirte...-.Suspiró.-Yo me di cuenta de todo eso la primera vez que vine, pero eso no importa en estos momentos, vamos, el señor Weasley viene en camino y la mesa ya está lista-.Le avisó alargándole una mano.
Tori se levantó de la cornisa, le tomó la mano y juntos bajaron las escaleras, al llegar a la cocina divisó en el reloj como la manecilla del señor Weasley se movía hasta las letras que decían "En casa" al mismo tiempo que aparecía entrando por la puerta de atrás de la cocina.
-¡Buenas noches familia!-.Saludó.
-¡Buenas noches papá!-.Contestaron sus hijos.
Se acercó hasta su esposa dándole un beso.
-Arthur, tenemos visita, ¿Te acuerdas que te dije que venían Harry y Lily?-.Preguntó sonriente.-Llegaron en la tarde-.Avisó.
-Buenas noches señor Wesley, ¿Cómo está?-.Lo saludó Tori seguida de su primo.
-¿Lily?-.La miró sorprendido.-Guao, pero si ya eres toda una mujercita-.Le sonrió.-Aún me acuerdo cuando los veía correr por todo el departamento de aurores siendo tan solo unos niños, eres igualita a Matthew, excepto por los ojos azules inconfundibles de Anastasia.
Después de saludarse todos se sentaron a comer en la mesa, Bill se había llevado muy bien con Tori cuando los gemelos se la presentaron.
-Oye Tori, Fred y George me dijeron que te gusta el quidditch e incluso quieres pertenecer al equipo-.Le comentó Bill.
-Así es, solo que voy a esperar hasta 5to año para presentar las pruebas, voy a optar por cazadora, es mi posición favorita-.Le sonrió a Bill.
-Me parece una excelente idea-.Estuvo de acuerdo sonriendo.
Cuando estaban terminando de comer, la cocina se inundó de una melodía, los Weasley alzaron la cabeza confundidos, no comprendían de dónde provenía ese sonido.
-¡Tori!-.La llamó Harry.
-¿Qué?-.Le contestó.
-¡Te están llamando!
La pelinegra reaccionó a la música que escuchaba y rápidamente sacó su celular comprobando así que realmente estaba recibiendo una llamada, sonrió alegre sin poder evitarlo.
-¡Hermione!-.Contestó.-En La Madriguera... ¡Si, no puedo creerlo!...
La familia Weasley por entera miró con total asombro a Tori cuando esta atendió la llamada.
-¿Eso es un...-.Empezó el señor Weasley.
-Si-.Corroboró Harry.-Un celular-.Le respondió sin apartar la mirada del suyo.
-Dale no hay problema, mañana te llamo, adiós-.Después de colgar se sintió tan observada que alzó la cara encontrándose con todos los pelirrojos mirándola con atención.
-¿Hablaste con Hermione?-.Preguntó Molly incrédula.
-Así es-.Sonrió.-Me llamó, al principio no había captado que mi celular estaba sonando ya que no sabía que los aparatos electrónicos funcionaban aquí, pensé que era como en Hogwarts-.Le dijo.
-En Hogwarts no funcionan por un hechizo que realizó Dumbledore-.Explicó.-Es por eso que los pueden usar aquí, aunque no logro entender a la perfección el aparato ese llamado celular-.Frunció el ceño Arthur.
-Uno de los mejores inventos muggles, en serio, en su mundo el celular sustituye a la lechuzas mensajeras-.Les explicó Tori.
-Así es-.Corroboró Harry.-Con el celular puedes enviar mensajes que llegan al momento y puedes llamar y recibir llamadas como acabaron de ver-.Señaló.-Hermione esta en Madrid, pero como ella tiene un celular, llamó a Tori y así hablaron a través del aparato-.Les explicó Harry.
Los magos se quedaron en silencio analizando la información que acababan de recibir.
-Ciertamente es algo sorprendente-.Murmuró Molly.
-¿Y la música que sonó?-.Le preguntó Bill.
-Es el tono de llamada, puedes colocar cualquier canción que quieras para las llamadas y los mensajes-.Le aclaró la pelinegra.
-Hey Tori, si los celulares funcionan, los psp también-.Le dijo Harry con emoción.
-¡Es verdad!-.Sonrío emocionada.-¡Fred, George! ¿Quieren conocer el maravilloso mundo de los videojuegos?-.Les preguntó con una sonrisa prometedora.
-Por tu mirada, estoy seguro que nos gustará-.Le respondió George sonriendo.
Victoria Potter estaba sentada en el muro que había frente a la ventana de la habitación de Ginny, observaba en silencio el cielo estrellado siendo iluminado por la luna nueva, escuchó un ruido a sus espaldas.
-¿No piensas dormir?-.Le espetó Ginny.
La chica suspiro antes de responder-.No puedo.
-Bueno, allá tú, buenas noches-.Le deseo de manera seca.
Se acomodó en su cama dándole la espalda para dormirse sin esperar a que la chica respondiera.
Tori no le dio importancia, siguió observando el cielo nocturno, siempre le ha gustado observar la luna cuando esta se encuentra grande, redonda y brillante, aunque la prefiere mil veces cuando está llena.
Pasados unos veinte minutos se levantó del muro acercándose en silencio hasta la cama de Ginny, escuchó la profunda respiración de la pelirroja, sinónimo de que estaba dormida, se dirigió a la puerta saliendo de la habitación, subió las escaleras en completo silencio hasta llegar a la habitación de Ron.
Abrió la puerta empujándola lentamente, entró cerrándola tras de sí, en la penumbra de la habitación se topó dos ojos verdes brillando observarla, caminó hasta la cama de Harry, cuando hubo llegado este apartó la sábana para que se metiera.
-¿Estás bien?-.Le preguntó el chico.
-Ahora si-.Tori se acurrucó contra el costado de su primo pasándole una mano sobre el pecho.
Harry dobló un brazo colocándolo debajo de su cabeza mientras que la mano que tenía libre la posaba en el hombro de su prima, poco a poco sintió como la respiración de ella se hacía más profunda cayendo dormida rápidamente, a los segundos la siguió al maravilloso mundo de los sueños.
-¡Por ahí no, Freddie!-.Le grito su hermano.
-¡Tengo que esconderme!-.Explicó.-¡Me están disparando y me quedé sin municiones!-.Insistió su gemelo.
Tori veía divertida a los gemelos mientras jugaban conectados con los psp, ya llevaban una semana en La Madriguera y Fred y George estaban encantados con las consolas, Harry la miró sonriendo con diversión.
-Si están así por los psp no me imagino cuando jueguen con el Xbox o el ps3-.Le comentó divertido.
-Seguro y nos dicen para mudarse, no querrán salir de nuestra casa-.Se rió Tori.
Estaban en la sala, Fred y George llevaban toda la tarde y parte de la noche jugando, Tori y Harry navegaban con sus celulares y Ron estaba usando el psp del pelinegro.
-¿Por qué tienes dos psp?-.Le preguntó Ron a Tori.
-Uno es 3000, mi papá me lo compró sin saber, en cambio el otro es más nuevo ya que es 3001-.Le explicó como si nada.
Ron la miró sin entender, pero antes de que pudiera preguntarle a la chica a que se refería Molly apareció en la sala.
-Ya es tarde, vamos, suban a acostarse, acuérdense que mañana iremos temprano al Callejón Diagon-.Recordó.
Los gemelos de mala gana apagaron los aparatos entregándoselos a Tori y subieron las escaleras seguidas de los chicos y de última la señora Weasley.
-Bueno chicos, primero que nada tenemos que ir a donde Madame Malkin a comprar las túnicas-.Se dirigió a los Potter.-Sus madres me dijeron que ustedes necesitan una y Ron también, se estira cada semana-.Sonrió viendo a su hijo.
Molly emprendió el camino hacia la tienda de Madame Malkin seguida por cuatro pelirrojos y dos pelinegros muy de cerca.
-Buenos días-.Saludó la señora Weasley entrando a la tienda.
Una señora un poco robusta, de edad, vestida con una elegante túnica de color azul rey, los recibió.
-Buenos días, ¿En qué puedo ayudarlos?-.Los recibió.
Harry y Tori se colocaron delante de la señora Weasley.
-Oh, jóvenes Potter-.dijo al reconocerlo.-Hasta que por fin llegan, sus madres tenían razón, están mucho más altos-.Les sonrió.-Ahora entiendo porque me mandaron a tenerles dos túnicas, vengan, pasen.
Los guió hacia la parte donde tenía un espejo y un banquito para poder medirles las túnicas, mientras los pelinegros se acomodaban, Madame Malkin se dirigió hacia un escaparate sacando dos túnicas negras de muy buena calidad.
-Tengan-.Les dijo entregándoselas.-Mídanselas para ver que tal les quedan y si tengo que hacerles algunos arreglos.
Harry y Tori se las colocaron, Malkin los observó de arriba abajo mientras les daba una vuelta, después con la varita comenzó a ver dónde necesitaba hacerle unos que otros ajustes.
-Bien, quítenselas, sus padres las dejaron pagas-.Avisó.-¿Necesitan algo más?-.Les preguntó cogiendo las túnicas.
-En realidad si-.Dijo Tori.-Necesito por favor otro suéter, los otros ya me están quedando cortos-.Explicó.
Malkin le sonrió.-Me lo imaginé, ya te los tengo, sé que no te gustan con botones, toma, mídetelo.
Le tendió un suéter negro cuello redondo, Tori lo cogió colocándoselo.
-Mejor imposible, gracias-.Se lo devolvió sonriendo.
-¿Cuantos quieres?-.Le preguntó.
-Dos.
-¿Y tú Harry?-.Le preguntó al pelinegro.
-Yo quiero tres.
Madame Malkin se movió buscando otro suéter para que Harry se lo midiera, Tori caminó hacia donde estaban los gemelos observando con ilusión dos túnicas negras de la misma calidad que la que ella se había medido.
-¿Les gustan?-.Les preguntó.
-Están cool-.Admitió Fred.
-¿Las quieren?-.Insistió Victoria.
-Pues sí, pero sabemos que no las podemos comprar-.Murmuró George.
-Tonterías-.Se dirigió hacia donde la señora.-Madame Malkin, por favor, estas dos túnicas que tiene en la vitrina, para ellos dos-.Señaló a los gemelos.
La señora se acercó hasta donde los pelirrojos mirándolos de arriba abajo mientras con la varita y una cinta métrica les cogía las medidas.
-Lily, ¿Qué haces?-.Intervino Molly.-Nosotros no...
-No se preocupe señora Weasley-.La interrumpió.-Corre por mi cuenta-.Aseguró.
-¿Qué? No, ¿Cómo se te ocurre Lily?-.Siguió negando Molly.
-Señora Weasley no insista en negarse-.Le dijo Harry.-Tori no acepta un no por respuesta, no se preocupe, tómelo como agradecimiento por todo lo que ha hecho por nosotros-.Insistió.-Ron, Ginny, elijan una túnica ustedes también-.Les indicó Harry.
-No siga, ya está decidido-.Le dijo Tori a Molly cuando le vio la intención de volver a refutar.
Molly no tuvo más remedio que quedarse callada y observar como sus hijos, sonrientes, se medían túnicas de excelente calidad.
-Qué pena con sus padres-.Dijo.-Gastaron muchísimos galeones-.Les dijo apenada la matriarca Weasley.
-No se preocupe-.La calmó Victoria.-Cuando les digamos que le compramos túnicas a sus hijos, no van a reprocharnos nada-.Le aclaró.
Iban hablando mientras se dirigían a la tienda donde comprarían los libros que necesitarían para ese ciclo escolar.
-Buenos días-.Entró Victoria de primera.
-Oh, buenos días señorita Potter-.Saludó el señor al reconocerla.-La estaba esperando, me trajeron unos libros que sé, le gustaran-.Le sonrió.
Tori lo miró con una sonrisa, sus ojos azules brillando de emoción.
-Primero que nada, aquí están los libros que usted y el joven Potter necesitan para su 4to año en Hogwarts, ya están pagos-.Les señaló dos bultos sobre el mostrador.
-Excelente, gracias, pero por favor necesito que me arregle otro igual a esos, uno con los libros de 3er año y dos con los libros de 6to año-.Le indicó Victoria.
-Ahora mismo los organizo-.Le dijo mientras se retiraba a buscar los libros necesarios.
-Antes de que diga algo-.La interceptó.-Le vuelvo a repetir, no aceptamos un no por respuesta y si, los libros son para sus hijos-.Le dijo Harry a Molly.
-No tienen por qué hacerlo-.Insistió.
-Claro que sí, Ron es mi mejor amigo, Tori adora a los gemelos como si fuesen sus hermanos y Ginny también es nuestra amiga, así que deje de negarse-.Le pidió Harry.
-Aquí esta lo que me pidió-.Dijo el señor dejando sobre la mesa los demás libros-.¿Algo más?
-Usted sabe que si-.Tori dejó seis libros en la mesa sonriendo.-Por ahora me voy a llevar estos.
-¿Dos de cada uno?-.Preguntó extrañado.
-Así es, para mí y para una amiga-.Le aclaró.
Después de pagar salieron de la tienda.
-Yo no sé ustedes, pero yo tengo hambre y por aquí hay un restaurante que adoro y se me antoja su comida-.Exclamó la Potter.
-Buena idea-.LA siguió su primo.-Yo también tengo hambre, ¿Necesita llegar temprano a La Madriguera señora Weasley?-.Le preguntó Harry.
-No, pero yo les puedo preparar comida cuando...
-Entonces venga, vamos-.La interrumpió Harry.-Usted cocina delicioso, pero hoy le toca tan solo esperar a que le sirvan la comida, sé que le gustará-.Sonrió.
Victoria disimuló la sonrisa cuando se dio cuenta como su primo persuadía a Molly.
Siguieron caminando para dirigirse a las calles donde estaban ubicados los restaurantes de comida cuando en un cruce Victoria pudo distinguir a una joven mujer con el cabello de color rosado chillón.
-¡Nymphadora!-.Gritó emocionada.
La mujer se giró encontrándose con la chica, pero en un movimiento veloz e inesperado sacó la varita lanzándole un hechizo no verbal a la Potter, está reaccionando rápido y por instinto conjuró un Protego con un movimiento de la mano bloqueando el hechizo
Los Weasley miraron la escena sorprendidos, sobre todo Molly y los gemelos ya que Tori conjuró el hechizo sin varita, en cambio, Harry sonreía con diversión.
-¿Cuantas veces tengo que decirte que no me llames así?-.Le preguntó con molestia.
-¡Pero si ese es tu nombre!-.Exclamó burlona.
-Un nombre que odio-.Le espetó.-No sé qué tenía en mente mi madre al ponerme así-.rodó los ojos.-Odio la manía de la familia Black con sus nombres de "estrellas"-.Resopló con molestia.
-Yo no le veo nada de malo a ese nombre-.Comentó divertida.-Es encantador-.Le dijo aguantando la risa.
-Tan solo cállate y ven a saludarme-.Ordenó.-¿O no piensas hacerlo?-.Le preguntó alzando una ceja.
La chica sonrió antes de caminar hacia la mujer abrazándola con fuerza, la bruja mayor le dio un beso en la cabeza.
-¿Como estas, enana? Además de grande-.Le sonrió.
-Bien, ¿Y tú?-.Le preguntó sonriendo.
-Mejor imposible, un poco cansada-.Sonrió antes de alzar la cabeza.-¡Harry!-.Le grito al chico.-Ven a darme mi abrazo tú también-.Le exigió.
El chico llegó abrazando a la bruja con entusiasmo recibiendo también de su parte un beso en la cabeza.
-¿Cuándo llegaste?-.Le preguntó el pelinegro.
-Hace tres días, por eso no había ido a visitarlos, ¿Están comprando los libros? ¿Están solos?-.Les preguntó con sorpresa al no ver a ninguno de sus padres.
-Sí y no, estamos con los Weasley-.Le respondió Tori.
Nymphadora alzó la mirada encontrándose con cinco cabezas pelirrojas, cuando ubicó a Molly sonrió.
-¡Molly! Hola, ¿Cómo estás?-.La saludó.-Tanto tiempo, ¿Y Bill?
-Hola Tonks, bien, si vale, tanto tiempo, Bill también está bien, trabajando todavía en Gringotts-.Le respondió sonriendo.
-Que bien, por cierto-.Se dirigió a los pelinegros.-¿Dónde está Canuto?
-Fuera del país, asuntos de la empresa-.Respondió Harry.
-Entiendo.
Victoria la miró maliciosa.-¿Ya has visitado a Remus?
Las mejillas de la Auror se colorearon ligeramente, el rosado cabello pasó a ser rojo claro por un momento.
-No, aún no-.Le respondió.-Ya les dije que llegué apenas hace tres días, tenía que resolver asuntos en el Ministerio-.Siguió tratando de ignorar su propia reacción.
-Aprovecha las vacaciones-.La picó.-Acuérdate que él da clases en Hogwarts y por esa razón debe estar libre-.Le dijo Tori con picardía.
-¡Lily! Estás incomodando a Tonks-.La regañó Molly.
-No te preocupes Molly-.La calmó la Auror.-Ese es mi día a día, ya estoy acostumbrada a las bromas de esta diablilla-.Le dijo sonriendo mientras le pasaba la mano por la cabeza a la chica.
-¿Irás en diciembre a la mansión?-.Le preguntó con ilusión la pelinegra.
-Pues claro-.Le respondió sonriéndole divertida.
-¿Qué vas a hacer?-.Le preguntó Harry.-Justo nos dirigíamos al Muggle Magic.
-Una invitación tentadora, pero ya comí-.Explicó.-Además tengo que ir otra vez al Ministerio, lo siento chicos, se los recompenso en diciembre-.Alzó la mano derecha en son de promesa.
-Vale, conste que tú lo estás diciendo-.Declaró Harry sonriendo.
-Y que a mí no se me olvida nada-.Siguió Tori.
-Eso lo tengo bien claro, entonces nos vemos chicos.
Abrazó a cada uno despidiéndose, después se dirigió a la señora Weasley despidiéndose igual para marcharse de ahí.
Volvieron a emprender el camino rumbo al restaurant.
-No sabía que conocían a Tonks o que le tuvieran tanta confianza-.Comentó Molly.
-Es sobrina de Sirius y él es nuestro padrino, prácticamente ella nos ha visto crecer a Harry y a mí, es como una prima o una tía muy divertida-.Le explicó sonriendo la pelinegra.
Llegaron hasta el restaurant, cuando Molly lo vio se sorprendió y al momento quiso negarse, se trataba de un restaurante de lujo, no necesariamente debían vestir con túnicas elegantes para entrar, pero si era un restaurante caro.
-No diga nada, tan solo entre-.La apuró Victoria al darse cuenta que pretendía negarse.
-Buenas tardes jóvenes Potter-.Los recibió el chalet.
-Buenas tardes, una mesa para siete personas por favor-.Pidió Harry.
-Exactamente en el segundo piso, por favor-.Lo siguió Lily.
-No hay problema, síganme.
Entraron siendo seguidos por los Weasley, estos miraban maravillados el restaurante, subieron las escaleras hasta la segunda planta, después de ubicarles la mesa, se sentaron.
-Esta increíble-.Susurró Ron.
-El dueño se basó en un restaurant muggle-.Les explicó Tori.
-Y no solo en la arquitectura, el servicio también es a lo muggle-.Habló Harry.-Excepto claro cuando la comida esta lista ya que esta aparece frente a uno al igual que en Hogwarts-.Sonrió.
En eso llegó un camarero tendiéndoles los menús.
-Jóvenes Potter, es un placer tenerlos nuevamente por aquí-.Saludó el joven camarero, era un apuesto rubio.
-Hola John-.Le sonrió Tori.-Créeme también es un placer volver.
Harry asintió corroborando a su prima.
Los Weasley observaron los menús, Harry y Tori le explicaron cómo era el servicio, también se encargaron de describirle los platos que no conocían y los instaron a que escogieran el plato que quisieran sin importar el precio de este.
Cuando terminaron de elegir la comida el mesonero recogió los menús avisándoles que la comida estaría lo más rápido posible antes de marcharse.
-Lo bueno es que en la cocina si usan magia y por eso la comida esta lista más rápido de lo normal-.Comentó Harry.
-Por cierto Victoria, no sabía que podías hacer magia sin varita-.Le comentó Molly con sorpresa.
La chica la miró sin saber cómo reaccionar, suspiró resignada.
-Si bueno... No es que sepa usar magia sin varita, reaccioné por instinto-.Le contestó esperando a que le creyera.
-Exacto-.Le ayudó Harry.-Además Tori siempre ha provocado a Dora de esa manera, es el único hechizo que logra realizar-.Le explicó tratando de que se lo creyera.
Molly los miró sin estar muy convencida-.Ok, lo que pasa es que me sorprendió, apenas tienen 14años cuesta creer que hayas podido realizar el Protego-.Insistió.
La mesa quedó en silencio un buen rato mientras esperaban, cuando iban unos 10min Victoria divisó a cinco personas asomándose por las escaleras, cuando estos terminaron de subirla, los identificó.
-No es cierto-.Murmuró mirando fijamente hacia el frente con claro gesto de fastidio.
-¿Qué pasa?-.Le preguntó Harry a la vez que trataba de girar la cabeza.
-¡No!-.Lo detuvo.-No voltees... Se trata del Ministro y su combo-.Le susurró.
Pero ya era muy tarde, desde lejos, el Ministro, Cornelius Fudge, divisó con claridad a los magos sentados en la mesa, cuando sus ojos encontraron los azules de la Potter, sonrió caminando hacia allá.
-Viene hacia acá-.Murmuró con fastidio.
-¡Victoria!-.La regañó Molly en susurros al escuchar el tono.-¡Se trata del Ministro de Magia! Ten más respeto-.Ordenó.
-Lo que usted diga señora Weasley-.Murmuró.
-¡Buenas tardes!-.Exclamó al llegar a la mesa.-¿Cómo se encuentran por aquí?-.Preguntó sonriendo.-Señora Weasley, jóvenes Potter, chicos.
Victoria ya estaba mareada de tantas veces que había escuchado "jóvenes Potter".
-Todo bien, ¿Y usted señor Ministro?-.Le preguntó Tori sonriendo con falsa cortesía pero pasando desapercibida para Cornelius.
-Me alegro por ustedes, tenía tiempo sin verlos, hay que ver todo lo que han crecido-.Comentó observándolos con detenimiento.-Como pasa el tiempo, aun me acuerdo cuando los veía correr de pequeños por todo el Departamento de Seguridad Mágica-.Dijo sonriendo.-Y ahora, todos unos adolescentes a punto de cursar el 4to año en Hogwarts-.Dijo con orgullo.
-Es así como usted lo dice señor Ministro-.Le sonrió esta vez Harry.
-Y tu Molly, ¿Cómo estás?-.Le preguntó por cortesía-.Ellos son tus cuatro hijos menores que aún estudian en Hogwarts, ¿No?-.Siguió.
-Sí, así es, ellos son Fred, George, Ronald y Ginebra-.Le dijo señalando a sus hijos.
-Veamos cómo les va, déjame aprovechar y decirte que Percy es un asistente único y muy eficiente-.Dijo palmeando el hombro del pelirrojo a su lado.
-Hola mamá, chicos-.Saludó Percy.
-¿Qué tal les va en Hogwarts?-.Preguntó dirigiéndose otra vez a los pelinegros.-He escuchado que eres la número uno de tu generación-.Miró a Lily.-Pero que los dos son todos unos prodigios en DCAO y no me cabe dudas siendo sus padres los mejores aurores-.Aseguró.
-Pues sí, Victoria es la mejor junto a nuestra amiga, Hermione Granger-.Dijo Harry.
-Granger, si, también me hablaron de ella, es como Lily, hija de muggles pero eso no le impide para destacar-.Aludó el Ministro.
Y como si el restaurant estuviera de lado de los Potter, los platos de comida que cada uno había pedido aparecieron en la mesa.
-Oh, bueno-.Exclamó al ver los platos.-Me retiro para que puedan comer en paz, fue un gusto hablar con ustedes-.Se dirigió a Harry y a Tori.-Hasta luego.
Después de despedirse se marchó rumbo a una mesa que ya le tenían preparada, la pelinegra suspiró aliviada cuando lo miró alejarse.
-¡Victoria!-.Exclamó Molly.-¿Qué dirían tus padres si te vieran actuar de esa manera?-.Le preguntó con reproche.
-Señora Weasley, dígame algo-.Le pidió seria.-¿Cuantas veces usted ha compartido con el ministro?-.Le preguntó sabiendo la respuesta.
Molly se quedó pensando un poco pero no supo que responder, obviamente no eran muchas, por no decir pocas o casi ninguna.
-Usted no sabe lo que es crecer con ese hombre metiendo su horrible nariz en nuestra familia-.Le espetó.-Siempre acosándonos a Harry y a mí, ¡Es insoportable!-.Chsitó con molestia.
-¿En serio?-.Le preguntó sorprendida.
-No le estoy mintiendo, es la verdad-.Insistió.-Desde que se dio a conocer el embarazo de mi madre y el de mi tía, Cornelius Fudge se volvió una garrapata para la familia Potter-.Le aclaró la pelinegra.
-Si le digo que pretendió que lo dejaran estar cuando mi tía y mi mamá dieron a luz-.Dijo con incredulidad.-¿Con que derecho pedía entrar en la sala?-.Preguntó con molestia Harry.
-¿Me va a decir que no está loco?-.Insistió Tori.-Obviamente los que tienen derecho de entrar a cada parto son los padres del bebe-.Dejó en claro.-Por muy Ministro de Magia que sea, no podía estar presente-.Espetó Tori.
-Y eso solo fue el principio-.Siguió Harry.-Hasta que no cumplimos los 11 siempre quiso estar presente en todos nuestros cumpleaños-.Frunció el ceño.
-Créame, usted no lo conoce como nosotros-.Le aclaró.-Usted conoce a la imagen del Ministro, lo que se dice de él, pero el verdadero hombre que es, no tiene ni idea-.Le dijo con molestia la chica.
-Por como lo dices cualquiera piensa que no te gusta tener la atención del Ministro de Magia-.Le dijo Ron incrédulo.
-Pues no, no me gusta para nada tener su atención-.Le dejó en claro.-Es agobiante, quiero lograr cosas por mis propios méritos, ¿Es posible que ya nos haya ofrecido a Harry y a mí un puesto en el Departamento de Seguridad Mágica? ¡Por Merlín! Apenas vamos a cursar 4to año, yo ni siquiera estoy segura de sí quiero volverme auror.
-¿En serio les ofreció eso?-.Preguntó incrédula Molly.
-Sí, nuestros padres estaban presentes, obviamente no reaccionaron bien, desde ese día Fudge se ha mantenido más alejado de nuestra familia-.Confirmó Harry.
-¿Le puedo sugerir postres?-.Preguntó el camarero al llegar a la mesa.
-¡Sí!-.Gritaron Ron y Ginny.
El camarero se acercó sugiriéndole ciertos postres.
-Los postres aparecerán cuando entregue la orden, para ustedes-.Dirigiéndose a los pelinegros.-¿Los mismos de siempre?
-En efecto John-.Le aseguró Harry.
-Déjame adivinar-.Empezó George cuando el camarero se retiró.
-Para Tori un gran trozo de torta de chocolate...-.Lo siguió Fred.
-Rellena de chocolate-.Prosiguió George.
-Y cubierta de chocolate-.Terminaron al mismo tiempo.
-¿Quien dijo esa mentira?-.Sonrió con diversión la chica-.Yo aborrezco el chocolate.
Y justo cuando terminaba de decir aquella mentira, un trozo de torta de chocolate como la describieron los gemelos apareció frente a ella.
-Si claro, aborreces el chocolate-.Dijeron los gemelos y Harry al mismo tiempo sonriendo divertidos cuando el rostro de la pelinegra se iluminó al ver la torta.
-Aún no están cargados, háganme el favor de calmarse-.Ordenó.-Además, ¡Van a fundirles las pilas!-.Exclamó.-No dejan descansar a los psp.
Les dijo Tori a los gemelos cuando los sintió entrar a la sala con la clara intención de decirle que fuera a su casa a buscar los aparatos ya que como en La Madriguera no hay electricidad, tenía que ir a su casa y ponerlos a cargar, los hermanos suspiraron en derrota.
-Compréndenos-.Le pidió George.-Nunca habíamos usado un aparato electrónico muggle tan divertido-.Insistió.
-Los comprendo, pero tienen que dejarlos descansar, si siguen con ese ritmo, les van a dañar la pila-.Les explicó Tori sin despegar su mirada del celular.
-Claro, tu porqué tienes tu celular para arriba y para abajo todo el día-.Resopló Fred.
-Estoy chateando con Hermione tengo que aprovechar que está en la habitación del hotel, dentro de 5min va a salir-.Le aclaró.
Los gemelos se sentaron en el sillón frente a Tori con cara de total aburrimiento.
La chica al verlos sonrió, cerró el chat colocando la cámara sacándoles una foto, cuando el flash les dio estos se asustaron.
-¿Cuál es el miedo?-.Preguntó divertida.-Es tan solo el flash de la cámara, relájense-.Los calmó al ver la cara de susto que pusieron.
Los chicos se acercaron y Tori les explicó y enseñó, terminaron tomándose selfies desde todos los ángulos.
Al ratico Harry entró junto a Ron.
-Venga Tori, enseñémosle a estos pelirrojos lo que es el fútbol-.Le dijo Harry sonriendo.
-¿Fútbol? ¿Qué es eso?-.Preguntó Bill que venía bajando las escaleras.
Victoria sonrió.-Dame a Bill y a Fred.
Pasaron el resto de la tarde jugando al fútbol, con magia habían hecho dos arquerías y pintado en el césped una cancha de fútbol, claro con las dimensiones para jugar fútbol sala.
-Uff, me estoy muriendo de la sed-.Dijo Ron mientras entraban en la cocina para beber agua.
Los pelirrojos se veían totalmente agotados, sudados y respirando con clara dificultad, en cambio los pelinegros estaban sudados pero en mejores condiciones que los Weasley.
-No sé si es que ya estoy muy viejo para esto o qué-.Dijo exhausto.-Pero es que ustedes no muestran signos de agotamiento como nosotros-.Espetó Bill.
Los Potter sonrieron con suficiencia.
-Eso es porque hemos jugado al futbol desde pequeños y siempre trotábamos con nuestros padres o con Sirius los fin de semana antes de entrar a Hogwarts-.Le explicó Harry.-Por eso tenemos mejor condición física que ustedes-.Sonrió divertido.
-¿Y aún lo siguen haciendo?-.Volvió a preguntar Bill.
-En vacaciones y en navidad-.Le respondió Tori.
-No sé si está bien lo que voy a decir, pero creo que amo al futbol sobre el quidditch-.Habló Fred.
-Es que realmente es muy divertido, tienen que enseñarme a hacer todo eso que hicieron-.Comentó George.
-¿Las fintas?-.Preguntó Harry sonriendo.
-No sé, eso que hacían cada vez que nos pasaban con el balón-.Aclaró Fred.
-Se llaman fintas, se hacen con esa intención, pasar a tu adversario sin que te quiten el balón-.Les explicó Tori, le arrebató el balón a Harry dejándolo en el piso para después pisarlo.
-¿Vamos a jugar otra vez o ya lo dejamos para mañana?-.Preguntó Harry con diversión al ver a los hermanos sentados en la silla con cara de total cansancio.
Victoria no pudo aguantar la risa al verlos, realmente estaban agotados, podía decir que ninguno tenía una óptima condición física y no los culpaba, no se necesita tener una condición física excesiva para jugar al Quidditch.
Ninguno respondió a la pregunta hecha por Harry, claramente querían seguir jugando pero dudaban que se pudieran mantener en pie.
Tori por su parte no podía quedarse tranquila teniendo un balón, con la punta del zapato lo elevó comenzando a hacer fuchi, los pelirrojos la vieron con sorpresa.
-¿Cómo haces eso?-.Le preguntó Ron.
-Con práctica-.Respondió a la vez que hacia la vuelta al mundo dejando cada vez más sorprendidos a los Weasley.
-Presumida-.Escuchó que le decía su primo.
-¡Chicos!-.Escucharon a Molly al entrar a la cocina.-Hasta que por fin se dignan a entrar, suban a bañarse mientras preparo la cena, vamos, vamos-.Ordenó corriéndolos.
Sus hijos se quejaron, ninguno tenía ánimos para levantarse, realmente se sentían bastante cansados, las piernas aun las tenían entumecidas y con leves temblores.
-Vamos, dejen de quejarse y pónganse en pie-.Los apuró Molly.
Harry y Victoria sonreían con burla, era muy divertido ver a los varones Weasley en ese deplorable estado, cuando todos salieron de la cocina se dirigieron a las escaleras, los cuatro pelirrojos gimieron.
-Joder, ya no me parece divertido dormir en el último piso-.Se quejó Ron.
Harry lo miró con burla.-Te espero arriba amigo.
Subió las escaleras junto a su prima a la vez que escuchaba las quejas de su amigo porque en vez de ayudarlo, lo dejaba ahí tirado.
-¿Sabes que a mí no me engañas, verdad?-.Le espetó Ginny arreglando su baúl de Hogwarts, mañana partirían nuevamente al castillo.
Tori que estaba jugando con su psp, alzó el rostro mirándola.
-No tengo la menor idea de a lo que te refieres-.Le dejó en claro, se había sorprendido solo que lo ocultó cuando la escuchó hablarle ya que durante las vacaciones rara vez le dirigía la palabra.
Ginny se enderezó colocando los brazos en jarras.
-Claro, hazte la loca-.Le dijo con molestia.-Estoy segurísima de que no hubo una noche en que durmieras aquí en la habitación-.Le espetó.-No me creo eso de que siempre te despertabas primero que yo.
Victoria también se enderezó.-¿Y qué quieres que haga? Me da igual si me creíste o no total, no tengo porque darte explicaciones a ti, en tal caso a tu madre ya que estoy en su casa-.Le aclaró.
-Pero estas en mi habitación-.Insistió.
-Habitación que tú misma dijiste que no he utilizado.
-¿Sabes que puedo decírselo a mi madre?-.Amenazó al darse cuenta que la pelinegra no se inmutaba.-Y es más que obvio que me va a creer a mí ya que soy su hija.
Victoria respiró hondo para llenarse de paciencia.
-Escucha-.Ordenó mirándola con molestia.-Me he comportado y te he aguantado estas cuatro jodidas semanas por el hecho de que estoy en tu casa y también para no traerle problemas a Molly con nuestras claras diferencias-.Espetó.-No hagas que pierda la paciencia y arruine todo mi esfuerzo el ultimo día-.La miró frunciendo el ceño.-Dile a tu madre lo que se te venga en gana, porque si, tienes razón, no he dormido aquí, todas las noches al igual que lo hare hoy-.Enfatizó.-Me he pasado al cuarto de Ron para dormir con Harry-.Se cruzó de brazos.-¿Tienes algún problema con eso?-.Alzó la ceja.-Te recuerdo que Harry y yo somos primos, compartimos sangre y si me da la gana de dormir con él, ni porque Molly me lo impida lo dejaré de hacer.
Ginny estaba colorada pero de rabia, no podía creer que ella haya sido capaz de decirle todo eso estando en su casa y más aún en su habitación pero no fue capaz de defenderse cuando la puerta se abrió y por esta entró Molly.
-Vamos chicas, a dormir-.Ordenó sin caer en cuenta de lo que había interrumpido.-Ginny, ¿Aun no has terminado de arreglar tus cosas?-.Regañó al ver el baúl por la mitad sobre su cama.
Tori se había vuelto a arreglar en la cama.
-¿Y tú Victoria?-.Le preguntó Molly.-¿Dónde está tu baúl?
-Los gemelos vinieron hace ratico y me hicieron el favor de bajarlo y dejarlo en la sala-.Le explicó sin despegar su mirada del aparato.
Molly la miró sorprendida.-¿Cuándo arreglaste el baúl?
-Había empezado ayer pero aun habían cosas que no podía guardar así que terminé en la tarde-.Le explicó.-De todas maneras hay cosas que tengo que guardar mañana antes de salir.
-Es solo que me sorprende-.Se explicó.-Harry también es así.
Tori sonrió esta vez mirándola.-Mi mama y mi tía nos educaron así, la primera vez nos ayudaron y nos enseñaron como hacerlo, después comenzamos a hacerlos nosotros solos, siempre el día anterior y temprano-.Le explicó.-Nos regañaban si lo hacíamos en la noche.
-Lily y Anastasia se ven que son así.
-No tiene idea-.Le dijo Tori sonriendo.-Pero gracias a eso, Harry y yo somos como somos.
-Bueno Ginny, apúrate a terminar de arreglar tu baúl, vamos-.Apuró.-Cuando finalices apagas las luces, iré a ver a Ron, seguro está peor que tú-.Dijo dirigiéndose a la salida.
Ginny hizo ademan de detenerla pero miró a Tori y cuando volvió a ver a su madre ya estaba saliendo de la habitación así que no la detuvo.
Buenas noches!
Aquí les dejé las vacaciones de nuestra pelinegra en La Madriguera
¿Qué les pareció? xD
Al parecer fueron mejores de lo que Tori creyó, claro, ¿Cómo no lo van hacer si tiene a los gemelos para su diversión?
Estoy actualizando hoy ya que este capítulo es más o menos largo y porque lo más seguro es que vuelva a actualizar el martes así que espero lo hayan disfrutado y hayan quedado un poco satisfechos o lo estén hasta el martes xD
ShiroBlackwhite: Jajaja hay que tener micuha paciencia bebe, la espera siempre vale la pena xD ¿Ves? Fieles a morir, así es nuestro matrimonio :3 Sé que estamos en el mismo continente pero bien lejos amor! Jajaja xD Ten por seguro que no abandonaré Y… claro que me puedes besar esposo mío :$ xD
Angely04: Jajaja Tori es más fuerte de lo que creíamos, sobre todo por el hecho de soportarlos.
Lissy Zavala: ¿Te gusto este pedacito del mes de las vacaciones? xD
FloARJF:….. Creí que habíamos quedado a mano /3 Cuál es tu excusa? T.T Espero que sea por alguna buena explicación y que no se trate de nada malo…. Ahora entiendo porque no me respondiste el msj, ¿Sabes? Había pensado y todo nombrarte madrina de los próximos hijos que tendré con mi amado esposo ShiroBlackWhite y me vienes a hacer esto nuevamente? Me lo tendré que replantear.
PD: ¿Sera que te puedo enviar las fotos por un correo?
Saben que los quiero, ¿No? Y si no es así, se los recuerdo: ¡Los quiero! :3
Nos leemos! :D
Próxima Cita: Martes 05 de septiembre de 2017
Estaba bebiendo jugo de calabaza cuando sin saber porque dirigió su mirada a la mesa de los profesores y en el acto escupió todo el jugo que tenía en la boca bajo la atenta mirada incrédula de sus amigos.
-¿Quieres saber cuántos años tiene?-.Le preguntó sin poderse contener.-¿En serio esa es una pregunta importante? ¡Se supone que vinimos a estudiar no a coquetear con los profesores!-.Espetó.
-¿Acaso es malo querer saber la edad de un profesor?-.Insistió la serpiente.
-Tiene 35-.Soltó sin pensar.-No ya va, ¿Quieres saber de la vida privada del profesor?-.Pregunto mirándola.-¡¿Todas quieren saberlo?!-.Gritó a la clase.
La contempló desde lejos, estaba siendo iluminada por la luz de la luna, sus ojos brillaban increíblemente, las mejillas ligeramente rosadas por el aire frío que soplaba y su largo cabello negro moviéndose con la brisa.
Se quedó en silencio y sin poder moverse mirándola, no podía creer lo hermosa que podía ser con tan solo 14años, no entendía lo que le estaba pasando, le costaba creer todo lo que Tori le hacía sentir.
