Kissing/ Primer Beso
(Continuación de "Una cita")
Aquella cita había terminado bastante bien, mejor de lo que se hubiera imaginado. Aquel jazz en vivo había sido perfecto simplemente increíble e incluso habían ido a cenar justo después de este.
Y ahora se encontraban caminando por una de las calles cercanas al restaurante, la noche ya había caído y solo se podia ver un poco de gente caminando.
Miro hacia al pato de reojo capturando un fuerte bostezo por parte de este, y la pregunta de si el pato era así en todas sus citas voló por su mente, o ¿acaso solo había hecho un esfuerzo de ese tipo con él?
Sacudió su cabeza ¿Qué demonios estaba pensando? Era Daffy, el pato que se la pasaba ocasionando desastres por todos lados, el pato torpe que cometía errores absurdos, el pato egocéntrico y egoísta que no le importaba nadie más que el mismo… o tal vez no era así?
¿Ahora si me vas a decir que hiciste, Doc? – pregunto mirando hacia la calle.
¿Qué?- dijo el pato sin comprender la pregunta mirando hacia el conejo.
¿Por qué de repente la idea de una cita?-
El pato permaneció en silencio hasta que dieron la vuelta para volver al carro alegórico, como si se hubiera tomado ese tiempo para formular una respuesta adecuada, tal vez ni siquiera el mismo entendía bien la razón de aquello, después de haber sido amigos durante tanto tiempo y ahora estaba persiguiendo algo más que una amistad.
¿Por qué no? Tina y yo hemos terminado y lo tuyo con Lola también…-
Esa no era precisamente el tipo de respuesta que el conejo estaba esperando pero podia escuchar la incomodidad en el habla del pato, por lo que prefirió dejarlo asi.
Se adentraron en el carro alegórico y fue esta vez el conejo el encargado de manejar (nunca se podría acostumbrar a manejar aquel pato enorme) de regreso a casa.
"¿Por qué no?" la respuesta resonó en su cabeza y podia escuchar al pato roncar un poco, se había quedado dormido apenas se adentró en el carro, menos mal que se había ofrecido a manejar.
Era cierto, ¿que tenía aquello de malo? después de todo llevaban más de diecisiete años de conocerse, sabían todo el uno del otro, bueno el por lo menos conocía todo del pato. Además se trataba de Daffy, no era como si el pato fuera a ser un acosador como la conejita ¿cierto?
Miro hacia el pato por un momento recordando que aquella no era la primera vez que la idea de llevar su amistad más allá llegaba a su mente. El pato podría ser torpe, extraño y un problema pero era sin duda alguna entretenido e incluso divertido, sin mencionar que su comportamiento infantil llegaba a darle una forma un tanto ¿Cuál era la palabra? ¿Adorable? ¿Tierno? ¿Estúpidamente tierno?
Sacudió su cabeza una vez más ¿Qué estaba pensando?
Antes de que se diera cuanta ya se encontraban de regreso en la casa.
Daffy…- llamo intentando despertar al pato. – Daffy- soltó un suspiro de cansancio, el pato tenía el sueño demasiado pesado. - ¡Daffy!- grito ahora sacudiéndolo con fuerza logrando despertarlo.
¡yo no lo hice!- grito el pato sobresaltándose por el grito y el zangoloteo de su cuerpo.
Ya llegamos- dijo para después salir del carro.
Un bostezo más y el pato bajo del carro como pudo, casi cayéndose en su primer intento.
Bugs llego hasta la puerta y saco sus llaves para abrir, pero antes de que lo hiciera una idea llego a él.
El pato le había preparado una cita, aunque no lo hubiese especificado bien, pero había sido una cita y había hecho todo lo posible por que saliera bien, desde los lugares para llevarlo, la comida, el Jazz e incluso la cena. Tal vez era su turno de demostrarle que estaba dispuesto a hacer un esfuerzo el también.
Como dije antes, Doc. Esta fue una buena idea- menciono con una leve sonrisa en su rostro.
Yo siempre tengo buenas ideas, solo que tu mente es demasiado inferior como para comprenderlo-
Y ahí estaba de nuevo, una vez más aquel egocentrismo estaba comenzando a surgir.
Naa… yo no diría precisamente eso, Doc. Pero esta vez sí lo fue- dijo acercándose al pato.
¿Qué no piensas abrir la puerta?- pregunto el pato notando que el conejo seguía frente a esta.
Una media sonrisa por parte del Bugs y colocando su mano a cada lado del pico del pato se inclinó un para depositar un beso en este, haciendo que sus labios se juntaran.
Era suave, por lo contrario de lo que siempre se habia imaginado, ese pico era suave al tacto.
Sus ojos entre abiertos y pudo ver la expresión de sorpresa del pato.
Deberías de cerrar los ojos, Doc.- murmuro apartándose tan solo un poco teniendo como ultima imagen el rostro sonrojado del pato quien cerro sus ojos con fuerza, para después el cerrar los suyos.
Otro beso y el conejo se hizo cargo de que durara más, dejando que sus labios acariciaran despacio los del pato, quien se tardó un poco en corresponder haciéndolo de forma tímida.
Era extraño, no era como besar los típicos labios suaves y de sabores frutales de la conejita, no solo porque el pico del pato hacia todo distinto, sino por la reacción que ocasionaba en él, era extraño pero agradable a la vez.
Se sorprendió de encontrarse a si mismo incapaz de apartarse por más de un segundo de aquel pico antes de que volviera a capturarlo. Sintió las manos del pato moverse por su cuerpo hasta colocarse temblorosas sobre su espalda, haciendo que se sus cuerpos se acercaran un poco más.
Entonces llego esa necesidad de querer ir mas alla, de sacear la ansiedad que habia nacido tan pronto empezó a probar aquellos besos, y quiso llevar todo al siguiente nivel buscando profundizar el beso, pero fue Daffy quien acabo por ponerle fin a todo llevando sus manos hasta los hombros del conejo y aparatándolo un poco.
Miro hacia el pato, sus mejillas sonrojadas y su mirada confusa (tal vez estaba apresurando demasiado las cosas), eso basto para que la realidad le cayera como agua fría.
Gracias por la cita, Doc- dijo haciendo todo lo posible por permanecer inmutable, mostrando solo una leve sonrisa, sosteniendo su papel "cool"
Si… solo no te acostumbres, conejo.- las palabras fueron soltadas mientras que el pato daba un paso hacia atrás alejándose del grisáceo.
Bugs hizo una mueca y rodo sus ojos para después abrir la puerta.
Al menos había tenido la oportunidad de tener una cita adecuada con el pato, solo Dios sabia como serían las que vendrían… si es que llegaban a tener alguna otra, porque después de todo ¿Qué se suponía que eran ahora? ¿una pareja o seguían siendo amigos? ¿o amigos con derechos?
Era demasiado tarde como para pensar en ello, las cosas se aclararían mejor tras pasar la noche o al menos eso esperaba el conejo.
