''Fin de Año-Celular Nuevo Y Algo Mas…''
-Hermione, ¿Qué vas a hacer el 18 de julio?
Iban saliendo de la estación King's Cross después de encontrarse con sus padres.
La castaña se rió.-Que yo sepa, nada, pero aún falta para esa fecha Tori.
-Por eso, te invito desde ya a una fiesta de cumpleaños infantil, ¿Te parece?
-Está bien-.Aceptó Hermione.
-Excelente, es de una primita, te estoy avisando donde es y la hora, así vemos cómo hacemos, si te vamos a buscar y eso.
-No hay problema.
-¡Estoy aburrida!-.Exclamó tirándose en su cama.
-¿Cuando no?
-No me estas ayudando, ¿Sabes?
Pudo escuchar la risa de la castaña a través del celular.
-¿Y Harry?
-Está jugando con sus amigos, mamá no me dejo ir porqué ya no soy una niña y son puros hombres y bla bla bla...
-Y con razón, tienes 15años Tori, ya no eres una niña.
-Ya lo sé, pero también sabes que tampoco soy una chica normal, bueno si es que se le pueden catalogar normal a las chicas como Lavender, Parvati o Pansy-.Sintió un escalofrío recorrerle.-Además las chicas que viven por aquí, la mayoría son iguales o peores que ellas, sobre todo se la pasan acosando a Harry, es que si las vieras, me dan a hasta risa.
-¿Y Harry qué hace?
-Se arma de paciencia para no tener que ignorarlas o decirles de una manera un poco brusca que lo dejen en paz-.Resopló.-Por muy fastidiosas que sean siguen siendo mujeres y a Harry no le gusta tratar mal a las mujeres.
-Sí, se nota, sobre todo con Ginny.
-Ginny es otro cuento, ella realmente está poniendo al límite la paciencia de él, estoy empezando a creer que es necesario que Harry se coloque un papel en la frente que diga: Entiende de una maldita vez que no estoy interesado en ti, Ginevra Weasley.
-¡Lenguaje!-.La regañó alarmada.-Pero si, tienes razón, resulta ser muy persistente.
-¿Persistente? Fastidiosa al cuadrado, no me la quiero imaginar dentro de un año, cuando se sienta más mujer, me apiado de Harry.
-Claro porque tu chico persistente es distinto.
La pelinegra se sonrojó ligeramente, pero antes de poder decirle algo a su amiga escuchó un grito provenir de la planta baja.
-Te llamo después-.Dijo antes de colgar.
Bajó descalza las escaleras pero cuando iba por la mitad de estás se detuvo en seco, primero que nada sintió una magia ahora muy conocidapara ella y después vino la voz.
No podía ser verdad, debía de estar soñando, se trataba de un jodido sueño, oh si no, ¿Que rayos hacía Alexander Stone en la entrada de su casa?
Había terminado de bajar los últimos escalones cuando lo vio con una sonrisa en su rostro hablando con su madre, el chico al parecer sintió su presencia ya que alzó la mirada topándose con sus ojos azules escudriñándolo.
-¿Alex?-.Preguntó sin creerlo.
-Hola Tori-.Le respondió sonriendo.
La chica estaba desconcertada.
-¿Qué haces aquí? No, ya va, ¿Cómo llegaste hasta aquí?-.Preguntó aun sin creerlo.-No recuerdo haberte dado la dirección de mi casa-.Le dijo sin salir de la sorpresa de que realmente estaba ahí.
-No fue necesario, los gemelos me la dieron-.Le sonrió con diversión.
Ya se encargaría de hablar con los gemelos.
-Ajá... ¿Y qué haces aquí?-.Insistió ya que se sentía incómoda por la mirada penetrante que le estaba dirigiendo.
Después cayó en cuenta como estaba vestida, un short corto y una camiseta de tirantes, pero ya no podía hacer nada al respecto, respiró para llenarse del valor Gryffindor que poseía.
-Disculpen por interrumpir, ¿Si es tu amigo entonces?-.Preguntó su madre.
Tori simplemente fue capaz de asentir y decir ajá.
-Pasa, vamos, no te quedes ahí fuera, ¿Cómo me dijiste que te llamabas?-.Le preguntó cerrando la puerta.
Alexander rió mientras pasaba a la casa, Anastasia lo dirigió hasta el salón y lo invitó a sentarse en el sillón bajo la atenta mirada de su hija.
-Alexander Stone, señora.
El nombre Alexander sonó en la mente de la mujer, lo más seguro es que se tratara del joven de hace año y medio.
-Anastasia Potter, un placer conocerte-.Se dirigió a su hija.-¿Es este el joven que Harry no dejó que se despidiera de ti?
Tori se sonrojó un poco por la pregunta tan directa de su madre, sobre todo porque se acordó lo que su tía había insinuado ese día.
-Sí, es él.
Victoria vio la intención de su madre de agregar algo de más, la miró de una manera que Anastasia captó sonriéndole con diversión.
-¿Quieres algo de beber, Alexander?-.Le preguntó amablemente al chico.
-Agua estaría bien, gracias-.Respondió educadamente.
Cuando la mujer se marchó el salón éste quedó en silencio, Tori sentía el hecho de que Alexander estuviese en su casa, sentado en el sillón de su sala, demasiado surreal.
-¿Te vas a sentar o piensas quedarte ahí de pie?-.Le preguntó burlón al ver que la chica seguía parada.
El comentario hizo que lo mirara, lentamente caminó hasta sentarse al lado de él en el sillón, pero lo hizo de frente y cruzando las piernas.
-¿Qué haces aquí?-.Volvió a hacer por tercera vez la pregunta.
Alexander le sonrió divertido.-Siempre tan directa, ¿Te acuerdas que aquel día en la Torre de Astronomía hablamos de los celulares? Pues pasé todo el mes de julio haciendo uno que otro trabajo y gané una cantidad de galeones, sumándole a eso lo que tenía ahorrado tengo una buena cantidad...
-No estoy entendiendo-.Lo interrumpió.
-Tomé la decisión de que quiero comprarme un celular-.Le dijo.
Tori lo miró con sorpresa, no esperaba que le dijera aquello.
-¿Un celular?-.Le preguntó confundida.
-Sí, un celular, el aparato ese con que te puedes comunicar con las personas...
-Sé lo que es un celular Alexander-.Le contestó con molestia ya que le había tomado el pelo.
-Está bien, lo siento-.Se disculpó sonriendo.
-Es que me parece absurdo que quieras un celular, serías el único de tu familia y amigos con uno, ¿Con quién piensas comunicarte?-.Le preguntó.
Alexander acercó un poco más su rostro al de Tori para susurrarle sonriendo coqueto y divertido.
-Contigo.
Esta vez el sonrojo de Victoria fue más notorio, ella misma sintió su cara calentarse, Alexander alargó una mano posándola sobre su mejilla acariciándosela con delicadeza.
-¿Te he dicho lo hermosa que te ves sonrojada?-.Le susurró.
Maldición, maldición, maldición, si Hermione pudiera escuchar mis pensamientos en estos momentos estaría jodida, pero es que ¡Mierda! ¡Malditas hormonas traicioneras! Alexander está muy cerca de mi rostro, sin querer desvío mi mirada posándola en sus labios y unas ganas horribles de besarlo se apoderan de mí, tanto así que me asusto, ¿Por qué de repente quiero besarlo?
-Aquí tienes el agua Alexander.
Anastasia apareció de improvisto en la sala, el pelinegro se apartó como pudo de Tori carraspeando, la chica en cambio bajó la mirada hacia su regazo, aun sentía las mejillas calientes y se negaba a que su madre la viera así.
Anastasia sabía que algo había pasado o estuvo a punto de pasar entre los dos, no sabía si molestarse con ella misma por haberlos interrumpidos o felicitarse, estaba emocionada que ese joven tan apuesto fuera amigo de su hija, pero eso no significaba que deseaba que fueran novios, ni siquiera lo conocía.
-Gracias señora Anastasia-.Le respondió.
-No hay de que-.Le sonrió amigable.-Tori, ¿Te encuentras bien hija?-.Le preguntó al verla con la cabeza gacha.
Victoria se obligó a alzar la cabeza, forzó su mejor sonrisa antes de responderle a su madre.
-Si mamá, no te preocupes, por cierto, ¿Dónde está papá?
Le hizo la pregunta rápido antes de que su madre preguntara de más.
Anastasia captó la actitud de su hija sumándole a eso el hecho de que estaba ligeramente sonrojada, pero no queriendo hacer que se avergonzara más, le respondió.
-Está en el estudio, ¿Por qué?
-Lo que pasa es que Alexander se quiere comprar un celular-.Comenzó a explicarle.-Trajo su dinero, pero obviamente son galeones y para poder comprarse un celular necesita cambiarlos por libras.
-Ah entiendo, bueno deberías de ir a hablar con tu padre, no creo que este muy ocupado.
De pronto se sintió sumamente nerviosa, no quería pensar cómo reaccionaría su padre al conocer a Alexander.
-Sí, tienes razón, Alex sígueme-.Le pidió.
Se levantó del sillón, esperó a que el chico se bebiera toda el agua y le entregara el vaso a su madre para que pudiera seguirla, caminaron por un pasillo hasta dar con una puerta, Tori suspiró sin atreverse aún a tocar.
-¿Nerviosa?-.Le susurró Alexander cerca del oído haciéndola sobresaltarse.
-Sí, pero no de ti, si no por ti-.Le aclaró.-¿No te imaginas lo que mi padre pudo haber hecho si hubiese sido él el que nos hubiera interrumpido en la sala, verdad?-.Le susurró colorada.
La sonrisa divertida de Alexander se borró de su rostro.
-No había pensado en eso-.Le respondió con sinceridad.
-Créeme, me di cuenta-.Le dijo Tori.
-¿Y qué crees que estuvo a punto de pasar en la sala?-.La picó divertido.
-Cállate, tú más que yo lo sabe muy bien, ahora hazme el favor de compórtate, ¿Si? Vas a entrar a un cuarto donde se encuentra uno de los mejores aurores del Ministerio y no te lo digo precisamente por ego.
Tocó la puerta tres veces y a los segundos se escuchó la voz grave de su padre decir adelante.
Giró el pomo de la puerta abriéndola, ingresó seguida de Alexander el cual se había tensado ligeramente.
-Hija, ¿Qué pasó?-.Le preguntó, después posó su mirada en Alexander.-¿Quién es el joven?
-Papá, él es Alexander Stone, un amigo, es mago, estudia en Hogwarts-.Le respondió de manera rápida y clara.
Ese nombre resonó en la mente del auror, ¿Sería el mismo chico por el cual Harry sintió celos? Debía averiguarlo, se levantó de la silla extendiéndole la mano.
-Matthew Potter.
El chico se la apretó asintiendo con la cabeza, Mathew, por chocón, se la apretó con un poquito más fuerza de la necesaria, Alex tragó saliva involuntariamente.
-Así que, Alexander-.Dijo pensativo.-¿Es el mismo Alexander por el cual tu primo estaba alterado aquel día en la estación?-.Le preguntó a su hija.
Tori quiso que la tierra se la tragase, no era posible que hasta su padre le hiciera semejante pregunta y peor aún, se acordara de esa situación.
-Sí, es el mismo-.Respondió sin más.
Sabía que otorgarle esa información a su padre no era buena idea ya que este también recordaría lo que su tía insinuó, sin darle tiempo a más nada iba a hablar nuevamente, pero no le dio tiempo de articular palabra alguna cuando su padre se le adelantó.
-Dime Alexander, ¿Qué te trae por aquí?-.Quiso saber.
Tori se le adelantó contestando ella, podía sentir la magia del chico alterada y con razón, la de su padre la amenazaba, claramente se sentía intimidado.
-Lo que pasa papi es que Alexander quiere comprarse un celular-.Le explicó.-El trajo su dinero, pero obviamente son galeones por esa razón necesita cambiarlos por libras.
-Entiendo-.Asintió.-¿Y por qué no fuiste a Gringotts?-.Le preguntó directamente al chico.
-Es que Tori fue la que me explicó acerca de los celulares-.Contestó.-Quedé con mucha curiosidad al respecto así que decidí que quería uno, vine para acá ya que ella es la única persona que conozco que puede ayudarme a comprarme uno, por eso terminé aquí y no en Gringotts-.Le explico cómo pudo.
Matthew asintió lentamente comprendiendo todo lo que le había dicho el joven, miró a su hija.
-¿Lo que me estas pidiendo es que le cambie los galeones por libras?
-Así es-.Confirmó.
-Una vez que lo haga, él debe ir a un centro comercial para poder comprarse el celular, ¿Quién lo va a acompañar?-.Preguntó intuyendo al respuesta.
-Yo-.Le dijo Tori sonrojándose tenuemente.
-¿Y Harry?-.Preguntó cómo último recurso el auror.
-Harry esta con sus amigos y tú sabes muy bien que a Harry no le cae bien Alexander-.Le recordó.
Su padre la miró por un buen rato, al momento de ver a Alexander supo en seguida que el chico estaba interesado en su hija, él sabía que eso tarde o temprano pasaría, pero le hubiese gustado que fuera más tarde que temprano, su hija acababa de cumplir 15años.
-Si no hay de otra-.Suspiró.-Sube a cambiarte mientras le cambio los galeones, ¿O piensas ir al centro comercial vestida así?
Tori se sonrojó ligeramente al recordar cómo estaba vestida, salió del estudio de su padre no muy segura de dejarlo a solas con Alexander, pero no le quedaba de otra así que subió corriendo a su habitación para darse una ducha rápida.
-Así que, Alexander Stone-.Dijo suavemente mientras tomaba asiento, le señaló la silla frente a su escritorio al chico.-Permíteme los galeones.
El chico le entregó la bolsa que llevaba en la mano entregándosela.
-Háblame de ti, Alexander, mientras cuento los galeones-.Le pidió de manera calmada.
Alexander estuvo tentado a decirle la cantidad exacta de galeones que había pero estaba seguro que el hombre que tenía al frente se iba a empeñar en contarlos tan solo para que él le hablara acerca de su vida.
-Todos en mi familia son magos-.Empezó no muy seguro.
El hombre asintió.-Ajá, dime, ¿Qué año vas a cursar en Hogwarts?
-6to año señor y pertenezco a Gryffindor.
-Si eso ya lo sabía, ¿Eres amigo de Fred y George Weasley?
-Así es, ellos me ayudaron con las pruebas para pertenecer al equipo de quidditch y fueron los que me presentaron a Tori.
-Entiendo, ¿Qué posición te gusta?
-El año pasado jugué de guardián pero mi posición favorita es cazador-.Le explicó.
-A Tori también le gusta esa posición, ¿Lo sabías?
-Los gemelos me lo dijeron el día que me la presentaron.
-Dime, ¿Qué tal te fue en los TIMOS?
-Muy bien señor, aprobé la mayoría con excelente.
-¿Eres prefecto?
-Sí, el año pasado fui nombrado prefecto.
Matthew volvió a meter todos los galeones en la bolsa, Alexander no estaba muy seguro de que los había contado todos, abrió una gaveta dejando la bolsa ahí.
-Si te soy sincero, es la primera vez que me encuentro en esta situación-.Lo miró con seriedad.
-¿Situación?-.Le preguntó Alex sin entender.
-Estar charlando con un joven que muestra interés en mi hija, así que no sé exactamente de qué manera proceder-.Espetó.
Ese comentario puso más nervioso a Alexander si es que era posible.
-Señor yo...
-Déjame continuar-.Lo interrumpió.-Yo tenía exactamente la edad de Tori cuando comencé a coquetear con su madre y tenía tu edad cuando conocí a mis suegros-.Confesó.-Es una edad maravillosa cuando empiezas a sentir cosas por las chicas que antes no sentías, se nota claramente el interés que tienes por mi hija-.Le dejó en claro.-No sé qué sentirá ella o si han hablado al respecto, Tori es una caja llena de secretos, te lo digo yo que así era su madre-.Le sonrió cómplice.-Pero escúchame muy bien, ella es mi única hija, mi princesa, la luz de mis ojos desde que supe de su existencia, sacó los mismos ojos expresivos de su madre, ¿Qué más podía pedir?
-Señor, quiero que sepa que no pienso jugar con ella, al principio sentí una simple atracción por Victoria, pero ahora me di cuenta que eso se ha intensificado, no sé qué siente ella por mí, es muy difícil saber que piensa, más aún, saber que siente-.Le sonrió.-Pero pienso poner todo en mis manos para averiguarlo, incluso ganarme la confianza y el respeto tanto de su sobrino Harry como el suyo-.Le aseguró.
-En el poco tiempo que llevamos aquí me he dado cuenta que eres un muchacho honesto, amable, además, conozco a tu familia, tu madre y tu padre fueron compañeros míos en Hogwarts y lo siguen siendo en el Ministerio-.Le confeso.-¿Te doy un consejo? Tómatelo con calma y tenle mucha paciencia a Tori, no te imaginas todo lo que me costó lograr que Anastasia me prestara atención.
Le sonrió amistoso colocándose de pie para salir del despacho.
-Ven, esperemos a Tori en la sala.
-¡Alexander esta en mi casa! ¡Alexander Stone esta en mi casa!-.Volvió a gritar histérica.
Hermione no pudo contener la carcajada que se le salió al escuchar tan alterada a su amiga.
-Creo que ya me quedó claro que Alexander Stone esta en tu casa, ahora aclárame, ¿Qué hace ahí?
-Vino con la intención de que lo ayude a comprarse un celular.
-¿Un celular? ¿Para qué quiere un celular? Seguro que nadie en su familia sabe lo que es eso.
-Para comunicarse conmigo...
La habitación quedó en silencio por unos segundos, Tori se incorporó de su cama y cogió el celular pensando que Hermione le había colgado, al ver la pantalla se dio cuenta que la llamada aún seguía en línea.
-Ya va, es que no me esperaba esa respuesta-.Dijo a los segundos.-¿En serio fue hasta tu casa para pedirte que lo ayudes a comprarse un celular solo para poder comunicarse contigo?
-Sí y no solo eso, me dijo que trabajó durante todo el mes de julio para ganar más galeones.
-Realmente le gustas, Tori.
Que su mejor amiga se lo dijera no servía de nada.
-Y no te he contado lo otro.
-¡¿Es que hay más?!-.Chilló sin poder evitarlo.
La pelinegra se mordió el labio inferior sonrojándose ligeramente al recordar la escena del sillón.
-Creo que... Eeh... Estuvimos a punto de besarnos.
-Ya va... ¡¿Me estás hablando en serio?! ¿Estuviste a punto de besar a Alexander?
-¡Qué sí!-.Chilló.-Estábamos hablando en el sillón y él de pronto estaba muy cerca de mi cara, le vi los labios y me dieron unas ganas horribles de besarlo pero en ese momento llegó mi mamá.
-Ya va, ¿Tú querías besarlo?
-¡Hermione!-.Lloriqueó.-¿Tengo que repetirlo?
-Es que en serio me sorprende, ¿Dónde está él ahorita?
-Esperándome en el despacho de mi padre, voy a acompañarlo a comprarse el bendito celular.
-¿Ya estas lista? ¿Cómo estas vestida?
Tori se miró reflejada en el espejo cuerpo completo de su cuarto describiéndole su ropa a Hermione.
Consistía en un short de jean color blanco, una camisa azul claro holgada y sus converse blancas corte bajo.
-Te voy a dejar, creo que el pobre de Alexander lleva mucho tiempo a solas con mi padre.
-Cuando vuelvas del centro comercial me llamas inmediatamente.
-Sí, si...-.Le dijo antes de colgar.
Bajó las escaleras y cuando llegó al salón se encontró a su padre hablando de quidditch con Alexander muy sonrientes.
-Hasta que por fin bajas, ven, voy a la empresa así que les voy a dar la cola hasta el Centro Comercial-.Le dijo su padre levantándose del sillón.
Victoria se acercó hasta donde su madre despidiéndose de ella, salió de la casa seguida de Alexander.
-¿Como que nos va a dar la cola?-.Preguntó confundido.
Tori le sonrió.-En el carro, ¿Te acuerdas lo que es un carro?
Pero no le dio tiempo de responder cuando una 4Runner negra último modelo se detuvo justo frente a ellos, Alexander la miró boquiabierto pero fascinado.
-¿Eso es un carro?-.Preguntó sorprendido.
-En realidad es una camioneta ya que es más grande que un carro, vamos, súbete.
Se acercaron, Tori le abrió la puerta trasera y después de que se subiera la cerró subiéndose ella en el puesto de copiloto.
-Abróchate el cinturón-.Ordenó su padre.
Tori le hizo caso y cuando lo hubo hecho su padre arrancó la camioneta.
-Me imagino que van nada más a eso, ¿Me equivoco?-.Comentó su padre.
-No, bueno, lo más seguro es que visitemos varias tiendas hasta que Alexander decida que celular quiere comprarse, además, mira la hora, tenemos que comer-.Le dijo de manera obvia.
Unos minutos de trayecto después, Matthew Potter se estacionaba frente al Westfield Stratford City.
-Toma-.Le tendió una tarjeta de crédito a su hija.-Compra el celular y lo que vayan a comer.
Tori la agarró sonriendo, se inclinó dándole un beso en la mejilla a su padre y después de explicarle a Alexander como se abría la puerta se bajó de la camioneta.
Se encaminó a la entrada del centro comercial junto a Alexander el cual veía todo maravillado.
-Bienvenido al Westfield Stratford City, uno de los centros comerciales más grande de Europa.
-Es... Increíble...-.Le dijo mirando todo sorprendido, Tori le sonrió antes de tomarlo del brazo para emprender el camino.
Pasearon por el centro comercial durante una hora, Tori le mostraba las tiendas de todo tipo, mientras le iba explicando todo lo que él preguntara.
Cuando decidieron descansar, la bruja lo llevó hasta la feria donde compró dos bebidas sentándose en una mesa con su acompañante.
-¿Ya te decidiste?-.Le preguntó bebiendo de su refresco.
-No estoy seguro, pero me gustó mucho el... Gua... Hua... Guei?
Tori se rió divertida.-Huawei.
-Ese mismo, el P8-.Le aclaró.
-A mí también me gusta-.Declaró, Alexander sonrió.
-Entonces lo elijo, quiero ese celular-.Le dijo decidido.
Victoria negó con la cabeza sonriendo, después de que se terminaran sus bebidas se levantó guiándolo hacia una tienda para comprar el celular.
-¡Mario!-.Saludó la pelinegra al joven que estaba detrás del mostrador en la tienda de celulares.
El tal Mario sonrió encantado cuando al escuchar su nombre se giró y se encontró con los ojos azules de Tori.
-¡Lily!-.Exclamó sonriendo.-Mi hermosa pelinegra, ¿Cómo estás? Además de hermosa y perdida claro.
Victoria se rió.-Estoy bien, no me quejo, acuérdate que estoy estudiando fuera del país, por eso ando perdida-.Le recordó.
-Si ya lo sé, tengo que acostumbrarme a verte nada más en diciembre, es cuando siempre vienes.
-Pues claro, a comprar regalos y a comprarme regalos-.Le sonrió.
Mario se la devolvió, Alexander era espectador de todo, estaba empezando a sentir una molestia, claramente ese muggle estaba coqueteando con Victoria.
-¿Y qué te trae por aquí?-.Fijó su mirada en Alexander.-¿Y Harry?
-Con sus amigos, esta vez vine acompañada de Alexander, estudia conmigo, respecto a que me trae por aquí, el P8.
-¿El P8?-.Pregunto confundido.-¿Qué pasó con el IPhone?
-Nada, aquí lo tengo-.Dijo sacándolo.-Es mi vida, quiero el P8 para un regalo.
Alexander frunció el ceño.-¿Un regalo? ¿No se supone que el P8 es para...
Victoria se volteó quedando frente a Alexander, con la mirada le dio a entender que se quedara callado.
-Si es para la persona que estás pensando, pero es un regalo-.Insistió.
Alexander asintió no muy convencido, pero prefirió seguirle la corriente.
La chica le sonrió antes de voltearse.
-Como seguía diciendo, quiero el P8, por favor-.Le dijo.
-Como gustes, ya te lo traigo.
-¿Por qué no le dijiste que es para mí?-.La encaró volteándola cuando Mario se fue.
-Porque no, confía en mí, cuando lo hayamos comprado te explico-.Le dijo mirándolo a los ojos.
Al voltearse había quedado demasiado cerca de su cuerpo, tenía que alzar la cabeza para mirarlo y Alexander bajar la suya para verla a ella, si cualquiera hacia un movimiento de mas, terminarían besándose, la tentación los dominaba a pesar de encontrarse en una tienda.
-Listo, aquí tienes el P8-.Mario llegó con la caja del celular interrumpiendo el momento.
Tori se separó de Alexander aclarándose la garganta.
Mario se encargó de encender el celular y hacer todo el protocolo que se hace cuando compras un celular nuevo.
Cuando hubo terminado se dirigieron a la caja donde Victoria pagó el celular, se despidió de Mario saliendo de la tienda.
-Tengo hambre, ¿Tú no?-.Le preguntó.
Regresaron a la feria, específicamente a una pizzería, después de pedirla se sentaron en la mesa ya que tenían a varias personas por delante.
-Ahora presta atención que te voy a explicar todo acerca del celular-.Le dijo sacándolo de la bolsa y de la caja.
-Primero explícame por qué no le dijiste que el celular era para mí-.Le preguntó un tanto molesto.
Tori suspiró.-Si le hubiese dicho que el celular era para ti, te hubiese empezado a hacer preguntas acerca de su funcionamiento y todo eso-.Le explicó.
-¿Y eso porque?
-Por qué Mario es un idiota-.Le contestó, Alex alzó una ceja al escucharla.-No me veas así, lo es-.Le insistió.-Nada más porque trabaja con celulares y sabe bastante, ataca a los compradores, les hace preguntas acerca del celular que quieren comprar, sus especificaciones, tú no sabes nada del Huawei, no ibas a poder responderle ninguna pregunta.
-Tienes razón.
Tori lo miro sonriendo ampliamente.-Siempre la tengo.
-Enséñame todo lo que tengo que saber-.Le pidió.
Tori llevaba unos 30min de explicación cuando la pizza que pidió estuvo lista, hablaron entre risas mientras comían y Alexander le decía lo rica que estaba.
Cuando terminaron de comer Tori le terminó de explicar lo que le faltaba del celular en lo que reposaban la pizza.
Tori se estiró cuando se levantaba de la mesa.-¿Quieres helado?-.Le preguntó a Alex.-Porque yo si-.Le sonrió tomándolo de la mano y llevándolo hasta la heladería.
Pidió dos barquillas de dos bolas de helados cada una y después que se las entregaron caminaron hacia la terraza donde ubicaron un banquito cerca de la baranda.
-Es relajante aquí arriba-.Le dijo Alex cerrando los ojos al sentir la brisa pegarle en la cara.-Y la vista es increíble-.Siguió cuando abrió los ojos y miró hacia la ciudad.
-Tenme un momento la barquilla-.Le pidió la pelinegra.
Alex agarró la barquilla en lo que Tori se agarraba todo el cabello y se hacía una cola alta dejando unos mechones rebeldes cayéndole y sobre todo su cuello expuesto, Alexander sin poder evitarlo se le quedó mirando, la pelinegra concentrada no se dio cuenta de eso.
-Alex-.Lo llamó.-Alexander-.Insistió cuando se dio cuenta de cómo la veía, el chico alzó la mirada observándola.-Puedes devolverme mi barquilla.
-¿Me vas a decir si la prof. McGonagall te nombró Prefecta?-.Le preguntó.
La pelinegra negó con la cabeza divertida, el chico resopló en respuesta.
-¿En serio me vas a dejar con la duda hasta el primero de septiembre?-.Insistió.
-Sí que si-.Le respondió.
-Me haces dudar ya que no estas molesta y según tu no querías ser prefecta.
Tori se encogió de hombros.-Al final no puedo hacer nada al respecto, si me nombró prefecta debo de cumplir con mi deber, ya me da igual.
Alex suspiró.-No es justo esperar tanto-.Se quejó.
-Deja de quejarte, ni que faltara mucho para septiembre.
-Tres semanas-.Aclaró.
-Lo sé-.Respondió sin más antes de comer helado.
Alexander sonrió negando con la cabeza.
Tori caminaba con Alexander a su espalda, subió el murito del porche de su casa cuando se giró de improvisto, el chico se detuvo.
-¿Cómo se supone que vas a hacer para irte?-.Le preguntó.
-Iba a pedirte a ti o a tu mamá permiso para usar la chimenea-.Le sonrió.-Voy para La Madriguera.
-La Madriguera-.Repitió.-Ahora que me lo recuerdas tengo que hablar muy seriamente con los gemelos-.Entrecerró los ojos.
Alex sonrió.-¿Nada más porque me dieron la dirección de tu casa?-.Le preguntó.-¿Eso quiere decir que no disfrutaste nuestra salida?
La chica se sonrojó.
-He pasado esta semana hablando con los gemelos acerca de todo lo que se hace en una salida con una chica, me gustaría decir cita pero no si entre en esa categoría, al fin de cuentas tu pagaste todo.
La pelinegra rodó los ojos.-Si porque el dinero que tenías lo usaste para comprarte el celular, además el dinero no era mío, era de mi papá.
-Pero igual no te compré nada-.Insistió.
-Ya me has brindado helados en Hogsmeade-.Recordó.-Hoy fue mi turno-.Sonrió.
-Está bien-.Aceptó sonriendo.
-Por cierto, ¿Qué hablaste con los gemelos?-.Preguntó con curiosidad.
Alex se hizo el desinteresado dando un paso hacia adelante.
-Hablamos de muchas cosas-.Le dijo.-Sobre que se hace durante las citas-.Otro paso.-Como comportarse.-Paso.-Pero sobre todo acerca de las maneras que hay para terminar un cita.-Le susurró, con los pasos se había colocado justo frente a Tori la cual estaba casi a su altura gracias al murito.
-¿De qué maneras puede terminar una cita?-.Le preguntó sabiendo la respuesta.
Alexander le sonrió.-De muchas maneras, pero entre ellas hay dos que más resaltan, una de esas no creo que sea la esencial para esta ocasión-.Le dijo divertido, Tori se sonrojó entendiendo a lo que se refería.-Y la otra es dándole un beso de buenas noches a la chica.
Alargó una mano posándola sobre la mejilla de Tori, le hizo alzar un poco la cabeza para que lo mirara, Alexander sin poderlo evitar por más tiempo se fue acercando poco a poco hasta que Victoria alzó una mano colocándola sobre su pecho deteniéndolo y bajando la mirada.
-Espera…-.Susurró con el corazón acelerado, Alex se detuvo, se mordió el labio antes de continuar.-Es solo que yo…-.Alzó la cabeza mirándolo.-Yo nunca…
-Shh-.Alex la detuvo.-Lo sé, pero si no quieres no te voy a obligar a nada-.Le aclaró.
Alexander esperó unos segundos pero la impaciencia lo consumía, moría por probar los labios de la chica así que sin poderse controlar más se volvió a acercar, pero esta vez, Tori no lo detuvo, juntando por fin sus labios en el beso tan ansiado y esperado por ambos.
Alex la agarró por la cintura con su otra mano en lo que la besaba con más decisión, la sensación fue mejor de lo que esperó, sobre todo al sentir como la chica trataba de corresponderle.
Se separó de ella con la respiración entrecortada, a pesar de que el beso había sido corto y no tan profundo por ser el primero de Tori le había gustado mucho.
-Tan solo déjate llevar-.Le susurró rozándole los labios, Tori inconscientemente los entreabrió.-Mueve tus labios en torno a los míos-.Le dijo antes de volverla a besar.
Sin poderse resistir más, la agarró con las dos manos de la cintura, en cambio Tori no había movido las manos del pecho de Alex.
Se sentía mareada, no podía explicar lo que estaba sintiendo, besar a Alexander resulto más placentero de lo que llegó a imaginar, trató de mover sus labios, de seguirle el ritmo a Alex y sintió como él cada vez que ella se movía incrementaba la profundidad hasta que tuvieron que separarse por la falta de aire.
-Joder Tori…-.Masculló.-Ni te imaginas lo que estoy sintiendo.-Le dio un beso corto.-Adoro tus labios, tus besos, me encantan, me encantas…-.La volvió a besar de manera corta.-Me volveré adicto a tus labios.
Tori había fruncido ligeramente el ceño.-No te creo, no sé besar, es mi primera vez, no me mientas.
Alex sonrió antes de darle otro beso corto.-No te miento nena, a pesar de que estas aprendiendo a besar, lo haces increíble.
Tori dejándose llevar por las palabras del chico y por todo el remolino de sentimientos y sensaciones que estaba sintiendo en su cuerpo, más que todo por el cosquilleo, subió las manos hasta apoyar una sobre el hombro de Alex y la otra sobre su nuca acercándolo a su rostro en lo que ella misma se alzaba en puntitas e inclinaba la cabeza besándolo.
Alex se sorprendió un poco pero le correspondió al instante, sintió como la chica movía sus labios con más entusiasmo que el mismo no se pudo contener.
La pegó más a su cuerpo incrementando la intensidad del beso, su cuerpo le pedía más.
-Alex-.Susurró al separarse para coger aire.
-Déjate llevar…-.Le pidió.
La volvió a besar, lentamente, seduciéndola con su boca, le mordió ligeramente el labio inferior, Tori jadeó y Alexander aprovechó para meter su lengua pero en lo que tocó la de la chica, esta gimió y al darse cuenta de lo que había hecho se separó de golpe de Alex, lo miró con las mejillas rojas y brillantes.
-Yo no quise…
Alex le sonrió para calmarla.-No fue tu culpa, es una reacción normal, me precipité, discúlpame.
La chica negó.-No tienes por qué disculparte.
Alex sonrió volviéndose a inclinar pero antes de siquiera acercarse lo suficiente, Victoria se giró rápidamente dejándolo desconcertado, cuando le iba a preguntar qué pasaba, la puerta de la casa se abrió al mismo tiempo que la chica daba un paso hacia adelante.
Harry Potter dio un paso fuera de la casa, primero observó a su prima, luego a Alexander, frunció el ceño y volvió a mirar a la pelinegra pero esta se le adelantó cuando le vio la intención de hablar.
-Así que te acordaste de mi existencia-.Le reclamó con la intención de que Harry no preguntara nada.
Harry se dio cuenta de la intención de Victoria pero en vez de llevarle la contraria prefirió seguirla.
-Te vine a buscar una vez que terminé de jugar con los chicos y mi tía me dijo que habías salido con una tal Alexander-.Dijo mirando al chico.-Así que me quedé para verificar si se trataba del mismo Alexander.
-Solo lo acompañé a comprarse un celular-.Le aclaró.
-Ya lo creo-.Espetó.-Tía está en la cocina, deberías de avisarle que llegaste.
Tori asintió entrando a la casa ignorando el hecho de que dejaba a Harry y a Alexander solos, el último comenzó a caminar hacia la entrada de la casa pero Harry se atravesó, Alex se sorprendió pero lo ocultó, el hecho de que a pesar de llevarle un año, Harry era apenas ligeramente más pequeño de estatura que él.
-No soy idiota-.Le aclaró.-Sé muy bien que algo pasó-.Lo miró directamente.-Solo te voy a decir que espero que no estés jugando con ella y mucho menos le hagas daño-.Le dejó en claro.
Alexander abrió la boca para decirle algo pero en ese momento Harry se giró entrando a la casa y dejándolo con la palabra en la boca, sonrió sin poderlo evitar, a pesar de todo, el chico le caía bien.
-Oye mamá-.Escuchó a Tori cuando por fin entró a la casa.-Alexander va a usar la chimenea, va para La Madriguera-.Le explicó.
-Claro, no hay problema-.Le contestó Anastasia.-¿Cómo les fue?-.Preguntó al verlo entrar.-¿Pudiste comprar el celular?
-Sí, Tori es una experta en celulares-.Sonrió.
-No me cabe la menor duda-.Dijo Anastasia.-Estos dos saben más de tecnología que hasta los propios muggles.
-Bueno, ya es tarde así que es mejor que me vaya ya-.Dijo Alex.-Fue un gusto conocerla señora Anastasia.
-El placer fue todo mío-.Le sonrió de vuelta.
-Adiós Harry-.Se despidió sonriéndole.
El chico bufó antes de despedirse.-Adiós.
Caminó con parsimonia hasta donde Tori la cual estaba frente a la chimenea ya que sabía que tenía público, se aclaró la garganta.
-Gracias por todo-.Le sonrió coqueto.-Nos vemos el primero de septiembre-.Se inclinó dándole un beso en la mejilla.
Al separarse se metió en la chimenea, Tori no fue capaz de decir algo coherente así que prefirió quedarse callada, cuando Alex desapareció, escuchó a su madre decir que volvía a la cocina dejándola sola con Harry, respiró profundo antes de voltearse, Harry la miraba cruzado de brazos y con una ceja alzada, pero no mostraba molestia si no impaciencia.
-¿Me vas a explicar que fue lo que paso entre ustedes?
-Si lo voy a hacer.-Le aclaró.-Pero en estos momentos necesito es a Hermione.
Harry bajó los brazos y la miró ofendido y herido.
-¿Y porque a Hermione y no a mí?
-Porque necesito a una amiga que me comprenda, me apoye y comparta mi felicidad, no a un primo celoso y posesivo.
Harry se sonrojó.-Está bien, entiendo.
Tori sonrió antes de acercarse y abrazarlo, le dio un beso en la mejilla para después marcharse corriendo escaleras arriba.
Harry suspiró sentándose en el sillón para seguir viendo televisión.
-Empieza a contarme todo, todo, todito-.Fue como contestó Hermione la llamada.
Tori se mordió el labio.-¿Puedes venir mañana?
-¿Y eso por qué?
-Quiero contártelo, pero prefiero hacerlo en persona.
-O sea, ¿Me vas a tener con esta zozobra hasta mañana en la tarde?
-Por favor Mione-.Hermione se acordó de otra persona diciéndole así.-Necesito tiempo para pensar en todo lo que pasó antes de poder contarte.
La castaña suspiró.-Está bien-.Aceptó de mala gana, siempre que alguno de los dos le decía así, no se podía negar.-Nos vemos mañana a las 3 de la tarde.
-Tori-.La llamó.-Tori-.Insistió.
La pelinegra se detuvo por enésima vez frente a la cama donde Hermione yacía sentada mirándola desde que había llegado caminar de aquí para allá.
-¡Victoria!-.Le gritó cuando le vio la intención de volver a caminar.-Tengo casi una hora de haber llegado y no has hecho más que caminar de aquí para allá-.Le espetó.-¿No tuviste tiempo suficiente para aclarar tus ideas?
-Si lo tuve, es solo que es más difícil de lo que creí-.La miró con suplica.
-¿Por qué se supone que es difícil?-.Inquirió Hermione.
Tori se tiró en la cama apoyando medio cuerpo y la cara en el colchón.-Es que me da pena-.Susurró.
-Vamos a aclarar algo-.Comenzó Hermione.-Por tu actitud, creo que está más que claro que fue lo que pasó entres ustedes-.Le aclaró.-Solo falta es que tú lo digas-.Enfatizó.-Quiero escucharlo de ti-.Finalizó observándola.
Victoria suspiró antes de volver a enterrar la cara en el colchón, respiró profundamente, giró un poco la cabeza y susurró.-Me besó.
-¿Qué? No escuché-.A pesar de haberlo susurrado, Hermione escuchó a la perfección, solo preguntó por maldad.
Tori alzó la cabeza de golpe, roja hasta las orejas.-¡Alexander me besó!-.Exclamó.
Hermione no pudo contener la risa.-No sabía que querías que tus padres se enteraran.
La pelinegra volvió a bajar la cabeza.-Papá está en la empresa y mamá donde mi tía.
-Hey-.La llamó, Tori la miró y Hermione le palpó el colchón, la chica se levantó sentándose frente a su amiga.-¿Te gustó?
Tori se sonrojó violentamente pero asintió lentamente, no podía hablar, Hermione sonrió comprensiva.
-Más de lo que creí-.Confesó.-Eso es lo que me asusta-.Admitió.-Nunca había sentido nada por un chico, me siento muy confundida.
Hermione alargó una mano apartándole un mechón de cabello, después la tomó del mentón para que la viera.
-Es normal, es la primera vez que sientes eso por un chico, solo tienes que llevarlo con calma y hablarlo con Alexander.
Tori asintió sonriéndole a Hermione, la castaña la soltó para observarla muy detenidamente.
-Ahora dime que más pasó.
Tori la miró sorprendida, las mejillas se le volvieron a incendiar.
-Ahí está-.Señaló Hermione cuando le vio el sonrojo.-Sabía que había pasado algo más, cuéntame que pasó exactamente-.Insistió.
Tori desvió la mirada de Hermione.-El me besó primero-.Comenzó.-Dijo que le gustaban mis besos y yo dejándome llevar por eso tomé la iniciativa y lo besé.
Hermione sonrió emocionada.-Lo besaste.-Exclamó.
-Cállate-.Ordenó.-Durante el último beso que nos dimos… No sé… Alexander se emocionó porque yo estaba correspondiéndole y él bueno… Metió su lengua en mi boca y… Y yo… Gemí…-.Susurró lo último aun si mirar a Hermione.
Pasados unos segundos en silencio Tori se obligó a mirar a Hermione ya que ésta se mantenía callada, la castaña tenía una cara de total asombro, sorpresa, emoción y diversión en el rostro.
-Ya va, aún estoy sopesando la información-.Le aclaró.-Es que no puedo creer que hayas hecho eso.
-¡Ni yo!-.Chilló.-No sé porque lo hice, simplemente lo hice y ya.
-Vamos, es normal, creo-.Dijo antes de reír.
-Eso fue lo que Alexander me dijo.
-¿Pero qué paso después de eso?
-Cuando lo hice me separe de él de golpe y después Harry salió de la casa.
-O sea, ¿No hablaron del beso ni nada?
Tori negó con la cabeza.
-Bueno, Alexander también necesita pensar en todo lo que paso, ya hablaran en Hogwarts.
-Sí, aún falta para eso-.Suspiró Tori.
Buenas noches!
Como prometí aquí les dejé el capítulo…
Oooh… Pasaron muchas cosas, bueno lago en específico fue lo que más resaltó xD
¿Qué pasará en la vuelta a Hogwarts? Ni yo lo sé… xD
Por cierto, es verdad lo que dijo Angely04 en su comentario, en la otra página donde tambien subo la historia, a pesar de que esos lectores están más obsesionados con el Harmony xD Les van ganando en comentarios: O Cosa que me sorprende porque en No Tengas Miedo fue todo lo contrario…!
Eso me pone a pensar que a los lectores de aquí si la historia no se centra en Harry y Hermione no les llama la atención o no se…
Pero no importa! Con ustedes me basta y sobra ya que sé que siguen la historia y me dejan sus comentarios!
Por cierto! Estoy en ModoNuevaHistoria :D
Bueno, es más que todo un one shot que se me vino a la mente así de repente BOM xD
También será como una compensación que le debía a mi esposo :3
La idea era subirlo hoy junto a la actualización pero no me dio tiempo, aquí en mi país ya es tarde ya mañana tengo que madrugar Dx
Así que lo más seguro lo suba mañana cuando lo termine.
ShiroBlackwhite: ¡Eres el primero! Que bello…! Tú también me encantas amor :3
FloARJF: Jajaja, no te imagines mucho a Mione conociendo a la familia ya que en un capítulo futuro eso pasará muajaja xD No lo agregues a tu lista ya que fue simplemente un saludo xD Segunda otra vez xD
Lissy Zavala: Espero que la valga la pena la espera xD
Angely04: Me encanta que te guste a pesar de no se Harmione al 100% gracias!
¡Los quiero! :3
Nos leemos! :D
Próxima Cita: Ups… Ahora que lo recuerdo… Creo que el sábado me van a secuestrar hacia el Junquito (Un pueblo donde hace mucho frio aquí en Venezuela xD) Ya que una cumpleañera cumplió años el lunes y buueeeh… ¡Se va a prender! Jajaja xD
A ver… No sé qué hacer, su actualizo mañana, no actualizare sino hasta el domingo (dependiendo de las condiciones en las que me encuentre xD jajaja tampoco, no vayan a creer que soy borracha) xD en cambio sí actualizo el domingo la próxima seria el martes xD
Se los dejare… ¿Cuándo quieren que actualice? Está de más la pregunta ya que sé que la mayoría (Todos) Van a querer que lo haga mañana xD
Mini Spoiler xD
-Hermione-.La llamó.-¿Te puedo pedir un favor?
La castaña asintió.
-Por favor no impidas a Tori salir en la noche.
-Me sorprende lo que he aguantado hasta ahora, ni te imaginas las ganas que me dieron de besarte cuando te vi entrando al vagón.
Tori se separó de la baranda colocándose frente a Alexander, alzó la cabeza y cuando el chico la miró, le agarró la corbata halándola un poquito hacia abajo.-Que te puedo decir, yo en ningún momento me plantee aguantar las ganas que tengo de besarte-.Susurró.
El rubio se encogió de hombros.-¿Es que ahora eres el dueño de Gryffindor o qué?-.Lo picó.-Las Prefectas de los Leones son Hermione.-La señaló.-Y mi pelinegra favorita-.Le sonrío dándole un beso en la mejilla.-Calma tu magia amigo-.Le advirtió a Alex.-Me importa un bledo que estés interesado en Tori, ella es mi amiga y a diferencia de Harry a mí no me vas a convencer tan fácil-.Le espetó.-Hasta que no sean novios oficialmente, no puedes celarla ni nada por el respecto-.Sentenció.
Tori sonrío divertida.-Draco se va a empezar a sentar con nosotros por el simple hecho de que se siente atra…-.Draco alargó una mano colocándola sobre la boca de la pelinegra.
PD: Apareció alguien nuevo… Jujuju…
