Hanging out with friends/Saliendo con amigos

(The Looney Tunes Show)

Una cosa era cuando se encontraban solos, otra más distinta era cuando estaban con los demás, o al menos las palabras de Bugs habían dejado eso en claro. Comprendía que era extraño, comprendía que era algo que nadie se esperaría de ellos, pero… no pudo evitar el sentirse un poco indignado.

"mantengamos esto para nosotros por un tiempo, Doc."

Fingió desinterés en el asunto cuando en verdad quería replicar, pero era mejor así ¿no?

Daffy podia sentir sus patas arder sobre el calor de la tierra y deseaba haber traído un par de zapatos, por muy incomodos que resultaran para sus patas, tal vez estos podrían apartar un poco el calor que caía sobre su planta.

Miro hacia su costado, ¿Cómo era que Porky seguía hablando tan animosamente? Parecían estar a más de cuarenta grados y el cerdito mostraba una reluciente sonrisa en su rostro, pudiera que fuera debido a su ausencia de pelaje o plumaje.

Y esta es una foto del durazno más grande que…- la mujer no alcanzo a terminar cuando Daffy soltó un quejido

¡A quién le importa! ¡Es un durazno!- grito haciendo que Porky se encogiera un poco de hombros, sintiéndose avergonzado por el pato.

La mujer no hizo más que mirarlo con molestia para continuar mostrando la "impresionante" fotografía del durazno más grande que ha existido.

Daffy, ¿po…po…podría com…com…comportarte?- murmuro Porky mirando hacia el pato de reojo.

El pato se cruzó de brazos ¿Cómo había acabado ahí? ¿Por qué había aceptado a acudir a ese tonto festival?

La respuesta a esas preguntas se encontraba paseando de un lado a otro siendo jalado por cierta conejita que se había aferrado con fuerza a su brazo para no soltarlo en todo el día.

Miro a su alrededor logrando encontrar a Lola mirando con emoción una exposición de "¿Cómo hacer tu propia mermelada de durazno?" y la mano enguantada de la chica agarraba la muñeca de Bugs asegurándose de que el conejo se quedara junto a ella. La podia ver sonreír ampliamente mientras que Bugs por otro lado parecía deshacerse bajo el calor del sol, al igual que él.

¿podemos irnos, ya?- prácticamente rogo mirando hacia el cerdito.

Da…daffy, hi..hi…hicimos rese…rese…reservaciones pa..para to..todo el fin de se…se…semana ¿re…re…recuerdas?- respondió con voz paciente.

¡Todo el fin de semana! ¡tienes que estar bromeando!-

No habían pasado más de dos horas que habían llegado al lugar y el pato estaba perdiendo su cabeza, deseando quitarse cada una de sus plumas.

Ahora comprendía porque Bugs había preferido mentir a ir al festival, el lugar estaba literalmente en la mitad de la nada y solamente había personas que a los ojos de Daffy lucían como verdaderos maniáticos, llevando trajes de Durazno, playeras con bromas sobre duraznos, haciendo exposiciones tontas y largas sobre duraznos, vendiendo todo tipo de comidas hechas con duraznos, haciendo competencias sobre cuál era el mejor duraznos... no había lugar al que fueran que no estuvieran hablando sobre duraznos o comiendo duraznos.

El solo se encontraba ahí porque el conejo le había prometido comprarle lo que él quisiera con tal de que lo acompañara y ahora que estaban ahí no le podia importar menos lo que el conejo había dicho, solo deseaba salir de ahí antes de que el calor o los mosquitos acabaran por consumirlo. Unido a todo esto estaba el hecho de que desde que habían salido de la casa del cerdito Lola se había mantenido con Bugs, volviéndolo notablemente loco, pero tomando su atención por completo. Si, las cosas entre ellos habían terminado, pero la conejita seguía siendo tan dependiente del conejo como siempre.

Pero no, Daffy no iba a aceptar que una punzada de molestia seguía golpeando contra su pecho ni tampoco estaba dispuesto a salir en búsqueda del conejo.

Daffy, prueba este pay!- dijo Porky sosteniendo un pedazo de pay en sus dedos, acercándolo al pato.

¿de qué es?- pregunto sonriendo al ver el delicioso aspecto del pay.

Una mirada por parte de Porky y supo que la pregunta era estúpida.

De mala gana acerco su pico hacia los dedos de Porky para tomar el pedazo de pay.

Las mejillas del cerdito cogieron un color rojizo en cuento su pico toco sus dedos y uno aún más rojo cuando el cuerpo de Daffy golpeo contra el suyo.

¡Compramos una caja de mermeladas!- grito Lola al llegar con ellos empujando al pato, haciendo que su cuerpo chocara con el de Porky.

Y cinco cajas de Durazno- dijo Bugs dejando que su irritabilidad se sintiera a través de sus palabras.

U…u…una caja de me…me..mermeladas!- mencióno Porky tan emocionado como la conejita.

Porky, tus mejillas- dijo Lola mirando hacia el cerdito notando de inmediato el color rojo intenso en su rostro. – Deberías de usar un poco de bloqueador, ¡Yo tengo un poco!- busco dentro de su bolsa la pequeña botella para después dársela al cerdito.

Bugs miro hacia Daffy, viendo al pato apartarse del cerdito y tomar el plato de pay que este tenía en su mano, comiendo este con una expresión indiferente.

No habían intercambiado palabra alguna desde el inicio de ese viaje y pudiera que las cosas fueran mejor así, ya que de esta forma no corría el riesgo de que el pato dijera algo que acabara por dejar a luz la relación que recién empezaban. No era que no quisiera que nadie se enterara, pero… aun no parecía ser el momento indicado… no aun.

¿ya nos podemos ir a casa?- pregunto el pato lanzando el plato, ya vacío, al suelo.

Da…da…daffy no..no..nos que…que..quedaremos todo el fi…fi..fin de se..se…semana!- volvió a responder el cerdito exaltándose un poco esta vez.

El pato se volvió hacia el conejo lanzándole una mirada de enojo a este y estuvo a punto de gritarle cuando manos cayeron sobre sus hombros y en segundos sus patas abandonaron el suelo.

Hijo digo hijo! No sabía que te gustaran este tipo de eventos!-

Aquella voz, esa forma de hablar, Daffy la reconoció en segundos al igual que el suave plumaje contra el que se rostro era pegado.

Foghorn?!- logro decir con dificultad.

El gallo miro hacia el conejo y los demás.

Señor Bunny, Porky…- extendió su mano hacia Bugs y Porky, pero sin dejar de abrazar al pato contra su pecho. – oh y disculpe señorita, digo disculpe, creo que no nos han presentado-

Oh mi nombre es Lola- dijo con una sonrisa, estrechando la mano del gallo.

Cierto, la novia de…-

No- interrumpió el conejo antes de que Lola lograra decir cosa alguna – bueno… nosotros…-

¡sácame de aquí!- grito Daffy logrando deshacerse del agarre del gallo

El conejo agradeció la interrupción del pato, sin duda hubiera sido algo incómodo de explicar.

Foghorn miro confundido hacia al pato, por un segundo había creído que este estaba ahí por la misma razón por la que estaban el resto de las personas, pero su mirada de desesperación le decía que era todo lo contrario.

¡no aguanto este lugar! Y el calor! Me estoy cocinando aquí! Pronto tendrán pato asado para comer-

El gallo soltó una carcajada al escuchar las palabras del pato.

Tal vez pueda ayudarte con eso hijo-

Una llamada por teléfono por parte del gallo y en menos de diez minutos se encontraban en una casa del gallo con aire fresco golpeando contra ellos, agua fría, una comida en forma y principalmente sin nada de duraznos.

E…e..es u…una her…hermoso hogar e…el que ti..ti..tiene- dijo Porky mirando alrededor de la casa, el lugar era bastante grande y notablemente lujoso.

Una vez más podrías explicarme ¿Por qué ellos tenían que venir también?- murmuro Daffy mirando a Porky de reojo.

Una sonrisa por parte del gallo y este ahorro su respuesta dejando que su mano despeinara un poco aquellos mechones que sobresalían de la cabeza del pato.

El festival del durazno es mi festival favorito- respondió en forma calmada. –por eso, digo, por eso he construido una casa cercas, para venir cada años que me sea posible-

Usted construyo esta casa?- dijo lola mirando impresionada a su alrededor. – Le ha de haber costado mucho trabajo el construirla toda por sí mismo. Bun Bun, deberíamos de hacer una casa aquí también, así no tendríamos que viajar para llegar al festival y podríamos ir todos los años y viviríamos los dos ju…-

No lo creo, Lola- interrumpió Bugs con una sonrisa fingida. – entonces tendrías que viajar para ver a tus padres-

Daffy volvió su mirada hacia Bugs, el conejo intentaba apartar la idea de la cabeza de la conejita, quien insistía en contarle como serían sus vidas si construían una casa en aquel lugar. El pato se quedó en silencio e hizo una pequeña mueca, volviendo su mirada hacia Porky para robar un poco de la comida del cerdito.

¿Por qué aquello le estaba molestando tanto? Lola era así siempre ¿no es cierto?, Lola siempre tenía ideas locas en las que involucraba al conejo… entonces ¿Por qué era que le irritaba tanto el pensar en ello?

Fue cuestión de poco tiempo para que terminaran con su comida y ahora bien el cerdito se encontraba jugando con Daffy y Lola en la mesa de Billar del gallo, antes de que volvieran para continuar con las exposiciones de los duraznos. Por otro lado el Conejo se encontraba aun en el comedor con una tasa de café frio en sus manos, mirándolos jugar desde lejos, estaba claro que Porky perdería sus estribos tarde o temprano, Lola y Daffy estaban haciendo todo mal.

Sonrió al ver a Daffy celebrar por haber metido dos de las bolas, al menos ahora no tendría que lidiar con las quejas del pato en todo el día, aunque sabía que iba a negarse a volver al festival el día de mañana.

Dio un sorbo al Frappe y continuo mirando al pato, dentro de su mente agradecía el que Daffy fuera tan distraído para las relaciones de pareja, si los papeles entre Lola y el hubieran sido distintos, sin duda la conejita no hubiera tardado en expresar sus celos.

Es una linda chica- dijo Foghorn sentándose del lado contrario al conejo.

Si, lo es- dijo Bugs mirando al gallo de reojo.

Pero, digo, pero no creo que la estuviera viendo a ella ¿cierto?-

Bugs volvió su rostro completamente hacia el gallo logrando ver la ligera sonrisa que se posaba en su rostro.

Creí que ella era su novia, pero me parece digo me parece que está más interesado en Daffy-

No, el gallo no era para nada tonto, la forma en la que el conejo observaba al pato, era muy distinta a la que observaba a Lola, no le había costado nada el descifrar lo que ocurría detrás de esas miradas y la expresión de molestia que dejaba ver el pato de vez en cuando.

Eh… sería una lástima que rompiera algo de su billar, Doc- dijo Bugs intentando justificar el que estuviera viendo al pato.

Eso tiene, digo, eso tiene forma de repararse- menciono con tranquilidad. – Pero no sé si ese chico tenga manera de repararse-

¿Qué se suponía que era aquello? Bugs volvió su mirada hacia Daffy, duda que el pato hubiera tenido tiempo de decirle algo al gallo y también sabía que no se había encontrado con él en ese poco tiempo que llevaban juntos.

Daffy, digo, Daffy es como el hijo que nunca he podido tener. Puede que le falten un par de tornillos pero tiene determinación y carácter… Sin duda tiene especial. ¿Qué siente por él, señor Bunny.-

Bugs tosió casi ahogándose con el Frappe , al escuchar aquella pregunta.

¿Qué era lo que sentía? Intento buscar las palabras correctas para responder aquella pregunta, pero no las había, sencillamente no había una respuesta concreta en su mente para una pregunta de ese tipo. Era demasiado pronto para decir que quería al pato, pero tampoco no podia decir que no le gustaba el giro que estaban tomando las cosas entre ellos. Sentía algo por Daffy, sabía bien que era así, pero...

Hey…-

La voz de Daffy interrumpió en sus pensamientos y vio al pato acercarse a él con su ceño fruncido mirando hacia el Frappe en sus manos

¿Qué es eso, conejo?-

¿Quieres un poco, Doc?-

No tiene durazno ¿cierto?-

Foghorn sonrió al escuchar las palabras del pato.

No- respondió Bugs

Bugs miro al pato dar un sorbo a su Frappe y este hizo una mueca de inmediato debido a lo amargo del café, haciendo que Bugs sonriera levemente.

No lo tuyo ¿cierto, Doc?-

Sabe horrible!- se quejó regresándole el Frappe al conejo.

"¿Qué era lo que sentía por él?" pensó mientras miraba hacia los ojos del pato, quien le ofreció una expresión de duda. Y de repente deseo el que estuvieran solos para tal vez, encontrar la respuesta en una de esas caricias que hacían que su ritmo cardiaco se acelerara.