Genderswapped/ Cambios
(Looney Tunes Clásicos)
Waaa! Esta parte la hice basándome en la idea de Hannita… (Jenny) gracias babe! Aprecio mucho el que estés ahí para mí. Lamento desaparecer, lamento que tienda a alejarme, pero puedes estar segura de que pienso constantemente en ti…
-00000000000000000000000-00000000000-00000000000-0 0000000000000000-0000000000000000-0000000000000000 0000000-00000000000000000000000-000000000
Perfecto!- grito Daffy al salir del agujero, se podia sentir el sarcasmo en cada letra de la palabra.
Se tomó un momento para sacudir su plumaje deshaciéndose de la tierra y polvo que se habían posado sobre sus plumas.
¿Dónde demonios se supone que estamos esta vez?- Dijo frunciendo el ceño.
Bugs miro alrededor, al parecer se había desviado del camino nuevamente y esta vez habían terminado en la mitad de un bosque con árboles tan grandes que parecían cubrir el cielo.
Debimos dar vuelta en Alburquer…- dijo el conejo mientras sacaba el mapa y colocaba en el suelo.
No! No lo hagas! No lo digas!- le grito Daffy poniéndose de pie junto a él. – siempre es lo mismo! Siempre te equivocas en esa vuelta y acabamos perdidos en algún estúpido lugar. Pero no, el gran Bugs Bunny no acepta otro tipo de transporte que no sea por medio de túneles. Creo que tienes que recordar que no soy un estúpido roedor! Soy un pato! Nosotros volamos o nadamos, no nos ensuciamos las manos intentando hacer estúpidos túneles para trasportarnos!-
Bugs mantuvo su mirada en el mapa recorriendo con su dedo el camino que debieron de haber tomado. Esta vez no tenía forma de replicarle al pato, él estaba en lo cierto, de alguna forma siempre acababan perdiéndose y tenía su derecho a reclamar.
Si escarbamos lo suficiente podremos llegar a la mitad del camino para el amanecer- dijo esto mostrándole el camino al pato.
Estoy cansado! Me niego a seguir con esta tontería- se sentó junto al conejo, cruzando sus brazos y elevando sus hombros.
El conejo miro hacia el pato de reojo y solo alcanzo a manejar una suave sonrisa paciente, en todos los viajes ocurría exactamente lo mismo. Se perdían, discutían, Daffy hacia sus berrinches, caminaban por el lugar al que habían llegado y acababan escarbando de nuevo camino al su destino original.
Hay que ver el lado positivo, Daff, al menos podremos tener una aventura por aquí- menciono acercándose al pato.
¡¿aventura?! Podríamos estar teniendo una aventura con una piña colada y recostados en la arena junto al mar, tomando el sol, pero siempre lo arruinas-
Unos segundos de silencio incómodo y el pato termino por volver su mirada al conejo de reojo viendo como este guardaba silencio y volvía su vista al mapa.
Eran sus vacaciones, sus únicas dos semanas libres que tenían para hacer lo que quisieran, para salir de LooneyLand y desde que Bugs había llegado sus dos semanas de descanso siempre consistían en emprender un viaje junto al conejo. Nunca iban en barco, nunca en avión, tren, carro, ni siquiera de "aventón"; no, el conejo era anticuado y se aferraba a sus ideas de escarbar y hacer túneles para viajar por todo el país a donde sea que quisiera ir y era fácil para él, podia escarbar con facilidad y sobrevivir de sus típicas zanahorias. Sin embargo para Daffy era diferente, él tenía que llevar una maleta consigo y ayudarle a escarbar al conejo, y maldición él era un pato, por supuesto que no estaba habituado al polvo, la tierra y los gusanos subterráneos que decoraban el camino.
Es todo, esta es la última vez que te acompaño- menciono esta vez más tranquilo, sabía que gritarle al conejo no servía de nada, Bugs siempre se las ingeniaba para permanecer en calma y mostrar esa tonta sonrisa que llegaba a odiar de vez en cuando. – no más viajes tontos por debajo de la tierra, no más tener que ensuciarme las manos. Si vamos a algún lugar entonces hare el viaje por mi lado, no pienso aguantarlo más-
Eso dijiste el año pasado, Duck. Y bueno, aquí estamos- menciono haciéndole un guiño. – Supongo que todos estos años pasando por lo mismo te han logrado sacar de quicio, pero sigues aceptando cada vez que te hago la invitación. Si te molestara tanto me rechazarías al instante, Daff. Entonces no logro comprender porque sigues quejándote cada vez que ocurre-
¡Eres tu quien insiste que te acompañe! ¡tú y tus tontos planes con los que me chantajeas! ¿y porque me quejo? Es un país libre conejo despreciable, yo me puedo quejar de lo que me plazca- su tono de voz se volvió a elevar y su enojo había regresado una vez más. - ¡¿Por qué no podemos hacer un viaje normal por un una vez?! ¿acaso en nuestra luna de miel también haremos lo mismo? Viajaremos durante días entre la tierra y los gusanos e insectos y todo para acabar perdidos!-
No fue hasta un par de segundos después de haber dicho esto que Daffy tuvo noción de lo que había dicho y dentro de sí deseo con todas sus fuerzas que Bugs no hubiera escuchado con atención todo lo que había dicho.
"luna de miel"- menciono el conejo como si eso hubiera sido lo único que el pato había dicho. – Bueno, Duck. creo que para eso tendremos que casarnos primero… La verdad nunca pensé que tuvieras deseos de…-
No! N…o no los tengo, no quiero… yo no… tu…- sus palabras salían torpes a través de su pico y la sonrisa traviesa que le otorgaba el conejo no lograba ayudar en absoluto. – olvídalo… no…-
Los ojos azules del conejo esperaban por una respuesta, había sido un error de su parte, una tontería el haber dicho algo así.
Bugs sonrió un poco más al ver como Daffy arrebata el mapa de sus manos mientras que todo él se convertía en un foco rojo de pies a cabeza.
¿Cu…cu…cual era el ca..ca..camino de regreso?- tartamudeo sin poder enfocar su mirada en ninguna parte del mapa debido al temblor de sus manos que se trasmitía al papel haciéndolo temblar.
Daf…- no logro terminar cuando el pato se puso de pie de forma animosa.
Es muy tarde ya, propongo que busquemos un lugar para descansar- dijo esto como si estuviera hablándole al aire, evitando cruzar su mirada con la del conejo. - ¡¿Cuántos votos a favor?!-
Daff…-
¡Uno! Perfecto, larguémonos de aquí-
Esto fue lo último que dijo antes de salir corriendo tan rápido como podia.
Ese pato loco- murmuro Bugs poniéndose de pie para seguir al pato.
Camino por el oscuro bosque por un tiempo, viendo lo altos y tenebrosos árboles que se levantaban a su alrededor.
¡Daffy!- grito de forma cantarina.
Sabía bien que el pato no estaba lejos e incluso estaba casi seguro de que pronto se toparía con él, después de todo el lugar parecía propio de una película de terror y conociendo la "valentía" del pato este no tardaría en correr a su encuentro.
Y como si sus pensamientos fueran mágicos no paso más de un par de minutos antes de que escuchara los gritos del pato para después verlo correr a toda velocidad hacia él.
¡Bugs!- grito apenas vio al conejo. -¡tenemos que salir de aquí!-
Llego hasta el mencionado e instintivamente se abrazó a él en busca de protección, la vergüenza había desaparecido y ahora el terror abarcaba cada centímetro de su cuerpo.
Eeeh… ¿Qué hay de nuevo, Doc?-
Daffy acabo por ponerse detrás de él, rodeando al conejo del cuello con sus brazos y de la cintura con sus patas.
U…u…u…una Bruja!- se aferró con más fuerza. – tenemos que salir de aquí-
¿Bruja?- Bugs soltó una carcajada. – Vamos, Daff. Debe de ser una pobre anciana solamente, podemos preguntarle por un pueblo cercano, ahí descansaremos-
Es una bruja, yo sé lo que vi! Yo…-
Buenas noches! – grito Bugs al ver a la mujer que el pato debió de haber confundido con una bruja. –Eee… Estamos perdidos y queríamos…-
La mujer levanto su cabeza y el conejo pudo ver de inmediato la razón por la cual el pato la había confundido con una bruja, la mujer era horrible. Con una nariz grande de perico, tez verde, un rostro arrugado, un cabello desalineado, verrugas por todas partes y la vestimenta propia de una bruja; un vestido en negro con un sombrero en punta.
Oh, el patito es compañero suyo- rio la mujer tras haber dicho esto.
Ee.. si algo así- respondió Bugs intentando aflojar el agarre de los brazos del pato. – Como le dije antes… estamos perdidos y queríamos saber si había algún pueblo cercas de aquí-
Por supuesto- rio una vez más. – a unos kilómetros al norte está el pueblo, pero mi casa esta justamente aquí, a unos cuantos metros, podrían quedarse en ella si gustan-
Bugs miro hacia la mujer por un momento y después hacia Daffy que estaba demasiado asustado como para tan siquiera hablar. Si iban en busca del pueblo tendrían que caminar durante la mayor parte de la noche y el conejo tendría que soportar las quejas de Daffy, por otro lado si iban a la casa de la mujer el pato no pegaría el ojo por el miedo que tendría y acabaría aferrándose a él para dormir como si su vida dependiera de ello.
Sería un gusto el poder quedarnos en su casa- sonrió amablemente.
¡¿Qué?!- grito el pato bajándose de un salto y tomando el rostro del conejo en sus manos. – ¿Te has vuelto loco, dientón? ¡es una bruja!-
Yo?- dijo la mujer fingiendo una mirada inocente viendo al conejo con ojos grandes e incluso unas pocas lágrimas en sus ojos.
Daffy, nos ha invitado a quedarnos en su casa, es una falta de respeto que…-
¿Estas ciego?! ¡Mírala!- se acercó a ella. – Tiene un sombrero en punta, tez verde, horribles verrugas, un vestido negro y es horrenda. Todo apunta a que es una bruja y tú quieres que nos quedemos con ella!-
Horrenda?!- dijo la mujer volviendo su mirada hacia el pato, a quien tomo del cuello. – Yo no soy una mujer horrenda! Soy hermosa, hermosa!-
¿Qué no te has visto en un espejo Bruja?!- logro decir el pato intentando zafarse del fuerte agarre.
Aquella ofensa fue la gota que derramo el vaso y la mujer tomo con más fuerza al pato para entonces mirar directo a sus ojos y repetir lo que parecía ser un extraño encantamiento que acabo por envolver al pato en una nube de humo, después volvió su mirada hacia el conejo y repitió el mismo encantamiento hacia él.
¡Esta será su condena! Desearan no haberse metido nunca con una bruja como yo- dijo para después soltar una fuerte carcajada.
En cuanto el humo se apartó de sus cuerpos Daffy miro a su alrededor esperando ver a la bruja por alguna parte pero esta había desaparecido.
¿Qué nos ha hecho?- miro hacia sus manos esperando ver algún cambio en ellas y después toco su pico, pero parecía estar todo en orden.
¿A dónde ha ido?- pregunto Bugs haciendo lo mismo que Daffy, checando sus manos y después sus orejas. – Al parecer era una Bruja muy mala, no nos ha hecho nada.-
Bugs volvió su mirada hacia Daffy logrando ver entonces lo que la bruja había hecho.
Su quijada cayó al ver al pato o debería de llamarla ¿pata? Su pecho notablemente crecido, una cintura estrecha y unas caderas que iban proporcionales con su pecho y el plumaje de su cabeza eran más largos.
Da…ffy?- logro decir.
El pato volvió su mirada hacia el conejo al escuchar su nombre, viendo entonces la notable diferencia en el cuerpo del grisáceo.
Eres una chica… te convirtió en una chica!- grito para después soltar una risa.
Se acercó al conejo y coloco sus manos sobre la cintura de este y después sobre el pelaje largo de su cabeza de entre el cual salían sus largas orejas.
Daffy, tu también eres una chica- dijo Bugs logrando apagar la risa del pato en un segundo.
Daffy llevo rápidamente sus manos hacia su pecho notando la diferencia de volumen en este.
¡Esto es tú culpa! ¡Tú culpa, conejo despreciable! Esto era lo que nos faltaba, que una tonta bruja nos encantara y nos hiciera esto. Esto fue lo último, no pienso volver a viajar contigo nunca más!-
Relájate, Daff. Esto no se ve tan mal- sonrió paseando su mirada por el cuerpo de pato. – para cuando nos casemos nos habremos acostumbrado-
Cállate, Orejón… yo… No, nunca me casare contigo… No!- grito mientras que el color rojo volvía a posarse sobre su rostro.
