In formal wear/De gala
(The Looney Tunes Show)
Media hora de retraso, eso era lo que llevaban. Todas esas veces que el pato había estado taladrando en su cabeza con la idea de que lo llevara a la Ópera y cuando al fin había decidido hacerlo ¿Qué era lo que hacía el pato? Se tomaba años en bajar.
Daffy!- grito por cuarta vez tras ver hacia el reloj.
Se suponía que debieron de haber salido hace media hora de la casa para buscar estacionamiento y llegar justo a tiempo para ver la obra, pero ya eran las ocho en punto, justo la hora en la que comenzaba y el pato aun no hacia los honores de bajar.
Tomo aire una vez más y se dirigió a las escaleras dispuesto a gritar el nombre del pato una vez más, pero se detuvo de inmediato al escuchar la puerta del cuarto del pato abrirse.
Bugs se cruzó de brazos y espero frente a las escaleras a que el pato hiciera acto de presencia, cosa que no llevo más que unos segundos antes de que lo viera.
No tienes por qué gritar, este tipo de cosas llevan tiempo!- replico el pato terminando de estirar su ropa.
El pato bajo las escaleras tomándose su tiempo en hacerlo y el conejo agradecía dentro de sí el que lo haya hecho porque de esa forma había tenido la oportunidad perfecta de ver el atuendo completo del pato. Un "tuxedo" en coloración blanca dejando solamente el moño, pantalón y zapatos en color negro, mientras que el saco y la camisa iban de blanco, su típico traje parecía no ser nada junto al del pato.
Ya vamos tarde!- exclamo el pato viendo hasta ese entonces la hora que marcaba su celular.
Miro hacia el conejo viendo entonces como Bugs mantenía su vista fija en su traje.
Lindo cierto?- reacomodo el moño.
Las palabras del pato hicieron al conejo reaccionar y este volvió a mirar hacia el rostro del emplumado encontrándose con una suave sonrisa arrogante curveando su pico, era más que notable que el pato era consciente de lo bien que lucía bajo aquella ropa y la sonrisa que tenía pintada le decía que sabía que él también era consciente de ello. Cerró sus labios que se habían abierto inconscientemente.
Ya es tarde! Sera un milagro si nos dejan entrar aun- logro decir ignorando la pregunta del pato.
Subieron al carro del conejo, porque a pesar de las insistencias del pato, Bugs no quería pasar la vergüenza de llegar a la ópera en aquel ostentoso carro alegórico.
¿Los boletos?- pregunto el pato recodando que se había olvidado de tomarlos.
Yo los llevo, Doc. –
Soltó un suspiro de alivio y miro hacia el conejo notando como este apartaba su mirada de el de inmediato, como si intentara evitar que se diera cuenta de lo había estado observando.
Se quedaron en un silencio incomodo por unos segundos, pero al final fue el conejo quien termino por romper con la incomodidad.
Y bueno Daffy, ¿Cómo has conseguido un traje de ese tipo?- se atrevió a preguntar, sin duda alguna alguien debió de habérselo comprado, ya que el pato no tenía dinero y el no recordaba haber comprado algo como eso. Pero a quien engañaba?, se trataba de Daffy, el que tomara "prestada" su tarjeta para ir de compras no sería algo nuevo. Y no era como si fuera a replicar por que el pato hubiese hecho una compra como aquella, después de todo ese tuxedo estaba arrebatando más su atención que la misma carretera.
Oh, esta baratija. Digamos que fue un acto muy generoso de la tarjeta de Porky-
¿Por qué no me sorprende?- miro hacia el pato intentando reprenderlo, pero incluso el verlo severamente parecía imposible en esos momentos.
Fue cuestión de poco tiempo para que lograran llegar al teatro, pero como el conejo se había imaginado antes, el estacionamiento estaba completamente lleno por lo que se vieron obligados a dejar el carro en un lugar aparte, en una calle un tanto lejana del edificio. Y fue así como acabaron los dos corriendo tan rápido como podían, vestidos ambos de traje y lo único que pudo decir el pato mientras corrían fue algo referente a James Bond. Bugs termino callándolo y gritándole que se apresurara.
De forma milagrosa lograron llegar justo a tiempo, antes de que cerraran las puertas del teatro y en cuestión de minutos se encontraban dentro, con el programa de la obra en mano y con el lugar levemente alumbrado, por fortuna la obra estaba a punto de comenzar.
Con cuidado- susurro el conejo.
Permiso… lo lamento… mueva sus enormes pies señora…- iba diciendo el pato mientras que caminaba hacia los asientos indicados.
Lo siento… Perdonen…- decía Bugs caminando detrás de Daffy, disculpándose más que nada por las palabras que iba soltando su acompañante. – aquí es!-
Las manos del conejo tomaron al pato por los brazos, obligándolo a detenerse y sentarse en los lugares vacíos.
Al menos no fuimos los últimos- dijo Bugs notando otros tres asientos libres junto a ellos.
An…Anna Katarina? Anna karolina? Anna..-
Anna Karenina, Daff. Es una obra rusa…-
Rusa? ¿Y cómo se supone que vamos a entender si no hablamos ruso? Amenos de que tu hables ruso, lo cual me parece absurdo-
Es una adaptación, Daffy. La obra en sí es por un autor Ruso, pero la que estamos por ver es una ópera del escrito en…-
Bun Bun!-
Bugs dio un salto al escuchar aquel sobrenombre ser gritado por todo el teatro y rápidamente dirigió su mirada hacia aquella conejita que se abría paso entre los asientos para llegar al que le pertenecía y justo detrás de ella venían sus dos padres.
Ay no….- murmuro encogiéndose de hombros intentado ignorar a la enérgica chica que lo saludaba desde lejos.
Es Lola- dijo Daffy mirando también hacia la chica para devolver el enérgico saludo, poniéndose de pie para poder agitar su mano con más libertad.
Que no sean sus asientos, que no sean sus asientos, que no sean sus…-
BunBun, Daffy no sabía que iban a venir- dijo la conejita sentándose en el asiento vacío junto a Bugs.
Hijo!- grito el padre de Lola apenas vio al conejo.
Hola Lola, Hola Walter…- respondió en voz baja.
Si, aquella iba a ser una noche bastante larga.
Las luces se apagaron por completo dejando como única fuente de luz los reflectores que caían sobre el escenario y el telón se elevó dando inicio con la función.
Anna katarina?- murmuro la conejita intentando leer el nombre de la Ópera.
Anna Karenina- corrigió Bugs en voz baja.
Es una obra Rusa- dijo Daffy inclinándose un poco hacia Bugs para lograr hablar con la conejita.
¿Rusa?!- Lola dirigió su mirada hacia el escenario y escucho a la soprano cantar por un momento. –Eso explica por qué no se entiende nada-
Bugs respiro hondo intentando conservar la calma, preguntándose cómo era posible que no comprendiera nada si ni siquiera estaban cantando en ruso, pero opto por quedarse en silencio.
Pero claro que la tranquilidad y la hermosura de la Ópera duro poco debido a que Daffy y Lola comenzaron a hablar de extremo a extremo de él, inclinándose hacia su cuerpo para poder conversar mejor. Definitivamente el acceder a llevar al pato a la Ópera había sido una mala idea, no solo se reía junto a la conejita en medio de todo el drama, sino que el volumen de sus voces y risas estaban comenzando a atraer la atención de los demás, y ahora todas las miradas de enojo y molestia estaban dirigidas hacia ellos.
Shhh, no dejan escuchar!- dijo una anciana volviéndose para mirar hacia Daffy y Lola (por lo mismo hacia el conejo también)
Es un país libre, no tiene ningún derecho a…-
Antes de que el pato pudiera acabar de decir la mano de Bugs cerro su pico de golpe y la otra tapo la poca de la conejita, obligándolos a callar a ambos.
Lo lamento mucho- dijo con una pequeña sonrisa de vergüenza.
La mujer se volteo otra vez no sin antes dedicarles una mirada de desprecio.
Están molestando a las personas, así que o guardan silencio o nos vamos de aquí, Doc. ¿entendido?-
Ambos asintieron y las manos del conejo liberaron su pico y boca.
Pero no se entiende nada…- murmuro Lola cruzándose de brazos y frunciendo el ceño, como si se tratara de una niña pequeña.
Es un país libre…- murmuro Daffy imitando la acción de la conejita y Bugs no tuvo más remedio que esperar porque permanecieran en silencio por el resto de la ópera.
Los sopranos continuaron cantando junto con el resto del elenco y el sonido de la orquesta, mientras que la historia se seguía desarrollando en el escenario.
Por fin tanto el pato como la conejita se habían quedado en silencio con su atención puesta en el escenario, al parecer habían comenzado a comprender el "ruso" en el que cantaban.
Bugs miro hacia Daffy de reojo, tal vez fuera todo el drama de la historia lo que estaba haciendo que un extraño cosquilleo se hiciera presente en su cuerpo o la constante mención del amor en las letras de las canciones lo que estaban forzando a su mente a querer obligarlo a tomar la mano del pato y acercarse más a él, No lo sabía, pero su corazón estaba latiendo más rápido.
Pensando en lo ridículo que le parecían sus nervios que afloraban se hizo un espacio en el descansabrazos donde estaba recargado el brazo del pato.
Todo ese tiempo saliendo y por razones fuera de su control seguía sintiendo ese incomodo nerviosismo que por lo general desaparecía apenas pasada la segunda cita, mas sin embargo se las ingeniaba para continuar con su apariencia tranquila como si dichos nervios no existieran.
Daffy por su parte estaba atrapado en todo el problema de los amoríos, la traición, el amor y el desamor que iba acompañado de la música, cuando pudo sentir los dedos de cierto conejo acercarse a los suyos. Volvió rápidamente su mirada hacia Bugs y este lo observo también dedicándole su mirada tranquila, mas con un ligero, casi invisible sonrojo en sus mejillas.
Aquellos dedos se entrelazaron con los suyos y el pato se preguntó si Bugs se había olvidado de la presencia de Lola que se encontraba justo junto a él. Pero no le dio tiempo de preguntar antes de que el conejo se acercara a él colocando un beso suave en la punta de su pico, haciendo que su sangre se helara.
Y antes de que se diera cuenta se encontraba de regreso en el carro del conejo, la opera había terminado y ni siquiera recordaba cómo era que se habían trasladado del teatro al carro tan rápido. Pero de alguna forma habían terminado ahí y las manos de Bugs se encontraban tomándolo por los hombros mientras que sus labios jugaban con su pico en besos lentos.
Abandono la suavidad de sus labios y sin tomar conciencia de sus actos dejo que su pico paseara por el cuello del conejo, mientras que los brazos de este se reacomodaban sobre sus hombros de forma que ahora se encontraban rodeando su cuello.
Es un excelente traje- murmuro Bugs mientras que los besos que repartía el pato sobre su cuello cesaban y ahora buscaban sus labios. Jugo por unos segundos con el moño.
El tuyo tampoco está mal…- menciono Daffy paseando sus dedos por la sedosa tela del traje de tres piezas del conejo.
Un beso húmedo y los labios de Bugs lo abandonaron para hablar contra la mejilla de Daffy.
Tenemos que ir a casa, Doc. Es tarde…-
Eso fue lo único que alcanzo a formar antes de que sus labios capturaran el pico del pato una vez más. Y Bugs mismo se impresiono de que el cosquilleo en el no cesara y que de alguna forma se sintiera tan insatisfecho, como si quisiera ir un poco más allá, tal vez… deshacerse del hermoso tuxedo del pato para que pudiera recorrer la suavidad de sus plumas…
Dicho pensamiento floto por su mente mientras que sentía la lengua de Daffy frotarse contra la suya lanzando ondas de calor por su cuerpo, pero no fue hasta que un pequeño jadeo de protesta salió del pato mientras que sus manos se deshacían del moño y desabrochaban el saco de este, cuando cayó en cuenta de lo que estaba pensando y haciendo.
Hora de ir a casa entonces- dijo esto poniendo sus manos sobre los hombros de Daffy para apartarlo de si, rompiendo bruscamente con el beso.
Daffy miro con impresión al conejo que ahora lucía un tanto alterado, pero no cuestiono nada, solo lo vio poner el carro en marcha y manejar de regreso a la casa.
