Arguing/Discutiendo
(Looney Tunes Show)
No precisamente discutir, pero lo suficientemente cerca… creo… XD
Espero que no me golpeen por esto…
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Cuando volvió a casa aquel gallo se encontraba ahí, ni siquiera sabía cómo había entrado, pero sabía el por qué se encontraba ahí.
¿Qué hay de nuevo, Doc?- logro soltar en voz baja mientras que veía a Foghorn bajar con un par de maletas en sus manos, dispuesto a salir.
Vendré, digo vendré por el resto después- dijo deteniéndose un momento en el marco de la puerta que el conejo mantenía abierta para él.
Bugs subió su mirada hacia el rostro del gallo en cuanto lo escucho detenerse logrando ver ahora la expresión no de enojo, sino de decepción que se dibujaba.
Le dije que no sabía si iba a tener manera de repararse…- menciono el gallo ahora con voz suave. – Espero que si la haya, porque digo porque me parece haberle dicho que se apartara ¿no es así, Señor Bunny? –
Esto fue lo último que el gallo dijo antes de salir.
Si, él se lo había advertido antes, le había dicho que se aparatara pero hasta ese momento comprendía la razón. El gallo sabía que todo terminaría mal, porque Foghorn podia ver lo que él y Daffy se negaban a aceptar; Se habían inmerso en una relación que tenía demasiados defectos, demasiadas dudas… no había forma de que durara y aun así se habían sumergido en ella. ¿Era culpa de Daffy? O tal vez era culpa suya… no importaba en verdad, porque tarde o temprano la verdad les habría explotado en la cara y se habrían dado cuenta de lo imposible que había resultado todo, tal y como había sucedido ahora. Y por lo único que el conejo podia agradecer era que todo hubiese terminado antes de que transcurriera más tiempo… antes de que avanzaran un poco más con su imperfecta relación…
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Flashback…
Bugs entro a la casa azotando la puerta tras de sí, el pato lo había conseguido al fin. Estaba enojado, realmente enojado.
Todas esas personas se habían esforzado en hacer de aquel desfile algo que nadie olvidara jamás. Los globos gigantes, las bandas que marchaban y tocaban en sincronía perfecta, las animadoras, los acróbatas y los carros alegóricos, todos habían dado todo para que el desfile fuera sencillamente perfecto… y más sin embargo todo se había venido abajo por la culpa del único pato en toda la ciudad capaz de causar un desastre de ese tipo, pero hasta para Bugs aquello había ido demasiado lejos. Era posible que Daffy no hubiese tenido la culpa de que su carro alegórico fallara tan repentinamente, pero se había metido a la fuerza al desfile, aun y cuando le habían prohibido el participar y el caos se había desatado.
Todo, absolutamente todo se había arruinado, los carros alegóricos habían acabado apilados uno sobre otro, cientos de personas habían salido lastimadas e incluso uno que otro globo se había caído prendido en fuego acabando por incendiar un par de tiendas. Esta vez Daffy había ido demasiado lejos y Bugs no pensaba reprenderlo un poco y ofrecer su ayuda para arreglar todos los problemas que había causado. No esta vez…
Daffy abrió la puerta con cuidado, sabía que el conejo estaba molesto, realmente molesto, nunca antes lo había visto actuar de esa forma. Lo había prácticamente arrastrado al carro y manejado tan rápido que el pato estaba casi seguro de que se había pasado al menos un par de altos.
El pato siguió al conejo hasta la cocina donde lo vio servirse un poco de café, no le había dirigido la palabra en todo el camino y el tampoco había mencionado nada porque tenía el presentimiento de que el conejo acabaría por tirarlo por la ventana del carro.
Mas sin embargo no podia dejar las cosas así, Daffy estaba seguro de que no había sido culpa suya el que su carro alegórico hubiese fallado de esa forma y terminara por salirse de control. Entonces el conejo no tenía razones para enojarse con él.
No fue mi culpa…- dijo tras haberse armado de valor. – Mi carro fue…-
Pero apenas y menciono esto cuando el conejo lanzo su taza al suelo dejando que el estruendo de esta al chocar hiciera callar al pato.
Ese es tu problema Daffy! Ese es!- dijo Bugs elevando su voz. – ¡Nunca es tu culpa, tu nunca haces nada mal ni te equivocas, todos tienen la culpa menos tú!-
El pato miro hacia la taza y después hacia Bugs viendo la expresión de enojo plasmada en su rostro, esa expresión era tan desconocida para el… ver al conejo así era como si estuviera frente a un desconocido.
Me harte! Ya no soporto estar viviendo en tu pequeño mundo donde destrozas todo y solo esperas a que los demás lo arreglen por ti sin tomar responsabilidad de tus acciones. Desde que te conocí mi vida ha ido en decaída, no has hecho más que causarme problemas y vivir a costa mía y ni siquiera recibo un gracias por todo lo que hago por ti!-
Intento retroceder al ver a Bugs acercarse a él pero sus piernas no respondieron.
Creí que te podría soportar, creí que te podría ayudar. Pero no haces nada más que atraer problemas! No sabes hacer nada y vez a todos como si deberían de rendirte honores cuando no eres más que un pato que no ha logrado hacer nada de su vida! Ni siquiera sé que estaba pensando cuando te invite a vivir conmigo… es más ni siquiera sé por qué demonios deje que fuéramos algo!-
Daffy miro hacia sus patas, después hacia sus manos, no podia ver al conejo a la cara, no podia dejar que se diera cuenta de que algo dentro de él se había cuarteado y roto en pedazos.
Fin del Flashback…
El pato se había ido después de eso, había salido de la casa y no regresado desde entonces, era por eso que el ver a Foghorn recoger las cosas del pato no había resultado nada raro para él, se podría decir que esperaba que algo así sucediera.
Lo peor de todo era que ni siquiera podia decir que no había sido su intención decir todo aquello… porque dentro de él sabía que conscientemente había buscado el conjunto palabras que lastimaran al pato lo suficiente para apartarlo. Y ahora que lo había conseguido tampoco podia decir que se arrepintiera de lo que había dicho…
Era posible que fuera el momento de que sus vidas tomaran caminos distintos… después de todos esos años… tal vez la hora de que cada quien hiciera su vida había llegado al fin.
Con este pensamiento en mente Bugs fue viendo como el cuarto que una vez el pato había ocupado se iba quedando vacío poco a poco, hasta que no hubo nada y la puerta se cerró para no volverse a abrir…
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Los meses pasaron y Bugs se fue acostumbrando al silencio de la casa y la falta de los problemas cotidianos. Ya no había más llamadas de pagos exorbitantes hechos con su tarjeta de crédito, no más encuentros con la policía, no más reclamos de los vecinos ni quejas…
Ahora podia despertarse y bajar tranquilamente a tomar su taza de café sin tener que ocuparse de levantar a nadie, podia disfrutar de su piscina y de sus viajes a la playa.
Aun que tenía que admitir que la costumbre de tener al pato cerca había costado en irse, había veces en las que despertaba a altas horas de la noche y se preguntaba a si mismo si Daffy había llegado a casa ya, tan solo para recordar segundos más tarde que el pato ya no vivía con él. O cuando llegaba a ir a Pizzarriba y pedía una mesa para dos como si estuviera esperando que el pato llegara después. Claro que con el tiempo ese tipo de costumbres fueron desapareciendo y ahora la mayoría de las veces salía con Lola o Speedy e incluso con Porky.
Con respecto a Daffy, las noticias de él no tardaron en llegar tan solo unos meses después de su partida.
Raramente el pato había aparecido en los periódicos anunciado como el co-presidente de una nueva y poderosa empresa de Foghorn Leghorn. Tal como Bugs se había esperado, el gallo se había hecho cargo del pato.
Un mes después de dicho artículo, apareció otro más donde se anunciaba sobre un viaje que el "co-presidente" y el presidente de dicha empresa, emprenderían hacia el extranjero.
Esa había sido la última vez que había leído algo concreto sobre el pato, lo demás fue llegando por medio de rumores que señalaban a Tina y Porky como los que se mantenían en contacto con el pato. Y como Bugs salía lo suficientemente seguido con el cerdito, le era fácil el enterarse de todo lo que el pato hacia o al menos a donde iba.
Pero a pesar de lo mucho que Porky llegara a hablar de Daffy, nunca decía si el pato había mencionado algo sobre él, o si había mandado sus saludos. Tampoco era como si debiera esperarlos, no después de cómo se había terminado su amistad y noviazgo… o al menos eso pensaba…
