On one of their birthdays/ Cumpleaños
(The Looney Tunes Show/ continuacion de "Reconcilio?" y "Discutiendo")
Sabía que era tarde y sabía que el conejo se encontraba dormido, pero aun así debía de venir, después de todo, Porky le había dicho que el conejo quería verlo, que en verdad ansiaba que fuera. Parte de él le decía que las cosas no eran así, pero había una migaja de esperanza o tal vez de falta de razonamiento que lo hizo comprar un regalo y dirigirse a la casa que una vez el llamo hogar.
No tenía de que quejarse, la vida en compañía del gallo era por de más de entretenida con todos esos viajes y no le hacía falta prácticamente nada…. El cerdito lo visitaba constantemente al igual que Tina e incluso Lola, iba a Pizzarriba seguido por lo cual llegaba a verse con Speedy y llegaba a llevar a Gossamer a la escuela, pero había un único problema, no había visto el conejo desde la fiesta de la empresa, y por más increíble que pareciera tampoco se había encontrado con él ni siquiera por accidente, ni de lejos ni una llamada o mensaje ni nada parecido, era tal y como si el siguiera de viaje a kilómetros de distancia.
Pero entonces la noticia llego a él gracias a Porky. Se había olvidado del cumpleaños del conejo y Lola se había encargado de realizarle un festejo en compañía de todos los demás, y según las palabras del cerdito, el conejo quería que estuviera ahí. Mas sin embargo el orgullo del pato le impidió el que hiciera acto de presencia en el festejo, ya había ido en busca del conejo una vez y las cosas no habían mejorada en absoluto ¿Por qué habría de ir tras de él, una vez más? Ni siquiera el mismo sabia la respuesta a dicha pregunta, lo único que sabía era que se encontraba ahí, en el lugar que intentaba evitar…
Daffy abrió la puerta con cuidado alabando su buena idea de conservar una llave de la casa. Se movió con sigilo intentando no hacer mucho ruido, el conejo tenía el sueño ligero y lo menos que quería en esos momentos era tener que dar una explicación sobre actos que él ni siquiera lograba comprender.
En sus manos se encontraba el regalo que Karen se había hecho cargo de comprar para el conejo, la chica había hecho un excelente trabajo al conseguir un par de guantes blancos exactamente iguales a los que el conejo usaba, acompañado de discos de Jazz.
Rastros del festejo se podían ver alrededor de la casa, uno que otro vaso, uno que otro plato aun con restos de pastel… era extraño que el conejo no se encontrara por ahí recogiendo las cosas como solía hacer.
Las cosas en la casa no parecían haber cambiado prácticamente en nada, solo un par de arreglos nuevos, era como si nunca se hubiera ido, incluso su sillón seguía ahí.
Mirando alrededor por un segundo intento determinar cuál sería el mejor lugar para colocar el regalo, quería que el conejo lo viera, quería que se diera cuenta que el había tomado la molestia de comprarle un regalo, y sabía bien que al darse cuenta de esto Bugs no tendría más remedio que llamarle o ir a verlo para agradecerle.
Decidiéndose por dejar el regalo en la mesa de la cocina, se aproximó a esta y apenas lo coloco encima, cuando el sonido de la puerta del refrigerador abriéndose lo hizo congelarse. Miro de reojo hacia el refrigerador intentando ver de quien se trataba pero al no lograr ver a nadie, se atrevió a acercarse un poco, logrando notar entonces al ratón que yacía dentro de este.
Se llevó las manos al pico evitando que un gritillo de pánico saliera de este y se apresuró a buscar un escondite, no quería que el ratón acabara por descubrirlo, puesto que lo más posible era que este le avisara al conejo.
'Perfecto'- susurro para sí mismo viendo la alacena y abriendo esta con mucho cuidado de no hacer ruido, se adentró de inmediato.
'Bueno, aquí tampoco está el queso...'- menciono Speedy soltando un suspiro de cansancio, uno de sus tantos quesos había desaparecido y había ido al refrigerador del conejo con la esperanza de poder encontrarlo ahí.
El ratón salió del refrigerador y miro por la cocina una vez más, no eran las horas para estar buscando su queso perdido, pero aun así no podia permitirse la idea de olvidarse de uno de sus mejores quesos.
Reacomodándose el sombre sobre la cabeza, intento recordar lo que había hecho al traer el queso a casa. Abrió sus ojos unos segundos después en cuanto una idea golpeo contra su mente. Había buscado prácticamente en todos lados excepto….
Speedy se dirigió hacia la puerta de la alacena y la miro con agotamiento por un momento, ¿Por qué tenía que estar todo tan lejos de su alcance? Dio un salto para tomarse del mango de la puerta para abrirla, y apenas lo hizo cuando un grito salió de esta, haciendo que el también gritara.
'¡Lucas!?'- grito Speedy viendo al pato que yacía entre los alimentos de la alacena, metido en uno de los estantes. – '¿Qué se supone que haces aquí?!'- dijo esto aun sintiendo su corazón acelerado por el susto de ver al pato ahí dentro.
'¡Yo...Yo…'- tartamudeo el pato buscando una excusa. –'¿Qué haces tú aquí? ¿Qué no es tarde para andar deambulando por la casa? ¿acaso andas robando cosas del refrigerador y querías robar ahora algo de la alacena?! Le dije a Bugs que no confiáramos en ti! Sabía que uno de debe de confiar en las ratas, pero ese tonto conejo…'-
'¿rata? Soy un ratón! y solo estaba buscando un queso, además yo vivo aquí así que ¿Qué haces tú dentro de la alacena?'-
El pato abrió su pico listo para contestar más sin embargo, palabras soltadas a lo lejos lo hicieron retener su lengua.
'¿Speedy? ¿paso algo?'-
Aquella era la voz del conejo que sonaba cansada. Daffy pudo sentir su corazón casi salirse y el pánico se apodero de el nuevamente.
'Escóndeme!'- murmuro hacia el ratón.
'¿Qué? Eres un pato ¿Dónde vas a caber para escond…?'- no logro terminar cuando la presencia del conejo se hizo presente en la cocina y el ratón acabo por cerrar las puertas de la alacena de golpe, dejando al pato oculto dentro de esta.
'¿Speedy?'- volvió a decir Bugs ya frente al ratón, vestido en su bata de noche. – '¿Por qué los gritos? ¿sucede algo?'-
El ratón fingió una sonrisa permaneciendo recargado contra las puertas de la alacena.
'Vi… vi una cucaracha, eso es todo, Bugs. Nada de qué preocuparse, nada.' – logro responder, diciendo lo primero que se le vino en mente. – 'Lo lamento, ya me iré a dormir'-
El conejo frunció un poco el ceño, no se sentía del todo convencido por la respuesta del ratón.
'¿está ahí dentro?'- pregunto mirando hacia la alacena.
'¿Qué? ¿Quién está aquí dentro? No hay nadie aquí adentro, no…'-
'Me refiero a que si la cucaracha está ahí dentro'- la expresión del ratón bastaba para decir que ocultaba algo.
'¿La cucaracha?... Ah, si la cucaracha... si'-
'Entonces será mejor matarla, antes de que se escape'- menciono el conejo más para confirmar la teoría de que Speedy no estaba diciendo algo, que por otra cosa.
'¿Qué? Pero no, se me olvidaba que la cucaracha escapo, no está aquí, se fue corriendo y salió por… la… la ventana'-
Una ceja de Bugs levantándose de forma inquisitoria y Speedy supo que el conejo no era tan tonto como para no darse cuenta de que le estaba mintiendo.
'Creo que mejor me voy a dormir, señor Bunny'- dijo Speedy separándose un poco de las puertas y fingiendo un bostezo. – 'si ya me voy a dormir, que tenga buena noche'-
Tras haber dicho esto el ratón salió disparado hacia su agujero y el conejo se quedó de pie frente a la alacena mirándola con sospecha.
Un bostezo llego al grisáceo, era demasiado tarde como para ponerse a lidiar con lo que fuera que el ratón le ocultaba por lo que opto por solo servirse un vaso con agua y regresar a la cama. Pero apenas se alejó para tomar el vaso, escucho un ruido proveniente de la alacena y segundos después un estruendo más fuerte seguido por la brusca abertura de las puertas dejando que por esta saliera la figura de quien se encontraba dentro.
'¡Daffy!?'- grito el conejo impresionado al ver al pato salir de la alacena de esa forma
El estante en el que se encontraba el pato se había roto y ahora había varias latas tiradas por el piso, un saco de harina también esparcido por este y unas cuantas botellas de condimentos.
Daffy sacudió su cabeza recuperándose del golpe que había recibido al caer y poniéndose de pie se tambaleo un poco antes de ver al conejo y ponerse firme.
'Daffy ¿Qué haces aquí?'- pregunto el grisáceo viendo hacia el pato.
'Yo vine a… a hablar con Speedy'- mintió nervioso.
'¡No me metas en esto, pato loco!'- grito Speedy asomándose por su agujero. – 'Señor Bunny, yo lo encontré ahí mientras buscaba mi queso, yo no tuve nada que ver'-
Una mirada de desprecio lanzando hacia el ratón y este devolvió el gesto al pato para después regresar a su agujero.
'gracias, Rata tonta.'- soltó un bufido por su pico y evito mirar hacia los ojos del conejo que esperaban una respuesta. – 'Solo vine a dejar eso'- señalo hacia el regalo en la mesa de la cocina.
Bugs miro hacia el presente y le fue inevitable el sentir una calidez dentro de él. Ahí se encontraba el pato, con sus brazos cruzados y una fingida expresión de indiferencia. Casi podia decir que se había quedado dormido y que nada de aquello era real, pues había estado esperando que el pato se presentara durante el festejo de su cumpleaños más sin embargo no se había aparecido, pero estaba ahí ahora e incluso le había traído un regalo.
'¿Es para mí?'- pregunto aun incrédulo.
'No, para nuestro bigotudo vecino!'- respondió sarcástico. – 'Digo, tu bigotudo vecino'-
El conejo se dirigio hacia el regalo y lo tomo viéndolo por un segundo.
'Ya está tu regalo ahí, me voy'- mencionó Daffy buscando salir de la cocina lo más rápido posible.
'espera, Daffy'- dijo el conejo inseguro de lo que quería hacer, Daffy se encontraba ahí y su mente aun no podia procesarlo bien. – '¿quieres un poco de pastel?'-
El pato lo miro extrañado por la pregunta.
'¿a estas horas de la noche?'- miro la expresión del conejo que le decía que hablaba enserio. – 'Esta bien, solo espero que no sea de…'-
'Es de zanahoria'-
Bugs vio al pato vacilar nuevamente pero este término por sentarse en la mesa de la cocina y él se apresuró a buscar un par de platos donde servir el pastel. ¿Qué se suponía que estaba haciendo? Las cosas entre ellos estaban tensas aun, pero no quería que se fuera, por más tonto que resultara el aceptarlo… estaba feliz de que el pato se encontrara ahí, a pesar de cómo habían terminado, a pesar de que no se habían vuelto hablar desde la última discusión en la fiesta que el pato había dado.
'Y… eeeh.. ¿Qué hay de nuevo, viejo?'- pregunto el conejo colocando una rebanada de pastal en el plato del pato y otra en el suyo, para después ponerlos sobre la mesa. – 'he leído que las cosas en la empresa van bien'-
'El gallo se encarga de todo, por supuesto que las cosas van bien'- picó su pastel con el tenedor.
Unos segundos de silencio y Daffy comía su pastel despacio, las cosas no estaban saliendo como el las había planeado, debido de haber enviado el regalo en vez de entregarlo de esa manera.
'Me alegra que no te hayas olvidado'- menciono, intentando deshacer el incómodo silencio que se había creado.
'Porky me recordó, tampoco es como si lo hubiera hecho yo solo'-
'Aun así, Gracias Daffy'-
El pato volvió a clavar su tenedor en el pastel pero esta vez con más brusquedad. La amabilidad del conejo, su expresión siempre tranquila… solo recordaba que debían de alejarse de él, que no podia permitirse el meterse en la vida del conejo otra vez o terminara por causarle problemas tal y como había pasado antes.
El sonido de un trueno lo hizo apartar sus pensamientos y volviendo su mirada a la ventana logro ver la tormenta que se desataba.
'Habían dicho que iba a llover, pero no pensé que tan noche'- dijo el conejo mirando las gotas caer con fuerza.
'Sera mejor que me vaya'- dijo el pato poniéndose de pie una vez más, no pensaba quedarse ahí.
'Pero está lloviendo…'-
'Por eso tengo que irme, conejo'-
'puedes quedarte, Daffy. Sabes que…- Bugs se puso de pie y fue tras el pato que salía de la cocina.
'No, no puedo quedarme, ni voy a quedarme- lo interrumpió bruscamente.
Bugs vio a Daffy abrir la puerta de la casa y salir de esta para dirigirse a su carro que no se encontraba lejos.
'Daffy! Es una tormenta, es mejor si te quedas!'- grito deteniéndose en la puerta de la casa.
'No!'- volvió a gritar el pato volviéndose a ver al conejo. – 'Solo voy a causarte problemas en tu vida "perfecta"!'-
'¿Qué?!' –replico el conejo molesto por la forma burlona en que el pato había dicho aquello y sin pensárselo mucho siguió al pato, logrando tomarlo del brazo antes de que se adentrara en el carro. – '¿Causarme problemas en mi vida "perfecta"?-
'tú lo dijiste Bugs, solo te he causado problemas'-
El conejo abrió su boca para replicar una vez más pero el sonido de un rayo cayendo no muy lejos de ellos lo hizo callar.
'No puedes manejar con esta lluvia!' –
El sonido de un trueno y el pato acabo por ceder ante las insistencias del conejo adentrándose en la casa una vez más.
Una vez dentro el conejo se apresuró a traer una toalla para que el pato se secara y otra para el mismo. Cayeron en el incómodo silencio nuevamente mientras que el pato intentaba secar su plumaje.
'Daffy…'-
'si, no te preocupes Bugs, voy a irme en cuanto deje de llover'- dijo Daffy pasando la toalla por sobre su cabeza secándose con brusquedad.
'No iba a decir eso, puedes quedarte todo lo que quieras. Después de todo esta también llego a ser tu casa a sí que…' - no termino de decir cuando la mirada de enojo por parte del pato cayó sobre él, haciéndolo callar.
Daffy soltó un suspiro de enojo y se recargo contra la pared, no pensaba ponerse cómodo en aquella casa, había hablado enserio cuando le había dicho al conejo que se iría cuando dejara de llover. Después de lo que Bugs había dicho, después de haber querido arreglar las cosas para acabar por ser reprendido nuevamente por el conejo, aun y cuando no se habían visto en año y medio, lo menos que deseaba era el tener que quedarse en esa casa en la que había vivido en compañía del conejo durante tantos años y mucho menos quería retomar la discusión que habían iniciado año y medio atrás.
Bugs miro hacia el pato nuevamente, ¿Cómo era que seguían molestos el uno con el otro después de todo ese tiempo? O tal vez el pato solo estaba molesto por la última discusión, y es que en cierta manera tenía derecho de estarlo. Cuando Daffy le había dicho sobre el arrepentimiento que el conejo tenía de la relación de noviazgo que habían logrado desarrollar, el no había podido decir nada. No se arrepentía de lo que había tenido con Daffy, puesto que aun extrañaba al pato y el que se encontraran en la misma ciudad sin poder verse o hablarse era algo que no le gustaba, pero ¿Cómo le podia decir que le gustaría tenerlo de regreso, cuando ni siquiera era capaz de descifrar por el mismo lo que realmente sentía por el pato?
Desde que Daffy se había presentado en su vida, los problemas fueron comenzando a llegar y junto con ellos aventuras y vivencias que con ninguna otra "persona" había logrado tener, y era cierto que todos los problemas que el loco pato le atraían le molestaban, pero… ese tiempo que había pasado separado de él, ese año y medio que estuvieron lejos, había extrañado cada uno de los problemas que el pato le causa. Desde sus desastres en la cocina hasta los que hacían que los vecinos se quejaran y sin mencionar las aventuras en las que terminaba por ser envuelto debido a los actos del mismísimo pato.
Lo extrañaba, lo extrañaba de la manera en la que nunca se pensó que lo haría, y ahora que lo tenía ahí podia sentir cierta emoción crecer dentro de él.
El pato miro al conejo de reojo notando como este se dirigía a la cocina para después verlo volver con el regalo en sus manos. No dijo nada mientras que Bugs abría el regalo, pero sin duda sintió un alivio al verlo sorprenderse por los guantes y el disco que había recibido.
'sin duda no me esperaba esto'- menciono Bugs con una leve sonrisa en su rostro.
'Lo escogí yo mismo'- mintió el pato recibiendo el crédito que merecía la joven asistente del gallo.
'No me arrepiento de lo que tuvimos, Duck.'- la voz suave del conejo logro hacer que el enojo del pato se disolvieran un poco. - 'Nunca lo hice, ni lo hago ahora'-
No, no era arrepentimiento, era miedo? Miedo por lo fácil que le era perder el control cuando se encontraba cercas del pato, miedo por la necesidad de querer más que nacía cada vez que lo besaba, miedo de no poder comprender la mezcla de sentimientos que se revolvían en él...
Sin mencionar más el conejo se acercó a Daffy atreviéndose entonces a colocar un beso sobre la mejilla de este, haciendo que un adorable sonrojo se posara en su rostro.
'Gracias por el regalo, Daffy'- dijo esto apartándose solo un par de centímetros de la mejilla del pato, para después acercase a la punta su pico y colocar un beso más en este.
'feliz cumpleaños, conejo'- logro murmurar Daffy antes de que los labios de Bugs se posaran sobre su pico en un beso suave.
Las caricias de los labios de Bugs que absorbían el inferior del pato y sus manos que tomaban sus antebrazos para mantenerlo cercas, lo estaban haciendo recordar las razones por las que extrañaba tanto la cercanía del grisáceo, pero aun así se mantuvo orgulloso negándose a responder al beso que el conejo buscaba.
Ante la falta de respuesta del pato el conejo termino por alejarse un poco poniéndole fin al beso pero aun rozando sus labios contra el pico de este. Sabía que Daffy era orgulloso y que por más que deseara que un beso arreglara las cosas, estaba consciente de que le iba a costar más que eso, pero lo quería de regreso y por eso…
'¿Quieres salir conmigo?'- pregunto alejándose un poco más para mirar al pato a los ojos.
'¿Qué?'- replico el pato sorprendido por la propuesta del conejo. – '¿te refieres a una cita?'-
'Si, una cita. Daff.'-
El pato mostro una pequeña mueca, inseguro de que responder.
'Si, creo que puedo permitirte el honor de salir conmigo, pero solo porque es tu cumpleaños, sino lo fuera me negaría'-
'lo que digas, Doc'- menciono Bugs antes de que el pico del pato besara sus labios.
