Enfermedad

(Looney Tunes Clasicos)

Cuidar a Daffy no era nada sencillo, sus estados bipolares hacían todo demasiado complicado, ni siquiera estaba completamente seguro de que fuera bipolaridad, era más como si tuviera muchas personalidades en una. Pero a él le gustaba más ver al pato como un pequeño patito que sentía la necesidad de ser mi mimado y que tenía la idea de que todo le debía de ser dado, que tenía la razón por sobre todos y que era perfecto. No iba a decir que estaba completamente equivocado, el pato tenía sus atractivos, quien no sería capaz de admirar sus dotes artísticos? No importaba el instrumento que le pusieran, el pato sabría cómo tocarlo a la perfección, también le era fácil hacer reír a las personas (aunque fuera con su mala suerte) y sin duda sabía cómo llamar la atención. Pero igualmente llegaba a ser insoportable, esto no significaba que no se sintiera atraído por él, tenía bien claras las razones por las cuales le gustaba ese pato loco, le tomaría un rato el enlistarlas todas, pero sabía cada una de ellas.

Aun que en esos momentos el recordarlas le eran cada vez más difícil.

Si el vivir con el pato era difícil estando este en un estado "normal", el convivir con el encontrándose enfermo era el triple de complicado.

'Daffy!'- replico al ver como el pato pateaba el tazón de sopa dejándolo caer sobre la cama.

'Dije que no quería nada de comer! Es tu culpa por no hacer lo que digo'-

El único consuelo que podia tener era que gracias a lo mormado que se encontraba el pato, su voz sonaba más graciosa que antes, se pisaba más la lengua al hablar y apenas se le lograba comprender. Era como escuchar una mala imitación del pato Donald.

'Pongamos esto en claro, Doc. Si no comes no podrás curarte y tienes que tomar los medicamentos. No puedo estar cuidándote por mas semanas, he tenido suficiente con esta'-

Un puchero por parte del pato y antes de que pudiera decir algo acabo teniendo un ataque de tos que logro agotar lo suficiente el cuerpo del pato como para forzarlo a recostarse.

'No tienes que cuidarme!'- subió un poco más las cobijas enrollándose en ellas. – 'solo vete y déjame morir aquí'-

Bugs rodo los ojos, el estado dramático del pato llegaba a ser el más odioso, podia soportar cuando se encontraba irritable actuando con apatía ante todo, pero no cuando exageraba todo.

'¿dejarte morir? No lo había pensado antes…. Bueno, nos vemos después, Duck. recuerda dejarme algo antes de que estires la pata'- Se puso de pie bajando de la cama.

'¿Cómo te atreves conejo despreciable?! Si serias capaz de dejarme morir aquí ¿cierto? A mi Duck Dodgers defensor de la galaxia, yo Daffy Dumas Duck, quien es una gran estrella de…'-

'Si, Duck. Diviértete muriendo'-

Salió del cuarto antes de escuchar el resto del teatrito del pato, llevándose el tazón vacío con él. Ahora no solo tendría que forzarlo a tomar las medicinas sino que debía de prepararle mas comida, cambiar las cobijas, lavarlas y forzarlo a bañarse.

Bajo las escaleras y lavo el tazón, para después tomarse un momento para relajarse. Existía un camino más fácil para que el pato pudiera curarse y no tardía más allá de un par de días en estar bien, pero también estaba consciente de lo complicado que sería el convencerlo de que se dejara poner una inyección. El mismo las odiaba también, pero era la escapatoria para la tortura de ambos.

'¡Bugs, si muero será tu culpa! Les diré a todos que me dejaste solo en mi agonía!'- grito el pato desde el cuarto.

'¡¿Y cómo piensas hacer eso si vas a estar muerto, genio?!'- replico.

No hubo respuesta por parte del pato, seguramente se había dado cuenta de lo estúpidas que habían sido sus palabras.

Había estado cuidado al pato por casi una semana entera, apenas regresaba de las grabaciones cuando tenía que ocuparse de él. Y por más absurdo que sonara, comenzaba a extrañar el llegar a casa, molestar al pato, discutir un poco con él y que acabaran recostados en una sesión de besos húmedos frente al televisor. No podia besarlo encontrándose así, no solo por el riesgo a contagiarse, sino que el pato prácticamente no le permitía acercarse , a menos de que fuera para forzarle a darle la medicina.

Pensando en esto vio dentro del refrigerador notando la ampolleta de medicina que se encontraba ahí, una vez abierta solo tendría dos opciones, o aplicársela o desecharla, no era algo que pudiera guardarse.

Movió su nariz pensando en lo problemático que sería el ponerle la inyección al pato, pero si lo razonaba bien, al paso que iban el pato tardaría casi tres semas en curarse de su resfriado, además de que parte era culpa suya, no debió de haberlo convencido para que se quedaran a "dormir" en el patio.

'¡Bugs ya no tengo pañuelos! ¡No puedo respirar!'- grito nuevamente.

El conejo soltó un suspiro de cansancio, aquello estaba yendo más allá de lo que podia tolerar. Si se tratara de cualquier otro looney, lo habría abandonado desde el día uno, él era una estrella de la Warner, no tenía por qué hacer cosas como esas y aun así ahí se encontraba haciéndola de enfermera, cuidando del pato.

'¡Bugs!'-

Un tercer grito por parte del pato y el conejo no pudo más. Tomo la ampolleta y se apresuró a preparar la inyección, se la pondría, no importaba cuanto batallara o los métodos que tuviera que usar, se la aplicaría.

Preparando un poco más de sopa de zanahoria se apresuró a subir las escaleras con la inyección escondida debajo de la caja de pañuelos.

'Tienes que dejar de gritar!'- dijo entrando en la habitación.

El pato se encontraba con las cobijas cubriéndolo casi completamente a excepción de sus ojos y podia ver parte de sus mejillas que se encontraban sonrojadas por la fiebre.

'Dame los pañuelos'-

'No sin las palabras mágicas'-

'Dámelos ahora, conejo estúpido'- una mirada de molestia por parte de Bugs y Daffy rodo los ojos. – 'Por favor?'- murmuro con fastidio.

Bugs mostro una media sonrisa y lanzo la caja de pañuelos hacia la cara del pato, golpeando contra su frente, distracción que aprovecho para esconder la inyección en uno de los cajones de la repisa.

'Es por esto que no uso palabras mágicas contigo! No puedo ser amable porque tú no eres más que un…'- estornudo, cubriéndose rápidamente la nariz con varios de los pañuelos.

'Oh, vamos, Daff. No sigas esforzándote por dejarte en vergüenza de esta manera. Pareces el pato Donald intentando discutir'-

Una mirada matadora por parte del pato y no hizo más que sonreír.

'Come esto'- dijo acercándole tazón de sopa.

El pato hizo una mueca, pero termino por tomarlo de mala gana. No podia seguir rechazando la comida, su estómago comenzaba a gruñir, reclamando por alimento.

'No sabe mal ¿cierto. Doc? mi abuela solía prepararla'-

No hubo respuesta por parte del pato, este se enfocó en comer la sopa, dejando que el conejo se deshiciera del par de cobijas que había ensuciado al tirar el tazón anterior, acabando por dejarlo con una ligera sabana.

'alto ¿A dónde piensas llevarlas? Tengo frio! Moriré de hipotermia si….'-

'¿morir de hipotermia? Daffy tienes fiebre, lo único que hará quitarte todo esto, será bajártela un poco.'-

'Pero tengo mucho frio!'-

Volviendo su mirada hacia el cuerpo del pato, vio como este comenzaba a temblar. Aquello no estaba bien, lo más posible era que la fiebre aumentara y todo gracias a la necedad del pato, de no tomar las medicinas.

'Está bien, te pondré cobijas limpias'- dijo con una voz cansada.

Salió del cuarto llevándose las cobijas con él. Tenía que ponerle la inyección al pato, lo antes posible, antes de que esta se echara a perder y dejara de surtir efecto.

Disponiéndose a idear un plan mientras tomaba un par de cobijas recién secadas, se apresuró a subir las escaleras. Era posible que no funcionara, pero tenía que intentarlo, era eso o corretear al pato por todo el lugar.

Entro en el cuarto notando como la mano de Daffy temblaba con fuerza en su trayecto del tazón de sopa al pico del pato.

Coloco las cobijas sobre la cama, acomodándolas sobre el cuerpo del pato, tapando su regazo pues se encontraba sentado en la cama. Se aproximó a la repisa y saco la inyección para después tomar el termómetro.

'Tengo que tomarte la temperatura, Doc.' – dijo acercándose al emplumado.

'¿Qué? ¿para qué?'-

La enfermedad tenía que estar afectándole aún más el cerebro.

'para ver la hora'-

'ha,ha,ha… que simpático. Dame eso, yo puedo hacerlo'- menciono el pato, dejando el tazón en la mesa de noche.

'no, Daff. Tengo que hacerlo yo, la temperatura de tus manos podría afectar el termómetro'-

El pato lo miro con sospecha por unos segundos y Bugs permaneció con la leve sonrisa en su rostro, esperando que el pato tuviera suficiente fiebre como para razonar la tontería que había dicho.

'Está bien'- dijo al fin, cruzándose de brazos.

El conejo se acercó al emplumado y le ordeno que abriera su pico para colocar parte del termómetro en este.

'Lamento haber hecho que te enfermaras, Doc'- menciono con una voz suave, sosteniendo el termómetro en el pico del pato. – 'Solo espero que te pongas bien, Daff'-

Coloco un beso en la frente del pato y lo pudo escuchar intentar decir que se alejara, pero por el contrario de la orden del pato, Bugs coloco otro beso en su mejilla sintiendo el intenso calor en estas.

'Si, quiero que te cures… para que pueda besarte otra vez y me dejes acercarme a ti…'- un beso sobre la punta de su pico.

'¿Qué crees que haces? Vas a contagi…'-

No logro terminar cuando Bugs quito el termómetro y lo beso de lleno en su pico.

Moviendo sus labios acariciaba el inferior del pato, quien se negaba firmemente a corresponder el beso, pero sabía que estaba esforzándose por no dejarse llevar, por la manera en la que sus manos se aferraban a las cobijas.

Paso la punta de su lengua por el labio inferior del pico de Daffy, intentando persuadirlo de que abriera más su pico para que le permitiera jugar un poco dentro de este. Rio entre el beso, sorprendido por la firmeza del pato, quien continuaba resistiéndose. Mordió la parte inferior de su pico haciéndolo que su cuerpo temblara aún más.

'Daffy…'- murmuro en una voz seductiva y supo de inmediato que estaba por lograr que cediera.

Conocía lo suficiente al pato como para saber precisamente lo que podría hacer que se quebrara y acabara por hacer lo que él quería. Siguiendo con el beso, continuo mordiendo su pico, colocando pequeños besos tras cada mordida. Puso sus manos sobre las mejillas y de este y haciendo un poco de presión sobre estas, logro hacer que abriera su pico lo suficiente como para que su lengua se adentrara.

Lo escucho protestar de inmediato, pero apenas dejo que su lengua jugueteara con la de él, cuando comenzó a dejarse llevar, soltando las cobijas para colocar sus brazos alrededor su cuello.

Podia sentir la alta temperatura de su cuerpo reflejándose dentro de su pico, haciendo que se sintiera caliente dentro de este, al igual que su lengua.

Abriendo sus ojos recordó la razón por la que lo estaba besando, tenía que ponerle la inyección. Rodeando el cuerpo del pato con sus brazos, lo tomo de la cintura y lo levanto, obligándole a salir de las cobijas.

Debido al gemido que soltó el pato en cuanto lo movió, supo que le había dado una idea equivocada de porque lo estaba sacando de la seguridad de sus cobijas, aunque no era una mala idea, en esos momentos lo importante era deshacerse de su enfermedad.

Dándole unos segundos para retomar el aliento, continuaron con el beso y esta vez fue el pato quien se hizo cargo de llevar la dominancia en este, mordiendo los labios del conejo, haciendo que un quejido se escapara de Bugs.

Tomando ventaja de la situación y de que los brazos de Daffy seguían rodeando su cuello, acomodo el cuerpo del pato de tal forma que ahora ambos se encontraban de rodillas en la cama y gracias al agarre que tenía en la cintura del emplumado tenía el suficiente acceso a la parte donde debía de colocar la inyección. Dándose prisa, saco la jeringa de su escondite.

'alto…'- dijo Daffy dejando de besar al conejo para solo abrazarlo, poniendo su pico sobre el hombro de este. –'Voy a contagiarte y no pienso cuidar de ti…'- murmuro en voz entre cortada.

Bugs soltó un suspiro de alivio al no verse descubierto por el pato y continúo correspondiendo el abrazo, colocando una mano sobre la espalda de este para mantenerlo cercas, mientras que con la otra sostenía la jeringa.

'No podemos hacer est…'- no logro terminar de decir cuando una punzada de dolor, algo parecido a un piquete de abeja, dio cerca de donde se encontraba su colita de pato. – 'Bu…Bu…Bugs! ¿Qué demonios estás haciendo?'-

'Lo lamento, Daff. No te muevas, es rápido' –

El pato abrazo al conejo con más fuerza mientras sentía el líquido de la inyección adentrarse en su cuerpo y segundos después Bugs retiro la jeringa.

'Daff… podrías… podrías soltarme?'- pidió en forma de murmullo.

'No'- respondió secamente. –'Voy a matarte, conejo estúpido!'-

El conejo soltó una risilla tonta tomando las palabras del pato como juego, para después apartarlo de inmediato, empujándolo devuelta a la cama.

'¡ven acá, conejo!'- grito el pato casi saliendo de la cama.

Bugs cerró la puerta antes de que Daffy pudiera alcanzarlo, era posible que se encontrara enfermo pero aun así era capaz de hacerle un poco de daño, riesgo que no pensaba tomar.

Recargándose contra la puerta, impidió que Daffy pudiera abrirla y dio gracias de que se encontrara tan débil, ya que fue cuestión de poco tiempo antes de que dejara de empujarla puerta y de gritarle amenazas para que la abriera.

Con cuidado, el conejo se apartó de la puerta, abriéndola, encontrándose entonces con un Daffy tirando en el piso durmiendo profundamente. Sonriendo victorioso, tomo al pato en brazos y lo puso de regreso en la cama, haciéndose cargo de taparlo y colocar una pequeña toalla húmeda sobre su frente, para después irse no sin antes depositar un beso sobre su mejilla.

Bajando, se dejó caer sobre el sillón.

Era la primera vez en esa larga semana, que el pato dormía de esa forma, o tal vez la primera vez que dormía del todo. Ya no lo escuchaba gritar su nombre, ni dar órdenes, la casa estaba en un silencio total. Bugs sonrió para sí mismo y prendió el televisor, al menos ahora podría ver algún programa para después quedarse dormido.

Pasaron un par de horas y el silencio solo era quebrantado por el sonido del televisor.

Si bien no había conseguido dormir, al menos era capaz de ver alguno de sus programas favoritos.

Rio, al ver al coyote caer de uno de los acantilados en su osadía de perseguir al correcaminos y continuo viendo el programa con suma tranquilidad, hasta que escucho la puerta del cuarto abrirse de forma brusca como si el pato hubiera pateado al abrirla.

'Yikes!'- dijo en voz baja poniéndose de pie del sillón de un salto.

'Bugs!'- lo escucho gritar en una voz cantarina.

'ahora si va a matarme'- murmuro para sí.

Viendo hacia las escaleras, logro ver a Daffy bajarlas de forma torpe con una mueca en su rostro. El pato estuvo por caer un par de veces, o se encontraba aun dormido o la medicina estaba teniendo algún efecto secundario en él. Por lo menos no podría golpear al conejo en esas condiciones.

'Eeeeh… ¿Qué hay de nuevo, viejo?'- menciono Bugs poniéndose frente a las escaleras, viendo al pato intentar bajar al penúltimo escalón.

'Bugs!' – volvió a decir con la misma voz alegre de antes. – 'Te extrañe!- se apresuró a bajar para dejarse caer en los brazos del conejo.

Bugs se quedó quieto, mientras que Daffy lo abrazaba frotando su mejilla contra su hombro.

'Te extrañe muchísimo…'-

'Eeeh… estaba aquí abajo, Daff'- menciono extrañado por las acciones del emplumado, definitivamente la medicina había creado algún efecto extraño en él. – 'Hey, Daffy…. No estas molesto conmigo?'- pregunto apartándolo un poco de sí.

'¿Yo? ¿Por qué habría yo de estar molesto contigo? Yo… yo… yo te amo…no podría molestarme contigo'-

Una sonrisa tonta por parte del pato y el conejo logro esquivar su intento de besarlo, haciendo que el pato casi cayera al suelo.

'¿Por qué… porque no me dejas besarte? Yo te amo mucho'- volvió a decir tambaleándose un poco.

'Creo que deberías de regresar a la cama, Doc. Aun estas enfermo…'

El pato se acercó a Bugs de forma torpe haciendo que el conejo retrocediera.

'Eres un conejito muy lindo…'-

'¿lindo?'- rio incómodo. – 'no te encuentras bien, Daff. Sera mejor que subamos y vuelvas a dormir'-

Deteniéndose en seco el pato cambio su expresión de tonto romántico, por una de tristeza.

'¿ya no me quieres?'-

Bugs trago saliva con dificultad al ver como los ojos del pato se cristalizaban, dando señal de que estaba por soltarse en llanto.

'es eso… tu…ya no me quieres!'-

Dejándose caer de rodillas en el piso, el pato se puso a llorar desconsoladamente, haciendo que cascadas de lágrimas salieran de sus ojos.

'No es eso, Daffy. Yo te quiero, pero…'-

'Pero, no quieres estar conmigo'- logro decir entre su llanto.

Respirando hondo miro hacia el pato, sabía que el comprar un medicamente marca Acme, le iba a traer consecuencias. Nunca antes había visto al pato actuar de esa manera, se encontraba literalmente llorando como un niño frente a él y la forma en la que hablaba y lo miraba lo hacía sentir como si estuviera con una versión extraña de Pepe.

'Daff…'-

'No! Está bien… sé que ya no me quieres'- se limpió los rastros de sus lágrimas con las manos. – 'Me iré con Marvin… él dijo que cuidaría de mi si tu dejabas de quererme… él dijo que me quería'-

'Él dijo… espera, Doc ¿Qué fue lo que dijo?'-

'No es de tu incumbencia, ya no me quieres y yo me iré con Marvin'- poniéndose de pie se dirigió hacia la puerta de la casa, tambaleándose y tropezándose un par de veces con sus mismas patas mientras intentaba caminar.

'Espera un segundo, Duck'- dijo Bugs poniéndose frente al pato, colocando sus manos sobre los hombros de este. – 'Si te quiero, Daff. Pero estas muy enfermo y necesito que duermas... si vas con Marvin ahora mismo podrías perderte en el camino.'-

El pato se detuvo y pareció razonar las cosas por un segundo.

'Está bien… entonces le llamera, le diré que venga a quererme, porque tu…'-

Vio al pato tomar el teléfono y marcar los primeros números. No podia dejar que hiciera algo como eso, no se encontraba en sus cinco sentidos y si le decía a Marvin que viniera a quererlo estaba completamente seguro de que tendría al marciano en su casa en solo cuestión de segundos.

' No! Espera Daffy. Si te quiero, sabes que te quiero, Doc.'-

Coloco un beso sobre el pico del pato logrando hacer que soltara el teléfono.

'Bugs!'- grito nuevamente el pato sonriendo mientras que se volvía a abrazar al conejo.

Bugs no tuvo más remedio que encargarse de alzar al pato y subirlo de regreso al cuarto, todo esto sin que el emplumado dejara de decirle que lo amaba. Si no fuera por lo atontado que lucía el pato, Bugs aceptaría todos esos "te amo" con mucho gusto, pero sabiendo que Daffy no se encontraba en su completo estado de conciencia, entonces no podia sentir más que gracia ante las insistencias del emplumado.

'Bugs ¿te dije que te amo?'- volvió a decir mientras que el conejo se encargaba de recostarlo en la cama. – 'Tienes los ojos más bellos que he visto en mi vida, y tu pelaje es muy suave y me gusta mucho cuando hacemos…'-

'Si, ya lo sé, Doc. Ya me lo has mencionado antes'- cerro el pico del pato. – 'ahora solo duerme…' –

'Bugsy…¿te acostarías conmigo?'-

El conejo estuvo a punto de negarse, pero el pato amenazaba con llorar si no lo hacía, por lo que termino por recostarse junto a él, adentrándose debajo de las calurosas cobijas.

'Lo más gracioso de esto, Daff. Es que no te acordaras de nada cuando despiertes…'- menciono con una sonrisa, viendo al pato que se abrazaba a su cuerpo. – 'Nunca aceptaras que dijiste cosas como estas…'-

'Pero yo sé lo que siento, Bugs…'- murmuro con una voz ahora adormilada. – 'Me gustan tus manos y tus estúpidamente grandes patas y tus orejas, y… me gusta cómo eres… eres perfecto…'-

La voz seria con la que dijo esto último, hizo que por un segundo el conejo pensara que el pato había regresado en sí, mas sin embargo pronto este se quedó dormido…

No importaba si Daffy se encontraba delirando por el medicamento, no importaba si solo era efectos secundarios y nada más… una parte de el realmente quería creer que cada cosa que el pato había dicho era real, pero tal vez eso ya lo sabía. Porque aunque Daffy casi nunca lo dijera, sabía que le quería, y no por ninguna razón tenía la fascinación de besar sus manos o acariciar sus orejas, o de rozar sus patas con las de él…. Si hubiera algo que le confirmara que todo lo que había dicho era real entonces le gustaría seguir escuchándolo repetirlo, escucharlo decir que lo quería, lo mucho que gustaba tanto física como interiormente… pero estaba al tanto de que eso no sucedería, Daffy no era precisamente así…

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'hey, conejo tonto! Despierta!'-

Abrió sus ojos con dificultad encontrándose con el pato de pie a su lado, cargando consigo una cada de pañuelos.

'Tengo hambre'-

Bugs bufido de cansancio, al menos ahora el pato había vuelto a su "normalidad".

Se levantó de la cama con dificultad.

' ¿Cómo te sientes, Doc?'- pregunto con una leve sonrisa.

'No creas que he olvidado lo que hiciste conejo despreciable! Me vengare de ti después!'-

Si, ya no era el "lindo" conejo que antes decía, había regresado a ser el "conejo despreciable" de siempre.

Bajaron a la cocina, donde Bugs se hizo cargo de preparar algo de comer.

'¿no recuerdas nada de lo que paso, Doc?'-

'ya te dije que no! Cualquier cosa que haya dicho o hecho no es culpa mía'- replico el pato.

Bugs coloco el plato de comida en la mesa, poniéndolo frente al pato.

Daffy miro el plato por un segundo y después volvió su mirada al conejo, viendo como este bostezaba para después recargar su cabeza en la mesa.

'¿Qué es lo que pasa, Daff? Creí que tenías hambre'-

El pato se quedó en silencio viendo al conejo como si sospechara algo de él.

Y fue solo cuestión de unos segundos para que la expresión de pato cambiara por una de sorpresa, abriendo sus ojos tanto como pudo y su rostro se tiñó rápidamente de un color rojizo.

'Ahora lo recuerdas!'- grito el conejo al ver como el pato se llevaba ambas manos hacia el pico.

'No…no… no es cierto! Yo no sé de lo que hablas… yo.. no sabía lo que decía….'-

Bugs soltó una carcajada burlándose del pato, quien acabo por golpear su frente contra la mesa.

Controlando su risa miro al pato nuevamente.

'Vamos, Daff. No es para tanto, al menos dijiste que me amabas'-

Daffy levanto su mirada dispuesto a replicar pero los labios del pato depositaron un beso sobre su pico impidiéndole hacerlo.

'espero que te enferme…'- murmuro con un tono de enojo.

'sé que cuidaras de mí, Daff… eso me recuerda, dijiste algo referente a que te gustaba cuando hacíamos…'-

'Cállate conejo, despreciable!'-

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