—¡Esto es un complot! —se quejó al darse cuenta de que, quizás, el de cabello bicolor y el amargado explosivo estaban aliados.

—Tranquilo —comentó Shouto con serenidad—. No te dolerá… creo —finalizó casi murmurando lo último.

Porque Kaminari sabía perfectamente que le esperaba una larga noche.

[...]

—Creo… que ya está —murmuró Todoroki una vez cumplida su misión de colocarle cierto objeto, en el pene, a Denki.

—¡¿Por qué?! —se quejó el rubio eléctrico, soltándose del agarre de Katsuki, totalmente avergonzado mientras señalaba su miembro—. ¡¿Por qué me has puesto esto?!

—Bueno —comenzó el de cabello bicolor con tranquilidad—, tenemos que corrernos dentro de ti sin que te vengas, así que esa es la única manera de que resistas el tiempo suficiente —hizo una pausa al ver la expresión de Kaminari—. Tranquilo, aún falta una cosa más —finalizó cogiendo una cuerda negra para luego mirar al rubio con un brillo de ilusión en sus ojos.

—E-Espera… —retrocedió lentamente con nerviosismo—. ¿Qué demonios piensas hacer con…

Pero Denki no pudo terminar de hablar al sentir las manos de Bakugou, el cual le había vuelto a atrapar por detrás para impedirle moverse.

—¡No! ¡No quiero! —se quejaba aterrado y haciendo el intento en vano de soltarse al comenzar a sentir las manos del chico termostato.

Cuando Shouto terminó de colocar aquella cuerda, Katsuki soltó a Kaminari y este cayó al suelo a cuatro patas.

—¡¿Qué le has hecho a mi amiguito?! — reclamó alzando el rostro y señalando su parte inferior.

—Lo azul es un anillo para el pene. Ayudará a que mantengas la erección más tiempo y, por lo tanto, tardes mucho más en venirte. La cuerda es para evitar que te des placer tú mismo —informó Todoroki mientras se bajaba los pantalones—. Después de todo, tienes prohibido correrte, así que lo haremos rápido —añadió mientras comenzaba a masajear su propio miembro con gran tranquilidad.

A Kaminari aún le costaba procesar todo aquello. Todoroki le había metido en el pene un anillo azul y este había sido rodeado por una cuerda negra que lo tapaba por completo, haciendo que la fricción fuese un poco incómoda.

—Ponte a cuatro —las palabras de Shouto le dejaron atónito.

—¿Eh? ¿A qué te refieres…?

—Que te pongas a cuatro patas en la cama.

—Espera, espera, no lo dirás en serio, ¿verdad?

Pero la seria mirada que le estaba dirigiendo Todoroki le hizo entender que no se iba a librar del castigo.

—De paso quítate todo el pijama y ve lubricándote mientras nos preparamos —añadió Shouto lanzándole a Kaminari un bote de lubricante.

—¡E-Esto debe ser una broma! —volvió a quejarse cada vez más asustado por lo que le sucedería a su pobre culo.

—Lubrícate —volvió a mandar el de cabello bicolor—. No quieres que duela, ¿verdad?

"¡Todoroki es un maldito sádico!" Pensó Denki asintiendo ante aquello con gran temor.

Pero Kaminari todavía no había visto a Bakugou en acción.

Dirigió su mirada, aún con dudas, hacia los demás y vio cómo Kirishima se mantenía algo avergonzado y en silencio, pasando una mano por su nuca con nerviosismo.

"Al menos Kirishima seguro que no…"

—Kirishima, tú también —mandó Shouto nuevamente mientras seguía jalándosela con la mano derecha al igual que Katsuki.

—Eh, ¡s-sí…! —reaccionó el pelirrojo y, bastante nervioso, comenzó a acariciar su erecto miembro al igual que el resto de sus compañeros.

Por un segundo, Eijirou y Denki cruzaron miradas, haciendo que al instante ambos se girasen.

"Ah, maldición…"

—Kaminari... iré primero —sentenció Shouto algo agitado y reprimiendo suspiros—. Supongo… que ya estás lubricado.

Denki tragó saliva y abrió el bote lo más rápido que pudo.

¿Se suponía que se debía lubricar él solo?

"Vamos, no tiene que ser tan difícil…"

Echó un poco de la sustancia del bote en sus dedos y dudó en meterlos. Su virgen ano tenía miedo hasta de sí mismo.

"Concéntrate…"

—Bakugou… hazlo tú... él es muy lento —comentó Shouto, recibiendo un chasquido de lengua por parte de Katsuki y viendo cómo el amargado había dejado de masturbarse para acercarse a Kaminari por detrás.

—Mierda, ¿tanto te cuesta meterte unos putos dedos? —sentenció quitándole el bote de lubricante, empujándole hasta que se echase por completo en la cama y abriendo sus piernas para echar aquel líquido en la zona del ano de Denki.

—¡E-Espera! —gritó aterrado al sentir el frío contacto del lubricante—. ¡Puedo hacerlo yo!

—¡CALLA, MIERDA!

Y con ese último grito, Katsuki introdujo tres dedos de golpe en el virgen ano de Kaminari, recibiendo por respuesta un grito desesperado por parte del rubio eléctrico.

—¡SÁCALOS!

Aquello no pasó desapercibido para Kirishima, el cual se preocupó bastante al ver a Kaminari en tal situación.

—¡Lo haré yo! —exclamó por instinto, deteniendo su paja y acercándose hacia el par de rubios—. Yo… le ayudaré… —finalizó con una sonrisa nerviosa.

—K-Kirishima… —dijo Denki con una leve sonrisa de felicidad y unas cuantas lagrimitas en sus ojos, la cual desapareció cuando Katsuki sacó con rudeza y sin previo aviso los tres dedos.

—Lo que sea, pero rápido —chasqueó la lengua y se alejó para proseguir masturbándose.

—¿Estás bien…? —inquirió Eijirou colocándose al frente de Kaminari y mirándole a los ojos con cierta preocupación.

—Eh, sí… —respondió evadiendo la mirada de su buen amigo pelirrojo.

El hecho de ser el único que estaba completamente desnudo, echado en la cama y con un anillo y cuerda rodeándole el pene, era bastante vergonzoso.

Pero, por algún motivo, que Kirishima le estuviese mirando así, le ponía mucho más nervioso.

El pelirrojo había dicho que ayudaría por el repentino momento, pero ahora no sabía cómo proseguir. Sabía que tenía que utilizar la sustancia del bote en sus dedos para así introducirlos en Kaminari, pero todo le estaba poniendo cada vez más nervioso.

Sobre todo por ver a Denki tan indefenso; porque daban ganas de protegerle… y penetrarle. Pero sobre todo de protegerle.

"¿Qué estoy pensando…?"

—Entonces… ahí voy —comentó Eijirou, algo más decidido, lubricando un solo dedo y abriendo levemente la piernas de Kaminari.

—C-Claro… —asintió Denki aún con temor, pero, por alguna razón, un poco más tranquilo al saber que era Kirishima el que iba a ayudarle.

Dicho y hecho, Eijirou fue introduciendo lentamente uno de sus dedos en la cavidad anal de Kaminari, recibiendo por respuesta un pequeño suspiro por parte del rubio.

—¿No te duele…?

—Eh, no… solo se siente un poco raro.

Ante la respuesta del chico eléctrico, Kirishima comenzó a mover aquel dedo y a meterlo lo más profundo que pudo para volverlo a sacar y repetir el mismo proceso unas cuantas veces más. Kaminari no parecía quejarse; solo suspiraba en ciertos momentos.

—¿Puedo introducir otro más…? —inquirió el pelirrojo al darse cuenta de que el ano de su amigo estaba comenzando a adaptarse perfectamente a su dedo y cómo, de vez en cuando, sentía suaves descargas eléctricas rozar su dicho dedo cuando lo metía y tocaba cierta zona.

"Debe de estar sintiéndose bien."

—Sí… —respondió tapando su rostro, con su brazo, por completo; definitivamente, no quería que Kirishima le viera así.

Y, así, Eijirou repitió el anterior proceso solo que con dos dedos, tocando de vez en cuando el punto que estaba comenzando a desesperar a Kaminari.

—Kirishima, ya estoy —intervino Todoroki de repente, acercándose para cambiarle al pelirrojo de lugar rápidamente.

Lo siguiente que sintió Denki fue cómo Eijirou sacaba sus dedos de repente.

—¿Kirishima…? —inquirió dejando de tapar su rostro para ver lo que había pasado.

Ahora Shouto estaba al frente de él con un miembro grueso y duro que estaba a punto de penetrarle.

[...]