CAPITULO 1 "UN ÁNGEL"
Aún recuerdo el día en que conocí a Edward Cullen, mi ángel de la guarda, el amor de mi vida, mi todo; hasta que un día olvidé su hermosa existencia en mi vida y todo lo que había vivido desde ese día debido a algo trágico que pasó un día normal en mi vida, pero que gracias a mi hermoso ángel, al destino, a Dios, al amor o no sé en lo que podrías creer, un milagro de amor sucedería. Empezare desde el mi primer día en el colegio, cuando lo conocí, un hermoso lunes lluvioso que como siempre es común tenerlas en Seattle, no lluvias muy fuertes pero si las suficientes para no poder calentarte.
Hoy iba a ser un año importante y emocionante para mí: iba a comenzar mi primer año en la preparatoria! Aun soñaba que un ángel bello platicaba conmigo cuando el estúpido despertador sonó y el perfecto ángel había desaparecido. Abrí mis ojos y di un buen bostezo, me levante y aun no sabía qué iba a vestir, busque y busque apresuradamente pero al final busqué lo más común posible, converse negros, jeans azules, y una blusa negra con escote en la espalda. Me di una ducha con agua caliente y de repente un pensamiento estúpido se atravesó por mi mente: "que le podría pasar a una chica de 16 años que lleva una vida normal, que no se complica la vida y que prácticamente era invisible?" Yop creo que nada, estoy acostumbrada a no ser vista por muchos y ahora un nuevo colegio no me iba a asustar; así que sonreí, salí del baño, me vestí, agarré mi cepillo y peine mi cabellera color chocolate, ondulado y largo que hacia resaltar bastante mi piel blanca y mis ojos que son casi del mismo color que mi cabello. Me hice una coleta, me di mis últimos toques y salí corriendo hacia la cocina a preparar mi cereal y comérmelo lo más rápido que podía ya que aún no tenía mi permiso de conducir y me tocaba que irme con Charlie mi padre, quien pitaba como un loco desde su Mercedes gris último modelo y gritándome:
- Bella, Apúrate que llegaremos tarde!
- Ya voy papá!- le dije gritando enojada. Cepille mis dientes bruscamente, agarré mi abrigo y salí.
Mi padre era un ejecutivo de ventas en una empresa muy rara, la mayoría del tiempo pasaba muy estresado y me decía que no tenía tiempo para mí porque en su trabajo lo podrían hasta matar sino entregaba algo, algo que yo lo miraba como una excusa muy exagerada para no hablarme, pero agradecía que no conversara mucho ya que sus sermones son los mismos de siempre. Mi madre Renee la dueña de un almacén de ropa femenina, era muy perfecta en la moda y siempre criticaba mi forma de vestir, cosa que ignoraba y terminaba aceptando mi vestimenta. Me encantaba ir a ayudar a mi madre en las tardes; el edificio donde ella trabajaba era de 3 pisos y tenía vista al puerto de Seattle, eso me relajaba mucho y así no pasaría mucho tiempo en casa a solas.
Últimamente mis padres se habían distanciado, no sabía que estaba pasando y no he querido preguntarles tampoco ya que no quiero preocuparlos más, pero me aterrorizaba la idea de verlos separados y cegados en sus trabajos. No sé si estaba equivocada pero tuve la sensación de que algo no andaba bien con mi papá otra vez, ya que se veía triste, desesperado, afligido y enojado. Cuando le pregunté qué le pasaba él se limitó a responderme: - el trabajo hija, nada importante ahora mejor ponte el cinturón de seguridad y vámonos.
Ni una palabra se dijo después de eso y cuando ya casi llegábamos al cole el silencio se rompió:
- Hija, te diré algo – "oh no empieza otra vez" mi mente se estaba preparando para esto – ten mucho cuidado, pórtate bien y no te juntes con muchachos inmaduros que..
- PAPÁ!- le grité tratando de decir que parara con sus sermones que ya me tenían aburrida, siempre era lo mismo y eso a mí me enojaba.
- Está bien hija, lo hago porque te quiero ok? Ahora sal, la escuela te espera.
- Gracias papá y no te molestes en venir a la salida porque iré donde mamá a ayudarle un rato ok? – le di un beso en la mejilla (cosa que no le gustaba) y me desabroché el cinturón.
- Como digas Bella, cuídate y cualquier cosa llama.
- Lo hare, ahora te dejo papá, bye –me baje del carro y respiré profundo tratando de ser positiva y ver que traería de bueno el colegio.
El nombre del colegio es South Seattle Community College (Colegio de la Comunidad del Sur de Seattle), es privado, grandísimo y gracias a Dios no usamos uniformes. Revisé el croquis del colegio ya que era nueva aquí y sería un poquito difícil encontrar las aulas y hacer amigos nuevos porque mis amigas Nessie y Kate se fueron becadas a Chicago High School. Esas chicas son súper inteligentes pero nunca perdían el sentido de la moda… Awww las extrañaré tanto… Mientras iba pensando eso, no me había dado cuenta de que habían tocado el timbre para ir a la presentación de los nuevos estudiantes. Guarde el croquis y estaba cerrando mi mochila cuando choqué con alguien accidentalmente, me pisó mi pie, tropecé y caí.
Estaba enojada, le haría pagar caro a la persona que me hizo pasar una vergüenza ante todos. Además, estaba mareada y con dolor de cabeza así que no me podía levantar del suelo y mientras intentaba abrir mis ojos oí unas voces:
- Levántala men, no te quedes viéndola así todo estúpido!
- Cállate Alec! Ahorita voy ok ahora vete y déjame sola con ella – me sentía débil aun, cuando alguien me tocó el hombro y me dijo con una linda voz angelical – linda estas bien? Te lastimé? – jaa que si me lastimó?! Dije en mi interior, ah no este chico me las va a pagar – te ayudo? – me dijo otra vez y yo al fin pude abrir mis ojos pero no podía creer lo que veían mis ojitos… UN ANGEL! No Bella_ esto no puede ser real, el mismo ángel que platico conmigo la noche anterior estaba ante mis ojos? Cómo puede ser eso posible…
Sus ojos celestiales se posaron en mí y me volvió a preguntar- estas bien?- con un rostro avergonzado en sus mejillas rosadas perfectamente marcadas en su angelical rostro; sentía que me perdía en su hipnotizadora mirada así que no pude decir nada.
- Puedo ayudar a levantarte?—yo solo asentí porque aún estaba confundida por su belleza endiosada. Su mirada estaba todavía avergonzada y se miraba tan real que pensé que estaba soñando... otra vez –necesitas ayuda para caminar? – Yo negué con mi cabeza y me soltó suavemente – lo siento mucho linda – dijo en un tímido tono. Yo solo pude responderle con una sonrisa y volví en si para avanzar hacia el gran salón pero no pude porque aún me dolía mi pie; el inmediatamente me agarró y me dijo – segura que puedes sola? – admití mi derrota con un no ante tal belleza angelical.
- Te llevare a la enfermería para que revisen tu pie ok? – me dijo, yo asentí y luego me dijo – abrázame preciosa – y yo puse una cara de por qué, y él solo sonrió (hermosísima y seductora sonrisa) y dijo – sino como piensas caminar chiquita hermosa? – AH! Dije para mí mismo, lo abracé y vaya que sensación más inexplicable la que sentí cuando lo abracé WOW – lamento de verdad lo de tu pie – dijo una vez más – y pues ya que vamos juntos quiero presentarme, si me lo permites claro – yo asentí y el continuo – mi nombre es Edward Cullen y es un placer hermosa poder conocerla – yo proseguí nerviosamente – mu… mu… mucho gusto Edward soy Bella y con respecto al golpe no te preocupes ok – el me regaló una sonrisa que me derretía y dijo – claro que si preciosa es de preocuparse porque yo fui el culpable de haberte lastimado – seguimos platicando un rato más y cuando me vine a dar cuenta estábamos en la enfermería; entramos y la enfermera dijo – pero que te pasó niña? – Ed contestó – es mi culpa Sra. Whitney - cuando ella vio a Edward pareció que su mirada se había perdido en el rostro de él y reaccionó algo tarde – ah, bueno déjamela corazón, yo me encargo de revisarla, ahora vete que te necesitan en el gran salón ok – entonces Edward contestó – ok bueno las dejo entonces y Bella vendré a preguntar por ti después y te recompensaré lo de esta mañana y sin excusas ok? – yo asentí y la Sra. Whitney decía mucho con su mirada algo así como "no te vayas Edward" pero él no se había dado cuenta porque me miro por última vez y salió muy feliz de la enfermería.
La Sra. seguía revisando mi pie cuando me dijo – es muy lindo verdad? – yo reí dentro de mí y replique – eso ni dudarlo Sra. Whitney… pero a usted le gusta o me equivoco? Y disculpe mi atrevimiento pero solo es curiosidad – ella se sonrojo y me dijo – ay no mi niña no confundas esas cosas, yo lo veo como si fuera mi hijo y nada más ok y pues te tengo buenas noticias tu pie esta en perfectas condiciones así que puedes ir al gran salón – se ve que es muy buena evadiendo conversaciones pero estoy segura de que ella siente algo por él pero no la quería seguir molestando con ello así que le dije – ay muchas gracias Sra. Whitney usted ha sido muy amable emm pero creo que no iré al gran salón quiero seguir conociendo este enorme lugar y ver a donde me toca clases pero le agradezco mucho lo que hizo por mi, ahora saldré a tomar un poco de aire y no queda mas que decirle que me alegra de haberla conocido – sonreí y ello me respondió con un abrazo corto y me dijo – el placer fue mio preciosa, vuelve cuando quieras – agradecí y salí hacia los pasillos pensando en si estaba soñando por el hermoso ángel que había visto o yo estaba loca o era una hermosa realidad que la vida me presentaba en la palma de la mano, en fin no importaba porque quería vivir o soñar esos momentos tan angelicales que se me habían presentado.
Gracias por leer chicas espero que les este gustando mucho y por favor dejen comentarios de como voy hasta ahorita. Besos y nos leemos en la proxima.
