La reina Gina estaba agitada caminando hacia la habitación de Serena, no era por la misión que estaba a punto de comenzar, sino por otra cosa inesperada.
"Serena!" la reina llamó a su hija.
"Mamá!...qué ocurre?" dijo ella acercándose a su madre.
"Alguien vino a verte..."
"Qué?!...quién?!"ella dijo con asombró
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Un joven de cabello negro y un traje blanco con plata estaban en el gran salón mirando hacia el reino. Al escuchar los pasos que se acercaban voltio, sonrió y saludó.
"Princesa Serena"
"Príncipe Kyoto!, qué haces aquí?"
"Es un placer verla de nuevo, majestad, sólo quería ver de nuevo ese rostro"
"Kyoto...basta de tonterías"
El joven rió y se acercó a ella.
"Tan graciosa como siempre Serena..." el Príncipe era gobernante de un reino vecino del cual de jóvenes Serena se dio cuenta que él la pretendía de otro modo no amistoso. Ella sonrió y lo abrazó.
"Puedo saber por qué viniste?"
"Su padre el rey me ha pedido que ocupe mi ejército para la protección del este reino a cambio de unos bienes" Serena frunció el ceño.
"Si se trata de bienes, no es a mi a quien le tienes que decir eso"
"Lo sé por eso ya lo hable con tu madre, pero ahora quería verte solo a ti"
"A mi?"
"Has pensado en mi propuesta?"dijo él agarrándole la mano y besándola con caballerismo.
Serena se quedó pensando...cierto él le había pedido una oportunidad de poder conocerlo mejor y así poder llegar a algo, lo que no sabía Kyoto era que ella sólo lo miraba como un gran amigo de infancia, nada más.
"Yo..."
"Por favor espero que sea un si"
"Kyoto...yo no pu-"
El joven príncipe la jaló hacia él con la mano que ya había agarrado hasta el punto donde faltaban dos centímetros de tocarse los labios.
Serena sintió una inconformidad al mirarlo a los ojos, no sabía porque podía ver eso pero algo le decía que esto no era buena idea. Soltó su mano de la mano de él y con ambos brazos lo agarró de los hombros y lo empujó lejos de ella.
"Kyoto!...no vuelvas hacer eso!"
"Discúlpame!"dijo él avergonzado.
"Princesa Serena..." Nana había llegado al salón con Tris asombrada por lo que acababa de ver.
"Kyoto!" la pequeña princesa se alegro de verlo.
"Hola Nana, hola Tris... hace cuanto tempo no?...gusto en verlas" saludó amablemente.
"Si Nana?" Serena dijo
"Su madre la espera en la habitación, princesa...si fue hace mucho tempo, joven Kyoto"
"Iré en seguida, gracias"
"Desea quedarse aquí Príncipe?"Nana preguntó.
"No Nana yo me voy y volveré en unas semanas...así que podré verlas" dijo él con un guiño.
"Espera, ya te vas?" Serena dijo volviéndose a él.
"Si Serena, tengo que empezar a ayudarle a tu padre con lo acordado, nos vemos, al menos dime que lo estas pensando..."
Serena lo miró y asintió ligeramente
"Cuídate mucho, por favor"ella le dijo.
Él sonrió y así salió de Palacio y se fue con sus hombres que ya estaban esperándolo.
El Príncipe empezó a reírse nerviosamente "Serena...cuando te des cuenta que te quiero espero que ya me hayas aceptado"
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"Oye hay que hacer un trato, tu te quedas con Kyoto y yo con el chico que entró a tu habitación ayer!...así nadie queda sin nada!" Tris le dijo a Serena yendo hacia donde su madre estaba.
"Tris!...no digas eso, además yo no quiero a Kyoto!"
"Ay pero yo quería al otro chico, está bien quédate con él"
"Tris qué demonios dices?"
"Por qué siempre te ve así?"
"Qué iba hacer ese joven en el salón Serena?" Nana llegó atrás de ellas.
"Tenía otras intenciones que no eran abrazar, gracias por intervenir Nana...creí que lo iba hacer"
"De nada Serena..." dijo Nana con una sonrisa." Pero dime, qué es eso que te pidió?"
"Ya le dije que no quiero nada con él pero es tan necio que...lo bueno es que no lo veré después"
"Qué pasó?...qué te dijo?" Su madre había salido de la habitación.
"Nada, madre...por qué?"
"No te dijo nada?, que alivio"
"Qué te dijo a ti?"
"Dice que tu padre le propuso pedir tu mano a cambio de que sus tropas cuiden el reino"
"Qué?!...Papá haría eso?"
"Esto no es obra de tu padre, Serena, esto es más extraño, pero algo me dice que no me da buena espina ese trato, pero Kyoto me dijo que no dejaría que te casaras con alguien a quien no quieras...me dijo también que no aceptaría el trato y lo va hacer por su cuenta"
"Mamá..."
"Acaso estas enamorada de él?!"
"Noo!, por supuesto que no, yo no lo quiero ver de esa forma"
"Hija te aseguró que haré todo lo posible para que él no vuelva con la misma intención, pero nunca desconfíes de tu padre, yo se que no hizo esa clase de trato"
"Pero tampoco pudo ser obra de Kyoto, lo conozco" pensativa quedó. Él no se atrevería sabía que podía hacer otras cosas, pero la hizo pensar en ese momento cuando la trató de besar, no él no haría eso, o tal vez si.
"Serena yo tampoco dejaría que te fueras con alguien a quien no amas" Serena sonrió aliviada y le asintió "Tranquila, si?...es hora de que se vayan!, empezará la misión, no pueden esperar más" la reina se dirigió a Nana para decidir ya preparar las cosas para irse.
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Ya estaban en la salida del palacio, Serena y Nana se despidieron de la reina y la pequeña princesa.
"Cuida mucho a mamá"Serena abrazó a su hermana.
"Lo haré Serena"
"Estas lista?" La reina le preguntó a Serena.
"Si"
Su madre le dio un beso en la frente y la abrazó "Si algo malo pasa regresen cuanto antes, de todos modos me comunicaré con Nana...Suerte Serena"
Serena le sonrió y dio media vuelta. Serena que tenía ropa de civil ahora con sus zapatillas de piso, dio un gran suspiró y dio su primer paso fuera del palacio en donde creció sus primeros 16 años. Sintió una gran oleada de libertad, miró hacia la ciudad y sonrió ante el aire de aquella urbe. Agarro su gran maleta y camino.
La reina Gina la miró. "Serena...recuerda que la luna siempre estará contigo cuando la necesites en donde quiera que te encuentres, cuídense"
"Vamos Serena, el viaje apenas comenzó" dijo Nana que ya había estado más lejos y corrió hacia ella para poder alcanzar.
"Luz de luna, cuídalas" la reina pidió mirando hacia el horizonte.
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"Necesitamos un lugar donde quedarnos"
"Ya lo sabemos, Seiya no somos tontos!" Yaten dijo amargamente.
"El problema es...donde?" Taiki dijo mirando a los edificios modernos de cristal que había en todos lados.
"No podremos pagar un hotel!" Seiya dijo al mirar uno en frente de ellos.
"Seiya ya cállate toda la noche dijiste eso!...por su puesto que no tenemos ni si quiera el dinero suficiente como para pagar un hotel" Yaten le gritó.
"¿Pueden dejar de pelear?, aún es temprano, no falta mucho para que la gente empiece a salir a las calles...o nos apuramos a buscar un alojamiento o vivimos en la calle!"
"Voy contigo Taiki" Seiya dijo más decisivo.
"Ay y eso es que tu eres el líder" Yaten dijo atrás de él.
Pasaron minutos que para ellos les pareció horas, no encontraron nada, un minuto después un sonido extraño hizo voltear a Yaten y Taiki hacia Seiya.
"Chicos, no tienen hambre?"dijo el un poco nervioso y sus dos hermanos dejaron escapar un suspiro seco.
"Hay que ver dónde comeremos"
"Miren ahí!" Seiya señaló a una casa pequeña donde un letrero decía 'Se Renta'
"Bien hecho" Yaten lo felicitó.
"Vamos" Taiki fue el primero en caminar hacia aquella casa y tocó el timbre. Esperaron a que alguien abriera la puerta pero no hubo respuesta. Tocó una vez más y no hubo respuesta, una tercera, tampoco. "Creo que no hay nadie"
"Haber hazte a un lado" Yaten lo empujó lejos y empezó a tocar muchas veces consecutivamente.
"Yaten!...no hagas eso!"
"Miren quien es el tonto" Seiya dijo burlón desde atrás de ellos.
"Yaten!"
"Puedo ayudarles en algo?"una mujer de unos cuarenta años de edad, con una pijama rosa, sus pantuflas de igual color y su cabello castaño desordenado salió de la casa "disculpen si no abrí de inmediato, pero si se dan cuenta no camino tan rápido, por ahora" al decir esto la señora alzó un bastón.
"Lo siento" Yaten dijo avergonzado.
"No hay porque disculparse no creí que les importará la casa"
"En base a eso, vimos que estaba en renta pero por ahora no tememos dinero suficiente" Taiki inmediatamente comentó.
La señora agarró algo en su bolsa, sacó unos lentes y se los colocó. Se asombró de lo guapos que eran aquellos jóvenes que hasta su rubor era notorio.
"No hay problema yo, les doy tiempo para que consigan el dinero...Pasen"
Taiki y Yaten se miraron muy asombrados uno al otro, mientras Seiya pasaba por en frente de ellos.
"Gracias" Seiya dijo sonriente.
Los tres entraron, observaron que la casa era cómoda y acogedora.
"Esta casa a pertenecido a mi familia desde el siglo XXI"
Ese dato los hizo a los tres mirarse uno al otro.
"¡¿Siglo XXI?!"
"Pues esta muy bien conservada" Seiya comentó al observarla. A lo que la mujer río.
"Admito que si, decidí ponerla en renta cuando ya no me dieron trabajo en mi oficio, ahora estoy vendiendo comida en el supermercado de unas dos cuadras cerca de aquí" dijo ella llegando a la cocina y sacar un gran pescado a la parrilla poniéndolo en la mesa "Me llamo Kotori Osaka y me parece que vienen de muy lejos, quieren desayunar?" dijo dulcemente.
Seiya no lo pensó dos veces y se sentó en una de las sillas con entusiasmo.
"Por supuesto que si"
"Seiya!...no seas mal educado!" Taiki reprochó "nos gustaría, gracias"
"No, no, no hay problema...por favor siéntanse" dijo la mujer.
Los dos que estaban parados se sentaron mientras ella servía el desayuno.
"Cierto! No nos hemos presentado...soy Seiya Kou" dijo el pelinegro alegre.
"Yo soy Taiki Kou" dijo el castaño.
"Y yo soy Yaten Kou" el último platinado dijo con una sonrisa.
"Vaya, entonces son hermanos!"dijo ella entrenándose a cada quien su plato de comida. "Y díganme que los trae al legendario reino de Tokio de Cristal?"
"Con que así se llama aquí?"
La mujer río "Pues claro como en muchos siglos anteriores...vinieron a hacerse famosos?"
"Hmm?"
"Tokio de cristal es el lugar donde todos los habitantes de los reinos vecinos y ciudades de otros lugares lejanos vienen a hacer sus sueños realidad con base a la fama"
"Vaya no sabíamos de la gran reputación de aquí" Yaten dijo apenas dando un bocado al pescado.
"Y no sólo de ese ámbito, hay muchos más"
"Qué me dice del reinado?" Taiki preguntó
"El más importantes del mundo por supuesto, los reyes han dado paz a este mundo con todo lo que ellos pueden dar, desde el reinado de la Neo Reina Serenity ha existido el balance entre lo bueno y lo malo hasta la actualidad"
Cuando la amable mujer mencionó ese nombre el corazón de Seiya palpitó más rápido y fuerte, se dio cuenta de que era ella, era Serena "..Ella ha sido el ejemplo para los reyes sucesores, su resplandor siempre nos protegía, mi familia fue muy respetable por la familia real..."
"En serio?" Seiya dijo dándose un gran bocado de arroz a la boca.
"Si...verán, mi bisabuela fue conocida de la reina Serenity...una gran amiga...pero gracias a los malos monarcas tuvieron que alejarnos para que no nos hicieran daño, éramos parte de sus seres queridos, en ese tiempo esta casa era de las mejores pero ahora con tanta modernidad a pasado a ser un olvido"
"Para mi es muy cómoda"
"Gracias...la he mantenido así desde que se me quedo a mi herencia..."
"Dijo que aquí vienen las personas que buscan la fama?" Taiki preguntó haciendo a Seiya mirarlo sorprendido con la boca llena de arroz.
"Si, los de verdaderos que sacan su talento con el corazón son los que lo logran más rápido de lo que quieren...vienen por ello?"
"Si así es" dijo muy sonriente. Yaten lo miró con ojos abiertos y luego miró a Seiya que también tenía la misma expresión que él. Se lo creía que Seiya haya dicho eso por tonto pero Taiki...Taiki diciendo si a eso.
"Si quieren puedo ayudarles a buscar una audición u otra cosa, aquí en Tokio de cristal hay muchas" ofreció la mujer muy emocionada.
"Taiki..." Yaten le susurró para hablar con él pero su hermano mayor no hizo caso.
"Que le parece...mientras nosotros buscamos una oportunidad y un representante le ayudamos en su negocio de comida por ahora que no podemos pagar la renta...es un trato?"término diciendo con una mano extendida.
La mujer se quedó pensativa por un momento y luego sonrió a Taiki y estrechó su mano. "Trato hecho!"
"Increíble!"
"Cuando terminen de desayunar les mostraré las habitaciones, voy a servir el té" ella se levantó hacia su estufa y empezó a sacar unas pequeñas tazas.
"Taiki!" Yaten llamó en susurros pero Taiki sólo le levantó su mano.
"Ahora no Yaten, es hora del té"
"Al menos puedes decirnos que estas pensando?" Seiya también le llamó susurrando.
"Es hora del té, habrá más tiempo cuando estemos en los cuartos"
"Aquí esta el té!" ella llegó con las tazas servidas "Pero díganme, de donde vienen?"
"Oh venimos de un lugar muy lejano" dijo Taiki agarrando su taza.
"Es un reino?, dios yo no se mucho de reinos" dijo ella.
"Si, así es, venimos a una misión aquí,...nuestro reino se llama Tankei "
"Que lindo nombre...pues si tienen esperanza de que esa misión sea lograda, se cumplirá"
Los tres la miraron y sonrieron en sus adentros.
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"Nana esta es la ciudad!?" dijo Serena emocionada como una niña pequeña viendo una muñeca anhelada.
"Si, así es princesa" Nana llegó a su lado "bienvenida a la ciudad del reino de Tokio de cristal"
"Es hermosa.."
"Pero aún no es lo mejor, espera a que la noche caiga...vamos Serena!, pronto la gente empezará a salir a las calles y tenemos que llegar a la casa"
"Nana...puedo al menos correr por aquí?"
"De acuerdo pero no te vayas-"
"Siii!" Serena empezó a correr y ver las tiendas aún cerradas pero podía apreciarlas con tanta emoción
"...lejos" dijo mirándola.
"Mira Nana esa tienda es de ropa...hay que venir aquí!"sus ojos estaban muy abiertos.
"Primero debemos desempacar, majestad"
"Ahora deberás llamarme siempre por mi nombre, aunque ya lo haces pero aún así debes hacerlo siempre, nada de majestad o princesa" dijo serena caminando junto a ella pero su mirada en todas los locales que apenas se podían ver abrir
"Si, esta bien Serena" Nana empezó a reír "siento que moriré si empiezo a tratarte como tu madre"
"Tampoco te excedas" Serena advirtió.
"He educado a tu madre gran parte de su vida, crees que conmigo no podrás educarte aquí?" dijo muy orgullosa.
"Nana como es que a mamá si le dieron una protectora como tu pero a Tris y a mi no?" En eso Nana se puso roja y bajó la mirada.
"Bueno Serena eso ya me lo habías preguntado muy pequeña, pero te dije que era porque aún no hay descendientes míos así es que también las he cuidado como lo hice con tu madre"dijo un poco apenada.
"Entonces aún no llega el amor a ti?, pero si eres joven y bonita"
"Gracias Serena, pero no ha llegado el hombre indicado"
"Vaya...y yo que creía que por ser la única que salía del castillo tenías muchos pretendientes, recuerda que nunca es tarde para el amor"
"Mi madre siempre me decía eso"
"Nana!...están saliendo!, a donde van?"
"A su trabajo, a comprar, ir a la escuela o simplemente caminar, hay muchas cosas que hacer en la ciudad"
"Increíble!" Los locales estaban abriendo y las prendas, la comida y otras tiendas se veían tan emocionantes en los ojos de la princesa. "Ah Nana mira!"ella tan emocionada que Nana sólo pasaba riendo en voz baja al ver la cara de Serena, notó que Serena se había quedado atrás de ella aún mirando las calles y edificios.
"Serena!"
"Si?"
"Hemos llegado!"
Serena miró la casa en frente de ellas, una casa de dos pisos con terraza muy bonita y acogedora...sintió algo familiar en ella que...
'Aah mamá por qué no me levantaste!?' una voz idéntica a la suya sonó en su subconsciente. A ella se le hizo familiar aquellas palabras, luego la casa se volvió más colorida y con vida, esa imagen sólo tardó un segundo ante sus ojos, parpadeo muchas veces para que regresará la imagen pero no lo logró, al contrario le dio un dolor en la cabeza que la hizo recargarse en la entrada.
"Serena!" Nana llegó a ella. "Serena..qué pasa?"
"Nana, por qué..." miró hacia la casa 'Llegaré tarde a la escuela!' De nuevo su voz sonó en sus adentros.
"Por qué, qué?"
"Nada, olvídalo, no te preocupes todo esta bien" le dijo con su mirada tranquila "sólo no se por qué me pude haber escuchado a mi misma"
"Escucharte a ti misma?" miró la casa y luego a ella "vamos Serena debes descansar un poco"
Cuando ellas entraron, Serena tuvo una sensación de tranquilidad.
"Que es esta casa Nana?"
"Esta casa pertenece a la familia real"
"La familia real?"
"Después de que la ciudad se convirtiera en Tokio de cristal, la reina aún así dejo este lugar como ha estado siempre y sus sucesores la han mantenido para que no desaparezca, pero tu madre me pidió que me hiciera cargo de su mantenimiento desde entonces, esta casa Serena fue parte de ti y tu vida anterior"
"Por eso...sentí esa aura tan familiar?"
"Me parece que si y eso es bueno...si puedes despertar, tus poderes y del cristal de plata serán más fuertes de lo que fueron una vez"
"Crees que pueda ser pronto?...quiero que todo esto termine de una vez"
Nana se quedó mirándola sacando un suspiro desde el fondo.
"Sé que será difícil el camino para esta misión...pero si tienes esperanza, ten seguro que podrás lograrla"
Serena le sonrió a ella y Nana sintió mucha tranquilidad al verla.
"Nana...no tienes hambre?" dijo ella apenada y con una sonrisa nerviosa.
Rió un poco leve "Ay serena tu siempre pensando en comida...conozco un lugar por aquí, podemos ir a desayunar si tu quieres"
"Eso sería genial!"
"Ve arriba, escoge tu alcoba y prepárate yo voy en un momento por ti"
"De acuerdo" Serena dijo muy emocionada y se fue lo más rápido que pudo.
Subió las escaleras, cuando llegó al segundo piso miró tres habitaciones inspeccionó uno por uno hasta llegar al tercero encontró que a ese cuarto le pertenecía la terraza, se sentiría como su balcón en el castillo pero lo mejor de esta que podría ver la ciudad desde otro punto más real y no a simple distancia.
Miró los edificios que estaban cubiertos por la luz del sol, mientras también a la casa pasaba esa fresca brisa de la mañana.
Un maullido la hizo salir de sus pensamientos haciéndola mirar a todos lados. Se encontró con un gato negro muy simpático a lo que ella le sonrió.
"Hola amigo" saludó y el gato empezó a acercarse ronroneando "Sabes?, nunca tuve un amigo como tu en el palacio...ya tienes dueño, verdad?" el gato sólo le maulló de nuevo y siguió acurrucándose en ella "Bueno, no se si tomarlo como un si o un no...yo me quedaré aquí por un tiempo así que ten la comodidad de venir aquí cuando quieras"
"Serena vamos o tu estómago estallara sino comes nada"Nana llegó y vio el gato "Oh ya conoces al pequeño huésped...ese gato es de una mujer que vive a unas cuadras de aquí siempre viene hasta acá a pasar un rato o a veces se queda en la terraza"
"Y no sabes cual es su nombre?"
"No, en verdad no, si quieres llévalo, la dueña de ese gato es la misma dueña a la del lugar a donde vamos"
"Vamos pequeño!" el gato se subió al hombro de Serena y empezó a ronronear en su cara. "Mira Nana es muy cariñoso"
"Siempre has sido muy amigable"
"No crees que este gato podría ser de tu familia?..."burlona le dijo.
"Serena, no digas eso aquí! Sería raro que escucharán que una gata se convirtió en humana para la proteger mejor a su dueña" dijo irónicamente.
"Perdón pero creo que no era necesario decirlo de esa forma"
"Ten cuidado con lo que dices, de acuerdo?, es arriesgado"
"Si, esta bien" dijo ella avergonzada.
Las dos salieron de la casa y caminaron lentamente.
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"Estas fotos son suyas?" Seiya dijo caminado en los pasillos que se dirigían a los cuartos.
"No, ella es mi bisabuela cuando iba a la secundaria" dijo la mujer llegando a su lado "Por aquí hay más..." entraron a un cuarto con terraza y ella sacó de ahí una caja llena de pertenencias de una adolescente lo supo por las decoraciones que estaban en cada uno de los recuadros de fotografías "Esta caja perteneció también a mi bisabuela, le tuve mucho cariño a sus cosas" sacó una foto y se la dio a Seiya pero cuando pudo verla se sorprendió mucho.
En la foto estaba la bisabuela de la señora Osaka pero a lado de ella estaba Serena sonriendo como siempre.
"Serena era floja, torpe, enamoradiza y muy glotona" la señora dijo "así me contó mi bisabuela cuando le preguntaba de esa niña que se convirtió en la reina"
"Eran muy amigas entonces"
"Si, así es y por ello las he guardado...ojalá alguien del palacio pudiera salir y venir a verlas, así ya tendrían alguien más para guardarlas ya que no tengo hijos"
"A que se refiere con salir del palacio?"
"Bueno la familia real no puede salir del castillo de cristal, según sólo el que puede salir del castillo es el rey pero sólo porque sea algo importante..."
"Y la reina?"
"Sólo se le ve en los negocios con monarcas pero la reina tiene que permanecer en el palacio para la protección del cristal de plata...el que nos mantiene a salvo"
"Me imagino que hay príncipes y princesas"
"Princesas, dos, hijas de la reina Gina y el rey Taro, sólo que no se sabe de ellas, tampoco pueden salir del palacio deben proteger a lo que nos mantiene con paz y armonía"
"Hmm" Seiya dudó lo que le dijo Taiki de que esa princesa sea una reencarnación de Serena "¿Usted cree en las reencarnaciones?" preguntó sin si quiera pensarlo.
"Por qué?"
"Ah no lo sé sólo quise saber si usted creía"
"Bueno...no puedo negarlo, es posible que si haya y muchas un ejemplo es que escuche rumores de que la princesa primogénita es idéntica a la Neo Reina Serenity" Seiya miró la foto y quedó sin decir nada.
'¿Será cierto?'
"Seiya...ya escogimos nuestras habitaciones, te quedarás aquí" Yaten llegó avisarle. Seiya miró la terraza y sonrió ante la vista a un edificio muy alto y el castillo de cristal a lo lejos.
"Si, esta bien no hay problema, de hecho esta habitación ya me estaba gustando" dijo él con tranquilidad.
"Bien que bueno que ya hayan visto eso, por mi ya es tarde para ir al trabajo..."la mujer dijo amablemente y se dirigió a la salida del cuarto.
"Espere, iremos con usted, es el trato" Seiya trató de detenerla. La mujer se volvió a ella y sonrió.
"Ustedes jóvenes, deben conocer la ciudad, andén vayan a dar un paseo por ahí...conozcan, mañana empezarán a trabajar...hay un duplicado de llaves en la cocina, pueden agarrarlas...espero que estén aquí para la cena"se despidió ella.
Seiya y Yaten se miraron uno al otro.
"No crees que es muy confiada?" Yaten le preguntó "Sin conocernos ya nos está apoyando"
Seiya se burló de él "Aún no crees que haya gente buena aquí, verdad?...tiene un resplandor muy fuerte, creo que hemos encontrado una"
"Tu crees?"
"Ah que linda habitación Seiya, buena elección" Taiki llegó con más té en sus manos.
"Podemos saber que esta pasando por tu cabeza?" Yaten le dijo a Taiki muy confundido "Creí que sólo estaríamos acá para cumplir la misión!"
"Lo sé y eso haremos!"contestó Taiki.
"Entonces que insinúas?" Seiya también preguntó.
"Miren para estar aquí necesitamos dinero y sustentarnos...aquí es el mejor lugar para obtener eso con lo que podemos hacer"
"Quieres que cantemos de nuevo?"
"Por qué no?"
"Podemos trabajar con la señora Osaka" Yaten dijo.
"Si pero ella sólo nos dará tiempo para la renta, pero si tenemos el dinero no nada más podemos ayudarnos a nosotros podemos ayudarle a ella también, creo que haciendo lo que sabemos hacer podemos obtener dinero suficiente para poder vivir el tiempo que estaremos aquí"
"Hmm?"
"Vaya, esas palabras tienen significado ahora" Seiya dijo con una sonrisa"por mi no parece algo malo"
"Esperen...y qué pasa si nos reconocen?" Yaten pregunto aún con tono de que no era una buena idea.
"No pueden hacerlo han pasado muchos años desde que nosotros ya fuimos famosos no creó que alguien nos recuerden"
"Es cierto" Seiya apoyó.
"Yaten vamos hay que hacerlo!"
Él se quedó pensativo un buen rato y sólo miró a los dos
"Sólo lo hacen porque extrañan la fama ¿no es así?, ha pasado sólo un año de aquella vez..."
"Y aquí han pasado siglos"
"Bien...sólo lo hago porque yo si extraño eso"
"Bien!" Seiya dijo "espera lo extrañas?, pero si tu eras el único que no disfrutaba nada de ello"
"Pues cuando regresamos me sentí menos halagado!"
"Que decías de las cartas de las fanáticas?"
"Bueno, para que escuches esas no las extrañaba"
"Ah no?" Seiya bromeó.
"Oye!...deja de molestar con eso!"
"Para mi que si te gustaba"
"Por qué no mejor nos vamos a pasear por ahí?, podemos encontrar algo interesante y conocer el nuevo Tokio"dijo Taiki aún tomando té.
"Si, hay que ir!" Seiya dijo con entusiasmo.
"De acuerdo" Yaten dijo no muy del todo alegre.
Seiya fue por el duplicado y salieron, cuando Yaten estaba empezando a caminar no faltó que Seiya le hubiera dicho algo para molestarlo.
'Si, creo que será como antes...Seiya disfrutando de aquí mientras Yaten no le gusta del todo...y yo...yo sólo los observo como pelean como siempre' el subconsciente de Taiki dijo en su interior cuando veía a sus dos hermanos menores peleando por todo.
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"Serena deja de correr, la gente no corre así en la ciudad!"
"Tranquila Nana sólo estoy dándole un divertido paseo a nuestro amigo, verdad?" dijo Serena acariciando a gato.
"Ay Serena...oh mira estamos aquí!"
"Pero esta cerrado!"
"Ah no es nada ella se demora un poco pero abrirá..."
"Hola Nana!" Una mujer de tercera edad estaba llegando a ellas.
"Hola Kotori!"
"Perdón por tardar pero hubo unos chicos que les interesaron rentar la casa"
"Eso me alegra mucho, por fin llegarás a tener buenos ingresos"
"Si y justo cuando creí que ponerla en renta fue una mala idea"
"Eso pasa por no perder las esperanzas, las cosas pueden ser mejores si no las perdemos" Serena dijo llegando atrás de Nana y todavía con el gato en su hombro.
Kotori se quedó atónita por verla...era una copia perfecta de la gran Reina Serenity...
"Ella es Serena..." Nana la presentó.
"Su majestad?" Kotori dijo aún boca abierta.
Serena la miró sorprendida y luego a Nana. El gato saltó de los hombros de Serena a los brazos de la mujer.
"Togo!"
"Tranquila Kotori, los ciudadanos de aquí no deben saber que ella es la princesa"
"Disculpa, perdón, no fue mi intención...perdón su majestad, perdone mi conducta" dijo avergonzada.
"Ella sabe quien soy?"
"Si, así es Serena, ella es-"
"Permíteme presentarme...yo soy Kotori Osaka...princesa" la mujer interrumpió a Nana dándole una reverencia.
"Mucho gusto señora Osaka" Serena le dijo amistosamente.
"Pero Nana...que hace la princesa aquí?"
"Es algo a lo que no podemos hablar aquí"
"Bueno entonces déjeme abrir el negocio así podrán comer y platicar más a gusto"
Cuando la mujer nerviosamente abrió las puertas del local, Nana y Serena ya habían pedido el desayuno y sentado en una mesa junto a un ventanal donde se podían ver las personas paseando por las avenidas.
"Entonces, puedo saber por qué la princesa esta aquí?...en la ciudad!"la mujer dijo curiosa.
"Ah le has contado de nosotras verdad Nana?"
"Si, Serena, verás Kotori es respetada por la familia real, su bisabuela fue amiga de tu tatara-tatarabuela"
"Que?!...eso es increíble!"dijo ella muy asombrada. "Entonces eso explica por qué me reconoció"
"Mi bisabuela me contó mucho cuando estaba con la Reina Serenity de joven"
"Así es, es por eso que le tengo confianza, ella es nuestra amiga" Nana dijo.
Serena sonrió muy amigable a ellas y asintió ante lo dicho.
"Aquí esta su desayuno" dijo la mujer poniendo un plato en frente de Serena.
La cara de la princesa se iluminó con gozo al ver el plato con arroz y huevos, en frente pan tostado y un vaso de leche de chocolate.
"Ah usted debe ser un ángel"
La señora Osaka río nerviosamente y se sonrojó al escuchar eso "Parece que tiene mucha hambre, ande come luego le daré más si desea"
"Siii!" Serena no empezó a comer sino a devorar la comida, con una combinación de comer infantil y elegante a la vez.
Señora Osaka miró a Serena y empezó a recordar lo que le decía su bisabuela una sonrisa se apoderó de ella cuando recordó lo glotona que fue Serena Tsukino de ese entonces.
"Admito que una verdadera copia de la Neo Reina Serenity, la ventaja es que nadie le acuerda de su apariencia como Sailor"
"Venimos a realizar una misión muy peligrosa...estamos en busca de los cristales de las Sailor Scouts"
"Pero eso sería difícil, no es cualquier cosa"
"Lo bueno es que Serena podrá encontrarlas gracias a sus recuerdos de su vida pasada" Nana dijo y miró a Serena jugando con el gato.
"Togo!...Togo!" Serena le llamaba mientras este seguía un hilo rojo.
"Serena..." Nana miró que en su plato ya no había rastro ni una migaja de comida en el plato.
"Quiere más verdad?" Kotori le dio un pan y Serena le sonrió, luego asintió.
"Gracias" al sentir su mano la imagen de una chica de cabello corto ondulado y castaño apareció ante sus ojos.
"Serena te encuentras bien?" Nana preguntó.
Serena se agarró la cabeza y sonrió despreocupada "Vaya no creí que me pasará esto dos veces"
"Le di algo malo, discúlpeme"
"Señora Osaka, puede llamarme Serena, aquí no soy la princesa, sólo soy una civil"
La mujer la miró y le asintió la cabeza levemente "Y usted me puede llamarme Kotori también"
"Seremos buenas amigas de ahora en adelante..."
"Si" Kotori sintió una grata calidez en esa sonrisa de aquella joven.
Mientras Kotori y Nana seguían hablando Serena se veía muy emocionada con la ciudad, las persona y los colores todos esos ambientes que veía por todo el ventanal, noto que Togo estaba en la otra calle del local y se preguntó por que no estaba ya aquí, sin que se diesen cuenta salió del local ya con gente decidió ir por el.
"Espera...¿dónde esta Serena?" Nana dijo muy espantada.
"Hola disculpen...¿puedo darles boletos para una audición?" una chica muy alegre llego al negocio frente a ellas "la disquera Meisei esta regalando boletos para evitarse la inscripción, no le cuesta ningún yen" Kotori sonrió y asintió en señal de agradecimiento tomando tres "Muchas gracias señora!..."
"Es mejor ir a buscarla" le dijo a Nana "podría perderse..."
Bueno aquí esta el segundo capítulo un poco tranquilo, ¿verdad?...tranquilos aún no viene lo chido 7u7 ya vendrán los pleitos y un poco de humor también
jajaja ay esa Serena...bueno ya veremos qué pasará en el siguiente capitulo para averiguarlo...
n.n muchos saludos a todos los que leen este humilde Fanfic... espero que nos sigan leyendo y nos apoyen con su opinión más adelante
