Disclaimer: Tanto el anime como el manga Naruto son propiedad de kishimoto.

Between Heaven And Hell

Capitulo II

—Has una barrera de fuego, ahora—le trasmitió a Naruto en su mente, mediante un hechizo, mientras concentraba el resto de sus energías e invocaba su último encantamiento. Ella tenía que quitarle el arma a ese chico, para que Naruto escapara con bien.

¡Bam!.

El sonido de la bala le había despertado a sus atontados sentidos, desviando su vista del vampiro por unos segundos, miró en dirección de Naruto y a través de la barrera de fuego pude observar como este se alejaba aún en pie.

— ¿estás bien? —pensó algo aturdida.

—No mucho, pero resistiré hasta llegar a un lugar seguro, así que, perdóname por esto Sakura prometo regresar por ti.

—Te estaré esperando, y más tarde me pagaras esto, ahora sólo corre— amenazo, mientras sentía como los pensamientos y la presencia de Naruto se alejaban.

"malditos"

Escuchar el pensamiento de aquel chico la asusto, sabía que Naruto no estaba en buenas condiciones y para ser realista ambos morirían, él por la herida, y ella a manos de ese vampiro.

—Maldita sea— escucho como el vampiro murmuraba, mientras se acercaba a ella a paso amenazante.

—Puede que nos mates aquí, pero no te iras ileso me ha tomado tiempo, pero ahora puedo hacer esto—gritó enérgica mientras lo miraba a los ojos y le enviaba una fuerte descarga eléctrica a su cerebro.

—¡Ah! Estás loca—gimió, mientras caía al suelo de rodillas—.No sé qué has hecho, pero lo pagaras—gritó mientras masajeaba su cabeza.

—Yo ya pago mi precio— murmuró mientras sentía que el silbido en sus oídos se hacía más fuerte y el dolor de su cabeza, se hacia intolerable.

Qué manera de morir, pensó mientras sentía como las fuerzas abandonaban su cuerpo.

…..

"! Sakura!, ¡Sakura!, ¡Sakura!"

¿Por qué Naruto? gritaba su nombre.

"Hermano ¿dónde estás?"

"! Sakura!"

"! Naruto!"

"Hermana siento tener que dejarte espero me perdones algún día

..

— ¡Naruto! Maldita sea no — gritó exaltada, mientras despertaba.

Sudada y alterada despeino su cabellera, y cuando pudo calmarse un poco, noto algo extraño, vaya despiste. El no enterarse, que se encontraba en una habitación extraña, aunque muy espaciosa, para ser la suya.

Pero aquello era irrelevante, si no estaba muerta, significaba que estaba con los chupasangre, así que en vez de distraerse con banalidades intento pensar en sus opciones. La puerta estaba cerrada y protegida con algún tipo de escudo, ya que no podía sentir la presencia de nadie y para terminar de alargar su miseria, aquel cuarto a pesar de ser lujoso carecía de ventanas.

¡Maldición! Pensó enojada mientras se tiraba en la cama rendida, no había opciones de escape.

—Así que la pequeña humana se dignó a despertar—exclamó alguien, mientras sentía como la puerta se cerraba nuevamente.

Por instinto se levantó rápidamente de la cama, y comenzó a trabajar en algún plan para escapar, golpearía al que entro al cuarto y escaparía de aquel lugar.

Al ver que el que había ingresado al lugar, era nada más y nada menos que Sasuke supo que todo estaba mal con su plan, ya que jamás podría contra aquel chico, intentando utilizar telequinesis o levitación, pero nada ocurría.

—Sé lo que estas intentado humana, pero te informo que aquí eres inútil y con ese brazalete que tienes eres más que inútil en este instante para mi dejas de ser hechicera, y te conviertes en alguien ordinario— exclamó arrogante tomando asiento en uno de los muebles de aquella habitación.

…..

Una semana había pasado desde aquel día, donde había perdido contacto con su hermano y había caído en las garras del rey de los chupasangres, maldita fuera su suerte pensó enojada mirando aquel maldito brazalete que bloqueaba parte de sus habilidades, mientras que la otra parte, era bloqueada por aquel cuarto.

Desde que había llegado ese lugar había permanecido encerrada sin ver a nadie, ya que a Sasuke sólo lo había visto una vez y aún recordaba ese día con rencor.

Una semana atrás.

— ¿qué quieres fastidiarme la vida? Si es así sólo mátame de una vez, ya que sé que lo harás tarde o temprano—grito enojada, intentando zafarse de aquel brazalete.

—La única forma que ese brazalete salga de tu mano, es cortándola—rió descaradamente, mirándola—. ¿De qué te ríes maldito?—murmuro enojada.

— ¡por la moral y la decencia! que palabrotas dice la niña—susurró golpeando su frente.

—¿A quien llamas niña maldito?— grito, tomando un jarrón para aventárselo.

— ¡oye! Ese jarrón había permanecido a la familia de mi madre— murmuró enojado mientras lo esquivaba y miraba el cadáver del jarrón en el suelo.

—Aunque no tenga mis habilidades para evocar hechizos, aún sigo mandando en mi cuerpo así que no me subestimes—murmuro mientras lo miraba retadoramente.

—Vamos ¿Por qué te ofendes? comparada a mí, ere un bebé. Cuando yo nací, tus padres ni habían nacido—exclamó con simpleza.

—Sí que eres anciano—susurro algo impresionada.

—Soy un vampiro, genio—murmuró visiblemente enojado.

— Vamos por que te ofendes, comparado a mi eres un anciano cuando tú cumplías tu tercer siglos, mis padres apenas estaban naciendo—sonrío victoriosa al ver cómo le miraba enojado, había utilizado sus mismas palabras así que porque enojarse.

—Así que aparte de bruja, eres una comediante—murmuró mientras se acercaba a ella y sostenía su mano—. Ese brazalete, no bloquea al 100 por ciento tus habilidades, por eso hasta que decida qué hacer, permanecerás en este sitio—Terminó, mientras acariciaba el brazalete nostálgico.

—Sólo mátame de una maldita vez—suspiro enojada, zafándose de su agarre.

—Muy a pesar de lo que pienses, nosotros no somos monstros, piénsalo desde esta perspectiva, si tu hermano murió y mi hermana cayó en manos de los de tu gente, eres mi llave a ellos—murmuró mientras caminaba a la salida.

—si es así ¿por qué estoy en este lugar? es muy elegante para un prisionero

—Eres extraña sabes, el que preguntes porqué estas cómoda y hasta el hecho que prefieras una celda, no es algo que se vea todos los días pero no te preocupes. No es que te esté dando un trato VIP, sólo que eres peligrosa si sales aunque no tengas todas tus habilidades, aún conservas algunas que aunque no funciones en mí, en los demás habitantes si surtirían efecto, así que, si temando a prisión podrías escapar fácilmente, y ya que soy el único que puede vigilarte te tengo aquí, soy el rey y créeme no iría a las mazmorras por ti—exclamó él mientras abría la puerta y salía.

….

La comida, era introducida atreves de un ducto, así que no sabía el momento exacto en el que se la traían, estar encerrada era algo tedioso, pero en todo aquel tiempo libre había podido practicar, aunque lo primeros días hubiesen sido frustrantes ahora ya podía hacer levitar objetos aunque diminutos podía moverlos con facilidad.

Sentada en uno de los sillones, no podía evitar atormentarse su hermano, la única persona que tenía en el mundo, quizás habría dejado de existir o estaría en problemas y ella, pues ella sólo estaba en ese lugar.

¡Maldita fuera su suerte! Pensó mientras las lágrimas se aglomeraban en sus ojos y se deslizaban por su rostro, el dolor en su corazón se acrecentaba.

Acostada en el suelo sobre aquella lujosa alfombra, sólo se dedicó a seguir llorando su desgracia, había perdió la noción del tiempo pero el hipido constante y el ardor en sus ojos le indicaba que había estado llorando demasiado tiempo.

Naruto ¿estaría vivo?

— ¿Qué haces aquí? —murmuro algo nerviosa mientras intentaba acomodar su rostro.

—Vine por ti— sonrió Naruto mientras se acercaba a ella.

Al verlo su corazón latió nerviosamente feliz, mientras que cuerpo pedía a gritos acercarse al de él. Pero la razón le informo el hecho de que aquello estaba mal ella debía protegerlo. Si seguían con aquello, él moriría a manos del consejo o quizás a manos de su hermano.

—Tienes que comprenderlo yo ya no te quiero—murmuro, sabía que aquello era una mentira pero era por su bien.

— ¿no me quieres? —Gritó enojado—.Es eso o sueles jugar con los sentimientos de los demás.

—Yo no, entiéndelo ya no podemos—murmuro mientras me abrazaba a él.

—Te amo y no renunciare a ti—murmuró mientras me besaba—Lo siento—exclamó mientras sentía como todo a mi alrededor se oscurecía.

Algo húmedo en su abdomen le llamo atención, sin haber tenido que utilizar su olfato instintivamente percibió el exquisito olor a sangre fresca. A pesar de la tentación que suponía levanto mi mano y más que la tentación, el horror, se apodero de su cuerpo, aquella sangre le pertenecía a Naruto.

Cuando levanto el cuerpo de Naruto pudo apreciar con horror como esté, tenía una herida en su abdomen.

—Perdóname—murmuró Naruto mientras tocia sangre—.Siento haberte ocasionado problemas, pero aún así, no me arrepiento, te amo.

—Estúpido quería evitar esto, ¿qué hare ahora? no me puedes dejar— exclamo alterada, en momentos como aquellos odiaba el ser un vampiro a pesar de todo el dolor que sentía no podía expresarlo con lágrimas.

Desesperada intento buscar la fuente de la herida, impresionada saco de la herida una bala de plata.

— ¿Sasuke vino tras nosotros? —murmure, intentando detener la hemorragia de Naruto.

Aquella tarea era la más difícil, ya que el olor de la sangre era una enorme tentación para ella.

—Ya no te preocupes, moriré, siento tanto esto— murmuró Naruto mientras tomaba su mano y la besaba— Hinata había soñado con el hecho de vivir juntos para siempre, pero este es el final para mí—murmuró mientras cerraba sus ojos.

El que su corazón comenzara a latir tan lento, le altero por completo—Si comenzaste esto, no te dejare morir ya no te alegaras de mi—murmuro enojada mientras mordía su cuello.

—Lo siento Naruto pero ya no serás más humano.

Continuara…..