Bien, el día de hoy no creo que hallan excusas suficientes para la tardanza; solo puedo decirles que por estos lados lados ha ocurrido una calamidad familiar y por ello he tardado en publicar, y como saben en aquellas situaciones hay que tener ciertos comportamientos, además de que uno deja de hacer ciertas cosas, es debido a ello la tardanza (honestamente uno no espera que eso ocurra de forma tan inesperada). Pero dejando de lado los detalles un tanto deprimentes lo mejor será enfocarnos en el capitulo de hoy; que puedo comentarles sobre este, pues a mi parecer no posee un tinte tan oscuro como los que venían atrás, sin embargo puedo asegurarles que es bastante impactante, ya que varias cosas se revelarán (no me maten por ello) y otras cosas tratarán de culminarse. También que este capitulo junto con el siguiente son el broche final de esta historia, puesto que el capitulo 30 es el epilogo; así que con ello puedo decirles: ¡Hitman ha llegado a su recta final!
Sobre el titulo del capitulo, este es una clara relación con una canción, que a mi parecer es la más hermosa de todo el álbum de This Is War; es por ello que he elegido para este capitulo, ya que esta canción es una muy especial para mi (es una de las pocas que logra estremecerme de esa forma); además de que la letra y la temática de ella son ¡Prácticamente perfectas! para la historia de hoy. Es por ello que el día y la canción de hoy es Hurricane (que se traduce como huracán) de 30 Seconds to Mars; es por ello que se las recomiendo como la banda sonora (y de preferencia la versión que tiene youtube en el canal oficial de la banda). ¡Puedo asegurarles que les gustará!
Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail, NO ME PERTENECEN; estos son de entera propiedad de Hiro Mashima (quien me tiene clamando porque sea viernes y pueda ver la OVA) yo solo los tomo prestados; además que no busco ningún tipo de beneficio monetario por ello.
"No importa cuantas veces me has dicho que querías irte
No importa cuantas respiraciones hagas, sigues sin poder respirar
No importa cuantas noches permanezcas despierta por el sonido de la lluvia venenosa
¿A dónde has ido? ¿A dónde has ido? ¿A dónde has ido?
A medida que los días pasan, la noche arde...
Las promesas que hicimos no fueron suficiente
Las oraciones que hemos rezado eran como una droga
Los secretos que sembramos nunca los sabremos
El amor que tuvimos, el amor que tuvimos
Tuvimos que dejarlo ir..."
Hurricane - 30 Seconds To Mars.
28. Hurricane.
"Porque aunque Alice trata de mantener la calma en ese momento, sus tristes recuerdos no se lo permiten, pues la soledad le hace sentir tan miserable como en antaño, porque el extrañar a su Cheshire le hace sentir de nuevo demasiado sola; porque sabe que el Jabberwocky ronda por el palacio tratando de devorar a su minino, es por ello que limpia las lagrimas que escapan por su mejillas y se prepara para su futuro escape. A su vez en algún lugar del ardiente inframundo el espartano exclama lleno de agotamiento, con su mente hecha trizas, con su cuerpo maltratado por el destino y con sus sueños aferrándose con ansiedad a sus pensamientos -¡Es el final!- grita Hades al tiempo que es acorralado por el guerrero, quien una sonrisa le observa pese a que su cuerpo ya no se tolere ni a si mismo –Soy como un huracán y ello nunca lo olvides- le dice mientras se prepara para su ultimo asalto, para su ultima batalla –Porque aunque muera jamás olvidare, porque aunque mienta jamás me arrepentiré…- En ese momento la bestia infernal le mira con el miedo invadiendo sus facciones -¡Porque en cuanto acabe este día la noche arderá!- es allí que tanto dios como mortal se preparan para el final, para el comienzo del fin. Cual huracán que persigue en secreto"
Se mordió los labios y trato de no emitir ningún sonido mientras trataba de comprender lo que paso, y a su vez intenta controlar toda la sangre que escapaba por uno de sus hombros "¡Maldita sea! ¿Cómo pude ser tan torpe?" se reprendió con fuerza, pues ahora su maldita presa había huido cual vil cobarde, mientras por su parte trataba de contener los mejor posible los quejidos que escapaban por sus labios "¡Demonios duele demasiado!" Procuro mantenerse tranquilo al tiempo que rememoraba los hechos ocurridos tan solo unos instantes atrás ¿Por qué había sido tan tonto? ¿Por qué se había dejado llevar por sus pensamientos distractores? ¿Por qué había hecho caso a su estúpido ego? Porque ciertamente era ello, que por enfocarse en su ego y en su ansiedad por acabar con esto rápidamente, porque por pensar en que al fin le pondría final a todo esto, no se fijo en la retorcida sonrisa que portaba la bestia en su rostro, no se percato de que apenas y había logrado herir levente al demonio, y de que mientras se acercaba a -terminar el trabajo- aquella criatura a la que nadie llamaría humano le apunto con su arma con mucho disimulo "Será mejor que no te ilusiones mucho chiquillo" soltó el demonio a la vez que una sonrisa perversa se deslizaba por su boca "Porque puede que ya no seas un mocoso llorón, pero sigues siendo un crio muy ingenuo" luego de enfocar todas sus atenciones en su enemigo, fue que sintió el olor y el calor que desprende la pólvora, rozar y desgarrar la piel de su cuerpo "Además te recuerdo una cosa pequeño" le observo levantarse con torpeza mientras sentía la sangre escarlata empapar sus ropas; "Que aquí quien posee alguna ventaja soy yo" En aquel instante las luces se fueron por unos momentos, los cuales las bestia aprovecho para escapar. "Aunque te reto crio de mierda ¡Si deseas que te diga donde esta la chica deberás de atraparme!" fue lo ultimo que logro escuchar entre la penumbras. Así que dejo de maldecirse mentalmente al mismo tiempo que ajustaba con fuerza la tela que quedaba de su camisa sobre la herida. No tenia tiempo que perder.
Trato de alejar aquellas desagradables ideas de su cabeza a la vez que su cuerpo se canso de forcejear con aquellos grilletes en vano ¿Volvería a verlo? ¿Todo terminaría con un final feliz? Se cuestionaba al mismo tiempo que mordía uno de sus labios con nerviosismo e intentaba imaginar aquel futuro un tanto lejano en donde podían sonreír con total libertad, aquel momento que podía degustar con un poco de gusto, un futuro en la distancia donde eran prácticamente felices, uno donde podía ver una hermosa casita en los suburbios, donde podía apreciar con su escasa imaginación, una hermosa familia con la persona que mas podía amar en todo este mundo terrenal; aquella dulce sonrisilla escapo de sus labios mientras contenía aquella desagradable sensación que le invadía con un poco de crueldad ¿Por qué todo lo que deseaba para su futuro estaba tan lejos? ¿Por qué el destino tenía que ser tan cruel? ¿Por qué todos sus deseos y anhelos le recordaban tanto a sus días de antaño? Esos días en los cuales correteaba feliz entre los dulces brazos protectores de su padre y escuchaba con dulzura las palabras de su madre; se reprendió un poco por dejar que todas aquellas memorias trataran de colarse en su consciencia, sin embargo, no podía evitarlo, no lograba que todos esos recuerdos volvieran a estar en lo mas profundo de su mente. "Pequeña niña no llores, después de todo servirás de algo en cuanto crezcas" Sin querer su cuerpo se estremeció en cuanto recordó las palabras dichas por la bestia en aquella fría noche de noviembre; "¡Pequeña mocosa te he tratado de la mejor forma posible! ¿Por qué me has traicionado? ¡Pudiste tenerlo todo!" sin poder evitarlo un escalofrió recorrió toda su columna en cuanto pudo recordar aquella horrible noche en particular, en el que pudo apreciar casi con detalle las horribles manos del demonio recorriendo su rostro y con el todo su cuerpo; y sin querer no pudo evitar derramar algunas lagrimas que se deslizaron por su fino cuello en el instante que su mente, y de paso toda su cordura recordaron aquella fatídica noche, esa en donde fue separada de su amado, esa en la que el demonio le hizo pagar su castigo de la forma mas deshonrosa posible, aquella noche en la que la distancia pudo escuchar los desgarradores gritos de su chico, esa noche en la que el mismísimo Satán le arrebato toda su inocencia, y de paso toda su cordura, mientras lloraba todo su infortunio en aquella oscura habitación; aquella noche en la que no solo perdió su valor sino también su libertad, esa trágica madrugada en la que su destino fue sellando entonces como el de cualquier otro juguete sexual. Aun así, pese a que sus lágrimas escaparan inmisericordes de sus ojos, aunque el pasado no pudiera borrarse, pese a que no pudiera cambiar el destino que corría con libertad por estos momentos, limpio las pocas lagrimas que quedaban con determinación; pues este no era el momento para lamentarse, no era el momento de llorar, sino todo lo contrario, era el momento de actuar y de planear un escape. Era el día en que dejaría de lamentarse y afrontaría al destino con valentía, sería el día en que lucharía sin tregua.
"Debo admitirlo pequeño crio ¡Eres mas fuerte de lo que pensé!" escucho salir de la boca del mismísimo demonio con aire agotado "Hm, no deberías de menospreciarme demonio" hablo con algo de torpeza, puesto que su cuerpo comenzaba a agotarse "Hablas con arrogancia mocoso ¿Acaso sabes que ya es el fin?" le observo preparan el ultimo cartucho de su revolver "Creo que si, supongo que todo tiene que acabar" preparo el suyo pese a su cuerpo le torturara, era el su ultimo cartucho en su poder "¿Podías imaginar que todo esto terminaría de esta forma?" pudo apreciar una maquiavélica sonrisa en el rostro de la bestia; "Sabía que sería así desde el día en el que me lo propuse" hablo sin rodeos, entre mas rápido finalizara todo mejor "¡¿Por qué no te mate en cuanto oportunidad?!" se observo cuestionarse con gesto perverso "Porque sabes que en cuanto lo hicieras, volvería del mismísimo Averno para terminar con esto" Sonrió con un poco de sarcasmo, la bestia le observo con severidad "¡Me entusiasma tu actitud muchacho!; es una completa lastima que no verás el día de mañana para decir lo mismo" logro escuchar el seguro del arma descender, preparo la suya con velocidad "Pues entonces este será el momento para que la noche arda" respiro en un intento por tranquilizarse, la mirada del demonio le seguía con gesto demente "¡Este es el fin!".
Y en aquellos instantes, esos pequeños momentos en donde las Moiras juegan con aire psicótico, cual doncellas encantadas en un baile hechizado, es que el destino se mueve a su antojo, es que el tiempo se maneja sin dirección alguna, son esos instantes en donde nuestra suerte y nuestro azar quedan suspendidos en la incertidumbre que crea Cronos para entretenerse; son aquellos momentos, en donde la vida y la muerte se entrelazan en una mórbida y delicada espiral, tan hermosa y peligrosa como una rosa roja, es en aquellas situaciones en donde entregamos todo de si mismos, nuestras almas, nuestros cuerpos y nuestros deseos a una entidad misteriosa y un tanto temible. Son aquellos instantes en donde los recuerdos y el presente se pueden tomar de las manos a través de un espejo de brillante diamante. -Respice post te! Hominem te esse memento! (¡Mira tras de ti! ¡Recuerda que eres un hombre!)- Es lo que algunos dirían, sin embargo, hay situaciones en las que nuestra propia mortalidad se deja de lado, hay circunstancias en las que nuestro trágico e inexorable destino se dejan atrás por cumplir otros deseos. No es simple venganza, no es un sencillo Talión, va mas allá de todo; es indescriptible, es inexplicable: -Memento Mori (Recuerda que morirás)- Es lo que pasa por su cabeza mientras todos los recuerdos se funden en uno, al tiempo que aprecia por ultima vez la sonrisa de la bestia, a la vez que observa su ultimo tiro, en el mismo momento que permite a su destino ser guiado por los mismísimos dioses. Y es allí, en esos efímeros segundos que logra degustar el final, que logra saborear el sabor de la victoria, pese a que esta posea un sabor similar al del metal oxidado; entonces deja a su cuerpo desplomarse en suelo del lugar mientras una sonrisa agotada se asoma por sus labios cubiertos ya de sangre reseca, al tiempo que dirige su vista al cuerpo inerte del demonio "¡Todo al fin acabo!" le dice al techo poco antes de empezar a ver borroso el lugar y dejar que su cuerpo descanse pese a que sabe que tiene que continuar un poco mas. Pues ¡este es el fin!, pues todo a culminado, y todo ha tenido su justo final, porque la vida esta enlazada de muchas formas; porque la vida es como un huracán, poderoso, arrasador y un tanto inclemente; y sin embargo, continuamos pese a lo que ella nos imponga, seguimos adelante pese a que el destino sea un tanto inestable, alterable, de difícil manejo y un poco perverso. Cual huracán que nos persigue en secreto.
¡1803 palabras! Este es oficialmente ¡El más extenso de todos! Porque creo que se lo han ganado, porque he tardado en estas ultimas semanas, y porque este es penúltimo capitulo de la historia. Que puedo decirles ¡La historia es para ustedes! y sin todos sus aportes esto no sería lo que es al día de hoy, una de mis historias favoritas y una de las historias a las cuales le he metido mucho empeño y dedicación: ¡Hitman Story es lo que ustedes has hecho de ella! ¡Muchísimas gracias! Gracias a todos los que comentan y todos aquellos que la tienen en sus favoritos ¡Infinitas gracias!
Así que cualquier, comentario, queja, berrinche porque llegamos casi al final o incluso intento suicida (?); pueden depositarlo en un lindo review. Y recuerden: ¡Un review hace a sus autores favoritos un poco mas felices! (y un autor feliz, es una mejor persona).
Nos leemos en la próxima entrega...
Pd: Canción del día: Hurricane de 30 Seconds To Mars; en mi opinión ¡La canción más hermosa de todo This Is War! Y es perfecta para el capitulo de hoy ¡Se los aseguro!
"No importa cuantas muertes muera, nunca lo olvidaré
No importa cuantas mentiras viva, nunca me arrepentiré
Hay un fuego dentro de este corazón amotinado a punto de estallar en llamas
¿Dónde está tu Dios? ¿Dónde está tu Dios? ¿Dónde está tu Dios?
Dime, ¿matarías para salvar una vida?
Dime, ¿matarías para demostrar que estás en lo cierto?
Explosión, explosión, fuego, que se queme todo
Este huracán nos persigue en secreto..."
Hurricane - 30 Seconds To Mars.
