Lo se, lo se desean matarme y en esta ocasión no hay disculpa que valga; por lo que iré directamente al grano y les diré: Este el el ultimo capitulo de la historia (pues el 30 es el epilogo), por lo que es un poco tranquilo y un tanto romántico ¡Es el final después de todo! Por lo que espero que les guste tanto como a mi (Aunque una parte de mi siente que no me quedo bien).

El titulo de hoy "The Phoenix" se origina por una razón, y es porque este capitulo en un capitulo de renacimiento, de resurgir ¡tal y como lo hace un fénix de sus cenizas! Es por ello que el capitulo porta tan particular nombre, pues con esta etapa finaliza no solo una historia sino también un montón de hecho trágicos que rodean la vida de esos dos ¡Deliora ha muerto! y con ello un nuevo comienzo surge. La canción para hoy es The Pendulous Fall de Kamelot, ya que considero que simplemente hermosa para el capitulo.

Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail, NO ME PERTENECEN, estos son de entera propiedad de Hiro Mashima (si fueran míos violaría a Musica y a Gray) yo solo los tomo prestado para culminar tan bella historia; además no deseo ningún tipo de ganancia monetaria por ello.

"Querías ser como una madre
Y cumpliste todo lo que prometiste
Como una buena amiga
En el abismo de la mente
Encontraste todo lo que podías
Pero todos tenemos corazones rotos que arreglar

Entonces te preguntaste donde termina el arco iris
Donde el mundo debe empezar..."

The Penduluos Fall - Kamelot.


29- The Phoenix.

"Así que la valiente Alice se arma de la poderosa espada vorpal y parte en camino a encontrarse con su particular minino, pero no logra alejar a la ansiedad y a su nerviosismo de sus pensamientos –Necesito encontrarlo- se dice mientras recorre los enredados pasillos del palacio del Jabberwocky, a la vez que con coraje y valentía se enfrenta al ejercito de la bestia, dejando que el filo de su espada pase por encima de quienes osan de bloquear su camino; y aunque siente un poco de miedo de recorrer los pasillos del lugar teñidos de carmesí, continua adelante sin detenerse ante nadie, pues esta vez luchará sin tregua. Al mismo tiempo en algún oscuro y recóndito pasaje el espartano busca con desespero a su amada diosa, y recorre los pasillos del lugar con su cuerpo hecho trizas y con su mente moviéndose mas por el deseo que por la propia voluntad; pero en el momento en el que la divisa a lo lejos que se olvida de todo lo demás, que deja de pensar en el cadáver de Hades que se deshace en ríos de lava, que se olvida de todas sus tragedias e incluso deja de pensar en que su cuerpo ya no puede mantenerse en pie; es en esos momentos que la estrecha entre sus brazos con dulzura, son esos instantes en donde le habla tiernamente al oído -¡Perdóname!- le dice con sutileza mientras la estrecha con ansiedad -¡Prometo nunca abandonarte de nuevo!- es allí que ella asiente con lagrimas en los ojos y él le abraza con mayor cariño. Porque ahora son libres, porque sus miedos se han ido; porque ahora y solo ahora pueden surgir de las cenizas, cual poderoso fénix"

Es en ese momento en el que escucha la puerta de aquel lugar al que puede llamar su prisión, que sus ojos brillan con ansiedad y su corazón palpita con emoción "¡Debe de ser Gray-sama!" Dijo a la nada mientras veía la puerta abrirse con un leve chirrido, con toda su disposición y con todo su deseo aguardando a ver a quien cruzaba por el umbral; aunque su gran emoción se vio truncada de repente, debido a que aquella persona que ahora ingresaba a la habitación, no era su amado sino uno de los tantos subordinados que tenia la bestia por toda la mansión; "Minerva ha muerto" le dijo el sujeto con gesto indiferente, por dentro no pudo contener la alegría que significaban aquellas palabras "Y como esa mujer ha muerto al fin podre tomar posesión de lo que me pertenece" en ese instante dejo de juguetear con la idea de que pronto vería a su amado y un gesto de temor se dibujo en su rostro "Así que espero Juvia-chan que seas una buena chica y te comportes muy bien ¡No querré reprenderte por ello!" Así que su cuerpo comenzó a alejarse de la otra figura en un intento por lograr distancia con aquella persona que le observaba con gesto libidinoso y llego de lujuria. Fue allí que sus pensamientos, se aferraban con deseo a una pequeña idea ¿Gray-sama no tardaría mucho o si?

Así que un quejido escapa de sus labios, seguido después por una sonora maldición, y de nuevo siente a sus piernas temblar para que un par de segundos después sienta el polvo y la tierra mezclarse con el sabor ferroso de su boca "¡Joder tienes que lograrlo!" se reprendió con un poco de recelo mientras trataba de ponerse en pie y ciertamente le estaba costando horrores hacerlo "¡Vamos! Tienes que hacerlo" dijo en un nuevo intento por levantarse al tiempo que trataba de controlar su agotado cuerpo, tembloroso y en su limite "Te esta esperando, ¡Juvia te espera!" dirigió su vista al cuerpo del demonio, que yacía inerte a unos pocos metros de su ser; "Una ultima vez y todo habrá terminado" un pie apoyándose en el suelo, seguido por el otro "Pero, ¡Por favor tenemos que lograrlo!" en ese instante logro apoyarse como pudo de uno le los muros de la habitación, mientras contenía las nauseas y el mareo inminente que le provocaba la acción; luego de ello una sonrisa escapo de sus labios y se planto en su rostro con alegría ¡Todo había acabado! Fue lo que pensó por unos segundos, al fin eran libres, por fin podría dormir sin el fantasma de sus pesadillas atormentándole en las noches, al fin podría despedirse de los días grises y saludar al futuro que se aproximaba con gesto agradable; "Juvia espérame, te prometo que estaré allí lo mas pronto posible" hablo con cansancio mientras con la mayor de todas las voluntades empezaba a moverse por los enormes pasillos de la mansión. Solo esperaba el poder llegar a tiempo.

"Juvia hará todo lo que usted desee" dijo con un tinte de coquetería y ternura en la voz, el sujeto frente a ella se relamía con perversa lujuria "¡Lo que desees mi pequeña niña!" comento al tiempo que se acercaba a su pequeña y dulce presa "Juvia solo pide que desate las esposas que le atan ¡Juvia le asegura que no escapará y que será muy buena!" aquella persona llena de deseo y excitación solo asintió casi con inercia al mismo tiempo que se acercaba a la señorita "Lo que usted desee bella mujer" le dijo mientras desataba las esposas de sus pequeñas muñecas y apreciaba con palpable deseo sus torneadas piernas; por su parte la chica no podía de dejar de pensar en aquella pequeña navaja que ocultaba en uno de sus muslos y también en aquella ocasión en particular que la recibió. "Juvia escúchame claramente" podía escucharle como si le hablara de nuevo "Se que la idea no te gusta, pero que es necesario que la tengas" pudo recordar con detalle aquella vez en la que le entrego aquella diminuta arma "Porque puede que exista alguna ocasión en la que no este allí y no pueda protegerte" recordó su flequillo sobre su cara y sus mejillas carmesí "Además, recuerda algo mas" su tono de voz firme, y sus ojos atentos "Si quieres causar mas daño, solo tienes que girarla en cuanto la claves" logro recordar sus palabras con detalle. Y fue en ese preciso instante en el que abrió sus ojos con calma y enfoco sus atenciones en la persona que empezaba a desabrochar los botones de su camisa sin prestarle mucha atención, para después acercar la diminuta arma a una de sus manos. Ahora solo tenia que esperar el momento indicado para atacar.

¿Estaría bien? ¿Tendría miedo? ¿Saldrían de esto? Fueron algunos cuestionamientos que se atravesaron por su cabeza, al tiempo que recorría los pasillos del lugar "No seas pesimista" pensó al tiempo que evitaba tropezar con todos los cadáveres que decoraban el pasillo y también trataba por los mayores medios el no caerse por su propio agotamiento "Juvia es una chica fuerte ¡Debe de estar a salvo!" se dijo en un intento de darse ánimos y a su vez un motivo para continuar; porque aunque no quisiera admitirlo, y se negara ha aceptarlo, en el estado que se encontraba no estaba muy seguro de cuanto mas podría durar en pie, no sabia con total certeza de que si podría continuar y que por cuanto tiempo lo haría. Solo esperaba el poder encontrarla pronto, así que continuo buscándola por los rincones de la segunda planta pese a se su respiración fuera agitada y su vista se nublara con cada paso que daba. Tenía un motivo para continuar y ese era su amada y dulce damita.

Por lo que empezó a correr en cuanto escucho el alarido lleno de dolor de aquel individuo mientras un pequeño charco tibio y escarlata se formaba bajo su cuerpo; aunque en esos momentos ese subordinado le importaba prácticamente nada "A Juvia le igual que muera" dijo a la nada al tiempo que empezaba a recorrer los pasillos del lugar con rapidez; pese a que el miedo le invadiera, aunque el asco le hiciera sentir nauseas en cuanto veía alguno de los desfigurados del lugar, incluso aunque su nariz sintiera el repugnante olor de la sangre seca impregnando las finas alfombras persas; por su parte que el mundo se destrozara y desapareciera por siempre "¿Gray-sama estará bien?" pensó con la ansiedad recorriendo por su cuerpo y con la esperanza de que su dulce chico volviera estrecharla como en antaño. Pero, sus pasos en seco en el momento que logro apreciar su imponente figura en la distancia; con sus ropas rasgadas, con sus vendajes empapados y con su cuerpo cubierto por sangre seca, heridas y moretones; "¿Gray-sama?" le dijo con ternura mientras podía observar los ojos de su chico mirarle. Justo en el momento en que pudo confirmar que era él y no otra de sus tantas alucinaciones fue que empezó a correr hasta que su cuerpo se aferro al de su chico con recelo y una ligeras lagrimas se resbalaron por sus mejillas "¡Juvia sabía que vendría por ella!"

En cuanto sintió sus brazos aferrarse a su cuerpo con dulzura, en cuanto logro percibir su dulce aroma a camelias y cerezos, y en cuanto logro escuchar su voz de ninfa, fue que se percato de que todo había acabado, de que toda su horrible tragedia había terminado y de que la bestia ahora residía en los abismos mas oscuros del tártaro; que dejo descansar a su mente de todo el ajetreo, que dejo de pensar como un asesino y se empeño en mirarle como un humano común y corriente "¡Prometí que jamás te abandonaría!" dijo con ternura a su odio "¡Juvia lo sabía, lo sabia!" le escucho decir mientras hundía su rostro en su cuello, se permitió mientras tanto el oler su embriagador perfume; "¡Lo siento!" comento mientras jugueteaba con algunos bucles desordenados de su cabello "Te prometo que jamás volveré a abandonarte" hablo despacio, ella sollozo un poco antes de besarle con ansiedad "No se disculpe Gray-sama" Limpio algunas de esas pequeñas tibias gotas mientras le observaba hablar "Juvia promete que tampoco lo abandonará nunca".

Así que se acomodo a su lado mientras entre sus manos sostenía aquel teléfono de color oscuro "Creo que tendrás que llamar a Natsu" le escucho decir con un poco de diversión al tiempo que le veía deslizar su cuerpo sobre el muro; pues estaba completamente segura de que ya no podría dar ni un paso mas "¿Podrías hacerlo por mi?" ella solo asintió, al tiempo que le veía recostar su cabeza sobre uno de sus hombros y caer en los brazos de Morfeo de inmediato; por lo que se quedo acariciando algunos mechones azabaches entre sus dedos mientras esperaba al otro lado de la línea alguna respuesta; "Vamos en camino" fue lo ultimo que le escucho decir a la mujer que contesto, por lo que se acomodo mejor mientras esperaba; ya que era lo único que podía hacer por ahora. Y aunque sin querer empiece a llorar, no logra contenerse, y aunque no sabe si llora por tristeza o alegría deja que todas sus emociones tengan al fin su merecido descanso, mientras acaricia la mejilla de su chico quien reposa con gesto pacifico sobre sus piernas. ¡Al fin todo ha terminado! Por fin todas las pesadillas se acabaron, por primera vez después de mucho tiempo las Moiras no pueden jugar con el destino, al fin los dioses no pueden interferir en sus vidas; por lo que se entrega a ese llanto agridulce, por lo que se permite experimentar aquella sensación tan ambivalente que no sentía hace mucho tiempo. Por lo que en cuanto logra ver a esa mujer de cabellos escarlatas y la pareja que le sigue a sus espaldas, es que agradece, desde lo más profundo de su alma a las deidades de los elíseos, es que abraza a su amado con ternura, cariño y ansiedad. Porque al fin todo ha terminado y porque después de tan horrible pesadilla digna del averno pueden cumplir todos sus sueños y todas sus expectativas. Porque a partir del día de hoy pueden renacer con libertad, ¡Porque desde esos mismísimos instantes pueden resurgir de sus cenizas cual poderoso fénix!


Y por ser el penúltimo capitulo (El epilogo sería el capitulo final) les concedo el capitulo mas largo de todos ¡2000 palabras! Y todas para ustedes, porque francamente no tengo palabras para agradecerles ¡Esto es suyo, es su regalo! Gracias a ustedes Hitman es lo que hoy en día ¡MUCHISIMAS GRACIAS!

Así que cualquier comentario, duda, sugerencia, queja, berrinche o intento suicida (?) pueden depositarlo en un bonito review. Y recuerden: ¡Un review hace a sus autores favoritos un poquito mas felices!

Nos leemos en la entrega final...

Pd: Como ya es tarde y caigo del sueño les dejo la canción del día, que es: The Pendulous Fall de Kamelot;¡Simplemente perfecta!

"En los sedimentos de la vida
En la comodidad de un cuchillo
Mantén la respiración
Y ruégale a Dios que no lleve mucho tiempo

Hay una manera de resolver todo
Aunque las posibilidades sean pequeñas
Vamos a volver
No lo pienses más
La vida es una caída pendular
Pero al menos vale la pena
Y pronto vamos a ir
Donde nadie pueda tocarnos..."

The Pendulous Fall - Kamelot.