Este drabble o quizá shot contiene 966 palabras, sin contar los títulos.


Paparazzi

Basado en una canción romántica


Haruka acababa de cumplir los veintitrés años cuando Rin se volvió famoso. El pelirrojo había ganado una de las olimpiadas, pero no era solo por eso que había llegado a la cima. Su rostro, tono de cabello y dentadura exótica le habían abierto las puertas a un mundo de fama distinto al planeado. A los veintidós años de edad, Rin se había vuelto un modelo exitoso.

Desde trajes de baños hasta líneas enteras de ropa a la moda, Rin vestía de todo y todo se le veía bien. Quizá era el tono pálido de su piel, que contrastaba a la perfección con cualquier color que le era impuesto. O tal vez ese cabello rojo, que lo hacía lucir atrevido junto a esa mirada carmín que de seguro había hecho explotar las hormonas de miles de chicas o chicos. Pero lo más hermoso de su imagen era su sonrisa. Esa sonrisa afilada y provocativa que prometía problemas y diversión. Una burla silenciosa a quien fuese quien veía sus imágenes.

Haru era el más grande fan del famoso Matsuoka, el primer fan que el chico había tenido desde siempre. Y la carrera que el joven pelirrojo había tomado mientras no participaba en las olimpiadas le había mantenido lejos por muchos días, fue entonces que Haru tomó la decisión de no dejar que el trabajo le alejara de su lado.

Un mes de curso fotográfico y Rin lo tomó inmediatamente como un fotógrafo personal. Haru viajó a cada parte que Rin mandaba para nuevos proyectos, nuevas marcas y nuevas fotos. Observó cada pose hecha por su novio a través de la lentilla de la cámara profesional que ahora colgaba siempre de su cuello. O al menos cuando no tenían una competencia de nado.

─Llegué ─la voz de Rin inundó sus oídos. Rápidamente se irguió sobre su cama y apagó la cámara. Tomó el marco de fotografía que descansaba en la cama junto a él y la escondió en el cajón de su cómoda.

─Bienvenido a casa ─se apresuró a decir mientras aparecía por el pasillo. El pelirrojo le dedicó una sonrisa cansada, descalzándose. Se quitó el reloj y los brazaletes para dejarlos en la mesa de entrada─. Pensé que vendrías hasta mañana, que la junta se había aplazado más de lo debido.

─Y lo hizo, por poco no alcanzo el último tren… Buena suerte que mi representante decidiera llevarme, si no, definitivamente hubiera tenido que quedarme en Saitama hasta mañana. Cinco horas de viaje hasta acá… ¿Por qué aún estás despierto?

─ ¿Bromeas? Son las siete de la mañana…

─ ¿Qué? ─Rin tomó su reloj y dejó que el aire escapara de sus pulmones─ Joder…

─ ¿No se supone que es tu día libre? ─Haru siguió a Rin hacia la salita mientras volvía a encender la cámara que colgaba en su cuello, el pelirrojo se dejó caer en el sofá, estirándose.

─Lo es, pero quería llegar y acostarme contigo a dormir un rato…

─Puedes dormir, si quieres. No me molesta ─el pelinegro se sentó a su lado y alzó la cámara, capturando la frustración en el rostro de Rin de forma digital.

─No tomes fotos…

─Anda, Rin ─se acomodó en el sofá y observó por la mirilla de la cámara─. Sonríe.

─ ¿Sabes? He estado pensando… Te has convertido en un fotógrafo bastante cotizado… ¿Por qué no fotografías a más famosos? De seguro te irá genial. Y la paga no es mala.

─No hay otra celebridad que quiera fotografiar, Rin. Eres el único que quiero que me ame, el único con quien quiero estar ─los ojos carmín del aludido se clavaron en las orbes azules de Haru. Soltó una suave risa y quitó la cámara de sus manos para después jalarle la camisa.

Sus labios se juntaron con suavidad, iniciando un beso tierno que la falta de tiempo juntos hizo ansiado. Rin terminó sentado en el regazo de su novio, abrazándole el cuello mientras sus lenguas se acariciaban mutuamente. Sonrió levemente cuando se separaron y comenzó a dejar besos cortos y castos en los labios del ojiazul. Haru le acarició la mejilla con una mano para después pegarlo a sí de nuevo.

Un flash iluminó a la pareja, entonces Rin se apartó, confuso. Luego irritado.

─ ¿Para qué has tomado una foto? ─se quejó intentando quitarle la cámara a Haru, quien la sostuvo con fuerza y observó la fotografía. Rin sí que era fotogénico.

─La subiré a internet, para que todos sepan que eres mío ─murmuró con seriedad. Rin alzó una ceja, echándose a un lado para quitarse del regazo de su novio.

─ ¿Eres idiota?

─Rin, quiero que sepa el mundo entero que, por más que escriban estúpidas historias de cualquier chica en un mundo fantasioso en donde son tus novias, por más que editen tus fotografías para que parezca que estás con ellas o por más que tú les digas que las amas, el mundo sepa que en realidad solo me amas a mí.

─ ¿Ja? ─sonrió ampliamente y le quitó la cámara de las manos─ Entiendo, egoísta. La subiré a mis redes. Y, por si las dudas… ─besó sus labios, capturando el inferior entre los propios y dándole un leve mordisco─ Solo te amo a ti.

Haru observó a Rin marcharse hacia la habitación, minutos después, una notificación alumbró su celular. La foto que se había tomado con el pelirrojo había sido publicada en una de las más famosas redes sociales. Las respuestas fueron inmediatas y Haru fue etiquetado por las fans de inmediato. Sonrió. Estaba seguro -porque había investigado mucho en las redes de fanáticos- que esa imagen daría inicio a millones de escritos fantasiosos sobre un joven, guapo y rico modelo que salía con su humilde camarógrafo.

Solo esperaba que esa fotografía demostrara el amor y devoción que se tenían el uno al otro.


¡Hola! Este drabble está basado en la canción, Paparazzi de Lady GaGa, esa fue la canción que el staff de Anteiku me proporcionó y... Bueno, incapaz de poner a Haru como un acosador en esta historia xd en fiiiin... Espero les haya gustado. Es bastante... pues AU, supongo. Pero... Vamos.

¡Rin para modelo! #ReinaPasiva