Sexta razón


Clases particulares

En colaboración con otro autor: KiwiSonata


El incesante sonido del reloj taladraba sus oídos conforme los segundos pasaban. El silencio por parte de ambos estaba al punto de ser incómodo, al menos para Rin. Afuera, el viento soplaba con el aviso de una nueva tormenta, pronosticada el día anterior. Podía quedarse a dormir ahí, a final de cuentas, era viernes.

Haru observaba su libreta con excesiva atención, golpeándose la barbilla con la goma del lápiz en una demostración de ansiedad. Rin quería arrancarse los cabellos, tomar aquella mano y obligarla a escribir. Pero tendría paciencia, por su novio. Haru le había aguantado mucho, sus lloriqueos, peleas, gritos, competencias, caprichos, su terquedad… Al diablo.

─ ¡Escribe la jodida frase de una vez! Solo es una miserable frasecilla de nada.

─La olvidé, dame un segundo ─murmuró en tono apacible. Rin apretó los labios, cambiando la posición en la que estaba sentado.

─ ¿Un segundo o una hora?

El pelinegro lo ignoró, buscando en su cerebro la clase que Rin acababa de darle. No podía recordar ni una sola cosa. No era porque Rin no fuera un buen maestro... era simplemente que Haruka definitivamente no era bueno con los idiomas.

Pero quería intentarlo. Por Rin.

Golpeó la mesa con su lápiz, deseando que el leve sonido que producía le ayudara a recordar. La frase tenía que estar ahí, en su mente, en algún lugar. Observó al pelirrojo brevemente, cayendo en cuenta de que él miraba hacia el ventanal. Suspiró frustrado, escribió lo primero que se le vino a la mente y volteó a ver a su novio.

─Ya ─los ojos de Rin se clavaron en los propios, haciéndole sentir algo tonto. Haru esperó a que el menor tomase la libreta.

El pelirrojo leyó lo que su novio había escrito y tuvo que retener un suspiro de frustración. Estaba seguro de que se lo había explicado correctamente, pero aparentemente no había sido suficiente y eso lo hacía sentir algo deprimido y molesto consigo mismo. Volvió a leer y tomó su bolígrafo.

I really likes me new car.

Haru ni siquiera manejaba. Él incluso había expresado anteriormente la indiferencia hacia los autos, ¿por qué escribiría sobre ellos?

Subrayó las palabras incorrectas y luego señaló "likes" en la oración.

─Cuando hablas en primera persona, entonces el verbo va en su forma base, por ello no es necesaria la "s" ─dijo Rin, el pelinegro asintió y luego el menor señaló "me"─. Para indicar propiedad en primera persona, se usa "my", de otra manera, esto sonaría algo como: A mi realmente le gusta yo auto. O parecido.

No era tan complicado de entender, ¿no? ¡Por supuesto que no! Pero el mayor no podía entender algo tan simple como aquello y al pelirrojo eso comenzaba a molestarle un poco. Escribió un par de frases más y Haruka las leyó, preguntó algunas cuantas cosas y después asintió para tomar su libreta y comenzar a escribir.

Rin tuvo suficiente tiempo como para levantarse, servir jugo en dos vasos, hacer un par de emparedados -debía amar a Haru enserio, porque le puso caballa al suyo- y volver a sentarse mientras Haru seguía moviendo su lápiz. El menor alcanzó a ver por el rabillo del ojo que Haru apenas llevaba cuatro líneas. Quiso suspirar, golpearlo con el libro o simplemente gritarle, más no lo hizo. Dio una gran mordida a su emparedado y observó el reloj. La hora de estudio se había alargado el triple y no habían logrado nada. O eso creía. Entonces, Haru soltó el lápiz y deslizó la libreta hasta Rin.

Los ojos carmesí repasaron las líneas mientras un suave sonrojo se posaba en sus mejillas. Asintió un par de veces.

─Esto está mejor.

"I really like mackarel, but I like more Rin. He is perfect. I think Rin is the most cutest thing of the world. Is really lovely, strong and its the most beautiful people that I know. But I want mackarel to dinner tonight."

Rin tendría que hacer más correcciones, pero su corazón latía tan rápido mientras observaba el texto que no quiso hacerlo, porque estaba ocupado saboreando los labios de su novio. Porque así amaba a Haru, con todas sus imperfecciones. Aunque eso solo lo hacía más perfecto.

Perfecto para él.