Doceava razón

Insomnio


La noche había caído como un manto oscuro sobre la ciudad de Sídney, Australia. Las luces de la habitación estaban apagadas, pero la luz de la ciudad se filtraba entre las delgadas cortinas del hotel. La razón por la que estaban ahí no era del todo comprendida por Haru, sumándole el hecho de que el estúpido nombre de chica que Rin poseía había causado que tuviesen que dormir en la misma cama, antes de tiempo. Haru soltó el aire y se giró hacia Rin, quién le había dado la espalda segundos atrás.

— ¿Podrías dejar de moverte? No me dejas dormir —chistó. Rin bufó en voz alta y volvió a darse la vuelta, encarando a Haru.

—No puedo dormir. No es cómodo.

— ¿Por qué? La cama está bien —Rin masculló entre dientes y desvió la mirada— ¿Qué? Rin, tú pediste la habitación.

— ¿Y eso qué? ¡La pedí por teléfono! Lo que no pedí, fue compartir sábanas contigo.

—Ve a por otra sábana, entonces.

— ¡Ese no es el punto, Nanase! Solo… ¡Ya duérmete, imbécil!

Haruka cerró los ojos y se dispuso a dormir, indispuesto a seguir discutiendo con el pelirrojo que, en ese momento, le miraba con incredulidad. ¿Cómo era capaz de dormir en una situación tan incómoda?

—Creo que tengo insomnio… —comentó. Haru chistó, abriendo los ojos e irguiéndose para sentarse a la orilla de la cama— ¿Tú también?

—No, yo tengo a un idiota que no deja de hablar y moverse. ¿Me trajiste hasta aquí para que no pudiera dormir?

—El único que no deja de hablar eres tú. Yo solo quiero dormir.

—Bien. ¿Por qué estás incómodo? ¿Sábanas?

—No exactamente…

En realidad, Rin no podía pegar ojo después de aquella declaración mediocre que había hecho momentos atrás. ¡No podía dormir tranquilo sabiendo que le había revelado a Haruka lo que pensaba de él! ¡Sus sentimientos! Vale, no había sido en plan amoroso, pero… Para él se sentía igual que si fuese de esa manera. Quizá se había pasado el rato pensándolo demasiado.

Haruka se dirigió a la ventana y la abrió, dejando que la brisa fresca de la noche le removiera el cabello y agitara las cortinas. Rin también se levantó y se acercó al lugar, recargándose en el marco para mirar hacia afuera.

— ¿Te vas a tirar?

—Rin, estás actuando como un idiota.

—Tú eres un idiota todo el tiempo —Haru apretó los labios ligeramente. De verdad, no le apetecía discutir en ese momento. Cerró los ojos y disfrutó el ambiente.

Tenía sueño, pero… Si miraba a Rin de reojo, podía ver sus ojos llenos de vida. Brillantes. Sin una pizca de cansancio. Quizá el hecho de que fuera Australia le tenía emocionado. Recargó la cabeza contra el marco y cruzó los brazos.

Rin suspiró. Vale, no podía mantener a Haru despierto con él toda la noche. Estuvo a punto de decírselo, pero, en cuanto se giró hacia él, le vio medianamente dormido. Rió suavemente, en burla, y le rodeó la cintura con el brazo desde enfrente, empujándolo hacia atrás y guiándolo a la cama para recostarlo.

Haru no rechistó, se dejó hacer. Realmente el viaje le había cansado. No tenía la misma energía que Rin en tierra. El pelirrojo sonrió y se acostó a su lado. Quizá era un aprovechado, pero realmente le avergonzaba hacer aquél tipo de cosas con Haru consciente. ¡No podía simplemente hacerlo si Haru le miraba! Se inclinó levemente sobre él y besó sus labios con delicadeza, aunque rápidamente, antes de volver a acomodarse, dándole la espalda.

Esa vez, sí durmió.


:'v necesito Drabbles acción. 12/70 y mi tiempo acaba el dos de enero. ¿Saben que frustrante es? ¡Estuve mil meses inactiva!