Luego de la controversia de Harry y su nombre puesto clandestinamente en el cáliz del fuego, Hermione empezó a pasar tiempo con Viktor Krum todas las noches. Eso no era problema para Hermione porque su nueva amiga Lidia siempre la cubría, aunque algunas noches de estudio con los chicos le insinuaba a Ron que ella estaba viendo a alguien más y Ron se molestaba. Esto les causaba gracia a Harry y a Lidia.
Una noche fría, Lidia se acostó en su cama mientras abría algunas cartas que recibía todas las semanas de parte de sus padres y sorpresivamente de Draco. Hermione era la única que sabía de las cartas de Draco, algunas veces Lidia las compartía con ella y Hermione le contaba todo sobre Viktor Krum. Ambas chicas que una vez fueron solitarias pasaron a ser confidentes la una de la otra, fue un cambio maravilloso para las dos puesto que nunca tenían con quien hablar ni en quien confiar.
"Asique... ¿cómo te fue con Viktor?"- pregunto Lidia a Hermione mientras colocaba a un lado sus cartas.
"No sabes Lidia, es lo más maravilloso... súper inteligente, hablamos de libros todo el tiempo y está fascinado de mi vida normal y del colegio al que asistía con muggles y de las materias que yo daba, incluso le explique algunas" - contaba Hermione mientras suspiraba como toda quinceañera enamorada y Lidia escuchaba sonriendo emocionada- "¡Ay Lidia, es la primera vez que me siento tan cómoda!"
"¿Pero aún no han hecho nada, no te ha besado ni nada?" - pregunto Lidia con curiosidad, la cara de Hermione se iluminó.
"¡LO HIZO!"- exclamo Hermione sintiéndose en las nubes de solo recordarlo, Lidia cubrió su boca ahogando un grito de emoción- "Ayer y hoy, ¡es tan fantástico! ¡Besa tan bien! Se me pone la piel de gallina"- suspiraba la castaña, ambas rieron. Hermione se calmo y se tornó algo más seria- "¿y qué has sabido de Malfoy?"
Lidia suspiró, aun estaba algo confundida al respecto.
"Bueno, me escribió otra carta. Quiere que nos veamos pero creo que no iré a verlo"-respondió Lidia con la voz apagada.
"Pero ve, yo te cubro. Les diré a Harry y Ron que tenemos que hacer muchos deberes y no podemos ir a Hogsmade" – le propuso su amiga.
"¿En serio?"- le pregunto sorprendida Lidia, ella sabe que Hermione aborrece a Draco con todas sus fuerzas pero su amiga está en total deuda con ella.
"Claro, tu siempre me haces favores… ahora me toca a mí. No creas que lo hago porque quiero mucho a ese Malfoy"- le advirtió Hermione con la voz seria, Lidia sonrió de oreja a oreja.
"¡Gracias, Hermione! ¡Eres la mejor!"- exclamó Lidia abalanzándose sobre Hermione y la abrazo.
"´Tú también amiga" - respondió Hermione abrazándola de vuelta.
Las chicas volvieron a sus respectivas camas y dormir, se tenían que levantar temprano en la mañana para que Lidia saliera antes e ir a Hogsmeade para verse con Draco sin ningún problema.
Al día siguiente, Lidia despertó temprano, se ducho y bajo a desayunar con Hermione pero no tenía mucho apetito por los nervios que la mataban. Regresó al cuarto a vestirse para verse con Draco. Entre ella y Hermione eligieron unos skinny jeans, zapatos bajos escarchados negros, una blusa blanca ceñida a cuerpo y cuello "V" y encima un abrigo delgado negro. Se maquillo lo mejor que pudo y se fue.
Al llegar a Hogmeade, vio unos alumnos que habían llegado antes que ella y algunos lugareños. Caminó confundida, buscando local por local hasta el Salón de Té de Madame Tutipié, muy visitado por las jóvenes parejas para comer y charlar, especialmente en San Valentín. Entro al lugar, miro entre las mesas y ahí estaba Draco esperándola, tan elegante como siempre vestido de negro de pies a cabeza. Lidia se acercó nerviosa, sintió esas mariposas molestas en su estómago y sus manos le sudaban.
"Hola" –saludó de forma tímida a Draco, el cual se levantó de la silla como todo un caballero y le sonrió al verla.
"Te estaba esperando, pensé que no vendrías" - dijo removiendo una silla para que Lidia se sentara y la acomodó y luego se sentó. La miró y sonrió- "estás hermosa".
"Gracias"- le agradeció Lidia acomodando su cabello detrás de su oreja y sonrojándose. Se aclaró la garganta y le miro a esos ojos grises- "¿De qué querías hablar?"
"Bueno, quería disculparme por no haberte dicho lo de Pansy y yo, pero se acabó y pues siento que empecé mal contigo y me gustaría que me conocieras mejor ahora que no tenemos distracciones"- dijo Draco mientras miraba seductoramente a Lidia. Ella sentía que le iba a dar un infarto.
"Draco, tú no tienes que darme explicaciones. Es tu vida privada y yo acababa de llegar a este lugar y es normal que tuvieras tu relación..." – decía Lidia hasta que fue interrumpida porque Draco se acercó a ella y le coloco su dedo en los labios para callarla.
"Lidia, sólo dame la oportunidad" - dijo mientras mantenía su dedo sobre los labios de Lidia - "sólo dime que sí, Lidia"
"P-pero no entiendo"- balbuceo nerviosa la chica retirando la mano de Draco- "¿Por qué quieres oportunidad? ¿Oportunidad de qué? No somos nada, solo conocidos"- continuo extrañada.
"Oportunidad de esto"- respondió Draco tomando el rostro de Lidia y aprisionó los labios de ella contra los suyos con fuerza. Lidia respondió el beso contentísima, se dejó llevar por la pasión del rubio al besar.
Acariciaron sus labios en un dulce danzar, fue tierno y húmedo. Él probo esos delgados labios de la chica que lo tenía loco, que lo hacía pensar diferente y de la que sentía una conexión tan poderosa que no había sentido jamás. Ella sentía que eran los únicos en el lugar, como si no hubiera nadie a su alrededor, podía sentir como el piso se retirara de sus pies, como si flotara en las nubes, sentía un hormigueo en sus labios y la suavidad de ese rubio.
Pasaron toda la tarde paseándose por Hogsmeade, Draco intentó varias veces tomarla de la mano pero ella no se atrevían aún. Coqueteaban mucho, sus miradas lo decían todo para aquel que los viera pasar, él le acariciaba el rostro cada vez que podía o su cabello, le decía cosas graciosas y reían mucho. Ella le robaba sonrisas con algunas ocurrencias que le decía o con simplemente ser tierna e inocente, Draco no podía creer lo mucho que se estaba enamorando de Lidia en una sola tarde, era como si la conociera de hace miles de años.
Pasaron por una joyería mágica, ella no le presto mucha atención pero decidieron entrar, sólo a mirar. Lidia se entretuvo mirando unos pendientes de oro en formas extrañas, y de repente aparece Draco y la abraza por detrás.
"Espero te guste"- le susurro al oído sacando un cofre de terciopelo azul marino con las iniciales D&L en color plata.
Lidia se sorprendió al ver ese cofre, miro a Draco quien se puso a su lado pero él le sonreía de medio lado. Volvió a mirar el cofre que tenía en frente y lo abrió. Sus ojos se abrieron como platos, miro a Draco nuevamente y sacó un hermoso collar de oro blanco con un dije de corazón hueco y en el medio había una esmeralda que flotaba en el aire.
"¡Es- es-es hermoso!"- exclamo emocionada y muy sorprendida- "Pero no debiste Draco apenas nos conocemos"- volvió a decir apenada con el chico.
"Es sólo un regalo que mande a hacer unos meses atrás y esperaba poder dártelo en el baile. Debo confesar que la emoción de dártelo ahora era demasiada asique ya que estábamos por aquí, quería dártelo ya" -dijo Draco sonriendo- "El cofre tiene nuestras iniciales para que siempre lo recuerdes"
Lidia le sonrió y abrazo a Draco pero luego recordó algo que el chico había dicho hace unos momentos y se separo de él lentamente.
"Un momento…¿Dármelo en el baile?"- preguntó Lidia confundida
"Bueno, habrás escuchado del baile que harán y quería saber pues… si querías ser mi pareja" - respondió Draco colocándole el collar a Lidia.
"¡Claro que quiero!" - Lidia respondió girando al sentir que ya le había puesto el collar.
"Gracias por hacerme tan felíz"- dijo Draco al fin mirándola como si fuera lo más delicado que haya tenido frente a él- "Espero que a tus amigos no les moleste"
"Si me quieren, me apoyan"- respondió Lidia sonriendo.
Al caer la tarde, Lidia se dirigió a la sala común de Griffindor. Se encontró a Hermione, Harry y Ron quienes estaban revisando algunos pergaminos, Ron bostezaba y pestañeaba, Hermione lo golpeo con uno de los libros y despertó abruptamente. Los tres alzaron la vista al ver que entraba su amiga con una expresión soñadora y acariciando un collar.
"¿Por qué ella si salió y tú nos tienes atrapados aquí?" – se quejó molesto Ron dirigiéndose a Hermione.
"¡Pues porque ella no es burra como tú! Además, ella termino esto hace milenios al igual que yo, pero ustedes par de irresponsables no y yo me quede a hacerles el favor para que no reprueben"- respondió Hermione con aires de grandeza.
"¿Es eso un corazón flotante?"- pregunto Ron sorprendido señalando el nuevo collar de oro blanco con la esmeralda flotando en medio del corazón hueco. Lidia palideció- "son muy raros e increíblemente costosos. Mi madre sueña con tener uno de esos"
"Ah, si supongo que sí" - respondió Lidia algo apenada, ya que no quería que indagaran en el tema.
"¿Como cuánto cuesta uno de esos?" - peguntó Harry con curiosidad, soñando si podía regalarle uno a Cho para romper el hielo entre ellos dos.
"¡1,000 galeones!" - constestó Ron- "¿Cómo conseguiste eso?" - preguntó dirigiéndose a Lidia
"Un regalo"- dijo Lidia tajante- "Estoy cansada creo que subiré a descansar"- mintió, Hermione entendió la indirecta.
"Te acompaño"- dijo Hermione levantándose del sillón de un salto y arrastró a Lidia hasta el cuarto a toda prisa.
"¿QUIÉN RAYOS TE DIÓ ESO? ¿QUIEN CREO QUE FUE?" - chillo Hermione hiperventilando
"¡Sí, pero no sabía que fuera tan costoso! ¡De haber sabido no lo hubiera aceptado!" -exclamó Lidia mientras tocaba su hermoso collar aun más apenada al pensar que Draco había pagado tanto dinero.
"Bueno pero enséñame eso"- dijo Hermione mientras agarraba el collar que Lidia tenía colgando- "¡Vaya! quién lo diría. Draco todo un caballero"
"Uf eso no es todo... somos pareja para el baile"- respondió Lidia emocionada-
"¡Estas loca! ¿En serio?" - grito Hermione saltando, pero recordó un leve detalle asique se detuvo de golpe-"Un momento... pero...¿cómo harás con los chicos?"
"Yo me las arreglo. Además, se le pasará" - dijo Lidia despreocupada – "¿Y tú? ¿No irás?"
"Sí, pero debe ser secreto... Es Viktor Krum"- dijo Hermione susurrando.
Ambas gritaron emocionadas, tomándose de las manos y saltando como dos típicas adolescentes.
"Bueno, la próxima salida vamos de compras"- dijo Lidia al fin.
"¡Obvio! Necesito tu opinión, es que a mi lo de vestirse y moda no se me da mucho pero a ti sí"- dijo Hermione.
