Al día siguiente el Expreso de Hogwarts partía al andén 9 3/4 de King's Cross del Londres muggle para que cada estudiante se dirigiera a sus respectivos hogares. El viaje para Lidia fue tranquilo, sus amigos viajaron juntos pero ella decidió ir con Draco. A Ron y Harry no les gustó esa idea pero Hermione la apoyaba a pesar de todo lo que vivió con ese Slytherin.

Cuando llegaron al andén, Lidia se despidió de sus amigos y prometió escribirles seguido, tomó la mano de Draco que la esperaba a un costado del círculo de sus amigos con los brazos cruzados y apoyado en una columna. Al terminar de despedirse de su nuevo grupo de amigos, se acercó a Draco, éste le extendió su mano y ella la tomo, se fueron caminando juntos a buscar a sus padres.

Ambas familias los esperaban juntos, los cuatro estaban platicando de forma amena. Cuando sus padres vieron que ambos chicos venían juntos sonrieron de felicidad, especialmente la madre de Lidia y la señora Narcissa Malfoy, ya que para ellas esa relación sería una perfecta alianza entre dos familias tan destacadas.

"Despídanse que hay que regresar a casa"- dijo el padre de Draco.

Draco aparto un poco a Lidia de sus familiares para tener algo de más privacidad pero podía sentir la mirada clavada en su nuca de los cuatro. Se detuvieron en medio de la multitud y detrás de una columna que los escondía con facilidad.

"Te veré pronto"- dijo Draco arqueando una ceja y sonriendo con deseo.

"Escríbeme y visítame si puedes" - le pidió Lidia sonriendo con algo de vergüenza porque podía ver a sus madres hablando y mirando a su dirección.

"Claro"- respondió Draco sonriendo de medio lado.

La tomo por la cintura y haló de su cuerpo para aferrarlo al suyo, miro de forma intensa a los ojos avellana de la chica española, la beso tiernamente pero con mucho deseo. Sus labios se acariciaron por unos minutos para despedirse con la esperanza de volver a verse durante las vacaciones. Luego, el chico se apartó de ella un poco

"Extráñame"- le pidió el Slytherin rubio guiñándole un ojo.

Lidia regreso con sus padres y miró por última vez a su rubio irse con sus padres, como lo iba a extrañar, esas noches en las que se escapaban para besarse, el baile, las reconciliaciones y la mejor noche de todas... en su dormitorio.

Al regresar a la mansión Barcasnegras pudo notar a su madre algo nerviosa, casi no hablo durante la cena y su padre tenía la expresión de que algo le preocupaba y le molestaba. Algo no andaba bien ese día, algo sucedió en su ausencia. Lidia no había ido para Navidad porque sus padres le habían dicho que no podían recibirla por los anexos y arreglos de la mansión pero noto que no había cambiado en nada, todo seguía en su lugar.

"¿Tuviste un buen año?" - pregunto su padre fríamente cortando un pedazo de su carne.

"Si, aunque pasaron una serie de cosas extrañas pero supongo que ustedes ya están enterados" - contestó Lidia. Sus padres no respondieron.

"Me entere que conoces al tal Harry Potter"- comento su padre, su madre comenzó a ponerse nerviosa.

"Sí es un buen amigo"- respondió Lidia.

"Tu madre y yo pensamos que debido a lo sucedido últimamente y que ese Potter ha estado involucrado, además de las amistades de él... pensamos que deberías mantener cierta distancia y elijas mejor a tus amistades" - dijo su padre algo molesto.

"Harry es buena persona, igual que Ron y Hermione, ella es brillante. Además, tengo más amistades como Draco"- dijo Lidia enojada- "¿No querían que estuviera con él?"

"Claro que sí, no me malinterpretes querida. Draco es lo mejor chico que tiene Hogwarts, pero pensamos que la amistad con tus otros amigos ponen en peligro a tu familia y a ti misma"- respondió su padre- "Hemos hablado con los Malfoy y hemos hecho una excelente amistad y pensamos no traicionarlos" – volvió a decir el señor Barcasnegras, Lidia noto como los ojos de su madre se inundaban de lágrimas.

"¿A qué te refieres con traicionar a los Malfoy?"- preguntó Lidia muy preocupada.

"Sólo digamos que hay que escoger bien nuestro lugar y nuestras amistades con lo sucedido"- esta vez hablo su madre con la voz temblorosa- "Digamos que tiempos oscuros se avecinan y hay que estar en el lugar correcto"

Lidia trago saliva con dificultad. Temió por sus padres y la peligrosa relación con los Malfoy, era cierto todo lo que se rumoraba en Hogwarts. Los Malfoy tienen pésima reputación por ser parte de los llamados "mortífagos" pero fueron perdonados por revelar cierta información. Algo ocurrió durante su ausencia y ella sabía que simplemente algo andaba muy mal, y los Malfoy tenían que ver con esto.

Esa noche al terminar su cena, subió directamente a su cuarto, tomó un pergamino y su pluma, le mando una lechuza a Hermione contándole lo sucedido.