Perspectiva de Lidia

Draco y yo nos dispusimos a salir de la Sala de Menesteres, la verdad no quería irme de ahí porque no tenía ganas de enfrentarme a Hermione y su extenso interrogatorio, pero todo lo que hacemos en esta vida tiene consecuencias, especialmente si se trata de alguien como mi queridísima y única amiga. ¡Oh, y me olvidaba! Posiblemente Ron y Harry también me llenen de preguntas que me rehusaré a responder.

Draco ordeno a Kreacher que fuera a nuestros respectivos armarios a buscar nuestra ropa para el domingo, por suerte yo tengo todo ordenado por conjuntos de qué va con qué. Soy más ordenada que Hermione asique se imaginaran lo grave que es el asunto del orden para mí.

Bajamos al Gran Comedor tomados de la mano como toda una pareja de novios. Él quería hacerlo oficial frente a todo el mundo sin importar nada, ni lo que las demás personas dijeran, especialmente los de nuestras casas. Estaba algo nerviosa al respecto, Ron y Harry no aceptan mucho esto, pero que vaya de la mano con su peor enemigo escolar será lo peor, pero si son mis amigos deben aceptar mi situación y mis sentimientos. Cuando uno ama, no mandas en el corazón y no tienes más remedio que aceptarlo.

Antes de entrar al Gran Comedor, Draco se detuvo en la entrada, giro sobre si mismo para mirarme a la cara. Yo me detuve con él.

"¿Lista?"- me pregunto sonriéndome, como si pudiera leer mis preocupaciones.

"Lista"- le respondí esbozando una gran sonrisa.

Él se inclino a mi rostro y me dio un pequeño beso en la frente, me volvió a mirar y me volvió a sonreír tiernamente. Sentía mariposas en mi estómago y podía imaginar las expresiones de Ron y Harry al vernos, incluso a Hermione no le agradaría esto pero ella siempre se ha mostrado parcial en este asunto. Suspire antes de entrar y caminamos.

Cuando entramos al comedor, los estudiantes estaban tranquilos hablando y comiendo, pero a medida que íbamos adentrándonos, todas las cabezas que estaban almorzando giraron a nosotros. Mi corazón se quería salir, los miraba con el rabillo del ojo. Pude ver expresiones de desaprobación y otras de asombro, escuche murmullos en el salón de todas las casas, y eso que no estaba abarrotado como siempre a esta hora.

"Todos nos están mirando"- le dije a Draco algo nerviosa.

"Yo no oigo nada, sólo a ti"- me respondió mirándome a los ojos con ternura.

Me acompañó hasta mi mesa, justo donde estaban mis amigos, ellos observándonos con desaprobación, especialmente Ron. Nos detuvimos para que yo me pudiera sentar y Draco me detuvo, me rodeo con sus brazos fuertemente por la cintura y me besó rápidamente en los labios frente a todos, me soltó y me guiño un ojo. Harry y Hermione abrieron la boca asombrados por el espectáculo, Ron puso cara de asco y Pansy golpeo la mesa y se retiro del comedor.

"Nos vemos luego"- me dijo despidiéndose con un último beso en mis labios y se fue hacia su mesa.

Me senté casi sin equilibrio, como si me hubieran quitado el piso de mis pies. Miraba a mi plato sin comentar nada hasta que Ron lo hizo.

"¿Qué demonios fue eso? ¿Por qué te andas besuqueando con el asqueroso ese?"- me reclamo Ron.

"No es de tu incumbencia con quién me besuquee"- le respondí enojada alzando la vista hasta mi amigo.

"Harry esto no debe seguir, ella tiene que entrar en razón. ¿Cómo puede besuquearse con esa… cosa? Él nos ha hecho la vida de cuadritos siempre y ella… ella… ella lo besuquea"- dijo Ron perdiendo los estribos y acalorado- "Creo que vomitare si vuelvo a ver eso"-volvió a decir esta vez asqueado.

"No metas a Harry. Nadie tiene por qué entrometerse, ni tu, ni Harry, ni Hermione, ni nadie. Yo sé lo que hago y él me ha demostrado que es totalmente diferente a lo que muestra ser"- le respondí enojada dándole un sorbo a mi jugo de manzana con canela y volví a decir- "Draco jamás me ha preguntado o comentado algo de Harry, ninguno de los dos se mete con las amistades del otro. Yo le pedí que los respete, al menos en mi presencia y así lo hará".

"Lidia, yo no estoy de acuerdo con esto y no puedo negar que me preocupa tu relación con Malfoy por su padre y la relación con ya sabes quién y su regreso"- dijo Harry seriamente- "pero prometo no entrometerme en nada, seré parcial ante esto y no opinare nada. Si Malfoy insulta a alguno de nosotros no respondo y no quiero que eso cree enemistades"

"Te prometo que nunca revelare nada ante él y ante nadie. Harry ustedes son mis amigos y jamás los defraudaría pero entiéndanme… las relaciones amorosas no tienen nada ver con nuestra amistad. Yo entiendo que si él algún día ofende a Hermione o a alguno de ustedes yo no me opondré a que tomen cartas en el asunto, no puedo responder por los actos negativos que él haga"-le respondí a Harry seriamente.

La discusión termino, sé que será muy difícil seguir con esto pero me mantendré al margen en cuanto a las actuaciones que llegue a tener Draco con ellos.

Hermione me miraba extraño y detenidamente durante el almuerzo, no entendía el por qué pero luego recordé que no fui al dormitorio por mucho tiempo asique es probablemente que sea por eso. Por suerte ella no menciono absolutamente nada, es mi amiga y nunca revelaría algo negativo de mí. Cuando terminé de meterme el último bocado de filete de pescado, Hermione me miro y me dijo:

"Lidia, tenemos un asunto en la biblioteca ¿vamos?"- me pregunto Hermione mirando hacia la puerta del comedor. Entendí su indirecta, quería bombardearme en preguntas.

"Sí, claro"- le respondí y nos levantamos de la mesa al mismo tiempo.

Hermione me tomo del brazo con fuerza y salimos casi corriendo del comedor, intente darle una mirada a Draco y él me miro confundido. Cuando llegamos a la escalera del Gran Comedor, nos detuvimos al pie de la misma.

"¿Dónde rayos estabas? ¿Tienes idea de lo mucho que me preocupe? ¿Tienes idea de por dónde no te busque?"- exclamo Hermione muy enojada- "¡Lidia, casi me da un ataque! ¡Todos preguntaban por ti y no sabía qué demonios decir!"

"Hermione, yo…"- intente decir pero ella continuo interrumpiéndome

"¡Si no fuera por la estúpida de la cara de bulldog esa no hubiera sabido que estabas con el asqueroso de Malfoy! ¡Estaba a punto de ir con Dumbledore! Incluso robe el maldito Mapa Merodeador de Harry"- grito Hermione

"¡Hermione basta! Discúlpame ¿está bien? Sí, debí decirte que estaba con Draco… no con el asqueroso Malfoy, es Draco ¿ok?"- tenía que defenderlo, es mi novio- "Pero en serio, Hermione, discúlpame"- le pedí a mi gran amiga.

"De acuerdo"- respondió Hermione rodando sus ojos.

Me acerque a ella emocionada y la abrace, luego me aleje un poco de ella y me miro extraño de pie a cabeza.

"¿Qué? ¿Qué tengo?"- le pregunte confundida al ver la manera como me miraba.

"Te ves extraña… te ves como radiante… como…"- Hermione no termino de decir hasta que abrió la boca tan enorme del asombro, me tomo del brazo y me arrastro a una esquina más apartada de las personas y donde no hubieran cuadros chismosos.

"¡Maldita zorra! ¡Te acostaste con Malfoy!"- exclamo en voz baja Hermione tapándose la boca.

"¡Oye! ¿Por qué me dijiste eso? ¡Qué mala!"- le reclame sonriendo pero algo ofendida.

"¿Lo hiciste?"- me pregunto- "¡Sí! ¡Lo hiciste! ¡Lo sabía! ¡Lo sabia! Ay, Lidia, pienso que estas jugando con fuego. Yo sé que lo amas pero no sé si sea buena idea, digo ya lo hiciste pero sólo te pido que tengas mucho cuidado".

"Yo no te he dicho nada, Hermione. Ni siquiera me has dejado responderte"- le reclame riendo

"¡Bueno habla! ¿Lo hiciste o no? Por la preocupación que me hiciste pasar debes decirme"- respondió Hermione defendiéndose

"Está bien, está bien… sí lo hicimos"- le respondí y ella soltó un grito ahogado pero cubrió su boca para que nadie la escuchara.

"Me tienes que contar"- me ordeno.

Le conté todo, con lujo de detalles y ella me escucho todo lo que le dije sin interrupciones ni comentarios negativos. Ella estaba asombrada con lo que sucedía, no podía creerme que Draco Malfoy fuera todo un caballero en la cama.

Pasaron los días y los meses, seguíamos haciendo prácticas de Defensa Contra las Artes Oscuras en la Sala de Menesteres con nuestro gran profesor Harry Potter. Me gustaba esa bromita mental que me hacía para mi misma. La inepta de la profesora Umbridge seguía igual, sólo leer libros como de niños sobre tonterías y castigos físicos si tan siquiera hacías una pregunta sobre cualquier tema.

Seguí con mis fines de semana durmiendo con Draco en la sala de Menesteres, todos los sábados en la noche y amanecíamos hasta el domingo juntos para luego bajar a desayunar. Hermione ya lo sabía asique ya no me esperaba despierta.

Durante todo este tiempo no hemos hecho el amor, preferí no hacerlo más porque tenía razón Hermione, tengo que conocerlo más y siento que él me esconde algo que no me quiere decir. Asique, todo este tiempo nos la pasamos estudiando muy duro todas las noches para el T.I.M.O. y me di cuenta que Draco es muy dedicado al estudio, muy inteligente y tiene notas impecables, tan buenas como las mías pero Hermione nos gana.

"¿Por qué molestas a Hermione?"- le pregunte un sábado que estábamos estudiando en la Sala de Menesteres.

"¿A quién?"- me pregunto confundido poniendo su pluma a un lado- "Ah, Granger"- dijo cayendo en cuenta.

"Sí, Hermione Granger. No entiendo porque la molestas tanto si tu eres tan sabelotodo como ella y tienes excelentes notas"- le respondí.

"Lidia ¿te acuerdas que dijimos que nada de decir cosas hirientes sobre tus amistades?"- me pregunto sarcásticamente.

"Sí, lo recuerdo ¿Por qué?"- le pregunte confundida

"Bueno, si no quieres que te de una respuesta hiriente entonces no me compares con nadie y mucho menos con Granger ¿está bien?"- dijo muy arrogante y algo molesto, yo solo asentí y continué estudiando para no pelear.

Normalmente no me quedaría callada y le discutiría mucho pero es mejor hacerse la boba y continuar estudiando. No quiero que esto sea una pelea. Al principio pensé que estaba siendo malo pero luego recordé que Draco respeto, él respeto y se guardo cualquier comentario hiriente hacia mi amiga y prefirió callarse. Draco respeta, era tan extraño asique esbocé una gran sonrisa al darme cuenta.

"¿Por qué sonríes?"- me pregunto alzando una ceja al verme

"Nada, solo recordando lo lindo que eres dormido"- le mentí, no quería que le diera un ataque y empezara a ser malo.

"Ah, yo pensé que me habías imaginado desnudo"- me respondió esbozando una sonrisa traviesa

"¡Estás loco!"- exclamé negando con la cabeza sin dejar de escribir.

Ese día nos acostamos a dormir temprano, no teníamos muchas ganas de estudiar tanto.