Perspectiva de Lidia

Harry y Cho habían terminado, primero la pasaron mal en su cita en San Valentín y después de que Marietta Edgecombe nos acusara, tuvieron una fuerte discusión porque Cho defendió a su amiga hasta el final y supe que ella tenía celos de Hermione. No sé por qué la gente continúa con Hermione y Harry, Hermione esta con Viktor y es obvio que Harry estaba por Cho.

Nos apresaron a todos y lo peor fue ver a Draco Malfoy entre los participantes del grupito que Umbridge formó. Nos miramos, él tenía mal aspecto se le veía triste pero yo lo fulmine con la mirada y la desvié hacia otro lado. Nos castigaron con la pluma hechizada de Umbridge y todos la usamos sin excepción. Fue muy doloroso.

Subimos a la Torre de Gryffindor, por suerte vi a Seamus que me esperaba en el retrato de la Dama Gorda ansioso. Cuando me vio su cara de preocupación se torno a la de alivio y se me acerco corriendo.

"¿Estás bien?"- me pregunto agitado, tomo mi mano al verla roja y herida- "¡Por Merlín! ¡¿Qué demonios te hicieron?"

"Fue Umbridge, nos descubrió y nos puso hacer planas con una pluma hechizada"- dije haciendo una mueca de dolor por el contacto de su piel con mi herida.

"Oh, lo siento. Mejor vayamos donde Pompfrey"- me dijo preocupado- "Se te puede infectar"

"No, estoy bien… eso se cura solo"- le dije esbozando una sonrisa falsa, claro que me dolía

"Tú no decides… he dicho que vamos donde la señora Pompfrey ahora"- me dijo tirando de mi mano.

Fuimos a enfermería y él me espero sentado a mi lado en una camilla. La señora Pompfrey miro con desaprobación mi herida y me la curo.

"Esa bruja… no debió castigarlos así"- dijo la señora Pompfrey muy enojada- "Este tipo de castigos están contra las leyes mágicas de métodos de educación, pero ese Fudge no hará nada al respecto. Nunca quiso a Dumbledore en Hogwarts".

Una vez termino de curarme la mano, Seamus y yo nos dirigimos a la Sala Común a estar juntos. Queríamos estar solos pero no podíamos, no quería llevarlo a la Sala de Menesteres y menos ahora que está siendo muy vigilada por Filch.

"Tenemos que entrar al ministerio"- dijo Harry enojado

"¿Tuviste otra visión?"- le pregunto Hermione preocupada

"Sí, sobre la profecía. Está en el ministerio, sé donde"- respondió Harry muy serio.

"Entrar ahí es muy difícil. ¿Cómo lo haremos?"- le pregunte uniéndome a la conversación

"Podríamos ir de noche… cuando no hay vigilantes"- respondió Ron.

"Tendremos que ir todos"- dijo Neville- "Tenemos que trabajar juntos"

"Mañana son las T.I.M.O.s y casi no hemos estudiado"- respondió Hermione preocupada

"No se preocupen, yo sé a quién acudir"- dijo Luna esbozando una sonrisa soñadora.

Llego el día de presentar el examen de T.I.M.O. Seamus estaba muy nervioso, jugaba con sus manos y sus piernas las movía.

"Todo saldrá bien"- le dije tocándole su pierna para que dejara de moverla esbozando una sonrisa.

Justo en ese momento venía entrando los de Slytherin y entre ellos Draco Malfoy con su mirada perdida, me miro pero yo desvié la mirada hacia Seamus. Seamus miro a Draco y vio que lo miraba con rabia.

"Suerte, Lidia"- me dijo Seamus dedicándome una sonrisa tierna y de repente acerco su rostro al mío y apretó sus labios contra los míos en un tierno y cálido beso.

Era la primera vez que besaba a otra persona que no fuera Draco Malfoy, no sentí lo que sentía con Draco pero era una sensación agradable, de paz y me sentía cómoda con Seamus. Pero mi corazón sentía que no era justo para Draco a pesar de que me haya sido infiel con Pansy Parkinson, nadie merece sufrir así y yo no soy una zorra regalada.

Nos apartamos para vernos a los ojos y le dedique una sonrisa amigable, me había gustado el beso y me agrada que haya sido frente a Draco, nadie es indispensable en este mundo y menos alguien que no aprecia lo que tiene. Escuche un ruido a un extremo del aula, mire y estaba Goyle y Blaise agarrando a Draco deteniéndolo en dirección hacia nosotros. En eso entro Umbridge, nos repartió los exámenes y comenzamos a llenarlos.

Podía sentir la mirada de Draco clavada hacia mi, no podía concentrarme asique lo mire y lo fulmine con la mirada. Draco me sonrió seductoramente como usualmente hace y eso me hizo enojar aún más, le hice un ademán de "¿qué quieres?" y el me señalo con su dedo moviendo su boca diciendo "a ti", rodé los ojos y me concentre en mi examen.

De repente, un ruido sordo sonó detrás de las puertas del salón, todos nos preguntábamos qué era lo que sucedía, escuchamos mucho ruido como personas celebrando y ruidos sordos. La profesora Umbridge se levanto de su asiento y comenzó a acercarse a la puerta para averiguar el ruido y ¡BOOM! La puerta se abrió y exploto algo, eran los gemelos Weasley volando en sus escobas, echando fuegos artificiales por todo el salón. Todos los estudiantes se levantaron de sus asientos asustados, algunos gritaban y otros chillaban de emoción. Seamus tomo mi mano y me saco del salón para correr.

Nos metimos a un aula vacía, corriendo y agitados por lo que había pasado. Comenzamos a reírnos de lo sucedido y estábamos intentando calmarnos de la agitación.

"¡Oh, Dios! ¡Qué locos!"- exclamo Seamus apoyándose en la puerta cerrada intentando respirar

"¡Si! ¡Están locos! ¡Muy locos!"- le respondí casi sin aire.

Mientras intentábamos tomar aire, recuperarnos de la corredera que se formo nos mirábamos fijamente a los ojos. Comencé a examinar el rostro de Seamus, y pude ver que se me venía acercando peligrosamente y recordé el beso que me dio en el aula donde íbamos a presentar el examen.

Se acercó lentamente a mi, me incorpore para mirarlo de frente y estaba preparada a dejarme llevar por él. Tomo mi rostro con sus manos y me examino con sus ojos hasta posarse en mis labios, se mordió el labio inferior.

"¿Por qué los miras?"- le pregunte apenada

"Porque quiero más"- me dijo.

Me aferro a su rostro y poso sus labios encima de los míos, esta vez el beso fue más sensual, nuestros labios jugaban mutuamente. Cerré mis ojos dejándome llevar de sus besos, tenía los labios muy suaves y un poco carnosos. Besaba muy bien, no como Draco, pero besaba muy, muy bien. Seamus es un poco más alto que yo asique no me tenía que estirar mucho, solo me aferre a su cuello y él me tomo por la cintura pegando su cuerpo más al mío. Metió una de sus manos en mi cabello, comenzó a acariciar mi cuello haciendo del beso uno más intenso.

La puerta se abrió de repente y nos separamos de golpe. Habíamos sido capturados, sabía lo que vendría. Nos castigarían por estar solos en un aula vacía y porque no nos separamos a tiempo. Cuando miro quién era, no pude creerlo. Mi cuerpo quedo petrificado.

"¡Estúpido mestizo!"- grito Draco Malfoy mirando a Seamus con odio.

Seamus tomó su varita preparado para cualquier cosa, pero me puse en medio de los dos protegiendo a Seamus. No es muy diestro con su varita, podría hacer que el aula explote con todos dentro.

"¿Qué quieres, Malfoy?"- le pregunte enojada y desafiante.

"¡Vaya! Ahora resulta que soy Malfoy… no decías eso cuando estabas conmigo"- dijo arrastrando las palabras llenas de odio. Abrí la boca de sorpresa. ¿Cómo se atreve a decir eso frente a Seamus? ¡Eso era entre él y yo! No tiene por qué publicarlo.

"¿Qué no entiendes, Malfoy?"- le pregunto Seamus desafiante apartándome-"Ella es mi novia y yo si la trataré como toda una mujer, no como tú…pedazo de basura. Conmigo ella sabrá lo que es un hombre de verdad".

"¿Tú? ¿Un hombre?"- dijo Draco burlonamente- "Lo dudo, Finnigan. Yo si soy un hombre. Por cierto… ¿cuánto mides?"

"Lo suficiente para poder besarlo"- le respondí a Draco desafiante- "No tengo que usar tacones ni estirarme y a él no le saldrá una joroba de camello de tanto encorvarse"

En eso entro Filch con Harry y algunos miembros del Ejército de Dumbledore.

"¡Malfoy, trae a esa niña a la dirección!"- exclamo Filch.

Draco me tomó de la mano y me arrastro por todo el pasillo, soltaba leves bufidos de rabia mientras me arrastraba. Seamus intento detenerlo pero Goyle lo tomo por su capa y también se lo llevo.

"¡Suéltame!"- le ordené a Draco

"Cállate"- me dijo mientras me arrastraba- "¿Tú y Finnigan?"-me dijo con enojo

"¿Tú y Parkinson… y muchas otras más?"- le respondí enojada sonriendo con malicia.

"Eso fue el pasado, me equivoque ¿entendido?"- me dijo deteniéndose de un golpe y mirándome fijamente- "Además, sé que mentiste al defender al tonto de Finnigan… aún me deseas"- me dijo acercando su rostro al mio rozando nuestros labios, me estremecí, si aun lo deseo pero no puedo confiar en él.

"Sueñas, Malfoy… sueñas"- le respondí rodando los ojos

"Sí, aun sueño y te sigo soñando desnuda en mi cama como antes ¿recuerdas?"- dijo esbozando una sonrisa seductora. ¡DIOS! ¡Este hombre me mata! Pero calma Lidia. Cordura, respira profundo y actúa como si nada.- "Aún te sonrojas de saber que te deseo"

"No, no me sonrojo. Estaba besando a Seamus ¿lo olvidas?"-le respondí enojada

"Oh, no se me olvida. Tenias una cara de asco que no te la quita nadie… no me importa quien te bese. Nadie se compara con mis besos y lo sabes"- me volvió a responder mientras caminábamos apresuradamente hacia el despacho de Umbridge.

"¡Cállate, no quiero pensar en ti nunca más!"- le dije con dolor.

Él se dio cuenta que aun me duele recordarlo, me duele pensarlo. Se volvió a detener y me examino con la mirada y vio que no estaba recuperada después de todo.

No dijo más nada durante el trayecto. Al llegar al despacho Umbridge discutía con Harry sobre lo que acababa de ocurrir con los T.I.M.O. Ella quería saber que era lo que tramaba.

"¡Dile, Harry!"- exclamo Hermione desesperada.- "¡Si no lo dices lo haré yo!"

"¿De qué habla?"- le pregunto Umbridge a Harry pero él estaba confundido.

"De…de… ¡Del arma secreta de Dumbledore!"- mintió Hermione-"¡Yo se la mostrare!".

¿Hermione estaba loca? ¿Arma secreta de Dumbledore? Hermione, Harry y Umbridge salieron a buscar el arma secreta de Dumbledore. Mientras nos quedamos con el grupo de Draco y sus compañeros de Slytherin. Greorge dejo caer unas pastillas.

"Dame eso"- le dijo Cabbe.

Se repartieron las pastillas, pero Draco no tomo ninguna y comenzaron a vomitar de la nada. Escapamos en medio de la confusión y nos dirigimos a una de las salidas secretas de Hogwarts a buscar a Harry y Hermione.

Nos los encontramos en el camino pero venían solos.

"¿Dónde está Umbridge?"- le pregunte extrañada

"Está…digamos que…ocupada"- respondió Harry -"Vamos a entrar al ministerio"

"Vamos contigo"- dijo Ginny

"No, ustedes se quedan"- respondió Ron de forma demandante. Es obvio que no quiere que su hermana corra peligro.

"¡No! ¡Yo no pretendo quedarme y perderme esto!"- se quejo Ginny

"Lo siento, pero somos del Ejército de Dumbledore. Vamos todos"- dijo Luna esbozando una sonrisa mientras caminábamos.-"Nos necesitas, Harry"