Perdón la tardanza pero tuve algunas complicaciones con mi internet

Sin más que decir, a leer la continuación de esta loca historia que salió de mi retorcida mente

Capitulo 8

Al fin te conozco

El avión aterrizo, Temari bajo de la mano de Shikamaru seguidos por Gaara con un gran cara de aburrimiento. En las afuera del aeropuerto los espera un lujoso vehículo de color rojo, del cual bajo un hombre por el lado del chofer y se les acerco

-joven Gaara, es un justo tenerlo de vuelta- dijo el hombre

-y ¿Qué hay de mí, Baki?- pregunto Temari haciendo un puchero a que a vista del moreno que la sostenía de la mano era adorable

-lo siento, princesa de Suna- hizo una leve presencia con la cabeza

Temari solo sonrió y soltó la mano de Shikamaru para abrazar a Baki, luego subieron al vehículo en el camino Temari mira por la ventana, su ciudad había cambiado mucho desde la última vez que estuvo en ella, cuando el vehículo se detuvo se aprecio una enorme mansión, al parecer era la más grande de toda Suna, todos bajaron y en las rejas de la enorme construcción se podía ver escrito "Sabaku No". Estas se abrieron dándole paso a los hermano junto al moreno y detrás de los 3 entro Baki cargando las maletas de los hermanos, cuando entraron en la mansión se escucho el llanto de un bebe.

-llegan a tiempo para conocer a su sobrina- dijo Baki bajando las maletas –le pediré a Matsuri, si le da de comer

-no es necesario, yo iré- dijo Temari -¿Dónde está?

-en el cuarto del joven Kankuro, junto a su cama se encuentra la cuna y su biberón está en la cocina- respondió Baki señalando lo mencionado- supongo que debo dejar sus maletas en sus habitaciones- ambos asintieron

Temari entro en la cocina y tomo el pequeño biberón de cristal que se encontraba sobre el mesón, salió y subió la enorme escalera blanca y con un brillo excepcional, una vez arriba se paro frente a la puerta de la habitación de Kankuro tenía duda de pasar o no pero nuevamente escucho el llanto de la bebe y esto la aleto a entrar. Cuando entro junto a la cama diviso una bella cuna de color morada que era cubierta por un delicado tul del mismo color. Se acerco con paso nervioso y al estar frente a ella vio a su hermosa sobrina aun con lagrimas en sus pequeños ojos, una sonrisa se formo en los labios de la rubia al ver a la pequeña ahí, era castaña y sus ojos eran de un bello verde azulado, la tomo con delicadeza, tenia puesto un traje tipo osito blanco con flores de color rosa bordadas

-es muy linda- la sorprendió la voz de Gaara en la puerta

-se parece mucho a ella- volteo suavemente la rubia con la bebe en sus brazos -¿Dónde está Shikamaru?- pregunto dándole de comer a la pequeña

-en el jardín, dijo que…- respondió pero fue interrumpido antes de terminar

-así que ya llegaron- Kankuro entraba en la habitación, su voz era apagada y sin vida, vestía total y completamente de negro y sus ojos los cubría por unos lentes de sol. Se sento en la cama, Temari miro a Gaara y le entrego a la bebe, se sentó junto a él y lo abrazo -¿Por qué tuvo que morir?- pregunto el castaño refugiándose en los brazos de la rubia

Temari pensaba en que decir, pero ¿cómo explicar lo inexplicable?, algo debía hacer el estaba irreconocible, su alegre y enérgica forma de ser no estaba ahora solo apagada y sin vida. Ella no soportaba verlo así la persona a la que estaba abrazando no era su hermano, esa persona en sus brazos era un alma en sufrimiento sin motivo ni razón para permanecer de pie. Gaara estaba de pie con una casi invisible sonrisa y una hermosa bebe en sus brazos dándole de comer, su hermano estaría molestándolo o diciendo cosas para que el pelirrojo se enojara, pero no era así, él estaba refugiándose en los brazos de su hermana mayor.

Shikamaru había llegado al enorme y hermoso jardín de la mansión, se sento en el brillante césped lo cual le sorprendió ya que Suna estaba en medio del desierto y las flores y plantas en ese lugar crecían como si estuvieran en el bosque, "se veía muy emocionada cuando subió" una sonrisa se dibujo en sus labios

-¿en qué piensas?- la voz de Temari lo saco de sus pensamientos, mientras ella se sentaba a su lado

-en ti- respondió acomodando su cabeza sobre las piernas de ella -¿Cómo te fue?- pregunto el moreno perdiéndose en el dulce aroma de su acompañante

-bien, la bebe duerme y Kankuro también- acariciaba el cabello del moreno, mientras el luchaba por no dormirse debido a las suaves caricias de la rubia –vamos a que compres algo de ropa- el moreno solo asintió y se coloco de pie seguido de Temari

Ambos salieron de la casa caminando de la mano por la ciudad, lo cual causo que Shikamaru recibiera cientos de mirada cargadas de odio por parte de la mayoría de los chicos que pasaban junto a ellos, se preguntaba el porqué hasta que recordó como Baki había llamado a Temari en las afueras del aeropuerto "princesa de Suna", el solo sonrió y abrazo a Temari por la cintura demostrando que era su propiedad. Pasaron toda la tarde comprando, la salida se suponía que sería solo por algo de ropa para él pero al parecer se había vuelto en salida de compras para Temari o más bien para la bebe. La cosa es que Shikamaru volvió a la mansión cargado de bolsas y ella solo traía una pequeña bolsa te algo que compro en una joyería. La rubia subió por las escaleras seguida del moreno, le pidió si podía dejar las cosas en su habitación y ella iba de inmediato. Ella entro en el cuarto de Kankuro y tomo sigilosamente a la bebe que estaba despierta observando el móvil que había sobre la cuna, luego salió sin hacer ruido alguno para no despertar al castaño que dormía en su cama. Volvió a su cuarto donde estaba Shikamaru sentado en el borde de la cama, cuando la vio entrar sonrió y se coloco de pie acercándose a ella, para observar a la bebe.

-tenla un momento- pidió la rubia, a lo que el moreno solo asintió, y tomo a la pequeña criatura, Temari saco una pequeña caja de color rojo de su cartera la abrió y de ella saco un collar con el símbolo de Suna, la cual coloco a la pequeña bebe y la volvió a tomar. Para de volverla a su cuna.

Espero le guste el capitulo

Espero sus reviews que son los que me alientan a seguir con esta historia

Hasta luego; besos