Capitulo 2
-Jirou -sonrió Kidou levantándose para ir a abrasar y dar un tierno beso inocente al de largo cabello en los labios.
-Atrás, pulpo -se escucho otra voz desde la puerta que en realidad se escuchaba divertida.
-Vas a lastimar mis sentimientos Koujiro -aseguró Kidou estrechando las manos de este y apretándolo en un abraso muy masculino- ¿Qué os trae aquí? -les preguntó a sus amigos- Son recién casados ¿No deberían estar cogiendo como conejos o algo así? –bromeó-. Claro, con cuidado de no lastimar a mi sobrinito -añadió acariciando la pancita apenas abultada de Sakuma.
-Estábamos preocupados por ti-le dijo Sakuma serio.
-No tienen por qué… estoy bien -les aseguró tranquilamente.
-Soy tu mejor amigo, desde que ambos teníamos no más de 8 años y acudíamos juntos a Teikoku -dijo Sakuma con su labio inferior temblando y sus ojos llenándose de lágrimas, en un segundo Genda estuvo a su lado abrazándolo.
-Lo siento, Sakuma -se disculpo de inmediato Kidou-. Estaré bien -le aseguró mirando incomodo hacia la ventaba cuando sintió las pequeñas manos de su pelilargo amigo que se había alejado de su esposo para abrasarlo.
-¿Por qué no puedes ser feliz como nosotros? -le preguntó Sakuma con lágrimas en sus ojos. Kidou se las secó con sus propias manos tomando su carita con ternura y haciéndolo mirarlo.
-Porque yo solo cabe mi propia tumba, Saku -le dijo lo que era obvio.
-Sólo tienes que encontrarlo, él te ama -aseguro-. Yo podría hablar con él, aclararle todo -aseguró.
-No -negó Kidou separándose con suavidad de él y dejándolo en brazos de Genda-. Este es mi castigo -dijo tranquilamente mientras sus mejores amigos se miraban preocupados entre ellos.
-o-o-o-
-¡Solo así!-le grito Fudou furioso.-¿En realidad piensas dejar que ese viejo controle tu vida? -le reclamó.
-Es mi padre, Akio… y se está muriendo -le dijo Kidou con la mirada gacha sus manos entre sus cabellos con frustración y cansancio.
-No, él se está aprovechando de su condición para obligarte a casarte con Sakuma y tú lo permites -le acusó-. Pensé que me amabas.
-Eres mi mundo entero -le dijo Yuuto mirándolo directamente con sus ojos rojos.
-¿Entonces por qué estas dejando que nos haga esto? -le preguntó el rebelde, completamente frustrado yendo a su lado arrodillándose en el suelo entre las piernas de Kidou que estaba sentado en el sofá del departamento que había comprado para ambos–. Yuuto... Te amo -le dijo el segundo estratega tomando el rostro del de ojos rojos entre sus manos. Yuuto lo envolvió en sus brazos.
-Y yo a ti, Akio -le aseguró.
-No dejes que nos haga esto -le pidió Fudou.
-Esto no cambiara nada. Solo será un matrimonio de nombre. Nada tiene que cambiar entre nosotros, Akio -le aseguró Yuuto. Pero Akio se levantó alejándose de él.
-¿Qué piensas? ¿Qué yo seré tu amante? Aquí en este apartamento tan lindo que pagas con tu sucio dinero. ¿Cómo si fuera un niño juguete? Mientras Sakuma es tu flameante esposo -le echó en cara-. Olvídalo, prefiero vivir bajo de un puente antes de perderme el respeto a mi mismo de esa forma. Eres más inteligente que eso, Yuuto Kidou, no te faltes el respeto a ti y a mí mismo de esa forma ¡Se hombre y deja de hacer lo que ese viejo quiere! -le gritó.
-Ese viejo es mi padre -suspiró Kidou-. Me casaré con Jirou tal como él quiere -aseguró Kidou.
-Si te casas… si lo haces, no pienses que me volverás a encontrar aquí -le juró Akio, mientras Kidou se levantaba y salía del departamento.
-o-o-o-
-Oh por todos los cielos tenía mejor… opinión de esos dos -dijo en shock Fidio en su casa con sus amigos después de escuchar su historia-, pero esto no se quedara así ya me escucharan y….
-No -exclamaron ambos a la vez.
-No dirás nada -dijo Ichirota.
-No queremos que sepan dónde estamos -añadió Akio.
-Chicos -susurró Fidio.
-Gracias por recibirnos en tu casa -cambió de tema Akio-, sólo serán unos días -le prometió.
-Mi casa es vuestra casa, el tiempo que haga falta -les aseguró Fidio-. No importa si es para siempre -les aseguró tomando las manos de ambos-. Les ayudaré a ambos a conseguir trabajo -les prometió.
-o-o-o-
-¿Se lo dijiste? -preguntó Kazemaru abriendo la puerta de su departamento a Akio cuando este llamo. Kazemaru y Akio se habían encontrado en la consulta del médico, así ambos habían descubierto que estaban embarazados, era obvio de quien era el hijo de cada uno. Akio había prometido guardarle el secreto a Ichirota quien no quería que Mamoru lo supiera.
-Se lo iba a decir hoy -susurro Akio sentándose en el sofá de Ichirota.
-¿Cómo se lo tomó? -preguntó Kazemaru expectante sentándose a su lado.
-No se lo dije -susurró.
-¿Por qué?
-Por qué se va a casar, se va a casar con Sakuma -sollozó por primera vez Akio. Kazemaru quedó en shock incrédulo mientras abrasaba a Akio- ¿Qué voy a hacer? ¿Qué vamos a hacer? -sollozó.
-Vámonos -susurró Ichirota aun en shock-. Vámonos lejos de aquí, tú, yo... y nuestros hijos.
-o-o-o-
Afuera llovía fuertemente mientras Kidou miraba desde su ventaba el cielo tan oscuro como su corazón en ese momento.
-Akio -susurro el millonario extratega- ¿Qué tengo? ¿Qué tengo aparte de mi sucio dinero como decía Akio? -susurró para sí mismo alejándose de la ventana y metiéndose en la cama. No tenía nada más, su padre se había muerto de un infarto, Akio lo había dejado y su prometido había huido en plena boda con su mejor amigo.
-o-o-o-
-¿Estas seguro de esto Yuuto? -pregunto Sakuma.
-Era su última voluntad -susurró Yuuto-. Además de todos modos… Akio no quiere ni verme -suspiro- ¿Y tú? -le preguntó a su amigo-. Siempre puedes dejarme plantado-bromeó amargamente.
-Mi padre me matará si no me caso contigo -ahogó un sollozo el pelilargo-, peor aun… matara a Genda -sollozó apretando sus manos en dos puños con frustración arrugando su túnica blanca. Genda como Akio no tenían dinero, mientras que los Sakuma y los Kidou eran dos de las familias más ricas del país.
-Sakuma -susurró Kidou inclinándose y abrazándolo.
-Oh, cielos. Esto duele tanto -sollozó Sakuma- ¿Cómo lo haces? ¿Cómo soportas estar sin Akio? Yo siento que me voy a morir sin mi Genda –sollozó y Kidou limpió sus lágrimas.
-Se fuerte -le dijo-. Vamos -tomó su mano-, el juez nos espera para nuestra boda -suspiró.
-¿En serio lo harás? -le preguntó Sakuma asustado.
-¿El qué? -preguntó Yuuto desconcertado.
-Aceptar esto -dijo tocándose su vientre plano donde estaba el hijo de Genda.
-¿El niño? –preguntó y Sakuma asintió- No pienso dejarte solo, Saku, eres mi mejor amigo, si tu quieres que sea el padre de tu hijo… lo seré -le aseguro.
Sakuma lo abrasó agradecido. Sabía que si su padre se llegaba a enterrar… lo mataría a él y a su bebé.
Su ceremonia solo seria civil, Sakuma y Kidou se habían negado a tener una ceremonia religiosa y sus padres habían tenido que aceptar esto. Tampoco habían querido una fiesta sólo una pequeña ceremonia en el registro civil para ponerle fin a todo ese teatro.
-¿Si alguien conoce algún motivo por el que esta boda no deba ser celebrada que hable ahora o calle para siempre? -hizo el juez la pregunta protocolaria, pero cuando fue a abrir la boca para seguir hablando, un hombre entro con paso firme diciendo.
-Yo me opongo -Yuuto y Sakuma se voltearon viendo asombrado a Genda parado ahí firmemente acercándose a ellos, Sakuma de inmediato se soltó a llorar-. Lo siento, Yuuto -se disculpó Genda-, pero yo lo amo… y tú no -dijo la más simple y sencilla verdad del mundo-. Sakuma... tú me amas, ven conmigo -le suplicó tendiéndole su mano.
Yuuto dio un paso atrás, esta era decisión de Sakuma él lo apoyaría tomara su amigo la decisión que tomara. Sakuma miró con desesperación a Genda, su único ojo visible no paraba de llorar, mientras detrás del parche también escapaban varias lagrimas.
-Genda -sollozó Sakuma alzando su mano temblorosa para tomar la del de melena leonina, cuando su padre se levanto indignado.
-Ni te atrevas, Sakuma -le gritó a su hijo-. Hazlo y destruiré a ese muerto de hambre -le juro-. Él no tiene nada, él no te puede dar nada -le recordó- ¿Acaso quieres vivir en la pobreza por estar con él? Porque eso es lo que es, un pobretón. Un muerto de hambre becado al que Kageyama le tenía lastima.
-Kageyama jamás me tuvo lastima. Tuve una beca de deportes en Teikoku por que me la merecía. Le guste o no. Puede que no sea rico, pero no se necesita ser rico para ser un buen ser humano. Soy trabajador y fuerte, le daré una casa a Sakuma, cubriré sus necesidades aunque no le pueda dar lujos, pero lo que sí puedo darle es amor -aseguró.
-¿Amor? No me hagas reír -dijo el hombre mayor furioso- Lárgate de aquí o te destruiré. Jamás encontraras un trabajo y…
-Y yo le daré trabajo entonces -habló Kidou sorprendiendo a todos-. Si usted impide que Genda consiga un trabajo decente yo lo emplearé en mi compañía así de simple.
-Pero, pero…
-Haz lo que tu corazón te manda, Saku -le dijo Kidou dándole un suave empujoncito hacia Genda-. El dinero no es nada si no estamos con la persona que amamos -sonrió.
Sakuma le sonrió antes de arrojarse en los brazos de Genda y besarlo.
-Mi pingüinito -susurró Genda besándolo. Sakuma rio.
-Vámonos de aquí -le pidió. Genda tomó su mano y salieron corriendo de ahí.
-Disculpe por todo esto -le sonrió Kidou al juez y el también salió corriendo.
-¿Señor Kidou? -preguntó el chofer desconcertado.
-Al departamento del ático-le ordeno sonriente-. Voy a buscar al hombre que amo, le debo una enorme disculpa, él tiene toda la razón -aseguró, pero cuando llegó al departamento del ático Akio ya no estaba ahí… ni ninguna de sus pertenencias.
Continuará…
Azmine Junet-Muchas gracias por comentar entonces aqui ahora que lo subo aka para mi significa mucho, me alegra que te guste el fic a mi tambien me encanta escribirlo. Y estoy de acuerdo contigo ese video es hermoso pero tiene que haber una rason muy fuerte para que Endou eliga a NAtsumi por sobre el bello Ichirota.
Midori-chan739-Estoy de acuerdo contigo mi pareja perfecta para Endou es Ichirota y si no Goenji y Kidou, pero si tenia que acabar con una mujer hubiese preferido que fuera Aki al menos de ella se entendia, pero Natusmi jamas la trage era una creida (mi chica favorita es Haruna) y Fuyuka menos era una debilucha sin caracter y esa fueron las dos opciones que dio level-5 -_-
