Perspectiva de Lidia
Al día siguiente desperté junto a Draco quien me abrazaba por detrás de mi espalda, podía sentir su respiración en mi cuello. Gire para verlo cara a cara, tenía la expresión de un pequeño niño de 5 años que dormía exhausto después de un día lleno de aventuras y travesuras, sonreí al ver su hermosa cara de ángel. Draco abrió sus ojos grises y me miro tierno, sonrió al verme y me abrazo fuerte, me hundí en sus brazos.
"Tenemos que irnos"- le dije
"No, quedémonos más"- me pidió ronroneando
"No, Draco… hay que ir a clases y nadie sabe dónde estamos"-le dije levantándome.
"¿Por qué eres tan responsable?"- dijo levantándose.
Me acompaño hasta el cuadro de la Dama Gorda, me dio un último beso en los labios y se fue caminando a su sala común. Era temprano, las 6:00 A.M. asique la sala estaba vacía. Subí las escaleras a mi dormitorio y me acosté en mi cama, Hermione y Ginny dormían aún.
Con el paso del tiempo, Draco se veía cada vez más y más acabado, me preocupaba mucho. No todas las noches nos veíamos en la Sala de Menesteres, sólo cuando él me lo pedía pero no hacíamos nada.
Empezaron las audiciones para el equipo de quidditch de Gryffindor, Harry convenció a Ron a participar pero él se mostraba taciturno. Había un chico que estaba detrás de los huesitos de Hermione, se veía muy bien pero a ella no le interesaba mucho… ella ama a Ron.
"¿Listo para el gran día?"- le pregunte a Ron en el desayuno antes de la audición.
"Noo… me siento mal… tengo nauseas"- contesto Ron nervioso sin probar bocado.
"Si no comes te vas a desmayar, y si te desmayas te romperás algo de tu cuerpo y te llevarían a San Mungo y no estarás en el equipo y otro sí"-le dije bromeando
"Oh, Lidia no seas exagerada"- dijo Ginny riéndose de su hermano.
"¡Es la verdad! ¡Saben que cuando yo digo algo y no me hacen caso ocurre!"- dije ofendida
"Ron, eres bueno con la escoba y lo sabes… hemos practicado todo el verano"- dijo Harry dándole una palmada en la espalda a Ron.
"Te he visto volar y eres bueno, Ron. Lo harás excelente"-dijo Hermione, Ron se ruborizó.
Fuimos a acompañar a Ron en su audición para ser parte del equipo de Gryffindor, el pobre estaba hecho un saco de nervios. Hermione y yo decidimos observarlo y darle ánimos desde las gradas.
"Ojalá lo logre"- dijo Hermione nerviosa.
"¡Sí lo hará! Él es bueno lo que pasa es que aun no lo sabe"-dije riendo
Era el turno de Ron para ser guardián, al principio empezó medio débil y las atrapaba de pura suerte pero le costaba.
"¡WOOOJOOOO! ¡RON! ¡TU PUEDES!"- le apoye
"¡VAMOS RON!"- grito Hermione.
Luego era el turno de Cormac McLaggen, el chico empezó bien evitando que algunas quaffles entraran. Vi que Hermione susurro algo y de repente el chico fallo.
"¿Qué hicieron con Hermione?"- pregunte al ver que había hecho trampa.
"¿A qué te refieres?"- me dijo haciéndose la tonta
"Estas cambiando, Hermione, estas cambiando… me agrada"- le dije guiñándole un ojo.
"No sé de lo que hablas y si dices algo lo negare rotundo"-dijo riendo
"Tu secreto a salvo conmigo"- le respondí.
Ron obtuvo el puesto, estábamos muy contentas con él. A Cormac no le dieron nada porque mi querida amiga, la que nunca hace trampa, le gusta jugar limpio y no rompe las reglas… ayudo a Ron. ¿Quién lo diría? ¿Hermione Granger haciendo trampa? Bueno, ella ama a Ron… no la culpo.
Vino el primer partido del año, la primera vez que Ron iba a jugar quidditch para el equipo de Gryffindor como guardián. Ron estaba verde durante el desayuno con su uniforme puesto, no paraba de hacer asqueadas de repente al vernos comer, tenía nauseas el pobre. Hermione se veía preocupada por él.
"Hola, Ron"- era Lavender Brown.
"Hola"- respondió Ron con un hilo de voz.
"Suerte en el partido de hoy… te estaré apoyando"- dijo Lavender.
"Ah, si gracias…creo"- respondió Ron nervioso. Lavender se fue corriendo.
Hermione fulmino con la mirada a Lavender por acercarse a Ron y decir ese comentario fuera de lugar pero no dijo nada, solo se mostro algo molesta.
"Creo que necesitarás esto"- dijo Harry sacando su frasco de suerte liquida.
"¿Qué? ¿Estás demente?"- le reclame
"¡No! ¡Harry! ¡Si se dan cuenta que hiciste trampa! ¡No debes!"-dijo Hermione enojada, a Ron se le iluminaron los ojos al ver el liquido que Harry vertía en su jugo de calabaza. Ron se sentía mejorado, como nunca, poderoso, estaba emocionado.
"¡Me siento bien! ¡Voy a ganar!"- dijo Ron levantándose de su silla y desapareciendo del comedor.
"¿De verdad creen que se la daría?"- dijo Harry mirándonos a las dos- "Aquí esta… es solo para darle confianza"
Hermione y yo nos dirigimos al campo de quidditch, hacía una brisa fría que anunciaba el invierno cercano. Nos abrigamos bien para no pescar ningún resfriado. Al ser el primer partido todo Hogwarts asistió a verlo. Ron lo hacía increíble, se mostraba sumamente seguro de sí mismo, cada quaffle que detenía lo celebraba y todos con él. Al final Gryffindor gano y hubo una gran celebración esa noche en la sala común, todos gritaban "RON, RON, RON" y el emocionado recibiendo atención de todos.
"No bajará de esa nube en un buen tiempo"- le dije a Harry
"Ah, se lo merece después de todo"- me respondió.
Hermione estaba muy contenta con Ron, de hecho estaba dispuesta a hablar con él después de la fiesta y decirle todo lo que sentía por él. Justo en ese momento Lavender se abalanzo contra Ron dándole tremendo beso y lo peor fue que él se lo respondió abrazándola y besándola, todos celebraron con esa escena pero Hermione se fue enojada. Harry y yo nos miramos, decidimos ir a seguirla para consolarla.
Salimos de la sala común y Hermione se encontraba llorando al final de la escalera, me dolió verla tan mal por culpa de esa arrastrada de Lavender. Harry y yo nos sentamos de cada lado de ella abrazándola por lo sucedido, ella no paraba de llorar. Nunca había visto a Hermione llorar por un chico.
"Está bien, está bien"- dije abrazándola mientras ella sollozaba en mi hombro- "Déjalo salir"
"N-n-n-no p-p-pu-puedo creerr que-que-que me haya hecho esstooo"- decía llorando.
"Es un tonto, se dejo llevar por la atención"- intento explicar Harry.
"Hermione… ningún hombre merece tus lágrimas, hay muchos chicos que te encuentran muy atractiva e inteligente y te van a apreciar"- le dije a Hermione pero ella continuaba llorando.
De repente escuche risitas y una voz de hombre, aparecieron Lavender y Ron tomados de la mano corriendo.
"Oh, disculpen"- dijo Lavender riendo- "Vamos, Ronnie, vamos a un lugar menos lleno"
"Sí, voy"- respondió Ron, Lavender se adelanto y se fue-"¿Qué pasa? ¿Hermione?"
Hermione se levanto enojada de la escalera, miro con mucho odio a Ron. Los pajaritos que ella tenía revoloteando sobre su cabeza se quedaron quietos volando en el aire.
"¡Oppugno!"- exclamo Hermione sacando su varita apuntando hacia Ron, los pajaritos volaron directo hacia él atacándolo pero los logro esquivar.
"Vamos, Hermione"- le dije rodeándola con un brazo sobre sus hombros, ella me siguió llorando hacia el dormitorio.
Ella se acostó en su cama llorando, me senté a su lado y le acaricie el cabello para confortarla. Después de dos horas llorando, Hermione calló rendida producto del cansancio y de las lágrimas, me sentí tan mal al verla así. Tantas veces que ella paso por eso conmigo ahora yo era la que tenía que consolarla.
Los días pasaron, Hermione estaba mejor pero seguía enojadísima con Ron por haberla traicionado de esta manera y Lavender amaba ponerla furiosa. Le estaba empezando a agarrar odio a Lavender. Ron y ella se la pasaban besándose todo el maldito día, era desagradable y lo peor es que es tan ciego que no ve que lástima a Hermione. Mientras almorzábamos y Ron se besuqueaba con la otra, Draco se acercó a nuestra mesa, me sorprendió que lo hiciera, incluso Lavender dejo en paz a Ron por mirar a Draco.
"¿Se te perdió algo hurón?"- le pregunto desafiante Lavender. Draco la miro de arriba abajo e ignoró a la odiosa de Lavender, yo la fulmine con la mirada.
"Lidia ¿puedes venir un momento?"- me pregunto
"Ah, sí… claro"- le respondí.
Me levante de la mesa sin dudarlo, pude ver que Harry lo miraba con recelo. Harry y Draco se miraron el uno al otro, Draco esbozo una sonrisa y me siguió. Nos detuvimos fuera del Gran Comedor.
"¿Qué paso, Dra…?"- le pregunte pero él me interrumpió tirando de mi cintura hacia él y dándome un beso repentino, rodee con mis brazos su cuello y coloque una mano en su cabellera platinada para hacer el beso más intenso, teníamos una semana de no vernos. Nos separamos para recuperar el aliento.- "¿Vamos a Hogsmaede?"- le pregunte agitada.
"De hecho de eso te quería hablar…"- dijo separándose de mi mirando al piso- "No puedo ir"
"¿Pero por qué? Tenemos una semana sin vernos más que en clases y ya casi es navidad"- le reclame triste
"Lo siento, preciosa… sé que íbamos a ir pero algo surgió y no puedo"- me respondió triste- "Espero me entiendas".
"¿Es eso verdad?"- le pregunte, Draco se quedo callado sin responder- "Dime, Draco… ¿es eso?"
"Sí"- me respondió mirando al suelo.
"Ah"- le dije cayendo en cuenta, es su misión… el gran misterio que no me quiere decir.
"Pero te prometo que te lo retribuiré… te lo prometo"- me dijo alzando la mirada para convencerme.
"¿Así como prometiste que ibas a ir a Hogsmaede conmigo? ¿Así como prometiste que nos veríamos todos los días?"- le reclame molesta cruzando los brazos, él me miro divertido.
"Amo cuando te enojas"- me dijo sonriéndome seductoramente- "Te ves más hermosa ¿lo sabías?"
"Está bien… te entiendo"- le dije sonriendo pero evitaba hacerlo, mis esfuerzos eran inútiles.
"Te amo"- me dijo dándome un último beso rápido y se fue.
Harry, Ron y Hermione fuimos a Hogsmeade juntos, teníamos tiempo que no íbamos a distraernos solo nosotros y pasar un buen rato. Fuimos a comer un poco y beber cerveza de mantequilla a las Tres Escobas.
"¿Dónde dejaste a Lavender?"- le pregunto Hermione molesta a Ron.
"Con razón había algo molesto que faltaba aquí"- comente sarcásticamente, Harry y Hermione rieron.
"Graciosa, Lidia… de hecho, Hermione, mi novia está con Parvati buscando unas cosas para Adivinación"- dijo Ron molesto, Hermione soltó un bufido.
"Tengo que hablar algo con ustedes"- dijo Harry serio- "Es sobre Voldemort… creo que Draco Malfoy está haciendo algo raro ¿se acuerdan cuando lo vimos en Borgin and Burke's con Greyback y su madre?"
"Sí, sé a lo que quieres llegar Harry… Draco no es un mortífago"- dijo Hermione molesta.
"Es cierto además es muy joven para serlo"- dijo Ron
"Mira, Harry… es muy incómodo para mi hablar de esto pero las veces que hemos estado juntos… Draco no tiene la marca"- le intente decir defendiendo a Draco.
"Lidia, necesito que me ayudes e investigues a Draco lo más que puedas"- me dijo Harry
"¡No! No planeo espiar a mi novio"- le dije enojándome
"No puedes pedirle que haga eso, Harry"- le reclamo Hermione.
"Pero necesitamos información"- dijo Harry molesto.
"Sí, la necesitamos Harry pero tampoco es espiar a mi novio…nosotros no hablamos de esto nunca y no planeo interrogarlo"- le dije molesta- "Si tu quieres investigar, hazlo tú pero no me pidas interrogar a mi pareja ¿está claro?"
"¿Por qué te comportas así? ¿Defiendes a un mortifago?"- me acuso Harry, cerré mis puños bajo la mesa intentando controlarme.
"¡Yo no defiendo a nadie!"- le grite enojada
"¿Entonces por qué no nos ayudas?"- me pregunto Harry enojado.
"No entenderías"- susurre
"¡LIDIA! ¿POR QUÉ NO AYUDAS?"- me volvió a gritar Harry
"¡Harry! ¡Ya basta!"- lo detuvo Hermione- "Lidia hablará contigo cuando el momento sea oportuno ¿verdad, Lidia?"
"Sí"- respondí
"Creo que es hora de regresar ¿no creen?"- dijo Ron intentando calmar las cosas.
Nos dirigimos de vuelta a Hogwarts, Harry y yo no volvimos a pelear en todo el trayecto, ni siquiera nos dirigimos la palabra. Quiero hablar con él pero siento que si le digo puede pensar que yo soy una clase de espía o algo así, pero creo que el momento de decirle ha llegado. Mientras caminábamos, Katie Bell y su amiga iban detrás de nosotros, de repente Katie voló por los aires retorciéndose de dolor y gritando, había soltado un collar. Haggrid vio todo.
"¡No toquen ese collar!"- dijo Haggrid- "¡No la toquen!"
Retrocedimos. Mcgonaghall nos llamo a su oficina molesta, pensé que querría saber qué había sucedido. Fuimos con la amiga de Katie Bell.
"¿Saben que el collar estaba envenenado?"- dijo la profesora con un hilo de voz- "¿De dónde consiguió eso?"
"No lo sé, no tengo la menor idea… sólo sé que ella no paraba de decir que debía entregarlo urgentemente a Dumbledore, que era necesario dárselo"- dijo la amiga de Katie llorando- "La única vez que nos separamos fue cuando ella debía ir al baño y de ahí en más ya ella tenía el collar pero no sé quién se lo dio"
"Ustedes cuatro… ¿por qué será que siempre están presentes cuando hay problemas?"- reclamo la profesora.
"Lo mismo me pregunto siempre"- respondió Ron.
"Yo sé quién fue"- dijo Harry- "¡Fue Draco Malfoy!"
"¡Cielos! Potter, esa es una acusación muy seria de su parte…abriremos una investigación y hablare con el profesor Snape sobre esto… ¡Retírense!"- nos dijo la profesora.
Mientras caminábamos no aguante más, tenía que hablar con Harry. Ron y Hermione se adelantaron, tire del brazo a Harry.
"Necesito hablar contigo"- le dije seria
"Claro"- me respondió extrañado.
Caminamos a la biblioteca apresuradamente, nos metimos en uno de los cubículos de vidrio de estudio, lo cerré y puse un hechizo silenciador.
"Promete que no dejarás de hablarme, que tendrás mente abierta, que confías en mi por la lealtad que te he demostrado durante dos años y por toda la ayuda que te di, promete que no me juzgarás"- le pedí con los ojos inundados en lágrimas.
"Lidia, soy tu amigo… claro que no dejaré de hablarte"- me respondió
"Este verano cuando regrese a casa para vacaciones… pues…"-le conté todo, Harry no me interrumpió pero puso expresión de lástima y dolor al decirle que mi padre era un mortifago y que mi madre y yo corremos peligro, pero no dije nada de Draco.
"Yo... Lidia…no sé qué decir"- dijo Harry impresionado.
"Tengo que sacar de esto a mi padre… sé que no es una perita en dulce pero él no es capaz de matar a alguien, Harry… él no es así"- dije llorando finalmente. Harry me abrazo, dejando que hundiera mi rostro en su pecho.
"Lidia, no debes ponerte en riesgo por mi"- dijo Harry separándose de mí secándome las lágrimas y sonriéndome tiernamente- "Eres una gran amiga y sé que tienes un corazón puro… y porque te quiero y me importas, no deberías seguir en el E.D."
"¡No! ¡Jamás! Debo ayudarte…esto es personal, Harry…Voldemort se metió con mi familia, no puedo permitirlo"- dije molesta mientras mis lágrimas espesas llenas de ira corrían por mi mejilla.
"Lidia, no…"- dijo Harry pero lo interrumpí
"¡Es mi decisión, está tomada!"- le dije finalmente.
"¡Tienes que mantenerte al margen!"- dijo Ron molesto levantándose del sillón de la sala común de Gryffindor, mientras Harry caminaba de un lado a otro frente a la chimenea y Hermione y yo estábamos sentadas en el sillón.
"Ron ¿qué harías si Voldemort te amenaza a ti y a tu familia a cambio de lealtad? ¿Lo harías?"- le pregunte con lágrimas en los ojos, él no respondió pero me miraba con lástima- "Mi padre no es un mal hombre a pesar de su manera de ser, siempre me enseño a hacer lo correcto y es una persona bondadosa pero un mortifago jamás ¡Llámale amor o cobardía, pero si él no quiere arriesgarse yo sí!"
"Lidia, pero es que es…"- intento decir Ron pero lo interrumpí
"¿Diferente? ¿De qué manera? Tus padres son parte de la Orden del Fénix y ayudan sin chistar, tienen muchos hijos…especialmente tú y Ginny que aun los necesitan ¿Por qué poner en riesgo sus vidas o a sus hijos ayudando a Harry?"- le dije molesta mientras mis lágrimas salían de mis ojos- "Porque es lo correcto, porque se quieren arriesgar para darles una vida mejor, para evitar muchas cosas que podrían perderse, porque los aman, porque confían en Harry a pesar de todos los riesgos que tienen. Así me siento yo con mi familia…lo siento pero es lo correcto"
"Tiene razón"- dijo Hermione con un hilo de voz, Ron la miró asombrado puesto que no esperaba que ella me apoyara- "Lidia tiene razón… cada uno pelea por su familia y ella pelea por la suya. Yo también tengo mi riesgo, por ser muggle soy de las primeras en su lista de cacería y aun así voy a arriesgarlo todo"
"Bueno… entonces ¿sigues en el juego?"- me pregunto Harry cambiando su expresión seria por una más divertida esbozándome una sonrisa, yo asentí decidida secándome las lágrimas con el dorso de mi mano.
La Navidad se avecinaba, el profesor Slughorn es conocido por sus famosas fiestas navideñas que daba a sus estudiantes más queridos, famosos y excepcionales. Hermione, Harry y yo fuimos invitados a la cena, podíamos llevar a una pareja esa noche asique yo ya tenía planeado a quien llevar pero Harry y Hermione no tenían a quien llevar. Harry quería ir con Ginny pero era muy incómodo para él ir con ella por ser hermana de Ron y Hermione quería ir con Ron pero estaba muy ocupado con la tonta de Lavender.
"¿Cuántas invitaciones no te ha hecho Cormac?"- le pregunte a Hermione camino a la biblioteca
"Ni me lo menciones, estoy harta de sus miradas tontas y sus estúpidas líneas de supuesto galán"- me dijo soltando un bufido
"Pero si no vas con él… ¿con quién irás?"- le pregunte a Hermione
"Bueno, la verdad es que no tengo opción que decirle que sí…la persona que quería estará ocupado"- me dijo algo triste
"Al menos Cormac no se ve nada mal, es medio payaso y se cree mucho pero no está nada mal"- le dije sonriendo.
"Sí, eso no cabe duda… es guapo pero muy arrogante"- me respondió riendo mientras entrábamos a la biblioteca- "¿y tú con quién irás?"
"Draco, por supuesto"- le respondí.
"Supuse… aunque Seamus tiene la esperanza que lo invites"-dijo soltando una leve risita.
"¿Tú dices? No sé, es que si Seamus no fuera tan acosador quizás lo invitaría pero prefiero Draco, además somos pareja y se vería feo ir con Seamus"- le respondí- "Por cierto, ¿Hogmeade este fin?"
"¡Claro! ¡Eso ni lo dudes! Necesito algo realmente despampanante y tu opinión"- me respondió Hermione
"Algo que Ron se muera de envidia y que Cormac te piropee mucho más de lo debido frente a Ron y vea de lo que se perdió por la boba de Lavender"- le respondí esbozando una sonrisa.
Estudiamos toda la noche para nuestra prueba de Aritmancia, Hermione y yo éramos las únicas de Gryffindor en esta clase. Justo cuando terminamos Draco se acercó a nuestra mesa abarrotada de libros, apuntes, pergaminos, plumas y demás.
"Hola, Lidia"- me saludó a sin mirar a Hermione, ella lo miro feo.
"Hola"- le dije cansada.
"¿Vienes?"- me pregunto
"Yo me voy a dormir, nos vemos"- respondió Hermione tomando sus libros, Draco y ella se fulminaron con la mirada y se fue.
"Te ayudo, hermosa"- me dijo esbozando su sonrisa seductora y comenzó a acomodar mis pergaminos en orden, yo también lo hice.
"Oye ¿te puedo pedir algo si no es mucha molestia?"- le pregunte
"Claro, cualquier cosa… excepto saludar a tus molestos amiguitos"- me respondió divertido
"No, eso no"- dije molesta- "¿Es si puedes acompañarme a la fiesta de Navidad de Slughorn?"- le pregunte
"Claro, no hay problema"- me respondió dándome un beso rápido en los labios.
Tomó mis libros y nos encaminamos a la sala común, obvio no entro pero hablamos un poco de cosas durante el trayecto y me robaba uno que otro beso. Lo vi más relajado que las últimas veces y más saludable que antes, estaba más entusiasmado.
"Este fin no puedo ir a Hogsmeade contigo"- le dije esperando que no se enojara
"¿Por qué? ¿Tienes una cita con tu acosador oficial?"- me pregunto riendo.
"¡No! No seas malo"- le dije dándole un leve golpe en el brazo- "Es que tengo que comprarme un vestido"
"¿Me quieres encantar más de lo que lo haces todos los días?"-me pregunto acercándose peligrosamente hacia mi con su sonrisa seductora.
"No puedo negarlo"- le dije coqueta
"Bueno, si te ves mejor de lo que pienso… te daré una sorpresita"- dijo seductoramente
"¿Sorpresita?"- le pregunte alzando una ceja- "¿Qué clase de sorpresita?"
"Es sorpresa... que duermas bien, princesa"- me dijo dándome un tierno y largo beso en los labios.
El día de la fiesta de Slughorn, Hermione y yo nos arreglamos juntas toda la tarde para lucir perfectas en la noche. Ella no estaba entusiasmada de ir pero quería que Ron la viera guapísima antes de la fiesta y se diera cuenta de lo que se perdió por preferir a Lavender. Ese día utilizamos una plancha de cabello hechizada que nos dejaría el cabello más lacio por más tiempo aunque nos lo laváramos. Le hice la plancha hechizada a Hermione, cuando fue mi turno comenzamos a hablar.
"Oye que bueno que Harry confía en mi"- le dije mientras me maquillaba mientras Hermione estaba estilizando uno de mis mechones de cabello.
"Si, te dije que él entendería y confía plenamente en ti. Pero… ¿no te da como cosa que Draco puede que sea un mortifago?"- me pregunto Hermione mirándome por el espejo.
"Sí, la verdad si me da como miedo pensar en eso pero no creo que él sea uno de ellos… digo apenas tenemos 16 años"- le respondí, Hermione me siguió mirando por el espejo con tristeza- "oye… no huele como a…"-dije mientras olfateaba un olor extraño
"¡OH POR MERLÍN!"- grito Hermione asustada, ella retiro la plancha hechizada de mi mechón de cabello y quedo pegado en la plancha
"¡HERMIONE! ¡MI CABELLO!"- exclame al ver que parte de mi cabello se había quedado pegado en la plancha- "¡ESTOY PELONA!"
"Lidia, ay… disculpa… no… no sé qué paso"- dijo Hermione horrorizada- "te dije que no me dejaras hacerlo… yo no sé de estas cosas como tú"
"¡Pero es que no es tan difícil! ¡Ay no! ¡No iré!"- le dije avergonzada al verme el cabello- "¡No se puede ni esconder! ¿Qué hago?"
"Hola, chicas ¿pero qué sucedió?"- era Ginny que apareció detrás de la puerta
"Hermione quemo mi cabello y ahora estoy media pelona"- dije molesta
"Yo puedo arreglarlo, me corto el cabello yo misma"- dijo Ginny sonriendo y examinando mi cabello- "Aunque… te va a quedar corto"
"No importa… arréglalo"- le pedí a Ginny.
Solo veía mechones y mechones largos de mi cabello en el suelo a medida que Ginny los recortaba, me miraba al espejo a verme el desastre y estaba muy corto pero aun no terminaba.
"Listo"- dijo Ginny sonriéndome- "Mírate"
Me mire al espejo y no lo podía creer. Lo que iba a ser un desastre resulto ser un milagro, mi cabello estaba corto a la mitad de mi cuello la parte de atrás y la parte de enfrente era más largaba dándole a mi cara un look mas glamouroso (se llama corte bob largo, es una variación del bob original y es parecido al corte de Posh pero más largo. Búsquenlo en google. Recomendado para todas las chicas sin importar si eres mega esquelética o rellenita)
"¡Pareces una celebridad o modelo!"- exclamo Hermione.
"Espero le guste a Draco"- comente mirándome al espejo, a mi me gustaba pero no estoy segura de Draco- "¿Qué tal que le recuerdo a la Pansy?"
"¿Cómo crees? Pansy tiene cara de pug y tu tienes rostro de humano"- dijo Hermione- "Eres hermosa amiga, si no fueras bruja te diría que tienes algo de veela"
"¿Has visto a su madre?"- pregunto Ginny a Hermione, ella negó con la cabeza- "En Corazón de Bruja hicieron un reportaje de ella y la mamá es divina"
"Bueno, es cierto. Mi mamá es hermosa pero no me comparo con ella… es la mujer más hermosa de España"- les dije- "Bueno, a arreglarnos que se nos hace tarde"
Nos arreglamos para la fiesta, yo estaba nerviosa por mi cabello porque siempre lo llevé largo y conocí a Draco con mi larga cabellera y él hundía sus dedos en ella. Tenerlo así de corto me hacía sentir desnuda, como que algo me faltaba y no estoy segura que le guste. Tus amigas siempre dirán que estas bella asique no hay que confiar en ellas.
Me puse un vestido azul marino corto, one shoulder y ceñido al cuerpo, con peep toes color piel y mi cabello corto como nunca. Salimos a la sala común y ahí estaban Harry muy bien vestido y Ron con Lavender en sus piernas. Harry y Ron quedaron boquiabiertos al vernos a mí y a Hermione.
"Hermione que linda"- dijo Harry dándole una vuelta a Hermione quien sonrió coqueta, Ron no paraba de mirarla, estaba hipnotizado.- "¡Lidia, wow! ¡Te ves perfecta!"
"Gracias a Ginny y la torpe de mi amiga Hermione"- dije riendo
"Hermione, estás hermosa"- dijo Ron, Lavender miro de arriba abajo a Hermione.
"Se ve mejor pero no hermosa"- dijo molesta Lavender. Hermione no le hizo caso.
Harry, Hermione y yo caminamos hasta el despacho de Slughorn listos para la fiesta de navidad, sentía mariposas en el estómago. Draco me esperaba fuera del despacho, cuando me vio abrió los ojos como platos, me puse más nerviosa. ¿Me veo fea?
"Estoy a punto de tomarte del brazo e irnos a la sala de menesteres y hacerte lo que no te hecho en meses"- me dijo seductoramente, me derretí.
"Draco, que cosas dices"- le dije ruborizada
"Me encanta, te ves más hermosa de lo que creí"- me respondió dándome un beso en los labios.
"Gracias, estaba nerviosa, pensé que no te gustaría"- le dije
"Puedes estar calva, igual estarías hermosa"- dijo besando mi mano como todo un caballero.
Entramos al despacho de Slughorn tomados de la mano, nos sentamos juntos pero él no quería sentarse con Harry y Hermione asique nos pusimos al otro lado de la mesa. Cormac estaba que se le salían los ojos por Hermione y ella estaba molesta. El profesor hablo durante toda la cena, hizo preguntas a todos sobre nuestras familias y lo que hacemos. Al finalizar la velada, Hermione desapareció y Cormac solo me preguntaba dónde se había metido pero le decía que no sabía, y Harry estaba extraño.
Draco y yo nos fuimos a la Torre de Astronomía, pensé que íbamos a la sala de menesteres. Que raro.
