Perspectiva de Lidia
Subimos las escaleras corriendo, revisando a cada rato para asegurarnos que nadie nos seguía y evitar peligros a esta hora de bajadera de puntos y demás problemas. Cuando llegamos a la Torre de Astronomía, Draco giro la perilla y entramos revisando que nadie estuviera. Nos acercamos al balcón tomados de la mano, Draco le veía algo nostálgico pero hace unos momentos él estaba bien.
"Quiero recordar esta noche"- me dijo mirando al cielo estrellado- "y quiero que la recuerdes para siempre"
"Yo siempre recordaré todo lo que hacemos porque siempre estarás conmigo recordándomelo y haciendo muchas más cosas"- le dije intentando buscar su mirada pero él la tenía perdida en el cielo- "¿estas bien?"
"Te amo"- me respondió mirándome a los ojos, él los tenía vidriosos como si quisiera llorar.
"Y yo a ti"- le respondí esbozándole una sonrisa para confortarlo, él me la respondió con dificultad.
"Veo que estás usando nuevamente mi collar y mi anillo"- me dijo tocando mi cuello con un dedo suavemente.
"Claro. Me gusta tenerte cerca o algo que me recuerde lo mucho que me amas y que no nos vamos a separar"- le respondí
Draco tomo mi rostro entre sus manos y lo examino por unos momentos, luego me beso acariciando nuestros labios en un dulce movimiento. Ese beso me mostro muchas cosas, pude sentir que algo ocultaba y que me necesitaba, pude sentir que no quería perderme y que me amaba pero también sentí que podría ser el último. Con este sentimiento hizo que lo tomara por el cuello de su camisa pegándolo más a mi rostro y hacer del beso más intenso, para demostrarle que sin importar lo que suceda o tenga que hacer estaré ahí para él. Su suave lengua invadió mi boca acariciando dulcemente la mía, me acaricio la espalda mientras yo reposaba mi mano sobre su atlético pecho.
"Te necesito"- me susurro al oído, me estremecí- "te necesito ahora"
"Me tienes para siempre"- le respondí entre besos, él se separo para mirarme una vez a los ojos esbozando una seductora sonrisa.
"¿Lista para tu sorpresa?"- me pregunto seductoramente.
"Oh, sr. Malfoy… se porta muy mal en Navidad, no recibirá su regalo"- le dije intentando ser coqueta, espero no verme ridícula intentando ser sexy.
"Demasiado tarde, mi regalo está frente a mi y no está siendo una niña buena"- me dijo riendo sensualmente mientras me miraba con deseo.
Draco me volvió a besar pero esta vez con pasión y deseo, con necesidad de fundirse conmigo una vez más. Le seguí el ritmo a sus besos demostrándole que lo deseo, que lo amo y que estoy dispuesta a todo por él, dejaría todo por ese chico. Suavemente paso su mano por mi espalda buscando el cierre y bajándolo lentamente haciendo contacto con mi piel, me estremecía de sentirlo, mi vestido cayo a mis pies dejándome desnuda frente a él.
Desabroche su camisa lo más rápido que pude mientras nos robábamos besos en los labios, bese su pecho desnudo y acaricie su duro abdomen. Me ayudo quitándose su elegante pantalón, me miro a los ojos con deseo y me volvió a besar con pasión, nos hundimos en los cojines besándonos, acariciándonos nuestros cuerpos desnudos y expuestos, hasta que sentí que nos fundimos en uno solo, nos convertimos en uno solo soltando leves gemidos por los deliciosos movimientos.
"Te amo"- me susurro al oído mientras me hacía el amor
"Te adoro"- le respondí con un hilo de voz
Fue el mejor regalo de Navidad que me pudo haber dado.
Los días pasaron y de vez en cuando Draco y yo nos dábamos nuestras escapaditas a la Torre de Astronomía para nuestros encuentros tarde por las noches. Una noche cuando regresaba de uno de nuestros encuentros, Hermione se levanto del sillón de la sala común con un aspecto de preocupación.
"¡Lidia!"- exclamo al verme
"¿Qué paso?"- le pregunte
"¡Es Ron! ¡Algo sucedió pero no podemos salir a verlo, tengo que esperar hasta mañana!"- me dijo con lágrimas en los ojos y con la voz algo chillona- "¡Dice Harry que se envenenó con una bebida que el profesor Slughorn había comprado!"
"¿Qué?"- le pregunte sorprendida.
"Sí, dice que tenía pensada compartirla con Dumbledore, pero prefirió compartirla con Harry y Ron después de curarlos de una poción de amor"-me dijo preocupada y de forma atropellada.
"¡Por Merlín! Entonces alguien está intentando matar a Dumbledore, piénsalo… Katie Bell con una necesidad de entregar el collar envenenado y ahora Slughorn quién compartiría esa bebida con Dumbledore"- le dije
"Sí, eso mismo pienso"- me respondió horrorizada- "no quería creerlo pero es la verdad… alguien quiere asesinar a Dumbledore"
"Ese alguien es Draco Malfoy"- dijo Harry detrás de Hermione molesto, las dos giramos - "No nos hagamos los tontos…"
"¡Harry ya deja eso! ¡Él no es un mortifago!"- exclame enojada
"¡Es muy joven, Harry! ¡Deja de pensar en eso! ¡Qué ridiculez!"- exclamo Hermione
"¡Yo sé que es él y lo atraparé!"- exclamo- "mañana temprano a la enfermería, hasta mañana"- se despidió molesto.
Hermione y yo subimos a los dormitorios y dormimos. ¿Mi novio un mortifago?
Al día siguiente Hermione, Harry y yo bajamos rápidamente a la enfermería a ver a Ron. Cuando llegamos aún estaba inconsciente, Hermione se puso a un lado de él mirándolo dormido, ella le acariciaba su mano y lo observaba con un amor que hasta yo lo podía sentir. En eso escuchamos unos pasos de alguien apresurado.
"¡Ronnie! ¡Oh mi Ronnie!"- chillaba Lavender, ella miro a Hermione que estaba junto a él muy cerca y la fulmino con la mirada- "¿Qué haces?"
"Nada, estoy visitando a mi amigo y por favor deja de chillar que necesita descansar"- dijo Hermione enojada a Lavender soltando la mano de Ron con delicadeza.
"¡Él no te necesita! ¡Me necesita a mí! ¡Yo soy su novia!"- volvió a chillar Lavender enojada.
En eso Ron comenzó a murmurar algo en sueños, Harry y yo nos acercamos para oír mejor lo que Ron intentaba decir.
"¿Qué dices mi amor?"- pregunto Lavender a Ron
"Her-Hermione"- dijo finalmente balbuceando.
Harry y yo abrimos la boca del asombro, nuestros ojos abiertos como platos. ¿Ron pidió por Hermione en sueños?
"Oh, no… esto no es bueno"- le susurre a Harry y el asintió esperando un ataque de Lavender.
Lavender chillo, fulmino con la mirada a Hermione y se fue llorando corriendo. Hermione miro a Ron con amor y lo tomo de la mano, él la apretó fuerte por necesidad. La ama. A los dos días Ron mejoró y estaba de vuelta en el comedor con nosotros.
"¿Por qué me mira así? ¿Qué hice?"- pregunto Ron mirando a Lavender que lo miraba con odio.
"Digamos que… dijiste algo mientras estabas envenenado y se dio cuenta que no la quieres"- mentí
"Ah, bueno mejor… es molesta ¿saben? Ya no la soportaba, sólo quería algo físico"- se quejo Ron
Rompimos en risas.
"Chicos, ahora regreso… tengo algo que hacer"- dijo Harry sospechoso levantándose de la mesa y corriendo para salir del Gran Comedor.
Nosotros tres nos quedamos ahí sentados comiendo para ir a la otra clase, teníamos que ir a Runas Antiguas, excepto Ron. Hermione y yo nos levantamos de la mesa una vez terminamos de comer y nos dirigimos a nuestro salón. Cuando la clase terminó Blaise venía corriendo hacia nosotras, Hermione se preparo para alguna broma o algo así.
"¡Lidia! ¡Que bueno que te encuentro!"- me dijo casi sin voz agitado
"Dime"- le dije cortante
"¡Es Draco! ¡Está muy mal! ¡Se lo llevaron a la enfermería! ¡Alguien lo ataco en el baño y casi muere!" - me dijo, me horrorice instantáneamente.
"Lo siento, Hermione tengo que…"- dije preocupada pero ella me interrumpió
"¡Si, si ve! Yo tengo que hablar con alguien"- me dijo, tomo mis libros- "Los llevare al dormitorio, no te preocupes"
Blaise y yo salimos corriendo a la enfermería a ver a Draco. Cuando llegamos a la enfermería la señora Pompfrey y Dumbledore estaban con él.
"¡No visitas!"- grito la señora Pompfrey
"No, está bien. Que entre la chica, les daremos privacidad"-dijo Dumbledore sonriéndome.
"Gracias"- le dije a Dumbledore, nunca había hablado con él.
"Te necesitará más que nunca"- me dijo Dumbledore al oído y me guiño un ojo- "sr. Zabini tenemos que ir a su siguiente clase"- Dumbledore rodeo con un brazo a Blaise en los hombros y se fueron junto con la señora Pompfrey.
Camine a la cama donde estaba descansando Draco, se encontraba inconsciente. Vi su cuerpo y pude ver horribles manchas de sangre en su camisa y enormes cicatrices en todo su cuerpo. ¿Cómo habrá pasado esto? Tomé una silla para sentarme junto a él y agarrar su mano, la acaricie y lo miraba descansar. Mi pobre Draco.
"Lidia"- me llamo, lo mire a los ojos y estaba despierto, le sonreí dulcemente
"Hola. Duerme, tienes que descansar"- le dije acariciando su cabello
"¡Fue Potter! ¡Él me hizo esto!"- exclamo casi sin voz
"¿Qué? ¿Harry te ataco?"- le pregunte sorprendida- "pero él no es capaz de hacerte esto porque sí… a menos que… a menos que tú hayas hecho algo"
"¡Yo no hice nada!"- me dijo molesto, le note en su mirada que mentía
"¡Mientes, te conozco!… dime qué paso"- le pedí molesta
"Esta bien, esta bien… estaba en el baño pensando en cosas y vi a Potter que me estaba observando y pues me enoje porque es un metido. ¡Me estaba espiando!"- me respondió pero conozco cuando me está ocultando algo- "Y le eche una maldición y me ataco de vuelta pero era con una maldición extraña…diferente"
"¿Cómo que diferente?"- le pregunte con curiosidad.
"Pues, nunca la había oído"- me respondió
"¿Qué hacías en el baño? ¡Y no me vengas que haciendo del baño porque no te creo!"- le exclame molesta
"Estaba pensando en eso"- me dijo, sabía a lo que se refería- "en lo que debo hacer pero en voz alta y pues me vio"
"¿Te escucho?"- le pregunte
"Sí, creo que sí"- respondió pensativo
"Bueno, ahora me puedes decir el plan…total Harry ya lo escucho"- le dije
"¡Jamás! ¡No te diré nada!"- me grito molesto
"Oh, sí… sí me dirás, porque si tú no lo haces entonces Harry lo hará"- le amenace, Draco hizo una mueca de no querer hacerlo, me miro a los ojos y volví a ver su expresión de tristeza- "Confía en mi, soy tu chica y te amo"
Vi en su rostro duda, peleaba con sus pensamientos y luchaba por dentro, eso que tiene que hacer debe ser algo sumamente delicado o peligroso que no me quiere decir. Me mantuve firme, no le quite la mirada hasta que él me dijera qué estaba sucediendo para que Harry le atacara así.
"¡Soy un mortifago!"- exclamó sin mirarme a los ojos.
No podía creerlo, Harry tenía razón como siempre. Draco, mi novio, el amor de mi vida, la persona que más amo es... es un mortifago. Inmediatamente sentí como la sangre se fue de mi cabeza, pensé que me iba a desmayar. Draco cerró los puños con rabia, su cuerpo temblaba y su semblante se estaba quebrando.
"Tengo que asesinar a Dumbledore ¡Si no lo hago él te matará a ti y a mi madre! Tengo la leve sensación que contigo será peor… tiene planeado darte a Greyback"- dijo de forma acalorada y con mucha impotencia.
"¡Oh, Draco!"- le dije abrazándolo mientras espesas lágrimas salían de mis ojos. Estaba horrorizada.
"¡No quiero arriesgarte!"- me dijo llorando mientras me abrazaba- "¡N-n-no puedo tan siquiera pensar en lo que ese- ese estúpido asqueroso lobo te puede hacer!"
"Yo no sabía que era tan malo. Lo siento mucho"- dije llorando, nos separamos. Me seco las lágrimas y yo las de él- "Nada podrá separarnos, pase lo que pase"- dije al fin
"¿No piensas que soy un monstruo?"- me pregunto con la voz ronca y buscando una respuesta en mis ojos
"No, no lo eres… eres más humano que cualquier humano. Estás haciendo lo que yo haría y no te juzgo, pero me dolería mucho que lo hicieras"-le dije casi sin voz.
No voy a dejarlo solo, él me necesita y yo a él. Nada ni nadie nos podrá separar.
