Capítulo 7
-¿Lo tienes todo, Ranmaru? -le preguntó Ichirota con una sonrisa divertida, mientras el adolecente de cabellos rosados atados en dos coletas y grandes ojos color cian asentía fervientemente.
-Sí, ya sólo falta que lleguen Kishibe y Taku-kun con el tío Akio y el tío Fidio -dijo mirando por la ventana de su casita entusiasmado.
-Hai, hai, hijo. Baja revoluciones ya no tardan en llegar -le sonrió. Kishibe, Shindou, Shinsuke y Ranmaru habían sido elegidos del equipo de Orfeo para un campamento de verano de futbol, para padres e hijos.
-¡Ahí están! -gritó Ranmaru abriendo la puerta de su casa para correr a la limosina de donde bajaban un sonriente Kishibe con sus ojos azules entusiasmados y su cabello azul-violáceo moviéndose con la brisa y un sonriente Takuto con sus cabellos grises ondulados y sus ojos rojos a quienes les salto encima. Ichirota salió divertido cargando su maleta y la de su hijo y acercándose a la limosina de Akio de la que también bajo Fidio para saludarlo.
-Vamos antes de que este trio nos hagan suicidarnos -bromeó Akio Fudou subiendo a la limosina con sus amigos.
-Ni me lo digas, juro que Kishi no ha hablado de otra cosa que de este viaje hasta el punto de hacerme sangrar los oídos -rio Fidio mientras su hijo se sonrojaba.
-Papá -protestó Kishibe sonrojado.
-No te apures, tu hijo no es el único, Takuto a estado igual -aseguro Akio señalando a su hijo.
-Y Ranmaru ni se diga -ayudo Ichirota a avergonzar a los adolecentes.
Pronto llegaron al aeropuerto donde se encontraron con el matrimonio Strada-Cabrini. Angelo Cabrini y Demon Strada estaban esperando con un par de maletas y su hijo que aunque podía parecer un estudiante de primaria era un adolecente, el pequeño Shinsuke, quien había heredado la corta estatura de su papá Angelo. Shinsuke era castaño tenía los cabellos parados, los ojos marrones y usaba una banda azul en la cabeza parecida a la de su ídolo el legendario portero Endou Mamoru. El pequeño Shinsuke saltó hasta sus tres amigos, mientras sus dos padres saludaban a los otros adultos ahí.
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Tachimukai Yuuki vigilaba de reojo a su hijo mientras este compraba algunos dulces con el dinero que su padre peli rosado le acababa de dar en una de las tiendas del aeropuerto.
-Me alegro que pudieras sacar tiempo para venir con nosotros. A Hamano le hacía mucha ilusión que pudieras venir -le dijo a Tsunami quien tomaba una pastilla para los nervios. Seguía odiando los aviones. El peli rosado de lentes con montura negra le sonrió a su pequeño Tachimukai.
-No me lo perdería por nada, me alegro que me hayas invitado, será muy divertido pasar algo de tiempo en familia… los tres -sonrió tomando la mano de Yuuki quien le sonrió tímidamente.
-Búsquense un motel -escucharon la voz sonriente de Hamano parado delante de ellos, mientras Tachimukai se sonrojaba y zafaba su mano de la de Tsunami quien le sacaba la lengua a su hijo, amaba a su hijo, era su único hijo después de todo, pero a veces… le daban ganas de arrojarlo al mar. Tsunami iba decidido a reconquistar a Tachimukai. Estas vacaciones salía con Tachi dispuesto a mudarse de vuelta con él… o se dejaba de llamar Jousuke Tsunami.
Entre los problemas que tuvieron por su estupidez, en que luego Tachimukai se había ido a Yokata para ejercer de profesor y él había vuelto a Okinawa lo único que los había mantenido en contacto había sido Hamano. Los continuos viajes de Okinawa a Yokata y de Yokata a Okinawa en vacaciones del jovencito para poder pasar tiempo con Tsunami también y las llamadas diarias de teléfono. Pero Tsunami estaba cansado de eso, quería ser un padre de algo más que de vacaciones y por sobre todo… en trece años ni un día dejó de amar a su Yuuki. Quería a su Yuuki de vuelta.
-Le diré a Hayami que te orinabas en la cama hasta los 4 años si no dejas de molestar -le juró Tsunami vengativamente a su hijo.
-Hayami es sólo mi amigo -aseguró Hamano sonrojado.
-Aja eso decía yo en mis tiempos en Inazuma Japón junto a tu papi y así terminaste naciendo tú -sonrió Tsunami burlón tomándole el pelo a su hijo.
-Jousuke -le regañó Tachimukai divertido. A veces su aun esposo por que nunca se divorciaron y su hijo, le recordaban más a un par de hermanos que aun padre y un hijo.
Hamano era centrocampista en el instituto de Yokata, Hayami Kojiro lo era del instituto Teikoku, se habían conocido hacia un par de años cuando el instituto Teikoku había aplastado al instituto Yokata en el Holy Road y muy resuelto y quitado de la pena después del partido Hamano se había acercado a Hayami y le había pedido su teléfono frente a todo el instituto Teikoku haciendo que a todos se les callera la boca por la impresión. Sobre todo teniendo en cuenta que el papi de Hayami era el coach del equipo Sakuma Jirou, a Sakuma no le había hecho ninguna gracia cuando su sonrojado hijo le había dado el teléfono al descarado moreno, pero Koujiro Genda sólo se había reído divertido, eso había sido hacia dos años y Tachimukai tenía que agradecer que existiera Skype, por que si Hayami y Hamano dependieran del teléfono para poderse comunicar… los Koujiro estarían en quiebra y él se dejaría toda la pensión de Hamano en pagar el teléfono.
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-¿Nervioso por qué vas a ver a tu novio? -Sonrió Genda divertido a su hijo besándole la cabeza, dado que Hayami estaba sentado en su falda mientras esperaban en el aeropuerto.
-Ese… pescador de quinta no es su novio -saltó de inmediato a su lado Sakuma inflando las mejillas.
-Resígnate, amor -rio Genda estirándose para besar a Sakuma-. Vamos a terminar emparentados con Tsunami a la larga -aseguró.
-Papá, papi -se quejó Hayami-. Dejen de hablar de mi inexistente vida romántica. Yo y Hamano sólo somos amigos -dijo con sus mejillas sonrojadas tocándose nervioso los dos moñitos en su cabeza.
-Claro… a tu edad yo y Sakuma decíamos que éramos lo mismo -rio Genda disfrutando de tomarle un poco el pelo a su dulce hijo que era muy tímido.
-Koujiro Genda -le dijo Sakuma en tono de advertencia, Sakuma era muy sobreprotector con el pobre Hayami, y cualquiera que mirara durante más de dos segundos al centrocampista de Teikoku con algo que Sakuma considerara un poco de lujuria… bueno, conocía el infierno en persona de mano de su coach. Gracias a Dios estaba Kidou también en el equipo para contener las ansias asesinas que nacían en Sakuma cuando alguien trataba de "robarle" su bebé.
-¿Qué? -preguntó Genda divertido haciéndose el inocente. Sakuma suspiró y se resigno besando a su hijo que se sonrojó al ser mimado por sus padres a sus catorce años y luego a su esposo. Estaba contento de que Genda consiguiera las vacaciones justamente para el campamento de Hayami y que así pudieran ir todos juntos.
-Debimos irnos con Kidou, en su avión privado -se quejó Sakuma viendo que su vuelo saldría retrasado por quince minutos. Genda sonrió divertido Sakuma nunca era muy paciente.
-Deja de quejarte, son quince minutos nada más -sonrió pacientemente.
Continuará…
Saskia Neko-chan-Claro que seran felices por eso se llama Una segunda oportunidad ^^
Ashery24-Te dare el spoiler, a nagu y Susu los veras pronto y Afuro estara con Hera.
