Equipo de Futboll

Cada quien le dijo a sus respectivos padres sobre la mudanza, los padre de Ritsu estaban de acuerdo ya que la escuela si estaba lejos… en cambio los papas de Mio se opusieron al principio pero, después recapacitaron sobre la decisión de su única hija, así que accedieron a esa petición.

La semana de las chicas pasó muy rápida…ya era fin de semana, así que el dúo dinámico estaba por llegar a los dormitorios a desempacar sus cosas… pero como era de esperarse eran las únicas que pidieron el dormitorio… pero eso no importaba.

Mio, date prisa con esas cajas – decía la castaña quien cargaba 3 cajas a pesar de ser más delgada que Mio era mucho más fuerte que ella en ese sentido.

Mientras que la pelinegra también traía el mismo número de cajas que su amiga no podía con todas ellas.

Hay Mio, ¿Cómo sacas fuerzas para golpearme, pero para cargar unas simples cajas no puedes? – decía la castaña ayudando a su amiga.

¡Cállate! – decía sonrojada pero molesta.

Después de desempacar, las chicas pidieron comida rápida… ellas comieron, se bañaron y se fueron a dormir.

Y es aquí donde la vida de ambas chicas empieza a cambiar… Mio le regalo una diadema amarilla a su amiga para que el resto del ciclo escolar no hiciera revuelo por su look de chico ya que la escuela era solo para mujeres… y han pasado exactamente un año desde que las chicas entraron a la universidad… y con mucha suerte Azusa y Ui también quedaron en la misma universidad que las chicas, en cambio Jun se fue a estudiar al extranjero.

Ne Mio-chan – decía animadamente la castaña

¿Qué pasa Ritsu? – pregunta la pelinegra a su amiga

Este año va a estar sumamente divertido… ya hay vecinas jeje y Azusa y Ui entraron a la escuela – decía la castaña con una sonrisa

Si tienes mucha razón, por eso espero que este año también salgas bien como el pasado – comento la pelinegra

No te preocupes por eso Mio, siempre vas a estar para mí y yo para ti – contesto la castaña, esto último provoco un leve sonrojo en la pelinegra.

Bueno será mejor que nos vallamos al salón y pasemos a ver a las chicas – decía la pelinegra con seriedad

Ok, vámonos – contesto la castaña

Las chicas llegaron al campus… sus amigas ya estaban ahí, con excepción de Yui…

¡Hola chicas!, ¿y Yui? – dijeron a la vez la bajista y la baterista

No ha llegado – contesto la rubia

¡CHICAS! – gritaba la guitarrista quien iba corriendo hacia sus amigas

¡YUI! – dijeron las tres

¿Qué te paso? ¿Por qué vienes corriendo? – pregunto la pelinegra

Jeje lo siento, me quede dormida por estar tocando a guitar – respondía la guitarrista

¿Y Ui? – pregunto la castaña

Se fue con Azu-Nya a su salón – contestaba la guitarrista

Ya veo… será mejor que nosotras también tengamos que correr – decía la rubia hacia sus amigas

¿Por qué? – dijeron sus amigas a la vez

Porque allá va el profesor de nuestra primera clase – decía la rubia mirando en dirección hacia el profesor

¡Demonios mi primer dia de clase y llegare tarde! – decía la baterista

Valla al fin te empiezas a preocupar por tu imagen en la escuela – decía la bajista a su amiga

Bueno menos palabrerías y a correr – decía el clon inmaduro de Ritsu

Las cuatro chicas salieron en forma de estampida… nadie supo de cómo llegaron antes que su profesor…

Bueno llegamos – decía cansada la bajista

Si, tienes razón – contestaba la rubia

Hay que barbarás – no me digan que se cansaron dijo la baterista… bueno será mejor que pongamos atención y menos relajo… esto último que dijo la castaña tomo por sorpresa a sus amigas… pero más a la pelinegra.

Las primeras clases pasaron y la baterista ya estaba cansada… sabía que era mucho lo que decías Ritsu – decía la pelinegra a su amiga

¬¬ En la forma que lo dices… suena a sarcasmo – decía la castaña quien caminaba junto a su amiga

Disculpa Tainaka-san – decía una chica de la estatura de la castaña y de cabello negro azulado con ojos verdes en verdad se veía sumamente linda ante los ojos de cualquiera

Ah hola Daidoji-san, a ver Dime – decía la castaña con su característica sonrisa

Me estaba preguntando si te quieres unir a nuestro equipo de futbol femenil es que nos hace falta una jugadora ya que se fue la capitana… y tenemos un puesto bacante – decía la chica

Claro seria fabuloso, además me pondría a recordar viejos tiempos – contestaba enérgicamente la castaña – y… ¿cuando seria los ensayos?

La próxima semana después de clases – respondía la chica

Ok. Entonces te veré en los ensayos – decía la castaña mientras se despedia de esa chica.