Ritsu llego a su dormitorio toda mojada sin percatase de que se le había caído la diadema durante el camino. Pero no le importo, lo que le importaba era su amiga.
Mio – decía la castaña mientras entraba al cuarto y se acercaba a la cama, para ver si estaba su amiga, el cuarto estaba oscuro. Cuando la pelinegra escucho la voz de su amiga no lo pensó dos veces y se abalanzo a la castaña casi llorando.
¡Ritsu! ¿Por qué tardaste mucho… y porque estas mojada? – decía sollozando la pelinegra.
Lo siento Mio, es que me agarro fuerte la lluvia y por eso me moje – decía la castaña para tranquilizar a su amiga mientras la abrazaba.
Ya veo – decía más tranquila la pelinegra
Porque no enciendes la luz – decía la castaña a su amiga
Así está mejor – contestaba la pelinegra quien tenía su cabeza apoyada en el pecho de su amiga, que al escuchar esto, la castaña se sonrojo, y la abrazo con más fuerza demostrándole que siempre estará ahí para ella.
Mio, me tengo que cambiar antes de que me enferme por la ropa que esta mojada – decía la castaña a su amiga, pero, no quería destruir ese abrazo.
Cámbiate rápido para seguir así – esto último lo dijo en susurro la pelinegra el cual Ritsu logro escuchar.
La castaña se cambio lo más rápido que pudo estando a oscuras, Mio estaba acostada en su cama, la tormenta seguía, rayos y truenos se escuchaban. La castaña salió del baño y se fue a su respectiva cama. Dejaron una lamparita. Hubo un par de minutos de silencio, hasta que la pelinegra decidió hablar…
¿Ritsu, estas aun despierta? – preguntaba la pelinegra
Si, porque – contestaba la castaña entre bostezos…
Es que, me estaba preguntando… si podría dor-dormir contigo – esto último en susurro, la castaña aun con sus ojos cerrados… no hizo seña más que agarrar la sabana de su cama y alzarla, seña de que Mio se metiera en su cama… la pelinegra sin pensarlo dos veces su fue directo a la cama de su amiga. Esa noche ambas durmieron abrazadas… en la mañana Ritsu se levanto temprano, y trato de no despertar a su amiga porque dormida parecía un ángel caído del cielo. Se metió a bañar, se arreglo y preparo el desayuno como siempre.
Mientras tanto la pelinegra estaba aun dormida en la cama de su amiga… la castaña había entrado al cuarto para despertarla… se acerco a su cama y vio lo hermosa que era la pelinegra mientras dormía.
Mio, despierta oh llegaremos tarde a la escuela – decía la castaña a su amiga mientras la movía suavemente
Ya voy – contestaba soñolienta la pelinegra a su mejor amiga.
Bueno te espero para desayunar… y será mejor que te metas a bañar antes de que el agua se ponga fría – le decía la castaña a su amiga.
Al cabo de quince minutos, Mio ya se había bañado, se arreglo y se fue a desayunar con su amiga… y la pelinegra se percato de que su amiga no traía puesto su diadema.
Ritsu, ¿y tu diadema? – pregunto la pelinegra
Creo que se me callo ayer, durante el camino para llegar al dormitorio – contestaba la castaña,
Ya veo, y te vas a ir así a la escuela – respondía la pelinegra a su amiga
Eh… si, no tiene nada de malo, además me veo mucho mejor así – decía alegremente la castaña
"bueno, en eso tiene razón Ritsu, me fascina verla así" – pensó para sí misma la bajista. Terminaron de comer, cada quien tomo sus respectivas cosas, y se fueron a la escuela tenían media hora libre.
Mientras caminaban la castaña iba pensando de cómo le iba a decir a su amiga de que tenía una especie de cita con Yuki-chan, aunque en sí, no era cita… pero a la pelinegra no le agradaba aquella chica quien era su total doble.
Mira Mio ahí van Azusa, Yui y Mugi – decía la castaña animadamente
Si es cierto, ¡chicas por aquí! – gritaba la bajista, las tres chicas voltearon y vieron quien les gritaba. Al cabo de 15 segundos las cinco chicas iban rumbo a sus salones hasta que se toparon a la doble de Mio.
¡Hola Ricchan! – saludaba la pelinegra, pero se dio cuenta del nuevo look que traía la castaña y tubo un pequeño sonrojo... que no paso desapercibido para los ojos de la bajista quien se había molestado y Mugi se había dado cuenta de todo.
Hola Yuki-chan – contestaba la castaña con su típica sonrisa – mira te presento a Nakano Azusa, Hirasawa Yui, y Kotobuki Tsumugi, son mis amigas señalando a las ya mencionadas.
Hola – decía cordialmente la pelinegra
¡Hola! – respondían las tres chicas al mismo tiempo.
Bueno, me retiro, por cierto Ricchan… el próximo fin de semana tenemos nuestro primer partido – le decía la pelinegra a la castaña
¡Tan pronto!, bueno daré lo máximo – decía energéticamente la castaña.
¡Claro!, por cierto, no vayas a llegar tarde el sábado – esto último dijo, mientras le estaba guiñándole el ojo. Las cinco chicas se quedaron asombradas en especial Mio.
¿Desde cuando se llevan tan bien? – preguntaba la bajista a su amiga ¿y qué van a hacer este sábado?
"demonios ya se dio cuenta, mi plan de decirle que me iba a mi casa el sábado se fue a la perdición" – pensó la castaña
Contesta Ritsu – suplico la bajista, mientras que las tres chicas solo observaba la escena – oh es que tu y ella están saliendo – volvió a decir la bajista.
¡No Mio, no es lo que tú piensas! – se atrevió a decir la castaña
Ah no, pues vete explicándome, tenemos 20 minutos de tiempo – decía la bajista exigiendo una explicación.
Ella no es mi novia ni nada por el estilo, además ella me invito ir al cine el sábado – dijo por fin la castaña.
Y explícame porque te guiño el ojo – la bajista estaba muy enojada con su amiga.
No lo sé – dijo la castaña
Si aja – dijo la bajista
¡Te lo juro! Confía en mí – Menciono la castaña – mírame a los ojos Mio y dime que me crees
La bajista lo pensó, las chicas estaban fuera de sí, y Ritsu le estaba pidiendo disculpas a Mio.
Solo por esta vez – finalmente dijo la bajista
Gracias por confiar – agradeció la castaña
Pero no la quiero ver tan cerca de ti – menciono la bajista – me molesta verla a tu lado
¡Oh estas celosa Mio-chan! – dijo Yui
¡No! – dijo la bajista, ya que el comentario de Yui la tomo por sorpresa
Claro que si Mio-chan – insistía el clon inmaduro de Ritsu
Ahora que lo recuerdo, esto es muy familiar a lo que paso con Nodoka-chan – menciono la rubia
Cierto Mugi-senpai, me acuerdo que Ritsu-senpai nos obligo a seguir a Mio, Nodoka y a Yui-senpai – dijo la pequeña.
Después de eso cada quien se fue a sus respectivos salones.
