Los días iban pasando, cada vez que Yuki-chan platicaba con Ritsu, a la bajista le entraban ataques de celos… para la baterista todo eso era normal. Mientras que para Mugi le significaba otra cosa.

El día esperado por parte de Yuki-chan había llegado, ir al cine con la persona que más le gustaba. La castaña salió de su dormitorio rumbo al cine, para su sorpresa la pelinegra ya estaba allí parada en la entrada del cine.

Perdón por llegar tarde – se disculpaba la castaña mientras tomaba aire

No te preocupes, tiene como unos diez minutos que llegue – explicaba la pelinegra

Y… ¿Qué película quieres ver? – Pregunto la castaña "ojala que no sea igual de cursi y romántica que Mio, eso sí sería el colmo" – pensó la castaña

Bueno estaba pensando en ver Romeo y Julieta ó Cross Heart – menciono la pelinegra - ¿Tú qué dices? – dijo mirando a la castaña

La que tú quieras – dijo la castaña

Bueno será Romeo y Julieta – dijo la pelinegra

La castaña compro los boletos para ver la película mientras que la pelinegra compraba las palomitas y los refrescos… entraron a la sala para ver la película… durante la película, la castaña recordó aquella vez que hizo la obra de teatro con su amiga. La castaña noto que la pelinegra tenía frio así que decidió quitarse la sudadera y dársela a Yuki-chan.

Ten, la necesitas más que yo – menciono la castaña con amabilidad

Pero, ¿y tú? – dijo la pelinegra

Descuida, estoy sumamente calientita para aguantar el resto de la película – dijo la castaña con su típica sonrisa

Gracias – le sonrío tímidamente la pelinegra y se recostó en el hombro de la castaña. La película termino, la pelinegra casi lloro la mayor parte, mientras que Ritsu la veía y se sonrojaba al verla, ya que le recordaba a su amiga.

Por otra parte la bajista se encontraba totalmente aburrida sin Ritsu… así que decidió ir a su casa para esperarla allí.

Oye Yuki-chan, vamos a mi casa para cenar y de ahí te dejo en tu casa si gustas – menciono la castaña

Claro sería un honor ir a comer en tu casa y conocer a tus papas – dijo la pelinegra, y las dos chicas se fueron rumbo a la casa de la castaña. Cuando llegaron, Ritsu abrió la puerta e hizo que la pelinegra entrara primero.

Mama ya llegue – anunciando su llegada

Estoy en la cocina – grito la madre de la castaña

Sígueme – le dijo la castaña a la pelinegra, se dirigieron rumbo a la cocina… y la castaña noto que su mamá no estaba sola… y se quedo muy sorprendida al ver con quien estaba.

¿Mio? – pregunto un tanto asombrada la castaña

Ah, Ritsu ya llegas... te – no termino de decir la palabra ya que se quedo sorprendida al saber con quién venia acompañada su amiga. "que hace ella aquí" – pensó la bajista haciendo cara de pocos amigos…

Oh, ¿y quién es esta linda joven? – pregunto la madre de la castaña

Soy Yukino Daidoji, mucho gusto – se presento cortésmente la pelinegra

Mucho gusto, mi nombre es Yasuna Tainaka – se presento la madre de la castaña – me imagino que te quedas a cenar, "por lo que veo esta chica es igualita a Mio-chan, excepto por sus ojos…" - pensó la madre de la castaña

Sí, claro – afirmo la castaña

Durante la cena se sentía una gran tensión por parte de la bajista

"no puede ser, primero, tengo que soportar de que Ritsu este con ella durante las prácticas, segundo, tengo que aguantarme los celos de que ella se fuera con Ritsu al cine… y ahora esto" – pensó en grande la bajista

La madre de la castaña observaba todo el ambiente que había, la castaña platicaba con la pelinegra muy a gusto y la bajista estaba que se la llevaba el tren, Al finalizar la cena la pelinegra se despidió de la madre de Ritsu y de la bajista.

Creo que no te podre llevar a tu casa – se empezó a disculpar la castaña mientras estaban paradas en la puerta de la entrada

Descuida, no hay problema… será otro día – dijo la pelinegra.

Gracias, me la pase genial – dijo la castaña – por otro lado cierta bajista observaba la escena que había.

Cuando la pelinegra se disponía a irse regresa y le planta un beso en los labios a la castaña… tanto para Ritsu como Mio, quien miraba, ese beso cambiaba todo, lo más sorprendente era de que la castaña correspondió.

Nos vemos Ricchan – decía la pelinegra quien le guiñaba el ojo a una confusa castaña

Hasta el lunes – decía no muy convencida la castaña.

Mientras tanto Mio regreso a la cocina sumamente enojada y triste… la castaña aun estaba en la puerta de su entrada, así que decidió entrar e irse al cocina junto con Mio.

"correspondió, ella le correspondió" – pensaba la bajista tratando de no llorar

Ya llegue – decía la castaña tratando de sonar lo más normal que podía

Eso vi – dijo muy secamente la bajista

Oye Mio, ¿Te quieres quedar a dormir hoy? – pregunto la castaña no muy convencida de su pregunta.

"de seguro me va a decir que sale con ella" – pensó drásticamente la bajista

¿Qué dices? – volvió a insistir en la pregunta

¡Claro, porque no! – decía la bajista con una fingida sonrisa

Terminaron de lavar trastes y ambas subieron rumbo al cuarto de la castaña… la madre de Ritsu se había ido al trabajo ya que tenia turno nocturno…