Perspectiva de Draco
Me levante temprano para tomar el maldito expreso de Hogwarts, me sentía abatido, era una mezcla de emociones que no podría explicar pero puedo decir que al menos la voy a ver.
Camine al baño, abrí la ducha y me desnude, entre y cerré la puerta de vidrio para ducharme. El agua caía con fuerza sobre mi cabeza, me apoye contra la pared intentando relajarme un poco mientras sentía el agua golpear mi cabeza y mi nuca. Cuando termine de asearme fui a mi closet, lo abrí y estaba repleto en ropa de un solo color… negro. Me puse lo primero que vi, no tenía ánimos de nada más que de verla hoy, esta vez no estarán esos imbéciles para impedírmelo.
Baje las escaleras y vi El Profeta en la mesa del vestíbulo, lo ojee pero sólo decía "Hogwarts Abre Sus Puertas Una Vez Más ¿Cuánto Durará Minerva Mconaghall En El Puesto?"
Idiotas. ¿No pueden dejar a la pobre vieja tranquila? Digo, ha pasado prácticamente toda su vida sirviendo a ese estúpido colegio y creo que hasta estaba enamorada de Dumbledore, pero él no le correspondió y por eso se quedó sirviendo todo este tiempo. Tire el diario en la mesa.
"Señor, el desayuno está listo"-me dijo la criada.
"Ah, gracias pero no tengo apetito"- le agradecí.
"Pero, señor, debe comer"- me aconsejo tímidamente, la mire con dureza y ella bajo la mirada- "disculpe"
"No, está bien"- le dije, ella me miro sorprendida. Si ya sé, digamos que nunca fui así con ella.
Entre al comedor y sólo me tome el jugo de calabaza entero, le di un par de mordiscos a una tostada con mermelada de frambuesa y me levante. Fui al vestíbulo, listo para partir. Tome mi chaqueta y le la puse.
"El auto está listo, señor"- me aviso la criada- "Que tenga un buen curso"
"Gracias, Savannah"- le agradecí fríamente- "nos vemos en Navidad"
"Sí, señor"- me respondió con una sonrisa
Me di la vuelta y me fui, me subí al automóvil encantado de mi familia último modelo, obvio yo no lo manejaba sino mi chofer. Durante el trayecto mire a la ventana apreciando la vista, mis manos me sudaban y me las limpie en el pantalón. Estoy ansioso por verle, no sé qué me dirá. Por suerte los tontos de Potter y Weasley no estarán porque son aurores pero ojalá que Granger se haga a un lado. Tengo todo un año entero para hablarle.
Llegamos a la estación del tren, los nervios aumentaron, sentía mariposas en el estómago, era una ansiedad increíble. Los alumnos me miraban con recelo, supuse que de otras casas, muchos con desaprobación y otros con miedo. Los de Slytherin me sonreían y luego murmuraban, supongo que deben estar chismorreando sobre la huida de mis padres y mi juicio.
Entre al tren ignorando las miradas y los chismorreos, vi un compartimento en el cual había una pareja besuqueándose, era el tonto de Longbottom y la lunática de Lovegood. ¡Vaya que han cambiado estos tiempos! Continué caminando y vi un compartimento solo, me senté y lo cerré para no ser molestado.
Tengo planeado que una vez que el expreso comience a andar buscaré a Lidia compartimento por compartimento y si tengo que arrastrarla del brazo para que me preste atención y echarle una maldición para que se quede quieta lo haré. Esta vez nada impedirá nuestra charla que tenemos pendiente.
Mire a la ventana pensativo, intentaron abrir mi compartimento pero no les fue posible.
"Oh, está cerrado"- dijo una voz chillona, Parkinson supuse.
"Draco regresó"- dijo otra voz femenina- "yo lo vi que subió al tren"
"¿Cómo se atreve a aparecer en público después de todo lo que paso?"- chilló Pansy- "sus padres son los más buscados del mundo mágico y él fue enjuiciado"
"Oh, Pansy antes estabas detrás de los huesitos de él y no lo niegues"- dijo otra vez la chica.
"¡Cállate, Daphne!"- rezongó Pansy- "¡Esto fue un terrible error que no cometeré jamás! Su estúpida novia española hizo bien en dejarlo. Lastima que la estúpida de tu hermana no vea las sobras que le dejamos"
Las chicas se fueron peleando. ¡Estúpida de Pansy! ¿Ahora soy una porquería y soy repulsivo para ella? ¿Ahora sí no me quiere? ¿Por qué no me ahorro todo lo que tuve que pasar con Lidia por su culpa? Si no fuera por ella probablemente Lidia estaría sentada a mi lado y nos besaríamos todo el trayecto, me hubiera perdonado el beso de Astoria y todos felices. ¡Pero no! ¡Tenía que aparecer Pansy primero! Y luego mi desliz con Astoria.
El tren comenzó a andar, era hora. Respire profundo y me levante de mi asiento, me pare frente a la puerta de mi compartimento y volví a respirar hondo, tire de la puerta y salí. Comencé a caminar, revisé el primer compartimento y estaba lleno de alumnos de primero. El segundo compartimento estaban dos de Slytherin, en el siguiente estaban Blaise con tres chicas de Slytherin.
"¡Hermano!"- exclamo al verme- "Mira lo que te tengo. ¿Lindas no?"
Solté un bufido de desaprobación y azote la puerta. ¡Es un tonto! Gire para irme y choque contra alguien.
"Lo siento"- me disculpe.
"¿Draco?"- dijo la dulce voz, la mire asombrado.
"Hola, Astoria"- le salude nervioso.
"Te estaba esperando. Guarde un compartimento para nosotros"- me dijo señalando detrás de ella dulcemente- "¿Vamos?"
"Ah, que lindo de tu parte"- le dije nervioso, no quería herir sus sentimientos- "es que estoy en medio de algo"
"Oh, no sabía"- dijo apenada- "Mmm…¿La estas buscando?"- volvió a decir pero con la voz apagada.
"Me conoces tan bien"- le dije riendo nerviosamente.
"Supe que no se subió al tren"-me dijo sin ánimos- "Hermione y Ginny subieron solas, están a dos compartimentos de este"
"¿No vino?"- le pregunte
"Me voy, nos vemos"- dijo apresuradamente y se fue casi corriendo. Entro a uno de los compartimentos y se encerró.
Mire el compartimento que ella me había señalado, tengo que preguntarle a Granger por qué no vino. Abri la puerta y cuatro cabezas giraron. Eran Granger, Weasley, Finnigan y Thomas. Me miraron rudamente.
"¿Se te perdió algo, Malfoy?"-me pregunto burlonamente Finnigan.
"Granger, sal por favor"- le dije a Granger ignorando el comentario de Finnigan. Ella dudo, miro a Weasley y se levanto.
Salió y cerró la puerta detrás de ella.
"¿Qué sucede?"- me pregunto molesta.
"¿Lidia vino?"- le pregunte.
"No"- me respondió tajante.
"¿Puedes decirme por qué no vino?"- le volví a preguntar.
"No"- me volvió a responder.
"¡Granger!"- exclame - "No ves que necesito saber el por qué no vino? ¿No quieres el bien de tu amiga?"
"Claro que quiero el bien de mi amiga"- me respondió molesta con su voz chillona
"¡¿Entonces por qué no me dices qué rayos está sucediendo?!"- exclame enojado.
"¡Porque simplemente no puedo, Malfoy!"- me respondió enojada- "Quisiera... ¡Es tan difícil!"- exclamo como batallando en su interior
"¿Qué? ¿Qué es tan difícil?"- le pregunte casi rogando- "Granger, por favor… necesito saberlo. Necesito saberlo, sólo tu puedes decirme la verdad"
Granger me tomo del brazo y me llevo a un lugar más privado, en la separación de los vagones y cerró la puerta detrás de ella. El viento nos azoto la cara, Granger suspiró.
"Malfoy, quiero que sepas que esto es muy difícil para mi"- me dijo seriamente- "Lidia se fue"
"¿Qué?"- le pregunte asombrado. Fue como un balde de agua fría.
"Ella se fue del mundo mágico. Decidió empezar una nueva vida lejos de todo"- me respondió- "Le he escrito lechuzas pero nunca me dice si regreso a España o a dónde, lo único que sé es que está viviendo en el mundo muggle. Lo decidió el día que estuviste en su casa, ahora nosotros vivimos en ella"
No podía creerlo. Era el fin de todo.
"¿Quieres mi consejo?"- me pregunto- "Haz tu vida, gradúate y trabaja. Si el destino los une pues los unió pero si no, entonces no"
Me sonrio con lástima, me toco el brazo y se fue.
Era el fin de todo.
Los días pasaban como si fueran siglos, todos habían olvidado lo que una vez sucedió en este lugar, vivían y seguían con sus vidas como si nada hubiera sucedido pero no para mi. Seguí el consejo de Granger, tengo que seguir adelante con mi vida, ella está en un mundo que yo desconozco, un lugar al que no pertenezco.
Astoria y yo teníamos tiempo sin hablar, al decir la verdad me encerré en esta burbuja de depresión de la cual no quería salir, me dolía no hablarle pero no me sentía bien para hacerlo.
Una tarde durante el almuerzo me senté aislado en el comedor, muchos ya no me hablaban de mi propia casa por miedo o vergüenza. Los padres de muchos de Slytherin están en Azkabán y otros muertos, pero los míos como buen Malfoy que es mi padre huyeron, pero yo no hui porque no soy igual que él.
Mire a mi derecha y vi a Astoria sentada comiendo pollo rostizado mientras leía un libro, supongo que para sus asignaturas. Me senté a su lado.
"Hola ¿cómo andas?"- le pregunte como si nada y ella me miro sorprendida. Tome mi plato y me serví el pollo, un poco de espinacas y la ensalada de pasta.
"Am, ¿hola?"- me respondió dudosa al verme a su lado mientras yo comía como si nada.
"El pollo está algo seco ¿no crees?"- le pregunte
"Eh, sí supongo"- me respondió confundida- "¿Por qué me hablas?"- me pregunto la mire algo extrañado- "Quiero decir… no es que no me gusta que me hables, me encanta pero… es que tienes meses sin hablarme cuando te enteraste lo de, ya sabes quién"
"Está bien, no me molesta que digas su nombre"- le respondí intentando ocultar el dolor que aún siento cuando alguien dice su nombre, ella me sonrio dulcemente- "¿Cómo van las clases? ¿Difíciles, eh?"
"Sí, bastante. Me tuve que cambiar de clase, decidí tomar Adivinación en vez de Aritmancia"- me dijo apenada- "No sé como hiciste para sobrevivir Aritmancia"
"Ah, es clase avanzada"- le dije algo egocéntrico y ella rio- "No es tan difícil, me hubieras pedido ayuda"
"Bueno, me cuesta un poco Adivinación"- me dijo señalándome el libro- "lo tome de la biblioteca pero creo que me dejo más confundida que nunca"
"Si quieres podemos hacer tareas juntos"- le dije, ella me miro más sorprendida que antes- "te puedo explicar Adivinación y lo que no entiendas… ya sabes lo que dicen"
"N-no, no sé lo que dicen"- me respondió nerviosa, reí al ver que aun saco ese efecto en ella.
"La experiencia mata tiempo"- le dije esbozándole una sonrisa y guiñándole un ojo- "¿Hoy a las 8:00P.M.?"
"S-s-s-sí, sí. ¡Por supuesto!"-me respondió.
"Nos vemos entonces"- le respondí guiñándole un ojo. Me levante de la mesa al terminar mi almuerzo y la deje sola.
Fui a la clase de Pociones, hice grupo con Blaise porque mi antigua compañera había decidido no venir más. La extrañaba durante la clase, ella era muy inteligente pero no era muy buena en Pociones, aun sonrió para mis adentros al recordar cómo ella seguía mis instrucciones al pie de la letra para crear alguna poción.
Con Blaise es diferente, se sienta cruzado de brazos, habla todo el tiempo sin parar y me observa hacer todo el trabajo. Es molesto la mayoría de las veces porque toca todo lo que utilizo y me estorba.
"Oye, viejo estaba hablando con Daphne la otra noche"- me empezó a decir mientras jugaba con el mazo del mortero
"¿Hablas con Daphne?"- le pregunte incrédulo.
"Bueno, a veces cuando no está tan fogosa"- me respondió riendo- "la cosa es que anoche tuvimos un leve encuentro en la torre de Astronomía y pues me dijo que Astoria te tiene el ojo puesto"
"¿Sí?"- le pregunte con curiosidad
"Sí, ella es un buen prospecto ¿no crees? Digo, es guapa, tiene un cuerpo decente, familia renombrada… sólo piénsalo, viejo"- me dijo dándome un codazo.
"Por eso le propuse vernos en la biblioteca"- le respondí
"Oh, mi amigo está de vuelta"-celebro. El profesor Slughorn nos escuchó y nos fulmino con la mirada.
"Silencio allá atrás, Blaise y Malfoy"- nos regaño el profesor- "Con tanta celebración supongo que la poción volubilis está perfectamente hecha ¿verdad?"- nos dijo, nosotros nos quedamos mudos pero yo lo fulmine con la mirada.
"Supongo que no"- nos dijo el profesor algo molesto -"¡5 puntos menos para Slytherin!"- exclamo.
Blaise soltó un bufido de desaprobación.
Al terminar el día me encontré con Astoria en la biblioteca, ella ya estaba sentada en una de las mesas esperándome mientras leía un libro de Adivinación.
"Hola"- le salude, ella me miro y me sonrió ampliamente.
"Ho-hola, Draco"- respondió nerviosa acomodando sus pergaminos para hacerme lugar. Me senté frente a ella.
"Bueno, empecemos"- le dije mientras le daba unos libros- "Olvida el libro que tienes ahí, es basura y muy confuso. Si quieres que te ayude con esto entonces usa estos"- le dije mientras se los daba, ella abrió uno.
"Aquí dice Parvati Patil"- me dijo confusa.
"Ah, sí. Se lo robe en quinto año, gracias a los apuntes de ella pase la materia sin problemas"- le dije regodeándome de lo que hice.
"¿Hiciste qué?"- me pregunto molesta
"¿Pedí prestado?"- le dije riendo, ella se relajo y rio conmigo.
Comenzamos a estudiar con el paso de los días, al principio me sentaba frente a ella para explicarle pero con el tiempo comenzamos a sentarnos uno a lado del otro. Otras veces ella hacia sus deberes y yo la observaba hacerlos mientras hacía los míos. La examine con cuidado mientras la veía concentrada en su tarea.
La manera como fruncía el ceño cuando leía un problema, como sonreía a medias mientras escribía cuando tenía la respuesta, como jugaba con la pluma mientras pensaba la respuesta, cuando soltaba un bufido porque se había equivocado. Ella es muy linda.
"Permíteme tu tarea de Runas"-le dije, ella me dio su pergamino y la revise con cuidado.
"¡Vaya! Están todas bien"- le dije sonriéndole, ella se sonrojo- "Además de linda eres lista"
"¿Crees que soy… que soy linda?"-me pregunto apenada sin mirarme.
"¡Claro que eres linda!"- le respondí sonriendo, ella me miro a los ojos algo sonrojada.
De repente comenzó a inclinarse sobre mi, acerco su rostro al mio, no sabía qué hacer. Me quede petrificado, no sabía si responderle o no.
Poso sus labios sobre los míos, eran dulces y delgados, muy suaves. Acariciamos nuestros labios con timidez, ella se estremeció al sentirme besándola. Hundí mi mano derecha sobre su espeso y lacio cabello castaño haciendo que el beso fuera un poco más intenso. Nos fundimos en un beso tierno y dulce. Nos separamos un poco manteniendo nuestras frentes juntas, rozando nuestros labios recuperando el aliento. Ella me miro directo a los ojos, como si me perforara la mirada con esos lindos ojos miel.
"Te quiero"- me susurro- "Sé que debo darte tiempo para olvidar pero no puedo dejar de quererte. Es, es inevitable"
"Quisiera corresponderte, Astoria"- le dije separando mi rostro del de ella. Tome su mano y la bese- "de verdad, quiero corresponderte"
"Entonces dame la oportunidad de que lo hagas, por favor"- me pidió con sus ojos que se volvieron cristalinos a punto de salir lágrimas de ellos.
"Ya veremos"- le dije sonriéndole-"pero ya es tarde y tienes que ir a dormir"
"Gracias"- me respondió. Recogió sus libros y pergaminos metiéndolos en su mochila, me miro una vez más y me dio otro beso en los labios rápido, me sonrió dulcemente y le guiñe un ojo. Se fue.
